domingo, abril 19, 2026
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Axel Geller: “Sueño con ganar Wimbledon”

Por Gianfranco Zanier

El tenista nacido en Buenos Aires, campeón mundial junior en 2017 y ganador de 5 títulos ITF (dos en singles y tres en dobles), actualmente está por empezar el tercer año de la carrera de Administración en la Universidad de Stanford, donde, además, compite como primer raqueta del equipo en el torneo universitario.

-¿Edad y altura?

-Tengo 20 años, del ‘99 y mido 1,91.

-¿Dónde empezaste a jugar?

-Empecé a jugar en el club donde nací, que se llama Mayling Club de Campo que tenía el frontón a cinco minutos de casa, iba en bici a pelotear un rato y a la escuelita. Después, cuando me mudé a Buenos Aires, estuve en varios lugares.

-¿A qué edad decidiste que querías jugar al tenis?

-Hasta los 12 años hacía natación y tenis, hasta que en un momento me di cuenta que tenía que elegir una de las dos cosas y, claramente, me decidí por el tenis.

-¿Y en qué momento te diste cuenta de que era una posibilidad real?

-A los 14 años gané un torneo muy importante en Estados Unidos, que se llama Orange Bowl y ahí dije “Puede ser que me pueda ir bien”. A partir de ese momento tuve muchas ofertas para dejar el colegio y empezar a jugar profesionalmente, pero sentía que todavía era muy chico para irme de mi casa y estar lejos de mi familia y de mis amigos. A pesar de eso, decidí que lo iba a tomar más en serio.

-Contame la experiencia de haber jugado el Orange Bowl, que es algo así como el “mundial juvenil de tenis”.

-Fue una experiencia muy buena. Yo tenía buen ranking nacional, pero nunca había competido internacionalmente, entonces no me tenían en el radar y tuve que jugar qualy. Me acuerdo que jugué un torneo de entrada en calor, lo gané y el día después de ganarlo, arranqué la qualy del Orange Bowl sin frenar. Para el día de la final, llevaba jugados 16 partidos en 15 días y le gané a un chico que hoy en día está 30 del mundo, Álex de Miñaur.

-¿Cómo era jugar al tenis y estudiar en un colegio tan exigente y de doble turno, a diferencia de lo común, que es abandonar los estudios o terminar por internet?

-Fue un desafío, no era fácil. Más que nada por que era mucho tiempo. De todos modos desde el colegio me ayudaban, en vez de hacer gimnasia me iba a entrenar y no se me contaban esas faltas. Pero entrenar era difícil porque me quedaba hasta muy tarde y los días se me hacían largos. Igual no me arrepiento, porque creo que es muy importante terminar el colegio y vivir esa experiencia para ver si de verdad querés jugar.

-¿Qué dificultades te generaba eso a la hora de armar el calendario de tenis?

-No jugaba muchos torneos, a propósito, por el colegio, porque faltar me complicaba mucho, no por las faltas en sí, pero para poder mantenerme al día con las materias. Entonces me enfocaba en desarrollar el juego y entrenaba cosas que uno cuando juega muchos torneos no puede y eso me ayudó a mejorar golpes que cuando pude jugar me hicieron sacar diferencia.

-Y ahora, al igual que con el colegio, decidiste priorizar el estudio; ¿cómo es la vida de deportista de universidad?

-En Estados Unidos tienen muy aceitado el sistema de Student Athlete (estudiante atleta), así le llaman. Es muy intenso, porque estoy todo el día en clase, estudiando o entrenando. Pero estoy muy feliz de haber tomado esta decisión para poder mantener ambas cosas al mayor nivel posible, hasta que sepa que hay algo que me gusta para hacerlo de verdad o si es algo en lo que me va bien, pero no quiero hacerlo como forma de vida, ya que ser tenista implica viajar muchas semanas al año y vivir una vida muy distinta a lo convencional. Además, aunque me dedique al tenis, la carrera es corta y a los 40 ya estás retirado y ahí tener el diploma va a ser muy importante.

-¿Cómo es el circuito de competencia universitaria?

-Hay un orden del 1 al 6. Yo al ser el número 1 de mi equipo tengo muy buenos partidos, ya que me enfrento con los mejores de las otras universidades. Este año jugué contra chicos que, antes de enfrentarlos, ya habían ganado Challengers. También hay torneos que no son de ATP ni ITF, pero en lo que compiten jugadores profesionales y me tocó jugar contra uno que hace poco le ganó a Sam Querrey (46° del ranking ATP). El formato de competición son seis singles que se juegan por orden y cada uno suma un punto, y después tres dobles, que hay que ganar dos para sumar otro punto.

-Este año estás jugando mucho dobles…

-Sí, en la universidad mejoré mucho en dobles. Este año, de los cinco torneos que jugué, en casi todos también jugué dobles y ganamos tres.

-Los profesionales de primer nivel, casi no juegan doble, más allá de algún torneo, vos, ¿Qué buscas en el doble? 

-Más que nada es por plata, al ya estar ahí por el torneo individual, jugar también en doble te da la posibilidad de ganar algún premio más. Pero además está bueno para entrenar saque y devolución, y al ser de una intensidad física menor, es como un entrenamiento, pero a ritmo y clima de partido.

-¿Cómo es el balance entre tenis y estudio?

-El estudio es difícil, es mucho tiempo el que le dedico. Obviamente tengo más facilidad para jugar que para el estudio. En base al tiempo que tengo, trato de jugar lo más posible, aunque a veces se hace difícil, ya que si tengo parciales, esa semana no puedo jugar, tengo que estudiar.

-¿Recibís algún tipo de apoyo por parte de la universidad en cuanto a tu carrera profesional?

-Únicamente los entrenadores, que a veces me acompañan a algún torneo, pero de todos modos tenés que pagar, porque no es el espíritu de mi universidad, ya que prioriza lo académico por sobre lo deportivo y, dentro de lo deportivo, la prioridad la ponen en la competencia universitaria.

-Justamente ese es uno de los puntos más importantes de la vida del tenista, la plata…

-Por reglas de la NCAA (National Collegiate Athletic Association), que es el ente que maneja el deporte universitario, no se puede cobrar plata de sponsors, aunque sí te dejan recibir ropa o raquetas sin cobrar, a través de los entrenadores, que funcionan como intermediarios. Cuando voy a jugar torneos, sí tengo que pagar entrenadores, preparadores físicos y demás cosas que significan mucha plata. Además, al terminar la universidad, es más difícil conseguir sponsors, ya que lo que buscan son jugadores más jóvenes.

-¿Y los premios?

-Te dejan cobrar premios hasta que puedas cubrir tus costos. De todos modos, en este nivel nunca llegas a ganar más de los que gastas, entonces cobrás todo. Por ejemplo, ganar un torneo de 25.000 dólares, que es el más grande que yo he ganado, te da nada más que 3.600 dólares de los cuales, entre vuelos, hoteles y demás gastos, no te queda nada. Ganar un torneo así te cubre los gastos, pero generalmente perdés plata.

-Este año ganaste tus dos primeros torneos profesionales de singles, ¿Te cambió algo en tu manera de pensar tu carrera?

-Yo quiero seguir explorando y aprovechar el tiempo en la universidad, aunque obviamente me encantaría poder jugar y siento que puedo, ya que estando en la universidad no le pongo todo el esfuerzo que podría ponerle al tenis, y aún así me está yendo bien. Pienso en el año entre que terminé el colegio y empecé la facultad, que fueron nueve meses de estar dedicado sólo al tenis y me fue realmente muy bien.

-Ese año fue espectacular…

-Sí, jugando todavía en junior, fui finalista y campeón en dobles de Wimbledon y finalista del US Open. Me acuerdo que terminé el colegio y empecé la pretemporada ni bien volví del viaje de egresados. Esa pretemporada la hice con los chicos que iban a jugar el Australian Open de mayores y después hice una gira por Sudamérica para sumar los puntos necesarios para clasificar a los Grand Slams Junior. En Roland Garros no jugué tan bien, pero igual estuve cerca de ganarle al que finalmente salió campeón y eso me hizo darme cuenta que estaba al nivel. Después, en Wimbledon me sentí muy cómodo en el pasto y me fue increíble. Ahí fue cuando realmente pensé que si me dedico a esto me puede ir bien; en la semifinal le gané a un chico que hoy está jugando los Grand Slams de mayores, Corentin Moutet. 

-¿Con qué jugador del circuito te identificás?

-Con “Delpo” (Juan Martín Del Potro). Lamentablemente, por las lesiones, estuvo mucho tiempo afuera, pero me gusta mucho su estilo y su forma de juego y trato de copiarlo porque soy alto y le pego duro a la pelota. También veo en él cosas que me pasan a mí: cuando nos dominan los puntos no nos va bien.

-¿Cuál es tu mejor golpe?

-El saque.

-¿Algún aspecto a mejorar?

-Un poco el revés, la movilidad y el cambio de ritmo. Igual, más allá de lo técnico, también la competencia te marca el nivel: si hoy juego con alguien que está 30 o 40 del mundo, le juego un rato y después ya me mata la intensidad. Antes de empezar la universidad me dieron un wild-card para la qualy del Master 1000 de Miami y me tocó jugar de vuelta contra De Miñaur que ya estaba entre los primeros 100 del ranking. El primer set jugué bien y estuve al ritmo, pero después ya no daba más.

-Elegí el mejor momento y el más duro de lo que va de tu carrera.

-El mejor fue jugar la final en Wimbledon. Jugué en la segunda cancha más grande, una hora antes de que Federer jugara la final de mayores y la gente que tenía entradas pasaba y se quedaba viendo. En el tie-break del primer set había como diez mil personas mirando el partido, fue increíble, la pelota sonaba distinto. El más duro fue este año que tuve una tendinitis en el tobillo que me tuvo varias semanas sin jugar porque además me curaba y volvía. Por suerte no fue nada grave, pero al ser la primera vez que me lesioné, me hizo ver lo duro que es no poder competir y me agarró el miedo de lesionarme en el futuro y no poder seguir jugando.

-¿Cuál es tu sueño más grande?

-Ganar Wimbledon, sin dudas. Además yo lo decía antes de haber ido y jugado en pasto. Ahora después de vivirlo, más todavía.

-Y para cerrar ese tremendo año, fuiste campeón del mundo…

-Sí, y al año siguiente, que yo ya estaba en la universidad, fue la ceremonia de entrega de premios. Estaba por rendir finales y me fui cinco días a París para estar en la gala. Lo conocí a Roger, estaba Gustavo Fernández que también fue campeón ese año. Fue algo soñado.

El pionero del Jiu Jitsu brasileño en la Argentina

Por Nehuén Azar

Su nombre es Frederico Guilherme Peisoto, pero es conocido como Fredy Sukata. Proveniente del noreste de Brasil, llegó a Buenos Aires en 1998 para difundir una disciplina de las artes marciales que hasta entonces no era practicada en la Argentina: el Brazilian Jiu Jitsu (BJJ). 

Actualmente el BJJ es conocido en gran parte del mundo gracias al crecimiento de las Artes Marciales Mixtas (MMA, su sigla en inglés) y su gran difusión generada especialmente alrededor de los famosos combates en el octágono de UFC y Bellator. En este tipo de luchas se combinan disciplinas como el Karate, Kickboxing, Muay Thai, Taekwondo, Judo, Lucha Libre, Lucha Grecorromana, Aikido y BJJ. Esta última es considerada indispensable en estos combates: “Nadie puede subirse a un octágono sin saber Jiu Jitsu”, asegura Fredy, nacido en Recife en diciembre de 1975.

El concepto básico de esta disciplina es que un individuo pequeño y ligero, pero hábil, puede defenderse con éxito frente a un oponente más grande y fuerte mediante el uso eficaz de la técnica, llevando el enfrentamiento al suelo.

Pero para entender realmente de qué se trata esto, es necesario conocer un poco la historia del arte suaveEl Jiu Jitsu nace en la India, como un método de defensa utilizado por los monjes budistas para protegerse de ladrones y demás peligros durante sus travesías. En uno de estos viajes llega a Japón, donde es adoptado y perfeccionado por los samuráis del siglo XII como método de defensa sin armas. Allí nace lo que se conoce como Jiu Jitsu Tradicional.

Este antiguo Jiu Jitsu japonés llegó a Brasil a principios del siglo XX por medio de Esai Mitsuyo Maeda, conocido como “Conde Koma”, que lideraba una comitiva de comercio en el estado de Pará, en el norte brasileño. Allí conoció a Gastao Gracie y le enseña el arte del Jiu Jitsu a su hijo mayor, Carlos. A su vez, Carlos se lo transmitió a todos sus hermanos exceptuando al menor, Helio, quien sufría de problemas físicos.

Helio era un joven débil, de contextura liviana y con problemas de salud que lo limitaban a pasar el día en su casa, por lo que tenía mucho tiempo para observar las clases de su hermano mayor. Tanto que aprendió las técnicas mejor que otros de sus hermanos, y con 15 años se animaba a desafiarlos.

El talento y la persistencia para compensar sus 60 kilos llevaron a Helio a perfeccionar la técnica hasta volverla casi imbatible, maximizando el uso de las palancas, las sumisiones y los estrangulamientos, permitiendo que hasta los más débiles se beneficiaran de esta práctica y dando origen a lo que hoy es conocido en el mundo como Gracie Jiu Jitsu, o Jiu Jitsu Brasileño. Helio Gracie murió en 2009 con 96 años de edad y es recordado como el Grande Mestre (Gran Maestro).

Esta es la doctrina que Fredy trajo a la Argentina. Hoy tiene una graduación de Faixa Preta 4 (Cinturón Negro, cuarto grado) y tiene el honor de haber aprendido directamente de la familia Gracie, ya que entrenó en reiteradas oportunidades con Carlson Gracie, sobrino de Helio que solía brindar seminarios en João Pessoa y en Río de Janeiro.

Pero el BJJ, también conocido como el arte suave o el arte marcial del piso, no era practicado en la Argentina de fines de los ‘90. Y ahí estaba Fredy Sukata, totalmente solo en Buenos Aires en 1998, con sus 22 años, presentándose cordialmente y diciendo que podía ganarle a luchadores de otras artes marciales sin siquiera golpearlos. “Al principio fue difícil. Como la gente no conocía el Jiu Jitsu, todos venían a desafiarme pensando que me iban a matar, y se reían cuando yo les decía que podía ganarles sin golpearlos. He peleado Vale Todo a mano limpia todos los meses con un desafiante distinto, y he mandado a varios al hospital”, cuenta El Mestre, que supo vencer en esa época a referentes argentinos del Kickboxing y del Muay Thai, como Gustavo Moia.

Una década atrás, cuando tenía 12 años, Fredy había ingresado en el mundo de las artes marciales gracias a su padre, que lo llevó a él y a su hermano mayor Mario a clases de judo. Practicaron durante dos años hasta que conocieron a Luiz Barbosa en la Ciudad de João Pessoa, un profesor de BJJ que les hizo conocer a ambos hermanos la disciplina que practican desde entonces y hasta el día de hoy. 

Fredy recuerda que “no sabía qué era el Jiu Jitsu” y Luiz le explicó que era algo parecido al judo, pero en el piso y con estrangulamientos y palancas a las articulaciones. “El tipo era flaquito, pesaba la mitad que yo y nos molió a palos a Mario y a mí en la primera clase”, agregó el luchador.

El Mestre Sukata fue creciendo y de a poco fue conformando su propia academia: “Di clases en Sucre y Cabildo, luego en Córdoba y Agüero, y después reuní a todos en Gallo y Lavalle y ahí arranqué. Empecé a salir en revistas de artes marciales y mi nombre fue sonando cada vez más fuerte”. 

Mientras tanto, su hermano Mario formaba parte del Carlson Team, equipo de MMA de Carlson Gracie, considerado el mejor equipo del mundo durante muchos años, por lo que el apodo Sukata (sobrenombre que recibieron ambos hermanos por ser parecidos al bajista de una banda tradicional de punk rock de Sao Paulo llamada Garotos Podres) también sonaba fuerte en el resto del ambiente de las artes marciales.

Así fue sumando alumnos y agrandando su academia, que administra junto a su hermano y que lleva el nombre de Sukata Brothers. Actualmente la Academia cuenta con más de 20 filiales repartidas entre Capital Federal y el interior del país, y otras tantas en Uruguay, Paraguay, Inglaterra, España, Francia e Israel.  

“Yo lo conocí en 2006 porque lo vi en la revista Judo-Karate, y me presenté en la sede de Gallo y Lavalle. Yo tenía 47 años y mi idea era poder formar atletas de competición en MMA, pero me faltaba algo”, recuerda Jorge El Samurai Ledesma, que desde entonces es alumno de Sukata Brothers. Con 61 años, entrena y da clases junto a Fredy en la sede central de la Academia, ubicada en Caballito. 

El Samurai es cinturón negro 5° Dan de Kung Fu y campeón mundial de BJJ en la categoría Master 5 Cinturón Azul en el año 2009, a menos de tres años de comenzar a practicarlo. Asegura que “Fredy es un deportista y una persona excepcional, y todos los argentinos que sabemos tirar una kimura se lo debemos a él. Incluso la gran mayoría de los profesores que hay, sin desmerecer a nadie, salieron directa o indirectamente de la Academia Sukata”. 

Al igual que Ledesma, mucha gente dice haber cambiado su vida a partir del BJJ, por lo que se muestran agradecidos tanto a Sukata como a la propia disciplina. Tal es el caso de Paula Serén, cinturón violeta de 27 años que también es instructora en la Academia y que conoció el BJJ en 2013: “La situación en la calle es muy complicada y todas necesitamos algo que nos dé seguridad. Lo que tiene el Jiu Jitsu es que si vos estás bajo una posición en la que el otro te está dominando, inmediatamente podés actuar y someterlo, invertir esa posición de dominio e inclusive atacarlo, dormirlo o romperle un brazo”, remarca la bonaerense. 

 “He vivido situaciones feas y he sufrido el acoso callejero que sufrimos todas las mujeres, pero hoy realmente puedo decir que me siento segura en la calle y en cualquier lado”, sostiene Paula, que además de dar clases en la sede central de Sukata, enseña BJJ a personas con distintas discapacidades utilizando un método llamado “Handicap” y adaptando las técnicas a la dificultad de cada alumno. Fredy afirma que “es el mejor método anti-violación”, y que “todas las mujeres que practican JiuJitsu pueden defenderse rápidamente de un eventual ataque sexual”.

Hace 21 años Fredy Sukata se puso un objetivo entre ceja y ceja y hoy puede decir que lo cumplió. Trajo el Brazilian Jiu Jitsu a la Argentina, lo hizo crecer de manera considerable y hoy es practicado a lo largo y ancho del país como deporte de competición, como método de defensa personal y como estilo de vida por gente de todas las edades, tamaños y géneros.

Una tarde soñada para el fútbol femenino

Por Nicolás La Rocca

En una jornada histórica para el fútbol argentino, Boca Juniors goleó a River Plate en el primer superclásico femenino profesional por 5-0 con una estelar actuación de Fanny Rodríguez, autora de tres goles y fabricadora de un penal. Como si fuera un cuento de hadas, este histórico torneo tuvo desde el arranque uno de los partidos más esperados por los hinchas, Xeneizes contra Millonarias en La Bombonera, y la ley del ex cumplió en todo su esplendor. 

Una tarde de sol era el marco perfecto para que se ponga a rodar la pelota, pero esta vez por las chicas. Más de 4.000 personas se acercaron al Estadio Alberto J. Armando en Brandsen 805, donde suelen destacarse los jugadores de la primera división masculina, para vivir el primer Superclásico profesional para el fútbol femenino. En el desarrollo del partido, se las vio mucho mejor a las jugadoras boquenses en ataque, aunque sin tanta claridad.

Por su parte, también estuvieron presentes fueron los famosos cánticos de cancha que son más comunes cuando juegan los hombres. A los 42’, la capitana Florencia Quiñones puso el primer gol de cabeza y desató la fiesta en La Boca. Cerca del final del primer tiempo, Yamila Rodríguez tuvo que abandonar el partido por una lesión y en su lugar ingresó la ex River Fanny Rodríguez, quien se incorporó a la vereda de enfrente en el último mercado de pases.

El segundo tiempo fue un gran monólogo de las de azul y oro al mando de Rodríguez, quien aprovechó un balón perdido tras un centro y sólo tuvo que empujarla para poner el segundo, y minutos más tarde se las ingenió en el área para que le hagan falta y le cometan penal que luego Fabiana Vallejos cambió por gol. La Bombonera era una fiesta xeneize gracias al equipo dirigido por Christian Meloni y aprovechando el descontrol en la defensa millonaria, Fanny Rodríguez convirtió dos golazos más para sellar un contundente 5-0 y los primeros tres puntos del profesionalismo para Boca. Rodríguez, además de festejar a lo Juan Román Riquelme con los brazos extendidos frente a la platea, se llevó la pelota con un tremendo hat-trick y cumplió de manera inédita la ley del ex, tras haberle convertido por triplicado a su ex club.

Párrafo aparte para la gran figura de la tarde. Fanny Rodríguez jugó un partidazo y pareciera ser una jugadora perfecta para Boca por la manera que se destacó en la cancha con tan solo 45 minutos jugados oficialmente con la camiseta azul y oro. La delantera apunta a ser un pilar para el plantel de cara a la lucha por el campeonato. También tuvieron una excelente actuación Carolina Troncoso, Clarisa Huber y la jugadora de la selección argentina, Eliana Stábile. 

El profesionalismo llegó para quedarse en el fútbol argentino y apunta a lograr una gran popularidad con el paso de los años. El 2019 quedará enmarcado para siempre en los corazones de las jugadoras y de las amantes de este deporte. Ni hablar de lo que significará el 24 de septiembre para los libros de historia con el pasar de los años, el día en el que se vivió el primer Boca-River con planteles que cobran por jugar.

Los Pumas, el tiempo que viene

Foto. Rugby World Cup

Por Rodrigo Engel

Lo increíble o imposible es increíble o imposible hasta que se logra. La palomita de Marcelo Pascual en el ingoal de los Juniors Springboks para la considerada primera gran victoria internacional de Argentina o el bronce en Francia 2007 o, más reciente aún, la inclusión al lejano Tres Naciones, en 2012 y con el imprescindible apoyo de la South African Rugby Union (SARU), nos dice que, para Los Pumas, lo creíble sucede no más allá del line-out.

Después de la caída ante Francia 23-21 y tras la apabullante victoria de Inglaterra sobre la débil puesta en escena de Tonga -35-3-, Argentina tomó distancia de los puestos clasificatorios a los Cuartos de Final del Mundial de Japón. El punto bonus que consiguió el seleccionado argentino tras perder por menos de ocho tantos y, en paralelo, la misma adquisición a manos de los ingleses mediante la vía de cuatro tries dejó a los europeos en la cima del Grupo C.

Estados Unidos debutará en Japón el próximo jueves a las 07:45 –hora local-. A pesar del crecimiento del deporte en Norteamérica tras el incremento de jugadores registrados en USA Rugby, luego de la implementación de la práctica en escuelas secundarias y universidades y becas disponibles para competidores que prometen, no objeta un nivel de competencia acorde para obtener un puesto en los Cuartos de Final. Será el último rival de Argentina en el Grupo C, por lo que Inglaterra pasa a ser el foco principal en la definición de la primera fase.

Por otra parte, Tonga, el inmediato rival de Los Pumas, sufrió la lesión del experimentado y máximo goleador del seleccionado, Kurt Morath. El apertura de 34 años quizás deba someterse a una cirugía de laringe como consecuencia de un golpe involuntario en el debut y quedó descartado en el camino de lo que fue su tercer Rugby World Cup.

La sorpresa, entonces, será la inclusión de James Faiva, uno de los jugadores más jóvenes y con más proyección del mundial. El entrenador de ataque, Scott Wisemantel, ya lo entrenó en un programa de la Rugby World para detectar promesas jóvenes en las Islas del Pacífico. La actuación del seleccionado tongano, apodado Ikale Tahí, mostró inferioridad respecto a Los Pumas y no parece atraer mayores sobresaltos.

Los cañones apuntan a Inglaterra, el gran candidato del Grupo C. La Rosa utilizó la movilidad de sus backs y el ancho del campo para romper la defensa tongana en el arranque del torneo. El pedido de palos del capitán, Owen Farrel, en momentos clave del encuentro y la aparición del centro Manu Tuilagi para aportar potencia, más aún en el primer parcial, desataron la demoledora victoria por 35-3. Luke Cowan-Dickie consiguió el cuarto try y le otorgó el punto bonus para trepar y liderar la zona con 5 puntos.

Los Pumas deberán vencer a estos tres rivales para sacar un boleto que los deposite en los cuartos de final del mundial en Japón. Atrás deberá quedar el flojo primer tiempo ante Francia y el fallo en el minuto final del penal ejecutado por Emiliano Boffelli que podría haberles dado la victoria. El foco al tiempo que viene tiene un cierto grado de dificultad y compromiso. Imposible, hasta que se hace.

Gimnasia y una semana cargada de revoluciones

Por Dylan Elías

Es sabido todo el revuelo popular que ocasionó la llegada de Diego Maradona a Gimnasia. Además de la increíble suma de socios, también se pudo ver su estadio explotado de gente el domingo pasado, cuando el flamante entrenador tuvo su debut en la derrota ante Racing por 2 a 1. Pero esa no es la única revolución que se generó en la ciudad y en el club ya que ayer se inauguró la era profesional del fútbol femenino argentino y El Bosque tuvo la oportunidad de ser sede de ese acontecimiento histórico. Es por eso también que La Plata, fue uno de los principales centros de atención del mundo del fútbol en estos últimos días.

El estadio de Gimnasia albergó los dos encuentros de la jornada del viernes de la primera fecha de la Liga Profesional de Fútbol Femenino. Villa San Carlos y Rosario Central abrieron a las 19 el primer partido profesional de la historia, en lo que fue victoria 5-1 para las rosarinas. Ya a las 21.15, llegó el turno del equipo dirigido por Mauro Córdoba, que en su primera participación en la Primera División hizo pesar la localía y se llevó el triunfo por 2 a 0 frente a Huracán, con goles de Milagros Díaz y Ailin Franzante.

Lo cierto es que Gimnasia está viviendo un mes, sobre todo por esta última semana, cargado de revoluciones. Incluso, Maradona está muy metido en el desarrollo del equipo femenino y les mostró su apoyo. En la tarde del jueves, el entrenador pasó por el entrenamiento y se sacó fotos con las chicas del plantel. Fue acompañado de Rocío Oliva, su ex pareja, quien tiene ahora el cargo de mánager del fútbol femenino del club.

Las jugadoras no pudieron ocultar su felicidad de tener enfrente al Diez. La mayoría publicó sus fotos con él en Instagram. El mensaje más emotivo fue, sin dudas, el de Victoria Sisterna. En su publicación, la futbolista puso: “Le dije: ‘Diego, sos el beso de mi vieja’, me sonrió y ese instante se convirtió en el mejor de mi vida”.

Maradona revolucionó el Mundo Gimnasia. Eso es algo que muchos ya repetimos varias veces. Pero es que los hinchas del Lobo, que está último en los promedios y muy alejado de sus rivales directos, olvidaron por unos instantes su situación y encontraron gracias a él una euforia descontrolada, que es lo que les da la esperanza de seguir soñando con quedarse en Primera.

Los jugadores del Tripero incluso mencionaron que para ellos también es una locura todo lo que está pasando en torno al equipo. Franco Mussis, por ejemplo, comentó que “con solo ver al Diego, te dan ganas de salir a comerte el pasto”. Y es que eso es Maradona. El empujón anímico que tal vez necesita el club para levantar sus resultados deportivos. Así como hizo con Dorados de México el año pasado, a quienes a pesar de no poder ascenderlos, los llevó a dos finales consecutivas, después de haber agarrado al equipo en la última posición del ascenso mexicano.

Tanto el Diego, como Rocío Oliva en su papel de mánager, tendrán la tarea de llevar a sus equipos a cumplir sus objetivos. El masculino, en su afán de salvarse del descenso, y el femenino, reciente campeón de la Segunda División, de meterse entre los primeros ocho de la Zona Campeonato, y por qué no, soñar con el título.

Los Pumas cayeron ante Francia mostrando dos caras

Por Esteban Micozzi

Tras un flojo primer tiempo, Los Pumas perdieron 23-21 contra Francia en el debut del Grupo C del Mundial de Japón 2019. El equipo de Mario Ledesma, que se fue al entretiempo perdiendo por 17 puntos, logró remontar en la segunda parte y pudo haberlo ganado en la última jugada con un penal de Emiliano Bofelli, pero no le alcanzó en un partido memorable por los vaivenes en el resultado y en el juego.

En un Tokio Stadium repleto y electrizante para ver un partido que se parecía más a uno de eliminación directa por lo que estaba en juego, que a un debut, Los Pumas dieron llamativas ventajas en el primer tiempo que Francia supo hacer valer al máximo. Si bien Argentina tuvo dos chances claras de marcar tries y comenzó ganando tras un penal a los palos de Nicolás Sánchez a los 12 minutos, a partir de allí la primera parte fue toda del equipo Galo.

Jugando rápido a las salidas de los rucks, con decisión y aprovechando los tackles errados de Argentina (15), Francia encontró dos tries a los 17 y 21 minutos gracias a Gael Fickou y Antoine Dupont. Para aumentar la frustración de los argentinos que parecían no encontrar el rumbo, el apertura francés, Romain Ntamack, anotó dos penales para que Les Bleus se fueran al descanso ganando 20-3, ante unos Pumas que no daban respuestas desde el aspecto mental, lo que tanto había insistido en la previa el entrenador Mario Ledesma.

Tomás Cubelli con la bronca del final.

 

El segundo tiempo fue todo lo contrario a lo sucedido en el primero. Los Pumas salieron con otra actitud desde el inicio y, al minuto de juego, Guido Petti apoyó el primer try tras un line que se convirtió en maul. Nicolás Sánchez convirtió y el partido quedó 20-10. La esperanza por dar vuelta la historia se reflejaba en el juego y en el marcador.

Santiago Carreras, Julián Montoya y Santiago Medrano ingresaron antes de los 10 minutos y le dieron un revulsivo al equipo. El mismo Montoya fue quien apoyó el segundo try argentino a los 13 minutos, tras otro line y maul, una de las fortalezas de Los Pumas. Sánchez erró la conversión y la diferencia era de cinco puntos a favor de los franceses, que se los veía perdidos en la cancha y cometiendo penales de manera continua (15 en total).

A los 27 minutos, Benjamín Urdapilleta, que había ingresado por el bajo nivel de Sánchez en la conducción del equipo, acertó dos penales a los palos que pusieron al equipo argentino por primera vez arriba 21-20, cuando restaban 13 minutos para la finalización. El partido estaba para cualquiera de los dos, pero la alegría duró poco para Argentina, ya que un minuto después, Francia aprovechó un descuido recurrente en el ruck argentino, luego de la salida, y Camille López anotó un drop de 30 metros para volver a estar arriba 23-21.

Los Pumas fueron a buscarlo. Camille López tuvo la chance de sentenciar la historia con un penal a cinco minutos del final, pero la pelota se fue desviada. Argentina volvía a creer y a dos minutos para el cierre, Gael Fickou cometió una infracción en mitad de cancha que le daba el penal soñado a los argentinos. Emiliano Bofelli se hizo cargo para ganar el partido en la última jugada, pero falló un penal que no era accesible por el ángulo y la distancia. Francia se llevó la victoria de un partido que se venía jugando desde el sorteo que se realizó el 10 de mayo de 2017.

La patada de Emiliano Bofelli que pudo haberle dado la victoria a Los Pumas sobre el final.

Queda la sensación de que Francia se llevó el partido con poco. De que Los Pumas regalaron 35 minutos del primer tiempo, del partido que se habían puesto como objetivo. A este nivel, esas ventajas se pueden pagar tan caro como quedar afuera de un Mundial en el grupo de la muerte. La reacción del segundo tiempo deja una luz de esperanza de que Argentina tiene con qué para buscar una clasificación que se puso difícil.
Restan tres partidos sin margen para el error, para focalizar e ir uno por uno. El primero será Tonga el próximo sábado, luego llegará el intento de buscar la hazaña frente a Inglaterra, para reivindicar la historia de Los Pumas.

 

Nueva Zelanda venció a Sudáfrica y se afirma como máximo candidato

Por Federico Flossdorf

Nueva Zelanda derrotó por 23-13 a Sudáfrica en su debut en el Mundial de Japón.  Los defensores del título comienzan a paso firme con el objetivo de conseguir su tercer título consecutivo.

Si bien al minuto de juego un penal de Handre Polar había puesto arriba a los sudafricanos rápidamente un penal ejecutado por Richie Mo´unga igualó el encuentro.

A partir del minuto 22 cambió el partido. Solo 300 segundos le bastaron a los All Blacks para adueñarse del partido. Todo comenzó con una estampida del wing  Sevu Reece, que hizo saltar cuantas cortinas defensivas se encontró hasta conectar la jugada con Beauden Barrett, con un puñado de defensores batidos. El fullback neozelandes ganó la ventaja y sirvió a Colin Bridge, quien apoyó el primer try del partido. Tras la conversión del apertura Richy  Mo´unga los All Blacks pasaron al frente 10 a 3.

El número diez neozelandés insistió con las patadas a sus wings. Tras una gran jugada en equipo, el centro Lienert-Brown se cortó por el centro de la cancha y encontró el apoyo del segunda línea Scott Barret quien convirtió en segundo try para que Nueva Zelanda se vaya al descaso 17 a 3.

Pero los sudafricanos no se dieron por vencidos y limaron la distancia hasta ponerse a solo cuatro puntos. Primero un try de Pieter-Steph Du Toit  en el comienzo de la segunda parte convertido por Pollard y luego un drop del mismo Pollard dejaron el marcador 17-13.

El partido parecía complicarse para los dirigidos por Steve Hansen, sin embargo el conjunto número uno en el ranking mundial y máximo candidato a quedarse con el título mostró su temple y terminó cerrando el duelo con un penal de Mo´unga y otro de Beauden Barrett para que el encuentro finalize 230ª 13.

Los cinco minutos de All blacks en los que barrieron a los sudafricanos del campo no están a la altura de ninguno de sus rivales. Por eso son los favoritos, los vigentes bicampeones del mundo y buscarán lo que ningún seleccionado puedo hacer. Ser tricampeones del mundo.

 

Argentina-Francia, la historia que sigue

Resulta terminantemente complejo analizar la actualidad sin recabar, enfocar o buscar, entre tanto papel a la deriva e imagen impactante, en los rieles de la historia el accionar de los recuerdos que dictan el camino que conlleva las emociones del presente. La historia de algo es imprescindible si se quiere conocerlo.

Argentina y Francia no presentan una estructura conceptual que desate una unión, pero la vinculación de estos seleccionados, en el minúsculo y gigantesco mundo mundialista del rugby, sacude una particular cantidad de emociones. Las pondrá en marcha en la madrugada del día sábado 21 de septiembre, cuando la patada inicial los ponga de frente, una vez más, y enciendan el Grupo C de Japón 2019.

La espectacularidad del juego a manos de Agustín Pichot y Felipe Contepomi, los contraataques feroces, a puro desequilibrio y gambeta, de la inolvidable camiseta número 15 al cuerpo de Ignacio Nani Corletto y la orientación del brillante Juan Martín Hernández para dirigir el circuito desde atrás fue el método de bronce en Francia 2007.

Una actuación arrolladora del seleccionado local que rompió el límite del resultado histórico para avasallar al anfitrión por 34-10, a manos de cinco tries, y montar la bandera celeste y blanca junto a la de Sudáfrica e Inglaterra, quienes disputaron la final mediante la cual los Springboks se adjudicaron la Copa Webb Ellis por segunda ocasión.

Detrás de la coronación y detrás también de los elogios, tanto de quienes anunciaban el resultado y quienes florecían sorprendidos en cada jornada con los puntos de Contepomi y compañía, está el rugido puma en la inmensidad del Estadio de Francia aquella fresca noche  de 2007 en la ciudad más turística del turismo, un porcentaje más enloquecida que en las noches anteriores, porque Los Pumas se medían ante Les Blues, en la inauguración del esperado y futuro bronce, para arrojar la ovalada al cielo y arrancar la sexta Copa del Mundo.

Un comienzo al coro de los gritos de Pichot, la arenga del grupo y las firmes lágrimas en el himno nacional argentino. La figura de Juan Martín Hernandez como apertura titular y una defensa inquebrantable se convirtió en la causa del batacazo en el Estadio de Francia. Un claro dominio con posesión de balón y un plan del entrenador Marcelo Loffreda que se ejecutó a la perfección dejó en claro el resultado final; 17-12. El equipo argentino despachó al anfitrión y se colgó la tapa de los diarios de Paris, y de Buenos Aires, para anunciar el porvenir de su camino en el certamen.

A pesar de la punzante espina en su tierra, el conjunto europeo posee su historia: Liquidó 47-26 al equipo argentino en el antiguo estadio Lansdowne Road de Dublín, demolido en 2007, por los cuartos de final del mundial de 1999. A pesar de haber ejecutado la ceremonia de apertura y cierra en Cardiff, la mayoría de los encuentros se realizó en las otras naciones del Reino Unido, Francia e Irlanda. En el plantel de los Pumas jugó Gonzalo Quesada, actual entrenador de los Jaguares.

La madrugada de esta parte continental nos espera con otro comienzo entre estos dos seleccionados. Francia-Argentina, 04:15hs. Para sacudir emociones y recordar la historia, que, si bien es, también está siendo. En Japón, las páginas en blanco están por ser escritas.

Los Pumas de bronce: gestores del profesionalismo

Por Daniel Melluso

Puede resultar curioso -o no- que el actual staff técnico de Los Pumas esté compuesto por exjugadores que se hicieron con la medalla de bronce en el Mundial de Francia 2007. 

El head coach Mario Ledesma, los asistentes Nicolás Fernández Miranda, Juan Fernández Lobbe y Martín Gaitán ―estaba en la lista final de aquel torneo, pero debió ser excluido por un problema cardíaco antes del debut. A pesar de eso, sus compañeros resaltaron que él fue la motivación para conseguir la presea― y el mánager del equipo, Gonzalo Longo, son los hombres involucrados en la Copa del Mundo de Japón y que, a su vez, formaron parte de la conquista efectuada hace 12 años.

Más allá del rol que ocupaba cada uno individualmente dentro del combinado que participó del campeonato desarrollado en tierras galas, lo más importante fue el legado que dejó aquel grupo comandado por Agustín Pichot dentro de la cancha y dirigido fuera de ella por Marcelo Loffreda.

A partir del tercer puesto, en Argentina se fue forjando la idea de profesionalizar, paulatinamente, a Los Pumas. Se les brindó más herramientas, más profesionales a su disposición y se aumentó el presupuesto destinado al desarrollo del rugby nacional. 

En 2009, la Unión Argentina de Rugby (UAR) puso en vigor el Plan de Alto Rendimiento (PlaDAR) para acompañar a los jugadores amateurs en el proceso hacia la profesionalización. El proyecto fue gestado un año antes por la insistencia de Pichot, quien se peleó tanto con dirigentes de la UAR como con los de las distintas asociaciones que conforman la Unión, para llevarlo a cabo.

Tras una década de trabajo, además de formar jóvenes, se logró participar del Rugby Championship -torneo que engloba a las cuatro potencias del hemisferio sur: Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica y Argentina- y crear Jaguares (franquicia nacional que actúa en la liga más importante del mundo, el Súper Rugby). Es decir, que a la vez que se amplió la base de jugadores de alto nivel, la UAR se introdujo en campeonatos que estuvieran a la altura de tal crecimiento para medir fuerzas con las Uniones más desarrolladas.

Con la llegada de Ledesma a Jaguares en inicios de 2018, el equipo dio un salto exponencial en todas sus líneas, lo que lo catapultó en los cuartos de final del Súper Rugby. Esto desencadenó en que el exhooker se hiciera cargo de Los Pumas desde mediados del año pasado hasta la actualidad. Con él llegaron una parte de los denominados Pumas de bronce para dejar en lo más alto al seleccionado.

El Mundial disputado en el país asiático será el termómetro de lo producido hace 12 años. Los 31 rugbiers que representarán al país son fruto del proceso que se inició en Francia. Como no podía ser de otra manera, una parte de los héroes de aquella proeza se harán cargo de este compromiso para continuar agigantando su leyenda.

Los Pumas y una nueva ilusión

Foto: Prensa UAR

Por Pablo Fonseca Fernández

El Mundial de 2007 quedó en la memoria de todos debido a que, por primera y única vez en la historia, el anfitrión perdió en el partido inaugural. Los Pumas fueron protagonistas de ese acontecimiento tras vencer a Francia en aquel debut. Más adelante, se volverían a ver las caras en el enfrentamiento por el tercer puesto, en el que el seleccionado argentino le daría una lección al conjunto galo, sellando su mejor participación hasta el momento.

Doce años después, las dos Selecciones vuelven a encontrarse en un estreno mundialista. Esta vez en Japón, por el primer partido del grupo C, que comparten con Inglaterra, Estados Unidos y Tonga. Esta es la única zona que tiene a tres potenciales ganadores para dos cupos, lo que provoca tener que jugarse la clasificación a la próxima ronda ante equipos de categoría como lo son los franceses y los británicos, obligando a achicar el margen de error desde el primer momento.

Sin dudas, el resultado marcará el camino de ambos para lo que reste del torneo. Es por eso que Mario Ledesma ya tiene definidos a los quince titulares que saldrán a disputar el encuentro: serán los mismos que enfrentaron a Crusaders en la final del Super Rugby con la diferencia de que Nicolás Sánchez estará como número diez y Juan Figallo reemplazará a Santiago Medrano en la primera línea.

El equipo nacional viene de tener una floja participación en el Rugby Championship, ya que perdió los tres juegos que disputó. Para sumar confianza y minutos, se midió en un último amistoso de preparación ante Randwick, cuadro australiano de menor categoría, que culminó con una victoria aplastante por 74 a 0. Por su parte, Francia terminó cuarto en el Seis Naciones que tuvo lugar este año, con tres derrotas y dos victorias. Además, fue vencido de manera contundente -44 a 8- por Gran Bretaña.

Pablo Matera, capitán de Los Pumas, definió a este partido como “el más importante de sus vidas”, marcando lo que representa para el futuro. También, dejó en claro que la confianza está depositada en que se vienen preparando de la mejor manera. Por otro lado, el wing francés Yoann Huget, no le esquivó a la polémica y mencionó que no le tiene miedo a este partido pese a la especulación que existe alrededor de lo que pueda ocurrir posteriormente con un hipotético perdedor.

En caso de avanzar a la siguiente ronda, los dirigidos por Ledesma se cruzarán con los clasificados del grupo D, integrado por Australia, Gales, Georgia, Fiji y Uruguay. Esto eleva las chances de enfrentar a dos posibles candidatos, entre ellos los Wallabies y los Dragones Rojos, en cuartos de final.