viernes, mayo 1, 2026

Agenda mediática y jerarquización de la noticia: el caso Facundo Astudillo Castro

Por Agustín González

No todo lo que ocurre se convierte en noticia, quienes deciden qué casos o hechos tienen o no relevancia mediática son los medios de comunicación. Y acá es donde entran en juego los intereses, ya que la visibilidad que deciden darle a un suceso puede contribuir a que un escenario se esclarezca o se evapore. El caso de Facundo Astudillo Castro, expone a la perfección lo antes mencionado, la desaparición de un chico que no fue hasta luego de un mes y diez días que apareció por primera vez en la tapa de uno de los principales diarios del país.

Facundo Astudillo Castro era un joven de 22 años que residía en la localidad de Pedro Luro, el 30 de abril de 2020 durante la cuarentena, partió rumbo a Bahía Blanca con la intención de ver a su ex pareja. La víctima viajaba a dedo por Ruta 3 sin permiso de circulación cuando fue detenido por la Policía Bonaerense en un control en Mayor Buratovich por violar restrcciones sanitarias, donde incluso quedó registrada una foto suya apoyado contra un patrullero. Luego de esto, testigos del caso confiesan haberlo visto en la zona de Teniente Origone, donde fue interceptado nuevamente por la Bonaerense para solicitar documentación y pedirle que subiera al vehículo policial modelo Toyota Hilux. Esa fue la última vez que se lo vió al chico con vida. Mientras todo esto ocurría y la familia comenzaba su búsqueda, eran pocos los medios que hacían eco de la noticia o aparecía en únicamente en medios locales ya que debido al contexto se decidía darle mayor importancia a la pandemia del COVID-19. A día de hoy, no hay detenidos ni imputados mientras que la familia sostiene que se trató de una desaparición forzada.

El 10 de julio la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le dió 72 horas al estado argentino para informar sobre el paradero de Astudillo Castro y fue ahí cuando el tema comenzó a entrar en agenda, ¨Página 12¨ puso una foto de Castro en la tapa y tituló ¨¿Dónde está Facundo Castro?¨. Esto fue un quiebre en la cobertura, por fin lo ocurrido empezaba a tener visibilidad, diarios como ¨Clarín¨ o ¨La Nación¨ mencionaron la desaparición aunque en secciones secundarias en el interior de los mismos. Poco a poco el tema se fue alejando de foco, pero el 15 de agosto, una foto del DNI del oriundo de Pedro Luro fue hallada en el celular de un policía. Es en ese momento cuando los principales medios gráficos tales como ¨Clarín¨, ¨Página 12¨ o ¨La Nación¨, entre otros, le dan la relevancia que el caso ameritaba, la tapa. Aunque de mayor a menor en lugar de relevancia durante 4 días se mantuvo dentro de la misma. El momento de mayor impacto fue el 3 de septiembre cuando los peritos confirmaron que un cuerpo encontrado en el rastrillaje pertenecía a la víctima y fue portada de toda la prensa escrita.

Ese mismo día, el abogado de la familia, citó en su cuenta de instagram a Marshall McLuhan, retomando la idea del inicio de la nota, los medios de comunicación más que mostrar el contenido en sí, nos muestran una percepción. Además señaló que, en este caso, la visibilidad no fue aportada por grandes medios, sino por el trabajo de periodistas independientes. En ese sentido, destacó a Adriana Meyer, quien cubrió el hecho para ¨Página 12¨ y lo incluyó en su libro sobre desaparecidos en democracia, aunque remarcó una diferencia entre su trabajo individual y el del medio en su conjunto. Además, señaló que en la actualidad el seguimiento del caso no existe en la agenda pública y que como ¨La Izquierda Diario¨ es el único que continúa aportando visibilidad.

El recorrido del caso permite entender que no alcanza con que algo ocurra para que se convierta en noticia, la visibilidad depende de decisiones, de tiempos y de intereses. En ese proceso, hay sucesos que logran instalarse y otros que quedan relegados, al menos durante un tiempo, como ocurrió con la desaparición de Facundo Astudillo Castro. Pero esto también deja algo más, el joven tenía muy presente el lema de memoria, verdad y justicia, una consigna que atraviesa la historia reciente del país y que, como mostró su propia desaparición, sigue teniendo vigencia. Por eso, más allá de cómo fue cubierto, el desafío no es solo de quienes informan, sino también de la sociedad en su conjunto para sostener la memoria, exigir verdad y reclamar justicia.

 

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