Por Agustina Andrada
En 2015, River tocó el cielo con las manos al consagrarse campeón de la Copa Libertadores por tercera vez en su historia, la primera bajo la dirección técnica de Marcelo Gallardo. El Millonario se impuso con un contundente 3-0 ante Tigres de México en el torneo de clubes más importante de América.
La historia para River en aquel certamen comenzó muy torcida, ya que en la fase de grupos debutó con una derrota 2-0 en Bolivia ante San José. En sus cuatro partidos siguientes, igualó todos frente a Tigres de México y Juan Aurich de Perú. Por lo tanto, los dirigidos por Marcelo Gallardo llegaban a la última fecha de la fase de grupos de la Libertadores 2015 con la soga al cuello, sin haber ganado un solo encuentro y sin depender de sí mismos para clasificar a los octavos de final. Incluso una victoria de Juan Aurich sobre el ya clasificado Tigres los dejaba sin chances. De este modo, el Millonario debía vencer a San José por dos goles o más en el Monumental.
River cumplía con lo suyo, pero Juan Aurich le ganaba 3-2 a Tigres. Por un momento, el Millonario estaba quedando eliminado: sin embargo, tras un partido con muchos tantos, Tigres se impuso 5-4 en Perú y le dio una vida más a la Banda, que goleó 3-0.
En los octavos de final, el contrincante era Boca, su clásico rival, que llegaba con la sangre en el ojo luego de haber sido eliminado por el club de Núñez unos meses antes en las semifinales de la Copa Sudamericana.
El gran candidato a clasificar a los cuartos de final era Boca, que había terminado la fase de grupos como mejor primero. Aun así, River se impuso 1-0 como local en la ida, mientras que en la vuelta se viviría uno de los mayores escándalos de los últimos años, cuando los hinchas del Xeneize le tiraron gas pimienta al plantel Millonario antes del inicio del segundo tiempo, duelo que se terminaría suspendiendo.
Finalmente, la Conmebol decidió dar por terminado dicho cruce y así River se metió entre los ocho mejores de América.
En los cuartos de final esperaba el Cruzeiro de Brasil, un equipo que parecía una gran amenaza para River.
La ida se disputó en el Estadio Monumental, donde Cruzeiro pegó primero y se quedó con el triunfo por 1-0. En Brasil, River protagonizó uno de los mejores partidos del ciclo Gallardo para pasar por arriba a su rival e imponerse por 3-0.
El oponente en las semifinales era Guaraní de Paraguay, que había dado la sorpresa al eliminar de manera consecutiva a Corinthians de Brasil y a Racing.
La serie no presentó mayores complicaciones para River: se impuso 2-0 en la ida y selló su boleto al partido decisivo al igualar 1-1 en la vuelta como visitante.
En la gran final, el destino volvería a cruzar a River con Tigres de México, aquel equipo que le perdonó la vida en la fase de grupos.
La ida se concretó en México, donde el Millonario consiguió un valioso empate sin goles. En el partido de vuelta, River le tiró el Monumental encima a Tigres, que en ningún momento encontró respuestas, y se impuso con un contundente 3-0 gracias a los goles de Lucas Alario, Carlos Sánchez y Ramiro Funes Mori. Luego de 19 años, uno de los clubes más relevantes de América volvió a levantar el trofeo de clubes más importante del continente.




