Carlos Fernando Valenzuela fue uno de los jugadores más sorprendentes de la lista del Bocha Batista para los Juegos Panamericanos de Lima. Oriundo de Santiago del Estero, sus inicios en el fútbol fueron en un club de barrio, no tan lejos de su casa, Galguitos.
Allí anotó 33 goles en 36 partidos, lo que llamó la atención de uno de los clubes grandes de la Argentina: Racing Club de Avellaneda. Lo incorporó a las categorías de inferiores y deslumbró. Fue apodado como La joyita de Racing y El Messi de Racing. Firmó su primer contrato a los 16 años, y fue convocado por la Selección Argentina Sub 17 para disputar amistosos y partidos oficiales con la albiceleste.
Debutó con el equipo que por aquel entonces dirigía Facundo Sava, en un clásico de verano de 2016 disputado en el estadio José María Minella, en Mar del Plata, que finalizó en victoria por parte del equipo del Colorado ante Independiente por 3-1.
Sin embargo, La joyita corría por detrás de muchos delanteros, como Diego Milito, Lisandro López, Gustavo Bou, Roger y Lautaro Martínez. Igualmente, con 18 años, firmó la renovación de su vínculo con Racing hasta el 30/06/2018 con una cláusula de 3.500.000 dólares.
Sin rodaje en Primera, y con esporádicos minutos en la reserva, fue cedido por un año a Nueva Chicago, donde disputó 13 partidos (solamente uno como titular) y convirtió un gol. Luego, regresó a la Academia, y tras el cumplimiento de su contrato, la dirigencia decidió no renovarle el vínculo, por lo que el jugador quedó libre con el pase en su poder.
Rápidamente firmó contrato con un club de la Primera B Metropolitana: Barracas Central. Disputó 38 partidos, uno de ellos por Copa Argentina, y los 37 restantes en la tercera categoría del Fútbol Argentino, donde consiguió el ascenso a la ahora Primera Nacional, siendo una de las principales figuras, convirtiendo 20 goles, resultando uno de los máximos goleadores de la competencia.
Sorprendentemente, esto llamó la atención del Bocha Batista, entrenador de la Selección Argentina Sub 20, que citó al mediapunta de Barracas Central para disputar los Juegos Panamericanos de Lima. No solo eso, sino que también forma parte del equipo titular y además, convirtió tres de los goles que llevaron al equipo a la final.
Su rendimiento seguramente provoque la atención de muchos clubes, que competirán por contratarlo. En un principio, su sueño era debutar y tener continuidad en Racing. ¿Podrá volver a vestir la camiseta de la Academia o de algún otro equipo grande de Argentina, o de Sudamérica o Europa?
“El Mundial Junior es el segundo campeonato, por importancia, de la Federación Internacional de Balonmano. Se nota el gran apoyo de ambas ciudades hacia lo que será el evento, se ve que la gente está involucrada”, señaló el presidente de la Federación española de handball, Francisco Blázquez. La cita mundialista se llevará a cabo desde el 16 hasta el 28 de julio. Fue declarado acontecimiento de interés general en Vigo y Pontevedra, donde se albergará el torneo, y es una de las grandes convocatorias de 2019 para el balonmano. Argentina salió sorteada para integrar el Grupo D, junto con Dinamarca, Noruega, Islandia, Alemania y Chile.
Argentina es parte de la “zona de la muerte”, ya que los equipos contra los que deberá jugar son los “maestros” y fundadores de este deporte. Dinamarca aparece como el rival más fuerte porque lograron ganar el torneo tres veces en su historia: Turquía 1997, Catar 1999 y Hungría 2005 y, además, en los últimos dos mundiales consiguieron llegar a la final. Los teutones aparecen con dos títulos consecutivos -en Egipto 2009 y Macedonia 2011-, Islandia ostenta un tercer puesto en Egipto 1993, Noruega como mayor logro obtuvo un cuarto lugar y Chile lo disputará por séptima vez.
El conjunto nacional obtuvo la clasificación en el torneo Centro-Sur que se disputó en abril en Palmira del Valle, Colombia, donde conseguían un cupo las tres mejores selecciones. Argentina debía enfrentar a Venezuela, pero la “vinotinto” llegó tarde y por eso se le dio el triunfo al elenco rioplatense por 10 a 0. Luego venció a Paraguay (37-14), Chile (28-24) y Colombia (31-24). En este último partido, la selección junior consiguió la clasificación, pero iban por más y querían conseguir el título, por lo cual debieron enfrentarse a Brasil.
El partido había comenzado muy bien para la albiceleste, con contragolpes efectivos y salidas rápidas, se fueron al descanso 17-14 arriba. En el segundo tiempo se complicaron las cosas y bajó su efectividad enormemente. Cuando faltaban tres minutos, el encuentro estaba 21-25 a favor del conjunto brasileño. El DT argentino, Fernando Capurro, pidió tiempo muerto para acomodar el ataque e ir a buscar el resultado. Quedaban ocho segundos e Ignacio López, capitán y jugador de SEDALO, logró una conversión de penal y ganaron el encuentro por 26-25. De esta manera, cerraron con broche de oro el campeonato y el entrenador debutante lo hizo de la mejor manera.
Foto: Confederación Argentina de Handball
“El equipo salió campeón, se clasificó al Mundial y se le dio más rodaje a los jugadores. Tal vez lo negativo es que en algunos partidos se nos complicó un poco. En el primer tiempo de la final contra Brasil se mostró buen nivel. Cumplimos el objetivo, que era lo importante, y ahora se viene otro, que es el Campeonato Mundial” dijo Fernando Capurro.
Capurro estuvo a cargo de las categorías menores y mayores masculinas de Chile de enero de 2010 a diciembre de 2015, hasta que, en enero de 2016, decidió no renovar su contrato anual. En el Torneo Centro-Sur, el elenco argentino tuvo que enfrentarse a “La Roja”: “El partido contra ellos fue bastante parejo, fuimos de menor a mayor, pero estaban bien afianzados, venían de ganar los otros dos partidos. Jugamos de contragolpe y eso fue una virtud, pero en algunas jugadas no lo aprovechamos”.
Por último, dio su opinión sobre el balonmano en nuestro país: “En Argentina hay un gran avance en cuanto a calidad y cantidad de jugadores de handball y que, si se sigue por este camino, los resultados van a ser cada vez mejores. También hay una base muy grande de jugadores y jugadoras muy buenos y talentosos, que en un futuro podrán aportar muchísimo a la Selección mayor”.
Valentín Schankula comenzó a jugar al handball luego de que su madre decidiera buscar otro deporte para que no estuviera obligado a jugar al fútbol, como la mayoría de los niños y adolescentes. Nacido en Comodoro Rivadavia, comenzó a practicar balonmano en un club cerca de su barrio, aunque después se pasó a un equipo que le quedaba a 20 kilómetros de su casa.
Foto: Santiago Russo (@Play_Handball )
En 2015 comenzó su trayectoria deportiva con la selección, ya que lo convocaron para el Torneo Sudamericano que se realizó en Asunción, Paraguay. Después de ese torneo, lo incluyeron dentro de una lista de jugadores con proyección y, a partir de ahí, lo fueron a ver a muchos partidos y lo controlaban para ver si su calidad como jugador seguía avanzando. Luego, en 2017, fue convocado para ser parte del equipo “junior” y desde ese momento conforma el plantel que salió campeón este año.
Schankula comentó que vino a Buenos Aires para profundizar su carrera deportiva y poder entrenarse en el CENARD. Además, enumeró lo que es un día normal para él: “De lunes a viernes, a la mañana, voy a entrenar con la Selección y de 20 a 23 en Ferro. A veces también entreno con la mayor”.
El jugador de la Selección Junior afirmó que los equipos que les tocó en el Grupo son muy duros y que tienen mucha historia, pero que Argentina va a salir a pelear todos los partidos como si fueran el último y les gustaría poder avanzar de ronda.
Por último, aseguró que el handball en Argentina va a tardar bastantes años en profesionalizarse, pero que algún día se va a lograr y, cuando eso suceda, la Selección se va a convertir en una potencia mundial, ya que estos últimos años el deporte fue creciendo mucho y hay muy buen nivel.
El conjunto nacional logró un 6° puesto histórico en Egipto 2009, donde se pudo ver a grandes jugadores que en el futuro cercano iban a triunfar, como Diego Simonet (Montpellier Handball – Francia), Leonel Maciel (BM Cuenca – España) y Juan Pablo Fernández (Universidad de Luján Handball), entre otros.
Tras cumplirse 10 años de la mejor posición en un Mundial Junior, y donde Argentina tuvo un torneo realmente espectacular -al haberle ganado a equipos de la talla de Alemania, Egipto y Catar, Brasil, Francia y haber empatado con España-, Juan Pablo Fernández, integrante de la Selección de esa época, se expresó sobre ese campeonato en particular y cómo ve el crecimiento del deporte en estos últimos años: “Es algo que no me voy a olvidar nunca en la vida (el 6° puesto), porque en nuestro imaginario sí, pensábamos que le podíamos ganar a esas bestias, pero la realidad es que ellos vienen con ligas profesionales, títulos y jugadores increíbles. Ver cómo se nos iban dando los resultados y las cosas fue muy emocionante”.
Fernández habló también sobre cómo ve el handball en nuestro país: “Hay un gran avance y mucha calidad, jugadores muy buenos. A todos nos alegra ver al deporte mejor que antes”.
El handball sigue desarrollándose a pasos enormes en nuestro país y no solamente en el indoor, sino también en el beach. La versión de playa es una modalidad muy nueva, ya que se creó en el año 2004, en Egipto. Las Selección femenina ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 y luego repitió el resultado en el Sudamericano de Playa que se realizó este año en Rosario. Desde el “boom” que fueron “Las Kamikazes”, se implementaron algunas canchas, luz para poder practicar en el CeNARD, más torneos y la Confederación Argentina de Handball anunció que se le dará becas a 10 jugadoras para el desarrollo de esta actividad.
A Juan Pablo Fernández se le consultó qué le diría a uno de los chicos que está próximo a jugar el Mundial de Vigo y Pontevedra en España su respuesta fue: “Primero le diría que lo disfrute y segundo; que deje el corazón en cada pelota por tener la oportunidad de representar al país”.
Se está plantando mudar el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD) del barrio porteño de Núñez hacia el Centro Olímpico, ubicado en el barrio de Villa Soldati -o incluso a Rosario, Santa Fe-, con el fin de realizar negocios inmobiliarios en la actual ubicación. Esta situación molestó tanto a los deportistas como a los entrenadores por la zona en la que se encontraría la nueva sede y por el difícil acceso.
El CeNARD se encuentra a 27 kilómetros del parque olímpico de la juventud y a más de 250 de Rosario. Germán Lauro, deportista argentino especializado en lanzamiento de peso y disco y participante de los Juegos Olímpicos Londres 2012, comentó: “Es un tema difícil. Es cierto que el centro de entrenamiento es una estructura vieja, pero es la única del país con este gran nivel. Está en un lugar estratégico y de fácil acceso. Ahora, donde quieren mudarlo, es una zona complicada y difícil de llegar. Para un atleta del interior no sería sencillo salir de la facultad de noche y moverse hacia el Parque Olímpico”.
Mauricio Macri, presidente de la Nación, confirmó en agosto del año pasado que el CeNARD dejará de ser, en 2021, la sede principal de entrenamiento para los jóvenes talentos que desean seguir su sueño hacia el éxito deportivo. “Tenemos que estar listos para mudarnos a estas instalaciones que cuentan con una increíble infraestructura deportiva que nos queda para poder seguir desarrollando el deporte de alta competencia. Es algo maravilloso para el sur de la Ciudad y para el futuro de nuestro deporte”, afirmó el presidente con respecto al traslado de predio a Villa Soldati.
El hecho inédito de trasladarse en dirección a la ciudad santafesina fue planeado por Pablo Javkin, precandidato a intendente por el Frente Progresista, con la idea de llevar a 130 atletas en formación a sus tierras. Lo que aún está en discusión es la localización del mismo, aunque todo parece indicar que sería en los alrededores del Estadio Municipal “Jorge Newbery”, a muy pocos kilómetros de la cancha del Club Atlético Newell´s Old Boys. Sin embargo, el Concejo Municipal lo aprobó por unanimidad e instó al ejecutivo a gestionar ante la Agencia de Deportes Nacional y el Gobierno Nacional el traslado.
El predio de Núñez está compuesto por once hectáreas y cuenta con nueve instalaciones donde se preparan los deportistas: la pista principal de atletismo, el circuito auxiliar, el natatorio, el polideportivo (básquet y handball), la cancha de césped sintético, el complejo “Carl Diem” (artes marciales), el hotel -que tiene plazas para 340 deportistas- y el comedor, que les brinda el servicio de alimentación gratuita durante todo el año a atletas y entrenadores. Asimismo, se encuentra el área de prevención médica, donde los atletas cuentan con los mejores especialistas en guardia médica, radiología, traumatología, nutrición, kinesiología, clínica médica, cardiología, podología, psicología y odontología.
En el verano del año pasado se lanzó una campaña llamada “Salvemos el Cenard” con el lema “No a la destrucción y basta de negocios inmobiliarios”, que consistía en juntar más de 100.000 firmas para frenar la mudanza e impedir que se destruya el predio para llevar a cabo un megaproyecto inmobiliario, como pretende el actual jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Incluso, se convocó mediante redes sociales a una marcha que se llevó a cabo en la Avenida Libertador y Miguel Sánchez (Club Ciudad de Buenos Aires), pero a pesar de esta campaña, las autoridades argentinas no efectuaron ninguna medida al respecto.
“La demora del traslado va ser de dos o tres años, pero como estamos en Argentina, nadie sabe lo que podrá pasar por las elecciones: si va a continuar el gobierno o llegará uno nuevo con otras ideas en el espacio deportivo”, afirmó Mario Mocchia, secretario general del Comité Olímpico Argentino (COA), haciendo foco en la relación que tiene el oficialismo con la mudanza. Además, expresó que concurrirán a las autoridades de la ciudad para sugerirles que no destruyan el terreno de Tiro Federal Argentino, ya que desean edificarlo.
“Sería una catástrofe cambiar la sede, porque la mayoría de los chicos son del interior del país y la zona de Soldati no es confortable, ya que en los alrededores se encuentran villas y el ingreso al barrio no es fácil. Peor me resultaría si se confirma lo de Rosario, no volvería a competir y podría dejar el atletismo”, confesó Maximiliano Rogel, velocista profesional argentino de 19 años, que entrena en el predio de Núñez y compite para River Plate y Argentina.
Rogel declaró que las autoridades del comité solo piensan en el dinero autónomo y no en mejorar el deporte aportando becas, apoyándolos en los gastos -tanto de viajes, como de asesoramientos y sponsors- y perfeccionando algunos descuidos dentro del terreno. “Es una perdida para el deporte argentino y para su historia porque de aquí han surgido grandes estrellas que nos dieron demasiadas alegrías a lo largo del tiempo”, enunció el corredor, dejando un claro mensaje para aquellos dirigentes dentro del comité que pretenden vender la propiedad para edificar y generar ganancia para ellos mismo.
Maximiliano Rogel, atleta de River Plate, entrenándose en el CeNARD.
El año pasado se desempeñaron los Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires y el predio del CeNARD fue solamente sede del fútbol sala. Esto trajo demasiada repercusión, ya que el área estaba en condiciones para abarcar otros deportes, pero el sitio principal donde se llevaron a cabo casi todas las disciplinas fue el Centro Olímpico de Villa Soldati. Allí se se realizaron 15 de los 32 deportes, entre ellos, atletismo y gimnasia. Argentina contó con 142 deportistas y finalizó en la sexta posición en el medallero, con 26 preseas en total, 11 oros, 6 platas y 9 bronces.
Los Juegos juveniles dejaron una gran infraestructura y equipamientos deportivos de excelente nivel e, incluso, está la Villa Olímpica, que sería el hotel de los competidores nacionales si se efectuara la mudanza. Sin embargo, actualmente el presupuesto destinado es menor que en el 2016, por lo que los deportistas se ven afectados para enfrentar nuevas competencias nacionales e internacionales. A su vez, el área de deportes fue la más afectada a lo largo del gobierno de Cambiemos, ya que suprimió la Secretaría de Deportes y creó la Agencia de Deporte Nacional, lo que perjudicó a muchos jóvenes con los recortes de becas y demoras en los pagos.
Los próximos eventos sudamericanos y los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 van a ser una prueba de fuego para el gobierno y para la nueva Agencia del Deporte Nacional, tanto en relación con la mudanza del CeNARD como con otras decisiones que se llevaron a cabo a lo largo de la presidencia de Macri y durante los dos años de gestión del titular del COA y gerente a cargo del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD), Gerardo Werthein.
En esta última década se han desafiado muchas normas sociales y se ha tratado pacientemente de deconstruir dichas reglas. A pesar de esto, la exposición en los medios de la imagen de deportes sólo conocidos popularmente como masculinos sigue siendo constante: desde 1990 hasta la fecha de cierre en 2018, la revista El Gráfico solo tuvo siete ediciones en las cuales su tapa contenían a una mujer deportista.
El equipo de Voleibol femenino de Boca se consagró bicampeón el pasado 17 de abril ante San Lorenzo. Con este título, las Guerreras llegaron a los seis títulos nacionales y son el conjunto más ganador de la Liga Femenina de Voleibol. Más impresionante que estos logros fue la poca importancia que le dieron los medios locales. El diario Olé, en su edición papel, publicó esta noticia 4 días más tarde. Además lo hizo en un pequeño recuadro, mientras que la misma edición incluyó dos páginas enteras dedicadas a un efemérides del plantel de vóley masculino de River, que recuerda el único título del millonario en 1999. Si bien el vóley no es el deporte con más difusión en los medios, es notoria la diferencia de cobertura entre el equipo más ganador de la rama femenina de un deporte y un equipo que, sin intención de desvalorizar a River, apenas logró ganar un título en una liga en la cual dominan con gran amplitud dos equipo, Bolívar con ocho ligas y UPCN con siete.
Gracias a la difusión individual que ofrecen las redes sociales, la cuenta de Twitter @Guerreras_Voley (no oficial pero que sigue al equipo) dio lugar al reclamo de este pobre reconocimiento del título. Sergio Stuart, editor de Olé, dijo: “Hay muchos motivos por los cuales debimos publicarlo así, no tengo problemas en hablarlo con quien quiera. Pero es la primera vez que leo se quejan en lugar de alegrarse que se difunde el vóley en un diario nacional”. Cuando se le consultó a Stuart sobre cuáles eran dichos motivos, el editor no respondió.
“El deporte masculino está jerarquizado sobre el femenino aunque sea el mejor equipo femenino y el ´peor´ masculino”, explica Leila Ponzetti, periodista de Feminista Mundial, el equipo que escribe notas de deportes para Las 12, suplemento de Página/12. “Siguen habiendo cuestiones culturales que se cruzan todo el tiempo”, agrega. Si bien en los últimos años se empezó a desconstruir la idea de que la mujer que no hace deporte, las cuestiones culturales que enlentecen la aparición de las deportistas mujeres en los medios siguen haciéndose presentes. Moyi Schwartzer, activista deportivo trans, marca que estas cuestiones culturales en su momento hacían “Imposible que una mujer practique deporte porque no se pensaba que las mujeres practiquen deportes”, y que hoy esa cuestión pese a la hora de apoyar el desarrollo de dichos deportes.
“Los comunicadores nos tenemos que hacer cargo de nuestra responsabilidad política al momento de construir y poner una voz sobre un tema. El periodismo deportivo construye sentido sobre el deporte por la ideología que tiene detrás que es la que decide que noticias van y que no va, que es tapa y que no. Hay que hacerse cargo cuales son los roles del periodismo, cual es su potencialidad para habilitar, para construir legitimidad sobre ciertos deportes”, declara Ponzetti, quien cree que los deportes necesitan desarrollarse para volverse atractivos a un público.
El apoyo que la exposición en los medios le puede dar a estos deportes es clave para su desarrollo. Aquello es multi-beneficioso, ya que una mejor formación de estos cumple con una ventaja social al formar un abanico más grande de actividades y abre un nuevo campo, con nuevo público, para que los medios puedan explotar. Leila Ponzetti analiza los problemas: “Son decisiones políticas de cada país con cada deporte, en cuanto apoyo le vas a dar. Por ejemplo en el proyecto de las sociedades anónimas deportivas hay una decisión de cercenar a cierta parte de la población el ingreso al deporte”. La inversión para mejorar la calidad y la práctica se termina concentrando en los deportes tradicionalmente más populares y de equipo, como es el fútbol. Es por esto que Moyi Schwartzer concluye: “El periodismo deportivo no resuelve la posibilidad de que se desarolle un deporte pero tiene una responsabilidad con ello”.
“Yo creo que están apareciendo otras alternativas para cubrir el deporte femenino. Hay una cuenta de twitter que se llama Tenistas Argentinas, que cuenta lo que hacen las pibas en el tenis femenino. Tenes El Femenino (cubre fútbol femenino)”, cuenta Iván Lorenz, estudiante de periodismo deportivo. Las redes sociales da lugar a que un tema del que se tenga poco conocimiento pueda ser difundido por cualquiera y para cualquiera.
“La globalización de las redes difunde un montón de cosas. Hace 12 años no había, como la última vez que Argentina jugó un mundial femenino de fútbol, que no había posibilidad de difusión individual. Esa opción ayuda a que los deportes se visibilicen, que acelera algunos tiempos”, argumenta Leila Ponzetti. Esto se hizo visible en lo ocurrido el año pasado con la selección femenina de fútbol. Gracias a una foto del equipo en la cual las jugadoras hacían el Topo Gigio en reclamo por la falta de financiamiento. Sumado a este hecho estuvo la desvinculación de Macarena Sánchez de la UAI Urquiza. Este incidente, inicialmente difundido en las redes sociales, terminó con la profesionalización del fútbol femenino y la cobertura televisiva del mundial de Francia 2019 y de otros partidos, como por ejemplo la final de Champions League femenina.
“El hockey femenino es una excepción que confirma la regla de los que son los deportes. Primero porque el hockey es un deporte de clase alta, media-alta. Se le presta atención porque es de clase alta. Siempre contaron con sponsors como por ejemplo Visa”, explica Moyi Schwartzer. “En el hockey si hubo una decisión política, cruzada por las cuestiones de clase, de organizarlo de una manera que probablemente iba a crecer. Hubo una decisión de poner al Hockey como el deporte femenino como excelencia”, agrega Leila Ponzetti, que marca a esta política como la causante de que el hockey sea un deporte con categorías nacionales y regionales para todas las edades. “También tiene una estética de la mujer deportiva. Un deporte con estándares de belleza que vende”, concluye Schwartzer.
“En el fútbol es como con el masculino, es un juego tan fácil de entender y llega a cualquier parte del mundo; eso le da visibilidad”, explica Tatiana Milani, flamante redactora del equipo de Tyc Sports que se dedica a la cobertura del fútbol femenino, que tuvo en el último año una avance por demás positivo al nivel de llegar a ser profesional. “La AFA exigió que los clubes tengan 8 contratos y pone plata. La Conmebol y mismo la FIFA exigen un equipo femenino para competir en torneos internacionales. Debería acatar a esas exigencias. Como San Lorenzo, que firmó 15 contratos”, cuenta Iván Lorenz. No solo eso, sino que también la selección argentina pasó a tener su primer sponsor, Rexona.
La ola feminista rompió con muchos estereotipos de las mujeres. La popularidad del movimiento presenta, en términos puramente económicos, una oportunidad de explotar un nuevo público. “Los medios se suben un poco a la ola de lo políticamente correcto. En el caso del Voley se les escapó la tortuga y se vieron sus verdaderas intenciones. En cierto punto lo políticamente correcto a veces juega a favor porque hace que algunos medios aparezcan. De alguna manera es un avance pero también es una porquería porque no es real”, cuenta Ponzetti. Sin embargo, los grandes medios deportivos “no se suben a la Ola por miedo”, según Tatiana Milani, quien agrega: “En el último año, el movimiento feminista generó un ambiente falso de odio hacia los hombres y está mal visto. Por ahí no les gusta que sus lectores hombres sientan que les están quitando la prioridad, que no se ´sientan heridos´”.
El constante cuestionamiento de los estereotipos sociales preestablecidos lleva a que se rompa y que se deconstruya dicha imagen. Los medios, sobre todo los deportivos, no escapan de ser ejemplos de cómo dicho prejuicios diferencian de manera excesiva el preconcepto que se tiene tanto de hombres como de mujeres. Este fenómeno de discriminar por género va, lentamente, perdiendo fuerza y otorgándole el lugar a las mujeres.
Creció en un barrio de Malmo donde la pobreza y el hambre eran una constante. Su dura infancia formó su personalidad, mientras que su talento y dedicación formaron su juego. Zlatan Ibrahimovic jugó en los mejores clubes del mundo antes de desembarcar en Los Ángeles. La ciudad de las estrellas de Hollywood le sienta bien: el astro sueco es la personificación futbolística del boxeador Muhammad Ali, uno de los más grandes ídolos de la historia estadounidense.
El soccer masculino no es tan seguido en Estados Unidos como el femenino, cuya selección es reciente bicampeona del mundo. Tanto el , béisbol, básquet, como el fútbol americano e incluso el boxeo, de la mano de Floyd Mayweather, lo superan en popularidad. Una de las razones de esta cuestión se debe a los protagonistas de dichos deportes. Son unos verdaderos showmen: súper estrellas multimillonarias dedicadas al entretenimiento del público tanto dentro como fuera de la cancha.
El trash talk es la forma de insultar, provocar, intimidar y burlar al contrario en el deporte estadounidense. Lejos de ser considerado desleal, es una práctica naturalizada en el juego. Sin embargo, también es una manera de motivarse, de generar autoconfianza. Es muy normal verlo en la NBA, en la NFL y también en el boxeo, desde la irrupción de Cassius Clay, o mejor conocido como Muhammad Ali.
En 1964, se acercaba la pelea por el título mundial de pesos pesados, que luego sería considerada por la revista Sports Illustrated como el cuarto evento deportivo más relevante del siglo XX: Clay desafiaba al campeón vigente, Sonny Liston. Ya en el pesaje previo al combate, el retador mostró al mundo de lo que estaba hecho: “No tienes ninguna chance, no hay nadie que pueda ganarme y lo sabes. Soy realmente malo, soy un peligro. No eres nada”. El resultado es historia conocida: Liston tiró la toalla en el séptimo asalto luego de una exhibición del campeón del pueblo.
“Es la repetición de afirmaciones lo que lleva a creer. Y cuando el creer se transforma en una convicción profunda, las cosas comienzan a suceder”, si bien esta frase la dijo Ali en su momento, puede aplicarse al pensamiento del astro sueco. En la previa del clásico entre Los Ángeles F.C y L.A Galaxy, dirigido por el argentino Guillermo Barros Schelotto, Zlatan -fiel a su estilo- dijo que en la MLS se siente como “una Ferrari entre Fiats” y se autoproclamó como el mejor jugador de la liga a sus 37 años sobre la estrella del otro equipo angelino, el mexicano Carlos Vela, de gran temporada.
Sus declaraciones fueron tendencia y se cuestionó el efecto que podrían tener sobre el sueco. Sin embargo, Ibra marcó tres goles para darle la victoria a su equipo. “Tengo visión, tengo confianza y creo en mí. La gente ignorante lo llama arrogancia, la gente inteligente lo llama confianza. Tengo una mentalidad a prueba de balas. Cuando salgo al campo de juego sé lo que soy capaz de hacer, y lo hago bien, y lo hago perfecto”.
Zlatan es todo lo que los norteamericanos quieren de sus jugadores, es la persona que puede incentivar el fútbol masculino en Estados Unidos, el país del espectáculo. Zlatan es un jugador de soccer con la mentalidad de los grandes trash talkers y la confianza de Muhammad Alí. Zlatan Ibrahimovic es un showman hecho a la medida del público norteamericano.
Es imposible evitar el partido entre Boca y San Martín de Tucumán de 1992. Todos los condimentos de un posible arreglo se remontan a este suceso.
Corría la última fecha del torneo y Boca estaba muy cerca de ser campeón. El Xeneize se medía ante el Santo Tucumano para poder festejar nuevamente un título después de 11 años de sequía. A pesar de haber realizado una excelente campaña que lo mantuvo puntero durante 14 fechas, aquel equipo de Óscar Washington Tabárez era seguido muy de cerca por su eterno rival: River Plate. El equipo de Passarella persiguió a Boca durante toda la temporada, hasta llegar a la última fecha a tan solo dos puntos. El puntero venía de perder por 3 a 2 frente a Deportivo Español y el futuro era incierto ante los tucumanos. Pero con un simple empate, ya se coronaba campeón.
La AFA determinó que, para la definición del Torneo Apertura de 1992, se jueguen en simultáneo los partidos decisivos: Argentinos Juniors y River se enfrentaban en el estadio de Ferro, mientras que Boca y San Martín de Tucumán hacían lo propio en el mítico estadio Xeneize.
Francisco Lamolina era el árbitro encargado de impartir justicia aquel 20 de diciembre cargado de expectativa. Luego de un par de minutos, que para los jugadores e hinchas se hicieron eternos, el juez dio la orden e inició el partido. Lo sorpresa del encuentro fue tempranera, ya que a los 19 minutos de juego, la visita se puso en ventaja: un pase en profundidad de Eusebio Roldán dejó perfectamente habilitado a Ricardo Solbes, quien había picado a espalda de los centrales y logró definir con delicadeza para dejar desplomado en el piso al arquero Navarro Montoya. Pero lo curioso sucedió en el momento posterior al gol. Mientras el jugador número siete, autor del primer tanto, corría eufóricamente hacia el alambrado local para festejar su gol, ningún otro compañero se acercó a él para compartir esa felicidad. Después de que cruzó la mitad de la cancha, los otros jugadores se sumaron al grito, pero anteriormente nada. Es hasta hoy que se conoce al tanto de Ricardo Solbes como el “gol menos cantado”. Al cabo de los primeros 45 minutos, la visita se fue al vestuario con la ventaja en su poder.
Y si de poder hablamos…
En medio del tenso clima que se vivía en el vestuario local,hizo su aparición José Barrita, histórico jefe de la barra brava de Boca. “El Abuelo nos amenazó de muerte para que ganemos el partido y consigamos el título. También hubo aprieto en el vestuario visitante”, declaró en una entrevista con este equipo de investigación Claudio Benetti, delantero Xeneize titular en aquel partido.
En el segundo tiempo, los jugadores de Boca salieron a buscar el partido como si sus vidas dependieran de ello, y es así como llegó el 1 a 1 definitivo de la mano de Benetti. Los de Tabárez fueron campeones y se volvió a festejar un nuevo título luego de más de una década.
Sin duda alguna, este histórico partido da de qué hablar. Cada uno puede crear sus propias hipótesis y está totalmente permitido dudar. La acción de Barrita, el resultado del partido y el extraño no festejo en el gol de Solbes, dieron lugar a que periodistas, hinchas y hasta incluso jugadores, saquen conclusiones por sus cuentas.
“Yo ya sabía que iban a empatar. La información me llegó por medio de algunos jugadores en charlas previas al partido. Es bárbaro relatar un partido así porque estás constantemente atento a ver si es verdad lo que te dijeron. Durante toda la transmisión di a entender que, para mí, el partido terminaba en empate, como para intentar avivar a la gente”, afirmó en un audio de WhatsApp a este equipo el reconocido relator Marcelo Araujo, quien estuvo presente en la transmisión de aquel partido.
Última fecha del Apertura de 1995. Calor incesante a pocos días del inicio de una nueva temporada de verano, sin embargo el clima no era lo único que se iba a poner “caliente”.
Racing acariciaba casi las tres décadas sin títulos locales, la última vez había sido en 1966. Un nuevo proyecto, bajo la conducción de Osvaldo Otero y Daniel Lalín, se ponía en marcha y con ello la ilusión de ganar un trofeo.
El puntero del campeonato era Vélez con 38 puntos y lo seguía Racing con 35. Sin dudas fueron los dos más destacados a nivel futbolístico del Apertura. 17 de diciembre. Última fecha, la Academia podía aspirar a un desempate. Debían derrotar al ascendido Colón en Santa Fe. Pero los de Liniers tenían un reaseguro: jugarían contra Independiente…
En la Doble Visera, antiguo estadio de Independiente, el clima era de fiesta. En la tribuna de visitante por la proximidad de un nuevo título y en la local por la posibilidad de seguir sumando frustraciones a su archirrival de barrio. Si existía algún atisbo de deportividad, se cayó a los 5 minutos de juego cuando Claudio Kobistyj, defensor de Independiente, le cometió un penal imposible al Rifle Pandolfi que el árbitro Javier Castrilli cobró rápidamente. El fortín, mientras celebraba el gol, se llevó la sorpresa más importante de esa tarde, los hinchas del rojo gritaron y festejaron a la par de ellos.
Finalmente el partido culminó 3 a 0 y el trofeo se iba a Liniers. A pesar de la derrota, la hinchada del rojo despidió a los aplausos a sus jugadores del campo de juego y con euforia disfrutaron otra frustración de su clásico. Racing perdió 5 a 1 su partido y la ilusión quedó en la nada.
“En la falta quise ir a la pelota y lo choqué al delantero de Vélez, el árbitro cobró y no lo podía creer pero cuando escuchamos a la gente cómo gritaba y festejaba, con mis compañeros dijimos y sentimos que querían que perdamos, fue muy duro el ambiente”, confesó por llamado telefónico Claudio Kobistyj, defensor de Independiente.
El fútbol argentino una vez más demuestra que no solo es salir al campo y pegarle a una pelota, sino que las hinchadas, los barras y los arreglos son parte de ello y que si de archirrivales se trata, el resto no importa.
Uno de los típicos partidos en los que la victoria podía ayudar al clásico rival. Era noche de brujas y el Lobo, que venía dulce, recibía a River en el Bosque por la fecha 13 del Apertura 1998. El Boca de Bianchi era líder con 28 puntos y el equipo de Griguol lo corría de atrás con 24.
El River de Ramón Díaz comenzó ganando 2-0 con goles de Juan Pablo Ángel y Javier Saviola, pero los locales se lo dieron vuelta 3-2 con tantos de Jorge San Esteban, Fernando Gatti y uno de Mariano Messera tras un grosero error del arquero Bonano. Sin embargo, el verdadero morbo creció cuando los hinchas millonarios festejaron los goles del Lobo y acompañaron el desarrollo del encuentro con unos cantitos muy llamativos: “Che Gimnasia, che Gimnasia, la p…que te parió, te pusimos la tercera, para que salgas campeón”.
La formación de River no era lo único que indicaba que el Millonario no jugaría con la fuerza necesaria para obtener los tres puntos. Ramón Díaz, su entrenador, había dejado en claro por cuál de los equipos hincharía el día del partido. “Ustedes ya saben”, declaró Ramón entre risas. En la misma jornada, Boca goleaba 3-0 a un desconocido Estudiantes en La Bombonera.
Mariano Messera, una de las figuras del partido en esa noche de brujas, le aseguró a Pica en Punta que la actitud de los jugadores de River dentro de la cancha no fue extraña y explicó que en la previa la incertidumbre les jugó en contra. “Fue una semana incómoda, pero ellos nos jugaron de igual a igual. Lo raro fue el 3-2, nunca más una hinchada rival gritó un gol mío jaja”, recordó Messera, quien en ese momento tenía apenas 20 años.
Esa noche de Halloween, Gimnasia y River jugaron en el Bosque mientras el Lobo estaba en un gran momento. Sin embargo, la sospecha está y la tapa de Olé también. El diario deportivo más famoso del país titulaba “A pedido del público” en su crónica del partido.
Los equipos grandes suelen estar metidos en una gran parte de los conflictos relacionados al arreglo de partidos, y San Lorenzo no iba a ser menos. Era el año 2001 y se disputaba el Clausura. Ya sobre la fecha 18, San Lorenzo y River compartían la punta con 41 puntos, 12 más que el tercero, Argentinos Juniors.
El fixture puso al Ciclón ante el Bicho de la Paternal, aunque el verdadero plato fuerte estaría del otro lado, ya que nada más ni nada menos que Huracán, clásico de los de Boedo, se enfrentaría al Millonario.
River perdió su encuentro ante el Globo por 3 a 2, con aquel recordado gol de Derlis Soto a los 50 minutos del segundo tiempo. San Lorenzo venció a Argentinos y aprovechó su ventaja luego, al obtener la victoria frente a Unión en la última fecha y alcanzar así un nuevo título nacional.
La manera en la que Huracán le “entregó” el campeonato a San Lorenzo podría considerarse como la excepción que confirma la regla, aunque no se puede dejar pasar un punto muy importante: Carlos Babington, entrenador del Globo, estaba enfrentado “a muerte” con el director técnico de River, Rubén Américo Gallego.
Cuando Babington era DT del Millonario, una serie de malos resultados, sumados a la derrota ante Boca, generó la bronca de Carlos. “Si quieren que me vaya, me voy”. Y se fue nomás. Su calentura también se debía a que, aun cuando era entrenador, lo trataban como si ya estuviese fuera de las arcas del club. Pero pudo darse el gusto de quitarle de las manos no uno, sino dos campeonatos a Gallego.
“Fue una victoria totalmente justa. En el fútbol hay que meterla y listo. Ya pasaron 20 años, es una estupidez seguir hablando de esto”, aseguró Babington, quien, mientras charlaba con este equipo de investigación, aprovechaba para sacar chapa de aquella histórica victoria que le dejó ese gustito especial de amargarle el año a su “archirrival” en el corralito de los entrenadores.
Noche fría del 28 de junio del 2003. Banfield y Rosario Central se enfrentaban por la fecha 18 del Torneo Clausura, en el estadio Florencio Sola. Partido “picante” por la definición del descenso, los condimentos estaban sobre la mesa y, por supuesto, los ojos de los futboleros se encontraban puestos en el Sur. Pero había una clave, un empate dejaba a los dos equipos en Primera División y le daba al Canalla la posibilidad de clasificar a la Copa Libertadores de América. ¿Y qué pasó? Un aburrido 0 a 0.
Los hinchas de ambos equipos llegaban a la cancha, muchos ya intuían lo que iba a suceder. De hecho, hubo un cantito muy extraño que salía de la tribuna local antes de empezar el partido: “Ya lo veo, ya lo veo, esta noche empatamos cero a cero”. Y así fue, poco se puede contar del partido, ninguno se quiso sacar ventajas, la pelota se movía con timidez sobre la mitad del campo de juego, nadie intentó romper el esquema y, de guapo, sacar una jugada de la galera.
Después de casi 17 años, algunos protagonistas de ese raro encuentro se animaron a recordarle lo sucedido a Pica en Punta. “El empate era negocio para los dos, no estuvo hablado ni nada similar, pero era obvio que no íbamos a arriesgar. Tampoco es que fuimos a menos, nosotros queríamos cumplir nuestro objetivo y ellos el suyo. El punto nos venía bien a los dos y jugamos con esa tranquilidad”, afirmó Luciano Lucho Figueroa, en ese entonces delantero del equipo rosarino.
Por el lado de Banfield, el que se animó a dar su punto de vista al respecto fue Hernán Adrián González. “Empatamos pero no por algún incentivo económico. Me acuerdo que al día siguiente del partido muchos medios sacaron notas diciendo que fue un bochorno, que se le había faltado el respeto a los hinchas o cosas similares. Para mi es todo lo contrario, la gente que se acercó ese día a la cancha se fue contenta, habíamos logrado quedarnos en primera”, expresó González con absoluta sinceridad.
Ambos exfutbolistas, participantes de ese encuentro, coincidían en algo: no hubo incentivo económico. Pero esto no significa que no haya estado “arreglado”. Necesitaban el punto y empataron, se veía venir y más en nuestro fútbol ¿Este resultado perjudicó a un club grande? No, mandó a la promoción a Talleres de Córdoba, Nueva Chicago, Unión y Huracán. quizás por este motivo solo se habló del partido al día siguiente.
El motivo del arreglo, en este caso, poco se parece al de los partidos anteriores. A lo largo de la historia, existieron muchos encuentros con la misma sospecha que este Rosario Central-Banfield y algunos se animan a ubicarlos en una categoría nueva: “partidos consensuados”.