Por Nicolás Tracchia
En una Copa del Mundo que reúne a 48 selecciones y se disputa por primera vez con un formato de 104 partidos, los arqueros dejaron de ser actores secundarios para convertirse en protagonistas. En un torneo donde cada detalle marca la diferencia, varias clasificaciones y eliminaciones se explican por una atajada salvadora o por un error decisivo. Si algo caracteriza al Mundial 2026 es que está camino a quedar en el recuerdo como el Mundial de los arqueros.
El nombre propio de esta historia es Vozinha. El experimentado arquero de Cabo Verde, de 40 años y actualmente sin club, llegó al torneo como un desconocido para gran parte del público y terminó convertido en una de las grandes revelaciones. Ante España protagonizó una actuación inolvidable con ocho atajadas para sostener el histórico empate sin goles frente a una de las grandes candidatas al título. En los dieciseisavos de final volvió a lucirse frente a Argentina. Aunque su equipo cayó en el tiempo suplementario, mantuvo con vida a Cabo Verde durante gran parte del encuentro con intervenciones de enorme nivel, incluida una espectacular tapada en un mano a mano ante Lionel Messi. Su rendimiento despertó el interés de varios clubes pese a encontrarse libre.
Otro que cambió su presente fue Ørjan Nyland. A los 35 años, el noruego también llegó al Mundial sin club tras finalizar su vínculo con Sevilla y encontró en esta Copa la gran oportunidad de su carrera. Antes de dedicarse por completo al fútbol practicó esquí y fue arquero de handball, dos disciplinas que contribuyeron a desarrollar los reflejos y la coordinación que hoy lo distinguen bajo los tres palos. Su actuación frente a Brasil ya se encuentra entre las mejores del campeonato: atajó un penal en el inicio del partido, sostuvo la ventaja con varias intervenciones decisivas y fue la gran figura del histórico triunfo por 2-1 que metió a Noruega entre los mejores del torneo. Su rendimiento no solo impulsó a su selección, sino que también volvió a ponerlo en la mira de varios clubes tras llegar al Mundial como jugador libre.
Más allá de Vozinha y Nyland, otros arqueros también aprovecharon el Mundial para confirmar su jerarquía. Orlando Gill, el joven guardameta paraguayo de San Lorenzo, se consolidó como una de las grandes figuras de su selección y uno de los mejores en su puesto durante la Copa. Sus intervenciones resultaron fundamentales para que Paraguay alcanzara los octavos de final y recibió dos premios al mejor jugador del partido: el primero tras la clasificación frente a Alemania, donde fue decisivo en la definición por penales, y el segundo ante Francia, pese a la ajustada derrota por 1-0 que marcó la eliminación de la Albirroja.
También dejó una imagen muy positiva Lionel Mpasi. Nacido en Francia y representante de la República Democrática del Congo, el arquero de Le Havre de la Ligue 1, fue un sostén permanente para el conjunto africano. Sus reflejos, su personalidad y varias atajadas de enorme dificultad permitieron que su selección compitiera de igual a igual frente a rivales de mayor jerarquía y alcanzara por primera vez los octavos de final de una Copa del Mundo. Ninguno de los dos continúa en carrera, pero ambos aprovecharon el escenario más importante del fútbol para consolidarse entre los arqueros de mejor rendimiento del torneo.
Pero así como hubo héroes, también aparecieron los villanos. Fernando Muslera atravesó un Mundial muy lejos del nivel que lo convirtió durante años en una referencia de Uruguay y quedó señalado por errores que terminaron costando goles. También sufrió Kim Seung-gyu, el arquero de Corea del Sur, cuyo fallo frente a México derivó en el único tanto del partido y en la derrota por 1-0 de su selección en un encuentro decisivo. A esa lista se suma Luca Zidane, quien vivió una noche para el olvido frente a Argentina y quedó marcado por errores que facilitaron la eliminación de Argelia.
Los goles siguen ocupando las portadas y los delanteros continúan llevándose buena parte de los aplausos. Sin embargo, el Mundial 2026 también está siendo recordado por quienes defienden el arco. Algunos, como Vozinha, Nyland, Gill y Mpasi, firmaron actuaciones que llevaron a sus selecciones mucho más allá de lo esperado. Otros quedaron expuestos por errores que cambiaron el destino de sus equipos. En una Copa donde cada partido se define por detalles, los arqueros están escribiendo algunas de las páginas más importantes del torneo.




