martes, febrero 17, 2026
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Argentina: mística y talento

Por Thomas Somoza

César Luis Menotti había vuelto a Parque de los Patricios, donde comandó a Huracán para obtener el Campeonato Metropolitano en 1973. Esta vez se hizo presente en el Círculo Patricios de la Avenida Caseros. Era 2018 y dio una charla repasando su trayectoria y contestando inquietudes. Le preguntaron qué mensaje les daba a los chicos de las juveniles del Globo, algunos estaban presentes, y contestó: “Llegar a Primera no es fácil, pero si llegan tienen que seguir aprendiendo. Y cuidado con las tentaciones, con los amigos del campeón”. Esa respuesta puede aplicar a la Selección Argentina y la obtención de la Copa América en el Maracaná.

Por supuesto que siempre existirán quienes basen opiniones, ideas, halagos o defenestraciones a raíz de un resultado. La capacidad de análisis se evapora producto de la euforia desatada por el azar que posibilitó que la pelota entrara o no. ¿Eso está mal? Para nada, sobre todo si quienes celebran son personas que no poseen ninguna responsabilidad para con la opinión pública. Si se tratase de profesionales, el debate sería otro. No comprender la alegría de un país tras 28 años sin gritar campeón ni una sola vez, de una sociedad que sufre con la pandemia, con más de 40% de pobreza y que hoy debe más de 40 mil millones de dólares es no saber interpretar la realidad.

Ahora bien, lo realizado por el equipo de Lionel Scaloni merece un análisis, pero ese es el problema: ¿cómo se explican los sentimientos, las intenciones, la espiritualidad, lo anímico, en fin, la mística? Porque todo eso existe y, más allá de la diversión que genera el término Scaloneta, Argentina fue de menor a mayor, enfocándose siempre a que cada futbolista sacara al luchador que llevaba adentro, dejando todo por el compañero. Y sino obsérvese a Lionel Messi en la final yendo al suelo para trabar a los pies del rival. A no confundir: cada vez que pudo, Scaloni dispuso de talento puro y repasando las distintas alineaciones y jugadores citados puede corroborarse. Papu Gómez, Paulo Dyabla, Ángel y Joaquín Correa, Emiliano Buendía, Exequiel Palacios o Nicolás González. Todo puede resumirse a Leandro Paredes como volante central. Unión entre esfuerzo y calidad.

Quizá parecen palabras sueltas y es entendible que lo no argumentado firmemente, recurriendo a ideas sobre lo abstracto, se traduzca en frágiles conceptos. Pero para ahondar un poco más está Carlos Peucelle —exjugador de River, Selección Argentina y, según Dante Panzeri, figura santa y sabia del fútbol—. En 1975 escribió Fútbol Todotiempo, donde explayó sus experiencias y señaló: “La mayor predisposición espiritual para el fútbol viene de la gran amistad entre los jugadores y de la coordinación que ellos logran en el juego”. Y añadió: “Lo que sí puede hacer el llamado ‘maestro’ (en referencia al entrenador) es ir dando esa mística, esa fuerza espiritual para la lucha, cuando sabe hacer amigos a todos los jugadores, los conoce bien, se hace querer por ellos, y puede crear con su palabra la fuerza espiritual del equipo”.

Scaloni no es un improvisado, se preparó en España para dirigir y obtuvo la licencia UEFA Pro, la máxima a la que se puede aspirar en Europa. Las críticas por cómo llegó al máximo cargo en Argentina son válidas, pero conoce las instalaciones, el predio y lo que es vestir la camiseta. Los valores que José Néstor Pekerman le inculcó a él y a quienes forman parte de la Selección fueron trasladados a la camada campeona de América. Se fue armando en el camino, pero observando jugadores que por militar en Europa no son seguidos de cerca (los casos Emiliano Martínez, Cristian Romero, Buendía, Juan Musso, Lisandro Martínez, Guido Rodríguez, los Correa), priorizando el buen pie, pero poniendo en plano principal la fortaleza defensiva en la Copa América, utilizando centrales fuertes —y de calidad para la salida—, laterales ofensivos, un volante constructor de juego, otro que pudiera suplantar las posiciones que Lionel Messi dejaba vacías al cerrarse y hasta un tercero que daba más juego o vocación ofensiva dependiendo de quién actuaba y dos delanteros. Otra vez: mística y talento.

Pero, ¿quién mejor para analizar que el propio Messi? En una entrevista, el capitán del equipo expresó: “Lo que más destaco es la fortaleza grupal. Preparamos bien los partidos y supimos jugarlos. A veces mejor, a veces peor. Pero, al final, estos torneos cortos pasan por intentar sacar los resultados, de que no te hagan goles”. Y en este punto se puede sumar la mirada de el hombre que puso a Leo de falso nueve. Hace dos años, Pep Guardiola explicó las diferencias entre torneos cortos (Mundial, Copa América, Eurocopa) y largos (ligas domésticas): “Es muy difícil en un espacio de tres semanas o un mes generar un proceso de trabajo, de organización de ataque, porque necesitas tiempo. Lo del 4-4-2, meterse, defender y esperar el momento de contra es mucho más sencillo, necesitas menos tiempo”.

Una copa da confianza para el porvenir y Argentina lo demostró en estas fechas de Eliminatorias posteriores a la consagración. Anoche, contra Uruguay, exhibieron un fútbol entretenido. Se juntaron en el sector donde estaba la pelota para tocar en corto y lo que siguió fue pura invención, calidad, potrero. Como ocurre en los últimos cotejos. Rompen con lo posicional y emergen ellos mismos para divertir a la gente que comienza a volver a las canchas y a quienes observan en sus hogares. Nada de tacticidios que aniquilen esa capacidad creativa. Aunque el equipo funciona cada vez mejor en ese sentido y el capitán del equipo lo resaltó al finalizar el partido ante los charrúas: “Estamos creciendo mucho en el juego, a nivel de posición. Nos acostumbramos a tener la pelota y posesiones largas”. Claro que ser superior al rival en el número de tenencia no se traduce en provocar más acciones ofensivas. La primera media hora de Argentina lo evidenció, pero los futbolistas poseen paciencia para buscar y crear espacios.

Se pueden hacer salvedades, pero el equipo ha exhibido fluidez y, hace mucho, confían en el entrenador, que les brinda las herramientas justas para desplegar todo su fútbol adentro de la cancha y que también mantiene la mesura necesaria, no hace mella de la copa lograda y tiene en claro quiénes son los amigos del campeón. El futuro de Argentina está en las palabras de Messi: “A raíz de lo que hicimos en la Copa América, el juego de la Selección tiene que fluir más y va a seguir creciendo, porque cuando ganás te liberás y jugás de otra manera”.

Lionel Messi y su línea de tiempo en un mural que es homenaje

Por Lucas Krampanis

Las paredes no solo son una pila de ladrillos unidos por una capa de cemento y maquillados con pintura, ellas también miran, esconden historias, son segundas y campeonas, gritan gol y emocionan. Como lo es el mural que pintó el artista plástico Ramón Cortéz, en la ciudad de San Francisco, provincia de Córdoba.

Esta atractiva pintura que está ubicada en la esquina de Vélez Sarsfield y Belgrano, retrata la vida futbolística argentina de Lionel Messi. Su realización comenzó una vez terminada la Copa América 2021 y finalizó siete semanas después. En ella se puede visualizar desde un pequeño Messi haciendo jueguitos en su infancia con la camiseta de Newell’s Old Boys de Rosario, hasta el capitán de la Selección argentina besando el último trofeo obtenido por la Albiceleste, pasando por distintas etapas de frustración.

“El mural cuenta una historia de perseverancia, de entrega, de amor y pasión, que es lo que yo siento por el arte y por el fútbol, y veo que es lo que Lionel (Messi) entrega por ese deporte”, de esta manera repasa Monchito, como es conocido el artista en la ciudad sanfrancisqueña, qué trató de expresar en la obra. “Dicen que las cosas muchas veces se hacen por amor al arte y yo a esto lo hice gratis y, siendo sincero, creo que Leo no hace una gran diferencia económica viniendo a la Selección. En vez de amor al arte, amor a la camiseta, diría yo que es lo de él”, así traza el pintor un paralelismo por el desinterés económico entre él y el del 10 argentino en la Selección.

Si bien este mural generó que mucha gente se acercara para sacarse fotos y apreciar las imágenes de Lionel Messi, no todas fueron palabras de gratitud o mensajes positivos, ya que Cortéz manifiesta que recibió críticas donde se le reprochaba que no haya pintado ninguna figura con las medallas del segundo puesto: “Me dijeron que por qué lo ponía con la copa y no con la medalla plateada, creo que esa gente ignora que está pintada la imagen de él (Messi) cuando pierde la final del Mundial y se queda mirando la copa. Me gusta que se vean las dos caras de la moneda”.

Al artista no se le hizo nada fácil encontrar un lugar donde pudiera pintar esta obra, estuvo varios meses tratando de localizar una pared que tuviera las dimensiones necesarias y estuviera ubicada en un sitio donde hubiera un gran flujo de transeúntes. Finalmente, luego de algunas charlas y tratando de convencer al dueño de la pared de llevar a cabo el mural, se pudo concretar la realización en el muro que mide 16.5m por 5.5m. Para llevar a cabo esta obra, Monchito necesitó 40 latas de pintura, de medio litro cada una, las cuales tiene guardadas de recuerdo. Además, el profesor de artes visuales tuvo que dejar de lado otros trabajos donde sí iba a recibir una remuneración económica.

El tiempo empleado por día para que Cortéz pudiera culminar la obra en siete semanas fue de tres horas diarias, aunque había algunas oportunidades en las que no podía asistir, debido al duro frío invernal. Otra adversidad que debió enfrentar este pintor hincha de River Plate fue el viento sur que le generaba temor cuando estaba pintando las partes altas mientras estaba sobre un andamio, debido a su miedo a las alturas y el viento norte, que soplaba cuando estaba subido al techo y que lo empujaba hacia abajo.

El artista, que pinta desde el 2012, reconoce que la realización del mural no hubiera sido posible sin la ayuda de diferentes personas, como la artística Rincón de colores, que fue la encargada de donar las latas de pinturas y del dueño de la panadería Las Cañitas, quien ayudó a transportar las herramientas y materiales. Aunque, sin desprestigiar a todos los colaboradores, la colaboración que manifiesta el artista plástico como más presente e importante fue la de su esposa e hijo: ”Mi señora me ayudó con algunas pinceladas en la parte de abajo. No es fácil, yo me levantaba a la mañana y me venía al mural, después le mandaba un mensaje a mi esposa para decirle que venga a comer unos sanguches mientras pintaba y así pasábamos la tarde durante los fines de semana. Mi hijo, hasta ahora me dice ‘Papi, ¿vamos al mural?’, le quedó grabado”.

La obra, que fue declarada como de interés cultural de la ciudad por la Municipalidad de San Francisco, era visitada mientras se estaba realizando por personas de pueblos aledaños, una de esas visitas fue la de un habitante del pueblo de Pampayasta, que le ofreció hacer el mural que actualmente está realizando Monchito en aquel lugar.

Actualmente, los vecinos iniciaron la propuesta para colocar una urna metálica, para juntar dinero y que de esta manera el artista pudiera seguir haciendo murales en la ciudad.

El antiguo baldío donde se encuentra la pared hoy es un paisaje elegido por personas que llegan de todas partes para sacarse fotos y sentir que de alguna manera están un poquito cerca de Lionel Messi. El muro cuenta con un lugar reservado, donde Cortéz espera poder pintar la única figura que falta, la de Messi levantando la Copa del Mundo, mientras tanto, el pintor no pierde las esperanzas de que el capitán de la Selección argentina se acerque a conocer la obra que le dedicó.

Una de las caras detrás de Doble Mérito: Ariel Cheb y el nuevo periodismo

Por Julián Gwilkie

Ariel Cheb, creador del canal de entrevistas de Youtube “Doble Mérito”, comentó en una entrevista con El Equipo que los medios de comunicación tradicionales deben “aggiornarse” a las nuevas tecnologías y avisó que sino van a seguir perdiendo rating y van a ir desapareciendo.

El entrevistador de Doble Mérito habló sobre el rechazo de los medios tradicionales a los streamers, youtubers y las nuevas plataformas digitales, con la pelea entre Gustavo López e Ibai Llanos como disparador, y aseguró que “dentro de 10 años vamos a ver quienes pudieron adaptarse y quienes no”. Además, sabe que es una cuestión generacional y que a él le va a pasar en algún momento: “Dentro de 30 años nos va a pasar lo mismo. Los jóvenes van a mirar videos a través de unos anteojos de realidad virtual y yo me voy a estar preguntando por qué no miran mis videos en Youtube”.

Además, Cheb se quejó de que los mismos medios que minimizan y critican a quiénes utilizan estas plataformas, luego utilizan su contenido y no le dan los créditos. Como ejemplo de esto, Ariel contó que recientemente le hicieron una entrevista a Juan Carlos Olave, que luego levantaron desde los medios tradicionales y todos le pusieron marca de agua al logo de DM.

Junto con Agustin Stella, crearon un canal de Youtube desde cero aunque avisa: “No somos Youtubers, solo utilizamos la plataforma”. Doble Mérito empezó hace dos años y ya superó los 60 mil suscriptores, un número muy grande de personas aunque Ariel no se conforma: “Cuando lo pienso, son muchísimas personas, pero tengo la sensación de que somos muchos más conocidos”, asegura el joven egresado de DeporTEA. En esta misma línea, se diferenció de los streamers y explicó por qué tienen tanta fama: “Ellos apuntan a un público adolescente, son chicos que están en las redes sociales todo el día, consumen las 24 horas del día. En cambio nosotros apuntamos a los `jóvenes adultos`, entre los 18 y 40 años, a esa gente es más difícil llegarle, son personas con mayores responsabilidades y que consumen menos tiempo en las redes sociales”.

Respecto al canal, comentó que las primeras entrevistas post pandemia fueron muy difíciles y que hablaron con Agustín de abandonar el proyecto, pero que nunca fue una idea real. Hoy en día, buscan seguir creciendo: “Queremos seguir viajando, así como fuimos a Córdoba nos gustaría recorrer todo el país”, cerró.

Ariel Cheb, de Doble Mérito: “Cuando ejercés la profesión vas perdiendo el fanatismo por tu club”

Ariel Cheb, de Doble Mérito: “Cuando ejercés la profesión vas perdiendo el fanatismo por tu club”

Por Dylan Bujman

Tranquilo. El mismo se considera así. Con humildad y esfuerzo, Ariel Cheb demuestra que con trabajo e innovación se pueden conseguir grandes cosas. Junto a Agustín Stella conforman Doble Mérito un canal con una idea que atrapó a más de 60.000 personas suscriptas aunque “podemos llegar a muchísimas mas personas”, asegura el joven de 23 años.

Nacido el 28 de noviembre de 1997 este flamante periodista exclama que cuando te metés de lleno en tu trabajo queda de lado la pasión. ¿Cómo lo confirmó? Con su amado River Plate, que aunque aún dice seguirlo ya no es lo que era antes. “En los cuartos de final con Atlético Mineiro no lo pude ver porque estaba en una sala de escape”, reconoce Cheb, que termina de señalar que los tiempos cambiaron para sus prioridades. Aunque nada de esto se imaginaba tiempo atrás ya que de chiquito, sin tener las cosas claras soñaba con convertirse en millonario, lo que tal vez lo llevó a tener un gran talento para los números.

Pero si para pasar el tiempo tiene que elegir una actividad, los ejercicios matemáticos no serían una opción ya que prefiere jugar con sus amigos a la play o pasar la barrera de la televisión y jugar él mismo a la pelota. “Encontré mi límite dentro de la cancha y eso me llevó a ser un jugador 7 puntos, conozco lo que puedo dar”, recalca Ariel que se considera un defensor central aguerrido y fuerte.

Las series y películas son otros pasatiempos que acompañan a Ariel Cheb fuera del canal que creó, aunque aclara que aún no puede “vivir de eso”, pero confía en que es el camino a seguir y un gran paso fue haber ido a Córdoba a hacerle la entrevista a Juan Carlos Olave, histórico arquero de Belgrano, que los recibió en su ciudad natal y que esperan junto a Stella seguir recorriendo el país de la mano de Doble Mérito.

Una de las caras detrás de Doble Mérito: Ariel Cheb y el nuevo periodismo

Sofía Maccari: “Sueño con conseguir la medalla de oro que nos falta desde otro lado”

Por Micaela Garcea Tonin

Sofía Maccari, integrante de las Leonas, dialogó con los y las estudiantes de primer año de Deportea sobre la situación que atravesó al sufrir el robo de la medalla de plata obtenida en los Juegos Olímpicos de Tokio, de su futuro y el de la Selección Argentina, en el marco de la materia IPIDEP.

La jugadora del Club San Fernando declaró: “Quien me robó la medalla no puede medir lo que significa tener esa cosa redonda para un deportista amateur. En ella, hay mucho esfuerzo, muchas horas, está la familia que acompaña, las frustraciones que se tienen, todo el proceso olímpico largo y duro”, además, para completar el relato, afirmó que es su último año como jugadora de hockey, ya que quiere empezar a dedicarse a la dirección técnica. Sobre esto, comentó: “Sueño que esa medalla de oro que nos falta, poder conseguirla desde otro lado en Las Leonas. Es mi nueva meta; todo el tiempo estoy desafiándome”.

Con respecto a la medalla que fue robada, denunció que la persona que lo hizo, le envía foto con la “Cosa redonda” en sus manos, intentando extorsionarla y buscando tener acceso a los iPhone robados para hacer uso de ellos, “No lo voy a hacer. Espero que a esa persona algún día le haga el clic”, dijo.

También se refirió al futuro que le ve a las Leonas de cara al Mundial de Tarrasa y Ámsterdam de 2022 comentado: “Queda muy poco para julio y hay que prepararse de la mejor manera. Sabemos que no hay tiempo para relajarse, pero tenemos la vara alta y sabemos que el equipo todavía no llegó a su techo. A nivel jugadoras hay mucha calidad y mentalidad. Cuando me sumé al plantel me sorprendí para bien de la clase que había, jóvenes y con muchos años por delante. Les gusta entrenar, entienden lo que es la camiseta”.

 

 

Se juega como se come

Por Marcos Barrientos

La transpiración sobresale del verde césped. Agotamiento, botellas de agua y toallas acompañan esta postal futbolera. Pero el deporte también viene de la mano con la nutrición: una relación de amor y odio, aunque fundamental para la supervivencia del ser humano y con un grado de importancia bastante considerado: los atletas de élite conviven con la vida sana. Son su media naranja.

Día a día, el fútbol cambia, como todo en esta vida. “En mi época no se hablaba de cereales o esas cosas, hay que saber jugar a la pelota”, decía Juan Román Riquelme en un programa de Fox Sports en el año 2018 durante una charla con el periodista Sebastián Vignolo acerca de un mal momento que pasaba Boca Juniors ese entonces. Una frase que abre la puerta a una mirada distinta de la alimentación de hoy.

Riquelme es una persona con una voz fuerte dentro del fútbol argentino, un ejemplo a seguir para muchos a la hora de jugar a la pelota. Pero hoy la realidad es muy distinta y no todos nacen con el don de hacerlo como un mago. Un jugador tiene que hacer grandes sacrificios en cuanto a su alimentación.

La competitividad es constante. El cansancio se hace presente en los deportistas y los detalles salen a la luz. “Desde que empecé a implementar una buena alimentación, las cosas fueron para mejor. Había partidos que llegando al minuto 70 me sentía muy cansado y con los consejos del nutricionista del club esas cosas fueron mejorando”, declaró Rodrigo De Paul en una entrevista para AFA Play hecha por Juan Pablo Varsky. Además, agregó: “La alimentación me hace recuperarme mucho más y poder jugar los 90 minutos”.

Los cuidados, la dedicación y una buena ingesta de alimentos saludables son los aliados de los nutricionistas. Estos profesionales de guardapolvo blanco pintan de tres colores los platos que les recomiendan a los jugadores y los que les inculcan en su vida diaria.

-¿Por qué es tan importante una buena alimentación en un deportista de alto rendimiento?

-Es la base para un buen desarrollo deportivo y sirve como complemento para evitar lesiones cuando se hace actividad de manera regular.

Carla Floreani, licenciada en nutrición y deporte, lo ratifica. También agrega que la alimentación tiene que estar acompañada con un descanso óptimo y un constante chequeo hacia los futbolistas cuando están compitiendo en alto rendimiento.

“En cada jugador nos fijamos cuáles son las necesidades, como la composición corporal, puesto de juego, costumbres, gustos, hábitos y condiciones socioculturales”, argumenta Agustina Gazzaneo, nutricionista del Club Deportivo Morón. Gazzaneo agrega que en casi todos los casos se insiste en mejorar la musculatura en el cuerpo, ya que beneficia el rendimiento de un deportista. Los futbolistas también destacan el grado de importancia de tener un nutricionista en el club o en su vida deportiva porque les permite generar cambios físicos, algo que nunca habían imaginado que podía llegar.

La tarde llega a Sarandí. Leonel Picco está con su mate en mano, fiel compañero de cada concentración y entrenamiento. El jugador de Arsenal debutó el 2 marzo de 2019 en un partido frente a Central Córdoba de Santiago del Estero por la B Nacional. Picco destaca la importancia de tener a un especialista en nutrición a diario en el plantel porque desde su perspectiva es fundamental para llegar al 100% a los partidos. “Esto lo comencé a notar a los 18 años, cuando me propuse ser jugador, cuidarme e ir al gimnasio. Con el correr de la edad, me di cuenta que podía mejorar la contextura para lograr ciertos objetivos”, dice Picco.

Los cambios físicos vienen acompañados de una buena nutrición. Tarde o temprano, los resultados se terminarán reflejando en sus vidas diarias y deportivas. Los cuidados son permanentes. Cada dos o tres días, la nutricionista llega a trabajar a Arsenal. Uno por uno, los jugadores van entrando al consultorio, como si fueran a rendir un examen. “Nos pesa y nos mide para chequearnos”, admite Picco. Simbólicamente, se convirtió en una segunda madre que está al cuidado de ellos.

Las actualizaciones son constantes en los dispositivos electrónicos para que se adapten a las nuevas modalidades. Con la nutrición pasa exactamente lo mismo ya que los cuerpos de cada futbolista son distintos. El desgaste físico de cada atleta es distinto y no todos los celulares y computadoras tienen el mismo operador.

Existe un sector de 18 hectáreas donde los juveniles de Banfield sueñan en grande: el Campo de Deportes Alfredo Palacios está repleto de historias de futbolistas que sueñan con ser profesionales. Juan Manuel Cruz, jugador del Taladro, debutó en marzo de 2020 frente a Lanús con una victoria por 2-0 y destacó que hoy en día en el club, los cuidados recibidos siempre son alimentarse bien y sano, pero que cada uno tiene un plan distinto, ya que todos cuentan con físicos diferentes.

Es evidente que en un club de Primera, los chequeos son rigurosos y no solo cuando están en competitividad, sino también de vacaciones. Por lo general, cada institución fija un plan de alimentación para cada jugador, aunque de manera más libre. Y los deportistas siguen estas instrucciones para poder llegar en óptimas condiciones a la pretemporada.

Cruz comenta que Banfield le informa a cada jugador que lo ideal es que vuelvan en forma y se cuiden en lo físico. Sin embargo, el club no es tan exigente con algunos excesos en época de pretemporada. El hijo de Julio “El Jardinero” Cruz hace hincapié en que los entrenamientos en la pretemporada son distintos y que comenzó a notar cambios en su físico: el desarrollo lo notó en su primera etapa de preparación con el plantel de Primera. Los futbolistas tratan de estar lo mejor posible en cuanto a físico para poder rendir al máximo y así cuidar su fuente de trabajo: el fútbol. Cruz agrega que la alimentación balanceada y saludable es fundamental en su día a día porque es una herramienta de trabajo.

En el marco de las diferencias, el desprestigio y las comparaciones, aparece el fútbol femenino como una de las incógnitas de la salud alimenticia. El fútbol argentino para mujeres se profesionalizó en marzo de 2019. Muchos clubes grandes, como Boca, River, Racing e Independiente, sustentan un cuerpo técnico con nutricionista incluida, como los varones. Y comparten las mismas instalaciones del club, las canchas y hasta los mismos cuidados, pero en exigencia no es lo mismo para ambos géneros.

En el mítico barrio de La Boca, las casas coloridas resaltan, el puente se hace presente y el tango se hace escuchar desde los conventillos. En ese lugar, el plantel femenino de Boca va a entrenar todos los días para estar en óptimas condiciones a la hora de competir.

Desde el predio de Casa Amarilla y luego de un duro entrenamiento por la mañana donde el frío pega bastante, Bianca Recanati, jugadora profesional de Boca, destaca que los cuidados que les dan son permanentes y que consisten en una buena alimentación: “Los platos tienen que tener mucha proteína, carbohidratos, vegetales y estar acompañados de un buen descanso para recomponer energías”.

Los planes nutricionales varían según el sexo de cada futbolista. El metabolismo de una mujer no es el mismo que el de un hombre, pero sí parecidos. Estos se modifican dependiendo del peso de los atletas: al ser más livianas requieren ciertos nutrientes en menor cantidad a comparación de los varones.

Si bien ambas ramas del deporte tienen sus diferencias, abundan las similitudes en cuanto a la alimentación y a los cuidados físicos. Muchas veces, la libertad de comer sin tener la preocupación de excederse se desvanece en la vida deportiva. Un jugador o una jugadora se preocupan mucho por el bienestar personal y de progreso en el fútbol. Los nutricionistas ven la vida sana como una herramienta complementaria para el futbolista y la consideran una pieza fundamental para el desarrollo de su carrera. El sentido común se hace presente cuando se habla del espacio que le dan a este profesional dentro de un club, porque al fin de cuentas es mucho más importante de lo que se cree.

 

 

 

Luis Scola, el último porteño del básquet argentino

Por Emiliano Grillo

El reloj marca ocho minutos de partido y Houston abre la temporada 2007/2008 perdiendo por diez puntos contra Los Ángeles Lakers. El entrenador Rick Adelman se acerca al banco y llama a Luis Scola para que haga su debut en la NBA. Automáticamente, la televisión estadounidense despliega una placa sobre la imagen del ala pívot: “Adquirido desde los Spurs el 12 de julio de 2007. Dos veces mejor jugador de la liga española. Mejor jugador del torneo FIBA Américas 2007. Ganador de la medalla olímpica dorada en 2004 con Argentina. Edad: 27. Buenos Aires, Argentina”. Será el acercamiento más firme que tendrá la Capital Federal con la liga de élite.

Scola fue el octavo basquetbolista argentino en aterrizar en la NBA. Al cierre de la temporada 2020/2021 ya se sumaban a ese número ocho más (incluyendo a Luca Vildoza, que pertenece a New York Knicks pero no sumó minutos, y a Leandro Bolmaro, que se sumó a Minnesota Timberwolves tras desvincularse del Barcelona). De los 16, ninguno nació en la Capital Federal y solo Scola -nacido en Ciudad Jardín, partido de Tres de Febrero- se formó en clubes porteños: Club Ciudad y Ferro Carril Oeste.

En el seleccionado nacional, el resultado es similar. Durante el segundo ciclo del entrenador Sergio Hernández, que se inició en enero de 2015 y se cerró después de los Juegos Olímpicos de Tokio, (dos Juegos, un Mundial, dos Panamericanos, dos Sudamericanos, un Preolímpico y una AmeriCup)  no hubo jugadores nacidos ni formados en Capital Federal, a excepción de Scola. El último convocado porteño data del Sudamericano de Isla Margarita 2014: Martín Leiva, reconocido pívot de Ferro y Boca.

La Liga Nacional logró ser el torneo más federal del deporte argentino. Fue el objetivo al que apuntaba en su fundación en 1985. También es cierto que la Ciudad, junto a Provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, representaron el centro del país basquetbolístico, espectro que diagramó León Najnudel, principal impulsor de la creación de la Liga Nacional, que centralizaba el deporte en estas cuatro provincias y formaba un esquema de relevancia escalonado con las demás federaciones alrededor. En 1984, durante los torneos de transición de cara a la reformulación de las categorías, cuatro plazas fueron para la federación porteña, mientras que las demás provincias del centro obtuvieron dos cada una.

A lo largo de las 36 temporadas de La Liga, cinco equipos de CABA participaron, aunque sea una vez, en la máxima categoría del básquet nacional. En la misma línea se paran el Gran Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos. Lejos están de los 12 clubes que alguna vez presentó el interior bonaerense, y se acerca a Santa Fe, que tuvo nueve representantes. Sin embargo, con la renovación estelar de San Lorenzo de Almagro (ascendió gracias a una fusión con el club cordobés 9 de Julio en la temporada 2015 y con una enorme inyección de dinero construyó un nuevo estadio y conformó un equipo campeón cinco temporadas consecutivas), el palmarés de clubes de la Ciudad de Buenos Aires despegó hasta los 11 títulos, superando a Córdoba, que gracias a los trofeos del club Atenas contabiliza nueve.

Si bien tres de los cinco equipos (además de San Lorenzo, Boca y Ferro se alzaron con la victoria en tres ocasiones, mientras que Obras Sanitarias y River solo lograron un subcampeonato cada uno), el aporte desde divisiones menores a la élite del básquetbol suele ser mínimo en comparación a otras provincias. Desde que la Liga Nacional comenzó a distinguir con la entrega del premio MVP (Jugador más valioso) en 1987, ningún jugador nacido en CABA recibió el galardón. Solo Juan “Pipa” Gutiérrez, producto de la cantera de Obras, pero nacido en el pueblo bonaerense de 9 de Julio, obtuvo el reconocimiento (temporadas 2010/11 y 2011/12) saliendo desde las formativas de un club de la Capital.

En contrapartida, en las provincias de Córdoba y Santa Fe florecieron la mayor cantidad de jugadores destacados. De los 16 argentinos que llegaron a la NBA, cuatro son cordobeses (Fabricio Oberto, Carlos Delfino, Pablo Prigioni y Facundo Campazzo) y tres santafesinos (Andrés Nocioni, Walter Herrmann y Nicolás Brussino). De los 12 protagonistas del oro olímpico en Atenas 2004, tres eran oriundos de Córdoba y otros tres de Santa Fe. El 50% del plantel entre ambas provincias (mención aparte para la ciudad de Bahía Blanca, con otros tres convocados).

¿Es únicamente un problema del básquet la cantidad de talentos en la Ciudad con más clubes del país? Tanto la Ciudad como el Gran Buenos Aires comparten la denominada división metropolitana a partir del Torneo Federal (tercera categoría). Son, junto a Entre Ríos, las únicas zonas del país en tener una división propia. Las otras seis categorías nuclean equipos de dos o tres provincias. ¿Cuál es la situación con otros deportes de equipo que no tienen las estructuras divisionales con un foco federalista? En la última Copa América de fútbol, de los 28 convocados, ninguno se crió en CABA, pero 12 se formaron en clubes de la Ciudad. Y diez crecieron en el Conurbano.

Si tomamos como punto de comparación la NBA, sería justo equipararlo con la Champions League europea. De 25 futbolistas argentinos en las listas de buena fe que presentaron los equipos en la edición 2020/21, ninguno salió de los barrios de la Ciudad. Pero, de forma similar, ocho debieron cruzar la General Paz o el Riachuelo para formarse en clubes de la Ciudad. En handball, la historia se repite: de los 17 jugadores del seleccionado que defendieron la camiseta argentina en los Juegos de Tokio, no hubo porteños. De hecho, 15 nacieron en la Provincia de Buenos Aires y se formaron en clubes del campeonato metropolitano.

Horacio Seguí, entrenador e impulsor de los inicios de la Liga de la reestructuración en el sistema de ligas junto a León Najnudel, explica que la reglamentación original indicaba que en planilla debía haber seis mayores, dos extranjeros y cuatro juveniles Sub 18. En un calendario extenso, de más de 40 partidos, esto abre las puertas del desarrollo, les da la posibilidad a los menores de sumar minutos importantes de experiencia”. Sin embargo, a finales de 2014, el entonces presidente de la Asociación de Clubes (AdC) y actual mandamás de la Confederación Argentina de Básquetbol (CABB), Fabián Borro, presentó la Liga de Desarrollo, un torneo juvenil con la misma estructura que el torneo de mayores pero con el propósito de impulsar el roce entre jóvenes. “La idea es hacer un aporte al seleccionado nacional. La Liga de Desarrollo servirá para aquellos juveniles que no tengan lugar en la categoría de mayores”, dijo Borro, presidente  de Obras en aquel entonces.

“Los chicos de la Generación Dorada y de la actual son producto de la Liga Nacional. Najnudel dirigía en Ferro y juraba que Scola iba a ser el primer NBA formado acá. La reestructuración sirvió para eso, para potenciar los juveniles y el seleccionado”, retoma Seguí. La realidad es que el capitán, único referente del básquet de Ferro, tuvo su última función en Tokio. Y así como presentó a Buenos Aires jugando para Houston Rockets, dejó huérfana a la Ciudad en el parqué, por lo menos hasta que aparezca una nueva ilusión

 

El profesionalismo del fútbol femenino en Argentina y el camino que queda por recorrer

Por Facundo De Lillo

Las “Gladiadoras”, equipo femenino de Boca Juniors, se consagraron como las primeras campeonas del fútbol profesional tras vencer en la final del torneo transición 2020 7-0 a River Plate en el Amalfitani, estadio de Vélez Sarsfield. Cabe destacar que el mundo del fútbol de mujeres en Argentina era muy diferente antes de ser profesionalizado y, aún así, quedan cosas por hacer y mejorar.

Muchas cuestiones cambiaron desde que el 16 de marzo de 2019 el fútbol femenino se volvió semiprofesional en en el país. Christian Meloni, director técnico de las “Gladiadoras” desde 2016, vivió el cambio del amateurismo al profesionalismo y manifestó que la UAI Urquiza, ganador de cinco campeonatos (2012, 2014, 2016, 2017-18 y 2018-19), ofrecía departamentos más la carrera en la universidad, algo que para ese momento era importante para las jugadoras, ya que no cobraban mucho dinero por jugar (a día de hoy $8000) y que alguien te pagara la carrera y te diera un departamento hacía una diferencia crucial. 

Otro hecho que solía ocurrir era que había chicas a las que se les complicaba ir a entrenar debido a que tenían empleos. En base a esto, Meloni expresó: “Cuando el fútbol no era profesional, Clarisa Huber no podía venir al club porque es kinesióloga y perdía el turno de la tarde si asistía a la institución”. Además, comentó que siempre peleaban el torneo amateur y, en diciembre, la mejor jugadora se iba a España. “Armabas un equipo para junio (ahora los torneos son de enero a enero) y a mitad del torneo, faltando lo mejor, se te iban las estrellas. Por una cuestión lógica, de cobrar a día de hoy $5000/6000 a tener ingresos de mil dólares”.

Esteban Pizzi, segundo entrenador, reconoció que no era sencillo laborar en el amateurismo, dado que muchas de las jugadoras iban luego de trabajar, comían donde podían y tenían que entrenarse a las 15 h. Por ende, las futbolistas llegaban desgastadas. “Yo no le podía exigir mucho a una chica que venía de laburar y almorzar en el colectivo. El cuerpo era otro y las chicas estaban mal alimentadas, pero por el desorden de la vida que llevaban”, remarcó el técnico.

Florencia Quiñones, capitana de Boca, expresó que antes, siendo amateur, si llovía un miércoles, no les prestaban la cancha los sábados para que no se arruinara y otras veces no tenían un lugar para entrenar. “No me pasó en Boca, pero sí en otros clubes, de no tener ropa para entrenar. Esas son cosas te ayudan a valorar un montón lo que tenemos hoy, que, como siempre digo, falta, pero hay que valorar las pocas cosas que fuimos consiguiendo todas juntas”, enfatizó la defensora.

Han habido varios cambios positivos desde la profesionalización y Meloni sostuvo que se equiparó todo. A su vez, el cuerpo técnico es el mismo de antes, a lo que se le agregó lo multidisciplinario: psicología, nutrición, cuerpo médico, canchas y gimnasio. Pero lo más importante es que entrenan como un equipo profesional, lo hacen cinco o seis veces por semana, y tienen las comodidades que necesitan. En base a esto, el director técnico aclaró que se van a ir viendo partidos más parejos, por el solo hecho del entrenamiento, y eso está bueno, ya que cuanta mayor competencia haya mejor es. También contó que van jugadoras del interior y hay más competencia entre las futbolistas y entre los entrenadores, ya que, al volverse profesional, le interesa a gente que estaba trabajando en otro ámbito porque es una fuente más de ingreso.

Por su lado, Pizzi confesó: “Percibí que las chicas necesitaban este cambio para dedicarse de lleno a esto y eso les permitió centrarse en la actividad. Pasar a entrenarse a la mañana y enfocarse específicamente en el deporte les permitió focalizarse, sin la necesidad de tener la cabeza en la familia u otras actividades”. En esta misma línea, remarcó que la profesionalización les permitió acomodarse. Las chicas saben que entran a desayunar a las 8:30 de la mañana, entrenan tres horas y se van de la institución almorzadas a las 12:30. 

Quiñones hizo hincapié en la alimentación y reveló: “Cambiamos mucho lo que es la parte nutricional, tenemos más controles y eso en lo físico se nota. No solo es lo estético, sino también a la hora del rendimiento. Hoy podemos aguantar 90 minutos a una intensidad muy alta, que antes no podíamos hacerlo ni siquiera en 45. Además, estar mejor preparada y mejor alimentada ayuda a que la recuperación sea mejor”.

Las jugadoras y los cuerpos técnicos consiguieron todos estos progresos gracias al acompañamiento de las instituciones y federaciones, que tienen un papel primordial. Tal como lo rescató Meloni, diciendo que el “Xeneize” apoya tanto en lo que es la infraestructura como en lo económico: “Nosotros desayunamos y almorzamos en el club, tenemos las instalaciones a disposición y ropa de entrenamiento. Las chicas tienen contrato, premios por partido ganado, por salir campeonas y obra social”. A su vez, mencionó la labor que ejerce la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) y explicó que hay un proyecto para subir los contratos a 12 (actualmente son 8 por plantel) y se diseñó un plan integral para que este año haya sub16 y el año que viene sub14.

Pizzi indicó que, a diferencia de otros clubes, todo el plantel de Boca -que son 24 futbolistas- tiene contrato: “Me parece que es importante porque eso te permite tener en igualdad de condiciones a todas las chicas y poder exigirlas a todas por igual”.

La capitana de las campeonas cree que el fútbol también sale adelante por el apoyo de las instituciones. Sin embargo, consideró que existen muchas que no le dan la importancia que tiene que tener, pero cada día son más las que apuestan por el femenino, que acompañan a la jugadora y tratan de atenderla lo mejor posible. “Tener la comodidad para entrenar, su propio lugar, tu ropa, eso hace un montón”, sostuvo. Y sobre los equipos que aún no apoyan agregó que se tienen que empezar a sumar porque sino se van a quedar en el camino y no van a poder competir a la par del resto. “Las instituciones que sí acompañan generan que el resto lo tenga que hacer”, sentenció.

Por otro lado, Quiñones opinó sobre el rol que tiene el fútbol femenino para las instituciones y detalló: “Si no se lo tomara en serio, no sería profesional y la AFA y algunos clubes no harían las inversiones que hacen. No todos invierten igual, pero de a poco se van sumando equipos y se ponen al nivel de lo que es lo profesional. Eso hace que hoy en día no haya tanta diferencia durante el partido y en el resultado final”.

El entrenador de 47 años, por su lado, reconoció que la subestimación de la población es acorde a los resultados de los partidos: “Hay diferencias entre unos equipos y otros. La realidad es que es parejo cuando jugas con equipos de élite y es otro deporte cuando ganas por seis o siete goles. Esa disparidad hace que se vea el fútbol de otra manera”. Asimismo, reconoció que el hincha de Boca ve al equipo como serio, pero que las desemejanzas con otros clubes hacen que el resto de público no lo tome con seriedad. 

En Argentina se está empezando a invertir mucho más en materiales para la difusión de este deporte, se comenzaron a abrir escuelas de fútbol exclusivamente para mujeres en Buenos Aires y en el conurbano, mientras se sigue trabajando para ampliar estos lugares a todo el territorio nacional. El fútbol femenino es un deporte que se practica desde hace mucho en el país, que comenzó siendo un hobbie para algunas chicas y terminó siendo una profesión. Y eso genera que se discuta y se trate el tema de la diferencia salarial entre el jugador de fútbol y la jugadora. 

El sueldo promedio de una futbolista de Primera División es de $20.250 brutos (antes de julio eran $15.000), según datos publicados por la AFA, aunque en algunos clubes puede llegar hasta los $30.000. El monto es similar a lo que perciben sus colegas hombres en la Primera B Nacional, la B Metropolitana, el Federal A y la Primera C.

En el caso del certamen femenino, la AFA otorga un monto de dinero mensual, que según Néstor Fabbri de Futbolistas Agremiados es de $162.000 para los equipos que participan del certamen femenino. Luego, los clubes distribuyen esos fondos para el contrato de sus futbolistas, pero si quiere tener más jugadoras con contrato deben utilizar dinero propio. Boca, por su lado, les paga el sueldo máximo a todas sus jugadoras.

En relación a esto, Meloni explicó las grandes diferencias salariales que hay entre ambos sexos y dijo que es comprensible que exista una disparidad en la paga: “La diferencia es de mercado porque yo no puedo cobrar (cuando se habla de igualdad) lo mismo que el entrenador de fútbol masculino porque no genero lo mismo que él, respecto a la repercusión, sponsors y televisación. Por eso es bueno dar un buen espectáculo, porque ganar, perder o empatar lo hace cualquier equipo, pero lo que atrae a la gente es lo que uno genera. Eso hace que quizás algunas empresas, como Rexona, inviertan en Boca. Y si tenés repercusión, vos podés cobrar más, el club puede vender jugadoras y el beneficio es mayor para todos”, y aclaró: “Por eso digo que es una cuestión de mercado y no de género. No creo que se tenga que cobrar lo mismo que en el masculino. Dos personas de distintos deportes que no generan lo mismo no pueden ganar lo mismo”.

Justamente en torno a la remuneración, otro gran tema es la diferencia que hay entre quienes que juegan a nivel local y ganan en pesos y quienes que están en el exterior y tienen un ingreso en divisas extranjeras. “Es una realidad que pasa en todos los deportes porque la economía argentina está debilitada con respecto al euro y dólar. 1200 euros representan 150.000 pesos, casi el doble de lo que cobran acá. Hace mucha diferencia”, comentó Meloni.

De igual manera, el entrenador comentó: “Hoy en día podés vivir del fútbol. Ajustado, pero podés hacerlo. Sin embargo, nosotros tenemos otros trabajos. Muchas veces tenés este oficio y otro más”, y agregó: “Si yo quisiera poner un entrenamiento a la tarde no podría porque cada uno tiene otras actividades a esa hora, las cuales nos ayudan a subsistir”.

Por su parte, la defensora cuenta la experiencia desde su lugar y el de sus compañeras: “Hoy en día tenemos un sueldo del club, pero además yo trabajo, doy clases personalizadas en el parque. Siempre tuve otros trabajos además del fútbol. Uno se la tiene que rebuscar, los sueldos no son para vivir al 100% de esto. Algunas chicas tienen su escuela de fútbol, otras son kinesiólogas. Cada una tiene su trabajo aparte para salir adelante”.

Un artículo de la Nación publicado en 2019 pone en evidencia que las mujeres cobran por patrocinio un 85% menos que un jugador en la pasada Superliga. “Muchas jugadoras (representadas por otras personas) cerraron por $140.000 o $220.000 anuales en canje, que incluye los botines. En los hombres, en cambio, los contratos van desde los $350.000 en adelante, y pueden llegar al millón de pesos por año”, reveló Lola Gattinoni, especialista en comunicación y marcas para futbolistas de la agencia Publié.

Por supuesto que esto recién comienza, hace poco más de dos años que el fútbol femenino es profesional y, como se pudo ver, existieron grandes cambios que modificaron el presente del deporte. Pero hay una faceta que aún no ha tenido la atención requerida que es el desarrollo de las inferiores y de eso hablaron los entrevistados.

Meloni profundizó sobre el tema y argumentó que falta que haya inferiores para brindar mejores espectáculos, puesto que si una chica tiene siete u ocho años de inferiores, obviamente va a rendir mejor y demostrará un mejor fútbol. Asimismo, aseguró que las juveniles les dan competencia, formación y valores a las mujeres. “Una chica con varios años de inferiores va a estar mejor preparada, no como las de ahora que vienen a primera y hay que explicarles cosas que quizás se tenían que ver antes”. También recalcó que ese proceso les da la experiencia de ponerse una camiseta, de competir, de integrar un equipo y de aprender sobre lo multidisciplinario (alimentación, nutrición, psicología).

Quiñones, por ejemplo, es una de las cuantas mujeres que no han tenido la oportunidad de transitar las inferiores y adquirir conocimientos. “Creo que si se tiene la posibilidad de hacer inferiores como hacen los varones, cuando lleguen a primera división y puedan ser profesionales van a tener todos los conceptos adquiridos. No es lo mismo incorporarlos a los 15 ó 16 años que a los seis o siete. Me parece que la capacidad de aprendizaje es mejor cuanto más chico sos”. En este contexto estimó que hay un montón de falencias que hoy se ven en el fútbol femenino que en el futuro se van a ir eliminando por esto, por las inferiores que les van a dar la chance de hacer todos los pasos y les otorgará una maduración en lo deportivo para poder llegar bien a primera. 

Pizzi fue el que más habló sobre el tema. Para él, los hombres han sacado ventaja en cuanto a la evolución del juego debido a que han tenido fútbol desde que son niños, con una formación temprana y nutrición. El director técnico destacó: “Que en un futuro no haya 50 jugadoras profesionales en Argentina, sino 2.000 que puedan llegar a ser potencialmente profesionales, que la opción de elegir sea de a miles y no de a cientos”. También, sostuvo que hay que fichar más jugadoras y para eso hay que hacer políticas para que los clubes tomen esto como algo dentro de la institución. “Llegó el momento de apostar al trabajo y al desarrollo. Ahí está la clave. Hay que meter inferiores y mejorarles las canchas, capacitar a los entrenadores, a los preparadores físicos, que las chicas entiendan lo que es ser profesionales”, indicó con gran emoción el entrenador.

Tokio 2020: los Juegos que fueron mejor de lo pensado

Florencia Lavallén Bazarbachian

Mucho se habló del bajo rendimiento que hubo en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 por parte de la delegación argentina y la realidad es que, si bien fue la peor cosecha de medallas desde Barcelona 92, donde solo consiguió una de bronce, dados los factores externos como la pandemia, una de las cuarentenas más largas de todo el mundo y el apoyo por parte del ENARD -que muchas veces no es suficiente para cubrir todos los gastos-, los atletas superaron las expectativas previas a la cita olímpica y consiguieron tres metales -de los cuales uno fue de plata y los dos restantes de bronce-, nueve diplomas y, por lo menos, tres deportistas batieron sus mejores marcas personales y rompieron récords a nivel nacional.

Si bien en comparación con Río 2016 el rendimiento de Argentina parece haber decrecido en cuanto a logros obtenidos y presentaciones destacadas, es importante resaltar que los Juegos de Tokio tuvieron el récord de cantidad de países que consiguieron una presea olímpica. 93 fueron los que, por lo menos, lograron subir a un podio y que Argentina haya accedido a tres en deportes en conjunto resulta entendible, ya que fue la cuarta nación con mayor cantidad de equipos enviados.

Uno de los factores que influyó en cada uno de los deportistas que participó del evento, sin importar disciplina o nación, fue la pandemia por covid-19, que derivó en una gran cantidad de restricciones e imposibilidades para que pudiesen prepararse de la mejor forma. En Argentina, particularmente, la cuarentena fue bastante prolongada y, si bien trajo desventajas para los deportistas, más de uno considera que fue un tiempo que le sirvió para replantearse muchas cosas y crecer, como el caso de la esgrimista argentina Belén Pérez Maurice, quien aseguró: “Entrenar en burbuja me ayudó a llegar con un gran nivel para disputar lo que considero mis mejores Juegos”, o el caso de Horacio Cifuentes, único representante de la República en el tenis de mesa, quien afirmó: “Mi deporte no fue de los más perjudicados si se lo compara con la natación o el atletismo, en los que es necesario mantener y mejorar una marca constantemente”.

“Creo que si hubiera tenido más apoyo, más ordenado, podría haberme desempeñado mejor”, opinó el judoca argentino Emmanuel Lucenti, quien después de Río tuvo muchas reducciones hasta quedarse sin sustento económico, que lo volvió a obtener nuevamente unos meses antes de Tokio, por lo que durante todo el ciclo olímpico debió pagar todos los viajes y competencias de su bolsillo. En los últimos años, el sistema de financiamiento del ENARD sufrió una importante baja de recursos por más de un motivo. El primero es que en el 2017 la fuente de ingresos cambió y, si bien este factor afectó a la disponibilidad de recursos, la inflación y la pérdida de valor de la moneda nacional respecto al dólar fueron determinantes para su decrecimiento, ya que si bien el monto en pesos aumenta todos los años, la conversión hace que en divisa extranjera cada vez haya menos, y mucho del equipamiento, los viajes y la hotelería se costea en esa moneda. En el 2017 ingresaron casi 750 millones de pesos y, con el dólar a 16,66, la conversión daba casi 44 millones de dólares. En cambio, en el 2020, entraron 1.125 millones de pesos y, con un cambio de 70,65, la divisa extranjera quedó en casi 16 millones.

Muchos deportistas sostienen que se sienten privilegiados por el apoyo del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo, como es el caso de de Cifuentes, quien desde sus comienzos pudo contar con el respaldo del ENARD, o como Pérez Maurice, quien confesó que una de las razones por la cual pudo alargar tanto su carrera fue la creación del ente, que le llegó de más grande. Cada uno de los atletas contó con distintas becas, dependiendo de su posición -o la del deporte- en el ranking, las posibilidades de conseguir un podio y teniendo en cuenta los resultados en los campeonatos previos.

Además de la ayuda económica por el nivel del deportista, también se les brinda apoyo a los entrenadores y cuerpos técnicos, se les otorga cobertura médica privada, seguros de viajes, materiales y equipamiento de última generación, entre otras cosas. Si bien las becas que los atletas recibieron en el mes de junio empezaban en los 17.820 pesos y tenían un techo de 85.524 para los deportistas con excelencia olímpica, la realidad es que la gran mayoría no puede vivir únicamente con este ingreso, por lo que ven la necesidad de conseguir algún sponsor u obtener ayuda de alguna federación, como es el caso del rugby seven, que recibe un gran apoyo extra por parte de la UAR.

A la hora de evaluar los Juegos se debe hacer teniendo en cuenta todos los factores y, si bien la cosecha de medallas no fue la mejor, los deportistas consiguieron grandes logros, como el bronce en vóley masculino después de 33 años y la primera medalla para el rugby seven, además de la sensación de satisfacción por parte de los atletas.

La esgrima argentina en los Juegos Olímpicos

Por Luca Krampanis

La historia de la esgrima en Argentina comenzó en 1833 con la llegada de dos extranjeros: Andrés Facundo Cesario, quien implementó la primera sala de armas ubicada en Buenos Aires, y, años más tarde, el maestro Lamesa. Ambos fueron citados por el entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, para la realización de un combate, el cual tuvo como ganador al español Cesario, provocando el recelo del político y, así, la prohibición del deporte. No fue hasta su muerte, en 1879, que se volvió a practicar la disciplina en el país.

Sin embargo, la esgrima empezó a ser olímpica a partir de Atenas 1896, donde solamente se competía con dos tipos de armas: florete y sable. Argentina tuvo su primera participación en París 1900, de la mano de Francisco Eduardo Camet, en espada, elemento que empezó a utilizarse en dicha edición y con la que consiguió un diploma olímpico.

La primera y única medalla que consiguió el país en este deporte fue en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928, en florete por conjuntos, donde obtuvieron el tercer puesto. Ese equipo de bronce estaba conformado por Luis y Héctor Lucchetti, Roberto Larraz y Raúl Angannuzzi. El suplente de dicho grupo fue Carmelo Félix Camet, hijo del anteriormente mencionado pionero esgrimista olímpico.

Argentina ha aportado 94 esgrimistas en 22 Juegos Olímpicos. A lo largo de la historia en las distintas ediciones, se destacan algunos apellidos que fueron dejando su legado y que se mantiene hasta la actualidad, como es el caso de los Saucedo, Lucchetti, Di Tella, Giancola, González, Chiuchich y Pampín, entre otros. Actualmente, la esgrimista que viene representando al país en la cita olímpica, desde Londres 2012 hasta Tokio 2020, y con miras a París 2024, es la sablista Belén Pérez Maurice.

Luego de su última participación, la nicoleña alcanzó el récord que ostentaba Alejandra Carbone y se convirtió en la esgrimista con más actuaciones olímpicas, lo que para ella significa un “orgullo enorme”, según le dijo a El Equipo, porque su familia está muy ligada a la disciplina. Su entrenador es Lucas Saucedo, hijo de Guillermo, palabra mayor en la historia de este deporte en el país, ya que disputó los Juegos Olímpicos de México 1968 y Múnich 1972, en los que compitió con los tres tipos de armas.

Belén Pérez Maurice: “Estos Juegos los disfruté dentro de lo que se podía”

Belén Pérez Maurice y la esgrima, una relación inquebrantable

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