viernes, abril 12, 2024

Lionel Messi y su línea de tiempo en un mural que es homenaje

Por Lucas Krampanis

Las paredes no solo son una pila de ladrillos unidos por una capa de cemento y maquillados con pintura, ellas también miran, esconden historias, son segundas y campeonas, gritan gol y emocionan. Como lo es el mural que pintó el artista plástico Ramón Cortéz, en la ciudad de San Francisco, provincia de Córdoba.

Esta atractiva pintura que está ubicada en la esquina de Vélez Sarsfield y Belgrano, retrata la vida futbolística argentina de Lionel Messi. Su realización comenzó una vez terminada la Copa América 2021 y finalizó siete semanas después. En ella se puede visualizar desde un pequeño Messi haciendo jueguitos en su infancia con la camiseta de Newell’s Old Boys de Rosario, hasta el capitán de la Selección argentina besando el último trofeo obtenido por la Albiceleste, pasando por distintas etapas de frustración.

“El mural cuenta una historia de perseverancia, de entrega, de amor y pasión, que es lo que yo siento por el arte y por el fútbol, y veo que es lo que Lionel (Messi) entrega por ese deporte”, de esta manera repasa Monchito, como es conocido el artista en la ciudad sanfrancisqueña, qué trató de expresar en la obra. “Dicen que las cosas muchas veces se hacen por amor al arte y yo a esto lo hice gratis y, siendo sincero, creo que Leo no hace una gran diferencia económica viniendo a la Selección. En vez de amor al arte, amor a la camiseta, diría yo que es lo de él”, así traza el pintor un paralelismo por el desinterés económico entre él y el del 10 argentino en la Selección.

Si bien este mural generó que mucha gente se acercara para sacarse fotos y apreciar las imágenes de Lionel Messi, no todas fueron palabras de gratitud o mensajes positivos, ya que Cortéz manifiesta que recibió críticas donde se le reprochaba que no haya pintado ninguna figura con las medallas del segundo puesto: “Me dijeron que por qué lo ponía con la copa y no con la medalla plateada, creo que esa gente ignora que está pintada la imagen de él (Messi) cuando pierde la final del Mundial y se queda mirando la copa. Me gusta que se vean las dos caras de la moneda”.

Al artista no se le hizo nada fácil encontrar un lugar donde pudiera pintar esta obra, estuvo varios meses tratando de localizar una pared que tuviera las dimensiones necesarias y estuviera ubicada en un sitio donde hubiera un gran flujo de transeúntes. Finalmente, luego de algunas charlas y tratando de convencer al dueño de la pared de llevar a cabo el mural, se pudo concretar la realización en el muro que mide 16.5m por 5.5m. Para llevar a cabo esta obra, Monchito necesitó 40 latas de pintura, de medio litro cada una, las cuales tiene guardadas de recuerdo. Además, el profesor de artes visuales tuvo que dejar de lado otros trabajos donde sí iba a recibir una remuneración económica.

El tiempo empleado por día para que Cortéz pudiera culminar la obra en siete semanas fue de tres horas diarias, aunque había algunas oportunidades en las que no podía asistir, debido al duro frío invernal. Otra adversidad que debió enfrentar este pintor hincha de River Plate fue el viento sur que le generaba temor cuando estaba pintando las partes altas mientras estaba sobre un andamio, debido a su miedo a las alturas y el viento norte, que soplaba cuando estaba subido al techo y que lo empujaba hacia abajo.

El artista, que pinta desde el 2012, reconoce que la realización del mural no hubiera sido posible sin la ayuda de diferentes personas, como la artística Rincón de colores, que fue la encargada de donar las latas de pinturas y del dueño de la panadería Las Cañitas, quien ayudó a transportar las herramientas y materiales. Aunque, sin desprestigiar a todos los colaboradores, la colaboración que manifiesta el artista plástico como más presente e importante fue la de su esposa e hijo: ”Mi señora me ayudó con algunas pinceladas en la parte de abajo. No es fácil, yo me levantaba a la mañana y me venía al mural, después le mandaba un mensaje a mi esposa para decirle que venga a comer unos sanguches mientras pintaba y así pasábamos la tarde durante los fines de semana. Mi hijo, hasta ahora me dice ‘Papi, ¿vamos al mural?’, le quedó grabado”.

La obra, que fue declarada como de interés cultural de la ciudad por la Municipalidad de San Francisco, era visitada mientras se estaba realizando por personas de pueblos aledaños, una de esas visitas fue la de un habitante del pueblo de Pampayasta, que le ofreció hacer el mural que actualmente está realizando Monchito en aquel lugar.

Actualmente, los vecinos iniciaron la propuesta para colocar una urna metálica, para juntar dinero y que de esta manera el artista pudiera seguir haciendo murales en la ciudad.

El antiguo baldío donde se encuentra la pared hoy es un paisaje elegido por personas que llegan de todas partes para sacarse fotos y sentir que de alguna manera están un poquito cerca de Lionel Messi. El muro cuenta con un lugar reservado, donde Cortéz espera poder pintar la única figura que falta, la de Messi levantando la Copa del Mundo, mientras tanto, el pintor no pierde las esperanzas de que el capitán de la Selección argentina se acerque a conocer la obra que le dedicó.

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