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Las Panteras inician otro desafío en el Mundial

Por Delfina Di Pilla Bayá

El 23 de septiembre de 2022 está marcado en el calendario de la Selección femenina de voley desde que lograron la clasificación al Mundial de Polonia – Países Bajos en octubre de 2021, gracias al ranking mundial, ya que no consiguieron una plaza directa.

Esta será la séptima participación de Las Panteras en la máxima competición internacional, en la que intentarán pasar a la segunda fase por primera vez en su historia. En Japón 2018 terminaron en la 19° posición, siendo su peor registró, con una victoria y cuatro derrotas.

El combinado nacional integra el grupo D, en el cual debutará contra China el 25/09 a las 09:00, seguira su camino ante Brasil (26/09 a las 14:30), República Checa (28/09 a las 13:00), Colombia (30/09 a las 13:00) y cerrará ante Japón el 02/10 a las 09:15. Todos los partidos serán transmitidos por ESPN y Start+.

A diferencia del Mundial masculino, no se jugarán octavos de final, sino que se disputará una segunda fase con los cuatro mejores de cada grupo. Luego, los cuatro mejores de cada zona se enfrentarán en llaves de eliminación directa.

Las elegidas por Hernán Ferraro para representar a la Argentina son Victoria Mayer, Sabrina Germanier, Erika Mercado, Bianca Cugno, Emilce Sosa, Bianca Farriol, Candelaria Herrera, Brenda Graff, Yamila Nizetich, Daniela Bulaich, Candela Salinas, Lucía Verdier, Tatiana Rizzo y Agostina Pelozo.

Antes de comenzar su participación en el Mundial, Las Panteras disputaron un Torneo Internacional en Francia, en el cual culminaron en la quinta posición con tres triunfos y tres derrotas. 

Las Albicelestes salieron victoriosas ante Canadá por 3-1 en el debut y 3-2 en el partido por el quinto puesto, y ante Francia por 3-1. Las caídas fueron ante Bélgica por 3-1, Japón 3-0 y Colombia por el mismo resultado. Justamente, estos dos últimos seleccionados serán rivales de Argentina en el Mundial.

Esta no fue la primera vez que la Selección Argentina enfrentó a Colombia durante este año, pues el pasado 11 de agosto, Las Panteras la derrotaron por 3-1 en el Pre-Panamericano en San Juan, logrando quedarse con el título.

Luego del partido, Julieta Lazcano, central y capitana del equipo en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, anunció su retiro de la Selección. La decisión de la cordobesa de 33 años fue un duró golpe para el equipo. No solo era una de las mejores jugadoras, integró el equipo ideal del triangular rumbo a Chile 2023, sino que era una de las referentes de un plantel en pleno recambio generacional. 

“Quería retirarme así. Me preparé para este final, con el estadio lleno y una Copa en la mano; rodeada de mi familia y junto a mi novio”, sentenció la actual jugadora del Paris Saint Clud de Francia.

La travesía de Zaire durante el Mundial de Alemania 1974

Por Jeremías Sosena

Zaire llegó a la Copa del Mundo de 1974 con ilusión. Los zaireños habían superado con éxito la fase clasificatoria y obtuvieron la única plaza para las selecciones africanas que se otorgaba en ese momento después de ganar 3 a 0 a Marruecos, en el último partido del grupo. Los Leopardos también se habían consagrado campeones de la Copa Africana de Naciones del mismo año.

Todos estos grandes logros fueron en gran parte por el militar Mobutu Sese Seko, que se hizo con la presidencia del país en 1965 tras arrebatarle el poder a Joseph Kasavubu. Entre muchas de sus reformas como cambiar el nombre del país de Congo a Zaire, Mobutu invirtió en el fútbol porque vio que era una forma de incrementar su popularidad. Permitió la profesionalización de los jugadores y dejó que regresaran varios de los que jugaban para la selección de Bélgica. También contrató dos entrenadores extranjeros: al húngaro Ferenc Csanádi que logró la Copa de África en 1968, y al yugoslavo Blagoje Vidinic que se coronó otra vez en el continente en 1974 y los clasificó para el Mundial de Alemania Federal. En pocos años, el país africano logró armar un buen equipo, con jugadores como el arquero Kazadi Mwamba, considerado uno de los mejores africanos y el delantero Malamba Ndaye, que convirtió nueve goles en la Copa África de 1974 -récord que sigue imbatible hasta hoy como máximo goleador de una edición-.

La clasificación para el Mundial fue el apogeo de ese proyecto. Mwepu Ilunga, futbolista del seleccionado, comentó mucho años después en una entrevista que el presidente regaló una casa y un Volkswagen verde a cada miembro del equipo. A pesar de no viajar a Alemania, el dictador envió a ministros de gobierno, miembros de las fuerzas armadas, curanderos y además, le prometió al entrenador Vidinić y a los 22 futbolistas que si hacían un buen papel en la Copa del Mundo, recibirían un premio económico con el que vivirían por el resto de su vida.

La selección de Zaire llegó a Alemania con un sorteo muy desfavorecido: en el grupo deberían enfrentarse a Escocia, Brasil y Yugoslavia. En el debut ante Escocia, los africanos perdieron por 2 a 0, algo esperable debido a su condición de cenicientas. Pero unos días antes de enfrentar a Yugoslavia, las condiciones cambiaron.

Los asesores del gobierno que habían viajado con el equipo le informaron al plantel que no iban a cobrar el dinero acordado por estar en la competencia. Los futbolistas empezaron una huelga secreta y decidieron no jugar el partido. Aunque finalmente se presentaron en la cancha sin muchas ganas, algo que se vio en el campo de juego porque fueron vapuleados por el contrincante: derrota 9-0 frente a Yugoslavia.

En ese partido estalló una polémica alrededor del arquero Mwamba, que fue reemplazado tras el tercer gol. Vidinic recibió amenazas de los gobernantes zaireños que estaban en Alemania para reemplazar al jugador. El técnico obedeció y no pidió explicaciones.

Furioso por la humillación, Mobutu amenazó al equipo y pronunció la siguiente frase: “Si pierden por más de tres goles, no vuelven a casa”.  Y tocaba Brasil.

Zaire logró el cometido y solo perdió por 3-0 frente a la Brasil de Jairzinho y Rivelino, entre otros. Lo que más se recuerda de ese partido fue la acción de Mwepu Ilunga, que fue tomada como un acto de ignorancia y durante muchos años se pensó que los zaireños no se sabían las reglas del fútbol, pero fue un intento desesperado para salvar su vida y la de sus compañeros.

Un tiro libre al borde del área con Rivelino frente a la pelota y en la cabeza del africano solo pasaba la amenaza de su presidente. Así que actuó con locura para desorientar a su rival: salió corriendo, pateó la pelota, se hizo el distraído y generó la sorpresa en sus rivales. Al final, el truco pareció haber funcionado. El tiro libre terminó lejos del arco y el plantel de Zaire se salvó de un posible castigo. 

Luego del Mundial, los jugadores regresaron a su país, con una mala reputación que los persiguió para siempre. Mobutu retiró el dinero dedicado al fútbol y lo invirtió en las instalaciones para albergar la pelea entre Muhammad Alí y George Foreman. Desde ese fatídico Mundial, Zaire no ha vuelto a participar en una Copa del Mundo.

El Eurobasket del 49: en El Cairo y con Egipto campeón

Por Juan Pablo Bolivio

El Eurobasket es el torneo continental más importante del mundo. El momento  que tanto adoran y esperan los amantes de este deporte. Donde priman los  trabajos y movimientos colectivos por sobre las individualidades que tanto se  veneran en las largas noches de NBA -esto sin dejar de lado la sensación que  atraviesa a una persona cuando Luka Doncic o Giannis Antetokoumpo tienen el  balón en sus manos-. Tener fuera de la competencia a Estados Unidos, la nación más dominante de la historia, nunca fue un impedimento. No desprestigia ni  saca interés hacia el torneo, sino que por lo contrario, resalta dos cualidades  muy importantes del deporte: la igualdad y competencia. 

Las grandes historias se desglosan de las grandes competencias. En 2017, el  último certamen, el joven Doncic con 17 años dio el golpe tras comandar a  Eslovenia al primer campeonato de su historia, para que finalmente la NBA pusiera sus ojos en él. El Eurobasket ha catapultado carreras de jugadores, pero  en sus comienzos, a finales de la década del 30, cobijó a selecciones de otros  continentes en donde la estructura no se encontraba desarrollada. Siria, El  Líbano y Egipto fueron los países invitados para completar las primeras  ediciones. 

Los egipcios pisaron fuerte. Dejaron su huella en el prestigioso palmarés a la  par de selecciones como la Unión Soviética del 60 o la generación española de  los 2000. En el campeonato de 1947, Egipto se colgó la medalla de bronce en  Praga tras vencer a Bélgica por el tercer puesto. En un torneo en el cual  participaron 14 selecciones, los africanos, que fueron invitados para completar  el cuadro, dieron la sorpresa. 

Las sorpresas no cesaron. En un contexto en el que el mundo se estaba  reponiendo de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría comenzaba a dividir  el planeta, en Europa debía realizarse el campeonato del 49. La modalidad  indicaba que el campeón debía ser quien albergue la siguiente copa. Unión  Soviética – Checoslovaquia había sido la última final. Ambos países ocupaban  el sector oriental y socialista, e iban a protagonizar años después la denominada  Primavera de Praga, en la cual los soviéticos invadieron y arrasaron el territorio  checo para detener su pedido de liberación política. 

El tercero en discordia fue Egipto, de rellenar la competencia a ser el anfitrión.  El Cairo aguardaba a los europeos, que no estuvieron muy conformes con esta  designación debido a la larga distancia y a la baja confianza que tenía el avión  como método de transporte. 10 días antes del comienzo del torneo ocurrió una de las páginas más oscuras de la historia del deporte. El Torino de Italia, equipo  top mundial de la época, tuvo un accidente de avión en el cual falleció todo su  plantel al estrellarse con la Basílica de Superga. 

Las selecciones de Francia, Grecia y Países Bajos fueron los únicos planteles que arribaron a El Cairo. El torneo, esta vez en forma de liguilla, lo completaron  Turquía, El Líbano, Siria y el local Egipto. Los locales se impusieron sin perder  ningún partido y enmarcaron su nombre en lo más alto para la eternidad.  

Una competencia que en estos momentos está siendo disputada por la Serbia de Nikola Jokic, actual MVP por segunda vez consecutiva de la NBA, o la Francia  subcampeona en Tokio, fue alzada por Egipto. Está claro que se puede poner un asterisco en la cantidad de equipos que fueron y la calidad de los mismos, pero tampoco nunca una competencia puede desligarse del contexto histórico que la  rodea. Ni en los días actuales, cuando los rusos son privados de disputar  Wimbledon o Novak Djokovic no tiene permitido el ingreso a Nueva York para ganar su cuarto US Open.

Sadio Mané, el filántropo del fútbol de élite

Por Tomás Alós

El delantero senegalés Sadio Mané, reciente incorporación del Bayern Munich a cambio de 35 millones de dólares, viene de ser multicampeón en Inglaterra con el Liverpool, de convertirse en héroe en su selección tras ser campeón de África y ayudar a clasificarla al Mundial de Qatar 2022, e ídolo en su pueblo natal, Bambalí, dónde lejos de los flashes de la élite europea, se pone al hombro la tarea de mantener a su pueblo, matando el hambre y cubriendo necesidades básicas, a través de actividades solidarias.

¿Para qué quiero diez coches Ferrari, veinte relojes con diamantes y dos aviones? ¿Qué harán estos objetos por mí y por el mundo? Yo pasé hambre, trabajé en el campo, jugué descalzo y no fui al colegio. Hoy puedo ayudar a la gente. Prefiero construir escuelas y dar comida o ropa a la gente pobre”, dijo en la televisión de Senegal.

Mané es un crack tanto dentro como fuera de la cancha, alejado de las  muestras de opulencia económica y de frivolidad que se conoce dentro de la élite del fútbol, el delantero de 30 años, donó 640.000 dólares para construir un hospital en su pueblo, el cual carecía de un centro asistencial y al que ahora asisten pacientes de 34 aldeas cercanas. En 2019 donó 350.000 dólares para la construcción de una escuela y posteriormente les dio notebooks a cada alumno de este establecimiento para mejorar la forma de educación.

No terminan ahí sus gestos solidarios, sino que todos los meses envía 70 euros a cada una de las familias del barrio dónde creció, para ayudarlos a salir de la pobreza. Desde mediados de 2018 colabora con un programa de prevención del HIV en Malawi, la enfermedad que afecta especialmente a África, donde dos tercios de los infectados, alrededor de 23 millones de personas, viven en el África Subsahariana.

Tras marcharse del Liverpool en este mercado de pases Mané dejó como regalo y en forma de agradecimiento a todos los empleados del club, una caja de chocolates personalizados, una foto autografiada de él y una cartita escrita a mano, dejándoles en claro la importancia de su trabajo para con él.

Su marcada humildad que tanto lo caracteriza, se debe en parte a su religión, es musulmán practicante. Durante su estadía en Liverpool se difundieron videos de él haciendo actividades en una mezquita, por ejemplo limpiando los baños.

A principio de año hizo una declaración, respecto a sus actos solidarios, que resume y exhibe la modestia de su persona. Dijo: “Creo firmemente que somos modelos a seguir, así que debemos exhibir una buena imagen y ayudar a la gente. Normalmente no hablo de estas acciones, pero son muy importantes para mí y para toda mi comunidad”.

Está claro que Sadio Mané vive como piensa y piensa en ayudar a los que más lo necesitan, a los de su pueblo, a aquellos que lo vieron de chico patear pomelos porque le faltaba una pelota de fútbol. Se ubica lejos de las excentricidades materiales que abundan en el fútbol de primer nivel mundial.

Los Pumas reaccionaron tarde frente a Sudáfrica

Por Felipe Meaños

Pasaron 1155 días desde aquel ajustado 16-20 frente a los All Blacks en el José Amalfitani en 2019, que significó el último test match de Los Pumas en Buenos Aires, en la previa del Mundial de ese año. ¿Qué pasó en este intervalo? Eliminación en primera ronda de la Copa del Mundo, pandemia, viajes eternos en 2020, cuarentenas, triunfo heróico frente a los neozelandeses, cambio de staff y otra victoria ante los de negro de la mano del australiano Michael Cheika hicieron que el equipo que saltó al césped del Libertadores de América para la derrota 36-20 ante Sudáfrica tuviera una realidad diferente.

La fiesta comenzó desde temprano en la “Capital del Fútbol”, que no recibía a Los Pumas desde 2011, cuando derrotaron en el mismo estadio a los Barbarians Franceses, con la llegada de clubes de todo el país que tiñeron las calles de color. Muchos de ellos se congregaron en el Club Argentino de Rugby, el único de la ciudad, que, fiel a las tradiciones del deporte ovalado, se puso a disposición de toda la gente que se acercó al partido y, además de recibirlos en la previa, ofreció un “tercer tiempo” luego del encuentro.

Ya en el estadio de Independiente, que tuvo que adaptarse en un par de días para recibir el encuentro tras el cambio de sede por el polémico estado del césped de Vélez, argentinos y sudafricanos fueron saliendo de a tandas para la entrada en calor: Marcos Kremer, Emiliano Boffelli y Matías Moroni fueron los más aclamados por el público, además de una sorpresiva ovación a una de las figuras del conjunto Campeón del Mundo, el medio scrum Faf de Klerk, que ingresó en el complemento.

El trámite del partido fue dispar: el primer tiempo terminó con un 22-06 a favor de los Springboks, con un equipo argentino que no hizo pie en ningún momento y solo sumó dos penales de Boffelli.  pagó cara la indisciplina, con dos tarjetas amarillas a sus conductores -Santiago Carreras y Gonzalo Bertranou- y cometiendo once penales contra cuatro de su rival, con un abitraje muy rígido para los locales del neozelandés James Doleman.

El complemento fue distinto, una ráfaga de Los Pumas, que quedaron con superioridad numérica por las amarillas al segunda línea Kwagga Smith, recién ingresado, y al centro Damian de Allende, llegaron a ponerse a dos puntos gracias a un try penal y otro de Moroni, también convertidos por el 14. Pero el equipo de Cheika no pudo seguir sumando y dos tries sudafricanos, anotados por de Allende y el hooker Malcolm Marx y convertidos por Damian Willemse y Jessie Kriel pusieron el 36-20 final, que deja gusto a poco luego de ver cómo se acercaron los locales cuando se lo propusieron.

Los Pumas dejaron pasar así la mínima chance que tenían de seguir peleando el Rugby Championship y ahora deberán viajar a Sudáfrica para la revancha del próximo sábado a las 12.05 (AR) en Durban.

El rugby internacional volvió a Buenos Aires luego de más de tres años, y eso siempre es motivo para celebrar, más allá del resultado.

El Mundial 1966 y otros títulos ganados en el reinado de Isabel II

Por Fran Kaplan

El Mundial de 1966 obtenido por Inglaterra es el logro futbolístico más importante que ocurrió durante el reinado de Isabel II, fallecida el pasado jueves en el Castillo de Balmoral a sus 96 años, tras permanecer en el trono más de 70.

En aquella ocasión, fue la propia Reina quien le entregó la Copa Jules Rimet a Bobby Moore, capitán de la selección británica, en el

Estadio Wembley de Londres, pero no fue el único logro obtenido por el Commonwealth desde 1952 hasta hoy, ya que Canadá obtuvo la Copa de Oro de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y Caribe de Fútbol (CONCACAF) en 1985 y 2000.

Además, Australia y Nueva Zelanda se repartieron nueve de las diez ediciones de la Copa de las Naciones de la Confederación de Fútbol de Oceanía (OFC), antes de que estos últimos se pasaran a la Confederación de Fútbol de Asia (AFC) y vencieran en 2015.

Los Panamericanos 2023 darán el número de cupos más alto a un JJ.OO

Por Martina Baldi Coria

Los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile 2023, que se llevarán a cabo entre el 20 de octubre y el 5 de noviembre, se convertirán en la competencia que ofrecerá el número más alto de cupos a unos Juegos Olímpicos en toda la historia.

El evento clasificatorio a París 2024 contará con 33 disciplinas (21 de ellas otorgarán cupos directos), ocho más que las que tuvieron los Juegos Panamericanos de Lima 2019. Estos Juegos serán históricos ya que también tendrán el mayor número de atletas participantes, con más de 6900”, informó el presidente chileno de Panam Sports, Neven IIic.

Los Leones jugarán contra Australia, Francia y Sudáfrica en el Mundial

Por Facundo Papazian

El seleccionado argentino masculino de hockey sobre césped integrará el Grupo A junto a Australia, Francia y Sudáfrica del Mundial que se desarrollará en Bhubaneswar y Rourkela, India, del 13 al 29 de enero de 2023.

El equipo dirigido por Mariano Ronconi logró la clasificación al certamen en enero, cuando le ganó 5-1 a Chile en la final de la Copa Panamericana de Santiago.

En el último Mundial disputado en 2018, también en Bhubaneswar, Los Leones, ganadores de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, perdieron 3-2 frente a Gran Bretaña en cuartos de final.

River le ganó 3-0 a Boca en el primer superclásico de la Liga de Truco

Por Sebastián Mongelos

River venció 3 a 0 a Boca en el primer Superclásico oficial de la Liga Nacional de Truco, organizada por la Asociación Argentina de Truco, por la quinta fecha del grupo Basto, la cual se llevó a cabo el viernes pasado en el estadio Tomás Adolfo Ducó.

La pareja del conjunto de Núñez se impuso por un doble 30-24 y un 30-23 y quedó puntera de su zona con 10 rondas ganadas y cinco perdidas.

A su vez, la del Xeneize terminó con los resultados opuestos, cinco “chicos” a favor y 10 en contra, y sigue en la pelea por ingresar a los Playoffs que darán boletos a la Fase Final a disputarse en noviembre.

Alcaraz, tras convertirse en el número 1 del mundo: “Es un sueño”

Por Ignacio Holze

El tenista español de 19 años Carlos Alcaraz dijo que haber ganado su primer Grand Slam y convertirse en el número 1 más joven de la historia era un sueño hecho realidad y agregó que significaba mucho para él, tras vencer por 6-4, 2-6, 7-6 y 6-3 al noruego Casper Ruud en la final del Abierto de los Estados Unidos.

También destacó que este logro lo estaba buscando desde el comienzo de su carrera, y explicó que había trabajado “muy duro” para conseguirlo.

El murciano superó el récord del australiano Lleyton Hewitt, quien en 2001 había llegado a la cima del ranking ATP con 20 años y ocho meses.