Valdano: “Hay una fe competitiva que nos obliga a poner a Argentina entre los favoritos”

Por Ana Ameijeiras

A 40 años de la histórica consagración de Argentina en el Mundial de México 1986, el autor de uno de los goles de la final contra Alemania Federal, protagonista de una de las páginas más gloriosas de la historia del fútbol y compañero de Diego Armando Maradona en aquel equipo inolvidable de Carlos Bilardo, Jorge Valdano observa este Mundial desde otro lugar: el análisis, la reflexión y la experiencia.

Junto a la cadena hispana Telemundo Deportes, el exdelantero analiza en el lugar de los hechos el presente de la Selección Argentina, el equipo liderado por “el abanderado de las grandes figuras”, así es como lo describe a Lionel Messi, artífice de los 3 goles frente a Argelia en el partido debut del Mundial.

Una de las camisetas que usó Valdano en México 86, en Deportea.

-Muchas selecciones llegan al Mundial con grandes figuras. ¿Qué tiene Argentina como equipo que la diferencia del resto?

-Si bien hay muchas selecciones que presentan grandes figuras que son siempre amenazantes, Argentina tiene a Leo Messi, que no es poca cosa. Tiene un grupo de jugadores y un entrenador que han sabido convertir la selección en un equipo. Eso significa que tiene otro tipo de alma.

Valdano destaca la condición de equipo antes que la condición de selección, un aspecto clave que se ve reflejado en la cancha y en la química del grupo. También profundiza sobre un aspecto que considera fundamental: la cultura. “La cultura futbolística que aparece en cualquier conversación, en el bar de la esquina, en el potrero, en el club de barrio o en el club del pueblo, tiene un valor enorme porque contribuye al oficio, a la pasión y a todos aquellos aspectos que hacen al fútbol verdadero”.

Lo grita con el alma. El delantero marcó el segundo gol para el 2 a 0 parcial en la final de México 86.

Hace no más de 8 años era impensada e incluso criticada la incorporación de Lionel Scaloni como entrenador del seleccionado argentino. Hoy con la gloria de una Copa del Mundo y dos Copas Américas, el director técnico y todo su equipo se suman a las páginas doradas de la historia del fútbol argentino. Valdano reconoce su oficio y celebra sus méritos: “Creo en el seleccionador y en su manera de entender las singularidades. En Catar prácticamente todas las selecciones desequilibraron por afuera y Argentina, a pesar de tener a Di María, trabajaba los partidos por adentro”.


Y agrega una definición que resume su mirada sobre el fútbol moderno: “No hay que seguir las modas, hay que entender que el fútbol es algo así como un equilibrio ecológico lo que uno tiene que encontrar. Y en el equilibrio ecológico lo que hay que hacer es lograr que convivan los diferentes talentos”.

Su trayectoria como jugador y director deportivo del Real Madrid, uno de los clubes más grandes del mundo, avalan y autorizan su palabra. Su forma de jugar y entender el juego le permiten analizar el oficio argentino que no aparece en las estadísticas. Valdano considera que las mayores fortalezas de esta generación no se pueden medir con números: “Este equipo trae as virtudes desde Catar o quizás desde antes, desde la primera Copa América que ganó. Primero, una convivencia que parece muy sana. Segundo, un entrenador al que los jugadores le creen. Y tercero, un oficio que viene de esa cultura de la que hablábamos”.

Como ejemplo, el campeón en México 86, recuerda la final contra Francia: “Cuando en pocos minutos se complicó el resultado y se dio vuelta el partido, Francia hacía cambios que daban la sensación de que los fortalecía, sobre todo físicamente, y uno desde afuera se preguntaba cómo va a ser la selección para sobrevivir a esto y lo que ocurrió es que Argentina sobrevivió gracias al oficio”.

Valdano comprende la relevancia del trabajo colectivo y sobre todo la importancia que tiene la trayectoria y la continuidad que presenta el seleccionado actual. Un campeonato del mundo y dos Copas Américas en menos de 4 años, no son casualidad ni coincidencia, son producto y fruto de la construcción de un buen grupo, acompañado de la figura de un gran líder como lo es Lionel Messi.


“En la selección argentina hay una sabiduría hecha de virtuosismo, de astucia, de sentido colectivo, de orgullo competitivo. Todas esas cosas esta selección las ha ido fortaleciendo a lo largo del tiempo. Es excepcional que haya ganado una Copa América, un Mundial y otra Copa América. Si hablamos de continuidad, esta selección no nos puede representar mejor”.

 

El campeón del 86 entiende que la experiencia puede transformarse en una ventaja a la hora de disputar partidos decisivos como los que pudo afrontar esta selección en los últimos años. A diferencia de Catar 2022, Argentina llega como campeón defensor del título y con una estructura consolidada con una gran base de jugadores del anterior Mundial y la incorporación de jóvenes figuras que comienzan a convertirse en promesas.


“Argentina llega con una experiencia que no tuvo en Catar y con un hambre renovada porque se han incorporado algunos chicos jóvenes que van a contribuir a darle energía al equipo”.

Sin embargo, también advierte sobre la dificultad de repetir una consagración, teniendo en cuenta que cada vez que Argentina defendió el título, tanto en España 1982 y en Italia 1990, no tuvo buenos resultados. Solo dos selecciones en toda la historia pudieron lograr un bicampeonato, es el caso de Italia en su casa en 1934 y Francia 1938; y Brasil en Suecia 1958 y Chile 1962. “Ganar dos mundiales seguidos es algo heroico. Siempre digo que se tienen que alinear los astros para ganar un mundial y los astros es difícil que se alineen en dos mundiales consecutivos, de hecho eso ha ocurrido hace mucho tiempo y en muy pocas ocasiones, por algo será”. Aun así, no duda al ubicar a la Argentina entre los candidatos: “Hay una fe competitiva que nos obliga a poner a Argentina entre los favoritos del Mundial”.

La Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos, México y Canadá no escapa a las tensiones internacionales, se conocieron casos de familiares, hinchas e incluso un árbitro afligido por las restricciones migratorias y los visados. 

-¿Es posible separar al fútbol de todo ese contexto?

-El Mundial lo refleja todo. Refleja la evolución del fútbol y también los cambios sociales. Los mundiales son lugares de encuentro que nos ayudan a definir cómo se mueve el mundo y cómo se mueve el fútbol.

También destaca y lo relaciona en cierto punto con el aumento de la longevidad deportiva: “Por primera vez hay ocho jugadores mayores de 40 años y más de 20 con la edad de Messi. Eso nos habla de cómo evolucionó la preparación física y científica”.

Y deja una de las reflexiones más profundas de la entrevista:El fútbol tiene la capacidad de unir. Es un lugar de encuentro de mucha gente, de distinta ideología, distintas sensibilidades, alrededor de una bandera futbolística se construye comunidad, pero eso no vence el poder de la política y mucho menos el poder represivo que caracteriza a la política en estos momentos”.

Jorge Valdano sabe lo que significa disputar y ganar un Mundial. Sabe lo que significa jugar una final. Y sabe lo que significa compartir equipo con Diego Maradona. En México 1986 se consagró campeón del mundo en el Estadio Azteca y cuatro décadas después, mientras observa a Lionel Messi disputar una nueva Copa del Mundo, encuentra en la Selección Argentina algo que trasciende los sistemas tácticos y los nombres propios: un equipo, con todo lo que eso significa.

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