Por Franco D’Amore Cristos
“Me gustaría volver a dirigir en los países asiáticos, Bahrein, China, Qatar, y enseñarles lo que aprendí”, comenta Sergio “Checho” Batista, a metros del Centro Profesional de Fútbol que lleva su nombre, dentro del predio de Argentinos Juniors.
Uno de los apellidos que argumentan el pseudónimo del Bicho como “El Semillero del Mundo” es Batista, la familia en general, “Chino”, “Checho” y “Bocha”. Si bien Sergio debutó en Argentinos, consiguió la Copa Libertadores de 1985 y el campeonato del mundo con la selección argentina en el Mundial de México 1986, todos los Batista están ligados al club. También hay nuevas generaciones de Batista: un tal Ciro, de apenas 10 años, nieto del “Checho” que juega en las divisiones infantiles de Argentinos Juniors quien, ante la atenta mirada de su abuelo, tuvo un buen desempeño en la victoria de su categoría por 1 a 0 contra Platense por la decimosegunda fecha del torneo.
“Todos los domingos vengo a ver el fútbol infantil y, además de seguir a mi nieto, me divierto y veo cómo progresan los chicos, eso es lo más importante”, cuenta.
Ciro es el marcador de punta por izquierda de la categoría 2016 y, más allá de su rol como defensor, se proyecta muy bien al ataque. Tanto así que por la tercera fecha del campeonato ante Lanús, su categoría ganó 2 a 1 con un doblete de tiros libres de él.
En cuanto a sus hermanos, Norberto “Chino” es el coordinador de fútbol juvenil del club y el menor de los tres, Fernando “Bocha”, también ocupó el mismo rol y ahora es entrenador de la selección de Costa Rica. Vínculo total y generacional entre la familia y el club. Según el “Checho” es una relación recíproca: “Argentinos es nuestra casa, hace más de 50 años que estoy acá y más allá de que uno le dio títulos al club, no alcanza con todo lo que nos dio”.
Días previos a la final del Mundial 2026, Claudio Tapia, presidente de la AFA, les regaló una plaqueta conmemorativa a cada campeón del mundo en México 86′. En Estados Unidos, el “Checho” recibió el presente y, sobre el subcampeonato del mundo del seleccionado argentino comenta: “No es fácil ser campeón del mundo y al año siguiente ser subcampeón, sé lo que se siente (N.d.R: estuvo en México 86’ e Italia 90’), pero estos chicos dejaron todo aunque no tuvieron el mismo rendimiento a nivel juego como en el Mundial anterior”.
Post Mundial surgieron algunas teorías conspirativas en las redes sociales que atentaban con la ética del plantel argentino. Ideas que proponían que Argentina fue amenazada y obligada a perder la final, por mostrar y presumir una bandera con la frase “Las Malvinas son argentinas” en la instancia anterior contra Inglaterra: “Es muy difícil decirle a un jugador de fútbol en una final del mundo que no la tiene que ganar, más complicado es que acepte. La realidad es que España nos ganó bien y fue muy superior a nosotros”, aclara el Checho.
Con respecto al buen desempeño del Argentinos Juniors de Nicolás Diez, entrenador de la Primera División, que va puntero en la tabla anual y en su zona a falta de 8 fechas, uno de los ídolos de el Semillero del Mundo destaca: “El equipo está muy bien, hay muchas satisfacciones pero también te puede tocar perder. Todos los hinchas están pensando en coronar, pero falta. Últimamente las campañas son muy buenas”.





