Sueño de campeón: Agustín Gauto, de la pelota a los guantes

Fernando Bajo

Un día se cansó de la pelota y le pidió a su papá que lo llevara a practicar boxeo. Años después se consagró campeón del mundo juvenil en su categoría y se convirtió en una de las esperanzas del pugilismo argentino.

El día que Boca mandó a River a la B y...

En 1992, los dos gigantes de Argentina definieron la permanencia en la Liga Nacional en un mano a mano inolvidable.

Luchar contra el bolsillo

Lucas Acosta

Gastón Delfino, taekwondista oriundo de Pilar, se hizo conocido en redes sociales por vender bombones para poder solventar los gastos de los torneos.

Corazón de bronce

André Ribles y Franco Caruso

Un par de zapatillas

Por Franco Sommantico

Crónica de una noche fría en el estadio Monumental de Núñez. Historias de quienes están en situación de calle y a los que River les abrió las puertas para amortiguar la situación.

El deporte amateur contado por sus protagonistas

El Equipo recogió 25 testimonios de deportistas que pasaron por el amateurismo o permanecen para que cuenten cómo es el lado B del deporte.

El arco más grande del mundo

Joaquín Méndez

En la noche más fría del año, el Club Atlético River Plate abrió las puertas del Monumental para acoger a las personas en situación de calle gracias a una iniciativa de Red Solidaria que fue motivada por las muertes a causa del frío que ocurrieron durante la semana. Porque los clubes, en Argentina, son sociales.

Lautaro cumplió el sueño

Joaquín Méndez

El delantero del Inter lleva 6 goles en 10 partidos con la Selección. Su velocidad mental para ejecutar una acción y olfato para ver el gol antes del gol quedó al desnudo en el taquito contra Venezuela. “En la jugada del gol, me lo imaginé un segundo antes”.

Polvorita

Joaquín Méndez

La historia de Andresito y Polvorita, aquel protagonista de la película El hijo de la calle. Dos arqueros de la vida que con cada atajada obligan a cuestionarla.

“El eterno aprendiz”

Faustino Lana

Ariel Scher evidencia la ignorancia que suele caer de los perfiles altos, mientras cava la profundidad de su propio conocimiento, para dejar en ridículo al vértigo de la vanidad que chapotea en el barro de la fama.