lunes, abril 27, 2026
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Brenda Fontana, la basquetbolista de la selección que juega en EE.UU. y está a punto de recibirse de psicóloga

Por Uriel Qualizza

Brenda Fontana es una basquetbolista argentina de 22 años que está a punto de arrancar su cuarta temporada en la División I de la NCAAW, liga universitaria de baloncesto femenino en Estados Unidos, para la Universidad de Old Dominion Monarchs en Norfolk, Virginia. Fontana es la única hispanohablante del equipo, juega de pívot y mide 1.85 metros. Ella hizo inferiores en Argentina, en Los Indios y en Vélez Sarsfield, y también jugó en la selección desde U14 hasta U19. La nacida en Moreno no para de romper barreras y llegó a debutar para Argentina en la AmeriCup 2023. Sin dejar de lado el estudio, está a un año de recibirse de psicóloga y terminar sus cuatro años universitarios.

El Draft de La Women’s National Basketball Association (WNBA) funciona como el de la NBA. Se hace anualmente y las franquicias eligen entre basquetbolistas universitarias de EE.UU o ligas del exterior. Pero en la WNBA, las jugadoras de las universidades domésticas deben tener al menos 22 años durante el año en que se lleva a cabo el Draft y no poseer elegibilidad universitaria restante o renunciar a cualquier admisión futura. Por lo tanto, Fontana podría anotarse al Draft del 2024.

-¿Qué se sintió debutar con la Selección Argentina de Básquet en la AmeriCup 2023?

-Increíble, fue una forma de poner todo mi trabajo y mi conocimiento a prueba. Sentí que volví a un lugar al que ya pertenecía y había una pasión que no vivía hacía mucho. Fue muy lindo y nutritivo.

-¿Cuál es la mayor diferencia entre el básquet universitario y el FIBA? ¿Se hace difícil esa transición?

-Hoy no, capaz al principio. Siempre que vuelvo a Argentina juego en Vélez, así que estoy acostumbrada. Aunque en Estados Unidos se juega más físicamente en algunos aspectos y más técnicamente en otros, pero no me molesta.

-¿Y en relación al básquet de Estados Unidos con el de la Argentina? 

-En Estados Unidos son más fríos pero más profesionales. Se le da mucha importancia al básquet femenino y está mucho más avanzado. Se entrena todos los días, hay recursos, están todas las herramientas. Aunque sea básquet universitario se lo trata con más profesionalismo que equipos de la Primera de Argentina.

-Sos una de dos extranjeras en el equipo, ¿crees que tu formación en el básquet argentino te da alguna ventaja?

-Sí, es un básquet distinto al que aprendemos en Argentina. Hay un tipo distinto de juego y de lectura de defensa en general, tanto en el uno contra uno como en el cinco contra cinco.

-¿Y alguna desventaja?

-También, ellos practican mucho más el ataque y el predominio del uno contra uno en todos los escenarios. Ellos definen qué tan bueno sos mirando, qué tan bien jugás en ataque. Y yo no le puse tanto énfasis a eso ya que en Argentina no se le da tanta importancia a ser excepcional en el uno contra uno.

¿Qué es lo que más extrañas de Argentina?

-El día a día, la cultura argentina y cómo nos manejamos. Las amistades y construcciones sociales son distintas a las de acá, siento que pertenezco a Argentina y eso no va a cambiar. Extraño la rutina.

-Aquellos días en Los Indios o en Vélez, ¿te imaginabas llegar a dónde estás hoy?

-En Los Indios era muy chica pero nunca imaginé llegar a donde estoy hoy. Inclusive en Vélez no había firmado con la universidad hasta después de mi último Mundial en U19 y tardé un año en decidir venir a Estados Unidos. Si soy honesta, nunca imaginé llegar acá.

-¿Seguís disfrutando de jugar tanto como en inferiores? ¿Qué es lo que más te gusta del básquet?

-Sí, aunque en inferiores era otra mentalidad. Al ser un “trabajo” no tengo todo el tiempo las mismas ganas que antes. Aun así me gusta más ahora y no puedo pasar mucho tiempo sin entrenar. Lo que más disfruto al jugar es que estoy concentrada en básquet y nada más.

-¿Qué fue lo más difícil de mudarse a Estados Unidos cuando fuiste a jugar a Utep Miners en Texas? 

-Más allá de extrañar a mi familia y a mis amigos, lo más difícil fue la cultura. Yo estudié inglés en un colegio bilingüe y también di exámenes internacionales de Inglaterra, pero cuando vine acá, la informalidad del idioma me costó mucho.

¿El traspaso a Virginia fue más fácil? ¿Cómo se dio?

-Fue distinto. Esta universidad es distinta a la otra, es mucho más seria y la perspectiva es más profesional. Tuve que madurar cuando me cambié acá. Si bien estoy agradecida con UTEP por todo lo que me dio, deportivamente buscaba más profesionalismo.

-¿Continuás dándole mucha importancia al estudio? ¿Aplicás algo del mismo al deporte?

-Más que nunca, este año me recibo. Todo lo que aprendo lo aplico al deporte y a mi vida en general.

-El 7 de noviembre empieza tu cuarta temporada en la División I de la NCAAW, ¿qué esperás?

-Mi expectativa es tener un mejor rol que el año pasado y tener más protagonismo tanto en defensa como en ataque.

-¿Tu mira sigue en la NCAAW o te imaginás en alguna otra liga?

-Quiero terminar esta temporada. El año que viene es opcional si continuar y hacer un master o irme a otra liga. Va a depender mucho de cómo se desarrolla este año.

Kiki Vaporaki: “El crecimiento del futsal está a la vista con la cantidad de chicos y chicas que lo empezaron a jugar”

Por Ramiro Carrillo 

Nacido en Ushuaia, Tierra del Fuego, Constantino Vaporaki es uno de los jugadores de futsal más reconocidos en Argentina. Bicampeón de la Copa América con la Selección en 2015 y en 2022, Kiki forma parte de ese reducido grupo de gente que pudo consagrarse campeón del mundo del deporte que más ama, con la particularidad de que lo hizo con su hermano Alamiro en Colombia 2016.

En 2017, luego de ser campeón del mundo, abrió una academia de futsal junto a su hermano con el fin de enseñar, promocionar y desarrollar el deporte que estaba en crecimiento. Y en el 2020 pasó a llamarse formalmete Club Social y Deportivo VK Asociación Civil.

En la actualidad, Kiki está disputando el futsal de Letonia, en el Riga FC, y es uno de los referentes de la selección argentina de fútbol de salón, que está pasando por un momento de recambio de jugadores, luego de la época dorada de títulos, y se prepara para las eliminatorias del mundial, que se disputará en septiembre de 2024 en Uzbekistán.

-¿Qué opinás del crecimiento que tuvo en los últimos años tanto el futsal masculino como el femenino?

-El crecimiento de nuestro deporte está a la vista con la cantidad de chicos y chicas que están practicando futsal. Cambiaron la mentalidad de los jugadores y de los entrenadores, que ya son más profesionales. Lamentablemente no es un buen momento del país económicamente y eso no ayuda a que la liga se potencie más porque muchos chicos están jugando en otras ligas ya que en Argentina está difícil poder vivir del futsal, pero aun así las divisiones inferiores tienen buenos entrenadores y gente capacitada para trabajar, y creo que es el mejor logro que tuvimos en los últimos años.

-¿Que la selección femenina haya llegado a la final de la última Copa América forma parte de este proceso que mencionás?

-A las chicas las veo muy bien, están siguiendo el proceso que nosotros hicimos hace unos años con la llegada de Diego Giustozzi, donde empezamos a tener muchas mejores condiciones para entrenar, para competir y empezamos a cambiar la mentalidad del amateurismo al profesionalismo.  Entendimos que con trabajo, mentalidad y con nuestra esencia podemos competirle a Brasil y a cualquiera. Las chicas jugaron realmente bien, disfrutando de competir en casa y haciéndose fuertes.

-Vos fuiste campeón de ambas competencias, Copa América y Mundial, ¿qué consejos les das a los chicos de las nuevas generaciones que llegan a la Selección?

-Siempre que hay algo para aportar para los chicos lo hacemos, es un grupo muy sano, muy bueno, nosotros los necesitamos y ellos a nosotros. Tratamos de hacerles las cosas más fáciles para que ellos disfruten de estar en ese plantel, que requiere una gran responsabilidad.

-¿Cómo ves a Argentina de cara a la próxima Copa América y al próximo Mundial de 2024? 

-Argentina está en un momento bisagra, hay muchos chicos de la camada nuestra o anterior a la mía que están haciendo sus últimos partidos con esta camiseta, por un tema lógico de edad o de exigencia. Por otro lado, hay muchos jóvenes que se suman al proceso y pasan a integrar un equipo que ganó mucho y tiene mucho prestigio. Necesitamos trabajar y competir lo máximo posible antes de las eliminatorias porque es un torneo que requiere mucha exigencia física-mental. En diciembre tenemos una gira en Japón, así que hay que aprovechar al máximo para juntarnos, competir y prepararnos para lo que se viene.

-¿Cómo fue tu llegada al Riga? Compartís equipo con Ricardinho, uno de los mejores jugadores del mundo…

-La negociación fueron varias propuestas, al principio lo vi un poco más complicado porque es un lugar más exótico, donde ningún argentino había venido, una liga de menor nivel y una cultura muy distinta. Fueron varias reuniones debatiendo condiciones hasta que nos pusimos de acuerdo. Por suerte se pudo sumar Dylan Vargas (ex jugador de San Lorenzo futsal) conmigo y también tuvimos la llegada de Ricardinho que le suma prestigio y hace que todo sea más fácil y profesional.

-¿Cómo es vivir en un país como Letonia? 

-Mi día a día en Letonia la verdad que es muy lindo, estoy muy contento, me sorprendió para bien la ciudad, es un lugar con mucha vida, con mucha gente, con muchas cosas para hacer y con mucho espacio verde, que es algo que a mí me gusta. En cuanto a lo deportivo estamos entrenando mucho y preparándonos para la segunda parte de la temporada.

-¿Extranás algo de Argentina?

-Argentina se extraña siempre, es mi lugar en el mundo, disfruto estas experiencias, pero mi futuro es en Argentina. La idea siempre es volver a vivir en mi país y disfrutar de mi familia, mi cultura y de todas las cosas lindas que tenemos.

-En el Riga ya ganaron los primeros tres partidos de la fase de grupos de la Champions, imagino que las expectativas son muy altas…

-Pasamos la primera fase y no fue nada fácil, pero nos hicimos fuertes de local y pudimos ganar bien todos los partidos. Ahora preparándonos para la segunda fase, que es a fines de octubre en República Checa, donde de un grupo pasa uno solo y no podemos fallar, hay que ganar todos los partidos para asegurarnos la clasificación. Después viene la parte más difícil que es clasificar al final 4 donde ya te enfrentás con equipos grandes de Europa. 

-¿Qué equipo considerás que puede llegar a consagrarse del torneo de AFA?

-La verdad que no veo muchos partidos de la liga argentina, veo solo los resúmenes porque tengo seis horas más de diferencia y los partidos suelen caer a las 3/4 de la mañana, y al otro dia tenés partido, entrenamiento o simplemente no aguantás hasta esa hora, que es lo que me suele pasar (entre risas). Los candidatos son Boca, San Lorenzo como siempre, veo muy fuerte a Hebraica, pero la liga argentina es muy competitiva y en los play off cualquiera le planta cara a cualquiera y por más de que un equipo tenga más recorrido o jerarquía siempre esta liga tiene un final abierto.

-¿Qué recuerdos te llevás del Mundial 2016 y de la Copa América 2022? 

-Recuerdos de esos títulos tengo un montón. El mundial en 2016 tuvo la particularidad de que fue en sudamérica (Colombia) y un montón de familias pudieron viajar. Yo tenía a mi mamá y a mi hermano en la tribuna, y mi otro hermano jugando conmigo (Alamiro), lo que fue espectacular. Después venían a visitarnos en el hotel, pasamos tiempo juntos, lo que hacía todo un poco más fácil. La sensación apenas sonó el silbato y que eramos campeones del mundo fue un poco de incredulidad ya que lo que acabábamos de hacer era una hazaña y quizá no caímos, pero hoy y a medida que pasa el tiempo toma más valor, al igual que la Copa América.

-¿Y del subcampeonato mundial en Lituania 2021? ¿Qué faltó para coronar?

-Nos dio la sensación de que lo que hicimos en 2016 podría pasar nuevamente y lo demostramos, cosa que no es fácil, llegar a las finales del mundo consecutivas, teniendo en cuenta la cantidad de selecciones competitivas y de jugadores top que hay en el mundo. La sensación era de que no había sido casualidad haber ganado un mundial y volvimos a jugar una final, que la perdimos por muy poquito, por algunos detalles. Nos tocó la llave más difícil (Paraguay, Rusia, Brasil y Portugal). 

 

La historia de Gracia Sosa, la Messi de Las Murciélagas campeonas del mundo

Por Valentina Conversano

Cualquiera puede soñar con ser Messi. Muchos de los chicos y chicas de esta generación salen a la calle con una camiseta, unas medias, una cartuchera o hasta la funda del celular con la cara del mejor jugador del mundo. Pelotean con sus amigos, hermanos o con gente que se encuentra en la plaza o en el potrero. 

Pero… ¿y si la persona que lo sueña toca lo más alto como lo hizo él en el 2022? Ese es el caso de Gracia Sosa, pero no sólo en el fútbol, porque sus comienzos fueron en el atletismo, brilló en los Parapanamericanos 2007 (con medalla de bronce en 100 metros llanos), en los Juegos Paralímpicos Pekín 2008 y en torneos nacionales y mundiales. Cambió rotundamente al remo, en el que también representó a la Argentina, pero jamás se separó del fútbol. 

“Siempre lo seguí mucho a Messi, lo veía como el mejor del mundo y decía: ‘¿Y si alguna vez me toca?’, expresa hoy a sus 33 años la campeona y mejor jugadora del único mundial de fútbol femenino para no videntes disputado en agosto en Birmingham.

– Sabiendo que Europa era terreno desconocido, ¿cómo se prepararon para el mundial que fue postergado tantas veces? 

-Comenzamos a hacer más concentraciones, el año pasado era una por mes. Se iba a hacer la Copa América pero resultó que los países no formaban los equipos. Vinieron chicas de Colombia, dos de México, era como el resto de América contra nosotras. En Europa se hacían torneos entonces ellos sí se conocían. Nosotras fuimos al mundial sin saber a quién nos íbamos a encontrar, qué tipo de jugadoras eran.

-¿Pudieron ir acompañadas por sus familiares?

-Estábamos solas con el cuerpo técnico. Solamente estuvo el novio de una de las chicas porque era parte de Los Murciélagos, pero no se veían casi nunca.

-¿Y tuvieron algún apoyo psicológico?

-Hasta el mundial teníamos a nuestra psicóloga, pero no nos pudo acompañar a Inglaterra, aunque la que quería podía hablar con ella por teléfono.

-¿Qué sentiste cuando convertiste el primer gol de Argentina, el cual fue apodado “Gol Maradoniano”, en la primera edición de un Mundial?

-Fue todo tan rápido que dije: “Dios, por favor dejame una o a alguna de mis compañeras, que entre una”. Queríamos empezar bien porque sabíamos que no teníamos muchos partidos para demostrar. Cuando me describen el video del gol no lo podía creer, no sabía que se habían caído dos, que había esquivado a una, pero arranqué y dije: “Ésta es mía”.

-En la final contra Japón se fueron al entretiempo perdiendo 1-0 ¿de qué se habló en esos minutos?

-Con las chicas agradecimos que el gol fuera al final del primer tiempo, porque si hubiese sido de entrada nos derrumbaba. Yo salí con mucha bronca, pensé que nos iban a matar los entrenadores, pero no, nos alentaron, nos dijeron que estábamos jugando bien y que el gol había salido de una falta (por eso me sentía culpable).

-¿Cómo fue su recibimiento en la vuelta al país?

-Desde el primer partido ya la gente nos seguía. DeporTV movió mucho. Llegamos acá y empezamos a hacer notas por todos lados. También nos hicieron reconocimientos clubes como Instituto, Belgrano, Talleres, y las municipalidades de Córdoba y de Avellaneda.

-¿Qué podés decir como la mejor jugadora del mundo?

-No me lo esperaba, no fui con esa intención. Veía el mundial del año pasado y yo quería eso, quería ganar esa copa, quería estar con la gente, pero siempre digo que una busca ser la mejor pero para el equipo, no para una misma.

-¿Cómo fueron tus inicios en el deporte? 

-Yo arranqué con el atletismo en el 2004 porque un compañero de la escuela me invitó al Club Güemes, donde jugaban a la pelota los varones. Por estar con ellos, su técnico me había visto correr y me dijo: “Che, mirá, no hay fútbol femenino, pero hacé atletismo”. No me imaginé que iba a terminar en la selección ni él apuntaba a eso.

-¿Y el cambio a Las Murciélagas? 

-Estuve en la selección de remo de 2014 a 2019 y en 2016 me metí al fútbol porque Gonzalo Abbas, técnico de Las Muerciélagas, había armado el equipo de Las Guerreras en 2012, el primer equipo de fútbol para ciegas en el mundo. Me buscó y yo le dije que no porque vivía y entrenaba en Buenos Aires, lo mismo en 2014. Y en 2016 lo fui a buscar yo. Arreglé los horarios y terminé haciendo ambos deportes hasta 2019. Pero con el primer cuerpo técnico que armó la selección (fútbol) tenía que dejar remo porque no podía competir en los dos.

-¿Qué se siente representar al país?

-Es una felicidad enorme, con atletismo siempre estuve muy cerquita de la medalla pero no podía y decía: “Se me tiene que dar en algún deporte”. Para este mundial fuimos con esa idea, al menos llegar al podio.

-¿Qué le dirías a las personas que no se animan a practicar algún deporte por miedo?

-Que se animen a todo. Yo nací vidente, pero al ser prematura me colocaron en una incubadora y un problema técnico me afectó los ojos. Creo que si no le ponés actitud, ganas o no tenés fe y no confiás en vos, nadie va a hacerlo por tu cuenta. Con la discapacidad se pueden hacer las cosas, con sus limitaciones, pero hay todo tipo de deporte adaptado. La familia tiene que hacer que vuelen, acompañar, pero dejarlos ser felices. 

-¿Sabés que vas a quedar en la historia, no? 

-Es algo inentendible, ganamos el primer mundial, hice el primer gol oficial de la historia de Las Murciélagas, somos las primeras de todo. ¿Quién ganó el primer mundial? Argentina. ¿Quién salió mejor jugadora? Una argentina. ¿Quién salió goleadora? Una argentina.

Fabricio Fuentes: “El club está peleando el descenso porque su política de fichajes fue errónea y tuvo que recurrir a los chicos”

Por Santiago Encinas 

Nacido en Las Acequias, un pueblito de Córdoba, Fabricio Fuentes fue el capitán del Vélez campeón 2005, compañero de Juan Román Riquelme y de Diego Forlán en la época dorada del Villarreal, y hasta llegó a disputar un partido con la Selección Argentina. Actualmente, con 46 años, sigue interesado por el fútbol e informado sobre la actualidad de El Fortín.

-La última vez que Vélez descendió fue en 1940, ¿qué opinás de la situación que está atravesando? ¿Dónde creés que se origina?

-Vélez tuvo una política de fichajes errónea, se trajo gente que no rindió y se recurrió a los chicos de inferiores, que son buenos jugadores, pero no es fácil para ellos jugar en una situación como ésta. Es un club grande, que tiene una institución extraordinaria y tiene que estar peleando siempre arriba.

-Te tocó pelear el descenso con el Atlas de México, ¿cómo se juega en ese contexto?

-No es para muchos, hay que tener mucha fortaleza mental y mezclar líderes y experimentados con jóvenes. Es todo muy cambiante y muy delicado: si ganás sacás la nariz de abajo del agua y si perdés te volvés a meter en el problema.

-Mencionaste a los pibes que les toca entrar a la cancha en una situación difícil, ¿qué podés decir del caso de Gianluca Prestianni? ¿Sentís que se depositó mucha confianza y presión en él?

-Con ese chico sucedieron varias cosas. Había una imperiosa urgencia de parte de los representantes de venderlo al exterior, pero los intereses del club no acompañaban esa decisión porque era un jugador importante para afrontar esta situación. Hubo una guerra entre ambos bandos y el perjudicado fue el jugador.

-¿Y del apriete de la barra hacia el plantel?

-La realidad es que los barras en los clubes existen. Hay una convivencia directa con los dirigentes. Yo la vi, la sufrí y la pasé. Lamentablemente las dirigencias les van dando cada vez más poder y más lugar, y estos pasan los límites. Lo único que hace esta convivencia es generar un gran malestar institucional que agrava la situación. Tuve algunas experiencias difíciles tanto en Velez como en Newell ‘s, porque era el capitán. Los encontronazos están. Siempre, cuando tenés un rol donde trabajás, en este caso el fútbol, sabés lo que te jugás. Hay que tener mucho temple, corazón e inteligencia.

-¿Considerás que Vélez está siendo perjudicado por el arbitraje?

-Contra Independiente fue muy notorio que la decisión del árbitro no fue la correcta. Contra Tigre también fue dudoso. Pero lo que realmente importa es que si estás sumergido en un problema y encima no están saliendo las cosas como querés que salgan, es muy difícil. Tiene un gran entrenador y muchos jóvenes con ganas, pero no tiene esa cuota de suerte que se necesita.

-¿Cuál creés que es el motivo por el que a las instituciones grandes como Racing, en su momento, y actualmente San Lorenzo, Vélez e Independiente les tocó atravesar estas crisis?

-Creo que tienen mucho que ver las malas decisiones de las diferentes comisiones directivas, que son las que determinan el éxito o el fracaso de una institución. Racing, quieras o no, ha hecho las cosas muy bien y ha obtenido buenos resultados y títulos, e Independiente todo lo contrario, viene en una agonía de buenas decisiones.

-Formaste parte del Vélez que salió campeón en 2005 después de siete años sin títulos, ¿la gente te lo sigue reconociendo en la calle?

-Fue un orgullo bárbaro, hicimos un año extraordinario en el cual hubo grandes picos de rendimientos individuales y gracias a muchos jóvenes y algunos experimentados logramos conseguir el campeonato local. La verdad que sí, cuando me cruzo con algún hincha siempre me dan palabras de aliento y de agradecimiento. Es un lindo reconocimiento al gran sacrificio que hemos hecho.

-Jugaste en dos clubes que sacan a muchos chicos de inferiores como lo son Newell´s y Vélez, ¿qué creés que es lo que los lleva a ser tan eficaces?

-La clave es que ambas instituciones apuestan e invierten mucho en eso. Tienen captadores en todo el país y le dan mucha importancia a que los chicos puedan debutar en Primera. Son clubes exportadores de jugadores que viven económicamente de esas ventas.

-Participaste en varios clásicos rosarinos y en uno de ellos convertiste un gol con una linda particularidad, ¿tiene un sabor especial para vos? ¿Qué significa jugar este partido?

-Desde chico en Rosario te van mentalizando con que es el partido más importante de tu vida. A mi criterio, después del Superclásico es el clásico que se vive con más pasión. El día que convertí mi mujer estaba en el parto de mi primer hijo. Por suerte pude hacer el gol del empate, que mantenía los 20 de años de hegemonía invictos de visitante, y pude asistir al nacimiento. Es un día que quedó marcado en mí.

-Llegaste al Villarreal en su época dorada y compartiste vestuario con Juan Román Riquelme y Diego Forlán, ¿qué aprendiste de tu paso por el club y particularmente de ellos?

-Cuando llegué al club teníamos la gran tarea de conseguir objetivos importantes porque ya se había demostrado que el equipo podía conseguirlo. Por suerte salimos subcampeones e hicimos un gran campeonato. Ellos son otra clase de jugador con una gran trayectoria y un gran liderazgo. Fueron cuatro años únicos, conocí una liga muy competitiva, un gran país y una institución con intenciones de competir.

-Todas estas actuaciones que fuiste nombrando te llevaron a jugar en la Selección, aunque tuviste un pequeño infortunio…

-No es fácil llegar a la Selección. Tuve la oportunidad sabiendo que atrás había grandes jugadores. Me tocó debutar con un gol en contra, pero fuera de eso, fue un partido bastante bueno. La experiencia ameritaba cualquier riesgo y cualquier situación. Para nosotros, los jugadores, la Selección es prioridad, es una sensación totalmente distinta a la de jugar en un club.

-¿Qué recordás de tu paso por el Ea Guingamp de Francia?

-Fueron nueve meses duros, no se hablaba español y el equipo no anduvo bien. Nunca logré adaptarme.

-Lionel Messi también declaró que no la pasó bien en París, ¿qué tan importante es que el jugador se sienta cómodo donde está jugando?

-Es como cualquier trabajo el fútbol: si no tenés los medios necesarios y confortables para llevar adelante tu vida familiar y laboral, se complica. Es un trabajo en el que el estilo de vida, la relación con los hinchas y la adaptación son protagonistas.

-Y en lo que respecta al futuro… ¿pensás seguir vinculado al fútbol?

-Hice el curso de director técnico, soy entrenador. Busqué la posibilidad durante mucho tiempo para dirigir pero no se me dio. Desistí de seguir buscando, pero capaz que en algún momento me incline por el lado amateur para estar con los chicos.

 

Lamar Hunt: la copa que no pudo ser de Messi, vinculada con el asesinato de John Kennedy y el padre del Super Bowl

Por Santiago Rubio Laucella

En el DRV PNK Stadium, un lesionado y atónito Lionel Messi observaba desde la grada,  junto a su esposa, Antonella Rocuzzo, la derrota de su equipo. El Inter Miami había caído ante el Houston Dynamo en la final de la Lamar Hunt US Open Cup y el astro rosarino no había podido sumar el título número 44 de su carrera. Emocionados, los jugadores de Houston levantaron la copa del torneo que se disputa ininterrumpidamente desde 1914 y que -desde 1999- recibe su nombre en honor a un poderoso empresario de los Estados Unidos. Un hombre, que no sólo promovió el fútbol en el país anglosajón, sino que también supo codearse con altas esferas del poder y las mafias: lo que lo llevó a estar involucrado en la muerte del presidente John Kennedy y ser investigado por el Estado americano.

¿Quién fue Lamar Hunt?

Nacido el 2 de agosto de 1932, criado en el Estado de Texas y heredero de Haroldson Hunt -magnate de petróleo-, utilizó su influencia y riqueza para invertir en el mercado deportivo. 

Cuando aún el béisbol monopolizaba como entretenimiento deportivo los televisores de las familias americanas semana tras semana, incursionó en el por entonces poco popular fútbol americano, en 1959. Hunt trató de crear su propia franquicia dentro de la National Football League, pero su propuesta fue rechazada por los directivos de la liga. No conforme, intentó comprar a los Chicago Cardinals con el objetivo de mudarlos a Dallas, su tierra natal; pero otra vez su propuesta fue declinada. 

Frente a la imposibilidad, se juntó con otros siete grandes empresarios para conformar “El Club de los Tontos” – denominado así por sus competidores – y fundó un circuito de competencia paralelo llamado American Football League. En la AFL, Hunt por fin tuvo su tan ansiada franquicia: los Dallas Texans, luego reconvertidos en los Kansas Chiefs. El proyecto fue un éxito financiero y de popularidad, por lo que los dirigentes acordaron con el comisionado de la NFL Pete Rozelle la realización de un torneo anual a partido único entre las dos asociaciones. Aquella competencia culminó siendo el Super Bowl, que fue bautizada luego de una recomendación de L.Hunt. Al magnate se le ocurrió el nombre tras ver jugar a su hija con una pelota de hule llamada “Super Ball”.

Años más tarde, la AFL finalmente se fusionó con la NFL y los Kansas Chiefs llegaron a ganar tres veces el “Super Tazón”, que terminó transformándose en el evento deportivo más visto de los Estados Unidos hasta la actualidad.

Tenis y fútbol: el mito de un “Super” Dirigente

Ya con fama de ser un exitoso dirigente, Hunt se enamoró del fútbol luego de ver la Copa del Mundo de 1966 y presenciar un partido del Dundee United en Irlanda. Promovió el balompié y fue uno de los padres fundadores de la NASL, donde jugarían Pelé y Cruyff, y luego de la MLS. Creador de 3 franquicias (Dallas Tornado, Columbus Crew y Kansas City Wizards), el texano también fue uno de los promotores y principales inversionistas del Mundial 1994, que se disputó en EE.UU.

A su vez, creó el Campeonato Mundial de Tenis y dio inició a la profesional “Era Abierta” del deporte blanco. Por todos sus logros cosechados, fue incluido en el Salón de la Fama del Tenis, del “Soccer” y del Fútbol Americano. Con estatus de leyenda directiva, y siendo la única persona en formar parte del “Hall of Fame” de tres diversos deportes en Estados Unidos, falleció el 13 de diciembre de 2006; llevándose consigo varios secretos a la tumba.

La Familia Hunt y la “Conspiración” contra John F.Kennedy 

12:31 horas del 22 de noviembre de 1963; Dallas, Texas. Del Fusil Carcano M91 sale eyectada la tercera bala, disparada por Lee Harvey Oswald, que impacta en el cráneo del entonces presidente de los Estados Unidos John Kennedy. El auto presidencial se tiñe color sangre y el jefe de Estado muere en el acto. Había ocurrido uno de los magnicidios más importantes de la historia en la tierra de los Hunt. 

El asesinato impactó a todo la nación y una pregunta invadió la opinión pública: ¿quién y por qué mató a Kennedy? Lyndon B. Johnson, hasta entonces vicepresidente del joven de 46 años, asumió la presidencia y armó la Comisión Warren para investigar el homicidio. Tras miles de entrevistas y testimonios, la investigación dio una única respuesta y cerró el caso: Lee Harvey Oswald había actuado en soledad. Sin embargo, con el paso de las décadas y la publicación de nueva información, el 70% de la población estadounidense comenzó a descreer de la versión oficial y a opinar que Kennedy había sido víctima de un complot, según una encuesta de la cadena ABC.

La interna demócrata y la traición de Kennedy al “poder”:

Luego de una feroz interna partidaria, John F.Kennedy -línea interna progresista del Partido Demócrata- inesperadamente venció a Lyndon B. Johnson, quien para 1960 tenía 52 años y por más de una década había liderado el sector conservador demócrata y al bloque opositor del congreso. Tras la derrota, Johnson acompañó a Kennedy como compañero de fórmula; y juntos derrotaron a Richard Nixon en las elecciones de 1960.

Con apoyo del movimiento de los derechos civiles y una clase media acomplejada por una economía recesiva, Kennedy asumió con una agenda reformista y un masivo sostén popular. No obstante, a las espaldas del público, también había acordado con los sectores de poder: Joe Kennedy, su padre, tenía una cercana relación con la mafia de Chicago y banqueros de Wall Street, que financiaron la campaña de su hijo.

El político oriundo de Massachusetts, rápidamente se opuso a las “estructuras” que le aseguraban su gobernabilidad:

Primero, criticó internamente el accionar de la CIA y después, públicamente, el método del Complejo Militar Industrial y su influencia para incentivar invasiones a países extranjeros. Luego, con su hermano Robert, rompió su relación con las mafias y encarceló a más de 288 personas relacionadas con el crimen organizado, en cuestión de meses. Y para finalizar, con el objetivo de poner fin a las crisis económicas, propuso una reforma -posteriormente rechazada por el Capitolio- de reducción de impuestos para gente de ingresos bajos, estímulo fiscal y aumento del gasto social. Por lo que, para financiar estas políticas, le retiraría subsidios y cobraría impuestos mayores al sector petrolero. El cual era principalmente conformado por texanos y miembros de la red política denominada “Grupo Suite 8-F”, de la que el vicepresidente Johnson y ricos empresarios conservadores formaban parte.

Uno de esos poderosos magnates perjudicados era el octavo hombre más rico de Estados Unidos y padre de Lamar Hunt, Harodlson Hunt. Quien no solo era opositor a Kennedy por su afinidad con Johnson y por la posibilidad de ser perjudicado financieramente, sino también por sus posturas sociales. Ya que, según varios periodistas y el mismo Malcolm X, el petrolero había financiado múltiples veces a organizaciones de “extrema derecha” y “segregacionistas”. H.L.Hunt terminó siendo el investigado número 367 de la Comisión Warren y no tuvo mayores complicaciones. 

Quien sí quedó muy cercano al magnicidio fue Lamar (investigado número 368). El 21 de noviembre de 1963, Jack Ruby -dueño de un prostíbulo y persona relacionada con la Mafia de Chicago en su juventud- manejó junto a Connie Trammell Penny (exposición de la Comisión número 2270) hasta las oficinas de Hunt. La joven, que buscaba trabajo y había conseguido una entrevista con el heredero del imperio petrolero, le pidió a Ruby que la acompañara. Arribaron al lugar, Penny se fue a su entrevista y el hombre se fue; según sus propias declaraciones jamás ingresó al edificio.

El 22 de noviembre, el presidente fue asesinado. Y el 23, la familia Hunt quedó involucrada indirectamente en el hecho: Lee Harvey Oswald, quien había declarado no haber disparado el arma y haber sido inculpado, recibió un disparo por Ruby a quema ropa a la salida de la Jefatura de Policía de Dallas. Oswald murió en el acto y jamás llegó a testificar, oscureciendo aún más el caso. Una nueva investigación es realizada: Ruby había actuado en soledad. Teoría que actualmente es considerada falsa según gran parte de la población americana. Sin embargo, investigaciones oficiales realizadas décadas más tarde, continúan estableciendo que Kennedy no fue víctima de ninguna conspiración; a pesar de las cientas de pruebas que inculpan desde empresarios hasta a su vicepresidente.

Opositor o amigo, la historia juzgó a Lyndon B.Johnson como la persona que llevó a cabo la agenda de Kennedy (salvo la relacionada con la reducción de subsidios al sector petrolero). Incluso, a pesar de su estrecho vínculo con sectores ultraconservadores. Pero, a pesar de ser oficialmente inocente, la duda de su relación con la magnicidio todavía es una incógnita: documentos desclasificados de la KGB lo apuntan como el “cerebro intelectual” del atentado y Madeleine Duncan Brown, una mujer quien proclamó ser su amante ante la Justicia, declaró en libros y múltiples revistas: “En la noche del 21 de noviembre, en una fiesta en la que estaban personas ricas y famosas como Richard Nixon y H.L.Hunt, Johnson se acercó y me dijo que a partir de mañana esos malditos Kennedy jamás lo volverían a avergonzar”.

Verdad o no, casi 60 años más tarde y a tan solo 1,773.00 kilómetros de distancia, Lionel Messi observó desde la grada  la derrota de su equipo y al Houston Dynamo levantar la Lamar Hunt US Open Cup. Un torneo que recibió su nombre en honor a un hombre vinculado con un crimen que aún es un misterio y que involucra al padre del Super Bowl, la MLS, la era abierta del tenis y la copa que no pudo ser de Messi.

El fútbol en el país peor rankeado por la FIFA: San Marino

Por Matías De Leo

En la actualidad, son 207 las selecciones que la FIFA reconoce en su ranking. Argentina, gracias a su gran desempeño en estos últimos años, sumado a la obtención del Mundial y la Copa América, se ubica en el primer puesto. Sin embargo, si damos vuelta la tabla nos encontramos a un seleccionado que tomó cierta popularidad desde hace un tiempo por ser catalogado como el peor del mundo: tanto por sus abultadas derrotas, como por poseer el promedio de gol más bajo. Se trata de San Marino, una nación que más allá de las críticas de los medios, crece lentamente y cuenta con un proyecto a largo plazo que promete.

A pesar de ser un país con tan solo un poco más de 33.000 habitantes, es la república más antigua del mundo. Cuando en la Edad Media toda Europa era feudal y dominada por nobles, San Marino ya era república formalmente desde el año 1243.

Con respecto a la fundación del primer equipo de la selección, hay que remontarse a 1986, cuando jugó su primer partido amistoso contra el equipo olímpico de Canadá, con derrota por la mínima. Cuatro años más tarde jugó su primer partido oficial, por las eliminatorias de la Euro 1992. Fue caída por 4-0 ante Suiza.

Registro de la única victoria hasta el momento de “La Serenissima”.

Si bien la gran mayoría de los récords son negativos, existe uno que escapa a eso y del que todos los seguidores de “La Serenísima” pueden estar orgullosos. En 1993, jugando ante Inglaterra para las clasificatorias al Mundial del año entrante, Davide Gualtieri marcó para los de celeste y blanco a los ocho segundos. En un abrir y cerrar de ojos sorprendieron a una de las selecciones más fuertes. Luego, los ingleses terminarían ganando por 7-1, pero no les fue suficiente para clasificar a la Copa del mundo. 

Para la visita fue una goleada con un sabor amargo, pero para los locales tuvo un condimento agridulce porque durante mucho tiempo fue el gol internacional más rápido. En toda su historia solo ha ganado un partido: un amistoso, contra Liechtenstein en 2004. El único gol en aquel encuentro fue anotado por Andy Selva, goleador histórico de la selección con 8 tantos. 

Desde entonces, tan solo empató cinco veces y las restantes son derrotas, por lo que acumula 133 partidos sin conocer la victoria. En todo este tiempo, fueron más los años que pasaron que goles anotados. 19 contra 16. Los números son devastadores, pero si hay algo que no se pierde en este pequeño país es la fe. Sus bocas se encuentran selladas frente al grito de la victoria, aun así el gusto de romper la mala racha sigue latente.

Uno de los desafíos más grandes de este seleccionado es la conformación de su plantilla. Para muchos eso es básico y fundamental, sin embargo, para San Marino es muy difícil debido a la baja población que tiene. Solamente seis jugadores del combinado nacional son profesionales: tres juegan en la Serie C de Italia y los otros tres en la Serie D (tercera y cuarta categoría del fútbol italiano). Los demás compiten en la liga local, la cual es semiprofesional y entrenan dos o tres veces por semana en sus clubes.

Una cuestión a destacar es la resiliencia que los impulsa para continuar luchando. “Parece que hay que hacer deporte para ganar, pero esta gente seguiría aunque no ganen”, aseguró Víctor Romero, un periodista español apasionado por la historia de esta selección.

Los 11 jugadores y de fondo la bandera de la “Siamo Noi”.

El año que se originó el primer equipo nacional, también se creó la liga local. Desde su fundación, hasta el campeonato pasado, la integraban 15 clubes. Para este nuevo torneo se sumó un nuevo equipo a las filas: la Academia San Marino U22, formada únicamente por jugadores nacidos después de 2001. El principal propósito es reforzar la selección nacional con futuras promesas y en un futuro no muy lejano acabar con la seguidilla de partidos sin conocer la victoria. El plantel estará conformado por jugadores sanmarinenses, aunque podrían sumarse algunos juveniles italianos. 

La Liga Sanmarinense es calificada como la que menor nivel tiene en Europa pero al mismo tiempo es una gran vidriera tanto para jugadores locales como extranjeros ya que otorga tres cupos en competiciones UEFA.

El campeón se clasifica a fases preliminares de Champions League, mientras que el ganador del play-off (del 2do al 11vo puesto) obtiene una plaza en la Conference League. También existe la Coppa Titano, similar a la Copa Argentina. El ganador ingresa a rondas previas de Conference.


La derrota se convirtió en un sinónimo de la selección de San Marino y ninguno de los jugadores que la componen actualmente ha tenido el placer de saborear un triunfo.

Hasta el momento ningún equipo tuvo el honor de representar al país en una fase de grupos europea. Debido en parte a que el camino previo es muy largo y con muchos partidos en juego. 

En cada rincón del mundo es casi imposible no encontrarse con un argentino y San Marino, de ninguna manera hace excepción a esa regla. Dante Rossi, Adolfo Hirsch y Danilo Rinaldi son tres jugadores que decidieron ir a probar suerte con el fútbol en este pequeño estado europeo y actualmente integran la selección mayor. 

“Yo lo defino como un pueblo con comodidades del primer mundo”, afirma Hirsch, quien lleva 14 años viviendo en San Marino. Lo que más le llamó la atención en su llegada es el fuerte sentido de pertenencia que se respira allí. 

Hirsch y Rossi, argentinos que representan a San Marino.

Si bien el orgullo sanmarinense es notable, algo que deben modificar es la mentalidad con la que los jugadores salen al campo de juego. En este sentido, Rinaldi remarcó: “No disfrutan porque entran pensando en que van a sufrir. Es así, en Wembley, la noche anterior ya decían vamos a perder 8 a 0; yo en cambio, decía mirá dónde voy a jugar mañana”.

Así como ocurre con los tres jugadores experimentados, también los hay jóvenes que eligieron la república enclavada en territorio italiano para desarrollar sus primeras armas en el “calcio”. Tal es el caso de Agustin Cavalieri y Luciano Composto, de 24 y 20 años respectivamente. Ambos jugaron para el Faetano en la temporada pasada y el balance que les dejó es más que positivo. “Me encontré con un fútbol totalmente distinto al argentino, acá es todo mucho más táctico y allá es más físico”, manifestó Cavalieri. 

A pesar de que son 16 los equipos que integran la liga, solo existen 11 estadios. Los mismos son municipales por lo que la Federación los sortea para cada fecha. El Olímpico de Serravalle es el más destacado. Cuenta con una capacidad para 7000 personas. Allí hace de local la selección y se disputan los partidos de mayor relevancia del campeonato. Todos son de césped sintético y la gran mayoría cuenta con iluminación artificial.

“El estado de las canchas es muy bueno, eso permite que se pueda jugar por el piso y siempre tratar de generar un buen fútbol, caso contrario a las canchas del ascenso argentino”, agregó Cavalieri, ex jugador de Atlanta. Sin embargo, no ocurre lo mismo con respecto a la pasión con la que se viven los partidos.  En nuestro país, las hinchadas, sumado al ruido de los bombos, cánticos y hasta incluso los insultos, juegan un partido aparte y eso no pasa en el territorio europeo, donde todo es más calmo y el sonido ambiente es el de los jugadores y las indicaciones de los técnicos. 

Por otra parte, la conexión entre Argentina y San Marino no solo es entre los jugadores, sino que también hay un grupo de hinchas que sigue tanto a la liga como a la selección desde Buenos Aires. El 4 de diciembre de 2021, nueve apasionados por el fútbol sanmarinense decidieron fundar la “Siamo Noi” (Somos Nosotros) y un mes más tarde tuvieron su primer encuentro donde firmaron su propia constitución en un banderín.

La “Siamo Noi”, una pasión que trasciende fronteras.

“Muchos de nuestros amigos nos tratan de locos por seguir a la peor selección del mundo, pero como amantes del ascenso, encontramos en la selección de San Marino un reflejo a ello, donde todo es cuesta arriba y la única opción es ponerle el pecho a las adversidades”, mencionó Juan Manuel San Martín, uno de los fundadores de la comunidad.

Actualmente, el grupo sumó nuevos adeptos y suelen juntarse a ver y reaccionar tanto los partidos de la selección como los de la liga local. Para ellos el resultado es simplemente una anécdota, lo que consideran importante son los momentos que comparten juntos. Más allá de que la distancia entre un país y otro es de 11280 kilómetros, los jugadores pueden estar tranquilos de que en este lado del charco hay una hinchada incondicional.

A pesar de las piedras en el camino continúan luchando para que el “calcio” crezca y se desarrolle. Así como el sueño de la victoria se convierta en realidad, porque mientras la pelota continúe rodando, todo es posible.

Colapinto, pintando un sueño

Por Joaquin Sitzer

Franco Colapinto, piloto de Fórmula 3, dio un paso más para que luego de veintidós años un argentino pueda llegar a la Fórmula 2. El oriundo de Pilar realizó una gran temporada conquistando dos carreras, Silverstone y Monza, siendo descalificado en Melbourne por un error del equipo sin poder quedarse con la victoria y cosechó cinco podios para así quedar cuarto en la tabla de pilotos, a pocos puntos del subcampeonato.

El argentino corrió junto a la escudería MP Motorsport, la cual consiguió la tercera posición en el campeonato de constructores con 190 puntos, siendo 110 del piloto Sudamericano, superando ampliamente a sus dos compañeros de equipo.


El piloto mencionó la gran ayuda que le brindó Bizarrap, productor gráfico y DJ argentino, el cual formó parte del viral hashtag y además le facilitó la llegada a distintas empresas para así poder conseguir nuevos patrocinadores. 

El 3 de octubre, Colapinto  dio una conferencia de prensa en la sede central de Automóvil Club Argentino (A.C.A) en donde pudo hablar de su futuro y de la posibilidad de subir a la Fórmula 2. A pesar de que todavía le falta una parte del presupuesto, Colapinto comunicó una grata noticia sobre su futuro, la posibilidad de participar en la última carrera de Fórmula 2. “El anuncio más importante es que probablemente voy a hacer la última carrera de Fórmula 2 en Abu Dhabi, no se sabe con qué auto pero hay asientos vacíos. Sería de mucha importancia para poder al menos tener una carrera de Fórmula 2”, comentó el piloto que portó el número 10 en 2023.

En su visita al museo del A.C.A

María Catarineu, manager de Colapinto, enfatizó la importancia de los fans argentinos siendo estos el primer sponsor, luego de generar tendencia en Twitter con el hashtag #FranColapintoaF2, varias empresas mundiales se dieron cuenta que quizás tienen que apoyar al piloto. “En cuanto al plan ‘B’ no hay, nosotros vamos a la Fórmula 2. No hay nada hablado, si Franco hace un gran trabajo la puerta se va a abrir”, remarcó Catarineu acerca de la confianza que hay sobre Colapinto y el equipo.

En dicho evento, Colapinto dio a conocer otra buena noticia sobre su futuro y el poder dar un paso hacia adelante y cumplir el sueño de subir a Fórmula 2. “El nuevo sponsor es Globant, siendo esta Argentina, es importante que pueda llegar“, comentó el piloto. Además mencionó la gran ayuda que le brindó Bizarrap, productor gráfico y DJ argentino, el cual formó parte del viral hashtag y además le facilitó la llegada a distintas empresas para así poder conseguir nuevos patrocinadores. 

Las dos grandes temporadas que hizo Colapinto con autos como Van Amersfoort Racing (en 2022) y MP Motorsport (en 2023), lo ubicaron en otro lugar, porque normalmente estas marcas no pelearían por victorias. En estos años, el argentino rompió records y generó grandes registros en la historia de la categoría Fórmula 3. Se convirtió junto a cuatro pilotos más (Frederik Vesti, Dennis Hauger y Jack Doohan y O’ Sullivan) en el máximo ganador con cuatro conquistas y logró ser el tercer piloto con más podios con diez, por detrás de Victor Martins con doce y Caio Collet con once. Además comparte el récord de carreras lideradas con ocho y batió la marca de kilómetros en la punta con 469 km, la cual le pertenecía a Liam Lawson con 429 km.

Leandro Ramella: “El objetivo principal es potenciar jóvenes, no pensamos tanto en el podio”

Por Román Pedersen

Leandro Ramella tiene 48 años y es entrenador de Quimsa de Santiago del Estero, club con el que se convirtió en el primer director técnico marplatense en ser campeón de la Liga Nacional, y también estará al mando de la Selección Argentina en los Juegos Panamericanos Santiago 2023. Además logró que La Fusión consiguiera su segundo título en la historia. Antes había ascendido al TNA con Villa Ángela de Chaco en la temporada 2009/10, y subido a la máxima categoría con Quilmes en 2013.

-¿Argentina tiene el objetivo de ganar el Panamericano?

-El objetivo principal es potenciar jóvenes y llevarlos de a poco, no pensamos tanto en el podio, aunque sería algo lindo lograr un puesto alto.

-Los rivales serán República Dominicana, Panamá y Venezuela. ¿Estás conforme con el grupo que les tocó?

-La realidad es que no sabemos los planteles. Tenemos la convocatoria de Chile y Brasil, que va con un muy buen equipo, pero el resto de selecciones no confirmó todavía. Yo creo que ninguno llevará jugadores de Europa.

-¿Qué dejó en el cuerpo técnico y en el plantel la gira preparatoria ante Chile y México?

-Fue una gran experiencia, la primera para muchos en la Selección e incluso para mí. Las sensaciones fueron positivas. Los jugadores para el torneo salieron de ahí, muchos de la lista final fueron quienes estuvieron en la gira. Después, completamos con otros. 

-¿Es tu mayor logro dirigir a la Selección Argentina?

-No estoy en la Selección mayor, se puede considerar una “b”, pero siempre es lindo representar los colores del país. Yo dirijo pensando en el día a día, trabajo sobre eso y no me centro en algo más. Es una gran oportunidad la que se me presentó.

-El 21 de junio renovaste con Quimsa por una temporada más, ¿cuál fue la decisión que te llevó a extender el contrato?

-A mí me gusta dirigir la Liga Nacional, esa es la realidad. A veces las propuestas de Brasil, Uruguay y México son muy buenas, pero no sé si me gustan tanto deportivamente. Quimsa reconoce el trabajo de los jugadores y del entrenador.

-¿Qué objetivo te planteó la dirigencia para esta temporada? 

-Siempre el objetivo es llegar a la final de la Liga Nacional, obviamente mejor si se gana pero por lo menos llegar. A mí me encantaría y sería un gran logro volver a jugar la final. Pero hoy no me preocupa eso, me preocupa poder formar un equipo para ser competitivos. Es mi primer objetivo.

-¿Crees que se reforzaron bien?

-El equipo va a cambiar totalmente su dinámica, porque los jugadores que se fueron del plantel eran de características ofensivas y los que trajimos son de cualidades defensivas. Entonces, la dinámica deberá cambiar si queremos ser competitivos. Además no es la misma liga del año pasado.

-¿Por qué?

-Hay equipos que se reforzaron muy bien, va a ser una liga dura por dos motivos: el primero porque la fase regular va a ser muy larga, va a terminar a mediados o fin de mayo, cuando antes terminaba a comienzos de abril. Segundo porque, para mí, hay seis equipos que quieren pelear por el campeonato.

-¿Cuál es el mayor candidato?

-Boca, que jugó la final del año pasado, se reforzó muy bien. Olímpico de La Banda también es candidato. Ambos armaron grandes planteles.

-Quimsa jugó recientemente un torneo, la Copa Madre de Ciudades, luego de obtener la Liga Nacional. ¿Qué dejó ese certamen para el equipo?

-Lo primero que buscamos con el torneo fue sumar dos amistosos y el saldo es positivo. El trámite del partido ante Riachuelo fue bueno en general, pero sobre el final tuvimos un mal cierre de juego. Me preocupó, más allá de que sea un amistoso, que en el último cuarto nos hayan hecho 29 puntos.

-¿Qué tuvo Quimsa de diferente al resto en la Liga Nacional?

-Lo que nos diferenció fue tener un plantel largo y tener fichas U23 muy buenas y en un alto nivel. Teníamos 10 jugadores y es algo muy positivo si se logra trabajar bien. Logramos sacar beneficio de esta amplitud, que nos permitió desgastar a los rivales. Fue una gran virtud del equipo.

-¿Qué jugador rival te gustaría tener en Quimsa?

-En la Liga Nacional actualmente no hay un jugador determinante, ese que te hace estar entre los cuatro primeros si lo rodeás bien. Hoy no está esa tendencia, no hay de esos jugadores. La dinámica del plantel es lo que te hace estar un escalón por encima del resto.

-¿Qué equipo de la NBA te gusta? ¿Sacás cosas de ellos?

-La verdad que veo poca NBA, pero los equipos que más me gustan son los que tienen un juego parecido al de FIBA. Las tendencias defensivas de Chicago, Boston o San Antonio me gustan. Consumo más Europa, es el básquet que miro. Un equipo al que sigo mucho es el Barcelona, pero trato de sacar cosas de todos.

Manuela Pizzo: “Vamos a buscar la medalla dorada”

Por Agustina Camargo 

Manuela Pizzo tiene 31 años y juega al handball en Mariano Acosta de Don Bosco. En el 2011 comenzó su carrera profesional en Estudiantes de La Plata. Se convirtió en la primera argentina en jugar en la liga sueca, una de las más fuertes del mundo, luego de consagrarse tres veces campeona de la Liga de Guerreras de España. La lateral izquierdo con más de 150 partidos con La Garra volvió al país después de siete años jugando afuera y como pieza fundamental de la Selección Argentina de cara a los Juegos Panamericanos Santiago 2023, que comienzan el próximo 20 de octubre.

-Se vienen dos test match ante Polonia como previa a Santiago 2023, ¿cómo ves al equipo?

-Estamos muy bien. Este torneo nos viene bien para prepararnos para Santiago, que es de lo más importante en los últimos cuatro años para nosotras. Vamos a ir a buscar la medalla de oro como en todos los Panamericanos que me tocó ir y estamos muy unidas, con mucha ganas de que se dé.

-¿Es tu máximo sueño? 

-Sí, quiero ganar el oro panamericano.

-En relación al mundial que comienza el 30 de noviembre, ¿sentís que pueden hacer un gran papel?

-En el último nos fuimos con un sabor amargo, por estar ahí en todos los partidos pero no cerrarlos bien. Espero que este mundial sea diferente y podamos pasar de ronda.

-¿Qué te provoca volver a jugar en el país y en un club como Mariano Acosta?

-Me da mucha alegría volver a jugar acá en Argentina, me trae muchos recuerdos lindos de lo que fueron mis inicios en el deporte. Disfrutar de tener a mi gente en la tribuna no tiene precio.

-Si vamos al comienzo de todo, ¿cómo fueron tus inicios en el handball?

-Empecé en el colegio donde mi hermana más grande jugaba, tenía que esperarla a que terminara de entrenar y ahí empecé a jugar. Me encantaba porque era un juego para mí. Desde muy chica tuve mucha energía. Amaba ir a entrenar, también me inspiró estar desde tan chica en la Selección.

-Y del colegio donde tu hermana jugaba pasaste a la liga de honor con Estudiantes de La Plata…

-Fue el primer club donde gané cosas a nivel liga de honor. Estoy súper agradecida de que me hayan abierto las puertas para formar parte de este proyecto que contaba con grandes figuras del handball argentino. 

-Estuviste durante dos grandes temporadas en el club y eso te abrió muchas puertas. En 2013 fuiste a jugar a Brasil y luego a Europa. ¿Soñabas con eso?

-Desde chica que tenía ese sueño y tenía claro que me iba a ir si se daba la oportunidad. Al principio fue muy difícil, extrañaba mucho, pero con el tiempo entendés que vale la pena jugársela por lo que una quiere hacer.

-Después de las dos temporadas en Bera Bera de España llegó la oportunidad de jugar en Suecia, en una liga de altísimo nivel…

-Suecia fue una experiencia muy linda, aunque me enseñó la importancia de estar bien y elegir con el corazón realmente dónde quería jugar. Ahí me di cuenta la importancia del deporte de alto rendimiento desde que sos chiquita. La importancia que le dan al deporte es increíble.

-¿Cuándo fue el momento en el que considerás que se impulsó tu carrera?

-Creo que fue la clasificación a los Juegos Olímpicos de Río 2016, en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015.

-¿Sentís que este deporte tiene alguna deuda con vos? 

-No. Disfruté y disfruto mucho entrenar y jugar. Considero que me dio y le di lo máximo que pudimos.

A 14 años del gol de Palermo a Perú

Por Juan Ignacio Rivera

Poco hábil para algunos, pero tocado por los dioses para tantos otros. Muchos creen que fue el mejor delantero de los últimos años del fútbol argentino. Pero más allá de cualquier apodo, Martín Palermo fue sinónimo de gol y fútbol. Le alcanzaban tan solo segundos o minutos para hacer historia. Si no, recordar aquella noche del sábado 10 de octubre de 2009 por eliminatorias frente a Perú. 

La selección argentina solamente se ausentó cuatro veces a un Mundial. En Francia 1938, Brasil 1950, Suiza 1954 y México 1970. 39 años después, Argentina estaba a punto de vivir una situación parecida. Ese 10 de octubre había una sensación rara. Desde temprano el país estaba diferente. Apagado, nervioso, confuso. El equipo dirigido por Diego Armando Maradona tenía la obligación de ganar su partido ante Perú para seguir con chances de clasificar al Mundial de Sudáfrica 2010. 

En la previa del partido, los medios locales recordaron el histórico partido ganado por la selección argentina 6 a 0 ante Perú en el Mundial de 1978 y esperaban que se diera un partido similar. Sin sufrimiento y nervios. Hoy en día siguen los rumores de que el partido estaba arreglado. Los hinchas respondían a los medios que no les importaba la manera de ganar. Solo querían pensar en sacar boletos para viajar a Sudáfrica. 

El estadio Monumental estaba lleno de gente horas antes de que el árbitro diera inicio al encuentro. Normal. Argentina jugaba un partido muy importante y necesitaba de su público. También, los hinchas aprovecharon que ese partido se jugó un sábado y muchos de ellos no tenían que ir a trabajar. Generalmente los partidos de eliminatorias se suelen jugar en la semana. 

El primer tiempo se fue sin pena ni gloria. Messi intentó por todos lados, pero ante una buena defensa y los nervios de sus compañeros se bajó el primer telón 0 a 0. Era uno de esos momentos donde el jugador del Barcelona, necesitaba de alguien que haga los goles. De todas formas, el partido se vio recompensando con lo que pasaría en la segunda mitad. Maradona tuvo una charla en el entretiempo con Palermo y le comentó que iba a ingresar al partido. Lo preparó y le dijo que aproveche la oportunidad.

Luego de calentar, salió a jugar el segundo tiempo en reemplazo de Enzo Pérez. Era su segundo partido por eliminatorias. El jugador de 35 años estaba jugando en Boca. Unos días antes venía de hacer un gol muy recordado desde la mitad de cancha con la cabeza frente a Vélez. Tenga 20 o 35 años, para los rivales era lo mismo. Siempre podía sorprender con un golazo. Un goleador que nació para vivir ocasiones únicas en el fútbol. El jugador ideal para ese partido. Letal, impresionante juego aéreo y un olfato de gol que pocos delanteros, incluso hoy, tienen. 

En el complemento, Argentina comenzó ganando tras un brillante pase de Pablo Aimar y la posterior definición soltando el pie de primera de Gonzalo Higuain, que hacía su debut con la selección. En el minuto 22 del segundo tiempo, Maradona decidió hacer un cambio cuando su equipo tan solo ganaba por un gol de diferencia. Entró Demichelis por el “Pipita”. El entrenador fue abucheado e insultado. En un mal momento de la selección ni siquiera se salvó el “Pelusa”. El ambiente estaba tenso, incómodo. El Monumental ardía. Por si le faltaba algo a esta escena de película, comenzó a llover de una manera descomunal. No se veía nada. 

Con el gol del “Pipa”, rápidamente Palermo pensó que alguna pelota le iba a quedar. Con muchas chances de gol y donde le quedaría alguna para rematar. Sin embargo, la historia tenía un desenlace mejor y que no estaba en carpeta de nadie. Lo bueno se hace esperar. De todas formas, el partido para el ex jugador de Boca empezó accidentado. En una de las jugadas siguientes, luego de un centro, uno de los defensores peruanos le pegó con el botín en la cara y quedó sangrando. Tuvo inconvenientes para ingresar a la cancha. Parecía complicarse el partido para el experimentado delantero. 

La selección, conforme con el resultado, se tiró atrás. Perú sintió ese golpe y fue en busca de la igualdad. En el final del partido, con muy poco fútbol de ambos equipos, sumado a la lluvia y la niebla, tras una jugada sucia de muchos rebotes, Hernán Rengifo aprovechó el centro de “Cachito” Ramírez y de cabeza anotó el empate. El Monumental se quedó en silencio por unos segundos. Ahora, los insultos y abucheos también eran para los jugadores. A esa altura las esperanzas de los hinchas se desvanecían. 

Minuto 47 del segundo tiempo. Era una de las últimas situaciones del partido. Córner a favor de la selección. Qué mejor que recordar esa mítica jugada desde el punto de vista del artífice del gol. Así lo recuerda Palermo: “El árbitro había adicionado tres minutos. Viene el centro, creo que de Insúa, y me parece que es Di María el que la manda de nuevo hacia adentro y después la cruza el “Pocho”. En el área estábamos todos, menos “Chiquito” Romero. Ni pensás que te va a caer a vos, aunque siempre creía que me podía pasar”. Palermo tocó la pelota a la red y festejó. 

Nunca mejor dicho, Martín hizo honor a su apodo: “el optimista del gol”. Carlos Bianchi no se equivocó cuando en 1998 lo bautizó con ese nombre. Su pie era lo más parecido a una varita mágica. Todo lo que tocaba se transformaba en gol. Estaba siempre parado en el lugar correcto.

Todos corrían y se abrazaban. Maradona protagonizó su recordado festejo tirándose de pecho al piso, mientras que el goleador de la noche lloraba con los brazos abiertos y la mirada al cielo. En las tribunas, la gente no podía creer lo que estaban viviendo. Se pellizcaban para saber si estaban en sueño. Pero no. No era un sueño. Era la realidad. Esas cosas tiene el fútbol. Un deporte donde todo puede cambiar en cuestión de minutos. 

Alejandro Del Bosco, fotógrafo de El Gráfico, cuando vio que la pelota entró y que Palermo fue para el otro lado de donde estaba él, se levantó como pudo y atravesando la inmensa lluvia llegó cuando el “Titán” volvía de festejar el gol. Apenas lo miró besarse la camiseta, no dudó e hizo click. Una foto histórica para un momento histórico. Una imagen que muchos tendrán en un póster, de fondo de pantalla del celular o simplemente como recuerdo en la mente.

Fue tanta la locura en el festejo por el gol, que entre la lluvia y la niebla se desconcentraron hasta los propios jugadores argentinos. Perú en cuestión de segundos sacó del medio y desde la mitad de la cancha estrelló un tiro en el travesaño. Luego de eso, el árbitro señaló el final del partido. Y ahora sí, a muchos les volvió el alma al cuerpo. 

Fue una noche que no permitió ser olvidada. Donde solo había una camiseta. La celeste y blanca. No hubo tiempo para acordarse en qué equipos jugó Palermo. Si te caía bien o te caía mal. Si alguna vez te amargó una noche o varias. Los hinchas de Gimnasia y River lo gritaron tan fuerte como los de Boca y Estudiantes. 

Fue mucho más que un gol. Salvó a la selección argentina de superar la peor racha de su historia, ya que desde 1919 no perdía seis partidos a lo largo del año. Y mucho más importante, Argentina estuvo a nada de quedar afuera de un Mundial con Messi y Maradona en un plantel. Pero no. Apareció un “loco lindo” que agitó la varita mágica y cambió el destino de un país en el fútbol.