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Martina Hoh, de La Paternal a Alemania

Por Oriana Cassanello

Martina Hoh, jugadora de handball en Argentinos Juniors, deja la Liga de Honor Oro de FeMeBal para irse en septiembre al Solinge-Gräfrath de la Bundesliga con el deseo de profesionalizarse, ya que el amateurismo que existe en Argentina no se lo permite. La lateral izquierdo se contactó con el club hace ya cuatro meses y su viaje es un hecho.

“Lo que hacía en Argentina ya no me satisfacía”, declara la junior de 21 años. Las inquietudes le llegaron después de Mundial en Eslovenia, a mediados del año pasado, en el que vio como se vive el handball a gran nivel; con entrenamientos diarios, equipos y clubes de primera. Contó que en Argentinos Juniors no todas se entrenan con un mismo fin, algunas lo hacen por disfrute, porque lo hicieron toda su vida o por las amistades, mientras que en Alemania es mucho más intenso y comparten  un objetivo, lo que genera más competitividad en los entrenamientos, donde te ganas la titularidad.

“Mi objetivo en la Bundesliga es ser una suplente competitiva”, manifiesta la jugadora. En el Bicho siente que destaca por sus características físicas, como su altura y su preparación fuera del plantel, el cual es el doble que el de una jugadora promedio del país. En el club alemán sus compañeras y rivales la igualan o superan en la preparación física, por lo tanto, sabe a lo que se va a enfrentar. Martina explica que está yendo a entrenarse con las mejores y que indudablemente va a mejorar y espera poco a poco conseguir sus minutos en cancha. Otro motivo de su salida es buscar nuevos desafíos dado que en La Paternal jugaba los 60 minutos sin importar su desempeño dentro del campo de juego. También revela que en esta nueva etapa su principal meta era alcanzar la máxima categoria pero dio un giro radical cuando hace un mes el equipo ascendió a primera. Ahora busca afianzarse en el plantel y generar confianza en el entrenador para entrar a la cancha, mientras que a la selección no la tiene como causa directa del viaje, si bien aclara que “una vez que jugás con la albiceleste querés repetirlo”, le parece que no es justo sumarle ese peso al viaje cuando lo que ella busca es crecer handbolísticamente. “Hoy me voy porque Argentinos Juniors no me alcanza”.

“Los partidos de handball y fútbol no se programan en el mismo horario para no
competir entre ellos”, declara Hoh. Al argentino lo mueve el fútbol, en
consecuencia, los demás deportes quedan en un segundo lugar. En Alemania, el
handball no es amateur por lo tanto al estar profesionalizado ella puede dar el
salto que tanto busca.
Al hablar de Argentinos Juniors demuestra el cariño que le tiene a la institución y
que todo lo que consiguió fue gracias al club, que le gustaría siempre estar con
ellos y que no se iría si no tuviese que hacerlo. También se va porque está segura
de que si en algún momento tiene que volver, las puertas estarán abiertas para su
retorno.

El grito de Hoh tras salir campeonas en el Torneo Clausura 2022 ante Sedalo.

 

Su paso por la selección

Martina Hoh vistió por primera vez la celeste y blanca en el Sudamericano de 2015, en el que consiguió el segundo puesto. Al ser tan chica explica que no era tan consciente de que estaba representando al país, sino que empezó a darle más valor una vez que volvió a ser seleccionada para “La Garrita” en el 2021 luego de no haber sido convocada en el 2020. El año pasado fue muy importante dado que en marzo salieron campeonas en la final del Sur-Centro Americano ante Brasil en el Cenard, con estadio lleno. Asimismo, en junio tuvo la posibilidad de ser parte del conjunto argentino en la Copa del Mundo disputada en Eslovenia.

Arrancaron ganándole a Italia y siendo la primera selección junior femenina en ganarle a un europeo, pero rápidamente se enfrentaron ante la potencia montenegrina y a pesar de terminar el primer tiempo en paridad, el partido concluyó a favor de las rivales con una diferencia de 10 goles. “Fue un balde de agua fría”, expresa la 13 del Bicho, sintió que el equipo no se pudo recuperar emocionalmente y por eso no pudieron clasificarse a la siguiente etapa.

Con relación al rendimiento del equipo todas esperaban avanzar más porque confiaban en el trabajo previo que se había hecho y además tenían la ilusión de haber salido campeonas en Argentina meses atrás. Fue el último mundial junto a las jugadoras con las que venía compartiendo plantel desde menores, a pesar de que algunas tengan la posibilidad de seguir jugando en la selección con la mayor ese equipo ya no volverá a competir.

El festejo luego de consagrarse campeona del Sur-Centro Americano Junior ante Brasil en el Cenard.

PING PONG
Por Camila Basso

-¿Cuál fue tu mayor alegría con el handball?
-Todo el 2022, por el mundial, sur centro, el campeonato con juniors y el ascenso a liga de honor oro.

-¿Cúal te parece la mejor selección femenina y masculina?
-Holanda, y masculina Dinamarca.

-¿Qué entrenador te marcó más?
-Desde el acompañamiento fue Fito, compartí cadetas y juveniles.

-Rival Favorito
-A nivel selección Brasil.

-¿Algún sueño?
-Ganar mi lugar en Alemania.

-¿Algún hobbie?
-Hacer cerámicas.

-¿Qué país querés conocer?
-Australia, Francia, Holanda e Italia.

-Definí a “La Garrita” en una palabra
-Eufórica, apasionada, enérgica.

-Definí a Argentinos Juniors en una palabra.
-Unión.

-Definí al Handball en una palabra.
-Tres: pasión, felicidad, tristeza.

-Definí a Martina Hoh en una palabra.
-También tres: Intensa, Inquieta, ambiciosa.

El vacío que deja Martina Hoh
Por Solange Baigorria

Valentina Chadi, quien comparte equipo con la flamante jugadora del HSV Solingen-Gräfrath, declara sobre la salida de su compañera y la importancia que tiene en el Bicho
“Ocupa un rol importantísimo que nos va a costar ocupar”, sostiene la central de La Paternal teniendo en cuenta que su compañera formó parte de varios procesos de selección, aporta mucho nivel y experiencia dentro de la 40×20. Además de destacar en el ataque siendo una de las goleadoras de su equipo con 32 goles en juniors y 29 goles en Liga de Honor Oro, ocupa un rol clave en la defensa siendo un 3 áspero, posición central en la defensa.

“Se llevan una jugadoraza”, asegura Valentina. Además, recuerda todos los años
en los que disfrutaron el handball juntas y a pesar de que sea raro el sentimiento
de no seguir compartiendo cancha, le desea lo mejor y más que nada porque sabe
todo lo que se esforzó para llegar a donde está hoy en día.

Marcelo Bielsa y su abuelo: una relación bifurcada por el Río de La Plata, las universidades y el fútbol

Por Luca Palmas

Un hombre de ojos celestes, bigote tipo brassens y en la segunda etapa de una calvicie inevitable, brindó un discurso en francés. Las palabras, pronunciadas por el decano León Binet y dirigidas al endocrinólogo uruguayo Juan César Mussio Fournier, crearon un silencio sepulcral en la sala de La Sorbona de París. El escenario iluminado, la atención prestada por los diplomáticos y las estatuillas, saturaron los pensamientos del abogado argentino Rafael Bielsa. Los sudamericanos fueron galardonados como Doctores Honoris Causa en la universidad francesa. El Río de La Plata obtuvo una aclamación durante aquella ocasión. La misma invita a enlazarla con una conferencia de prensa de la Asociación Uruguaya de Fútbol en el Estadio Centenario. 

Marcelo se sentó de cara a la multitud de periodistas presentes. Los aplausos eran nítidos en la sala de prensa de la cancha ubicada en Montevideo. Marcelo preparaba el anuncio oficial junto a Ignacio Alonso, presidente de la AUF. Desde Uruguay y Argentina aguardaban sus declaraciones con ansias. La charla duró una hora. Alonso confirmó lo esperado: Bielsa era el nuevo entrenador de la selección uruguaya. 

Marcelo Bielsa es el loco. El rosarino que supo cambiar la filosofía del fútbol argentino. Asumió como director técnico de la Celeste a los 67 años, a la misma edad que su abuelo Rafael era premiado junto al uruguayo Mussio Fournier en Francia. Las universidades, el deporte y la cultura rioplatense unirán a la familia Bielsa en épocas diferentes. 

Un aula de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires permaneció en silencio durante alguna jornada de 1912. Los estudiantes prestaron atención a la clase de derecho romano del profesor Carlos Ibarguren. Tal vez no todos estuvieron concentrados. Uno de aquellos alumnos sí lo hizo. Sentado en primera fila, el joven sonrió y asintió a la explicación del maestro. Su nombre era Rafael Bielsa. Fue uno de los discípulos de Ibarguren hasta recibirse como abogado en 1917. 

El presidente Roque Sáenz Peña eligió a Ibarguren para que fuera Ministro de Justicia e Instrucción Pública de la Nación en 1913. Una de las medidas de Ibarguren en el cargo fue referida al deporte. Era salteño y estaba cansado de que el campeonato del fútbol argentino contuviera únicamente a equipos porteños. De esta manera, donó un trofeo a la Argentine Football Association –antecesora de la AFA- para que se creara una competencia federal en el país. La Copa Dr. Carlos Ibarguren consistió en una final entre el campeón de la Liga de Buenos Aires y el de la Rosarina (en 1942, comenzó a enfrentar al vencedor del torneo de Primera División contra los ganadores de las ligas regionales) y se disputó hasta 1958. 

Rafael Bielsa y Mussio Fournier eran licenciados en carreras distintas, pero tenían detalles en común. La distinción recibida en La Sorbona fue un alivio para ambos en 1956. Mussio Fournier había perdido el Premio Nobel de Medicina seis años antes de aquella celebración en París. Bielsa había sido jubilado de oficio como catedrático en la materia Derecho Administrativo de la UBA luego de tres décadas en el puesto.

1952. Perón llevaba seis años como Presidente de la Nación Argentina. Bielsa fue apartado del cargo docente debido al examen reprobado de un diputado oficialista. Retornaría a su Santa Fé natal después del despido. Su familia lo esperaba allí: los hijos Rafael Pedro, Marcial Rafael y Ana María; la esposa, María Luisa Schierano. El Golpe de Estado de la Revolución Libertadora llegaría tres años más tarde. Marcelo, el nieto de Rafael, también.

Marcelo dirigió al primer equipo de su carrera en 1982. El bloqueo laboral a su abuelo en la UBA había sucedido 30 años atrás. Marcelo armó una selección de jugadores representantes de la misma universidad. Tenía 27 años. Era profesor de educación física y estaba a punto de terminar el curso de director técnico, luego de un corto trayecto como futbolista, con pasos por Newell ‘s Old Boys e Instituto. Viajó desde Rosario para conducir al equipo amateur en las canchas de lo que a finales de los sesenta comenzó a ser conocido como Ciudad Universitaria. 

La relación entre abuelo y nieto está bifurcada en tres tópicos: el Río de la Plata, el fútbol y las universidades. Una delicadeza rioplatense presente otra vez: Rafael transcurrió gran parte de su vida en una casona de la calle Montevideo, en Rosario. La abogacía y la universidad de nuevo: una plaza en homenaje al doctor Vélez Sarsfield, creador del Código Civil, se creó enfrente del hogar de Rafael. El fútbol, repetido sin parar: Rafael coincidió y fue galardonado en simultáneo con el médico Mussio Fournier un siglo antes de la llegada de su nieto Marcelo al seleccionado uruguayo.

Ilustración: Augusto Papasidero

“Los Pumas son candidatos al Mundial”

Por Francisco Cueva y León Lagares

Santiago González Iglesias vivió una Copa del Mundo desde adentro. Hoy, ya como un hincha más de la selección argentina, palpita el Mundial que se jugará en Francia, en el que cree que la selección puede lograr grandes cosas, y revive la edición 2015, en la que fue parte de un histórico cuarto puesto.

-¿Quiénes son los candidatos?

-Francia, indudablemente. No solo por ser local, también por el presente que está teniendo. Creo que son los máximos candidatos. Sumaría a Nueva Zelanda, a Sudáfrica, y además voy a agregar a Los Pumas, que es un equipo maduro y con una muy buena competencia puesto por puesto. 

-¿Cómo ves a la selección de cara al Mundial? ¿Creés que pueden soñar en grande?

-Es importante llegar con una buena base, tener un equipo sólido. Por ahí los partidos más cerrados, donde todo es muy parejo, la diferencia la marcan las individualidades, y hoy Argentina tiene a jugadores de alto nivel en varias líneas.

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Entre esos jugadores capaces de definir partidos, el Rete predijo que Santiago Carreras y Emiliano Boffelli tendrán un rol “preponderante” en la Copa del Mundo, y también destacó a Julián Montoya y Pablo Matera, con quienes compartió plantel mundialista, como los líderes del equipo.

Este último tomó en septiembre del año pasado la decisión de irse al MIE Honda Heat, de la liga japonesa, con el objetivo de tener más descanso de cara al próximo Mundial. A Iglesias le pareció una muy buena elección, sobretodo teniendo en cuenta la experiencia del 2019, año en el que Los Pumas, conformados casi al 100 por ciento por jugadores de los Jaguares, llegaron agotados a la máxima cita rugbística debido a la cantidad de partidos y la exigencia que supuso la participación de la franquicia en el Super Rugby, en donde llegaron a la final.

Puestos a trazar paralelismos entre el combinado argentino actual y los anteriores, el jugador de Alumni comparó a este plantel con el que integró en 2015: “Hay diferencias. A nosotros nos tocó mezclar una generación consagrada con otra sin tanta trayectoria y un técnico nuevo. Hoy la realidad es diferente, todos compiten en Europa y tienen un entrenador que busca cosas distintas”. Igualmente, el ex capitán de los Pampas XV también ve similitudes, ya que para él ambos equipos buscan constantemente el protagonismo y espera ver a una Argentina que vaya por la victoria en cada partido que le toque jugar.

El año pasado Los Pumas consiguieron grandes resultados en el Rugby Championship, donde no solo superaron a Australia, si no que también lo hicieron ante Nueva Zelanda, en lo que fue un histórico partido por tratarse de la primera vez que se venció a los All Blacks como visitante. 

Este año el torneo se disputará previo a la Copa del Mundo, por lo que el rendimiento impactará directamente en el ánimo del equipo, así como en el 2015 lo hizo la victoria ante Sudáfrica en Durban.

-¿Ganarle a Sudáfrica como visitante justo antes del Mundial sirvió para convencerse a ustedes mismos de que podían hacer algo grande en Inglaterra?

-Sin duda. Ese equipo ya venía bien, pero hacía falta un resultado rotundo para terminar de convencerse y llegar con más confianza, y nada mejor que hacerlo con un equipo tan fuerte como Sudáfrica y por primera vez allá. Ahí fue cuando nos dimos cuenta de que el equipo tenía un gran potencial y había que ir por más.

-¿Cuál era el objetivo que se habían propuesto para esa Copa del Mundo?

-La idea siempre fue ir a jugarle de igual a igual a cualquiera. Ya sabíamos que el primer partido sería nada más ni nada menos que ante los All Blacks, sin embargo, nunca se habló de pelear el segundo puesto del grupo. De hecho, ese encuentro estuvimos arriba por bastante tiempo y jugando bien, vos ves nuestras caras después de la derrota y te das cuenta que el equipo estaba para ganarlo. La realidad es que siempre se trató de imponer el protagonismo, y creo que ese año fuimos forjando un estilo diferente a lo que marcaba la historia de Los Pumas, que siempre contaba con una defensa férrea y buena presión, nosotros tratamos de tener herramientas en ataque para sorprender al rival y generar un juego más vistoso e integral.

-Aquel partido fue un indicio de lo que iba a pasar…

-Absolutamente. A los rivales que supuestamente eran de mejor jerarquía que nosotros les impusimos nuestro juego y les ganamos muy bien, sin dejar dudas. El partido ante Irlanda por los cuartos de final era una prueba muy difícil, pero estuvimos muy presentes en la cancha con lo que queríamos y nos llevamos una categórica victoria. En la semifinal con Australia teníamos una confianza bárbara en nosotros, pero cometimos ciertos errores que terminaron inclinando el partido para ellos, aunque también lo podríamos haber ganado. A esos equipos hay que jugarles corriendo ciertos riesgos, hay que saber que contra esas potencias no se logra un triunfo con poco. Fuimos por todo y no se nos dió. Hicimos un gran torneo, pero nos quedamos con la espina clavada, realmente queríamos y sentíamos que podíamos llegar a la final. 

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El del 2015 fue un muy buen Mundial para Argentina, que firmó su segunda mejor participación en el torneo, y el ex Jaguares recuerda a esa selección como “un gran equipo y grupo humano que cambió el paradigma de juego de Los Pumas e hizo una copa casi redonda”

El apertura le atribuye su éxito deportivo, del que el Mundial del 2015 es parte intrínseca, no sólo a su esfuerzo personal, también a su familia, en la que hay otros rugbiers como su padre Eduardo y sus hermanos Manuel y Joaquín, sus amigos y su club. 

Este año vivirá la Copa del Mundo desde el sillón, alentando a la selección y esperando que pueda hacer historia, la misma historia que él hizo cuando la copa la vivió desde el césped.

El quién es quién de Los Pumas, a tres meses del mundial

Por Juan Ignacio Albé y Octavo Cáceres

A tres meses del inicio de la Copa del Mundo en Francia, la selección argentina dirigida por Michael Cheika llega con un plantel competitivo integrado por estrellas que se destacan en el mejor rugby del mundo. ¿Cuáles son los puntos altos de la selección?

Entre las grandes figuras de Los Pumas, que comparten el grupo D con Inglaterra, Samoa, Japón y el debutante Chile, está Pablo Matera, que en mayo logró el ascenso a la League One de Japón con el Honda Heat, siendo elegido por sus colegas como el mejor jugador de la temporada. Además, obtuvo el “Hombro dorado”, el cual se otorga al mejor tackleador del campeonato. El tercera línea disputó 13 encuentros, 12 como titular, en los que convirtió cuatro tries.

Julián Montoya es el capitán del seleccionado y del Leicester Tigers inglés, con el que llegó a las semifinales de la Premiership, instancia en la que perdió 21-13 frente a Sales Sharks. El hooker disputó 12 partidos y apoyó nueve tries, que le sirvieron para formar parte del Dream Team de la liga inglesa.

Otro que formó parte del XV ideal de la Premiership fue Mateo Carreras. El tucumano se destacó en esta temporada con el Newcastle Falcons marcando 13 tries en 17 partidos, de los cuales uno fue premiado como el mejor del año en la gala de los Premiership Rugby Awards.

En el rugby inglés también juega Juan Martín González, que viene de ser la figura de su equipo, el London Irish, que no jugará la temporada siguiente de la Premiership tras ser sancionado por no regularizar los sueldos adeudados. Este año su equipo quedó en la quinta posición en la tabla y no logró meterse en las semifinales del torneo, sin embargo, le bastó para clasificar a la próxima edición de la European Rugby Champions Cup. El Mundial de Francia será el primero en la carrera del ala de 22 años.

Juan Imhoff va por su duodécimo año consecutivo en el Racing 92 francés y el año pasado renovó su contrato hasta 2024. Esta temporada el wing llegó hasta las semifinales del Top 14 con el conjunto de los Altos de Sena. En cuartos de final había vencido al Stade Français, su clásico rival, con try incluido, pero el Toulouse le negó el pase a la final. 

Uno de los campeones argentinos este año fue Joel Sclavi, que conquistó la Champions Cup con La Rochelle de Francia y finalizó la temporada con un total de seis tries.

Facundo Isa también festejó un título esta campaña. El octavo levantó la Challenge Cup, el segundo torneo en importancia en Europa, con el Toulon francés. El santiagueño participará por tercera vez de una Copa del Mundo, después de ser parte de los planteles de 2015 y 2019.

Este plantel, construido con una base experimentada potenciada por jóvenes talentosos, se ilusiona con alcanzar la gloria mundialista por primera vez en la historia.

¿Cómo le fue a Los Pumas en los últimos mundiales?

Por Darío Rodriguez y León Lagares

Los Pumas volverán a jugar un nuevo Mundial, que esta vez tendrá lugar en Francia. Será la décima participación del combinado argentino en una copa del mundo, siendo una de las diez selecciones que lograron estar presentes en todas las ediciones mundialistas.

El rendimiento de Los Pumas dentro de la historia del torneo es variado, en sus primeras participaciones no obtuvieron el resultado deseado, sin embargo, desde el inicio del nuevo milenio las actuaciones del equipo argentino han sido más que respetables y conforman la parte más rica de la historia del rugby argentino.

AUSTRALIA 2003: LO MEJOR ESTÁ POR VENIR

Para este año la selección llegaba con una  gran ilusión, los cuartos en Gales 1999 habían dejado la vara muy alta. Sin embargo, con Marcelo Loffreda al mando del seleccionado y Agustín Pichot como nuevo capitán, la estadía en Australia no fue fácil. Los Pumas compartían grupo con el local, Los Wallabies, que eran los campeones y claros favoritos a quedarse con el título, el partido de apertura finalizó 8-24 a favor de los oceánicos. Las goleadas contra Rumania por 50-3 y a Namibia por 67-14 parecían encaminar la clasificación del equipo a los cuartos de final, sin embargo tocaba enfrentarse contra un viejo conocido, Irlanda, a quienes Los Pumas habían eliminado el Mundial pasado en play-off, dejando una gran rivalidad entre los dos países. El Trébol se tomaría revancha de aquel encuentro venciendo a los de Loffreda por 15-16, dejando a Argentina afuera en primera ronda a las puertas de otra actuación histórica. 

FRANCIA 2007: PUMAS DE BRONCE PERO TAMBIÉN DE ORO

El Mundial de Francia fue el capítulo más memorable en la historia del rugby argentino, nuevamente de la mano de Loffreda. y con un Pichot como máximo baluarte de aquel equipo, Los Pumas lograron dejar su huella en tierras europeas. 

Argentina debía enfrentarse otra vez contra el local en el debut, a quien vencería 17-12 en el Stade de France. Georgia y Namibia no serían problema para el seleccionado que aseguraba su clasificación ya en el tercer partido. Los Pumas cerraron la fase de grupos con puntaje perfecto, ganándole por 30-15 a Irlanda y eliminándolos del torneo.

En cuartos Los Pumas se llevaron una victoria histórica frente a Escocia en Saint-Denis por 19-13 y clasificaron a las semifinales de la Copa del Mundo por primera vez en su historia, en lo que tal vez fue el partido más difícil para el equipo de todos los que ganó.

Ya entre los cuatro mejores del mundo, el rival a enfrentar fue Sudáfrica. Los Springboks se encaminaron a su segundo título ganando el partido por 13-37 con una actuación memorable de su estrella Bryan Habana. El combinado Argentino fue eliminado del Mundial, sin embargo no sería la despedida, quedaba un reto más: el tercer puesto.

El estadio Parque de los Príncipes sería el lugar donde los Pumas se vestirían de bronce. Allí se medirían nuevamente al anfitrión Francia, al que derrotaron con un abultado resultado de 34-10, dejando en claro la superioridad argentina frente al combinado “Le Bleu”, y cerrando con broche de oro una histórica actuación.

NUEVA ZELANDA 2011: UN GRAN CIERRE DE CICLO

Ya sin algunos históricos en el plantel, como Agustín Pichot, Ignacio Corletto y Federico Aramburú, Los Pumas debían afrontar el Mundial de Nueva Zelanda. El debut fue contra una potencia como Inglaterra en Dunedin. Argentina le presentó batalla a los británicos, sin embargo cayó derrotada por un ajustado 9-13. 

En su segundo partido el Seleccionado Argentino venció por una amplia diferencia a Rumania, de todos modos el verdadero desafío llegó en la tercera fecha contra Escocia. El encuentro que tuvo lugar en Wellington fue muy trabado y se definió con un try de Lucas Amorosino, que decretó el 13-12 final a favor de Argentina. Los pumas consiguieron una victoria histórica y volvieron a abrochar su pase a cuartos, algo que empezaba a hacerse costumbre. 

Luego de otra goleada frente a Georgia en el cuarto partido, el equipo debía enfrentarse nuevamente al anfitrión. Los “All Blacks”, con jugadores de la talla de Dan Carter, Ma’a Nonu y Richie McCaw buscaban conseguir su segundo título mundial. Argentina se plantó frente a los neozelandeses, que recién pudieron anotar un try en el minuto 66. El partido finalizó 33 a 10 a favor de los locales, sin embargo los argentinos se fueron con la frente en alto tras el último de varios referentes del plantel, poniéndole fin a la mejor camada de la historia de Los Pumas.

INGLATERRA 2015: UNA NUEVA CAMADA, UN NUEVO SUEÑO

Argentina llegó al Mundial de Inglaterra con un plantel  renovado. Los máximos referentes del plantel dirigido por Daniel Hourcade fueron jugadores jóvenes como Juan Imhoff, Nicolás Sánchez o el capitán, Agustín Creevy, que llegaban para escribir un nuevo capítulo en la historia del rugby argentino y también mundial.

En el debut contra Nueva Zelanda Los Pumas presentaron batalla frente al campeón del mundial pasado. El partido finalizó 16-26 a favor de los All Blacks y Argentina dejó una buena imagen, asentándose en la élite del rugby de selecciones.

En sus partidos restantes de la primera ronda Los Pumas apabullaron a rivales de menor nivel como Tonga, Georgia y Namibia, sellando nuevamente una clasificación a cuartos.

Los irlandeses se cruzarían otra vez en el camino del combinado argentino, que sacaría el partido adelante con una recordada actuación de su wing Juan Imhoff y de un joven Matiás Moroni, quienes marcaron tres de los cuatro tries de aquella tarde noche en Cardiff. El encuentro finalizó 43-20 y los argentinos consiguieron volver a estar entre los cuatro mejores del mundo.

En semis la cosa se puso más difícil. Argentina se enfrentó a Australia, que tuvo a un Bernard Foley encendidísimo que marcó un try a los tres minutos. A pesar de realizar un gran partido, Los Pumas cayeron 15-29 frente a los Wallabies y no lograron pasar la barrera de las semifinales.

Ya en su sexto partido, el equipo buscaría conseguir la medalla de bronce por segunda vez en su historia, sin embargo Sudáfrica fue mucho rival para unos Pumas que ya venían desgastados y con varias lesiones importantes. El encuentro terminó 13-37 a favor de los Springboks en lo que fue el último partido de varios históricos con la camiseta argentina, como Juan Martín Fernández Lobbe, Marcelo Bosch, Horacio Agulla o Marcos Ayerza. Los Pumas se despidieron de Inglaterra con la frente en alto.

JAPÓN 2019: UNA GRAN DECEPCIÓN

Los Pumas viajaron a Japón con 26 jugadores de los Jaguares entre los 31 convocados, ya que en ese momento los únicos profesionales a los que la UAR (Unión Argentina de Rugby) les permitía vestir la camiseta de la selección eran los que se desempeñaban en la franquicia que la misma UAR dirigía. Sin embargo hubo tres excepciones en ese equipo: Juan Figallo, del Saracens de Inglaterra, Nicolás Sánchez, apertura del Stade Français, y Benjamín Urdapilleta, que militaba en el Castres de Francia.

El debut por el grupo C era el partido clave. Los Pumas debían ganarle a Francia para facilitar la clasificación, ya que una derrota significaría esperar un milagro ante Inglaterra, que era la gran favorita no solo de la zona, también del torneo. Fue un partido ajustado en el que los europeos salieron victoriosos 23 a 21.

Tonga fue el rival en la segunda fecha y el seleccionado se impuso 28 a 12. Así llegó el enfrentamiento con Inglaterra en el que Los Pumas, con la obligación de ganar, no hicieron pie y perdieron 39 a 10. Finalmente, el combinado nacional cerró su participación en el Mundial aplastando 47 a 17 a Estados Unidos. 

Este año, desde el 8 de septiembre al 28 de octubre, Los Pumas buscarán mejorar su última participación con un plantel que ilusiona a pensar en grande.

De las pelotas pinchadas a ganarle al campeón de Europa

Por Santino Sciola

Un club abandonado

En 2009, Pacífico le alquiló el espacio a Parque, otro histórico club del barrio de Villa del Parque, ya que había comenzado obras para agrandar su cancha y estaba en busca de un espacio para mantener activa su vida social. Durante el primer año de contrato, todo salió a la perfección y fluyó con normalidad. Sin embargo, según propios dichos de dirigentes actuales, como la comisión directiva de ese momento no estaba muy interesada en el club ni en proyectos a futuro, poco a poco, fueron desligándose de Pacífico y en cierto modo quedó abandonado. Por lo tanto, no solo se perdieron la mayoría de los chicos que prefirieron empezar a jugar en Parque, sino también la tradición y la pertenencia que El Tricolor había sostenido desde 1930. “Lo que nos daba bronca a nosotros es que veníamos a nuestro club por ejemplo a comer y en realidad era como ir a Parque”, manifiesta Rodrigo Gago. Además, Alejando Sanzo, explica: “De repente lo que empezó a molestar fue que Pacífico perdió a todos los chicos que habían estado toda su vida porque siempre la que estaba presente era la gente de Parque”.

Cansados de esta situación y tras cinco años de sufrimiento, un grupo de personas que había estado ligado al club desde su infancia (la mayoría dirigentes actuales), decidieron reunirse y tomar nuevamente las riendas de Pacífico para encarrilarlo: “En esa reunión acordamos que sí o sí nos teníamos que volver a hacernos cargo. Lo primero que hicimos fue darle bola al futsal femenino y en paralelo, reconstruir el masculino. Llenamos de pasacalles el barrio y revolucionamos el club”, recuerda Emanuel Iglesias, un dirigente al que todos conocen como Manolo. Por su parte, Gago, que en ese momento era jugador de la Primera en futsal, agrega: “Recurrimos a los pasacalles porque no había tantas redes como ahora. Literalmente en ese momento teníamos tres pelotas nada más”.

El triunfo ante los campeones de Champions

La tercera división de Pacífico se ganó un lugar en La Copa Mundo Do Futsal Sub-21, el torneo más importante en esta disciplina, tras en primera instancia haber ganado el campeonato anual 2022 en la B y el torneo nacional que reúne a los campeones del año, en el que derrotó al histórico Pinocho. Este Mundial de Clubes que jugó el Tricolor se disputó en Brasil del 16 al 23 de mayo.

El partido más importante no sólo para este plantel sino para la historia completa de Pacífico fue cuando la última jornada de la fase de grupos enfrentaron al poderoso Palma, el equipo español de la élite que venía de consagrarse campeón con su plantel superior en la liga de su país y en la Champions League y que además en su plantilla Sub-21 contaba con cuatro jugadores que habían sido parte del plantel de primera división y que habían logrado coronarse en esas dos competiciones.

“Yo estaba emocionado desde la entrada en calor. Los veía a ellos con todo su cuerpo médico, su ropa de primera marca y sus jugadores profesionales. Éramos dos clubes con una realidad distinta. Cuando nos pusimos a hablar con el cuerpo técnico del Palma le mostrábamos nuestra cancha y nuestro club y pensaban que los estábamos cargando. Uno me preguntó: ¿Cómo están jugando a este nivel teniendo esa cancha?”, manifiesta el utilero de Pacífico en ese viaje. También confiesa entre risas: “Te voy a ser sincero, la noche anterior apostábamos en joda a ver si íbamos a tener por lo menos algún córner a favor contra el Palma”.

Finalmente, el encuentro finalizó 4-3 a favor del equipo de Villa del Parque. Pese a no poder acceder a la segunda ronda, los jugadores de Pacífico se fueron con una satisfacción inmensa sabiendo que lograron meterse en la historia del futsal argentino y entendiendo que el Tricolor está cada vez más lejos de ser ese club abandonado que hubo y se convierte en una institución modelo que crece a pasos agigantados.

El Tricolor que no para de crecer

Por Lucas Marcos, Gaspar Yabrón y Santiago Cergneux

El Club Social y Deportivo Pacífico se fundó el 29 de septiembre de 1930 y el fútbol siempre ha sido su actividad principal. Sus socios fundadores tenían vinculaciones con el Ferrocarril San Martín, que en ese entonces se llamaba “De Buenos Aires al Pacífico” y de ahí proviene el origen de la institución. Los colores amarillo, verde y azul de las locomotoras son los que más identifican a los de Villa del Parque.

“Desde sus comienzos, este club tiene un gran vínculo con el barrio, el papel social que ocupa es fundamental para ayudar a un montón de jóvenes que vienen todos los días a practicar distintos deportes”, expresa Domingo Pugliese, presidente del Tricolor, quien agrega: “Las actividades que tenemos en la actualidad son ajedrez, taekwondo, fútbol infantil y femenino, futsal masculino y femenino, además de que contamos con un gimnasio”.

Pacífico siempre se caracterizó por ser un lugar humilde al que los vecinos han ayudado y acompañado en su crecimiento. “En la década de 1960 necesitábamos recaudar fondos para comprar las camisetas, por lo que organizábamos bailes todo el tiempo”, explica el tesorero José Taschetta. En el año 1971 el Tricolor se mudó a su actual sede en Santo Tomé al 3851 también gracias al aporte de los socios y vecinos que compraron dos lotes en donde se construyeron las instalaciones. “Ahora estamos expandiéndonos para arriba porque los chicos de fútbol necesitan más espacio para su entrenamiento”, cuenta Taschetta.

Uno de los valores fundamentales que promueve Pacífico es el de ayudar a los jóvenes del barrio que todos los días encuentran en la institución un espacio seguro y tranquilo para practicar deportes y crear lazos sociales. “Somos una familia porque todos estamos dispuestos a ayudar al otro, siempre hay ganas de mejorar y mucho compromiso para hacer que el club sea cada día más grande y pueda seguir cumpliendo con la función social tan importante que realiza”, manifiesta, otro de los dirigentes, Rodrigo Gago.

El club ubicado en Villa del Parque continúa actualmente en pleno crecimiento dentro del futsal local. Con una rica historia y una gestión enfocada en el desarrollo de un semillero de talentos, ha logrado consolidarse como uno de los principales actores del deporte en su zona. Con instalaciones a la altura y un enfoque integral en la formación de jóvenes jugadores.

En el fútbol de salón, ​​la actividad destacada del club, Pacífico consiguió éxitos tanto a nivel amateur como en las categorías inferiores. Su primer equipo, que hoy milita en la Primera División B de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), logró consolidarse en los últimos años, posicionándose como un rival respetado por sus competidores. Con un compromiso inquebrantable, el equipo obtuvo resultados destacados en los campeonatos locales y despierta la ilusión de lograr el ascenso a la máxima categoría.

El club de barrio sigue dejando su huella en el deporte local. Con una visión clara y una gestión comprometida, la institución busca día a día seguir formando jugadores y mantenerse como protagonista principal en las competiciones locales y también internacionales, como la reciente participación del equipo sub-21 en la Copa Mundo do Futsal, disputada en Brasil. Con su enfoque integral y su compromiso social, Pacífico sigue demostrando que el deporte trasciende las canchas y puede ser una poderosa herramienta de cambio y desarrollo para los chicos de la zona.

Alejandro Sanzo, otro dirigente protagonista de la refundación del club, define a Pacífico como su hogar: “No solo es una gran familia, sino que es una casa. Es un lugar donde uno llega y está cómodo, saludas a todos y podés contar tus problemas. Ayudás, te ayudan y te sentís libre y contenido”. Agrega que es algo inexplicable el sentido de pertenencia que hay con la institución: “La gente hace cosas que son una locura”, y manifestó lo importantes que son los clubes de barrio para educar y formar personas: “Te enseñan cosas de la vida que no aprendés en las escuelas y que te no te las olvidás más, nuestro objetivo es cumplir ese rol educativo”.

“Pacífico no sólo es un lugar para jugar al fútbol, sino que los chicos también van a tener contención, a entrenar y a socializar”, así lo sostiene Rodrigo Gago, quien está en el Tricolor desde los 6 años, y actualmente, 29 años después, se encarga de la parte administrativa del club que lo acompañó toda su vida.

“No me imagino una vida sin estar cerca del club”

Alejandro Sanzo es un dirigente del Club Social y Deportivo Pacífico que siempre ha estado ligado a la institución y colaborando desde distintos lugares.

-¿Cómo empieza tu historia con el club? ¿A qué edad empezaste a ir y qué era Pacífico para vos en ese momento?

-Empecé a los 4 años. Vivía a la vuelta y arranqué ahí por una cuestión de cercanía. Jugué en la escuelita del club y después hice el Baby Fútbol desde el tercer año (1996. Categoría 86/87). Varios de esa camada seguimos ligados hoy en día. Yo voy todos los días desde las 18:00 a 21:30. Viví muchas cosas hermosas gracias al club.

-¿Cuál creés que fue tu rol en la refundación de Pacífico?

-Mi trabajo no fue tanto puertas adentro, sino que me preocupé en la imagen institucional y en representarlo bien en AFA. Generar vínculos con el resto de los clubes, amistades, armar amistosos y relaciones. En 2017 ya empecé a formar parte de la comisión del futsal de AFA y eso ayudó mucho a Pacífico a posicionarse bien rápidamente.

-¿Cómo te imaginás al club en 5 años?

-Yo quiero que siga creciendo y estabilizándose. Seguramente en plena obra construyendo su propia cancha de 40×20. De hecho, ya estamos armando el proyecto para hacerlo. Creo que vamos a seguir reafirmando lo que venimos haciendo hace siete años. Es gratificante ver cómo los chicos nacidos en el club van creciendo y se convierten en hombres. Siempre buscamos enseñar valores, guiar a los chicos, aconsejarlos, estar cerca cuando se equivoquen y creo que eso ni lo habíamos pensado cuando empezamos. La idea es que cada chico que se caiga lo ayudemos a levantarse. Nuestro objetivo es seguir afianzando ese camino. 

-¿Cuál es tu función en Pacífico actualmente dado que estás viviendo en España?

-Mi función es ser la cara de Pacífico en el exterior para con otros clubes y ligas. Además, gerenciar la primera y la tercera del club. También soy una voz y apoyo para las decisiones importantes que tiene que tomar el club, eso lo voy a seguir manteniendo por más que esté a la distancia. Hasta con otra perspectiva y desde afuera, creo que lo voy a poder seguir haciendo mejor. El día que me toqué volver voy a estar a disposición y acompañando. 

-¿Qué significa el club para vos?

-Es mi segunda casa, mi lugar de aprendizaje. Donde más aprendí en mi vida. Aprendí a laburar en equipo, a ponerme contento por los logros de los demás. Es el lugar donde puedo ser feliz de una manera antigua y viviendo la vida real, compartiendo momentos con la gente y desconectados de la tecnología. De chico fue mi contención. Cuando no la pasaba bien ser parte me hacía olvidarme de todo. Me dio amigos y un lugar que quiero mantener y me hace sentir útil. No me quiero ir nunca. Ojalá pueda estar rodeado siempre de la gente de Pacífico. No me imagino una vida sin estar cerca del club. Siempre que puedo llevar a alguien, lo hago. Me sorprende como en seguida todos son felices en Pacífico, se hacen amigos de la gente y se convierten en hinchas. Siempre me dicen que el club saca lo mejor de mí y que cuando lo nombró me brillan los ojos, es mi gran pasión.

-¿Por qué pensás que hay tanto sentido de pertenencia de las familias y de los jugadores para con Pacífico? 

-Es inexplicable. Hay cientos de clubes de barrio, pero no son muchos los que generan esto. Pacífico tiene algo muy especial y es que le abre la puerta a todos y el que llega instantáneamente se convierte en uno más de esta gran familia. El que no tiene la esencia o buena madera se termina alejando solo. Más allá de que lo deportivo es importante, buscamos que los que se sumen prioricen los valores y las formas. Siempre nos fijamos en como se labura, como son las personas y sus familias. Es mágico lo que pasa en este club. Todos dejan sus intereses personales y egoísmo en la puerta y entienden que todos somos pequeñas partes de un engranaje casi perfecto. Eso nos hace un lugar muy lindo. La gente de afuera queda maravillada con la familia de Pacífico. Me llena de orgullo. Me hace acordar a cuando era chico, eso es mágico y queremos seguir ese legado. Queremos que los más chicos vivan una infancia parecida a la nuestra y creo que lo estamos logrando con creces. Estamos felices de lo que pasa en Pacífico.

-¿Qué rol creés que cumple la institución en el barrio o a qué apuntan ustedes?

-Los clubes de barrio son tan importantes como una escuela. Son para formarte y educarte. El deporte te enseña a ganar, perder, respetar, aceptar, formar parte de un equipo, que la vida no siempre es justa, que hay que laburar para conseguir objetivos, que hay que ser leal. Además, nos gusta colaborar con el barrio con donaciones y viandas solidarias. Siempre queremos darle una mano a la gente de la zona. Ojalá nos mantengamos así y no haya que contar ninguna historia de refundación más.

Trinche Carlovich, el ángel de la bicicleta

Por Augusto Papasidero

Fines de marzo de 2020. La familia Lescano llamó a Tomás Carlovich para regalarle una bicicleta nueva. Es que al “Trinche” ya se la habían robado cuatro veces, lejos de ostentar un auto último modelo pedaleaba todos los días de su vida. Eran sus segundas piernas, las otras ya habían quedado desgastadas tras 23 años de puro fútbol. Esa playera gris con las ruedas un poco oxidadas era mucho más que una bici, desgraciadamente también fue el medio para una muerte temprana. 

Día húmedo y frío aquel del 6 de mayo en Rosario. El “Trinche” se había clavado un conjunto deportivo negro Adidas y, como siempre, a recorrer el barrio arriba de su juguete nuevo. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el Covid-19 era portada de todos los diarios. Recién comenzaban los hisopados en los barrios humildes de la Capital Federal; en la Villa 31 se hicieron 39 testeos, 9 fueron positivos. Los médicos no descansaban y a eso de las nueve de la noche de cada jornada escuchaban un “gracias” materializado en aplausos de miles de vecinos. 

El que tampoco descansaba era el barrio rosarino de Ludueña. Robos, muertes, secuestros, abusos y todo lo que permita la imaginación lo despertaba de madrugada. Ese miércoles la tienda para mascotas de la esquina alimentaba de olor a comida para perro el cruce entre Eva Perón y Paraná, el 115 celeste y blanco pasaba de vez en cuando y el “FarmaShop” ubicado en la intersección recibía algunos ancianos con recetas médicas. 

A 40 cuadras se veía el Gigante de Arroyito, a 10 manzanas la casa donde vivía Carlovich. También cerca las vías del tren, desde las que, según algunos habitantes, llegaban los delincuentes que robaban en el barrio. Con 74 años en la espalda, el ídolo de Central Córdoba cruzaba el paso a nivel con su melena canosa al viento. Del otro lado lo esperaba un hombre: visera, barbijo, torso desnudo y una remera blanca con la que se tapaba el cuello. 

El reloj de la puerta de la farmacia marcaba las seis de la tarde. Las cicatrices de la pierna izquierda y los tatuajes de la gamba derecha de Juan Ariel Maidana se acercaban cada vez más a los pedalines de Carlovich. Hasta que llegó el momento. Con insultos de por medio Maidana lo bajó de la bicicleta. Era la quinta vez, el “Trinche” no la iba a dejar ir tan fácil. Siguió un forcejeo que terminó con la melena canosa golpeando el pavimento.

Todo en negro. 

Un hombre de unos 80 años y una joven lo auxiliaron. Habían mirado todo desde la vereda de enfrente, pero no habían intervenido por miedo. Lo levantaron y le hablaron, él los observaba, pero no había una respuesta consciente. En eso una mujer pasó con el auto, giró en la esquina, llegó a su casa y le avisó a su marido que alguien “parecido” a Carlovich estaba tirado en el medio de la calle. Juan Carlos Lescano (sí, de la misma familia que le había regalado la bicicleta) no tardó ni cinco minutos en presentarse en la escena del crimen. El “Tate” seguía los pasos de su ídolo, jugaba de delantero en Central Córdoba y se encontraba socorriendo a la leyenda del club. 

Pasaron 15 minutos hasta que llegó la ambulancia que lo llevó directamente al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez. Fisura de cráneo fue el diagnóstico. Por un gran hematoma tuvo que ser inducido a un coma farmacológico. Pasó el jueves, el viernes no lo soportó. En las primeras horas del 8 de mayo de 2020 su estado empeoró y con eso una intervención quirúrgica que marcó su muerte a las 9:30 de la mañana. 

Mientras una familia rezaba por un ser querido, 30 minutos después del robo Maidana se afanaba la bicicleta de una vecina de la zona. La policía, en un desconcierto total, arrestaba a cuatro pibes en un asentamiento del barrio Azcuénaga. Los liberarían horas más tarde. Así “Bocacha” esquivaba la ley, tres causas previas por robo lo acompañaban. El miembro de la banda delictiva de “Los Largos” había sido demorado semanas antes por romper el aislamiento obligatorio; dos días tardó en ser capturado mientras tiraba de un carro con el que juntaba cartón, esos mismos dos días en los que Carlovich batalló por su vida. 

Casi un año antes otro crimen sacudía Rosario. El famoso peluquero y actor transformista Pedro Luis Marcelo Giúdici era encontrado muerto en su salón de estética. Estaba maniatado y con signos claros de asfixia, más tarde se supo que habían sido hechos con el cable de un caloventor. Faltaban electrodomésticos, ropa, calzado, herramientas de trabajo y el celular del estilista. El acusado llegó a la sala de audiencias vistiendo las mismas zapatillas que le había robado al propio Giúdici, ese, el asesino, era Jonatan David Melián, el hermano de Maidana. 

Georgina Pairola fue la fiscal del caso que investigaba la muerte del ex futbolista. Desde un principio se buscaban 37 años de prisión por la totalidad de los cargos en su contra, tras 1126 días del suceso salió finalmente la resolución: el Tribunal Penal de Primera Instancia de Rosario, integrado por los jueces Gonzalo Fernández Bussy, Lorena Aronne y Pablo Pinto, lo condenó a 33 años de cárcel. 

Todo, por una bicicleta. 

Agostina Hein, futuro de la natación

Por Franco Zabala

Agostina Hein, oriunda del partido de Zárate, ubicado en la zona norte de la provincia de  Buenos Aires, es una quinceañera especializada en carreras de fondo.  

¿Una fondista de zona norte con aspiraciones al título mundial? No, no es la primera que  viene a la cabeza, pero va en camino a serlo. 

Desde hace ya varios torneos, Hein no para de romper récords nacionales y su proyección la lleva a ser una de las realidades más importantes del deporte argentino.  

Con una marca “B” para los Juegos Olímpicos de París 2024 y varias marcas “A” para el  Mundial Junior de Netanya 2023, tiene un calendario más que ajustado el cual promete ser,  al menos, interesante. La muchacha ha sabido romper los récords de 200m, 400m, 800m y  1500m libre en su categoría; también se le deben sumar los de 400m combinado y 100m  mariposa.  

Son estos resultados, sumados a la similitud del programa de pruebas en el que se especializa, los que la llevan a las inevitables comparaciones con la doble  campeona mundial y medallista olímpica juvenil, Delfina Pignatiello. De cualquier manera,  son dos nadadoras lo suficientemente distintas como para aprender a identificarlas. 

La más notoria de sus diferencias es el estilo de nado que mantiene cada una. Mientras que Delfina, gracias a su físico, fue el estandarte de un nado apoyado en la técnica; Agostina, también por el biotipo que tiene, es lo que es gracias a su potencia innata. 

Delfina parecía no requerir ningún tipo de esfuerzo para propulsarse en el agua, el propio  oleaje que proporcionaba la pileta, combinado a su resistencia por supuesto, le bastaba  para imponerse. Agostina, en contraposición, empuja el agua con una fuerza abrumadora,  cosa que puede hacer gracias a que conoce como aprovechar las ventajas de su cuerpo.

Un gran ejemplo de esta disparidad, aparece en las vueltas o virajes de las dos. En la  prueba en la que Pignatiello logra el campeonato mundial de 800m libres, sale antes de los  5 metros; en la carrera de 800m libres en la que Hein logra el oro del Mare Nostrum, se  impulsa unos metros después de esa marca. 

El fondismo prácticamente no da a lugar para estrategias muy variadas. La estrategia más  usada es tanto la más difícil como la más lógica: mantener los mismos pasajes durante toda  la carrera. En esto sí es verdad que ambas coinciden, las dos son nadadoras muy prolijas  que no tienen miedo de ostentar la amplia base que forjaron a lo largo de sus trayectorias.  

Otro quiebre, relacionado al primer factor, son las carreras que corren. Sí, están  fundamentadas en las carreras largas, nadan crol y como estilo secundario mariposa, pero  hay un pequeño desequilibrante más.  

Agostina tiene un componente explosivo que Delfina nunca tuvo. Es esto lo que le da a la  zaratense la victoria en carreras cortas, y lo que le permitió hacerse con el oro en los 100m del pasado Nacional Open, donde quedó a tan sólo 19 centésimas del récord absoluto. 

Por contraposición, Delfina, gracias a su flotabilidad, dominó los 200m mariposa de una  manera inusitada a lo largo de su carrera. Para ser una prueba secundaria, lograr récords  tanto en la categoría Junior como en Juvenil, además de sumar títulos nacionales en la  prueba, es algo raro de ver. 

Ninguna de estas características son inherentemente malas o buenas, todo dependerá de  las carreras que se quieren buscar y las estrategias que se usen. De eso ya se encarga el  entrenador de cada deportista. En un ambiente más matemático, siempre es buena idea estar al tanto de lo que significan  los tiempos que ha sabido lograr recientemente Hein.  

La campeona mundial junior de los 1500m libres en 2022, la turca Merve Tuncel, se llevó el  1º puesto con un tiempo de 16:15.95. En esa misma prueba, llevada a cabo el 3 de  septiembre del año pasado, Agostina quedó 8ª con 17:07.85. 

Hace semanas, a mediados de mayo, Hein disputó los 1500m libres en la segunda etapa  del Mare Nostrum, donde se llevó la medalla de plata, justo por detrás de la brasileña  Beatriz Dizotti. ¿La marca de la zaratense? 16:14.19, más de un segundo por debajo de la  que se proclamó como la mejor nadadora juvenil del mundo, hace menos de un año. Esto sin contar que cuando Tuncel logró la marca, contaba con 17 años, mientras que  Agostina no lleva un mes de haber cumplido sus 15. 

La “Vikinga”, como la apodó su entrenador Sebastián Montero, tiene uno de los presentes  más brillantes de la natación nacional, aunque jamás se debe dejar de tener en cuenta que,  no importa cuántas medallas cuelguen de su cuello, aún es una adolescente.  

Olvidar que aún va a la secundaria, y que hace menos de cinco años estaba en primaria,  puede desembocar en una cadena de tropiezos sobre piedras que ya han lastimado a otros  atletas rioplatenses.