Por Candela Loureiro
Luis de la Fuente atraviesa en este 2026 el ciclo más importante de su carrera. El domingo 19 de julio dirigirá a España en la final del Mundial, la segunda de la historia para el seleccionado y la primera en dieciséis años, luego de eliminar este martes a Francia por 2 a 0 en Dallas. Sin embargo, reducir su nombre solo a ese resultado sería dejar de lado gran parte de su recorrido. De la Fuente llega a la definición después de un camino que comenzó a construir hace más de una década, mucho antes de ser reconocido como uno de los principales entrenadores del fútbol español.
Nació en Haro, La Rioja, el 21 de junio de 1961 y como jugador se desempeñó como lateral izquierdo. Su etapa más importante fue en el Athletic Club, donde ganó dos títulos de LaLiga, una Copa del Rey y una Supercopa de España, antes de pasar por Sevilla y cerrar su carrera en Deportivo Alavés. Después de retirarse inició su recorrido como entrenador y, desde 2013, trabajó con los juveniles de la Real Federación Española de Fútbol, varios años antes de asumir al frente del seleccionado mayor.
Fue allí donde comenzó a consolidar su carrera como técnico. Dirigió a la Sub-19 que ganó la Eurocopa de la categoría en 2015 y tres años más tarde obtuvo la medalla de oro en los Juegos Mediterráneos de 2018. Ese mismo año asumió al frente de la Sub-21 y volvió a conseguir un título europeo, el quinto de España en esa categoría. Durante ese recorrido también conoció de cerca a una generación de futbolistas con la que años después volvería a trabajar.
Los casi diez años que pasó en las juveniles fueron fundamentales para entender su posterior llegada al equipo mayor. De la Fuente conoció y dirigió a varios de los jugadores que hoy integran el plantel español, entre ellos futbolistas que se convirtieron en piezash importantes del equipo. Por eso, cuando asumió el seleccionado en diciembre de 2022, como reemplazante de Luis Enrique después de la eliminación en el Mundial de Qatar, ya tenía un amplio recorrido dentro de la federación y conocía la manera de responder de muchos de los nombres que luego tendría a su cargo.
Los resultados tampoco tardaron demasiado en llegar. Con poco más de un año en el puesto, España ganó la UEFA Nations League 2023 y en 2024 consiguió el título más importante de su gestión hasta ese momento: la Eurocopa. El seleccionado consolidó un funcionamiento basado en la posesión y el juego asociativo, una idea que el entrenador sostuvo desde sus primeros años de trabajo y que luego trasladó al plantel mayor. La Real Federación Española de Fútbol respaldó su ciclo con una renovación de contrato hasta 2028, una muestra de confianza para un técnico que llevaba años trabajando dentro del fútbol español.
En este Mundial, esa continuidad volvió a ser una de las principales fortalezas del equipo. España llegó a la Copa del Mundo entre los favoritos, con Lamine Yamal, Pedri y Nico Williams como algunos de sus principales nombres y una base de futbolistas que comparte una misma idea de juego. De la Fuente volvió a encontrarse en el plantel con jugadores a los que ya había dirigido años atrás y consiguió mantener una identidad que se refleja en el funcionamiento del seleccionado.

El recorrido español en el torneo también permitió romper una barrera histórica. Luego de eliminar a Bélgica, el seleccionado consiguió superar los cuartos de final de un Mundial por apenas segunda vez en su historia, algo que anteriormente solo había logrado en Sudáfrica 2010. En semifinales esperaba Francia, que llegaba invicta al encuentro y tenía a Kylian Mbappé como uno de los máximos goleadores de la competencia, pero el equipo español volvió a responder en uno de los partidos más importantes del ciclo.
Mikel Oyarzabal abrió el marcador de penal a los 22 minutos y Pedro Porro amplió la ventaja a los 57, después de una jugada que terminó con asistencia de Dani Olmo. España controló el desarrollo del encuentro, no permitió que Francia encontrara una reacción y cerró el 2 a 0 que aseguró su lugar en la final del domingo. Será la segunda definición mundialista de su historia y la primera desde aquella consagración en Johannesburgo, hace dieciséis años.
La última vez que España llegó a una final mundialista fue en Sudáfrica 2010 y terminó levantando la Copa del Mundo. Luis de la Fuente está ahora a un partido de repetir esa historia, aunque el camino hasta esta instancia comenzó mucho antes de este Mundial. Más de una década de trabajo y el conocimiento de una generación de futbolistas explican parte del presente de un entrenador que hoy tiene la posibilidad de volver a llevar al seleccionado español a lo más alto del fútbol mundial.











A sus 19 años, Lionel Andrés Messi Cuccittini jugó por primera vez en la selección argentina frente a Hungría, partido en el que el astro disputó tan solo un minuto de su ingreso debido a un golpe artero con la mano a Vilmos Vanczák que derivó en una tarjeta roja, que lo obligó a ausentarse a la hora de disputar el siguiente partido frente a Inglaterra en el que la Albiceleste cayó 3-2 con goles de Hernan Crespo y Walter Samuel, y por el lado de los Tres Leones Wayne Rooney y doblete de Michael Owen.
Desde allí nunca se volvieron a cruzar en una Copa del Mundo. Hasta que en Kansas Leo tenga la chance de reeditar una jornada épica como la de Diego Armando Maradona, a 40 años de aquella ocasión en el Azteca. Esta vez en semifinales y en búsqueda de cortar la
Casi como si estuviera escrito y en su última participación en una cita máxima, la Pulga tendrá en sus manos la chance de que una nueva noche fría caiga en Inglaterra. Porque, en un enfrentamiento que
Por otra parte, en la fase de grupos de 1962 y en los cuartos de final del ‘66, Argentina cayó en ambos encuentros ante los ingleses. En la edición en la que los Tres Leones fueron locales, la Albiceleste fue catalogada como la perjudicada debido a la expulsión de Antonio Rattín a los 36 minutos del primer tiempo, ya que el árbitro alemán no hablaba español y entendió que el capitán argentino lo había insultado.
También, en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, los aficionados ingleses intentaron ingresar, sin éxito, con una bandera que tenía una imagen del Club Barrow FC, que lleva un submarino en su escudo, por lo que la entidad madre del fútbol internacional consideró esta acción como apología a elementos militares.


“Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo”, dice el hit de la hinchada argentina en la Copa del Mundo en Estados Unidos, México y Canadá. Ese pequeño fragmento podría verse reflejado en 90 -o 120- minutos de fútbol total. Porque el deporte rey podrá vestirse de diablo de vez en cuando, pero cuando D10S aparece, no hay Satanás que valga para frenar su magia y evitar que derrumbe todas las paredes que intentaron ponerle durante más de 20 años.








