viernes, abril 17, 2026
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Cabecear puede ser un dolor de cabeza

Por Federico Salomón Pineda

@FedeSPineda

En 2015 la US Soccer prohibió que los chicos menores de 10 años cabecearan pelotas y limitó la práctica en jóvenes de 11 a 13. Un conflicto legal y un dato estadístico fueron el puntapié inicial de una medida que busca evitar la conmoción y el daño cerebral en los niños. Una patología médica que llegó a tener en Estados Unidos 50 mil consultas anuales vinculadas al fútbol por el solo acto de cabecear la pelota o sufrir un choque entre cabezas.

“¿Cómo veo la situación en Argentina? Muy lenta porque ni siquiera tenemos estadísticas. No podemos hacer un diagnóstico de situación y eso implica trabajar a ciegas”, declaró Santiago Kweitel, deportólogo que trabajó en el fútbol infantil de Banfield hace más de una década. Una pelota número 4 tiene un peso menor a 400 gramos y las consecuencias que podrían acarrear cabezazos constantes en niños carecen de una investigación exhaustiva que debería estar a cargo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

A diferencia de la Argentina, en los Estados Unidos hay academias periféricas a los clubes que trabajan con los chicos en edad infantil y Guido Bonini, preparador físico de San José Earthquakes de la Major League Soccer, expresó las limitaciones que existen en la práctica del cabezazo. “En los entrenamientos, se puede hacer una actividad para desarrollar la capacidad del salto o la coordinación del cabezazo, pero debe ser con los protocolos sin disputa aérea”, aseguró y agregó: “Generalmente, usan pelotas más blandas y llevan un control de las repeticiones que hacen en la semana”.

Fernando Kuyumchoglu, coordinador de las inferiores de San Lorenzo, aseveró que desde la institución llevan a cabo ejercicios con pelotas de goma o sogas con una pelota desinflada que amortiguan el golpe. En su etapa como futbolista, recuerda que practicaban con la de baby fútbol y sentenció que “pegarle 10 veces a esa pelota te rompía la cabeza”. En el presente, se cambió la técnica porque “podés hacer lo mismo con una pelota de goma”. En consonancia a lo que sucedía décadas atrás, Kweitel aseguró que, durante su etapa en el Taladro, debía atender a chicos que “lloraban por cabecear la pelota”.

Al igual que el Ciclón, River utiliza los mismos materiales de entrenamiento para cuidar a los más chicos y entrenar el salto junto a la coordinación. Sin embargo, Gustavo Pérez Solano, coordinador del área física, estimó que no se practica de forma rutinaria hasta los 14 años porque “hay otras cuestiones técnicas que hay que mejorar mucho antes que eso: el control, el pase, los trabajos de coordinación con balón. Hay muy poco golpe de cabeza”.

Más allá que manifestó su desconocimiento a lo que ocurría en los Estados Unidos, el panorama es mucho más complejo. Desde la neurología tampoco saben dar una respuesta exacta a esta situación y la falta de un programa unificado hace que otras instituciones como Vélez practiquen con la misma pelota número 4 que se juega en competencia oficial. “En los chicos de seis años, ya se empieza a practicar el cabezazo. Los primeros ejercicios de esos chicos son casi todos iguales con despeje y potencia”, cuenta Leandro González, vicepresidente del fútbol infantil en el club de Liniers y detalla que, a partir de los 10 a los 12 años, los trabajos se enfocan más a la posición de cada jugador. A partir de ahí, se trabaja con la pelota número 5, que oscila en un peso de 410 a 450 gramos.

La neuróloga e integrante de la Sociedad Argentina de Neurología Infantil (SANI) María Vaccarezza fue consultada sobre si la práctica del cabezazo podía generar micro traumatismos de cráneo y expresó que no lo sabía. Además, explicó que la conmoción cerebral no se aprecia en ninguna resonancia y Kweitel ahondó en que esa patología es “muy probable” en el hábito deportivo. A la par, destacó que, ante la falta de estadísticas, la AFA debería realizar en las universidades y sociedades científicas “una evaluación sobre el impacto de masa que puede producir una pelota sobre la cabeza de un chico a diferencia de un adulto porque no es lo mismo el impacto de una pelota de 500 gramos, con una determinada circunferencia, en una estructura de un chico de ocho o nueve años que en un jugador como Pezzella u Otamendi”.

El especialista vinculó la falta de información sobre el tema a la inexistencia del estudio y ahondó en las principales dificultades para llevarlo a cabo:  “La AFA tendría que investigar un montón para tomar conductas basadas en la ciencia y en la investigación, pero en nuestro país no hay investigación en deporte. Tampoco hay ayudas económicas. En Europa se fomenta e incentiva a la investigación. Acá las universidades no la fomentan y no hay una estructura”.

Sin embargo, los clubes son uno de los eslabones, pero no el único. Las instituciones de barrio y los potreros son, en muchos casos, los primeros lugares de donde emergen esos niños y allí no llega ni la AFA ni la Liga Metropolitana -torneo que juegan los clubes con categorías de chicos menores a 10 años- con los materiales y la infraestructura. Y la pata del Estado es una de las que aparece como actor para regular la actividad y cuidar a los más chicos.

Con respecto a esto, Kuyumchoglu cerró: “Salvo algunos casos que tienen los materiales, es difícil que puedan tenerlos. Depende de quién esté a cargo del club como para que se fije en esos detalles. Habría que bajar una línea general y ver si los clubes tienen la posibilidad de acceder a una soga, dónde colgarla y tener pelotas de goma. Eso sería ideal porque los chicos aprenden igual y es menos nocivo”.

Además, no se puede dejar de mencionar la parte económica y salarial. Santiago Kweitel no volvió a trabajar en un club por una cuestión “pura y exclusivamente económica”. El especialista de la salud explicó que el fútbol de divisiones inferiores está “muy mal pago y no es regular”. Al momento de generar certidumbre y condiciones aptas para los más chiquitos, el dinero no debería ser un problema, pero en un país que tiene mal pago a todo el personal médico ya deja de ser un problema del fútbol para pasar a ser estructural.

El protocolo de la MLS y la salud de los jugadores

Si el médico de la liga determina que un jugador pudo haber sufrido una conmoción o contusión, se activa el protocolo, sale de la cancha, se somete a estudios, entrena diferenciado y no juega el siguiente encuentro. En relación a eso, Bonini calificó como “muy peligroso”  lo ocurrido con ´´El Pulga´´ Rodriguez, quien recibió un golpe en la cabeza, siguió jugando y, después del encuentro, declaró que no se acordaba los dos primeros goles de Colón en un partido de la Sudamericana 2019. “A veces, estamos jugando con la salud de los jugadores”, concluyó.

¿Es libre un periodista que elige callar?

Por Melina Kellmer, Clara Palacio, Yanella Palacios y Sol Pochettino

¿La censura es una situación recurrente en los medios? ¿Hay más autocensura que voces calladas bajo ordenanza? ¿Se cuestiona este tema entre colegas? En base a diferentes testimonios e historias contadas en primera persona, se desarrollarán situaciones que vivieron algunos comunicadores dentro de la profesión, así como también analizarán el rol de las generaciones futuras y cuestionarán su propio llamado al silencio que muchas veces optan por hacer.

La palabra “censura” generalmente es asociada a la acción llevada a cabo por un superior de prohibir publicar o decir determinada información. A su vez, en los medios de comunicación hegemónicos, empresariales, independientes, existen otras maneras más sutiles de callar voces. Por ejemplo, no brindarle una cobertura a tal periodista, por identificar que su perfil o pensamientos ideológicos no favorecerían a los intereses que tienen los dueños con relación al tema a desarrollar.

Un caso conocido de censura directa fue el acontecimiento que sufrió Alexis Szewczyk a finales de 2013. Lo desvincularon de Torneos y Competencias luego de comentar al aire que el futbolista Joaquín Arzura del Club Atlético Tigre estaba jugando sin contrato.

A personas con mucho peso en la institución de Victoria esto no les cayó para nada bien. Creían que el periodista estaba investigando sobre los manejos dirigenciales, en momentos previos a elecciones legislativas, en la que uno de los candidatos era Sergio Massa, un hombre fuertemente vinculado con el club.

Sin embargo, Szewczyk había expuesto esta situación solo a raíz de que el Matador había perdido a otro jugador por no tener un vínculo contractual meses antes. Él buscaba hacer público este episodio con la única intención de que no volviera a suceder. “Fue un comentario ingenuo del partido”, manifestó el comunicador.

Más allá de este caso puntual y de algunos otros que no han salido a la luz, lo que más abunda son los intentos de censura, como el que contó Ezequiel Fernández Moores, cuando en diciembre de 1978 fue a Santa Cruz con acreditación de la Agencia de Noticias Argentinas, para cubrir las reuniones del presidente de facto Jorge Rafael Videla.

En una de ellas, el escritor se encontraba a menos de 10 metros del lugar donde conversaban el militar e integrantes de las Fuerzas Vivas. En un momento, le hacen una pregunta a Videla, y él responde que ‘buena o mala, la política económica al menos es estable’. Fernández Moores recuerda haber estado titulando con esa frase, cuando detrás suyo el director de prensa del gobierno, el Teniente General Mario Cándido Díaz, se acercó a remarcarle que no podía enviar la nota con esa rotulación, ya que si lo hacía medios como Crónica iban a hacer foco en lo negativo.

“Hice una llamada telefónica al Director Horacio Tato en Buenos Aires. Se enojó pero me dijo que me quede tranquilo, me explicó que todos los acreditados en Casa de Gobierno le mostraban lo que mandaban dado que era una práctica común”, relató.

Otro caso orientado fue el de Luciano González, redactor de la sección deportes del Diario Clarín, a quien le pidieron que escribiera una nota sobre un tópico en el cual la empresa tenía intereses en juego. Narró desde su punto de vista, pero eso no convenció a los dueños y decidieron no publicarla. Desde ese entonces no volvieron a pedirle que se encargara de artículos que sean controversiales para las inclinaciones del medio. Es por ello que para él es importante dejar en claro de antemano su ideología y que no va a ceder con ella, para evitar posibles circunstancias de la misma índole.

Por situaciones como estas, muchos trabajadores de prensa deciden autocensurarse sobre determinados temas que puedan llegar a causarles futuros conflictos, dado que han vivenciado despidos de compañeros, amenazas o que no puedan volver a ser contratados en otros lugares por haber hecho público su pensamiento. Son cuestiones que van ligadas a la libertad de expresión puesto que no sería posible que todos los periodistas de distintos medios tengan la misma opinión sobre ciertos temas controversiales.

Robertino Sánchez Flecha, politólogo, egresado y docente de Tea y Deportea, entiende que el mismo contexto laboral hace percibir ese llamado al silencio sobre determinados asuntos. Desde su punto de vista, es un gran error callarse y es una manera de reprimirse a uno mismo, pero a la vez cree que si todos dijeran lo que piensan sería muy difícil convivir entre sí. “Todo el tiempo tenemos pensamientos que decidimos no decir, a veces porque creemos que sería desubicado, inadecuado o contraproducente hacerlo. No decir todo, sería ocultar, pero no mentir. Yo te cuento hasta un punto, lo que te conté es cierto y lo que me guardé, lo hice por diferentes cuestiones. Uno coexiste con la autocensura”, sostuvo.

En contraposición a esto, el conductor de C5N Juan Amorín comprende que si alguien oprime sus propios ideales para defender los del canal en el cual trabaja, debería replantearse su tarea. “La autocensura tiene que ir en camino a la extinción”, cerró.

De forma semejante, Matías Palacios, relator argentino freelance que vive en España hace poco más de dos años, argumenta que en el periodismo deportivo hay que hablar más de la autocensura que de la censura en sí. “Hay que estar atento al presidente o dirigente de tal club y a sus allegados. En el periodismo del fútbol todos sabemos para quién laburamos, a quién pertenece cada empresa y qué intereses responde”, afirmó.

Diego Pietrafesa, delegado de SiPreBa y movilero de Telefé, distingue que no se trata de falsas éticas o falsos heroísmos, sino que el periodista nunca tiene que dejar de contar la noticia ni priorizar algo antes que la información.

¿Las futuras generaciones podrán erradicar la práctica de autocensura?

El periodismo es una de las profesiones que va modificándose con el paso del tiempo, a veces para su mejoría, más evolucionada y abierta, y en otras ocasiones para generar contrariedad en el que piensa distinto. En el ambiente es de público conocimiento que hay una larga lista de quienes evitan comunicar determinados datos o noticias para no quedar expuestos, fallando así a su rol laboral en la sociedad.

El papel central de un periodista no debería sufrir alteraciones, es decir, jamás tendría que dejar de comunicar, transmitir e informar la realidad a los ciudadanos. Dicho por Amorín, las nuevas generaciones deben saber que no pueden alejarse de este eje y lograr así revertir la situación, ya que de ellos va a depender eliminar las prácticas de autocensura que invaden a tantísimos medios de comunicación.

Es una de las circunstancias negativas que atraviesan a la profesión y la falta de diálogo entre colegas sobre estos sucesos tiene una gran incidencia en ello, tornando así “un tabú”. Frente a dicha coyuntura, Fernández Moores y Szewczyk afirman que es un tema que se habla y aborda poco, dado que debería formar parte de las condiciones laborales tratadas en conjunto.

Pietrafesa expresó: “Muchos no se manifiestan porque temen hacerlo y que les cueste caro. Con razón o no, a veces marcar disidencias es entrar en conflictos y como consecuencia podés desaparecer del mapa laboral”.

Según Amorín, es una cuestión que se discute entre compañeros, pero de todas maneras cree que debe charlarse a puertas abiertas. “Toda organización conjunta es el camino hacia un mejor periodismo”, exclamó.

Al periodista le gustaría que exista un colectivo que nuclee a los comunicadores que hacen pasantías y luego no son regularizados para no pagarles en blanco, a los que no les remuneran las horas extras, entre otras arbitrariedades. Un buen ejemplo para él es la Comisión Interna de C5N, delegación bajo la órbita del Sindicato Argentino de Televisión (SAT), que está presente en todos los canales representando a los distintos sectores de trabajo.

Lucila Trujillo, conductora de La Tarde también por C5N, resalta su admiración por aquellos que se ponen la camiseta de los trabajadores sin importar de qué gremio sean, peleando por las mejoras salariales e intentando tornar más justa su profesión. “Suelen ser los más vapuleados por los empleadores e incluso mismos compañeros, parece que siempre están en la lupa y nunca es suficiente lo que hacen por y para el resto”, añadió.

En cuanto a los medios gráficos, en el 2000 fue el penúltimo episodio de despidos masivos en Clarín, lo que produjo la caída de la vida sindical dentro del diario. 12 años más tarde, lograron hacer la primera elección de comisión interna bajo el paraguas de UTPBA (Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires), única agrupación gremial que existía en ese entonces. Consiguieron la vuelta de una asamblea dentro del medio y volvieron a tener un representante que pudiera sentarse a negociar con los dueños de la empresa. En 2015 el Ministerio de Trabajo oficializó el Sindicato de Prensa de Buenos Aires y desde aquel momento, interpela la delegación del periódico.

Pietrafesa asegura que de los que están frente a cámara no son muchos los que aceptan ese rol sindical por lo complicada que puede volverse la situación. “Me hace muy feliz ser miembro de SiPreBa y me reconcilia con la profesión, porque a veces uno está medio peleado. Entiendo la defensa de nuestros derechos como un rol fundamental de los trabajadores”, concluyó.

¿Entonces?

Como en tantos otros aspectos de la vida, en el periodismo van a seguir existiendo personas que se sienten con el poder de manejar todo lo que les compete bajo sus conveniencias, pero estará en cada uno no seguir permitiéndolo, no dejar que nada ni nadie interfiera en el rol primordial de comunicar la verdad. En este último tiempo, el papel periodístico es muy cuestionado por factores de este estilo que se ponen en duda. Posando en él un ojo crítico, dejándolo aún más expuesto ante una falla, que es humana.

A lo largo de las entrevistas hubo una respuesta que fue muy reiterativa y en la que gran parte coincidió, no hay ningún ámbito en el que la censura predomine más que en otro, ya sea audiovisual, gráfico o radial. Sino que cada uno responde a la línea editorial del medio y al corporativo al que pertenece.

Al fin y al cabo, cada uno es dueño de sus decisiones, está en sí mismo acatar las órdenes que se bajan o enfrentarlas, tomando el valor para asumir las consecuencias buenas y malas. En los últimos años empezaron a crecer más los medios independientes y autogestionados que no deben pasar por ningún filtro superior para contar la noticia.

Asimismo y como casi toda lucha social, no sería conveniente enfrentarla individualmente periodista por periodista, sino bajo el núcleo de un agrupamiento colectivo que incentive y pelee por la libertad de expresión, logrando así, de una vez por todas, ir contra la corriente de esta profesión.

“Sigo siendo un ser de experiencia y no un experimentado”

Por Sol Pochettino

Sergio Vigil es un fiel representante de la pasión y la dedicación puesta en su labor como formador. El ex director técnico del seleccionado argentino de hockey femenino y masculino plantea modos particulares de vivir dentro y fuera de una cancha: sensibilidad, comprensión e instrucción ante todo. Como entrena, vive. Y como enseña, aprende.

El vínculo de Cachito con el hockey comenzó a sus apenas 9 años, en el Club Ciudad de Buenos Aires. Allí logró debutar en primera a los 18 y permaneció durante toda su carrera, con un saldo final de 7 títulos conseguidos. Con la camiseta nacional, en 1984 participó en sus primeros Juegos Panamericanos, donde obtuvo la medalla dorada. Al año siguiente, jugó el Campeonato Mundial Junior en Vancouver y en 1986 formó parte del histórico seleccionado masculino que venció al entonces campeón olímpico, Pakistán.

Mientras jugaba, comandaba el barco de otros equipos, ya en su rol como entrenador. Conoció el cargo a sus 17 años, cuando tomó las riendas del Sub-14 y Sub-16 de varones y del Sub-18 femenino en Los Cedros. Doce meses más tarde, tuvo la gran oportunidad de agarrar el mando de la primera, un plantel integrado en su totalidad por mujeres mayores a él, de entre 19 y 35 años. Luego, dirigió al conjunto masculino y durante cuatro temporadas al femenino del club que le dio todo como jugador, el Muni.

En 1997 fue nombrado entrenador de Las Leonas, donde tocó el cielo con las manos. El primer torneo ganado fue en los Panamericanos de Winnipeg 1999, con la aparición de Luciana Aymar, y desde allí consiguió por lo menos un título internacional en cada año de su ciclo. En el 2000, obtuvo la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Sídney. Posteriormente, su segundo oro, Champions Trophy Ámsterdam 2001. En 2002, además de conseguir la plateada en Macao, ganó el primer Campeonato Mundial para la Argentina en Perth, un hito histórico para el deporte nacional. Luego, alcanzó la dorada en los Panamericanos de Santo Domingo 2003 y la de bronce en el Champions Trophy, nuevamente en suelo australiano. Por último, se retiró del enorme seleccionado con el tercer puesto olímpico en Atenas 2004.

Inmediatamente, pasó a dirigir a la Selección argentina de hombres por cuatro años. Sus mayores logros fueron dos medallas doradas en los Champions Challenge de 2005 y 2007 y la plateada en los Panamericanos de Río 2007. Al perder la final preolímpica con Nueva Zelanda para Pekín 2008, renunció al cargo. Luego, asumió en el Club Atlético River Plate, donde consiguió las Ligas Nacionales de 2015 y 2016 con Las Vikingas.

Actualmente, es el head coach de la disciplina en la institución de Núñez y el director técnico de la Selección femenina de Chile desde 2015.

A continuación, reflexiones con Cachito:

-¿Cuáles son las principales diferencias entre un plantel masculino y uno femenino?

-Creo que tanto en un equipo femenino como uno masculino, hay algo que ambos quieren: tener bienestar, pasarla bien en el recorrido del camino, ser valorados, respetados y mirados, aprender, crecer, que haya un liderazgo de equidad y, sobre todo, tener desafíos grandes. Lo que sí hay que atender es que los aspectos en los ciclos emocionales son diferentes. En la mujer hay mucha más variación emocional, no solo de acuerdo a lo que va sucediendo en una competencia o en las relaciones interpersonales, sino también dentro de ella. Esto tiene que ver con una característica que el varón no tiene: el ciclo menstrual. Además, cada una lo vive de manera diferente. Hay que tenerlo en cuenta porque muchas veces se acusa al proceso de entrenamiento en equipos femeninos de ciclotímico. Otra característica es que la mujer integra mucho más su vida, no hace compartimiento estanco tan fácilmente como el varón, ellas incorporan al entrenamiento las 24 horas de sus días. También pretenden relacionarse de otra manera, atienden a las formas de decir las cosas o lo que le pasa a otro integrante del plantel. Observan más detalles y no solo lo propio de la práctica deportiva diaria. Diferente es lo que ocurre en el varón, está en el entrenamiento y eso es lo único que existe.

Sin embargo, todo lo anterior ocurre cada vez menos, porque la mujer y el varón ahora integran más la parte femenina y masculina del otro, y eso me parece fabuloso. Hoy para un equipo masculino tendría en cuenta algo que antes solo creía importante en los femeninos: el cuidado para decir las cosas. Mirar detrás de la retina era propio de la mujer, siempre han pedido y enseñado a tener cautela en la forma de comunicarse, cuidarse y cuidar al otro, prestar atención también a lo que dice lo gestual. Hoy pienso que eso es importante para el ser humano en general. El varón se sigue haciendo el duro, pero dentro de él ahora las maneras importan. Me parece que hay que aprender que cualquier género necesita ese cuidado.

-¿Qué técnico eras al comienzo de tu carrera, siendo tan joven, y qué técnico sos ahora?

En aquel momento era un técnico irreverente, priorizaba el ser y no el deber ser. Era un adolescente y soñaba con que el equipo disfrute el antes, el durante y el después de los entrenamientos, que se generara una familia humana donde haya respeto, cariño, escucha y se permita tener utopías. Tenía la fantasía de que los desafíos que buscásemos a nivel numérico no tapen nunca los logros humanos y hockísticos que íbamos teniendo en el camino. Quería que cada integrante se encuentre con su campeón en la práctica deportiva y así con su campeón en los otros órdenes de la vida. Los sentimientos afectivos eran muy importantes para mis equipos, lo más lindo en un plantel es formar una familia, hermanos de camiseta, de sueños.

A los 54 años he aprendido a no pensar tanto en las diferencias, sino en verlo desde otro lugar. Al entrenador que soy hoy le ha pasado que sigue siendo irreverente, rompiendo estructuras, teniendo en cuenta que el bienestar de los equipos es lo más importante, generándose desafíos y permitiéndose la posibilidad de ser primero o último ya que el objetivo es crecer. A través de los años que entrené y las experiencias vividas que tanto me hicieron reflexionar, me di cuenta de que el sueño es el mismo y lo que cambiaron son las metodologías para recorrer el camino. Sigo siendo un ser de experiencia y no un experimentado, eso no se modificó, porque todas las aventuras que viví no me han convertido en un sabelotodo, cada día dudo y tengo las mismas emociones de ganas, entusiasmo, miedo, tristeza y alegría que el primer día. Sigo dándome cuenta de que lo magnifico de la experiencia es seguir arrojándote a ella. Y lo que hice antes no era malo, solo que hoy puedo hacerlo de otra manera porque he vivido un montón de otras cosas. Lo que no quiero hacer de otra manera es lo que refiere a la ilusión de seguir viviendo desafíos humanos y deportivos, sin importar la categoría, primera, un seleccionado, una categoría de mami hockey o un Sub 10.

-¿Cómo se mantiene de pie a una jugadora que durante un largo tiempo se mantiene en la suplencia?

-A veces al que está en el banco de suplentes se le pueden disparar emociones de enojo, bronca, envidia, intolerancia, ganas de que el director técnico se vaya, que el equipo pierda, o no le importe si gana por no sentirse parte. Durante muchos momentos de mi vida trataba de convencer al suplente de que no lo era, de que la vida no transcurría en el banco como él o ella la estaba viendo, sino que era parte y que era importante, que tenía que ponerse contento cuando al equipo le iba bien, que iba a tener su momento y su lugar, y otros tantos “valores perfectos” más.

Hace 10 años empecé a reflexionar y a tener otras conversaciones con ellos. Comprendí que tenemos que dejar de querer sacarles la tristeza, porque lo que en realidad necesitan es hablar sobre ella, que se la validen y lo acompañen. Ahora en vez de darles lecciones, trato de escucharlos y sacarles culpas, respetar sus sensaciones de envidia y que puedan liberarla. Generalmente les falta confianza propia y externa, y hablar de lo que se la quita es lo más importante de todo.

A raíz de eso, también comencé a replantearme qué son los valores. Porque estas personas que están en el banco de suplentes fingen todo eso, por el equipo, por el deber ser, cuando por dentro se están sintiendo pésimo. Y eso no es falta de valores. Entonces, ¿qué valores estamos queriendo enseñar si los corazones sienten otra cosa?

-Con todas las vivencias que tuviste dirigiendo diferentes grupos humanos y con distintos objetivos, ¿qué no puede faltar en un equipo tuyo?

-Los buenos resultados que se alcanzan son consecuencia de un montón de logros que uno va obteniendo en el camino, parecen pequeños, pero en realidad no lo son. Porque a veces también pueden conseguirse resultados sin logros en el medio, por el hecho de que no había forma de que cierto acontecimiento no se dé. Por eso considero que hay que atender más a los logros diarios que al resultado final.

Hay momentos de sequía, y debemos permitírnoslos. Ahí pasan a tener un rol muy importante del mismo modo los no logros. Porque del no conseguir también se aprende, y quizás gracias a eso unos años después sí lleguen los resultados esperados.

El que se fija en los logros y no logros, constantemente crece y puede ser mejor que el día anterior.

-En todos los años de tu carrera, ¿cuál es el golpe de realidad más grande que tuviste al mando de un equipo?

-Tuve muchísimos y por suerte los sigo teniendo, porque es lo que permite romper estructuras permanentemente. El choque más grande fue con la Selección masculina. Me encontré con la realidad de estar dirigiendo otro equipo nacional a los dos o tres meses de Las Leonas, donde fue muy fuerte lo que nos pasó. Sin haber tenido etapa de reflexión, de duelo, de poder despedir totalmente de mí al equipo que había entrenado a máxima exigencia durante 7 años, no fue apropiado. Aprendí que, antes de agarrar a otro seleccionado, me tomaría un año para el duelo emocional, prepararme, analizar totalmente todo el contexto al que voy a ir, y después elegir desde dos lugares diferentes, la razón y el sentimiento.

También me topé con la verdad de que hay momentos justos para dirigir a determinados grupos, adecuados para el equipo y para uno, y me di cuenta que el momento de encuentro con Los Leones no era idóneo para ellos ni para mí. Quizás, si nos encontrábamos diez años después, era totalmente distinto. Una persona no es siempre igual, a lo largo de su vida se va encontrando en diferentes etapas, por eso nosotros no somos, estamos siendo. Y a veces en este estar siendo, nos encontramos en un momento inapropiado para uno y apropiado para otro. Con el tiempo, aprendí a ver algo más de esa situación.

-¿Alguna vez no pudiste transmitirle a tus jugadores/as un mensaje o lo que querías que adquieran de vos? ¿Cómo lo resolviste?

-En muchas ocasiones, con la Selección masculina un montón. Lo analicé a fondo y comprendí que yo no era la persona apropiada para el equipo en ese momento. A la misma vez teníamos crecimientos y ocurrían cosas muy buenas, pero había algo en mi figura que simplemente trababa, sin necesidad de que el plantel tuviera un problema conmigo. Lo resolví hablándolo con los jugadores y diciéndoles que no era un tema puntual ni de ellos ni del cuerpo técnico, sino de todos, que alguien tenía que dar un paso al costado y decidía ser yo. Ellos tenían todas las condiciones y lo que estábamos haciendo nosotros también podía dar más frutos de los que estaba dando. Lo único que le pedí a los dirigentes fue que respeten a todo el resto: Luis Bruno Barrionuevo como preparador físico, Carlos Retegui como asistente técnico y todos los demás. No tenía dudas de que iba a funcionar, porque había una traba sin intención. A los dos o tres meses, todo lo que nos recriminábamos que en los entrenamientos y competencias no salía, empezó a fluir solo.

Otras veces logré observar que el problema iba más allá de las personas. A veces algo raro ocurría en el mensaje que intentaba dar, porque quizás yo quería decir tal cosa y ellos no interpretaban lo mismo, y lo que más ruido hacía era lo segundo. Entonces, comencé a preguntarles qué estaban recibiendo de mi mensaje. Cuando me dediqué a prestarle atención a eso, me di cuenta de que evidentemente había una falla en la manera de expresarme. El que comunica tiene que saber lo que adquiere el otro, porque sino nos embroncamos y el mensaje nunca llega claro.

En otras situaciones, ocurrió que estaba transmitiendo algo distinto a lo que el grupo necesitaba, y al hablarlo se hizo una fusión de ambas cosas y se generó algo lindísimo, ahí me fui dando cuenta de que un equipo es un nosotros. Es mucho más importante lo que termine generándose en el aprendizaje que quien enseñe, porque por más de que este busque dar una instrucción a otro, no siempre se logra un nuevo conocimiento, ya que el foco puede estar en el lugar equivocado.

-¿Qué se necesita para que un equipo se consolide?

-A partir de chequear lo que uno quiere comunicar y lo que el otro escucha, se genera un aprendizaje mutuo y empieza a surgir un liderazgo colectivo, donde están claros los roles pero también que cada uno aporta algo sustancial al equipo. El entrenador debe saber que de la misma manera él es un aprendiz de sus jugadores y de su cuerpo técnico, y así todo el plantel se potencia. Lo que pasa es que muchas veces se cree erróneamente que un enseñante no puede tener debilidades, pero lo que hay que buscar es que el equipo no las tenga, quizás la flaqueza de uno sea la fortaleza de otro. Pasa todo el tiempo con los jugadores dentro del campo, uno brinda una cualidad que otro no tiene y viceversa, lo importante es que ambas sean valoradas en pos de servirle al equipo. No es fundamental que el director técnico sea completo, sino que el aprendizaje que causa lo sea.

Cristian Díaz quiere seguir creciendo

Por Santiago Laporte

La experiencia de Cristian Díaz como DT en la primera división comenzó en el año 2012 con Independiente, cuando asumió el cargo de entrenador interino, tras la salida de Ramón Díaz. El debut fue por los 16avos de final de la Copa Argentina frente a Belgrano y su equipo cayó por 2-0. Cuatro días después de esa derrota llegaría una de las victorias más agónicas y recordadas del fútbol argentino, el 5-4 frente a Boca Juniors en La Bombonera, cortándole así un invicto de 33 partidos sin perder.

Luego de una mala racha de resultados. Cristian Díaz dejó su cargo y tuvo pasos precoces por diferentes equipos de diversos países de América y estuvo algunos años sin conseguir club, hasta que finalmente le llegó una oportunidad que impulsaría su carrera como DT. El llamado que recibió fue de un país algo lejano, la propuesta era para dirigir al Santa Tecla de El Salvador. Aunque quizás no era lo que se esperaba, ya que no es un país muy reconocido en lo deportivo, finalmente decidió armar las valijas y partir rumbo a Centroamérica.

La verdad que cuando me lo comentaron se me cayó el alma al suelo, no era precisamente lo que imaginaba para mi carrera, un lugar tan distante de casa. Pero cuando vi cómo venía la dinámica de ese equipo en los últimos tiempos, mi conclusión fue que podía ser un equipo que me dé la posibilidad de pelear por un título y a partir de eso poder soñar con cosas mejores en mi carrera. Gracias a Dios salió todo bien, logramos el campeonato local, la Copa El Salvador y lo más importante que fue la palabra “campeón” en el currículum, que es algo muy difícil de plasmar”, comenta.

Cristian Leonel Díaz actualmente tiene 44 años y es el entrenador del Club Deportivo Jorge Wilstermann de la Primera División de Bolivia, una de las sorpresas de la Copa Libertadores. Hoy ya no es ese técnico que se vio por última vez en la Argentina –en 2017 cuando tuvo un frustrado paso por Quilmes de tan solo 72 días– ya que en estos tres años sumó en su palmarés tres copas: El Torneo Apertura 2018 y la Copa El Salvador 2019 con Santa Tecla, y el Torneo Clausura 2019 con Jorge Wilstermann. Además, clasificó al Aviador a octavos de final de la Copa Libertadores como líder de su zona, la que compartió con equipos de mucho renombre como Peñarol, Athletico Paranaense y Colo Colo.

Sin embargo no todo es, ni le fue fácil a Díaz, como se ve desde afuera. El fútbol en muchos países de América no es el mismo que en la Argentina en cuanto al profesionalismo, la idiosincrasia y los recursos, y eso fue algo a lo que él tuvo que enfrentarse.

Las diferencias más grandes las pude notar en algunos lugares como Bolivia, Centroamérica y Perú, y están relacionadas al tema formativo. La preparación deportiva y profesional que tienen los jugadores en estos países no es como en Argentina, además de que carecen de espacios idóneos, de complejos, etc. Para la formación se necesita dinero, se necesita invertir en educación, captación, preparación y en estos países que tienen muchos problemas con el dinero es muy complejo. Otro gran problema es que, por ejemplo Bolivia, no es un país que venda muchos jugadores al extranjero que le dejen un dinero para poder progresar”, describe.

Con ocho años de trayectoria como entrenador y varios más de carrera por delante, no tiene en claro dónde continuará cuando se cierre la experiencia en el Altiplano. Pero de lo que sí está seguro es que lo que más le importa a la hora de tomar una decisión es la calidad de vida del país al que vaya.

Me gustaría ir a Europa pero más que nada para poder estar en un lugar donde la calidad de vida sea buena. No importa si es un alto o bajo sueldo, obviamente que con una buena economía es todo más fácil, pero lo que me importa es el respeto, la educación, la sensación de seguridad. Siempre estamos mirando las propuestas que hay y analizando todo, no tengo ninguna prioridad pero me gustaría dirigir en España”, explica.

 

 

Andrés Nocioni: “Somos el equipo que cambió la historia”

Por Nicolás Blum, Joaquín Cirigliano, Melina Kellmer, Tomás Lucero y Tomás Tesoriere

Referente, símbolo y compañero son algunos de los sinónimos que se le atribuyen a un héroe como lo es Chapu. Integrante del plantel que ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 batiendo a Estados Unidos, deleitó a propios y extraños con sus triples que lo llevaron a las mejores ligas. Remarcó la importancia de la Generación Dorada, dio un voto de confianza al grupo de jugadores actual, aunque afirmó que son dos conjuntos diferentes y no hay que compararlos, sino disfrutarlos.

Andrés Nocioni, ex basquetbolista que pasó por grandes clubes como Chicago Bulls, Saski-Baskonia, Real Madrid, también dejó una huella en la Selección Argentina: formó parte de la Albiceleste más ganadora de todos los tiempos. Aseguró: “Somos el equipo que cambió la historia por ser el primero que le ganó al Dream Team de Estados Unidos en Indianápolis 2002”. Ese encuentro le dio confianza a la plantilla, generó respeto en los rivales, principalmente de los norteamericanos que a partir de ahí los miraron con otros ojos.

“Nos han hecho entender que nuestra filosofía era positiva y como consecuencia para volver al plano mundial ellos tomaron de ejemplo nuestra escuela”, agregó el oriundo de Gálvez. Se mostró a favor de la frase de Emanuel Ginóbili que dice “primero está jugar bien, luego poner huevos”, opinó que solo con garra no se le gana a todo el mundo, sino que hay que hacer un complemento entre el talento, la capacidad y la personalidad de cada uno.

Por otro lado, refiriéndose a la camada actual de la Selección, el santafesino manifestó que le parece injusta la comparación con la Generación Dorada, ya que son contextos diferentes. De todas formas agregó que la cultura del básquet argentino continúa por la misma línea y es un aspecto positivo.

En relación a esto, el Chapu afirmó que no hay necesidad de comparar a los dos equipos ya que el presente es una realidad y hay que disfrutarlo: “Salimos segundos en China, que no es poca cosa. Sí hay que trabajar para generar mejores jugadores en el futuro, pero no es necesario estar continuamente demandándoles más a los que tenemos hoy en día”

En cuanto al plantel actual, el medallista olímpico destacó que es competitivo, de alto nivel con grandes figuras que tienen mucho potencial. “Facundo Campazzo es ídolo del Real Madrid, ahora llegó a la NBA. Seguramente lo sigan Luca Vildoza, quien también es reconocido en el Saski Baskonia, y Leandro Bolmaro es una proyección a estar entre los primeros 20 del próximo Draft”, concluyó el ex Chicago Bulls, Sacramento Kings y Philadelphia 76ers.

Frente a esta posibilidad, el alero de 40 años no quiso dejar pasar la oportunidad de recomendarles que si llegan a tener la chance de jugar en la liga más popular del mundo, ni lo duden. “¿Quién no quisiera trabajar en la mejor empresa donde uno pudiera estar?”, expresó y continuó: “Es la más fuerte porque están los mayores talentos, la economía más sobresaliente, maneja mucho más dinero que otras competiciones, por lo que despierta en todos el deseo de jugar allí”.

El Chapu estuvo 8 temporadas seguidas en la liga de Estados Unidos, con un paso muy importante en los Chicago Bulls, conjunto en el cual jugó 5 años seguidos y se ganó el cariño de la gente. Tal es así que todo el United Center coreó su nombre y esta fue la única vez que se ovacionó a alguien después de Michael Jordan en esa cancha.

“Me he sentido querido en todos los lugares, no tuve problemas en ningún club. La gente siempre me dio ese apoyo que el basquetbolista necesita”, agregó. Encontró su mejor versión en el Saski-Baskonia (Tau Cerámica en ese entonces), luego en la franquicia de Illinois, así como sus primeros años en el Real Madrid donde ganó la Euroliga, Liga ACB, Copa del Rey y Supercopa.

El subcampeón del mundo en 2002 aclaró que como la gran mayoría de jóvenes, tenía la ilusión de estar en las mejores ligas del mundo, pero que de todas formas no lo pensaba mucho. “Iba, jugaba, disfrutaba, trataba de ser mejor, nunca me puse un objetivo en la vida”, comentó y sumó: “Obviamente que jugar en la NBA o en Europa es el sueño de todos, pero eso se va dando paulatinamente, a su tiempo”.

En su largo recorrido, Nocioni vivió momentos que no va a olvidar, los cuales se llevará con él a la tumba: “Haber arribado al viejo continente, a la Liga Nacional y a la NBA, fueron cruciales. A nivel selección sería mi debut. Me gusta mirar mi camino en general, no centrarme en un torneo o un día en particular, todos son de igual importancia que recordaré por siempre”.

El santafesino no hace hincapié en cuál fue su punto más alto y bajo, sino que afirma: “Todo tiene su parte positiva y negativa. Pienso que decir que la medalla dorada fue lo más importante es injusto con muchas otras cosas que pasaron, como puede ser la primera liga española o el Súper 8 con Peñarol”. No le quita importancia a los títulos más resonantes como fueron el campeonato en Atenas y la Euroliga pero aclaró que todos tuvieron su valor trascendental dentro de su paso por el deporte.

-¿Te quedó algo por ganar?

-Creo que no, la verdad no me lo planteo. Lo que mejor puedo hacer es pensar en lo que he logrado. Al compararme con mis pares, uno se da cuenta que he estado en las ligas más importantes del mundo, enfrentado con los mejores jugadores, ganado los torneos más valiosos. Tengo que estar agradecido por lo que conseguí, darle valor. Pienso que mi carrera es muy buena, positiva, tiene muchas cosas increíbles, torneos importantísimos. Vista desde otra perspectiva, es una muy exitosa. Viendo a un deportista que logró lo mismo que yo, me parece que es una trayectoria para respetar y tener en cuenta.

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Recientemente fue analista de las finales donde salieron campeones Los Angeles Lakers y al respecto manifestó: “La verdad que cuando lo hice me gustó. Es la segunda o tercera vez que tuve la oportunidad de hacer algo así. Lo hice con la Selección, ahora con la NBA, en su momento también en la Euroliga. Me gustaría estar metido en este rubro porque me llama bastante la atención”.

Sobre la posibilidad de ser director técnico, se mostró negativo y aclaró que nunca se le presentó la oportunidad ni tampoco la buscó, además de que no tiene la vocación. Sí quiere formar parte del mundo del básquet en diferentes campus o eventos, pero no cerca del banco.

Del mismo modo expresó que pasó por equipos con muy buenos entrenadores de los que siempre rescató algo, aunque quienes más lo marcaron fueron León Najnudel (Racing Club), Dusko Ivanovic (Saski-Baskonia), Scott Skiles (Chicago Bulls) y Pablo Laso (Real Madrid). En la Albiceleste, destacó a aquellos con los que trabajó, ya sea, Sergio Hernández, Julio Lamas, así como Rubén Magnano: “Me siento privilegiado de haber sido dirigido por ellos”.

Andrés Nocioni tuvo una trayectoria intachable en la que vivió cosas muy importantes, ganó muchos torneos, pero su principal logro es el respeto y la admiración tanto de sus pares como de jóvenes con ambición.

-¿Qué te genera que te digan que sos un referente?

Es un orgullo, uno trata de hacer las cosas lo mejor posible para ser un ejemplo, aunque no me parece correcto que nos pongan arriba de todo. Somos personas normales, gente como cualquier otra que tuvo la suerte o el momento de trascender a nivel deportivo. No pienso que tengamos que ser los modelos de todo, pero sí es un honor que para muchos juveniles seamos los espejos de sus carreras.

El regalo de la Selección Argentina para Andrés Nocioni

La Generación Dorada, el conjunto de jóvenes basquetbolistas que consiguieron logros únicos e inolvidables como la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, el subcampeonato del mundo en Indianápolis 2002 y el tercer puesto en Pekín 2008, no solamente fue un equipo que posicionó al baloncesto argentino en lo más alto, sino que también es un grupo de amigos.

Andrés Nocioni, parte fundamental de esta historia, recordó a sus compañeros con mucho cariño, asegurando que la relación con el plantel es espectacular. Comentó que siguen en contacto constante por las redes sociales, como por Whatsapp, donde tienen un chat muy activo.

En cuanto a lo que significa aquella camada, el Chapu mencionó: “Lo que nos representa son los valores, las maneras de enfrentar las situaciones”,  y agregó: “Me dan muchísimas razones para mejorar mi persona tanto a nivel individual como grupal, además de las virtudes para ver la vida de otra manera, las cuales son muy importantes y trascendentales en mi día a día”.

Natalia Espinosa: “Las mujeres queremos más porque es lo que merecemos”

Por Clara Palacio

Natalia Espinosa es oriunda de Necochea y viene de una familia voleibolista. Comenzó a jugar en el colegio, en el club al que frecuentaba. Cuando tuvo edad suficiente se animó y arrancó ya que allí no existían escuelas de vóley. Desde ese día hasta abril de 2019 jugó por 20 años ininterrumpidos. También hizo paddle, handball y atletismo aunque con el profesorado de Educación Física terminó practicando todos.

Su llegada a Buenos Aires se la debe a Rodolfo, el marido de Alicia Casamiquela, que un día caminando en Necochea se encontró a Natalia y a su mamá por la calle y le preguntó si le gustaría jugar al voley porque le había llamado la atención el largo de sus piernas. Así fue como se mudó a La Plata y comenzó su carrera en GELP, donde jugó desde 2001 hasta 2006.

Sus primeros años en la gran ciudad se adaptó muy bien y lo recuerda como una aventura: “Terminé el colegio y tenía mucho tiempo libre, en ese momento habían llegado muchos necochenses para estudiar. De repente me encontraba llena de amigos, La Plata parece un pueblo porque hay mucha gente del interior”.

Su etapa con las Gladiadoras comenzó en 2012 y con Boca fue multicampeona al conseguir seis títulos. Allí comenzó un gran fanatismo que la llevó a hacerse socia del Xeneize, un tema delicado en su familia ya que su padre y hermano son fanáticos del club Estudiantes de La Plata.

Durante su último año de carrera se preguntaba por qué todavía la profesionalización del vóley no se daba y cuándo iba a ser, pero siempre su respuesta era “ojalá suceda”, “ya va a venir” hasta que en enero de este año tomó riendas en el asunto. En plenas vacaciones, la Selección argentina de voley femenino clasificó por segunda vez consecutiva a los Juegos Olímpicos y eso la impulsó a crear una lista de difusión de whatsapp con las capitanas de distintos clubes para armar una movida femenista.

El segundo paso fue publicar un tweet con una solicitud para que el deporte se profesionalice firmando una petición. Rápidamente tuvo una buena repercusión en las redes sociales y eso hizo que empezaran a organizarse mejor.

“Se aproximaron muchos profesionales voluntariamente para asesorarnos, fue una abogada la que nos aconsejó que formaramos un colectivo bajo un nombre”, aseguró. La ex jugadora recuerda que ellas también comenzaron a tocar puertas en las provincias para profundizar el detrás de escena del voleibol femenino que en realidad es patriarcal.

Gracias a una diputada que se les acercó pudieron presentar formalmente en marzo el colectivo Doble Cambio. El nombre hace alusión a una característica de variante estratégica que tiene el vóley: “En este caso, sacar la desigualdad y la naturalización de diferentes actos por el ingreso de nosotras las mujeres en búsqueda de cambiar eso”, agregó.

En relación a la comparación de porqué el fútbol femenino sí es profesional, la entrevista afirmó que la FeVA (Federación del Voley Argentino) no tiene el peso político para generar algún cambio. “El fútbol tiene mucho más peso social y cultural, cuando salió la movida de Maca Sanchez la AFA estuvo detrás”.

La multicampeona sostiene que hay muchos avances pero hay tanto por hacer que cualquier cosa chiquita es un progreso: “El primer gran paso es que estamos siendo escuchadas, alzando nuestra voz. Queremos más porque es lo que merecemos”, remarcó.

Además de ser la pionera del primer colectivo, desde agosto de este año forma parte de la Secretaría de Géneros de la Federación Metropolitana de Voleibol donde allí su rol es representar a las jugadoras y organizar reglamentos internos para marcar cuales son sus objetivos. La ex capitana de Boca confirmó que están como un respaldo por si alguna jugadora atraviesa una situación en particular y su club no tiene el protocolo correspondiente para actuar. “Queremos empezar a meter la perspectiva de género en la Federación que es arcaica, vamos a modificar de a poco la desigualdad que existe. Como por ejemplo que a la hora de redactar un comunicado diga todos y todas”.

En cuanto a la frase machista “el deporte no es cosa de mujeres”, Espinosa cree que es algo culturalmente arraigado y por el hecho de ser mujer practicas alguna disciplina solo por lo social: “Tengo 20 años demostrados que el deporte es cosa de mujeres”.

Para finalizar, la necochense reconoció que los partidos que más disfrutaba jugar eran los superclásicos con River y San Lorenzo porque eran los más picantes y peleados. Es más, se retiró como bicampeona, de local jugando contra el club Azulgrana en la final de la Liga Nacional. “La cancha estaba explotada, fue soñado. Parte de mi familia estuvo en la tribuna visitante porque la gente no entraba. Es difícil exteriorizar lo que viví pero le deseo a todos los deportistas que les toque vivir un retiro como el mío”, celebró.

Los E-Sports llegaron para quedarse

Por Federico Soria

Los deportes virtuales, también conocidos como E-sports, llegaron para quedarse. Hoy en día se han transformado en una ventana de oportunidades para los jóvenes, que a través de sus habilidades en las distintas disciplinas, sumado a muchas horas de entrenamiento, pueden profesionalizarse y vivir de lo que más los apasiona. Entre 2010 y 2015 la audiencia tanto presencial como a través de la red de los deportes electrónicos aumentó aproximadamente un 1500%, alcanzando los 80 millones de espectadores en más de 170 países. Por su parte, los premios aumentaron un 800%, llegando a repartirse 30 millones de dólares en 2014.

Una actividad que antes era mirada con cierto prejuicio, hoy es más común entre la gente. Delia Banegas, de 57 años, madre de hijos varones de 27 y 19, cuenta: “Con el más grande he llegado a levantarme a la madrugada a los gritos y apagarle la computadora.”  y agrega: Luego entendí que inevitablemente el tema de la tecnología y los juegos era algo común en la mayoría de los chicos, y si yo le impedía eso a mi hijo, lo estaba dejando afuera de un mundo que era importante para él”.

Resulta imposible entender el crecimiento de los E-sports sin mencionar un hecho fundamental para su desarrollo, que fue la creación de Twitch en 2011, un sitio web que permite a los jugadores stremear, es decir mostrar en vivo y en directo su destreza en los diferentes deportes virtuales, y a los espectadores poder disfrutar de las principales figuras. En 2019, Twitch se ha convertido en  la plataforma de streaming en vivo para videojuegos más vista con más de 2 millones de canales mensuales, 15 millones de usuarios activos al día y más de 100 millones cada mes, cifras que superan la audiencia de canales populares como ESPN.

En el último año, la cuarentena a causa de la pandemia del coronavirus generó un aumento considerable del consumo de los juegos en Argentina. El crecimiento de tráfico por título según un informe de Telecom fue el siguiente: Fortnite 240%; League of Legends 108%; Roblox 93%; Wizards 282%; GTA V 315%; Clash Royale 173%; y Counter Strike 93%.

Si bien los E-Sports crecieron de manera abismal en la última década, ¿Alcanza esto para ponerlo al mismo nivel que los deportes tradicionales masivos, como lo es por ejemplo el fútbol en Argentina? Adrián Calello, volante central de 33 años de larga trayectoria en el fútbol argentino y europeo, es un caso único en el mundo ya que además de desempeñarse como jugador profesional de fútbol al más alto nivel, es al mismo tiempo top-10 de jugadores argentinos de Age Of Empires, llegando incluso a competir internacionalmente contra los mejores del mundo. “Los deportes virtuales van a seguir avanzando y siempre van a ser el centro de atención, pero el fútbol, hacerlo personalmente, mover tu cuerpo, ir a entrenar, es una cosa totalmente diferente, es algo que lo virtual nunca tapará” dijo Carbo, sobrenombre que adopta el actual jugador de Quilmes al momento de competir virtualmente.

Otro elemento fundamental en la evolución de los deportes electrónicos y su difusión, es el surgimiento de la figura del “caster”, un usuario que a través de una plataforma como Twitch, puede mostrar, relatar y comentar una partida de algún juego y transmitírselo directamente por su canal a la gente que elige verlo, los cuales pueden realizarle donaciones que se suman a lo que gana por publicidad de la propia plataforma, según la cantidad de viewers. Sergio Contreras, también conocido como “LocoSer”, es un reconocido “caster” argentino que se dedica principalmente a transmitir y comentar partidas de Age of Empires, tanto a nivel local como torneos de gran importancia internacional: “La profesionalización de este tipo de contenido, el hecho de que se haga más seriamente, hizo que pueda competir tranquilamente con lo que uno podía llegar a mirar en otras plataformas como la tele”

El “Worlds 2020”, torneo de LoL más importante del mundo, comparable en cuanto a importancia con un Mundial en el fútbol,  llegó a contar con un pico de audiencia de 44 millones de espectadores entre todas las retransmisiones, cifra que ni se acerca a los 3.500 millones de personas que vieron al menos un momento del Mundial de Rusia, o los 1.120 millones que vieron al menos un minuto de la final, lo cual hace pensar que a pesar del gran crecimiento de estos nuevos deportes, no podrán equiparar a disciplinas tan  populares y de antaño como lo es el fútbol. O al menos por ahora.

Catolicismo y deporte, una relación a prueba del tiempo

Por Victoria Falabella

La historia de la fe católica se extiende por cientos de años y durante ese tiempo, el deporte está presente, primero como algo negativo, luego como algo aceptado debido a la popularidad. En Argentina, con la llegada de comunidades europeas hubo un gran crecimiento, ya que el mismo fue utilizado para la evangelización. Con los años no dejó de existir relación entre ambos factores culturales.

El deporte se define como ejercicio físico, sujeto a ciertas normas, con o sin competiciones. Se realizaban desde el comienzo de la historia el movimiento físico o actividad física en ritos religiosos para la lluvia, para la buena cosecha, etc.

Después de la caída del Imperio Romano, la iglesia se convirtió en el eje político, el historiador Fernando Guarnaccio contó el pensamiento de los sacerdotes: “La postura de la iglesia respecto de la actividad física o de la competencia va a ser de rechazo, ya que lo asocian con el pecado”.

Aún así, en la Biblia se menciona al deporte como una parábola para el deportista y su gloria: ““..¿No saben que en el estadio todos corren, pero uno solo recibe el premio? Corran entonces para conseguirlo. Los que compiten se controlan en todo y ellos lo hacen para ganar una corona corruptible, nosotros una incorruptible. Por mi parte yo corro, pero no sin conocer el rumbo; lucho, pero no dando golpes al aire…”. En las cartas a los Corintios, escrita por San Pablo, evangelizador en en la sociedad griega, usaba estos paralelismos entre el deporte y un creyente de Jesús.

El comienzo de la aceptación, por parte del clero moderno, no tiene una fecha exacta. Con la llegada de las comunidades europeas, en su mayoría escocesas e irlandesas, marcaron la diferencia en Argentina. Aunque las primeras generaciones no fueron respetuosas con las culturas nativas, el proceso fue evolucionando y la popularización de prácticas deportivas generaron la inculturación.

En la actualidad, desde el Vaticano la declaración más relacionada al deporte es la creación del Dicasterio (podría decirse que es como un ministerio u oficina) para los Laicos, la Familia y la Vida. En él, el Papa Francisco apoya la práctica de deportes ya que en ellos se comparten los valores que promueve la iglesia católica. Pero además a través del deporte, el católico puede sentirlo como su camino de Fe ya que Dios acompaña en todo momento. El teólogo Rolando Vera lo explica: “El instrumento de revelación para Dios es en el propio cuerpo, y Él se inmersa en lo que se realiza cotidianamente”.

Hay deportes que se relacionan mediante fundaciones de clubes que promueven o promovieron el catolicismo. El fútbol, el hockey y el rugby tienen claros ejemplos de estas relaciones..

En el torneo de primera división del fútbol hay dos clubes que tienen relación: San Lorenzo de Almagro y Patronato de la Juventud Católica. Ambos comenzaron su historia con curas y hoy en día Patronato sigue teniendo misas para el plantel superior y San Lorenzo es el único club que tiene una capilla dentro del predio autorizado para dar todos los sacramentos (casamientos, bautismos, comuniones, etc). En el caso del Ciclón hay un proyecto de socios para que vuelva a tener un guía espiritual. Para Oscar Lucchini, arquitecto de la capilla y uno de los impulsores, es una tradición desde la fundación que haya un sacerdote ocupando ese lugar.

Por otro lado, el club Champagnat de hockey y rugby fue fundado desde el colegio por los hermanos Maristas para tener una recreación para los alumnos. Pero para 1956 los propios deportistas pidieron separarse y así fue, aunque no por eso perdieron la práctica de fe. Luis Chiesa, presidente del club, ex-egresado y jugador promueve los valores de sus fundadores: “Nuestra actividad católica es activa, tenemos un grupo misionero en el que participan chicos del colegio y del club, rezamos el rosario por zoom con intenciones de los socios y tenemos misas para inauguraciones o aniversarios”.

El Club San Cirano también se desprendió del Colegio fundado por un matrimonio irlandés creyentes. Para Bautista Bottino, capitán en su equipo de rugby y creyente, no tiene un acompañamiento en ese aspecto pero aún así sus compañeros también creen. En su caso no se persigna al entrar a la cancha sino que prefiere rezar desayunando antes de ir al club. Es así como cada varios clubes tienen su historia fundada en el catolicismo. Pero con el avance y evolución de ideologías, educacionales, etc, cada institución dió prioridades a distintos factores

“El día que un futbolista de renombre declare su homosexualidad, marcará un antes y un después para todo el mundo”

Por Victoria Mezzorana y Luca Solda

Aunque estamos en el año 2020 y la sexualidad de las personas ya no debería ser cuestionada, ser gay y deportista sigue siendo incompatible para muchos, lo cual amplía la grieta abierta en el muro de uno de los grandes tabúes del deporte, el de la homosexualidad masculina. En relación a esto, Vittorio Rosti y Nicolás Fernández contaron sus experiencias, mientras que Andrea Vázquez y Emiliano Pinsón opinaron al respecto.

En un espacio históricamente pensado para los hombres en el que se han elaborado las lógicas de competencia dejando fuera conductas que no sean acordes a una idea de lo varonil, la dificultad de expresar la homosexualidad es sumamente compleja y salir del clóset como deportista profesional, todavía es noticia.

Pese a que la mayoría de los que han revelado su condición sexual lo han hecho una vez retirados o con su carrera ya consolidada y nunca cuando su actividad está en proyección, cada vez son más los que salen del armario con o sin temor a las repercusiones que podrían presentarse en su profesión. Actualmente, el fútbol y el tenis son las únicas disciplinas de Argentina en las que no se conoce ningún jugador de primera línea declarado gay, lo cual no significa que no los haya.

En el deporte, lo trascendental pasa por la cancha: cada persona es libre de pregonar o no su vida privada y poco y nada debería importar su orientación sexual. Ahora, al momento en que la sexualidad afecta e incomoda el rendimiento o comportamiento de un ser humano en cualquier trabajo o ámbito, es ahí cuando debe cobrar relevancia.

Experiencias en primera persona

Vittorio Rosti y Nicolás Fernández son dos de las grandes razones por las cuales la homosexualidad en el deporte argentino tomó visibilidad: Rosti, tres mundiales juveniles con Los Pumitas y muchos campeonatos con Duendes de Rosario, y Fernández, ex arquero de General Belgrano, fueron los primeros en declararse abiertamente homosexuales en sus respectivas disciplinas aquí en el país.

En ambientes tan machistas como los del rugby y fútbol, ambos tuvieron que esconder durante un largo tiempo quienes eran realmente. Mientras estaba en el club rosarino, Vittorio solía inventar situaciones en las que había estado con alguna chica para ahorrarse preguntas de sus amigos: “Ese momento es muy duro, creo que es lo más estresante de estar dentro del clóset, porque las cosas se te van ocurriendo ahí pero tenés que acordarte lo que dijiste veces anteriores para no pisarte”.

La psicóloga del plantel profesional de Boca Juniors, Andrea Vázquez, sostuvo que “la emoción traspasa el ámbito de la destreza deportiva porque los jugadores ya no solo juegan con los pies sino también con la cabeza”, y el hecho de no poder ser uno mismo claramente puede afectar en el rendimiento. Fernández dijo que en algún partido lo han sacado de foco con insultos, pero dependía mucho de cómo viniera el resultado, porque cuando estás perdiendo “las cargas emocionales son distintas”. Rosti, por su parte, comenzaba los entrenamientos del seleccionado juvenil a principio de año y finalizaba la temporada en diciembre con el equipo de la Unión Rosarina (en el medio tenía giras con Los Pumitas, mundial y torneos con Duendes). En cuanto a esto, el oriundo de Pergamino agregó que terminaba quemado física y mentalmente: “Entre mediados de 2015 y principios de 2016 me di cuenta que estaba jugando muy mal por tener la cabeza en otro lado, por eso ahí decidí dejar por primera vez”. Luego, a fines de ese año, “Vito” volvió a las canchas con su sexualidad más blanqueada y tuvo un gran rendimiento en el Torneo del Litoral, en el cual se consagró campeón.

Ambos jugadores han servido de ejemplo para otros chicos que están pasando por el mismo problema que ellos: Fernández dijo que todos los futbolistas que se comunicaron con él para comentarle acerca de malas experiencias decidieron seguir dentro del clóset. “Es entendible, porque no es fácil, pero, aunque creo que ninguna persona debería sentirse obligada a blanquear su sexualidad, los homosexuales sienten una relajación tremenda después de contarlo”. Por esta razón, “Nico” siempre aconseja hablarlo y quienes al enterarse no lo acepten, se perderán de una persona importante en su vida. Rosti comentó que suele contar cómo lo manejó él y lo que le sirvió, pero entiende que muchas veces depende del entorno de cada uno.

El rol de la cabeza

La palabra miedo suele aparecer cuando se habla de los momentos previos a que un gay decida salir del clóset: “¿Cómo van a reaccionar los demás?” “¿Y si me dejan de lado?” “¿Me comenzarán a tratar diferente?” son algunas de las inquietudes que pueden llegar a surgir. Andrea Vázquez argumentó que para un deportista este era el momento de mayor valentía porque en su entorno todavía no estaba naturalizado el hecho de declarar la homosexualidad. “Esto si vos lo trasladás al mundo del arte es totalmente diferente, dado que allí hay menor discriminación sobre la orientación sexual y eso claramente influye de manera positiva para quienes pertenecen al mismo”.

Tanto Vittorio como Nicolás dijeron que su rendimiento decayó por no haber sido ellos mismos durante cierto período. Andrea reiteró que esto sucedía porque “todo lo que no se dice, el cuerpo lo siente como una carga y va a demostrarlo, generalmente con lesiones”. Además, agregó que el hecho de no comunicar lo que a uno le pasa, lleva a estar tensionados y consecuentemente no desempeñarse como se suele hacerlo. “El deportista no está acostumbrado a hablar, pero una vez que lo logra, siente una liberación tremenda y eso se ve reflejado en el lenguaje corporal”, sostuvo Vázquez quien añadió que la confianza entre psicólogo y paciente es clave para generar un clima ameno y ella lo consigue estando siempre presente en entrenamientos, sesiones de gimnasio y partidos.

Rosti cree que a él en parte se le hizo más fácil porque jugó tres mundiales juveniles y obtuvo varios campeonatos con su equipo, es decir, porque fue exitoso. Fernández, de acuerdo con esto, dijo que, si mañana un futbolista de renombre mundial saliera a declarar su homosexualidad, también recibiría más apoyo. La psicóloga coincidió con ambos y remarcó la importancia del ambiente que rodea a una persona al tomar la decisión de revelar su sexualidad.

Falta de difusión

El periodista deportivo Emiliano Pinsón sostuvo que la poca importancia que se le da a la homosexualidad en el deporte desde los medios se debe a que todavía les cuesta mucho asumir el tema, principalmente en el mundo del fútbol: “Es un ambiente donde está anticuado el concepto de los hombres y del macho e incluso los insultos dentro de la cancha tienen que ver con eso”, reconoció.

A su vez, consideró que es necesario poner el tema sobre la mesa, para poder hablarlo naturalmente: “Creo que se va hacia ese lugar, no va a ser una cuestión fácil, no va a ser de un día para el otro, pero ante todo si un jugador lo cuenta o lo quiere hacer público, debemos verlo de manera natural. Es la única forma de que el periodismo lo converse, y que se vaya aceptando con el correr del tiempo”.

En lo personal, quien integra el panel de ESPN FC Show asumió que fue criado con un concepto erróneo y resaltó que las nuevas generaciones lo manejan de una manera mucho más clara y más sana: “Sin dudas cuanto más chicos son hoy, mejor entienden la situación y lo toman como natural”.

Mirando al futuro

Sabemos que, como sostuvo Fernández, “el día que un futbolista profesional de renombre declare su homosexualidad, marcará un antes y un después para todo el mundo”, pero ¿esperaremos a que eso suceda para comenzar a romper con esquemas que solamente atrasan?

Teniendo en claro que los jóvenes vienen con la cabeza cada vez más abierta, algo que es de gran ayuda, los pensamientos y acciones machistas u homofóbicos siguen vigentes. Es necesario que desde las instituciones deportivas se empiecen a hacer cargo. Ya sea con las redes sociales, charlas en los clubes y/o comunicados oficiales, pero no dejar de decirlo, porque como bien declaró Vittorio Rosti “cuanto más se comunique, mayor visualización tendrá y más gente se animará a contar su historia” y “cuantas más historias reales haya, más conocerá el que discrimina”.

De acuerdo con esto, Andrea Vázquez afirmó que “deben laburar mucho con la psicoeducación en los clubes” para que los jugadores puedan entender y saber qué hacer con lo que les pasa.

En conclusión, la información y la educación son claves en el primer eslabón del proceso de naturalizar la homosexualidad, no solo en el deporte, sino también en la sociedad, porque está claro que el desconocimiento hace a la desinformación y al odio.

 

“Llegaremos a Tokio mucho mejor de lo que ibamos a llegar”

Por Matías Pennacchio

La regatista Lourdes Hartkopf, quien se clasificó a Tokio junto a Belén Tavella este año en Mar del Plata en la carrera 470, comentó que la suspensión de los juegos le dio tranquilidad para prepararse mejor. Además, contó su experiencia en entrenar a chicos los fines de semana por zoom y porque se trasladó de Misiones a Buenos Aires y como fue su periodo de adaptación.

-¿Qué sensaciones tenes de haber clasificado a Tokio? y son tus primeros juegos ¿Cuál es la expectativa?

-Que se hayan retrasado un año permitirá qué lleguemos mucho mejor de lo que íbamos a llegar. Porque teníamos todo planificado y de golpe se cancelaron todos los eventos y no se podía navegar. La expectativa es ganar mucha experiencia, aprender un montón y ojala pueda conseguir un buen resultado.

-¿Cuál es el objetivo?

-La idea es llegar entre los primeros diez puestos pero hay que seguir entrenando. No se va ser fácil pero se puede.

-¿En qué tiene que mejorar?

-En la técnica del barco y también tenemos que subir de peso porque el barco necesita un peso y estamos muy livianas y trabajamos para que los días de vientos nos vaya mejor.

-¿Están con una nutricionista?

-Sí. Nos hace una dieta y nos dice que se puede pero tenemos cumplir.

-¿Cómo fue entrenarte en tu casa?

-Los primeros meses hacía rutinas que me mandaba mi preparador físico sin ningún elemento, después de mayo el Enard nos mandó cosas del gimnasio (mancuernas, barras, disco) y ahí pudimos hacer una rutina mejor y una vez que volvimos a entrenar no perdimos masa muscular.

-¿Cómo fue volver a entrenar?¨

-Estuvo bueno. Estamos yendo dos veces por semana, antes íbamos 2 horas, y ahora 1:30 pero esta bueno porque estamos muy juntos de vuelta. Además, está nuestro preparador físico y nos puede hacer un mejor seguimiento.

-Extrañaron el agua ¿cómo fue volver y que sentiste?

-Fue muy lindo volver a navegar al aire libre no había nadie en el rio. Ahora estamos los siete días y fue de golpe porque nos sacaron eso y quedamos encerrados en nuestra casa.

-¿Te preocupaba mucho?

-Sí. Porqué no sabía en que nivel íbamos a volver ni como íbamos a estar ,no nos costó tanto el tema de llevar el barco. Lo que nos costó fue adaptarnos al ritmo y nos cansamos muy rápido y tardamos un mes en volver a la normalidad.

-Se clasificaron en febrero en Mar del Plata ¿Qué sentiste?

-Estaba muy contenta y no me di cuenta de lo que era sentía y lo tomé como un campeonato más.

-¿Porque sentías que era un campeonato más?

-Cuando empezó el torneo ya sabíamos que estábamos clasificadas y porque un juego olímpico es distinto.

-Te viniste a Buenos Aires a estudiar ¿Cómo fue adaptarte?

-No me costó mucho porque tenía familiares acá. Cuando vine vivíamos juntas con mi hermana. Mi papá nos venía a visitar así que me sentí cómoda.

-¿Solo por estudio?

-Sí.

-¿Como fue tu vida en ese proceso?

-La carrera de comercio exterior la hice en 4 años pero al mismo tiempo seguía navegando y entrenaba todos los fines de semana ,más como hobby, para competir acá pero fue una linda época porque conocí nuevas amigas y cuando me recibí me sentí muy contenta.

-¿Fue difícil venirte acá?

-No. Ya lo tenía decidido que apenas terminaba el colegio me venía para acá y me quería venir porque no quería estar allá.

-¿Por qué te viniste?

-Venir a una ciudad grande, formarme acá en una universidad y poder ser más independiente, te abre un poco la cabeza.

-¿En qué te hizo abrir la cabeza?

-En estar sola. Si necesito algo lo tengo que hacer yo y no que lo haga alguien. También crecer intelectualmente, conocer gente nueva con otra forma de pensar o en otra formación y cuando llegué a la facultad mis amigas habían visto materias que no había visto. Llegué atrasada.

-¿Cómo fue trabajar en una empresa?

-Fue muy buena. Aprendí un montón, nada que ver a lo que vi en la facultad. Era una empresa chica y a mi medio era lo que había estudiado. Sabía que tenía que hacerlo bien que era todo a pulmón porque si algo salía mal la empresa tenía que pagar.

-¿Trabajar te hizo crecer?

-Si seguro. Fue mi primera experiencia laboral, crecí un montón en el manejo, en tener un jefe y como reportarme. Crecí un montón pero me falta mucho para aprender.

-¿Cómo fue esa experiencia? ¿Qué destacas?

-Fue muy buena, aprendí mucho. No creo que vuelva a esa empresa o a otra en otra área. Yo hacía importaciones y ahora me gustaría hacer exportaciones. Me quedé con una buena relación con el jefe y me llamó para ver si quería volver pero justo estaba navegando y le dije que no.

-¿La idea es quedarte acá?

-Sí por el momento. La idea es volver a competir. En marzo tenemos el mundial que se hace en Portugal y a fin de mes hay otro campeonato y en abril y mayo hay dos torneos, si se hacen en Francia y después ir a Japón.

-¿Cómo te ves a volver a competir?

-Va ser duro. Porqué no competimos en una flota muy grande desde hace un año en el mundial y tampoco tuvimos muchos campeonatos y va ser bueno, necesitamos correr. En nuestro deporte, entrenar no es lo mismo volver a competir.

-¿Porque?

-Competir te hace ganar experiencia en otras cosas.

-¿Qué expectativa tenes para el año que viene?

-Esperamos viajar para competir es lo que más queremos.

-¿En qué pudiste aprovechar en tiempo en tu casa en algo que no hacías?

-En poder estudiar cosas en navegación que normalmente no lo hacía porque llegaba cansada a mi casa.

-¿Como fue esa experiencia de entrenar a chicos por zoom?

-Fue raro. Al comienzo fue difícil, le tuve que agarrar la mano y me costó 6 meses. Entreno a chicos de 15 a 20 años como que ellos no se querían conectar a zoom y al final ya estaban casados porque no querían entrenar por zoom.

-¿Se acostumbraron?

-Sí. Pero estaban cansados era todo por zoom porque se aburrían.