Del primer título de su historia al sueño del bicampeonato

Por Nahuel Stacchiotti

Después de conquistar por primera vez el torneo de la URBA en 2025, Newman atraviesa otra temporada extraordinaria. Líder del Top 14 y ya clasificado a semifinales, el conjunto de Benavídez va por algo que hasta hace menos de un año parecía lejano: ser bicampeón.

Durante 50 años, Newman persiguió un título que nunca llegaba. Hubo grandes equipos, generaciones que estuvieron cerca y varias apariciones en las instancias decisivas, pero la vuelta olímpica se hacía esperar. Todo cambió en 2025. En el año de su 50° aniversario, el Cardenal venció 15-3 al SIC en la final del Top 12 y se consagró campeón de la URBA por primera vez en su historia.

Aquella conquista pudo haber significado la llegada a la cima de un proceso. Sin embargo, menos de un año después, parece haber sido apenas el comienzo. Newman volvió a ser protagonista en 2026 y construyó una fase regular todavía más contundente: tras 22 fechas acumula 21 victorias y 95 puntos, aseguró el primer lugar y fue el primer equipo en obtener la clasificación a las semifinales.

La transformación no surgió de un día para otro. Newman ya había alcanzado instancias decisivas en temporadas anteriores y fue construyendo un equipo capaz de competir con los clubes históricamente dominantes del rugby de Buenos Aires. La consagración terminó siendo el resultado de un proceso que atravesó distintas generaciones.

“Cada año, el equipo iba dando pasos, y esto fue fruto de un proceso largo. Las derrotas nos trajeron acá”, explicó Santiago Piccaluga, entrenador del equipo, luego de la histórica temporada 2025.

La identidad también fue una pieza fundamental. Durante el año del cincuentenario, antiguos jugadores y hasta integrantes de las primeras generaciones se acercaron al plantel para contarles a los más jóvenes la historia del club. El objetivo era transmitir que el presente no podía entenderse sin aquellos que habían construido Newman desde sus comienzos.

Una imagen resumió ese sentido de pertenencia. Agustín Gosio, uno de los grandes referentes del Cardenal, se había retirado a fines de 2024 y no integraba el equipo que conquistó el campeonato. Sin embargo, sus excompañeros lo invitaron a subir al podio y levantar junto a ellos la copa del Top 12. El primer título no pertenecía únicamente a los que estaban dentro de la cancha, sino también a las generaciones que lo habían perseguido durante décadas.

Y 2025 todavía guardaba otro capítulo. Apenas dos semanas después de derrotar al SIC, Newman recibió a Marista de Mendoza y se impuso por 38-15 para conquistar también, por primera vez, el Nacional de Clubes. En cuestión de días, un club que nunca había podido festejar el campeonato de la URBA cerró el mejor año deportivo de su historia con dos títulos.

Lejos de conformarse, el Cardenal trasladó esa confianza a 2026. Una de las muestras más fuertes llegó en agosto: derrotó 41-21 a Champagnat y consiguió por primera vez ganar el “clásico de los colegios”, en Estancias del Pilar. La campaña siguió creciendo hasta garantizar anticipadamente el liderazgo y el pasaje a semifinales.

Ahora comienza otra historia. Los números de la fase regular no aseguran una nueva vuelta olímpica y Newman deberá volver a responder en los partidos decisivos. Pero la situación es completamente distinta a la de otros años. Ya no persigue ese primer campeonato que parecía esquivo.

Después de esperar medio siglo para ser campeón, Newman está cerca de conseguir algo que hace apenas un año ni siquiera podía plantearse: defender la corona y transformar aquel primer título en el inicio de un bicampeonato.

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