Por Fran Kaplan

Luego de la derrota ante Brasil en el debut, Serbia se enfoca en lo que viene. En ese sentido, una polémica surgió dentro del vestuario de los europeos, cuando colgaron una bandera que hace alusión al conflicto de esta nación con la región de Kosovo, cuya etnia es representada por Xherdan Shaqiri y Granit Xhaka, jugadores suizos que comparten grupo con estos dos seleccionados.

Si bien Serbia deberá vencer a Camerún el próximo lunes si quiere llegar al último partido con posibilidades de octavos de final, no olvidan lo sucedido en el Mundial de 2018 cuando Suiza venció al país balcánico con goles de Shaqiri y Xhaka, quienes festejaron con las manos haciendo el gesto del águila bicéfala, presente en la bandera de Albania, nación con la que los kosovares se sienten representados.

La bandera en cuestión muestra un mapa de la región de Kosovo y la frase “no hay rendición”, que refiere a una declaración del presidente serbio, Aleksandar Vucic, que sigue sin reconocer la independencia de la región del conflicto, y la ve todavía como parte de su propio territorio.