Pocos argentinos conocen tan bien Dublín como Felipe Contepomi. La capital de Irlanda lo vio crecer como profesional, al recibirse de médico en el Royal College of Surgeons. Como jugador, tras ganar dos títulos mientras con el Leinster Rugby. Como anotador, al convertirse en el jugador que más puntos convirtió en sus dos títulos ganados, la Heineken Cup y la Celtic League. Y finalmente, años más tarde, como entrenador. Regresó al club que lo recibió a los 26 años para encargarse de entrenar al grupo de backs que levantaría 3 trofeos durante su paso.
Sin embargo, el país que él define como su segundo hogar, nunca lo vio ganar con la camiseta celeste y blanca, con la de su país. La que tiene el puma bordado del lado del corazón. La que vistió durante 15 años. La que vivió su capitanía. La que estuvo cuando levantó la medalla de bronce en Francia 2007. Una camiseta de la que no se pudo alejar, ni ella de él. Tal así, que esa alma de puma trascendió en ser ahora la cabeza del equipo que alguna vez formó parte desde adentro.
La capital Irlandesa, aún guarda una historia que no ha podido ser cambiada, con él partícipe en sus dos facetas, como jugador y como entrenador del seleccionado argentino de rugby. Aunque en 2025 vencieron por primera vez a los British and Irish Lions 28 a 24, el Trébol se mantiene invicto como local: once visitas en la historia y once victorias para el conjunto irlandes.
El medio local The 42, escribió sobre la situación de Los Pumas en sus visitas a Dublín y manifestó que ganarles en su casa era una inquietud que Argentina aún no había podido satisfacer. Aunque también afirmó que cambiarían sus 11 victorias en casa por tan sólo una de esas victorias en Copas del Mundo.
Con los 15 titulares confirmados, el encuentro de este viernes a las 17:10 en el Aviva Stadium será mucho más que un test match. Podría ser la instancia para que Contepomi, tras cuatro derrotas como jugador y una como entrenador, salde esa deuda pendiente y continúe escribiendo una historia que empezó en 2002, con una derrota, en su segunda casa.





