Pausa de concientización: en pleno Mundial, en México marchan por los 135.000 desaparecidos

Por Ignacio Mazzo

Familiares y organizaciones civiles iniciaron movilizaciones y campañas de visibilización masiva en la Ciudad de México y Guadalajara desde el 11 de junio, coincidiendo con la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA. El objetivo de estas acciones es exponer ante la comunidad internacional la magnitud de la problemática de las desapariciones en el país, cuya cifra oficial supera los 133.000 casos según las instituciones del Estado, mientras que los monitoreos recientes de los colectivos civiles ya estiman más de 135.000 personas desaparecidas hasta el 19 de junio.

De acuerdo con los datos oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, dependiente de la Secretaría de Gobernación, la estadística nacional superó este mes los 133.000 registros acumulados. El informe de junio de la Red por los Derechos de la Infancia en México señaló que uno de cada siete menores de edad reportados como desaparecidos en el país sigue sin ser localizado. Por su parte, el observatorio Red Lupa, perteneciente al Instituto Mexicano de los Derechos Humanos y la Democracia, detalló en su último balance que el 42% de los casos totales se concentra en cinco estados: Estado de México, Tamaulipas, Jalisco, Michoacán y Nuevo León. Además, la misma organización alertó que los servicios forenses registran más de 83.000 cuerpos y restos humanos sin identificar.

Las manifestaciones callejeras comenzaron formalmente antes y durante el día del partido inaugural entre México y Sudáfrica. Notas de los portales informativos Animal Político y Corriente Alterna de la UNAM documentaron que el 11 de junio las fuerzas de seguridad bloquearon el avance de una marcha que intentaba llegar al Estadio Azteca. Esa misma noche, según reportes de Infobae México, se generó una controversia en el Ángel de la Independencia cuando aficionados que festejaban la victoria de la selección utilizaron lonas de búsqueda de personas para cubrirse de la lluvia, lo que provocó altercados verbales con familiares de las víctimas y agresiones físicas a reporteros de televisión que registraban el hecho.

Las acciones de protesta continuaron el domingo 14 de junio con eventos alternativos en espacios públicos de la capital y el interior del país. Medios locales reportaron la realización de la “Cascarita por la Memoria”, una jornada de partidos de fútbol informales donde los manifestantes jugaron con camisetas de la selección con los rostros de sus familiares. En el entorno digital, la Fundación para la Justicia y el Estado de Derecho difundió las etiquetas #UnEstadioDeDesaparecidxs y #LaCopaSinEllxs, una campaña que busca dimensionar la escala de la problemática mediante la analogía de que el número total de víctimas en México equivale a llenar por completo más de dos estadios mundialistas de gran capacidad.

Entre el 18 y el 19 de junio, las movilizaciones sumaron un componente internacional con la incorporación de la Red Regional de Familias Migrantes en las marchas de la Avenida Reforma en la Ciudad de México. Esta protesta estuvo encabezada por la activista hondureña Ana Enamorado, quien busca a su hijo desaparecido en Jalisco desde 2010. Los colectivos explicaron a los medios extranjeros que una parte de las víctimas en territorio mexicano corresponde a personas migrantes procedentes de Honduras, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Colombia. A partir de estos últimos monitoreos de las organizaciones civiles, la estimación total de casos se elevó a más de 135.000 personas desaparecidas.

La estrategia de las familias actuales busca replicar el método utilizado por las Madres de Plaza de Mayo durante el Mundial de Argentina 1978. Aprovechar la presencia de cadenas de televisión internacionales para romper el bloqueo informativo local.

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