miércoles, mayo 20, 2026

El Talismán de Argentina: llanto en Brasil y su lucha por estar en otro Mundial

Por Matías Recchioni

Mundial de Brasil 2014. Un 9 de julio. En São Paulo. Luego de 120 minutos sin goles ante Países Bajos, la tanda de penales definió al clasificado. Argentina, entrenada en ese entonces por Alejandro Sabella, volvió a una final del mundo tras 24 años. Los jugadores festejaban, pero la cámara se fue con la tribuna. Allí apareció él. Tenía la cara pintada, dividida en dos, con los colores de la bandera y una camiseta de San Lorenzo con el 33 en el pecho. Llorando. Pero era un llanto de alivio y emoción por el momento. Acompañado del grito “¡Vamos!” estaba Rodrigo González Cejas, alias Máquina o Talismán. 

Rodrigo es una persona muy creyente. Viaja todos los años a Tilcara, el religioso pueblo en la Quebrada de Humahuaca. Conecta con la espiritualidad muchas de sus situaciones en la vida. “Dios me hizo conocido con la gente, pero me tenía una misión. Había que pasar por lo peor (refiriéndose a las finales perdidas) para ver cómo fue cambiando. Me mostró que todo era posible. Me mostró lo mejor”, expresó desde un bar mientras almorzaba. 

Otra muestra de su fe en Dios fue en 2017, cuando viajó a Israel en uno de sus pocos viajes de ocio. En Jerusalén, mientras recorría la ciudad sagrada del catolicismo, uno de sus compañeros de excursión lo encaró en inglés, idioma que es básico para Rodrigo a pesar de tantas travesías, y “me señaló la camiseta de Argentina, en el escudo, me dijo que íbamos a tener tres estrellas y que yo iba a ver ese día”. Ese momento quedó grabado a fuego dentro de su mente. “Cuando pasó lo de Catar me acordé de ese hombre, fue una de las maneras que Dios se comunicó conmigo”, agregó. 

Su vida fuera de las tribunas no es muy diferente a la del resto. Es abogado desde 2008, trabaja en el estudio jurídico de sus padres, con quienes comparte profesión. Para viajar usa su dinero y también pide ayuda a sus padres, familiares, y al banco. Además, hace sus propios sacrificios y confesó los sacrificios que hace para ir a los eventos y mundiales: “No me doy gustos. El auto lo vendí antes de ir a Catar, si ando en monopatín no tengo ningún problema”. 

También, en las redes sociales cuestionan la forma en la que gasta su patrimonio. “Muchos dicen que si tuvieran ese dinero harían lo mismo que yo. Hay que tener condiciones para estas cosas, no solo la plata. La logística, cómo averiguar todo. Tengo más de 30 años de cancha. La mayoría no haría ni un cuarto de lo que hago yo”, sentenció. 

Sobre otros comentarios explicó:  “La gente se imagina muchas cosas que no son realidad. Dicen que cobré una herencia y por eso hago estos viajes. No entiendo por qué buscan minimizar todo lo que hacés”.

Desde la Copa del Mundo celebrada en Brasil hace 12 años la Selección Argentina disputó 148 partidos entre todas las competencias posibles. Talismán asistió a todos, o casi todos. Su única ausencia fue en el partido ante Uruguay por las Eliminatorias Sudamericanas en La Bombonera por noviembre de 2023. ¿El resultado?. Victoria de los charrúas por 0-2.

Rodrigo, para el último Mundial tuvo la suerte de conseguir entradas fácilmente, y asistió a 48 partidos en total. Pero en 2026 todo es más complejo.  “Este mundial estoy medio complicado. No puedo estar comprando entradas a lo loco. En Catar salían a un precio y ahora están cuatro veces más. Además, la FIFA se avivó de la reventa y sacó una oficial. Una entrada para la final está a más de 10 mil dólares”, indicó.  

A pesar de su preocupación por las entradas, aclaró varias veces que no pretende que se las regalen, él quiere que la AFA o algún sponsor le diga el precio y está dispuesto a pagarlas al valor oficial, para no estar rompiéndose la cabeza por no poder ir a un partido de Argentina.

Falta menos de un mes para que la Selección Argentina debute en la Copa del Mundo 2026 ante Argelia. Los dirigidos por Lionel Scaloni llegan como campeones del torneo y, por qué no, siendo favoritos al bicampeonato. Rodrigo estará cómo siempre, porque ya tiene los pasajes, pero su preocupación pasa por otro lado: conseguir las entradas para los partidos a un precio razonable. ¿Podrá lograrlo, y cumplir con la tradición de ser el Talismán de la Selección?

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