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Carolina Salina: “Soy defensora desde que nací”

Por Lucas Quarneti

Carolina Salina tiene 29 años y juega al fútbol en la Primera del Club Atlético Tigre. Vive en Malvinas Argentinas y viaja al menos tres días de la semana a Victoria sin cobrar un peso por viáticos. Comparte equipo con sus sobrinas, Micaela y Anahí Ayala, que la acompañaron a probarse al Matador porque vieron una publicación en Facebook.

– ¿Cómo fue tu relación con la pelota de fútbol? ¿Cómo se manejaban en tu casa? ¿Y en la escuela?

-Yo desde chica que juego,  entonces no se me hacía diferente. En casa mi papá nos ponía a jugar a mí y a mis hermanas, somos cuatro mujeres y dos hombres, pero jugábamos todos, así que siempre estaba peloteando. Y en la escuela sí, me veían rara, porque antes no hacían fútbol las chicas. En educación física yo quería jugar con los varones,  hasta llevaba botines al colegio.

– ¿Y te dejaban jugar con los varones?

-No, tenía que hacer handball. No me gustaba pero no me quedaba otra. A veces en los recreos sí me dejaban jugar mis compañeros.

– ¿A qué edad empezaste a jugar al fútbol? ¿Y dónde?

-Empecé a jugar a los 11 años en un club de barrio llamado Unión Vecinal, en Malvinas Argentinas (Tortuguitas). El club ya no está más, ya que era algo que lo hacían los vecinos para que pudieran jugar los chicos. A veces jugaba para la categoría de varones.

– ¿Cómo seguiste jugando al fútbol y cómo llegaste a Tigre?

-Seguí jugando siempre porque me gustaba. Hacían campeonatos barriales por plata y yo me prendía en el que fuese, todo por jugar un rato, por gusto. Y a Tigre fui a probarme a los 26 años porque vi la publicación en Facebook. Fui con mis dos sobrinas, Micaela y Anahí Ayala, que también son jugadoras del Matador.

– ¿Qué significa para vos, siendo la tía, jugar con ellas?

-Para mí es re lindo compartir esto con mi familia. Siempre tratamos de dar lo mejor de nosotras en cada partido y lo más lindo es que se nos dio estar en el equipo a las tres, ya que jugamos en distintas posiciones. Mica es la arquera, Anahí es la delantera y yo defensora.

– ¿Cómo ves la actualidad de Tigre? ¿Cuántas veces por semana entrenan?

-Ahora nos estamos preparando para no perder la categoría. Estamos jugando la pertenencia. La verdad es que este año nos tocó jugar en una zona bastante complicada. Podríamos haber estado entre los primeros cinco pero no se nos dio. Ahora nos preparamos para dar lo mejor, nos estamos entrenando 3 veces a la semana para no descender.

Empezó con la primera ronda, que fue la “Fase Clasificación”. Ésta consiste de tres Zonas “A”, “B” y “C”, de nueve equipos cada una, donde se juega todos contra todos, a una sola rueda de partidos, por puntos, previo sorteo. Al término de esta Fase, los equipos ubicados del 1° al 4° puesto de la Tabla Final de Posiciones de cada una de las Zonas, más el mejor 5º, se clasifican a la “Fase Ascenso”, mientras que los ubicados del 6° al 9° puesto de la Tabla Final de Posiciones de cada una de las Zonas, más los dos 5tos. que no se clasificaron a la otra ronda, disputarán la “Fase Permanencia”. La fase permanencia, que es la que está disputando Tigre, consiste en un todos contra todos, a dos ruedas de partidos, local y visitante, por puntos, y previo sorteo. Los últimos 4 equipos de la ronda de permanencia descenderán)

– ¿Qué opinas de la semi profesionalización en el fútbol femenino?

-Me parece perfecto todo este cambio que hubo y el crecimiento de la disciplina de fútbol femenino. Todavía tiene que seguir creciendo para que sea igualitario al de los hombres, obviamente, pero es un logro todo lo que se viene dando para las mujeres, hay que tener paciencia siempre y ser agradecida, como nos dice nuestro director técnico Raúl Maiola.

– ¿Tenés otra ocupación?

-Además de estar jugando en Tigre trabajo en casa de familia ayudando con los quehaceres, y también entreno a chicas de siete años en adelante en el club San Martín de Pablo Nogués, partido de Malvinas Argentinas. En Tigre a nosotras no nos pagan sueldo, pero ellos no nos hacen faltar nada si necesitamos hacer trámites o si nos golpeamos o algo, ellos se ocupan ¡Ah, y también nos dan la ropa!

– ¿Cuál es el mensaje que intentás transmitirles a las chicas que entrenás?

-El mensaje que les enseñó a las chicas es que se diviertan haciendo lo que les gusta y que no siempre se gana, que hay que aprender a perder no solo en la cancha, también en la vida. A no creerse más que nadie y a ser compañeras en un equipo.

– ¿Sentís que te queda algún sueño pendiente en el fútbol?

-No, ya cumplí mi sueño jugando en un club grande como Tigre, que me dio la oportunidad de estar en el equipo. Obviamente tengo que seguir aprendiendo.

– ¿Una o un referente dentro del fútbol?

-Lorena Benítez, que es una futbolista argentina que juega en Estudiantes y que jugó en la Selección. Me gusta mucho su forma de jugar y se la ve como una persona humilde.

 

Redondo, una marca registrada

Por Franco Cecchini

Federico Redondo es categoría 2003 y nació en Madrid, pero a los 5 años se mudó a Buenos Aires. Desde los 9 que está en el semillero del mundo, las juveniles de Argentinos Juniors. Juega de 5 o de volante mixto y tiene en claro la filosofía de la camiseta que está vistiendo, allí dieron sus primeros pasos grandes volantes centrales como el Checho Batista, Cuchu Cambiasso y su padre, Fernando Redondo. 

Cuando Federico tenía menos de dos meses, El Príncipe levantaba su tercera Champions League esta vez con el Milan, las anteriores habían sido con el Real Madrid, en 1998 y 2000. Ese año fue el capitán y nombrado como el mejor jugador de Europa. Cuando tenía un año Fernando ya había dejado de jugar al fútbol. “Desde chico veo videos de mi papá e intentó imitarlo, siempre me da consejos, no me gustan las comparaciones y yo quiero hacer mi propio camino, pero él fue probablemente el mejor en nuestro puesto”.  

Federico tiene el fútbol en su ADN, es una cuestión familiar ser futbolista, su abuelo Jorge El Indio Solari, fue parte de la Selección Argentina que participó del Mundial de 1966. Santiago El Indiecito Solari, ex jugador y entrenador del Real Madrid, es primo de su mamá por lo tanto es su tío segundo y Augusto Solari, ex River, Racing y actual Celta de Vigo es su primo.

A los 19 años esa semilla empezó a germinar. Fue capitán en la Reserva y según el medio británico The Guardian se encuentra entre las figuras jóvenes destacadas en el fútbol mundial. A fin del año pasado firmó su primer contrato profesional, y ahora ya se volvió una fija entre los convocados por Gabriel Milito para el plantel de Primera División. 

El Principito tuvo su debut el 11 de julio en la fecha 7 ante Tigre ingresando a los 94 minutos con la número 23 en su espalda. También entró al terreno de juego ante Barracas, Boca y Talleres. En Argentinos fueron transferidos tres pilares importantes en el mediocampo: Gabriel Florentin, Matías Galarza y Fausto Vera, la salida de estos jugadores podría ser una buena oportunidad para sumar más minutos en el Bicho.

Le gusta jugar de frente al terreno de juego es por eso que es un pilar fundamental en la salida de su equipo, con sus pases teledirigidos de derecha, su pierna hábil, salta líneas con cambios de frentes profundos y con pases filtrados que dejan a los delanteros mano a mano. Recupera y ordena a los defensores, les da apoyo constantemente mostrándose como opción o indicando con sus manos a quién darle la pelota para lograr fluidez en el juego. 

Mide 1.88, cuando aguanta la pelota de espalda parece una misión imposible quitársela, la esconde, la pisa y deja la marca atrás. Cuanto más incómodo se lo ve más elegante sale de la situación. El taco es una marca registrada. Su físico no lo inhibe a la hora de correr, al agarrar velocidad, su melena vuela y los rivales lo corren desde atrás mientras él traslada la pelota pegada a su pie.

Sueña con jugar en la selección mayor y salir campeón de la Copa Libertadores con Argentinos Juniors. Admira a Fernando Gago por la forma que tenía de tratar a la pelota. Uno de sus referentes en la actualidad es su ex compañero Fausto Vera, recientemente transferido a Corinthians de Brasil.

Del “marimacho, andá a tu casa” a revolucionar el fútbol femenino

Por Lucas Fiorito Chami

El crecimiento del fútbol femenino se debe, sin lugar a dudas, a alguien como Lucila Luky Sandoval. Jugó al fútbol en las décadas de 1980, 1990 y 2000 en clubes como Independiente, San Lorenzo y Boca. Después de su retiro, a los 46 años, creó en 2016 uno de los movimientos más grandes para difundir la historia del fútbol femenino, Pioneras del Fútbol Femenino Argentino. De chica, cuando jugaba en los potreros, recibía comentarios machistas por parte de las ancianas del pueblo. “Marimacho, andá a tu casa”, le gritaban.

Actualmente tiene 52 años y desde su etapa como jugadora quedó impresionada con un cuadro que mostraba a las futbolistas que habían participado del Mundial femenino de 1971. Desde ese momento se encendió la llama de la curiosidad en su interior, y se puso el objetivo de reunir a todas las mundialistas. 

También buscó que se reconociera el día en el cual Argentina le ganó 4-1 a Inglaterra en el Mundial femenino de México 1971 con cuatro goles de Elba Selva para que se celebrara el Día de la Futbolista. Dicho y hecho, todos los 21 de agosto, desde 2019, se conmemora aquel día.

-A fines de 2019 viajaste a Estados Unidos y te quedaste. ¿Qué proyecto estás llevando adelante?

-Sí, vine de vacaciones y a presentar la historia del fútbol femenino en el consulado argentino en Nueva York con la pionera Marina Nogueyra, ex selección nacional y a quien hace 22 años la contrató un equipo de acá y vive acá desde hace mucho. A través de este proyecto, ella creó Pioneras Latinas en Nueva York.

-¿Quiénes participaron?

Las latinas que viven acá, quienes emigraron por trabajo, habían quedado descolgadas de la historia del fútbol femenino de su país. Por lo cual se creó esta asociación para poner en valor el fútbol femenino latino, el cual estaba muy degradado. 

-¿Qué actitud buscás transmitir?

-A través de lo que creé de Pioneras del Fútbol Femenino Argentino, es como ir contagiando a todo el mundo de poner en valor la historia de un deporte que, como todos los deportes femeninos, se ocultan si no vende. Todo lo que no vende, y todo lo femenino es de tercera línea y ahora todos los deportes femeninos están empezando a tomar más valor como lo que tiene que ser. La cultura no tiene género. El sacrificio y la dedicación es la misma que les ponen los hombres

-¿Ves fútbol femenino actualmente?

-Sí, sí, obvio. Veo mucho a Independiente, porque aparte tengo a muchas chicas de mi pueblo, de la liga que me llevó cerca de cinco años armarla y la cual quería que esté directa o indirectamente afiliada a la AFA para que las chicas pudieran llegar a la Selección. Después de un tiempo lo logramos y hoy en Independiente tenemos como seis chicas salidas de mi pueblo. La Colo Franco fue la primera que llegó a la selección juvenil. Mi trabajo es silencioso, ya no hago tanto ruido como en Pioneras. Pero es concientizar de que el trabajo tiene que ser lineal hacia AFA. 

-¿Tenés un vínculo con AFA?

Yo no trabajo con AFA pero sí creo que el fútbol femenino debe ser federal, y ese es el trabajo que estamos haciendo, teniendo en cuenta de que no se lucra con esto, porque después vienen los que andan fantaseando. Con amor y pasión no se lucra. El que quiera, que lo haga, pero no es lo mío.

-Un informe demostró que el 55% de las jugadoras son profesionales en Argentina. Si bien no se acerca a los contratos masculinos, ¿qué opinás cuando ves a cada vez más chicas que van a firmar su contrato profesional y pueden vivir de esto?

-Me encanta que las chicas vayan teniendo su contrato, al menos para cubrir sus gastos. Lo que no me gustaría, y siempre repito, es que jamás olviden el amor y la pasión con la que una llega al deporte. Que no sea la bandera el hecho de ver qué contrato firmo, que no sea como los hombres, quienes ya están viciados de todo. No nos olvidemos que lo que nos lleva al fútbol es el amor y pasión por el deporte. Pero sí, obviamente a mí me encantaría que la “B” o la “C” tenga un contrato que les cubra sus pasajes o botines o lo que fuera. 

Hace unas semanas el aborto dejó de ser un derecho constitucional en Estados Unidos, ¿cómo se vivió esta situación allí?

Acá está muy dividido. Los que han peleado para esa ley están tristes, la mayoría está triste. A los sectores más conservadores o religiosos les gusta más. No entienden que nadie va a obligar a alguien a abortar, eso es lo que no entienden. Simplemente el derecho de hacer elegir a cada una si lo quiere hacer o no.

¿Tenés una opinión al respecto?

Yo siempre digo que yo hubiera sido un aborto si éste hubiese sido legal. No hubiera nacido. Pero no por eso estoy en contra del aborto. Yo estoy a favor de lo que cada uno quiera hacer de su vida, mientras no invada la mía, ¿me entendés?

-¿Cumpliste tu meta?

.Sí, yo creo que sí. Al menos cumplí mi sueño. Mi meta es infinita, de acá a que me muera. Voy a seguir acompañando en lo que sea al fútbol femenino. Pero mi sueño, sí. Conocer a las jugadoras del ‘71, de ponerlas en valor. Que ellas mismas nos heredaran esas fechas, de haberlas podido abrazar y caminar a la par de ellas, ya está. De ese lado sí lo cumplí.

-A medida de que el fútbol femenino avanza, se va equiparando con el masculino. Hace poco las selecciones de Países Bajos y España decidieron igualar los salarios, ¿te gustaría que pase acá?

-Obvio. Para mí tiene que igualarse todo. Creo que los hombres cobran demasiado, no me meto en el bolsillo de nadie, pero estaría bueno igualar en algo real. Yo soy masajista deportivo y escucho esos salarios abismales. Todos los deportistas deben tener un gran sueldo como un gerente de empresa, ponele. Que los deportistas entrenen viéndose como jugadores de selección. Lo único que no quiero ver es que se pierda el amor y la pasión por el deporte. Cuando se pierde eso y solo se busca un contrato, ya no me gusta.

-¿Cómo trató la AFA al fútbol femenino durante tu época como jugadora?

-Cumplía con lo que obligaba FIFA. En las reuniones de capitanas, Mónica Santino y  yo reclamábamos ese millón de dólares que la FIFA mandaba a cada asociación para el desarrollo del fútbol femenino. El cambio vino desde que llegó el Chiqui Tapia. Cumplió con lo que dijo hacer. Entre Grondona y Tapia, me quedo con Tapia. 

-¿Qué más pensás que debe cambiar?

Creo que se debe apoyar más al futsal femenino. Si bien se está haciendo, creo que se debe viajar más. En mi época la esposa de Grondona se ocupaba del diseño de la ropa de las jugadoras, quería que usáramos pollerita… 

-¿Cómo te mantenías en la parte económica durante tu etapa como futbolista?

-Trabajaba y muchas veces llegaba con lo justo y necesario. Pero en mi vida, al no tener familia y no tener que mantener a nadie, estaba bien. Con pagar el alquiler y tener un viático para ir a entrenar ya estaba. He sido feliz porque mi vida era el fútbol. Yo lo pude llevar a cabo, algunas veces comía mejor, otras menos. 

-¿Tuviste complicaciones con eso?

-Un día la madre de una compañera, quien es pionera, en la etapa de Boca, me vio que estaba muy flaca y me dio tres cajas de mercadería enormes. Se dio cuenta. Pero bueno, yo prioricé el fútbol. Las moneditas que tenía las usaba para entrenar y después comía algo hervido. Para un futbolista profesional faltaban nutrientes. Cuando me retiré me dediqué más al trabajo.

¿Tuviste la oportunidad de conocer a Maradona?

-Sí, yo trabajo en uno de los gimnasios más conocidos de Argentina, y en una época en la que estaba muy flaco y hacía su programa lo veía entrenando desde arriba. Un día subió al área médica donde estaba yo y le di una planilla y no lo molesté porque estaba con su círculo.

“Mi sueño es ganar la Libertadores con Boca”

Por Facundo Papazian

Camila Gómez Ares tiene 27 años y desde bebé que se ponía con el andador a patear la pelota con su hermano mayor. Hasta ahora nunca paró de jugar al fútbol. Es volante central de Boca, donde logró dos campeonatos de Primera División en 2020 y 2021, una Supercopa en 2015 frente a San Lorenzo y una SuperFinal en 2021 también contra el Ciclón, en la que convirtió un gol. Además (ganó la medalla de oro en los Juegos Suramericanos Santiago de Chile 2014) con la Selección Argentina Sub 20, y con la mayor participó de la delegación que consiguió el cuarto puesto en la Copa América Ecuador 2014. 

-Tras haber debutado muy joven en Primera División y haber formado parte en la selección juvenil, ¿cuándo tomaste la decisión de querer ser futbolista?

-En ningún momento tomé la decisión de querer ser futbolista, sino que desde chica lo hice porque amo el fútbol y lo único que quería era jugar. Se fue dando todo. Antes lo hacía como un pasatiempo en un club de barrio, después en River, la selección y cuando me di cuenta ya llevaba cinco años. Jugué Sudamericanos y estoy jugando en Primera desde muy chica. Obviamente sin nada a cambio, tampoco lo buscaba, porque era lo que me gustaba.

-¿Qué tuviste que dejar de lado para cumplir tu sueño?

-Creo que muchas cosas. Una no se da cuenta, pero en el día a día va dejando cosas de lado que quizás te gustaría hacer. Sin embargo lo hacés porque lo que te gusta es jugar al fútbol. Cambiarme de colegio cuando tenía todas mis amistades ahí, salir a bailar, cumpleaños, viajes, son un montón de cosas que cuando una es más chico las deja de lado porque quiere hacer lo que le gusta, que es jugar al fútbol. No me arrepiento de nada de esto. 

-¿Cuáles son tus objetivos pendientes?

-Mi objetivo pendiente, o mejor dicho mi sueño, es ganar la Libertadores con Boca. Esto es lo que me falta, ya que pude cumplir un montón de otras cosas. 

-¿Cómo es salir campeona con la selección?

-Lo máximo. Lo que una apunta es poder jugar para su país, vestir la celeste y blanca es de las cosas más lindas que me pasó. Es algo que nunca voy a olvidar. 

-¿Cuál de tus títulos disfrutaste más? 

-El último con Boca, la SuperFinal contra San Lorenzo en la cancha de Platense. Creo que tanto este como el Clausura 2021 ya que es un desencadenante de ambos títulos. Quizás el de San Lorenzo, para mí, fue más especial porque pude hacer un gol para ganar 4-2. Me cuesta quedarme con uno, porque también está la final 7 a 0 contra River del primer torneo profesional que fue muy importante, como el título con la selección. Pero si tengo que elegir uno, me quedo con la final contra San Lorenzo. 

-¿Qué crees que fue lo que más cambió en el Fútbol Femenino en Argentina en los últimos años? ¿Cuál debería ser el siguiente cambio?

-Cambió mucho y mejoró mucho, desde la semi profesionalización como la televisación y la visibilidad que tenemos ahora. Obviamente todavía faltan un montón de cosas para seguir desarrollando, pero en los últimos años avanzó mucho el fútbol femenino cuando quizás era impensado. Yo siempre digo que la evolución de la inferiores es muy importante para que en unos años siga creciendo cada vez más. 

-Seguro estás al tanto de que la selección española como la neerlandesa igualaron los sueldos entre hombres y mujeres, ¿creés que en algún momento en Argentina pueda llegar a pasar?

-El tema de la selección española y neerlandesa no es que igualaron sueldos sino que igualaron los porcentajes de los premios que da cada torneo. Quizás la información fue un poco engañosa porque también creí eso al principio. Más allá de eso, creo que acá no te digo que está pasando, pero puede pasar, porque la realidad es que si vos salís campeón de la Copa América, por ejemplo, y te dan un premio estaría bueno que el porcentaje sea el mismo que el de los hombres, y no creo que sea algo que cueste tanto. El tema de igualar sueldos falta mucho y no creo que suceda, ya que es un tema de cuánto genera cada actividad. El fútbol masculino lleva muchos años como profesional y nosotras vamos recién dos años y medio, por eso creo que todavía está lejos. 

-¿Quién es tu referente en tu posición?

-En mi posición me gusta mucho Thiago Alcántara y en femenino la brasileña Formiga. 

-Además de ser apasionada por jugar al fútbol, estudiaste periodismo e hiciste el curso para ser entrenadora, ¿cuál disfrutaste más?, ¿dónde te ves después del retiro? 

-El curso de técnica lo estoy haciendo, todavía no me recibí. Creo que falta mucho para mi retiro, por ahora no pienso en eso. Ambas cosas las hice porque me gustan y porque siempre pensé que la carrera del futbolista es corta, entonces cuando se termina tenés que estar preparado para la siguiente etapa. Al margen de eso, cuando arranqué a estudiar periodismo el fútbol femenino no era profesional, por eso necesitaba de otra cosa para poder vivir. Supongo que cuando llegue el momento haré algo de esto, aunque todavía no lo sé.

Cecilia Reiter: “No me imagino mi vida sin el padel”

Por Ignacio Holze

Cecilia Reiter es jugadora de pádel, ex número uno del mundo, dos veces campeona del mundo por selecciones y licenciada en periodismo en Tea y Deportea. Siempre practicó mucho deporte. Antes de comenzar en pádel estaba en una escuelita de tenis mientras que también hacía natación y todo eso con menos de 11 años. En su carrera profesional fue parte de la camada de jugadoras que lucharon y formaron al padel femenino para que se llegue al sueldo igualitario y las mujeres también puedan vivir de este deporte.

Cecilia tiene 40 años y es la Nº45 en el ranking del World Padel Tour, siendo compañera de Carlotta Vannicelli, italiana en el puesto 67 de la clasificación. Estuvo 12 años jugando en pareja con Carolina Navarro, jugadora española cuatro veces campeona del mundo por selecciones y 12 de España quienes desde 2010 a 2013 se posicionaron en el puesto más alto que se puede alcanzar. Enl 2012 sufrieron tan solo una derrota y ganaron el mundial absoluto por parejas. En julio de 2021 decidieron tomar caminos distintos y se separó la pareja que estuvo junta por más tiempo .

-¿Cómo fue que empezaste a jugar al pádel?

-Era chica, pero coincidió en la época de los noventa y pico, que era la explosión del pádel y mis papás comenzaron a jugar. Te empezabas a meter en las canchas cuando estaban libres y peloteaba con ellos. Cambié de una escuelita de tenis a una de pádel y al tiempo pasé a un centro de entrenamiento donde ya iba dos o tres veces por semana. Fui avanzando de categoría, comencé a jugar torneos provinciales de menores, nacionales y metropolitanos y a los 15/16 años tuve mi primera pretemporada “seria”, pero nunca tuve la expectativa de que iba a vivir de esto.

-¿Qué recuerdos te trae esa competencia en 1998?

-Jugué con Pamela Cenovi. Para mi  era un torneo que estaba buenísimo porque conocía un montón de gente que venía de afuera, pero el torneo se jugó en Buenos Aires, entonces era una experiencia más, sobre todo eso, poder compartir con gente de otros países que no lo había hecho hasta el momento, pero sin ninguna expectativa a dedicarme a esto aún, como un hobbie.

¿Cuando hiciste “click” y dijiste: “Quiero dedicarme a esto”?

En el 2002 decidí venir a hacer una gira de 5 torneos en España con Cata Tenorio. Ahí vi que en España la cosa era distinta, los estadios, la calidad de los torneos, el trato al jugador y evidentemente si bien está lejísimos a lo que es hoy, estaba a años luz de lo que era Argentina en ese momento, y ahí me picó el bichito de volver y hacerlo de nuevo. En 2003 volví y en vez de un mes estuve un mes y medio. En 2004 ya estuve dos o tres meses, al siguiente volví y estuve dos veces en el año. Todo mientras iba estudiando, hice cuatro años de Administración de Empresas, y en 2008 fue la primera vez que estuve más tiempo en España que en Argentina.

¿Fue un empujoncito haber ganado el campeonato mundial de menores en el 2000?

-Lo ganamos además en una categoría más grande que la nuestra. Nosotras éramos sub 18 pero por problemas de clasificación terminamos jugando S 20. Esa fue la primera gran victoria de algo especial, y es como vos decis, dije: “Esto se me da un poco bien” y bueno,  si, fue algo super lindo. Nosotras en el circuito profesional no ganábamos y esto fue como un empujón para seguir profesionalizados cada vez más.

-¿Cómo es el cambio de pasar a vivir de Argentina a España y cómo lo pasaste? 

-Para nosotros que vinimos a jugar, la integración no es tan complicada porque el mundo del pádel está lleno de argentinos y entonces yo tuve la suerte de tener amigas acá que jugaban allá, en  Argentina. Entonces estaba viviendo en España y el hecho de que te reciban en tu casa y la posibilidad de no tener que ir a un hotel facilitó las cosas. Ellas tenían un club y me permitieron dar clases para poder pagar mis gastos.

-¿Y en lo cultural?

-El español es muy parecido a nosotros, te sentís en casa, pero si puede haber diferencias, el europeo es menos demostrativo, y nosotros somos pasionales.

-¿Había mucha diferencia a como se practicaba el pádel amateur allá en España que en Argentina?

-En nivel de pádel, el aficionado lo juegan muchísimo las mujeres, en su momento eso en Argentina no pasaba, ahora no sé. El 80 por ciento de seguidores que tengo son hombres porque en Argentina las chicas no consumen como acá. En Madrid hay equipos de veteranos y veteranas que juegan todas las semanas, las mujeres toman clases, juegan partidos, hay torneos de todas las categorías. Yo creo que es un poco de lo que pasaba en la década de oro del pádel en argentina ( Los 90 ), donde por ahí se jugaba muchísimo más.

-¿Por qué creés que acá nunca llegó a explotar el pádel femenino como si lo hizo el masculino?

Al padel le salió, al nivel de las mujeres, un competidor muy grande, totalmente inesperado, que es el Hockey sobre césped y ese es el gran problema también que tenemos porque no tenemos jugadoras jóvenes que se dediquen al pádel, porque a raíz de la explosion de Las Leonas  si las chicas quieren hacer deporte, el 80 % elige el hockey. Como también en la época de Gaby Sabatini las chicas elegían el tenis.

-Y ahora ves alguna jugadora argentina jovencita que tenga potencial?

-Bueno, el caso de Claudia Jensen, no es un descubrimiento, quizás si el año pasado. Ya este año está compitiendo a un nivel muy alto y es una linda noticia para nosotros que haya elegido jugar con la Selección Argentina. No es por ser negativa, pero el futuro de la Selección Argentina de padel femenino es bastante negro. Tenemos la suerte de tener hoy por hoy 5 jugadoras que hoy están en un nivel alto que son Virginia Riera, Delfina Brea, Aranza Osoro, Julieta Bidahorria y Claudia Jensen, pero el equipo se compone de ocho jugadoras.

¿Y vos no te ves para seguir compitiendo con ellas?

-Nosotras estamos encantadas de poder seguir aportando nuestro granito desde la experiencia, pero al final terminan tirando de nosotras. Lo normal sería que nosotras no siguiéramos jugando, y no veo ninguna chica que tenga el potencial para seguir adelante.

¿Cuál fue tu premio/ título que más hayas disfrutado, tanto en lo sentimental como en lo deportivo?

-Bueno, sentimentalmente hablando siendo Argentina, y a cualquier deportista argentino si le das a elegir un título como a Del Potro el US Open o la Copa Davis segura elegiría la Davis, como si Messi le das a elegir cambiar sus Champions por un mundial. En mi caso, el primer mundial que jugué en 2004 lo ganamos, entonces me tocó encima a mi definir el título en la final con la serie 1-1 y en mi debut, en Argentina con toda mi familia, mis abuelos, mis amigos, todavía a veces cierro los ojos y me acuerdo de esa postal y me da muchisíma emoción.

-¿Y en lo deportivo?

-En lo deportivo, en el año 2009, mi primer torneo profesional en España con Patty Llaguno. Ese lo tengo como especial porque fue mi despegue en la carrera profesional.

-Ese fue en el Internacional de San Sebastián, ¿no?

-Si .

Claro, además allí lo ganan sacando en semifinales a las número uno, que venían invictas

-Claro, por eso te digo que en ese torneo mi cabeza me hizo “click” y cambió mi manera de competir. En un deporte como el tenis o el nuestro influye mucho las tomas de decisiones y la madurez, porque a mi me pasaba y a todos les pasa que muchas veces tiras la pelota afuera y sabes que es lo que hiciste mal, pero también tenes que saberlo antes para no hacerlo y esa fracción de segundos que te cambia la decisión.

 –¿Esa semifinal contra Caro Navarro y Ale Salazar fue el mejor partido que jugaste?

-Si , yo creo que ese partido que le ganamos con Patty Llaguno a Caro y Ale que venían invictas, fue de los mejores partidos de mi carrera. A partir de ahí ellas también empezaron a perder y nosotros les volvimos a ganar en otros torneos. Eso me abrió las puertas de jugar con Carolina Navarro, que fueron los mejores años de mi carrera.

-Una vez que concretaste con Caro en 2010, tuvieron la chance de ser las número uno por tres años, hasta 2013, ¿Qué recuerdo sacás de esos tres años como las mejores del circuito?

-Es difícil, porque fueron años tan lindos que los disfrute muchísimo, pero también muy duros porque para mi  era una situación muy nueva tener que ir a los torneos siendo favorita y estaba al lado de una persona que ya era una leyenda y la mirada estaba en mi  para ver si estaba a la altura del desafío.

En ese primer año tuvieron unas subidas y bajadas fuertes en los torneos. ¿Qué pasó en medio de todo eso?

-Ese año ganamos los dos primeros torneos y  después perdimos tres semifinales seguidas. La estaba pasando muy mal y después de la última derrota cambiamos el chip y dijimos: “Salgamos a jugar el siguiente torneo con el cuchillo entre los dientes, a pelear todas las bolas, ser agresivas desde el juego y con actitud”. Ese torneo ganamos la final con mucha autoridad 6-3 / 6-0, y de ahí cambió muchísimo la dinámica. Desde ese momento ganamos muchas más veces de las que perdimos.

¿Entonces cuál sería tu mejor año profesionalmente? 

-El 2012 creo que fue, sin ninguna duda, mi mejor año como profesional. Perdimos un solo partido en todo el año y ganamos todo lo demás. Ganamos el mundial absoluto por parejas y ese fue el mejor año para mi con diferencia.

¿Y te preparás para los torneos con una intensidad mucho más baja a lo que era antes?

 – Depende, al final la gestión de la ansiedad y los nervios va por racha. No es que decidas que cuando sos más joven estás más nervioso y a medida de que vas creciendo lo vas gestionando mejor. Va por picos y momentos, hay veces en tu carrera que lo manejas menos y otras que lo manejas mejor. Si es cierto que hoy juego más tranquila desde lo emocional, pero sí más ansiosa, porque se que no me queda mucho. Tengo la sensación de querer hacerlo bien, antes pensaba que tenía margen para hacerlo mal ahora ya no.

 –¿Y cómo llevaste los nervios el primer año con Caro? 

-Los primeros años que estaba con Caro, no dormía, no comía, se me cerraba el estómago, la pasaba horrible en los torneos, llegaba el lunes y dormía 24 horas seguidas porque estaba agotada, (punto) era esa presión que me terminó gustando y aprendí a manejarla.

-Y ahora?

-Ahora es un momento de disfrute, ya tengo 40 años, el nivel es altísimo, hay mucha diferencia de edad. A veces juego con jugadoras que ni sumando la edad de las dos alcanzan la mía. Me siento una privilegiada de poder seguir compitiendo, pero soy 100 por ciento realista de que mi situación hoy no es la misma que cuando era número 1, probablemente soy mejor jugadora ahora que antes pero el físico no me acompaña.

-¿Cómo viviste al jugar casi toda tu carrera como profesional con un sueldo nulo para las mujeres y que este año haya llegado la igualdad en el pádel?

 –Estoy muy feliz que haya llegado, pero como vos decís, hoy hay otras grandes jugadoras que ya no están compitiendo y están retiradas con las que tuve el placer de competir durante muchos años. Creo que fue una lucha de todas, de un montón de generaciones y que las chicas que están arriba y que recién empiezan  y tengan la suerte de poder disfrutar me pone muy feliz, porque creo que fui parte junto con otras chicas de esa lucha y vivimos muchos años con esa desigualdad, hicimos que todos los años poquito a poquito para poder conseguir esa igualdad.

¿Qué te genera cuando dicen que el sueldo no tiene que ser igualitario porque el pádel femenino no vende lo mismo que el masculino?

 –Además de eso nos decían que no atraía lo mismo, que era aburrido, que los partidos no eran tan interesantes como el de los hombres, que no llenábamos estadios, entonces evidentemente para vos que te dedicas a eso y te digan todo esos argumentos es duro. También tengo que ser realista que en el momento en el que yo jugaba la competencia no es la misma que ahora, sabíamos que había parejas duras pero recién en semifinales, los cuadros eran más chicos, no habían jugadores en las qualys, no había jugadoras jovencitas jugando.

¿Qué es para vos el pádel?

El padel es mi vida, es lo que llevo haciendo desde hace 25-26 años. Es mi estilo de vida, me dio las mejores experiencias que me pude haber imaginado, me permitió cumplir sueños, viajar a lugares que jamás hubiese imaginado, me permitió conocer un montón de gente linda y hacer amigos, me permitió reirme y llorar de alegría como también lo hice por tristeza, me hice más dura, más fuerte. No me imagino mi vida hoy sin el pádel, de hecho el dia que deje de jugar estoy segura que voy a seguir en este mundo porque me lo dio todo, lo volveria a elegir a pesar de todo lo que tuve que dejar de lado, todas las cosas que me perdí por este estilo de vida. Al final hay que pagar peajes para cumplir los sueños pero conseguí muchísimo mas de lo que me hubiese imaginado, estoy agradecida de por vida con este deporte.

¿Te parece parece hacer un juego y decir la mejor jugadora en cada golpe?

-Dale.

¿Smash plano?

-Marta Marrero.

¿Smash x3?

-Gemma Triay.

¿Bandeja?

-Alejandra Salazar.

¿Volea derecha?

-Paula Josemaria.

¿Volea Revés?

-Virginia Riera.

¿Globo?

-Patty Llaguno.

¿Defensa?

-Ariana Sanchez.

-¿Salida derecha?

– Paula Josemaria.

¿Salida Revés?

– Carolina Navarro.

 

 

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Paola Suarez, la mejor doblista argentina de todos los tiempos

US OPEN - S - TEN - Virginia Ruano Pascual, left, of Spain, and Paola Suarez, of Argentina, pose with their trophy after defeating Svetlana Kuznetsova and Elena Likhovtseva in the doubles final at the U.S. Open tennis tournament in New York, Sunday, Sept. 12, 2004. (AP Photo/Kathy Willens) - NEW YORK - NY - USA - KATHY WILLENS - KE RIC PK VIRGINIA RUANO Y PAOLA SUAREZ, POSAN CON SU TROFEO

Por Facundo Novo

Paola Suárez es considerada la mejor tenista argentina de dobles en toda la historia, según lo certifica el premio Konex que le otorgaron en 2010. Ganó ocho Grand Slam junto a su pareja española Virginia Ruano Pascual (foto): Roland Garros 2001, 2002, 2004 y 2005; US Open 2002, 2003 y 2004; y Australia Open 2004. En total, ganó 44 títulos. Se retiró en 2008 por una lesión en su cadera, pero volvió en 2012.

 –Considerando que el tenis argentino ganó cinco medallas olímpicas en total y en dobles femenino solo una, en la cual fuiste partícipe, ¿te llegaste a dar cuenta de lo importante que fue lo que lograron con Patricia Tarabini en Atenas?

 –Para mí era muy importante poder lograr una medalla, porque me pareció algo único. Estaba en un momento de mi carrera en el que ya había sido número 1 en dobles, top 10 en singles y tenía muchísimas ganas de tener una medalla olímpica en mi palmarés. Así que sí, yo le di muchísima importancia a esa medalla olímpica.

-En cuanto a tenistas mujeres argentinas, solo vos y Gabriela Sabatini lograron ser top 10 en ambos rankings (dobles y singles), ¿qué se siente compartir este récord con una tenista como Gabriela?

-La verdad que para mí haber sido top ten en singles y en dobles fue algo increíble. Fue un objetivo cumplido, el cual tenía desde muy chica. Después que haya sido con Gaby fue buenísimo que ella también haya tenido los resultados que tuvo. Aunque en forma individual. Si hubiese sido yo sola, también hubiese estado super orgullosa de todos los logros que conseguí y de haber podido cumplir mis objetivos. .

 –¿Cuál fue la mejor rival o pareja que te enfrentaste?

-Las mejores rivales que tuve en singles o dobles creo que en la época mía pueden haber sido Steffi Graf, las hermanas (Serena y Venus) Williams o Arantxa Sánchez. Hubo muchas y muy buenas rivales tanto en singles como en dobles. Sin embargo, el partido que más me marcó fue en octavos de final del Roland Garros 2002 contra Amélie Mauresmo en la cancha principal Philippe Chatrier que estaba lleno de gente. Recuerdo que fue un partido a tres sets. Gané ese partido a Amélie y por la atmósfera y la sensación que había en la cancha fue el partido más bonito de mi carrera, el más lindo. Lo disfruté muchísimo y la emoción que hubo también, un buen nivel, mucho público, hicieron que ese haya sido el mejor partido que recuerde de mi carrera.

 –¿Cómo influyó en aquellas semifinales de Atenas 2004 saber que podrías enfrentarte en la final contra tu pareja en el circuito Virginia Ruano? ¿Crees que eso te perjudicó de alguna forma?

-No, no me influyó. Hubiese sido una anécdota muy linda y cada una hubiese luchado por la medalla de oro. Creo que en esas semifinales hubo mucho nervio y jugamos contra una pareja (Li Ting y Sun Tiantian) que en ese momento era muy buena y estaba jugando en muy buen nivel, tanto en los juegos olímpicos como también en el circuito. Con Pato no pudimos realmente jugar a nuestro máximo nivel y se nos escapó el partido. Pero no, no tuvo nada que ver que tendría que supuestamente jugar la final contra mi compañera de dobles, es más, hubiese sido al contrario, algo muy lindo.

  • -En 2012, cuando volviste de tu retiro, jugaste con Gisela Dulko, quien participó del Torneo de Leyendas de Roland Garros junto a Gabriela Sabatini entre mayo y junio de este año. ¿Te gustaría competir en algún torneo así? ¿Con quién te gustaría jugar?

 –No descarto jugar algún año el torneo de leyendas. La verdad que nunca lo descarté. Nunca se me pasó por la cabeza con quien podría jugarlo y tampoco sé como sería el tema. Pero es algo lindo y me gustaría jugarlo para que mis hijos también lo puedan disfrutar, que sepan donde mamá estuvo jugando, ir acompañada por ellos y que vean el lugar donde pase gran parte de mi vida. Ir y jugar con ellos, aunque sea un año, sería una experiencia diferente y linda poder compartir con ellos ese momento.

-Además de estar muy enfocada en tu familia y en tus hijos, ¿tenés algo en mente sobre qué hacer en un futuro? ¿Pensaste en algo relacionado con el tenis o con el deporte?

-Estoy súper enfocada en mis hijos, creo que es una etapa muy bonita, ya que tienen 8 y casi 4 años. Pero nunca descarto posibilidades, de hecho tengo algunas propuestas y cosas para hacer, pero por el momento no ha llegado lo ideal, lo que me gustaría y lo que podría compaginar con mis hijos y con el trabajo. Aún así no lo descarto en el futuro y obviamente estaría relacionado con tenis.

 –¿Qué significó para vos el premio Konex que te otorgaron en 2010 por ser “la mejor tenista argentina de dobles de todos los tiempos”?

Fue una emoción increíble. Cuando me llamaron y me lo propusieron estuve muy agradecida y más viniendo de ellos que me encanta lo que hacen con esta entrega de premios todos los años. También fue algo que me sorprendió, no esperaba que me llamaran. Me acuerdo que fui y recogí el premio. Ese día llovía mucho y no me lo olvido más, lo disfruté muchísimo. Fue muy emocionante y voy a estar siempre agradecida.

 –¿Qué sentiste tras quedar eliminada en primera ronda en los juegos  de Londres 2012? ¿Creían con Gisela que podrían haber llegado más lejos?

 –La verdad que empecé con una emoción muy grande. Pensábamos que podíamos tener un muy buen resultado en Londres 2012 con Gisela. De hecho cuando empezamos a jugar en el circuito en Indian Wells y en Miami tuvimos muy buenos resultados. Pero también es cierto que a medida que fueron pasando los torneos, los resultados se fueron apagando. Llegamos a Londres con muy poca confianza y al ser realista no me veía con posibilidades de medalla y tampoco me sorprendió demasiado haber perdido en primera ronda debido a que no estábamos al nivel con el que habíamos empezado. Fue una pena la verdad porque después de todo el sacrificio de haber vuelto y de haber estado durante más de seis meses en el circuito. Pero también fue una experiencia muy linda para mí y la disfruté muchísimo.

 –¿Cómo te describirías como tenista y como persona?

 –De las dos cosas soy lo mismo. Soy una persona tranquila, perfil bajo. Con lo que tengo en este momento, como mis hijos y mi marido, soy feliz. Soy una persona muy normal, me gusta estar con amigos, salir a cenar, disfrutar con mis hijos el tiempo libre que ellos tienen después de la escuela. Me siento alguien totalmente normal.

 –¿Qué consejo le(s) darías a los jóvenes deportistas del país?

 –A los jóvenes deportistas y tenistas les digo que lo que yo hice en mi carrera fue intentar dejar todo en cada entrenamiento y poner todo de mí. Cuando uno pone todo de uno en los entrenamientos, no se puede reprochar nada en un futuro porque justamente puso todo. Lo que salió, salió y lo que pudiste dar fue eso. Entonces uno se queda tranquilo de adonde llegó con los objetivos cumplidos o no cumplidos. Más de lo que uno se esforzó no lo pudo hacer. Además, les digo que hagan las cosas porque les gusta, porque se sienten bien y no por sentirse obligados. Cuando uno no se siente obligado a hacer algo y le gusta es cuando más poner de uno. De esta forma podes poner mucho esfuerzo, corazón y aprender muchísimas cosas.

 

 

Manchester City, una máquina de ganar y gastar dinero

Por Juan Cruz Mourente y Santino Sucar

Manchester City logró instalarse entre los clubes más importantes del mundo gracias a sus logros deportivos. Desde 2008 obtuvo 17 títulos, entre ellos la reciente Premier League 2021/2022 y cinco campeonatos domésticos.

Los resultados fueron parte de un proceso que comenzó el 1 de septiembre de 2008 con la compra del club por parte del Abu Dhabi Group for Development and Investment con Mansour Bin Zayed Al-Nahayan como mayor accionista. El jeque desembolsó 250 millones de euros y desplazó del poder al tailandés Thaksin Shinawatra, dueño anterior del club, que dejó, tras un año de mandato, una precaria situación financiera.

El documental “All or nothing” realizado por Amazon mostró el presente del Manchester City: la exigencia que tienen sus jugadores en cada partido al representar a un club de nivel mundial. Sin embargo, uno de los capitanes históricos, Vincent Kompany, declaró que antes no había puertas en el baño ni café en el bar, lo que deja en evidencia la transformación que ocurrió en el club y la importancia que tuvieron los petrodólares invertidos por el jeque.

El City se propuso comprar jugadores de talla mundial. La compra del brasileño Robinho, jugador proveniente del Real Madrid, por 40 millones de euros, fue el primer gasto importante de esta gestión. Año tras año fue incorporando jugadores que suponían récords para el club, como el de Jack Grealish, que llegó en el mercado de verano de 2021 por un monto de 117,50 millones de euros. Lejos quedó la llegada de Nicolas Anelka en 2002 por 15 millones, que marcaba el gasto más importante en la historia de los citizens. En total gastó 2.065 millones de euros en reforzar el plantel. En este último mercado de verano incorporó al ex delantero de River Julián Álvarez por 17 millones y al goleador noruego Erling Haaland por 60 millones de euros.

Sin embargo, detrás de cada compra ostentosa había mucha plata desperdiciada. A lo largo de los años el City nunca pudo tener un superávit en los mercados, excepto en el actual, ya que los jugadores que vendía habían perdido mucho valor. Desde septiembre de 2008 hasta la actualidad la suma del balance total de cada mercado de pases da una pérdida de 1.386.040.000 de euros.

Un ejemplo es el de Emmanuel Adebayor, delantero proveniente del Arsenal. Mansour lo compró por 29 millones de euros en el verano de 2009 y tenía la responsabilidad de ser el delantero protagonista del proyecto. Nada de esto sucedió y lo vendieron dos años más tarde por 6,4 millones de euros.

El equilibrio económico nunca fue visto con importancia. Es por esto que el City estuvo involucrado con el incumplimiento del Fair Play Financiero de la FIFA, que sirve para controlar los gastos de cada equipo y para que haya un límite estipulado de gasto a pesar de la diferencia económica entre cada club.

Deportivamente el crecimiento fue notorio. Las tres temporadas anteriores a la asunción de los jeques mostraron que la vara estaba baja. En la temporada 2005/2006 quedaron en el puesto 15 de la Premier League; al año siguiente se instalaron en el puesto 14; y en la campaña 2007/2008 superaron las expectativas y se posicionaron novenos.

El documental “CITY! A Club in Crisis” muestra la temporada 1981, en la que se quedó a las puertas de la FA Cup por la derrota en la final contra Tottenham en Wembley. La escena en la que dialogan el técnico despedido, Malcolm Allison, y John Bond, su reemplazante, por lo mal que encuentra al equipo es el reflejo de aquel entonces.

Luego de la compra del club por Abu Dhabi, el City se instaló entre los equipos más ganadores de Inglaterra, ya que conquistó seis Premier League y se convirtió en el segundo equipo del fútbol inglés más ganador de la última década. Sin embargo, el título que aún le queda pendiente en las vitrinas es el de la Champions League. Su crecimiento hizo que sea uno de los máximos candidatos a ganar la Orejona. En los últimos años su mejor participación fue en la temporada 2020/2021, en la que perdió la final frente al Chelsea por 1 a 0. En la última edición perdió en semifinales contra el Real Madrid.

Con la llegada de Pep Guardiola, en el verano europeo de 2016, el City siguió en crecimiento. Guardiola consiguió el récord de mayor cantidad de victorias en la historia y la mejor relación de triunfos por partidos disputados, puntos por juegos y proporción de goles con respecto a cualquier entrenador que se haya hecho cargo de un mínimo de diez partidos en la historia de la Premier.

El City no solo gastó en incorporaciones para el primer equipo sino que también invirtió en unas instalaciones de lujo para las inferiores del club, con todas las comodidades para entrenar en uno de los centros más lujosos del deporte. El Academy Stadium fue inaugurado el 8 de diciembre de 2014 y costó 195.179.072 millones de euros. Uno de los ejemplos más significativos de la participación de los canteranos en el plantel es el del jugador Phil Foden, que se formó desde los ocho años en las divisiones inferiores.

A pesar de las inversiones en la infraestructura y del alto presupuesto destinado en fichajes, el City no ganó la Champions League, el trofeo más codiciado en Europa. ¿Cuánto dinero más gastarán los jeques para conseguirla?

Mia Fedra, la primera tenista trans de la Argentina

Por Lucas Gentile

Después de muchísimos años de existencia es posible decir que la sociedad o, mejor dicho, las sociedades del mundo han comenzado a permitirle a sus ciudadanos ser libres. Elegir sobre todo aquello que quieran ser o no ser y también a hacer o no hacer. El mundo se encuentra en un momento histórico, cualquiera puede vestirse, llamarse, o hasta identificarse como quiera. No es un absolutismo, está claro, pero se ha avanzado muchísimo y eso hay que reconocerlo.

Un claro ejemplo de todo esto es Mía Fedra, una mujer transgénero de 41 años, alta, de pelo oscuro y de tez blanca que comenzó viendo a Gabriela Sabatini y a los ocho comenzó a jugar con una paleta de su padre y que luego de muchísimos años se convirtió en una referente, en una persona que siente la responsabilidad de tener que día tras día darle una mayor visibilidad a todo lo que significa el colectivo LGBT y, a su vez, a la vida conforme a la identidad de género.

Durante toda su infancia jugó en el Club Village de Adrogué y, a los 17 años, decidió cambiar su sexo y comenzar a ser lo que siempre quiso ser: una mujer. Una vez que comenzó, decidió dejar todo lo que tenía atrás: “A los 18 años me fui de casa para estudiar. Durante 10 años dejé el tenis porque no podía imaginarme jugando contra mujeres”. Estaba claro, era algo lógico, el tratamiento hormonal que había empezado le impedía jugar al mismo nivel que los hombres.

Dejó el deporte y se vinculó con los boliches, la marginalidad y la prostitución que ella sabía lo complicado que era, pero que le generaron distintas sensaciones y no pensaba en parar. Después de un tiempo, decidió terminarlo porque sintió que se estaba limando y era demasiado descontrol, ya que Iba a los after hour y le hacía mal.

Fue entonces cuando se anotó en un profesorado de tenis, teniendo ya una figura definida de estética femenina, pero aun con el DNI masculino, puesto que todavía no existía la Ley de Identidad de Género. Durante esos años se separó un poco de la noche, mas no fue una libertad total. A su docente a cargo le pidió que la llamara por su apellido y no por el nombre, porque le hacían pasar vergüenza por no tenerlo. El profesorado fue el puntapié inicial para volver al tenis.

En su vuelta, todo lo relacionado con el documento cambiaría, y el deporte pasaría a ser lo principal en su vida, ya que, de ser una afición, llegaría a ser profesional. El 9 de mayo de 2012 el Senado convirtió en Ley la Identidad de Género con 55 votos a favor, ninguno en contra y solo una abstención, un proyecto que garantizaría el derecho a las personas de la comunidad travesti-trans de ser reconocidas con la identidad con la cual se autopercibieran: “Fue todo para mí. Ese día no lo viví con una re-felicidad o un super entusiasmo. Estaba contenta, sí, pero lo sentí más como algo que tenía que ser y que tendría que haber sucedido hace tiempo”.

Esta ley le permitió finalmente cambiar el sexo con el que se identifica en el DNI, pero antes de todo esto, Mía había pensado en hacerlo de otra manera: “Yo en ese entonces iba a hacer un recurso de amparo antes de saber que iba a salir la ley para cambiar mi DNI. Había empezado a viajar por un tema de modelaje y no quería pasar vergüenza en determinados lugares, que no me llamen por mi nombre masculino y diferentes cosas que tenían que ver con el DNI anterior. Entonces un amigo abogado me dijo que podía hacerlo por un recurso de amparo que al final no presenté”.

Una vez con su identificación femenina, empezó a competir dentro del circuito hasta el punto de ser una profesional dentro de la Asociación Argentina de Tenis, que le permitió disputar torneos rápidamente y así, logró llegar a estar en el puesto dos del ranking nacional.

El hecho de haberse convertido en la primera mujer trans en jugar profesionalmente al tenis en Argentina y encima lograr una ubicación tan alta, la llevó a que se convirtiera en una pieza de la historia del tenis en el país y con ello una referente: “Siento una gran responsabilidad. Primero que nada, por las niñeces trans, en los últimos años me di cuenta de que siempre fui una chica trans, una niña trans, por eso. Y además esa responsabilidad la siento a la hora de hablar y cuidar lo que voy a decir y saber bien lo que quiero expresar, si bien mi problema no es decir lo que pienso, sino como lo digo”.

La AAT le permitió disputar torneos femeninos sin ningún problema desde un principio, pero eso no quiere decir que no haya tenido diferencias con sus rivales a lo largo del camino que ha tenido que transitar: “Tuve muchas discusiones, pero no en los torneos de la Asociación (Argentina de Tenis). Cuando yo recién comenzaba jugaba estos torneos y otros para ver qué onda, y ahí se quejaban mucho. Creo que ahora que ya pasaron diez años desde que empecé, ya se encariñaron conmigo. Se dieron cuenta de que no es tan grave y que nadie acá es María Sharápova, somos todas Senior”.

Todos estos altercados con sus contrincantes siempre fueron originados por la creencia o el pensamiento de que los y las deportistas transexuales tienen una ventaja por sobre los cisgénero (persona cuya identidad de género y sexo asignado al nacer son el mismo). Mía cree que el ejemplo debe remitirse siempre a la alta competencia, lo olímpico o la élite por llamarlo de alguna manera, ya que puede decirse que estos ejemplos son uno o dos por cada cien personas: “Lo que pasa con esto es que frena la inclusión en lo amateur o recreativo del deporte. Son muy pocos los atletas trans que se encuentran a nivel olímpico. Yo no estoy ni ahí de jugar una olimpiada. Este debate atrasa”.

Además de dedicarle tiempo al tenis, también lo hace con el modelaje y, desde el 28 de septiembre de 2021 que se reglamentó la Ley 27636 de promoción de acceso al empleo formal para personas travestis, transexuales y transgénero trabaja en el ministerio de Obras Públicas, en el cual, forma parte del equipo de dirección de relaciones institucionales.

Mía Fedra es una mujer con una historia que nos permite entender mucho más aquellas cosas por las que tuvo que pasar y pasa una persona transgénero en la sociedad. Aunque la violencia y las adversidades que ella tuvo que superarr sean mucho más visibles y hayan bajado considerablemente con el paso de los años, se debe entender que cualquier acto de discriminación hacia una persona o un colectivo no debe permitirse en ninguna circunstancia.

 

 

Celeste “Chucky” Alaniz, un sueño hecho realidad

Por Sebastián Mongelos

Celeste La Chucky Alaniz es una boxeadora argentina que nació el 28 de junio de 1996 en la localidad de Merlo. El 18 de junio de este año venció a Tamara Demarco por nocaut en el séptimo round y se consagró campeona mundial de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) de peso mosca. A principios de este año, también obtuvo el título latino de la OMB del mismo peso al noquear en el cuarto asalto a la venezolana Johana Zúñiga. En 2020, antes del comienzo de la cuarentena por COVID-19, La Chucky se quedó con el cinturón argentino Mosca al ganarle a Ayelén Espinosa por KO en el cuarto round.

Alaniz lleva 11 años como pugilista. De chiquita solía pelear tanto en las calles como en la escuela y fue por eso que sus padres la anotaron para que practique el deporte como actividad recreativa y canalizara toda su energía allí. A los 14 años, la campeona mundial quedó embarazada e hizo sus primeros entrenamientos mientras cuidaba a su hija Marlyn. Esto no le impidió seguir con los entrenamientos con la ayuda de toda su familia en el cuidado de la niña.

A una semana de consagrarse en el Club Ferro Carril Oeste de Merlo, La Chucky no parará hasta cumplir sueños pendientes (como combatir en el estadio Luna Park o conseguir todos los cinturones de su categoría), siempre en representación de Argentina y sobre todo de su ciudad natal.

  • -La primera pregunta es acerca de tu apodo, La Chucky. Por lo que averigüé, te lo pusieron tus papás por como eras de chiquita. ¿Tenés alguna anécdota graciosa que se pueda contar en tu niñez junto a tus padres? 
  • -Una anécdota graciosa con mis padres es que yo estaba jugando con las muñecas (coma) les corté el flequillo y después me corté yo de la misma manera que les corté a las muñecas.
  • -¿Hubo mucho enojo por parte de ellos después de eso?

 –Fue un momento como de querer retarme pero a la vez, causo mucha risa que se olvidaron y lo único que se podría hacer era arreglar el desastre que me había hecho en mí.

  • -¿Por qué se daban esas peleas callejeras/escolares que derivaron a que ellos te anotaran en boxeo cuando eras chica? ¿Era por tu carácter, porque te molestaban o por alguna otra razón? 
  • -Era porque yo ya era muy problemática, siempre buscaba conflictos para pelear. Tengo a mi hermana de la misma edad (nos llevamos 9 meses, compartimos jardín, escolaridad juntas) pero somos el agua y el aceite. Llamaban a mí mamá para darles buenas noticias de ella y malas noticias mías. Hasta que bueno, un día mí papá me preguntó si quería anotarme en boxeo. En vez de pelear en la calle donde corría peligro, que lo haga por deporte y sabiendo que en el boxeo había reglas. Yo sin saber cómo era exactamente el deporte me interesó. Desde ahí me enamoré del boxeo y me dio mucha disciplina. Nunca más volví a pelear en la calle. Canalizaba todo ahí en el gym.
  • Fue un punto total de inflexión lo de comenzar a entrenar, pero ¿alguna vez pensaste en dejarlo o practicar otro deporte simultáneamente?

 –Desde que comencé nunca deje. Es más, ni siquiera faltaba a ningún entrenamiento. Si se me complicaba ir a algún entrenamiento porque también era mamá, iba a otro horario. Jugaba al fútbol también, me gusta mucho. Pero no me lo tomaba tan en serio como al boxeo.

  • -Fuiste madre de muy joven, a los catorce quedaste embarazada. ¿Te impactó mucho a la hora de entrenar?

 –La verdad que sí, pero siempre tuve apoyo tanto del papá de mi hija como de mi familia. Me acompañaron en todo momento ayudándome con ella, que en ese momento tenía recién unos meses. Yo me podía ir a entrenar tranquila que sabía que mí hija iba estar bien cuidada

  • -Que bonito tner esa sensación y confianza en tus familiares. Con respecto a tu hija, ¿ella ya sabe que quiere ser de grande, si quiere seguir los pasos de su madre, por ejemplo? ¿O preferís que primero se concentre a pleno en su educación y después se verá?
  • -Por ahora no sabe lo que quiere ser de grande, pero yo prefiero que se concentre a pleno en su educación, más aprovechando que le gusta mucho estudiar, cosa que yo con su edad no me gustaba pero lo tenía que hacer. Hace boxeo recreativo pero más que nada para hacer alguna actividad, pero no quiere pelear.
  • -Llevás11 años de trabajo a pleno, cuatro en el ámbito profesional, ganaste varios títulos en juveniles y en estos últimos tres años fuiste campeona nacional, latina y ahora del mundo. ¿Qué fue lo que cambió en esa chica que practicaba una actividad recreativa a la boxeadora que sos hoy? 
  • -Me cambió en todo sentido, no solo físicamente sino también mentalmente, en la salud, y hasta económicamente al llevar una vida así tan profesional como lo hago yo. Hoy tengo nutricionista, psicóloga deportiva y sponsors que me acompañan. Cuando lo practicaba recreativamente, todo lo que era necesario salía de lo que teníamos en casa con el papá de mí nena. Quizás a veces no tenía para tomar el colectivo por falta de dinero y me iba caminando con tal de no faltar a una clase de boxeo. Por eso digo siempre que el que quiere puede, no existen excusas más allá que si quería podía poner miles de excusas al tener una nena chiquita y al no estar muy bien económicamente (tampoco andaba muy mal, vivíamos con lo justo). Solo es necesario tener ganas de progresar.
  • -¿Tenías o tenés un referente en el boxeo?

 –Veía a Marcela La Tigresa Acuña como un referente hasta que me convertí en mi propio referente al ver lo que pasé y crecí boxisticamente. Pasé a ser una colega a la cual admiro por mi gran carrera.

  • -La pregunta de ahora es sobre el Título Argentino Mosca que conseguiste frente a Ayelén Espinosa al noquearla en el 4to round. A las semanas de conseguirlo, el país comenzó la cuarentena por el Covid. ¿Te afectó mucho el no poder salir a entrenar al gimnasio? Y con respecto a esto quería agregar algo más. Yo no sé si viste lo que le ocurrió a Delfina Pignatiello en natación que, a causa de las críticas que recibía por redes, dio un paso al costado del deporte. ¿A vos cómo te afectan mentalmente las críticas o los comentarios externos?

 –No, no me afectó, ya que soy novia de Leandro Ledesma (mi entrenador) y él tiene su casa en el fondo del gimnasio. Me quedé durante la pandemia con él y pudimos seguir trabajando. Nada nos frenó aún sabiendo que era para rato el estar encerrado y sin competencia. Pero siempre pensando en el futuro y en los objetivos. Aprovechamos el tiempo y nunca quisimos relajarnos. Y las críticas la verdad que no me afectan para nada. Si me pongo a perder el tiempo en eso no voy a llegar a ningún lado. Mis objetivos son claros y eso es pérdida de tiempo.

  • -Ahora voy con los últimos dos títulos. A principio de año, el título latino frente a Zuñiga y ahora el campeonato mundial, todo en cuestión de 6 meses. ¿Qué es lo que sigue, qué sueños te quedan por cumplir? ¿Hay alguna defensa del título en un futuro cercano?

 –Seguir entrenando, trabajando y estar preparada para lo que se presente. Descansé una semana después del título mundial y me puse a entrenar. Voy a descansar el día de mañana cuando ya haya cumplido todos mis objetivos. Yo creo que lo más cercano será la defensa del título. Sueño ser campeona y dueña de todos los cinturones de la categoría mosca de las diferentes entidades y organizaciones. Con mí equipo Leandro Ledesma, Cesar Ledesma y O.R promotions vamos por eso.

  • -Si te hago elegir entre hacer la defensa del título nuevamente junto a tu gente en Merlo o entrenarte en el Luna Park (lo cuál no se dio antes por negativa de Demarco, si no me equivoco), ¿con cuál te quedás?

 –Busque el título en mi Merlo, con mi gente. Era mi sueño pelear en mi ciudad. Ahora me gustaría ir a estrenar el Luna Park y hacer la defensa ahí.

 –La anteúltima pregunta es justamente sobre el título mundial que conseguiste justo antes del día del padre. ¿Cómo reaccionaste vos al cumplir un sueño y cómo se sintió tu familia al verte en lo más alto?

 –Yo con profunda felicidad y emoción ya que trabajamos mucho para eso, nadie nos regaló nada nunca y siempre peleamos sin preguntar nada ni esquivar rivales. Hasta que esperando con paciencia, sin apuro a mi gran chance mundialista. Mi familia emocionada hasta las lágrimas. Ellos saben más que nadie de todo el sacrificio y todo lo que deje de lado para ir por mi sueño.

  • -La última pregunta, así no te molesto más, es para la ‘madrina’ del boxeo de Boca. Soles  llevar los colores del xeneize  en tu vestimenta, (punto) la semana pasada fuiste reconocida en La Bombonera. ¿Quién te hizo hincha del club? ¿Se puede relacionar algo de Boca con tu manera de pelear?

 –Llevo los colores desde que arranque a pelear siempre sin nada a cambio, mis peleas amateurs desde el inicio fueron con el mismo color de vestimenta. Amo esos colores, amo a Boca. Me hizo hincha mi papá. Siempre lo veía mirando los partidos, camisetas, banderas. Se relaciona con la garra y la pasión que le pongo, siempre a lo Boca. Siempre para adelante. Algo que quiero resaltar es que cuando peleo, es como que juega Boca, por el gran aliento que recibe de miles de hinchas. Gente del periodismo que sigue mí carrera, al igual que vos y te lo agradezco muchísimo.

 

 

“La Bonita” Bermúdez: “Todo lo que soy se lo debo a mi familia”

Por Martina Pérez de la O

Muchos dirían que los problemas invadieron su infancia, pero la boxeadora Daniela La Bonita Bermúdez se siente orgullosa por haber salido de la miseria y llegado al éxito de una forma ética. Se crio entre cartones corrugados y llegó a ser campeona mundial en tres categorías (FIB súper gallo, AMB súper mosca, OMB gallo). Al día de hoy se emociona cada vez que habla de su vida y busca siempre dejar un mensaje a quienes la siguen.

-Sabido es que te ayuda contar de dónde venís porque no querés olvidarte nunca quién sos y lo que te tocó pasar para llegar a ganar y ser la mejor del mundo. Entonces, ¿quién sos después de todo?

-Estoy muy contenta, feliz y orgullosa y todo lo que soy se lo debo a mi familia que siempre me apoyó. Nosotros somos 6 hermanos, 3 varones y 3 mujeres, somos muy unidos y se lo agradezco a mi papá que me llevó a este hermoso deporte así que estoy feliz. Nos costó mucho llegar a donde estamos, yo soy campeona en tres categorías, Evelyn (hermana del medio) en dos, Roxana (hermana menor) está empezando los pasos como profesional, Gustavo (hermano mayor) es campeón latino. Venimos de una familia muy humilde y nos costó llegar donde estamos.

-Hace unos años aseguraste que tuvieron una vida jodida y que les tocó cirujear, pero en el medio apareció el boxeo, ¿Cómo te decidiste y por qué decís que te cambió la vida?

-Es algo que me pasó en la vida y no me da vergüenza decir que juntábamos cartón porque mi papá se quedó sin trabajo y no quedaba otra cosa que hacer eso, y mucho trabajo no había tampoco así que tuvimos que cirujear, pero lo tomamos como un trabajo, porque fue algo que nos pasó y no me siento mal ni nada de eso en cambio me siento feliz por lo que hicimos, porque no salimos a robar ni nada por el estilo. El boxeo nos cambió todo, nosotros conocimos mucha gente, nos despertó mucho también y bueno conocimos muchas provincias y ciudades. Mi papá fue boxeador, campeón chaqueño y rosarino y pensó que ninguno de nosotros iba a ir para ese lado. Después puso un gimnasio chiquito en mi casa y ahí nos metimos y él decía que era muy complicado cada vez que nosotras le decimos que queríamos ser boxeadoras, pero siempre nos apoyó.

 A los 12 años encontraste una estatuilla de la Virgen del Lujan entre la basura, ¿Sabías lo que era creer en algo en ese momento? ¿Cuándo empezaste a hacerlo? ¿Sentís que te salvó?

– Mis papás siempre fueron católicos, pero yo a esa edad no era devoto de alguien y cuando encontré a la Virgencita de Luján le dije a mi papá: “Le voy a pedir a ella para ser alguien en la vida”. Nunca le dije que en la rama del boxeo, pero siempre le dije a mi papá que iba a ser algo en la vida y le pedí a ella. Soy re devoto de ella, es más, siempre voy a Luján. Cambió todo y creo mucho en ella porque nos ayudó desde que nosotros estábamos mal y siempre lo que le pedí, lo cumplió.

-¿Qué le dirías hoy a aquella niña de 10 años que eras después de pasar de la calle al éxito?

– Le diría que estoy orgullosa, y que todo se lo debo a mi familia. Con mi papá nos íbamos a dedo y yo le preguntaba “¿será que vamos a llegar a ser algo?”, y él siempre me decía “si, todo se puede en la vida”. Soy feliz por lo que logré y voy a seguir con el boxeo porque es algo que me dio mucho.

-¿Qué rol ocupa la familia en un momento tan complicado como es estar en la calle todo el día?

– Para nosotros fue triste pero a la vez es lo que nos tocó. Siempre nos apoyamos entre toda la familia. La gente nos agarró aprecio. Mi papá quería trabajar pero no había trabajo y es lo que nos pasó, a veces es triste porque vemos que mucha gente pasa esto y es triste porque cuesta. Ahora gracias al boxeo podemos estar mejor económicamente, cada uno tiene su casita.

– ¿Sentís que hubieras sido campeona del mundo (como lo fuiste) si tu historia hubiese sido distinta?

– Nosotros siempre decimos que las personas que sufren, llegan a ser algo en la vida. Nosotros sufrimos mucho de chiquitos porque nos costó mucho la vida, sobre todo siendo 6 hermanos. Mi papá siempre nos dijo que él iba a hacer todo para que nosotros estemos bien. Por eso siempre digo que nosotros tuvimos algo para llegar, el sufrimiento, el ser humilde, yo creo que si no fuéramos eso no creo que llegaramos a ser campeones, porque uno así siempre tiene una meta, quizá decimos “lo voy a hacer por mi familia” o “para que mi familia esté bien” y por eso llegamos a ser algo en la vida porque a veces cuando uno tiene todo le da igual, no tenes una meta.