La segunda oportunidad de Qatar

Por Melina Contino

“Todavía estamos un poco atrasados. El país seguirá trabajando para que la próxima vez que Qatar venga a una Copa Mundial, ojalá pronto, podamos competir mejor”. La frase de Félix Sánchez, el ex director técnico español, fue pronunciada en noviembre de 2022 en Independent España, mientras su selección se despedía de su propio Mundial. Qatar acababa de convertirse en el primer anfitrión de la historia en perder sus tres partidos de la fase de grupos y marcharse sin sumar un solo punto.

El 14 de octubre de 2025, Qatar derrotó 2-1 a Emiratos Árabes Unidos y consiguió algo que nunca había logrado: clasificarse a una Copa del Mundo a través de las Eliminatorias asiáticas. Ya no como anfitrión, sino por mérito deportivo. Entre una eliminación que expuso todas sus limitaciones y una clasificación histórica, se construyó el recorrido que llevó al país de la decepción mundialista a la búsqueda de una segunda oportunidad.

El Mundial de 2022 había sido presentado como la gran carta de presentación de Qatar ante el mundo. Durante los doce años que separaron la elección de la sede y el inicio del torneo, el emirato construyó siete estadios desde cero, remodeló uno e invirtió más de 220 mil millones de dólares en infraestructura. Sólo en estadios se destinaron alrededor de 6 mil millones de dólares, convirtiéndose en la edición con mayor desembolso económico.

El Seleccionado qatarí debutó ante Ecuador y se convirtió en el primer anfitrión de la historia en perder el partido inaugural de un Mundial. La derrota por 2-0 marcó el inicio de una campaña que rápidamente expuso sus dificultades para competir al máximo nivel.

Días después llegó el 3-1 frente a Senegal. Con ese resultado, y a falta de un encuentro por disputar, el Seleccionado quedó eliminado en la primera fase, convirtiéndose en el primer anfitrión en quedar afuera tan rápido.

La derrota 2-0 ante Países Bajos terminó de sellar el balance estadístico: tres partidos jugados, tres derrotas, un gol convertido y siete recibidos. El único tanto qatarí en la historia de los Mundiales fue obra de Mohammed Muntari, durante el encuentro ante Senegal.

“No me siento decepcionado ni avergonzado. La Copa del Mundo es la competencia más exigente y sólo unos pocos pueden estar aquí”, aseguró Félix Sánchez en la conferencia de prensa previa al último partido del grupo.

Para Sánchez, la participación en Qatar 2022 no representaba el final: “Si trabajamos en esto día a día, poco a poco estaremos más cerca de este nivel”, sostuvo. Con el paso de los años, sus palabras dieron frutos como el punto de partida de una reconstrucción que llevaría a Qatar a volver a una Copa del Mundo por sus propios medios.

Tres años antes del Mundial, la Selección había conquistado la Copa Asiática 2019, el mayor logro de su historia. Aquel equipo sorprendió al continente al derrotar a Japón en la final y levantar por primera vez el trofeo. Lejos de ser una actuación aislada, el conjunto volvió a coronarse campeón en la edición de 2023, convirtiéndose en la segunda selección capaz de ganar dos Copas Asiáticas consecutivas en el siglo XXI.

Pedro Miguel, uno de los referentes del plantel, habló con la prensa previo a las Eliminatorias. “Tenemos que trabajar duro, jugar bien toda la temporada y llegar de la mejor forma al Mundial”, afirmaba. El defensor destacaba la importancia del respaldo: “Siempre apreciamos el apoyo de la gente. Por nuestra parte vamos a darles todo para que estén contentos”.

Mientras tanto, el contexto también jugaba a favor. La FIFA confirmó que el Mundial 2026 pasaría de 32 a 48 selecciones y Asia aumentaría sus plazas. El continente tendría ocho cupos directos y una vía adicional de repechaje. El escenario abría nuevas posibilidades para selecciones emergentes como Qatar, aunque clasificar seguía sin ser una garantía.

En mayo de 2025 llegó uno de los cambios más importantes del ciclo. El español Julen Lopetegui asumió la dirección técnica del Seleccionado en reemplazo de Luis García. Con experiencia en la selección española y en grandes clubes como el Real Madrid y el Sevilla, aterrizó en Doha con una misión: clasificar a Qatar a la Copa del Mundo. “Nada más llegar, cambié la palabra ‘exigencia’ por ‘sueño’. Estábamos persiguiendo algo que nunca se había conseguido en la historia”, expresó en Coach Voices.

La recompensa llegó el 14 de octubre de 2025. La victoria por 2-1 frente a Emiratos Árabes Unidos le permitió quedarse con el primer lugar de su grupo en la cuarta ronda de las Eliminatorias asiáticas y asegurar su presencia en la Copa del Mundo de 2026. El festejo tuvo un significado especial.

En esta edición, disputada en Estados Unidos, México y Canadá, Qatar se encontró en una realidad distinta. Cuatro años después, en su debut ante Suiza, obtuvo el primer punto en una cita mundialista. El próxima partido será contra Canadá y cerrará su participación en el grupo B contra Bosnia Herzegovina. ¿Logrará acceder a 16vos de final?

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