Por Bruno Bellizzi
La visita de dos ex futbolistas de las décadas del 60/70 a una clase de Deportea permitió reconstruir, a través de sus testimonios, una forma distinta de vivir y entender el fútbol. Oscar López y Adolfo “El Polaco” Wenner compartieron sus experiencias en una entrevista con estudiantes de periodismo, en la que repasaron sus trayectorias, las condiciones de juego de la época y las diferencias con el presente.

Oscar López se definió como un delantero un poco distinto a los de su época, más técnico que goleador y con tendencia a retroceder en el campo para participar del juego. Explicó que si bien él se reconoce nueve, no cumplía el rol clásico de punta, ya que se movía desde atrás y compartía ataque con otros delanteros. Recordó que buscaba ubicarse cerca del mediocampo, precisamente cerca del volante central rival, para encontrar espacios y jugar con mayor libertad.
Durante su pasó por el fútbol argentino, López destacó su etapa en Deportivo Morón, donde valoró a sus compañeros. Mencionó su sociedad con Gerónimo Gigliani, un jugador creativo, un diez clásico. También recordó un gol que le convirtió al histórico arquero de River, Amadeo Carrizo, al que consideró uno de los más importantes de su carrera.
En su relato aparecieron las dificultades del ascenso, como el estado de las canchas y el clima hostil. Indicó que escenarios como el de San Telmo eran complejos, no solo por el estado de la cancha sino también por los insultos constantes y la ubicación de la misma, en la Isla Maciel. A pesar de eso, aseguró que nunca sintió temor dentro del campo.
López también se refirió a su paso por Colombia, donde jugó durante un año. Explicó que su experiencia en Atlético Nacional le permitió una mejora económica importante. Señaló que gracias a eso pudo construir su casa. Sin embargo, sostuvo que el equipo tenía un estilo más individual que colectivo, aunque valoró el nivel general.
Por su parte, Adolfo Wenner describió una carrera marcada por el esfuerzo y el trabajo paralelo. Indicó que, durante gran parte de su trayectoria, “debía trabajar por la mañana, porque los ingresos en el ascenso no eran suficientes”. Recién en Quilmes logró una mejora económica, aunque nunca dejó sus otras responsabilidades.

El ex arquero recordó sus inicios en el potrero y su paso por clubes como Racing y San Telmo. También mencionó el servicio militar obligatorio, al que responsabilizó por un deterioro físico. Destacó partidos importantes como un triunfo ante Lanús en 1975 y el ascenso frente a Platense. Ambos momentos fueron centrales en su carrera.
Finalmente, ambos reflexionaron sobre las diferencias con el fútbol actual. Coincidieron en que “antes se pegaba más, pero también había más espacio para los habilidosos”. También opinaron sobre el rol del VAR, y compartieron que el fútbol siempre fue un juego de picardía. Aunque reconocieron la calidad actual, los dos creen que hoy se juega muy rápido con un ritmo más frenético y donde el habilidoso con la pelota abunda menos.



