lunes, junio 8, 2026

En este día, y cada día

Por Francisco Quartino

En épocas donde la sociedad parece demandarle a las figuras públicas interactuar permanentemente en la televisión o las redes sociales, el Indio Solari siempre -sobre todo después de la disolución de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota- eligió estar en la sombra: dar entrevistas y presentarse en shows de manera esporádica; por eso, cada declaración, cada recital, empezaron a convertirse en historias de una leyenda. A base de poemas vueltos canciones, logró atravesar a millones de personas, adquirió el poder de unir a la gente y, por su arte, la inmortalidad.

Un 12 de marzo de hace 10 años, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, junto a Carlos Alberto Solari, se presentaron en el Hipódromo de Tandil ante alrededor de 200.000 personas, siendo el segundo show más convocante de la historia argentina. No fue una noche cualquiera; no solo por los números, sino también por el anuncio del Indio: “Anda circulando en internet una versión de que estoy enfermo… y es verdad. Mister Parkinson me está pisando los talones”. Más allá del mazazo emocional que supuso para los fanáticos, reflexionó: “Pero bueno, digo, acá estoy. Hace rato que eso pasa. No me van a bajar del escenario así nomás. No hagamos una tarea de esto, todo el mundo tiene algún conocido, algún pariente que tiene alguna enfermedad. A cada uno le toca. Esta es la vida, la vida es así”.

“Solo me falta saber la fecha y el lugar, y allí iré cantando”. Tal y como dice la frase de “Encuentro con un Ángel Amateur”, Los Fundamentalistas se presentaron en Olavarría un año más tarde, donde asistieron aproximadamente 400.000 personas. Un evento realmente conmovedor y trágico a la vez, ya que murieron dos personas. Esto golpeó mucho al Indio, que en 2019 contó: “Yo estaba hecho mierda, no quería salir de la habitación. Pero Virginia me convenció. ‘Los músicos necesitan estar con vos’, me decía, y tenía razón. Igual fue medio un velorio, inevitablemente. Dos tipos que te habían ido a ver se habían muerto”. Él no terminó siendo responsabilizado; los que terminaron siendo acusados fueron los productores y organizadores: Marcos y Matías Peuscovich y Gustavo Zurita. Además, Télam difundió la falsa información de que los fallecidos habían sido siete, lo que provocó que allegados del público salieran desesperadamente a la ruta 226, lo que provocó un posterior choque.

Lamentablemente, por su patología, ese fue el último recital de la banda con Solari de manera presencial en el escenario, ya que siguieron tocando con él en vivo, pero siempre aparecía en las pantallas. A pesar de su deterioro físico, dijo presente por última vez en diciembre de 2025 gracias a un video grabado durante el show de Los Fundamentalistas en La Plata.

Es realmente complejo -por no decir imposible- mostrar lo que él significó para el pueblo argentino; porque el Indio no fue solo un cantante, fue el portavoz de los que menos tienen y de generaciones enteras que escucharon y repitieron “violencia es mentir”, “vivir cuesta vida”, “el lujo es vulgaridad”; así como saltaron y armaron pogo al ritmo de Jijijí. Un hijo o una hija de 40 o de 18, un padre o una madre de 60 o de 30. Su arte rompió barreras etarias.

El ícono popular siguió ligado al arte hasta sus últimos días en su casa de Ituzaingó: escribía y pintaba permanentemente para distraerse de las contracturas y el dolor que sentía en su cuerpo. Se fue sufriendo un ACV en su pileta, en la que era rutinario para él meterse en la noche, durante la madrugada del jueves.

Hasta siempre, Indio.

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