miércoles, abril 29, 2026
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Garín Tenis de Mesa: lo importante es competir

Por Juan Tobías Graib

El club escobarense GTM (Garín Tenis de Mesa) se llevó el subcampeonato de la Superliga “A” de Equipos de la FeTeMBA (Federación de Tenis de Mesa de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano), después de perder 2-3 contra el Alvear Club. Su liderazgo en la tabla anual y la intención de repetir la hazaña de 2023 parecían predecir un cierre perfecto de temporada en la categoría máxima de la Federación.

Pero el rendimiento del equipo azul también se reflejó en los demás torneos: se llevó la División de Honor tras ganarle la final a Ferrocarril Oeste por 3 a 0 y se quedó con el segundo puesto de la Segunda y Tercera Categoría. En el último año, Garín ganó todos sus siete títulos de la Federación: en 2023 consiguió su primera Superliga “A”, después de vencer a ‘Ferro’, y se consagró en la 2da, 3ra, 4ta y 6ta categoría.

Para nosotros, que un club de Provincia lo hiciera fue como si Yupanqui hubiera ganado la Copa Libertadores”, opinó Iván Santucho, entrenador de federados en GTM, acerca de su rendimiento en la última temporada. “No todos tienen chance de presentar un equipo por categoría y que sean competitivos. Quisimos demostrar que, por debajo de la Superliga, también tenemos chicos iniciando y compitiendo. Creo que eso fue un llamado de atención: ‘cada vez que te cruces con GTM, va a tener un equipo fuerte’. No nos anotamos por anotarnos”.

Lucas Bayona, compañero de Santucho y múltiple campeón de tenis de mesa, comentó que en esta liga se compitió sabiendo que iba a ser más difícil que la del año pasado: “Dicho y hecho, el club sacó muchos podios; muy pocos primeros puestos, pero más podios de lo que esperábamos. Significa que los chicos reconocieron y pusieron los pies sobre la tierra. Entendieron que ganar es fácil y el tema es ganar de vuelta”.

Fue de los pocos equipos que participó en todas las categorías de la FeTeMBA, gracias a que presentó 48 jugadores. Está en el puesto nº 4 en el ranking de Clubes de la TMT (Tenis de Mesa para Todos) y es el mejor ubicado de la Provincia. Desde el Polideportivo Luis Monti, sede del club facilitada por el Municipio de Escobar, GTM dice presente en competencias provinciales, nacionales e internacionales.

GTM Garín jugo de local con APV por la Superliga de FeTeMBA - Radio Deportes Escobar

Estructura

El funcionamiento del GTM se basa en cinco personas: Dardo Santucho, delegado de FeTeMBA y co-creador; Rubén Bentancourt– vocal de la Federación, co-creador y entrenador ITTF del nivel inicial con Luciano Bentancourt; y los entrenadores de federados Iván Santucho y Lucas Bayona, el n°1 del ranking TMT y exjugador de la Selección Argentina. Entre ellos, manejan tanto el área deportiva como administrativa del club. Iván Santucho explicó que tienen un grupo de WhatsApp en el que se informan y tratan de estar en contacto todo el tiempo, y que eso los llevó a poder manejarse mejor.

Tenimesistas de todas las edades y categorías se entrenan los martes y jueves en el Luis Monti. Las clases para aficionados se dan entre las 17.00 y las 18.30, mientras que los federados se hacen un lugar de 18.30 a 20.30. Rubén y Luciano Bentancourt manejan el turno inicial, para luego darle el espacio a Lucas Bayona y a Iván Santucho con los jugadores de mayor nivel.

Para mantenerse en el alto rendimiento, los competidores de GTM se someten a una preparación física aparte del entrenamiento frente a las mesas. Rubén Bentancourt, de 65 años de edad, describió una sesión: “Se empieza con fuerza general; para los isquiotibiales, los cuádriceps, usando el peso. Hacemos una o dos sesiones de cardio para la velocidad. Cada uno lo hace distinto, yo lo hago los lunes, miércoles y viernes. Todos los que están en categorías altas entrenan todos los días; cuanto más entrenás, más suerte tenés. La preparación va de la mano con el aprendizaje. Mantener el foco de atención en el nivel más alto posible es importante; te desatendés un poquito y estás 4 a 0 abajo”.

Dependiendo de la competencia, es distinto el entrenamiento porque cambia la consigna del ejercicio a la hora de competir”, explicó Luciano Bentancourt, para diferenciar las clases. “En niveles más avanzados se usa un ejercicio de punto de partido y en niveles iniciantes es más de carga: aprender los golpes, acumulación, repetición del golpe para automatizarlo y que salgan de forma natural en un futuro”.

Para distribuir a sus jugadores, GTM trata de abocar gente inicial a los torneos semanales de TMT y los federados a FeTeMBA, “pero que ‘mechen’ con TMT para adquirir competencia”, según agregó Iván Santucho.

A tres cuadras de la Ruta Panamericana, el Polideportivo Luis Monti funciona como la casa del equipo azul. Con 1000 m2, el predio ofrece 8 mesas Almar con separadores y un piso rústico. Para el último Torneo TMT organizado ahí, refaccionaron la iluminación gracias a una rifa de 100 números y pintaron el suelo después de canjear unas paletas por pintura azul. “La gente quedó muy contenta con el lugar y nos felicitó por cómo había cambiado el club. Para ser grande, hay que tener una estructura grande”, comentó Santucho.

Garín está auspiciado por Chole, empresa orientada a la limpieza de gomas; la casa de comida asiática El Nuevo Emperador y el fabricante de gomas Donik. Sobre el método de sponsoreo del club, Santucho contó que se manejan mediante cambios: “si me dan diez limpiadores, cinco son de regalo y cinco son para vender a precio de costo. Esos de regalo los daría como premio en un torneo con unas medallas, en vez de dar copas grandísimas”.

El proceso

Si bien el boom regional de GTM no llegó hasta 2023, su nacimiento se remonta a 2007, cuando Dardo Santucho y Rubèn Bentancourt trabajaban en Ford y Volkswagen, respectivamente. Acompañados por sus hijos, Iván Santucho y Luciano Bentancourt, organizaban torneos de ping pong entre empresas

Pero Dardo y Rubén querían ampliar sus conocimientos y mejorar en el deporte. Iván Santucho contó que, ese mismo año, pasaron al club 25 de Mayo “porque enseñaban tenis de mesa y estaba cerca. En 2009, uno de los chicos abrió un club en Garín que se llamaba Soul Ten. Este muchacho se fue y nos quedamos nosotros; ahí se decidió formar GTM. Empezó a venir la gente para acá y quedaron a cargo mi viejo (Dardo Santucho), Rubén (Bentancourt) y Sebastián Jiménez, que también trabajaba en Ford”. Para capacitarse, Rubén Bentancourt hizo el curso de entrenador ITTF en Paraguay, mientras Luciano jugaba en la Selección Argentina de Tenis de Mesa juvenil. 

Alejandro Gómez, creador de la marca Almar (fabricante de mesas) y conocido del club, vio en GTM una oportunidad única: era de los pocos clubes de tenis de mesa por fuera de Capital Federal. Con la intención de expandir el deporte a la Provincia, Gómez le dió nueve mesas al club bajo un plan de pagos.

Hasta 2016, Garín compitió en Torneos TMT sin hacer pretemporada, ya que el lugar en el que jugaban las de local permanecía cerrado durante el verano. Pero sus resultados llamaron la atención del Municipio de Escobar, que les cedió un lugar en el Polideportivo Luis Monti. A cambio de una sede fija sin alquiler y de horarios más holgados, el equipo azul siguió llevando medallas a la ciudad y compitiendo en los Juegos Bonaerenses. “Nos dieron un salón que tenía dos canchas de vóley sin uso. Tenía muy buen espacio, pero la realidad es que no estaba bien cuidada. Estaba muy abandonada. Cómo lo usamos sólo nosotros, nos dieron la posibilidad de hacer lo que queramos y lo fuimos levantando poco a poco”, contó Santucho, sobre la casa del GTM.

El tenis de mesa en el GTM sigue creciendo con talentos propios de su semillero - Radio Deportes Escobar

Iván Santucho empezó a administrar el club en 2018, con el fin de ayudar a Dardo. Entrenó ambos turnos durante dos años, hasta la llegada de Luciano Bentancourt en 2020 y Lucas Bayona en 2021, quien volvió al país luego de competir en Europa durante años. Su hermano, Rodrigo Bayona, hizo posible su llegada ya que lo tentaba jugar en el mismo club que él. A tres años del arribo al club, Iván Santucho opinó que Bayona “le dio un salto de calidad al club, tanto en lo deportivo como en lo personal, que necesitaba para ser grande y humilde, como le enseñamos a los chicos”.

El futuro, presente

Con respecto a la temporada próxima, GTM planea integrar más juveniles en sus filas y entrenarlos en el nivel inicial. “Vamos a presentar el proyecto al Concejo Deliberante (de Escobar) para que nos habiliten a ir a colegios con mesas y hacer una exhibición o torneos intercolegiales y que, de ahí, se sumen a la actividad”, explicó Lucas Bayona, sobre el plan a futuro. “Lo más probable es que intentemos sumar un turno más, una hora antes. Queremos capacitar a dos o tres chicos del club para que puedan tomar las clases con los pequeños jóvenes”.

La FeTeMBA determinó que los jugadores de séptima división en el ranking TMT no podrán integrar los equipos de las distintas categorías. En consecuencia, Garín no se presentará para competir en la Sexta ni en la Séptima. Bayona contó que, bajo el nuevo reglamento, “los chicos de 7ma división van a jugar Torneos TMT hasta que puedan subir y pasar a jugar en la Federación. Preferimos anular los equipos de sexta y séptima para que vayan a jugar la quinta”.

Además, Bayona fundamentó que armar varios equipos por categoría “es para que tengan más roce de competencia. Poder formarlos significa que la mayoría se está acoplando y subiendo de nivel. Uno va a estar para foguearse y sumar más partidos, mientras que el otro va a estar parado para pelear el torneo”.

 

Auge japonés en la tierra de los campeones mundiales

Por Lucas Torre y Martina Pereyra

La influencia de Takahara y su paso por Boca. ¿Cómo y cuándo fueron llegando a la Argentina? El desembarco de jugadoras niponas y su adaptación al fútbol femenino local. 

Japón y Argentina, dos países con costumbres y culturas totalmente distintas que están unidos por una misma pasión: el fútbol. Uno se destaca por ser completamente organizado y estructurado, mientras que en el otro predominan las destrezas individuales y el potrero. 

En el año 2001 Naohiro Takahara llegó a Boca procedente del Júbilo Iwata con la intención de extender el mercado xeneize hacía los países asiáticos, ya que el club pasaba por un buen momento y visitaba tierras niponas por la Copa Intercontinental. Este fue un boom mediático, debido a que el jugador venía desde el otro lado del mundo y lograba ser el primer japonés en la historia del fútbol de primera división. Si, de primera división, pero no el primero de la historia. Yasushi Kawakami era un niño que a los cinco años dejó su Okinawa natal para mudarse a la Argentina con su familia en 1968, en el 82’ realizó su debut en la primera de Banfield y jugó por cinco años en la segunda categoría del fútbol argentino, casi 20 años antes de Takahara.

 

La costumbre trasciende géneros: la falsa información sobre Ichika Egashira

En el mercado de pases de este año se oficializó la llegada de Ichika Egashira a River Plate procedente de Excursionistas, pero ¿cómo llegó Egashira a Excursio? Tras no jugar en su equipo en Japón, decidió mudarse a la Argentina para probar suerte en el fútbol “de los campeones del mundo” y mediante un convenio de la Universidad Nacional de Tres de Febrero consiguió una prueba en el equipo de Bajo Belgrano, donde jugaría un año antes de vestirse de rojo y blanco. La llegada de Ichi a River se anunció a bombo y platillo, no solo por el lado del marketing, sino también por la importancia de su fichaje, ya que fue una de las más destacadas del torneo 2023: “La primera japonesa de la historia del fútbol femenino llega a River”. Lastimosamente para aquellos medios adictos al clickbait, este título es falso, al igual que fueron los de Takahara, ya que en los 90’ Kaori Nagamine jugó tres partidos en Yupanqui. Desde Japón, la futbolista seguía las noticias televisivas sobre el fútbol de Argentina y no vino por Messi, sino por Diego Maradona: “Lo único que lamento de Ichika es que no juegue en Boca”, dijo entre risas en una entrevista con “PanaFem” previo a desearle mucha suerte en esta nueva aventura.

Egashira es fanática de Messi y ya tuvo el placer de conocerlo. El 25 de marzo de 2023 el predio donde entrena la selección argentina se rebautizó como “Lionel Andrés Messi” en un acto llevado a cabo en dicha sede. El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, invitó a los capitanes y referentes de todos los clubes fútbol argentino y ahí es cuando aparece la figura de la primera japonesa profesional en la historia del fútbol femenino junto al capitán del seleccionado albiceleste: “Es un día que no voy a olvidar nunca, no me salían las palabras”, dijo Ichika en diciembre de ese mismo año en una entrevista con “Japón Hoy TV”.

El impacto por la llegada a River de Egashira fue notorio en Japón, y en el mismo mercado tres nuevas jugadoras fueron anunciadas en clubes argentinos: Luna Watanabe en Ferro Carril Oeste, Fuko Takahashi en Gimnasia y Esgrima de La Plata y Yuria Sasaki en Boca Juniors.

Lo de la nueva gladiadora es un caso aparte. Cuando tenía 12 años, Yuria ya jugaba en una escuela de Boca en Tokio que está principalmente ubicada como una estrategia de expansión, pero también de búsqueda de jóvenes talentos masculinos. Tras varios intentos de la familia Sasaki hacia la academia en búsqueda de la aceptación, lo consiguieron y hoy, diez años después, representa los colores que la introdujeron en el mundo del fútbol a 18.000 kilómetros de La Bombonera. 

Su debut fue nada menos que contra River en la primera fecha del torneo femenino 2024, ingresó desde el banco en el segundo tiempo y fue amonestada. Luego del encuentro, declaró con orgullo y humor que su actuación “fue a lo Boca”. El resultado fue un 2-0 a favor de las xeneizes, pero eso es algo anecdótico, ya que por primera vez en la historia del fútbol argentino se enfrentaron dos japonesas en un partido: el River de Egashira contra el Boca de Sasaki.

Luna Watanabe fue una fuerte apuesta de Ferro y ha sido una de las jugadoras más jóvenes en la historia en emigrar desde otro país a la primera división femenina de la Argentina y a tan corta edad, ya que tiene 20 años y poca experiencia en el fútbol. Fernando Moya durante muchos años intentó atraer talento joven japonés masculino a la Argentina sin mucho éxito, pero en la rama femenina claramente le fue mejor debido a que fue clave a la hora de negociar la llegada de Luna al club de Caballito. Moya también es el representante de Ichika y de Takahashi, y realiza constantemente pruebas en Japón de jugadoras y jugadores amateurs que salen en vivo vía redes sociales. La mediapunta atrajo a Ferro por su zurda y su juventud, la agencia se encargó del papeleo y los trámites, y la joven firmó contrato hasta fin de año.

Fuko Takahashi es la más experimentada de las cuatro. Con pasado en Alemania, Takahashi se sumó a la exótica lista de incorporaciones de Gimnasia y Esgrima de La Plata. No fue la primera extranjera en el mercado de fichajes de enero, ya que se sumó a la colombiana Gabriela Camargo y a la brasileña Malu Macedo. El Lobo la presentó con un video de Dragon Ball Z, dibujo animado característico de Japón, junto a sus primeras palabras como parte del conjunto platense: “¡Estoy contenta por estar aquí, vamos Lobo!”. Takahashi fue recibida por sus compatriotas en el Aeropuerto de Ezeiza junto a Fernando Moya, quien también fue una parte clave a la hora del scouting y el reclutamiento, ya que Fuko se encontraba jugando en la liga nacional de su país con el Harmia Albion.

Ichika Hegashira, pionera de esta camada, demostró estar muy entusiasmada por el hecho de que sus compatriotas se animen a seguir sus pasos y dijo que la adaptación es costosa, pero que valía la pena: “Estás lejos de tu familia, pero allá no podía vivir de esto. Nos solemos juntar a comer con las otras japonesas y estamos juntas”, declaró la jugadora de River a Ángela Lerena en una entrevista en TNT Sports.

 

 

 

¿El éxodo de japonesas fue positivo? 

Excursionistas vendió todas las camisetas de Ichika Egashira, River incorporó a una jugadora joven con experiencia, sumado a eso puede hacer campañas grandes de marketing debido a la magnitud del club. El caso de Boca es similar y Yuria Sasaki suele ser una de las caras a la hora de presentar nuevas camisetas o anunciar el equipo por redes sociales. Gimnasia y Ferro apostaron y ganaron, ya que también cuentan con múltiples interacciones en redes y un sentimiento de pertenencia con otro país y en un continente lejano. Las xeneizes de Sasaki lideran el torneo, la jugadora va encaminada a ser la primera campeona japonesa en la historia del fútbol argentino. En el tercer puesto están las millonarias de Egashira, que por primera vez en mucho tiempo se encuentran cerca de la cima de la tabla. Cuartas están las chicas de Ferro, donde Luna Watanabe suele ir al banco y suma minutos de experiencia con ocasionales ingresos, y en quinta posición está el Gimnasia de Fuko Takahashi. Todas en la zona alta de la tabla de la liga de primera división argentina.

 

Japón, un pueblo criado a potrero y Maradona

La gran diferencia entre ambas ligas se da en el aspecto físico. Los japoneses son más ordenados, le dan prioridad a lo colectivo; en Argentina triunfa el individualismo y la gambeta, por lo cual no parece una mera coincidencia que las cuatro jugadoras niponas en el fútbol local sean punteras, ágiles y corredoras. 

Otra de las grandes conexiones con Argentina son sus ídolos. Marcos, de @FútbolSamurais (Perfil de X), le adjudica la idolatría japonesa hacía Diego Armando Maradona a la época consumista de la sociedad asiática, que coincide con el Mundial de fútbol de México 1986, donde Argentina se proclamó campeón. Algunos de los jugadores japoneses que se desarrollaron en la élite lo hicieron con impronta sudamericana: el Diego nipón supo ser Shunsuke Nakamura, quien por problemas de comunicación abandonó España, pero supo ganar títulos asiáticos en dos ocasiones. El actual abanderado de este estilo es Ritsu Doan, un medio que se desempeña en la Bundesliga alemana y que ya disputó un Mundial. 

Las hinchadas de los clubes de fútbol japonés cuelgan telones, llevan bombos y van a la cancha con ropa deportiva, sin saco ni corbata, pero también sin violencia ni marginalidad; sí con pasión y ritmo, así como se ve en el video de Joaco Santos (Perfil de Youtube) conociendo estadios japoneses. 

Maradona dejó una gran huella en Japón. Cuando el fútbol todavía no era tan popular en el país asiático, la serie de manga y animación Captain Tsubasa (lo que en América Latina fue conocido como Súper Campeones) atrapó a los espectadores con jugadas futbolísticas que parecían imposibles, pero que el astro argentino logró llevar a la realidad. Tanto es el fanatismo en Japón que incluso tienen máquinas expendedoras con muñequitos de Diego cuando fue el director técnico de la selección argentina en Sudáfrica 2010.

Maezono Masakiyo fue uno de los jugadores que soñaba con poder jugar como Maradona, de chico alquilaba videos de fútbol internacional en un local de deportes de su barrio y se dedicó a imitar las jugadas y gambetas del astro argentino. Llegó a ser capitán de su selección en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, en los que Japón volvió a participar en la disciplina después de ausentarse en los siete anteriores. Llegó a declarar que su estilo de juego no habría existido si no lo hubiera tenido como referente a Maradona.

 

Marista Rugby Club, el semillero de Los Pumitas

Por Laureano Vergara

Marista es un equipo del rugby mendocino histórico y a la vanguardia en toda la región. En los últimos 4 años ha formado alrededor de 20 jugadores que compiten en países del exterior como Australia, Francia e Inglaterra. Un conjunto ganador que tiene como objetivo principal formar grandes personas y transmitir buenos valores. El club con mayor representación en Los Pumitas. O, como dicen sus socios más veteranos: “Una gran familia”.

Desde el pasado 2 al 12 de mayo se llevó a cabo en Sunshine Coast, Australia, la primera edición del Rugby Championship M20, que contó con la participación de Argentina, Sudáfrica, Nueva Zelanda y su anfitrión. Este certamen busca incorporar competencia a la categoría y sirvió como preparación para el Mundial M20 que comenzó el 29 de junio. En la lista de 31 convocados de Los Pumitas para el campeonato debutante, aparecieron los nombres de Genaro Podestá, Agustín Sarelli y Estanislao Rodríguez. Todos ellos, pertenecientes al “Cura”, lo que lo convirtió en el equipo con más jugadores en el seleccionado juvenil.

Uno pudo creer que este honor sería para algún conjunto correspondiente a las zonas que mayor competitividad presentan en el país, como lo son Buenos Aires, Rosario, Córdoba o Tucumán. Pero este no fue el caso. Marista es un club de la ciudad de Mendoza, fundado en 1961. Surgió a partir del colegio, perteneciente a la Congregación de los Hermanos Maristas.

En su haber cuentan con más de 1500 socios activos. En el área de rugby, no tiene un sistema de captación de talentos. La llegada de chicos y jugadores al equipo se da de forma natural. En la mayoría de los casos, es gracias a la historia familiar (abuelos, padres, hermanos que pasaron por el club) o a los amigos en común, por lo que los niños arriban. Como ejemplo sirven Estanislao Rodríguez ya que su papá fue jugador, o Genaro Podestá, ligado estrechamente a Marista debido a su familia. El éxito es a causa de la formación. 

Marista Rugby Club presentó su nuevo sponsor e indumentaria

Según Pedro Peñailillo, preparador físico del Plantel Superior y coordinador del área física, es fundamental que exista un trabajo interdisciplinario entre todas las partes involucradas en el staff. A lo que se apunta desde el plan de formación es que los chicos tengan su tiempo de aprendizaje en el deporte durante su etapa infantil; y que se mantenga en las categorías cadetes, donde se comienza a construir las bases físicas del jugador. Cuando lleguen a ser juveniles, incorporen la competencia, además de desarrollar al máximo las diferentes virtudes del deportista. 

Peñailillo afirma: “Para mí lo más importante de cualquier club son las categorías M13, M14 y M15. Es donde deberían estar los mejores entrenadores y preparadores físicos. Es necesario para tener una base sólida en M16, M17 y M18, donde se empiezan a incrementar las capacidades condicionales que son la fuerza, resistencia o potencia. Todo lo que hagan de cardio lo van a desarrollar antes. El problema está en que si tuviste entrenadores que lo único que les interesaba era ganar o hubo cosas que capaz no se trabajaron, como enseñar a tacklear, luego no pretendas que el chico tacklee bien. Todo se enseña. Desde Marista lo que queremos es atacar cada vez desde más temprana edad, para que cuando estén en una situación de tener que tomar una decisión, los jugadores puedan elegir la mejor”.

Entrenamiento del Plantel Superior

Para Marista, el trabajo interdisciplinario es muy importante. Por ello mismo, el Plantel Superior necesita de un amplio grupo de trabajo para sus tres equipos: Primera, Intermedia y Preintermedia. Juan Salvarredi, entrenador y responsable del área de análisis de video, dice: “Contamos con un Head Coach principal que es Daniel Roccuzzo. Después hay entrenadores por especialización: dos de scrum, dos de line out, dos de backs; uno de ellos especializado en el juego con el pie y el otro en defensa. Tenemos tres preparadores físicos, uno para cada equipo. También hay un kinesiólogo, llamado Tomás Laguna. Disponemos de tres managers y, por último, de un utilero, que a su vez es el canchero del club”.

Para el Plantel Superior, la pretemporada suele comenzar a fines de enero y dura un total de 7 a 8 semanas. Se empieza con una serie de pruebas físicas a los jugadores, que indican el punto de partida de las marcas que luego se buscan superar en cada entrenamiento. Para Peñailillo, lo ideal es que los deportistas se mantengan lo más activos posible y que entiendan qué es lo mejor para cada etapa. Buscan, como él dice, “generar hábitos saludables”.

La parte física tiene que ser lo más integral posible. Pretendemos que un jugador no solo sea fuerte sino que también sea potente y veloz”, confiesa Peñailillo. En los enfrentamientos, Marista es un conjunto completo, con variedad de armas, pero se destaca sobre todo en la intensidad. Pedro Peñailillo agrega: “Si uno quiere tener intensidad en los partidos, tiene que partir de la misma base durante los entrenamientos. Si dedicamos una hora y media, tiene que ser al 100%, no podemos regalar nada”.

La semana se divide en cuatro entrenamientos (se considera al partido del fin de semana como uno de ellos). Lunes, martes y jueves desde las 20:00 hasta las 21:30. Además del encuentro de los sábados. “Los lunes suelen ser con regenerativo, hielo y hacemos análisis de vídeo propio y del rival que vayamos a enfrentar. Los martes son los días de alta intensidad en donde tratamos de llegar a un cien por ciento. El preparador arranca con un buen físico. Realizamos scrum, line out con los forwards. Después, si tenemos que hacer ruck, que incluye muchos golpes, aprovechamos ese día. Los jueves, ya más cercano al partido, es una práctica de intensidad media: repasamos el sistema y las jugadas”, explica Salvarredi sobre el programa de entrenamiento.

Si algún jugador necesita ir al gimnasio, puede llegar un rato antes. Cada uno de ellos tiene un plan personalizado que busca potenciar ciertos perfiles físicos. El medio scrum, Genaro Podestá (foto) cuenta: “A mí ahora me está tocando tratar de ser más robusto y potente. Suelo hacer más series que el resto. Mayor cantidad de repeticiones con un poco menos de peso. En la actualidad, para ser un jugador “World Class” necesitás cumplir con ciertos requisitos físicos, que si no los tenés te pueden llegar a marginar a pesar de tus condiciones técnicas a la hora de jugar”Este tipo de división del entrenamiento no es el único que existe, pero sí es el que creen en el club que mayores resultados otorga. 

Genaro Podestá, jugador de Marista Rugby Club, integra el plantel de la UAR para los próximos Juegos Sudamericanos de la Juventud.

Pedro Peñailillo trabaja también como preparador físico en la Unión Argentina de Rugby. Una de las 5 Academias de la UAR (la del Oeste), tiene lugar, desde hace dos años, en el mismo club Marista, gracias a sus instalaciones. “He tenido muy buenos comentarios con respecto a los chicos que van a jugar al exterior. Por ejemplo, nosotros le hicimos la preparación de Pumas a Rodrigo Isgró, Gonzalo Bertranou y Juan Martín González (ex Marista), que estuvieron previo al Mundial. Los tipos manifestaron que se entrenaron casi mejor que en sus clubes”, admite Peñailillo.

Instalaciones en el predio

El “Cura” ha evolucionado a lo largo del tiempo. Uno de sus desarrollos más notorios, se da en el área de infraestructura deportiva. Cuentan con un predio de 12 hectáreas donde hay: 5 canchas de rugby con medidas profesionales, 2 canchas de hockey, una pileta, 4 canchas de rugby infantil y un gimnasio que ahora se ha ampliado; moderno, completo y que es del club. En el último año, adquirieron un terreno de casi una hectárea y media, que les permite expandirse aún más. A futuro, planifican la idea de hacer una cancha de rugby y una de hockey en ese espacio.

Marista Rugby Club: una familia, un club con 62 años de pasión que generó un sentimiento de pertenencia único

Esto no fue siempre igual; hubo trabajo, decisiones, errores y aciertos para lograr construir el presente del club. “Cuando llegué había un gimnasio chiquito, no tan bien estructurado. No era el ideal. Lo primero que le pedí al presidente fue una modificación. Hoy tenemos la kinesiología, un espacio sintético y agregamos 50 metros de largo de gimnasio”, enumera Peñailillo. Desde el equipo buscan que los deportistas tengan la posibilidad de hacer velocidad, pesas, potencia y la disponibilidad de un espacio verde al aire libre; además de un profesor a disposición.

Cuando Los Pumas enfrentan algún seleccionado del exterior en Mendoza, esos equipos eligen este club para ir a entrenarse. “El año pasado tuvimos la suerte de tener a los All Blacks acá cuando jugaron por el Championship. Nos llena de orgullo. También hemos recibido a los Springboks y a los Wallabies. Este año vino Francia en junio. No sé si completamos el álbum de figuritas pero cada uno que viene nos deja una camiseta firmada. Todos nos han transmitido comentarios muy positivos de la cancha; el gimnasio nos lo elogian mucho también”, expresa Juan Salvarredi.

Competencia regional y nacional

En el plano competitivo, la historia del “Cura” es exitosa por demás. El torneo más importante de la región, hoy Top 10 de Cuyo, es para Marista moneda corriente ganarlo. Cuenta con 26 títulos en su haber; y ha logrado llegar a las últimas 5 finales, saliendo victorioso en 3 de ellas. Tal fue el caso de la edición 2023, histórica definición por el resultado: 70 a 14 frente a Liceo Rugby Club.

Tanto el cuerpo técnico como los jugadores coinciden en que el nivel de la región no es tan alto. Hay tres clubes: Marista, Liceo y Los Tordos, que se encuentran a un nivel superior al resto. También concuerdan en que si los equipos restantes se desarrollan, aportan mejoras para uno mismo.

Por fuera de Mendoza, existe la posibilidad de competir en el Torneo del Interior A, para el cual cuentan con 2 plazas. Aquí enfrentan a clubes de todo el país y brinda la posibilidad de llegar a jugar el Torneo Nacional de Clubes (hoy en día solo enfrenta al campeón del interior y de la URBA). El año pasado, el “Cura” llegó a las semifinales del certamen del interior en condición de invicto. En esa instancia. ganaban por 28 a 3 en el segundo tiempo frente a Universitario de Tucumán. Aun así, el encuentro acabó 32 a 28 a favor de los tucumanos. “Creo que lo que tiene el resto de los torneos, que el de Mendoza no, es que hay partidos de esa intensidad todos los fines de semana. Te agranda el plantel. Es algo que a nosotros al final nos costó porque jugamos con 6 o 7 jugadores que recién estaban debutando en Primera. Además, teníamos algunos lesionados que tuvieron que entrar porque eran muy importantes”, expone Podestá sobre las posibles razones de la derrota.

La institución busca formar personas con valores tales como: compañerismo, esfuerzo, respeto, responsabilidad y compromiso comunitario. Salvarredi y Peñailillo coinciden en que este objetivo influye considerablemente en el rendimiento del conjunto: “Lo primero que va a sobresalir en un equipo exitoso, va a ser el grupo humano y la verdad es que tenemos uno muy bueno”.

El voley de Estudiantes de La Plata: un duro camino al éxito

Por Martina Espada 

El 21 de abril se jugó en el Superdomo de La Rioja la final de la Liga Femenina Argentina de Vóley entre Estudiantes de La Plata y el CEF5 de La Rioja. Aunque El Pincha no pudo coronar la gloria máxima, es la primera vez que se clasifica accediendo a la final de la Liga. En el estadio Jorge Luis Hirschi, conocido como UNO, cayeron 3-0 y en la vuelta no pudieron encumbrar el resultado. A la vez tuvieron un acompañamiento portentoso: 12 mil personas estuvieron presentes. Para el equipo fue muy duro, no está acostumbrado a esa multitud pero también fue un mérito importante llegar por el camino que transitaron. “Hicimos una Liga de menor a mayor, creo que eso nos ha llevado a jugar una final” dice Eduardo Rodríguez, entrenador del equipo platense.

         “Hubo un crecimiento del vóley femenino, fue la primera vez que se llenó tanto un estadio así. Fue muy impresionante el lugar donde se hizo y la cantidad de gente que fue” expresó Giuliana Stellato, jugadora que se desempeña como central. Valentina Paredes, que juega en el club desde 2020, recorrió el proceso del grupo para poder llegar a la final: “Fue larguísimo y duro, tuvimos buenos y malos momentos. Ver todo ese esfuerzo reflejado en lo que trabajamos, no solamente en esta competencia sino desde antes que venimos buscando estar ahí, fue un alegría enorme no solo para nosotros si no que para la institución también. Hicimos historia”

         Por su parte, el entrenador manifestó: “Hay un proceso de seis años que nos permitió llegar a esta final. No surgió de un día para el otro”. Está en el club desde enero del 2018. El equipo floreció y la estructura cambió desde su llegada. Empezó con chicas jóvenes y un plantel nutrido por las inferiores del club. Se cimentó y, además, se sumaron más jugadoras y personal especializado. “Para alcanzar estar en esa instancia necesitas cuatro pilares: 25% de alimentación, 25% de entrenamiento, 25% de descanso y 25% de manejo del estrés. El club progresó un montón y se lo pudimos devolver con llegar a las dos finales. Se demostró que era necesario cubrir todo y que a veces con un entrenador no alcanza”, mencionó  Juliana Bottero, licenciada en nutrición y antropometrista, que integra el equipo técnico hace ya dos años.

         La conformación de un equipo de profesionales que las asiste, hizo que tengan mejores desempeños. Trabajan todos en conjunto de manera mancomunada y con un mismo propósito. Hay reuniones de staff en las cuales plantean los desafíos y a partir de ahí cada uno, dentro de su estructura, trabaja para poder cumplirlo. “En el alto rendimiento hay una característica muy importante que es saber hacerlo muy bien y este staff es muy profesional, sabe lo que tiene que hacer y eso le da la posibilidad a la jugadora que desde todos los ámbitos tenga las herramientas necesarias para que pueda competir”, indica Rodríguez. Las potenció la incorporación de una psicóloga para que puedan conocerse entre ellas: que haya más confianza y comunicación.

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Para Valentina Paredes, la nutricionista es una presencia importante porque empezó a hacer controles más seguidos. “Hacemos mediciones cada tres o cuatro semanas y saben que tienen que llegar bien. En líneas generales mejoró un montón la alimentación, se nota por el rendimiento”, sentenció Juliana Bottero. Actualmente el cuerpo técnico lo conforma: Claudio Álvarez (preparador físico), Ana Seola (coordinadora), Lorena Eletto (psicóloga), Juliana Bottero (nutricionista) y Federico Borrajo (kinesiólogo). “Es una parte importante el trabajo del kinesiólogo” reveló Rodríguez.

El equipo ahora está concentrado en mantener la base que lo llevó a participar de dos finales. Se encuentra en una etapa de reorganización. La jugadora que ocupa la posición de central refiere que hubo cambios auspiciosos en el equipo y anhela poder alcanzar los primeros puestos: “Ahora el equipo cambió y nos estamos conociendo de nuevo, armando el grupo. Reacomodando y reorganizando todo”. El lunes 13 de mayo empezaron a entrenar después de haber disputado la final y tener un receso de tres semanas.

Mientras permanecieron en ese intervalo les acercaron las consignas de entrenamiento físico y las pautas alimentarias que deben seguir en el ínterin. “No estamos acostumbradas a llegar a las últimas instancias entonces se hizo pesado a lo último. Al principio era descansar y aflojar para que después nos manden un plan que tenemos que seguir en nuestras casas así cuando volvamos no estar fuera de estado”, comentó Valentina Paredes sobre su descanso. Los entrenamientos son de lunes a sábados y consisten en una batería de actividades pensadas a la medida de las necesidades específicas: pesas, pelota y gimnasio. Cada 15 días se realizan los controles y las mediciones con la nutricionista y al mismo tiempo les brinda asistencia la psicóloga, respecto de quien las jugadoras remarcan que es “importante en el equipo”. Aunque suele estar más en la etapa de competición. El 4 de junio comenzó el Metropolitano, las expectativas son altas y se busca más exigencia en la línea de la composición corporal para que haya más constancia y se desvíen cada vez menos.

         Juliana Bottero dice que, a veces, “no se dan cuenta que son atletas de alto rendimiento”. El vóley no te permite vivir de eso, algunas chicas estudian o trabajan. ¿Cuál es la diferencia entre un deportista aficionado con un atleta de alto rendimiento? “El atleta vive de su cuerpo y lo tiene que cuidar, debe tener menos desbalances. Hay un requerimiento y un gasto mucho más alto, las chicas entrenan todos los días de lunes a viernes y a veces los sábados. Tienen que cuidarse lo más posible para que el cuerpo pueda rendir, no pueden estar cansadas para no venir a entrenar. Cuanto mejor alimentado estas hay menos posibilidad de lesiones y ellas no se pueden permitir quedar afuera porque es su trabajo, es su competencia, explicó la nutricionista.

         Bottero se propone que integren una eficaz educación alimentaria, así no tienen que depender 100% del nutricionista y puedan entender cómo preparar sus comidas. La alimentación es la nafta del deportista, influye tanto en el rendimiento como en la energía para entrenar, en la recuperación y en no enfermarse. Si comen poco y tienen poca energía, hay más posibilidades que se enfermen y si eso pasa se quedan afuera. Cuando hay partidos importantes, si no estoy bien alimentada el cuerpo no llega y no rinde. Hoy se demostró que las chicas rinden porque entienden que la comida es el motor de todos los días”, explicó acerca de por qué es valiosa una buena alimentación y para que no se desencadenan los problemas alimenticios.

Esta noche se juega la primera final de vóley entre Estudiantes y CEF N°5

Problemas alimenticios en el vóley

Estas complicaciones en los deportistas son frecuentes. Asimismo la preocupación por la parte externa del cuerpo; lo estético también lo es. “Fue muy difícil al principio, más allá del problema alimenticio es el tema de la cultura de las mujeres flacas. Ese tema fue complicado, las primeras mediciones, y subirse a la balanza fue duro. Les enseñe que hay un montón de parámetros y que el peso no es lo único que importa, es un factor más, lo importante es que rindan. Que la composición corporal les permita estar dentro de la cancha. Teníamos que ajustar cosas porque tenía un compromiso con el club para rendir lo mejor posible, al principio fue dificultoso aunque después se fueron amigando. Hoy en día solas se suben a la balanza sin problema y buscan estar mejor”. En la práctica del vóley en Estudiantes, se logró disminuir el nivel de ansiedad por el aspecto físico, y se consiguió hacer foco en el rendimiento. “Entendernos y acoplarnos a eso al principio costó un poco pero después lo pudimos llevar a cabo”, exteriorizó Valentina Paredes.

         Una adecuada alimentación, preparación física y descanso, junto con el acompañamiento y soporte psicológico es primordial para un buen desarrollo psicofísico de las jugadoras. La vieja e infalible fórmula de mens sana in corpore sano. Por su parte, Claudio Álvarez y Juliana Bottero acuerdan en sociedad los objetivos en común, y en momentos en que no hay competencias se dedican a robustecer la composición corporal de las jugadoras. “El trabajo físico que se hizo el año pasado es increíble, se notó el cambio. Cuando arranque había seis o siete chicas lesionadas. El año pasado la lesión fue casi cero, hubo dos molestias o alguna lesión por mala suerte. Trabajamos mucho en conjunto que es lo ideal, con todos y con el entrenador que avisa como van las chicas. Es un trabajo interdisciplinario”, resalta Bottero sobre el progreso que hizo prosperar al equipo.

         Esta disciplina en Estudiantes se originó en la década del 70´ con la participación de la rama masculina, cuando se consagró campeón Metropolitano y Argentino. Se vuelve a retomar por los 90, con los hombres y las mujeres. En 2010 las chicas ascendieron a División de Honor (máxima categoría) y a su vez empezaron a jugar en la Liga Femenina. “Nosotros veníamos de llegar a la final del torneo Metropolitano y se nos había escapado por algunos detalles contra Boca” puntualizó. En 2023 fueron subcampeonas del Metropolitano por primera vez en su historia gracias al proceso llevado a cabo por expertos que se incorporaron y por las jugadoras. “Estudiantes ya es un club que se va a proponer estar entre los mejores equipos de cada competencia que juegue”, detalló Rodríguez. 

 

 

El fútbol, de la mano con la diversidad

Por Román Pedersen

Durante el mes de noviembre, y por segunda vez en la historia, la Argentina será sede del World Championship IGLFA, con su vigésimo quinta edición, y Los Dogos, uno de los representantes del país, irán por su segundo título: ya lo ganaron en 2007, cuando fueron locales y vencieron por 1 a 0 al Stonewall inglés, en la cancha de Defensores de Belgrano.

El World Championship Buenos Aires 2024, a cargo de la International Gays and Lesbian Football Association (IGLFA), será la edición número 25 del Mundial LGBTQ+ y se realizará en la Argentina, del domingo 3 de noviembre al sábado 9 del mismo mes. Además, el certamen contará con la participación de Los Dogos, uno de los equipos locales que será organizador del torneo, y tendrá el apoyo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

El presidente de la AFA, Claudio Tapia, considera al fútbol un deporte que promueve la diversidad en todos sus aspectos. Es por eso que el torneo tendrá la posibilidad, siempre en cuando las fechas FIFA lo permitan, de contar con el Predio Lionel Andrés Messi para desarrollar parte de la competencia. A su vez, las semifinales y final del campeonato se disputarán el sábado en estadios de clubes de la Primera División, mientras que el lunes, martes, jueves y viernes serán los días de juego previo a las definiciones.

Sin embargo, Argentina ya fue sede. Ocurrió en el Mundial del 2007 y allí comenzó la historia de Los Dogos, el equipo de Claudio Blanco; coordinador de fútbol 11 de la Institución y la cara visible de la organización del evento, junto a la consultora deportiva Pontibus Sports. En dicho año el conjunto local levantó el trofeo por primera vez, luego de ganarle por 1 a 0 al Stonewall, de Inglaterra, en cancha de Defensores de Belgrano y ante 2.000 espectadores. Esa fue la decimosexta edición del torneo y el nacimiento del club.

Actualmente Los Dogos cuentan con ocho disciplinas diferentes, entre ellas básquet y natación, y son el primer equipo de fútbol de diversidad sexual de América Latina, ya que desde 1997 trabajan para “visibilizar la lucha contra la discriminación machista en el deporte”. Entrenan dos días a la semana en el CEFFA, predio que Argentinos Juniors posee en el Bajo Flores, aunque sus jugadores son de carácter amateur y no profesional. Por eso, el certamen internacional rige el mismo criterio y los equipos, que deberán estar afiliados a la IGLFA, se clasificarán por categorías según el nivel de cada institución (competitivo, intermedio o recreativo) y condiciones que mejor le siente para competir; ya que el evento tendrá las modalidades de fútbol 11 o 7 y estará la División Abierta y la División Femenina.

La competencia, en fútbol 11, tiene un costo por equipo de $3,740 dólares ($170 por persona, 22 jugadores por equipo), aunque el no poder acceder a este monto no será un impedimento para poder participar, ya que Blanco, y toda la organización, desea que el Mundial sea de alto alcance y tenga un impacto global. A su vez, sostiene: “En este World Championship 2024 buscamos transmitir valores, sobre todo la no discriminación hacia el colectivo y el odio que se genera, no solamente en gays sino también a la comunidad trans”.

La última edición se realizó en 2022, en Australia, y tuvo la participación de 22 equipos de diferentes países, entre ellos, España, Canadá y Francia, pero la vez que más inscritos hubo fue en Francia 2018, cuando se alcanzó un total de 56 participantes. Para este año, Buenos Aires espera recibir, aproximadamente, 50 equipos y 1.000 personas, entre futbolistas, acompañantes e integrantes de los planteles.

Otro de los patrocinadores del evento es la Asociación Argentina de Deportistas por la Diversidad (AADD), la cual se fundó el 3 de marzo de 2015 y retomó el trabajo hecho desde 1997 por Deportistas Argentinos Gays (DAG), con el fin de darle un marco legal a la institución e incrementar la participación de los deportistas LGBT en la República Argentina. Su actual presidente es Hugo Melano, y forman parte de la Confederación Argentina de Deportes (CAD), desde este año de la Federación de Gay GAMES, la máxima organización mundial del deporte LGBTQ+, y de la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo de Buenos Aires, elegidos en el 2019 como referentes deportivos.

Además, la Argentina no sólo tendrá el privilegio de albergar el Mundial de Fútbol IGLFA, sino que también será anfitriona del Campeonato Acuático IGLA+ 2024, organizado por la International Gay and Lesbian Aquatics. Esta será la primera edición de la competencia que se realizará en Sudamérica y tendrá lugar del 4 al 9 de noviembre, en las piletas del Parque Olímpico de la Juventud y la Pileta Olímpica de Avellaneda. El evento contará con seis disciplinas, entre ellas waterpolo y en la que Los Dogos estarán presentes.

Las Leonas, subidas al podio mundial desde hace 24 años

Por Francisco Gentile y Julieta Silva Idiart

La Selección Argentina de hockey logró el bronce y sumó su sexta medalla olímpica, un camino que empezó en Sidney y sigue cosechando triunfos.

“Cachito” Vigil junto a Vanina Oneto, Luciana Aymar, Ayelén Stepnik y Soledad García.

En 1997, Sergio Vigil asumió como seleccionador, solo dos años después de jugar su primer Mundial con el equipo masculino. Su trabajo se vería recompensado con la obtención del oro en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1999.

La victoria 3 a 1 contra Países Bajos, primer partido con el logotipo.

Nelly Giscafré, psicóloga del equipo, buscó inventar algo para que las jugadoras puedan superar la barrera de las semifinales, ya que en los campeonatos que habían disputado durante los dos años anteriores no lograron subir al podio. 

Lo que para ellas mejor representaba al equipo era el espíritu de una leona, que es la que caza y sale a buscar su alimento. Fue Inés Arrondo, delantera del seleccionado, quien dibujó lo que hoy es su emblema. Buscaban un diseño lo más femenino posible y que se identifique con las mujeres.

La obtención de la plateada en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000.

Ya formalmente Las Leonas, consiguieron la primera medalla olímpica para el país en su disciplina, clasificaron como segundas en la fase final, donde ganaron los tres partidos disputados y aún con la derrota por 3-1 ante las anfitrionas, su hazaña marcó un hito en el deporte nacional. Según Cecilia Rognoni, defensora de ese plantel, ese partido les dio “mucha confianza y ganas de seguir jugando finales”.

Junto al mejor jugador masculino, Florian Kunz y los mejores jugadores jóvenes, Angie Skirving y Tibor Weidenborn.

Luciana Aymar se convirtió en 2001, en la primera argentina en ganar el premio a mejor jugadora del mundo, esa misma temporada, ganó el Champions Trophy en Amstelveen, en lo que sería el primer campeonato intercontinental para el seleccionado.

 

Las Leonas en conferencia de prensa junto al título .

En 2002, volvieron a competir en suelo australiano, está vez fue en Perth y la ocasión era el Campeonato Mundial. Pudieron tomarse revancha de las locales, a quienes dejaron atrás en semifinales por 1 a 0 para luego imponerse por penales ante las neerlandesas.

El podio en Grecia, primera de bronce para el hockey.

Los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 fueron la primera oportunidad para repetir la obtención de medalla, y lo hicieron, luego de perder la semifinal frente a Holanda en los penales, pudieron quedarse con el triunfo en el partido por el tercer puesto frente a China por 1 a 0.

Maradona presente en la tribuna para alentar y arengar a las argentinas.

La tercera medalla al hilo llegó en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, luego de una derrota por 5 a 2 nuevamente ante Países Bajos, Las Leonas supieron reponerse con arenga de Diego de por medio para vencer 3 a 1 a las alemanas y alcanzar nuevamente el bronce.

El festejo en el podio.

 12 años más tarde, lograron repetir la medalla de plata obtenida en Sidney, esta vez, el escenario fue Londres, donde eliminaron en semifinales a las locales por 2 a 1 y en la final, las de naranja volvieron a ser sus verdugas y se impusieron 2 a 0.

Pese a errar el penal decisivo, el premio siguió siendo para ella.

Como si el número que llevaba en la espalda fuese un presagio, Luciana Aymar fue elegida ocho veces la Mejor Jugadora del Mundo FIH. Esta noticia formó parte del consuelo de “Lucha” luego de perder en la semifinal de la Liga Mundial de Hockey 2013 ante Países Bajos, en San Miguel de Tucumán.

Un 7 de diciembre de 2014, exactamente un año después de este partido, la rosarina se retiraría siendo campeona del Champions Trophy por sexta vez en su carrera, dos veces campeona mundial y dejando una leyenda que el deporte no olvidará jamás.

Este torneo hoy se conoce como FIH Pro League.

Entre 2008 y 2016 se jugaron siete ediciones de este campeonato, de las cuales Las Leonas ganaron 6, siendo solo interrumpidas en 2011 por “The Orange Ladies”. Debido a tantos años de buenos resultados fue la sorpresa que se llevó tanto el público como el mismo equipo cuando Argentina se quedaba sin podio en los Juegos Olímpicos de Río 2016, hecho que no sucedía desde Atlanta 1996.

Las flores que recibían los medallistas fueron cultivadas en el noroeste japonés, afectado por el terremoto y tsunami de 2011.

Lo ocurrido en la edición anterior quedó atrás cuando, por tercera vez en su historia, Las Leonas se colgaron del cuello una medalla de plata olímpica, luego de perder la final por 3 a 1 ante Países Bajos en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (21). 

Como si fueran las malvadas de la película, “Las Naranjas” truncaron nuevamente el camino de la selección argentina hacia el oro. Invictas desde fase de grupos hasta octavos de final, el combinado nacional cayó 3 a 0 en semifinal ante su más grande némesis. Las argentinas obtuvieron un final felíz tras imponerse 3 a 1 en la tanda de penales, luego de empatar 2 a 2 en los cuatro cuartos, ante Bélgica.

Agustina Alonso manifestó al finalizar el partido: “Entrenamos en condiciones que no son las mejores y el país ya ganó tres medallas, ojalá el deporte crezca… pero el compromiso no se negocia”.

Yamila Benitez: karate y psicología para vivir mejor

Santiago Gutiérrez y Joaquín Arias

 El 2001 para muchos países es solamente un año más, pero para Argentina fue un punto de crisis estructural, económica, política y social. La familia de la karateca Yamila Benítez, que tenía ocho años en aquel entonces, lo padeció. Alquilaban un gimnasio de karate en San Justo, aunque no pudieron sostenerlo más, por lo que trajeron la esencia del gimnasio a la terraza de su casa también en la localidad de San Justo. “Fue de a poco, pero ahora estamos bien”, cuenta la medallista de bronce en los últimos Juegos Panamericanos de Santiago 2023. La cuota mensual vale 16 mil pesos.

El gimnasio llamado “Itosu Gym” está techado con madera lisa. Se impone una especie de lógica japonesa donde se aprovecha cada espacio. Existen dos tarimas elevadas a un metro del suelo, en una están las caminadoras y en otra las bicicletas fijas, ambas casi rozando el techo. Hay una clara división entre la zona donde se acumulan estas máquinas, de color rojo y negro, y un tatami liberado de aparatos. Yamila reconoce que “nadie debería pisarlo con zapatillas, pero después se limpia con una aspiradora”. Dentro del gimnasio predomina el color rojo, e incluso ella está vestida con una campera de ese tono. Según las creencias niponas, significa vida, pasión y energía.

Ese tatami no solo lo pisa ella sino varios chicos y chicas que quieren aprender y disfrutar del karate. Están organizados en tres categorías: de 6 a 8 años, de 9 a 12, y mayores de 12. Yamila enseña a los más pequeños y su padre Carlos, a los restantes. Hace un mes fue el Panamericano de karate en Punta del Este, Uruguay. Benítez terminó séptima y con una lesión: tendinitis en el aductor izquierdo.

Karate: YAMILA BENÍTEZ Y SU EXPERIENCIA EN MARRUECOS - Deporte Argentino Plus

-¿Cómo pasó?

-Estaba entrenando, tiré una patada y me tiró toda la pierna. Igual pude competir bien.

Fuiste infiltrada.

-Claro.

En el gimnasio entrena para recuperarse junto a su personal trainer, pareja y también karateca Julio Ichiki. “¿Desde cuándo la conozco? Ya perdí la cuenta”, menciona. La rutina consiste en estiramientos y ejercicios con las máquinas, mientras que de fondo se escucha música de boliche.

Yamila Benítez ganó la medalla de bronce en karate de los Panamericanos | Diario Norte

La frase “no hay plata” es la base fundacional dentro del CENARD: “Durante esta época se nota el apoyo a los deportes que van a los Juegos Olímpicos y a los que no. En Tokio 2020 el karate entró por primera vez a los juegos como deporte de invitado: “Es algo que siempre esperábamos, pero lo veíamos muy lejano”. Argentina no tuvo participantes, pero la emoción y la esperanza de poder competir se instaló. En París 2024, el karate no fue incluido nuevamente por el Comité Olímpico. Se decidió optar por otros deportes que puedan traer público juvenil y actividad en las redes sociales como el skate, surf o escalada deportiva. No obstante, la ilusión de Yamila y sus compañeros y compañeras sigue. “¿Será que en los próximos vuelve a entrar?”. Esa pregunta los motiva a entrenar y recuperarse con más energías.

Para Benítez, al karate “le falta un poco de atención del periodismo porque no se conoce, y al no ser olímpico es peor”. Aunque destacó la función del canal DEPORTV que televisa el torneo Open de Buenos Aires: “Sirve para visibilizar cómo es el karate”.

Fuera del tatami y sin el cinturón, Yamila Benítez es psicóloga clínica y deportiva desde hace tres años. Sus nueve clientes son chicos y chicas entre 14 a 19 años del interior del país, que practican karate: “Cada charla es super personalizada, cada uno tiene lo suyo, no todos tenemos las mismas dificultades y virtudes”. Benítez tiene una psicóloga dispuesta por el CENARD desde hace 10 años.

También trabaja con la selección femenina de Beach Handball, “Las Kamikazes”, que terminaron subcampeonas en el reciente Mundial de China. Fue la mejor campaña en su historia. Benítez, cada mes, les presenta talleres presenciales, ya que no pueden contratarla como una psicóloga fija. Cerca del tatami, hay una bandera vertical titulada en negrita: “Sentires del Guerrero”. Debajo dice que “el guerrero respeta el mundo no por su imposición moral, sino por humildad. Sabe de su finitud, de su pequeñez y sus limitaciones”. Los valores que impregna el “gimnasio de barrio”, como lo describe Yamila, lo practica en su vida y en la psicología: “Con las chicas charlamos de qué valores tiene el equipo y con qué se sienten identificadas”. El beach handball es deporte de exhibición en París 2024.

Invaden el gimnasio 24 trofeos, medallas, diplomas, pósters del bronce en los Panamericanos, de la medalla de oro en los Juegos Suramericanos de Cochabamba, su primera victoria en el Nacional de Mar del Plata y una nota de Clarín en 2008 donde con 15 años y su cinturón negro estaba junto a Paula Pareto. “Ya naturalicé que estaban ahí”, admite. Mientras hace su rutina de recuperación piensa por qué su papá puso tantas fotos y pósters y reflexiona: “Siento que los carteles están para motivar a las chicas y chicos. Demostrar que en este gimnasio alguien pudo llegar a la Selección Nacional”. Alguien que luchó, con y sin cinturón, abandonó salidas y cumples de 15, estudió, viajó, enseñó y triunfó. Eso es lo que el gimnasio Itosu quiere explicarle a los jóvenes, que son el futuro que necesita el karate argentino.

El Maligno José Torres, el hombre de titanio que se llevó el oro de París

Por Lourdes Fernández

José Torres Gil se quedó con el primer puesto en BMX Freestyle. Logró un puntaje de 94,82, un punto y medio más que el campeón en Tokio 2020.

Cuando era joven, compartía bicicleta con su hermano porque su familia no podía permitirse comprar otra. Hoy, José Torres Gil se consagró campeón olímpico de BMX Freestyle en París 2024, y la medalla que consiguió no sólo es la primera para la delegación argentina, sino que es el primer oro desde que Santiago Lange y Cecilia Carranza ganaran el suyo en la clase Nacra 17 del yachting, en Río 2016.

El argentino consiguió 94,82 puntos en su primera pasada y obligó a sus rivales a competir al límite, lo que provocó varias caídas, entre ellas, la de Logan Martin, que había sido campeón olímpico en Tokio 2020 con un puntaje de 93,30, 1,52 puntos más bajo que el de Torres Gil. El podio lo completaron el británico Kieran Reilly, con 93,91 puntos y el francés Anthony Jeanjean, con 93,76. “Cuando el australiano (Martin) no superó mi puntaje en la segunda vuelta, sentí que me aseguré una medalla, y después, cuando el inglés (Reilly) no hizo ningún truco fuerte en el final, ya empezamos a festejar con el equipo”, confesó el campeón olímpico.

Maligno, como lo apodaron sus amigos por su personalidad jocosa y su tendencia a realizar bromas pesadas, nació en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en 1995. Hijo de padres argentinos, se mudó a Córdoba con su familia a los 11 años, y una tarde que fue al parque a jugar al fútbol con su hermano, descubrió su devoción por el BMX Freestyle: “A lo lejos vimos que había muchos chicos saltando en bici y en skate. Nos acercamos y cuando uno hizo una prueba girando de cabeza, que se llama flair, nos generó una gran atracción y adrenalina, no hubo vuelta atrás”.

El vínculo con Francisco, su mellizo, fue fundamental para su formación deportiva. Comenzaron a hacer trucos juntos y con la misma bicicleta. “Nos turnábamos para practicar, uno observaba mientras el otro montaba, y así, aprendíamos también del error del otro”, mencionó Torres. Comenzaron a competir a los 16 años, pero tras un torneo en Brasil, Francisco sufrió una lesión en la espalda que derivó en su retiro de la disciplina por la acumulación de golpes y escoliosis.

La carrera del Maligno no estuvo exenta de lesiones, todo lo contrario: no pudo competir en Tokio 2020 por una y tiene titanio en varias partes de su cuerpo, consecuencia de las operaciones a las que se sometió luego de diversas caídas. Además, sufre de asma, de hecho, luego de la clasificación a la final, había declarado: “Dentro de todo anduve bien, pero sé que puedo estar mejor. Estoy con un problema respiratorio y lo estoy viendo con los médicos, pero no me puedo quejar, me siento preparado”.

El 2023 fue ideal para él: en julio ganó la medalla de oro en los X Games en California y luego se consagró campeón en los Juegos Panamericanos de Santiago. Sin embargo, no tuvo una buena actuación en las Series de Clasificación Olímpica; terminó en el puesto 12° y obtuvo su pasaje a los Juegos Olímpicos por una reasignación de plazas de la Unión Ciclista Internacional.

Su próximo deseo, al menos a corto plazo, es llegar al Barrio Urca, en Córdoba, y acercarse al Parque de las Naciones, ubicado a cuatro cuadras de su casa, que hoy lleva su nombre, para así “salir a bicicletear con la gente y mostrar la medalla, porque es de todos”.

Equitación: Argentina tendrá representación individual en salto con José María Larocca

Por Laureano Vergara

Argentina contará con un total de 136 atletas que representarán al país en los Juegos Olímpicos de París 2024. Uno de ellos será José María Larocca, jinete que competirá en la prueba de salto individual. Pese a que en esta disciplina solo entren a la pista el jinete junto a su caballo, existe detrás un amplio personal: un entrenador, jefe de equipo, veterinarias, caballerizos y herreros trabajan en conjunto para brindar la máxima ayuda necesaria para ambos. “Ahora el caballo es considerado un atleta de alto rendimiento, algo que no pasaba hace 20 años. Tienen masajistas y fisioterapeutas a su disposición”, dice Kelly Collard-Bovy, amazona del equipo argentino, sobre el animal.

De las tres disciplinas ecuestres de los JJ. OO, Argentina contaba con plazas en dos de ellas: una para salto individual y otras dos para el concurso completo, pero perdió este último par debido a que ninguno de los binomios postulados cumplía con los requisitos exclusivos impuestos por la Federación Ecuestre Internacional.

Para dictaminar quién iba a ser el dueño de la plaza en salto individual, obtenida por José María Larocca en el Panamericano de Santiago 2023, el equipo argentino realizó una gira por Europa. Participó en la Copa de Naciones de Sopot, Polonia, y luego en la de Praga, República Checa, donde cosechó un quinto puesto. El conjunto nacional estuvo integrado por José María Larocca —Abril Iconthon—, Matías Larocca —Full Option Van’t Zand—, Damián Ancic —Santa Rosa Chabacón—, Mariano Ossa —Con Corrado 4— y Kelly Collard-Bovy —Lanciano SP—, quien tuvo su primera convocatoria y se sumó en la última competencia.

Raúl Ferreyra Bochatey integró la delegación como Jefe de Equipo, puesto que tiene como función facilitar todas las tareas a los distintos binomios que conforman el grupo. Estas actividades pueden ser logísticas, como organizar el traslado de los caballos y jinetes o la inscripción en las pruebas. Pero también se involucra en el área psicológica: “Hablo con ellos, tengo que saber cómo se sienten, si están pasando por un momento bueno o uno malo”, cuenta sobre su rol multifuncional en el equipo.

Damián Ancic, Matías Larocca, Raúl Ferreyra Bochatey, José María Larocca y Mariano Ossa —de izquierda a derecha—.

Quien no pudo estar presente es Vitor Alves Teixeira, entrenador nacional de origen brasilero, que según Ferreyra Bochatey es “un lujo y una eminencia mundial del deporte, que brindó toda su ayuda a la distancia”. Ferreyra Bochatey se encargó de armar un grupo donde se compartían los planos y distancias de la pista, que facilitaban la ayuda estratégica de cara a la competencia por parte de Vitor Teixeira.

“Como no pudo caminar la cancha con nosotros, pensé en grabar desde el mejor lugar posible las pasadas para que Vitor —Teixeira— nos ayude para la segunda ronda, ya que es la misma disposición de obstáculos en ambas”, contó Collard-Bovy, sobre el trabajo realizado en conjunto. “Nos podía dar tips sobre la cantidad de galopes cortos y largos, por dentro o por fuera. Después, entre nosotros también nos íbamos ayudando, aunque todo depende de cómo está personalizado el binomio y siempre la última decisión la tiene el jinete”.

Otra de las integrantes que no pudo estar presente en la reciente gira fue la veterinaria principal, Ann Rodger, que tampoco estará en París debido a la no clasificación del conjunto argentino en la prueba por equipos. En su lugar sólo se hallará un veterinario del lugar de la competencia, ya que por decisión del ENARD se resolvió solventar gastos como este. 

 

Preparación y entrenamiento de un binomio

Rodger cuenta que no se puede improvisar nada en cuanto a los cuidados del caballo y que la logística previa debe estar hecha con el tiempo adecuado: “Existen dos posibilidades: llegar sobre la hora o con mucha antelación al evento para que el caballo se adapte. Nosotros solemos elegir la segunda opción. Vas un mes antes para acondicionar al animal y que no sufra de algunos cambios. Estos pueden ser el clima o el suelo, no de la pista —que es estandarizada para todos los concursos— sino del lugar de la competencia. También se trata de que el caballo tenga la misma alimentación que recibe normalmente. Eso tiene que estar bien estudiado y planificado porque cada uno requiere una nutrición personalizada. La cantidad de fibra, proteína o grasa suministrada varía en cada individuo”. 

Además, el examen previo permite conocer si un caballo es más propenso a tener lesiones musculares o articulares. “En medicina deportiva de caballos, lo más importante es la prevención. Tratar de detectar los problemas lo antes posible. Se trabaja mucho con el fisioterapeuta. Soledad Suárez es quien me suele acompañar en el equipo; yo los reviso y actuamos si tienen alguna dolencia o inflamación. Las lesiones más comunes se dan en toda la estructura alrededor del hueso navicular, que se encuentra en el casco del animal”, dijo Rodger acerca del cuidado físico.

Aunque varía constantemente, hoy en día, en la disciplina de salto hay una inclinación a utilizar razas de origen europeo: caballos de buena contextura física pero con una tendencia a la búsqueda, en este momento, de que tengan una genética más liviana. De esta forma, son más rápidos para cuando se da el caso de que al menos dos binomios obtienen 0 faltas, donde se desempata por el tiempo empleado en completar el circuito.

En cuanto a la preparación de jinetes y amazonas, Kelly Collard-Bovy cuenta que entrena todos los días de la semana y solo descansa los domingos por la tarde cuando no tiene ninguna competencia. “Nosotros llegamos a las 7:30, damos de comer, hacemos las camas y arrancamos a montar. A veces nos bajamos del último caballo a las 20:00 o por ahí más tarde si estamos en un concurso. Es sin reloj, todo es con pasión y trabajo. No voy al gimnasio, como muchos jinetes que sí lo hacen, justamente por la vida que llevo. Por lo general solemos tener 14 caballos. Aun así, tengo un super estado físico porque hago cosas todo el tiempo: barro, pongo paja, armo pistas”. 

Kelly Collard-Bovy arriba de Champagne Du Soleil.

Aunque no cuenta con un entrenador fijo, suele tomar clínicas privadas para sumar enseñanzas. La equitación es un deporte muy detallista y como ella dice, “podés aprender de cualquier persona, ya sea alguien amateur, más joven o grande. Nunca pude entrenar junto a otra amazona, pero es algo que tengo en mente y me encantaría hacer. Este deporte cambia y crece todo el tiempo, creo que todas las personas tienen algo bueno que podés adquirir”.

El bienestar emocional también resulta fundamental en un deporte como la equitación. Damián Ancic —bicampeón nacional y único integrante del equipo que vive en Argentina— ha manifestado que trabaja junto a una psicóloga, que lo ayuda a reconocer su estado mental durante la competencia para saber controlarlo de forma óptima. En cambio, Kelly Collard-Bovy prefiere apoyarse en su esposo y mejores amigos porque cree que ellos son los mejores psicólogos.

A la amazona belga-argentina le llegó la posibilidad de montar tres caballos del jinete uruguayo, Martín Rodríguez, los cuales participaron del último Panamericano en Santiago 2023. Con tan solo 6 meses de entrenamiento y participaciones en concursos, la caballista obtuvo resultados que le permitieron formar parte del equipo argentino y comenzar a dar sus primeros pasos en la élite europea.

 

Actualidad argentina en el deporte

La mayoría de los jinetes argentinos depende de qué sponsors apoyen con sus caballos. Tal es el caso ya mencionado de Collard-Bovy, pero a él se suman dos más en el equipo: el Haras Santa Rosa de México, que aporta dos caballos a Damián Ancic, y Mariano Ossa, que salta los de José María Larocca, quien sí tiene una gran estructura armada.

Los jinetes y amazonas del país se enfrentan a varias circunstancias que no les permiten desarrollar el deporte al máximo nivel y enfrentarse de igual a igual con las potencias europeas. En el Viejo Continente, sobre todo en países como Alemania, Países Bajos, Bélgica o Francia, es donde el deporte pica en punta. El desarrollo y la cría del caballo es muy fuerte, además de que las mejores razas y jinetes se hallan allí. 

Las distancias y traslados hacen que sea casi excluyente que los jinetes y amazonas vivan en Europa para mantenerse en el alto nivel. Federaciones de otros países ayudan a sus representantes costeando todos los traslados alrededor del mundo, algo que en Argentina no ocurre.

Según Ferreyra Bochatey, el factor económico es muy influyente en esta disciplina: “En nuestro país la federación nos dice que no hay plata y si lo comparás con Emiratos Árabes, que la corona tiene 20 millones de dólares para comprar los 4 caballos del equipo, demuestra que hay una diferencia abismal”.

Para Kelly Collard-Bovy, el dominio también se justifica por la cultura con respecto al deporte en Europa, donde se educa a los niños enseñándoles a hacer todo lo necesario para el cuidado del animal y luego se aprende a montar: “La diferencia con Argentina es que allí es la cultura de la comodidad y aquí la del trabajo”.

El Panamericano de Santiago 2023 otorgó cuatro plazas para la prueba por equipos de París 2024, pero el conjunto nacional acabó en el quinto puesto. En una competición con fuertes rivales como Estados Unidos, Canadá, México y Brasil, no se considera esta no clasificación como un fracaso, a pesar de haber estado presente en las dos últimas ediciones de los JJ. OO.

José María Larocca junto a Finn Lente.

A pesar de todo ello, Raúl Ferreyra Bochatey se mantiene positivo: “Creo que el jinete que nos representa —José María Larocca— no va a participar de las Olimpiadas sino que va a competir. Este deporte es muy detallista, se puede caer un palo en cualquier lugar y eso te deja fuera de todo. Lo más justo es que es igual para cada uno, así que no hay excusas. Si bien es fino porque es muy técnico, creo que Argentina está en el nivel para decir que su jinete va a competir para estar ahí arriba. Una medalla olímpica es algo que no se dio nunca en la disciplina de salto —dos jinetes obtuvieron diploma olímpico en la prueba individual: Carlos Delía en Roma 1960 y Matías Albarracín en Río 2016—, por eso te digo que es complicado pero no imposible”. Estos serán los quintos Juegos Olímpicos para José María Larocca —esta vez arriba de Finn Lente—, quien buscará superar su mejor marca obtenida en Londres 2012, cuando terminó en el 36º puesto.

 

Lucas Guzmán, tal vez en sus últimos Juegos

Por Patricio Chevillard

El autocontrol, la perseverancia, el espíritu indomable, la cortesía y la integridad son cinco valores que tiene todo taekwondista, pero cada patada y golpe a la cabeza y el cuerpo los hacen querer dejar este exigente deporte. “A nivel mental y emocional es muy duro mantenerse al cien por ciento en cada competencia”, dijo Lucas Guzmán para el diario Clarín después de Tokio 2020. Luego de ese torneo, Guzmán pensó en retirarse y estuvo un año sin competir, pero las ganas de ir por todos los logros posibles y la medalla de oro que le falta en los Juegos Olímpicos hizo que volviera al tatami.  

Lucas ya clasificó a París 2024 en lo que puede ser su posible último Juego Olímpico y buscará la medalla olímpica que le falta. Aunque no esté confirmado que sea su último si consigue la medalla de oro, quizás cambie de opinión. En los Juegos Panamericanos en Santiago 2023 llegó a la final, había pasado algo similar. Cuenta su padre, Eduardo Guzmán, contó al El Equipo que pasó en la final: “Que se dejó ganar la final porque dice que en su mente pasó, que si salía a medalla de oro, se retiraba ese día. Entonces me dijo esto, me dio fuerza, quiero seguir”.

 Empezó en el taekwondo a los cuatro años, cuando su padre, Eduardo Guzmán, daba clases en varias sociedades de fomento. Lucas, inspirado por la serie animada Dragon Ball Z se lo tomaba como juego imitando al personaje Goku dando vueltas carnero nos contó su padre. A los trece años se dio cuenta de que podía ser un chico talentoso, pero en ese momento no creyó que podía llegar a donde está llegando. 

El taekwondo es un deporte de contacto que cada golpe ya sea puño o patada suma distintos puntos que alcancen el peto o casco del rival. Empezó a ser deporte olímpico desde Sídney 2000 y se registró de manera oficial en 1955 y su creador fue el general Choi Hong Hi en Corea. El combate dura tres rounds de dos minutos de duración cada una, pero en los Juegos Olímpicos dura los tres rounds un minuto y medio.

Sus inicios en los torneos internacionales no fueron nada sencillo. Para que Lucas tuviera un lugar cómodo para entrenar su padre, fundó la Asociación Sung-Do para que pudiera entrenar taekwondo cuando él quisiera. Además, después de ganar el clasificatorio a once chicos para los Juegos de la Juventud Singapur 2010, su familia con mucho esfuerzo y sacrificio organizando torneos y vendiendo empanadas y con ayuda de padres y otras personas donando plata pudieron pagar el viaje. En esos Juegos consiguió la medalla de bronce.  

En 2016, Lucas no pudo conseguir la clasificación a los Juegos Olímpicos a pesar de conseguir la medalla de bronce en los Juegos de la Juventud en Singapur 2010 y los Panamericanos de Toronto 2015. En ese año era primero en el ranking uno del World ranking, pero le faltaron dos puntos para el ranking olímpico y perdió en el Preolímpico.  Contó Lucas en una entrevista a MasTaekwondo TV esa frustración y el volver a empezar: “Fue como si mis sueños de un momento a otro se desvanecieron y fue difícil volver a competir, no tenía otra motivación que un Juego Olímpico”.  

En el taekwondo la perseverancia y el espíritu indomable son unos principios fundamentales, eso lo demuestra Lucas según su padre luego de no clasificar a Río 2016: “Pero bueno, nos costó levantarlo, y después bueno, de a poco se fue levantando, siempre uno tratando de apoyarlo, para que él siga adelante”. Luego de la pandemia de salir quinto en Tokio 2020 y lograr un diploma olímpico, pensó en retirarse. Pero sus ganas de seguir consiguiendo logros, a pesar de sus altas y bajas, empezó con una psicóloga deportiva.

Una de las personas que lo ayudó en el taekwondo fue Sebastián Crismanich, medallista olímpico en Londres 2012, con quien tiene buena relación con la familia y fueron entrenando y viajando a torneos juntos. Fue una gran inspiración, cuenta su padre: “Mirábamos cómo era su camino, tenemos que aprender de lo bueno también, para guiarnos”. La Argentina en taekwondo solo consiguió una medalla dorada en Londres 2012 y tres diplomas olímpicos. Lucas con esfuerzo y sacrificio carga con la mochila de representar a Argentina en París 2024.