Por Matías Cohen Aronas
Newman terminó la fase regular del URBA Top 14 de 2026 con 110 puntos y estableció un récord en la máxima categoría del rugby de Buenos Aires. El campeón vigente sumó 24 victorias, un empate y una derrota en 26 partidos, con 938 tantos a favor y 563 en contra. La diferencia con el CASI, su escolta, fue de 20 unidades. Además, acumuló una racha de 22 triunfos consecutivos.
El registro convirtió al equipo de Benavídez en el primero en superar la barrera de los 100 puntos en la historia del torneo. La marca anterior era de Hindú, que había alcanzado los 97 en 2022. Newman no sólo consiguió la mayor cantidad de unidades, sino que también mantuvo una distancia considerable respecto de sus perseguidores durante una temporada en la que perdió un solo encuentro.
Para entender la dimensión del récord hay que conocer el sistema de puntuación de la URBA. Cada victoria otorga cuatro puntos y cada empate, dos. A ese puntaje se agregan los bonus: uno ofensivo para el equipo que marca al menos tres tries más que su rival y otro defensivo para el que pierde por siete tantos o menos. De esta manera, la tabla no refleja únicamente los partidos ganados, sino también la capacidad de conseguir diferencias amplias y competir hasta el final en los encuentros adversos.
Newman combinó esos factores para llegar a los 110 puntos. Su producción ofensiva alcanzó los 938 tantos, mientras que recibió 563, una diferencia de 375. La campaña tuvo dos protagonistas destacados en las estadísticas individuales: Gonzalo Gutiérrez Taboada, máximo anotador del equipo con 286 puntos, y Beltrán Salese, hooker que terminó como máximo tryman tanto del Bordó como del torneo con 21 tryes. El primero aportó principalmente a través de su capacidad para sumar con el pie; el segundo, desde su llegada al ingoal rival.
El rendimiento de Primera se desarrolla dentro de una estructura que cuenta con 265 jugadores en el plantel superior, el más numeroso de la URBA. Newman puede presentar 11 equipos en las distintas categorías de la competencia, desde Primera e Intermedia hasta las preintermedias y la M22. Esa cantidad de integrantes permite sostener una actividad que no se limita al equipo principal y genera competencia por los puestos a lo largo de todo el plantel.
La infraestructura acompaña esa organización. El club dispone de 12 canchas de rugby, siete de ellas iluminadas, que permiten distribuir los entrenamientos durante la semana. El volumen de jugadores exige coordinar horarios, espacios, entrenadores y servicios médicos para que las distintas categorías puedan desarrollar su actividad. La planificación resulta central para mantener el funcionamiento de un plantel que reúne a cientos de rugbiers.
Patricio O’Connor, coordinador general del plantel superior, explicó en una entrevista con ESPN que uno de los objetivos es garantizar que todos los jugadores dispongan de recursos similares, independientemente de la categoría que integren. La estructura contempla entrenamientos, nutrición, atención médica, kinesiología y seguimiento del rendimiento. La intención es que un jugador de una preintermedia tenga acceso a las mismas herramientas de desarrollo que uno de Primera.
La competencia interna es otra de las consecuencias de esa amplitud. Juan Bautista Daireaux, fullback del plantel superior, señaló en ESPN que un jugador de Intermedia puede ocupar el lugar de uno de Primera y responder a la exigencia. La posibilidad de perder el puesto obliga a sostener el nivel durante los entrenamientos y amplía las alternativas disponibles para el cuerpo técnico. En un torneo extenso, esa profundidad también permite contar con diferentes opciones para afrontar lesiones, suspensiones y las exigencias físicas de cada jornada.
Santiago Piccaluga está al frente del equipo como head coach, mientras que Marcos Ayerza participa del trabajo con el scrum. El ex pilar de Los Pumas es uno de los referentes históricos de Newman y destacó el compromiso de los jugadores como parte del crecimiento del club. Asimismo, explicó que durante los últimos años aumentó la cantidad de personas que volvieron a jugar y eligieron sumarse a la actividad. Para Ayerza, la identidad del equipo y la participación de jugadores, entrenadores y colaboradores forman parte de ese proceso.
El crecimiento deportivo también tiene antecedentes recientes. En 2025, Newman consiguió el primer campeonato de Primera de su historia al derrotar 15-3 al SIC en la final. Hasta entonces, había disputado una sola definición de la máxima categoría: la de 2008, cuando perdió ante Hindú. La consagración puso fin a la espera y llegó en una temporada en la que el club también obtuvo títulos en Intermedia y Preintermedia.
La continuidad en las instancias decisivas es otro indicador de su evolución. Newman se clasificó a las semifinales de la URBA de manera ininterrumpida desde 2021. En ese recorrido pasó de ser un equipo que buscaba su primera consagración a convertirse en campeón y, posteriormente, en el dueño de una fase regular récord.
La reciente clasificación a la final de 2026 amplió ese recorrido. El viernes 30 de octubre, el Cardenal venció 25-20 a Alumni y obtuvo el pasaje a la definición por segundo año consecutivo. El partido comenzó favorable para Alumni, que se fue al descanso con una ventaja de 20-10. Pero Newman reaccionó en el complemento: consiguió un try penal para acercarse, llegó al empate con un penal de Gutiérrez Taboada y pasó al frente a falta de cinco minutos para el final, cuando Fermín Perkins apoyó el try que estableció el resultado definitivo.
La victoria le permitió al campeón vigente sostener su objetivo de defender el título y disputar una nueva final. La misma será ante Hindú que viene de eliminar al CASI por 16-13 en la, Newman ya aseguró su presencia en la definición y completó una temporada que combina el récord de 110 puntos, la regularidad de los últimos años y una nueva oportunidad de conseguir el campeonato.





