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Taylor Swift: los nexos de una artista con el deporte

taylor swift canta en el super bowl

Por Carolina Geloso

La cantante y compositora estadounidense Taylor Swift estrenó su 12° álbum, “The Life of a Showgirl”. Con 12 canciones y una estética de glamour y cabaret, lo anunció en New Heights, un podcast deportivo semanal de Travis y Jason Kelce en el que hablan sobre fútbol americano y la liga actual. Los dos son ganadores del Super Bowl, Travis Kelce (prometido de Swift) con Kansas City Chiefs y Jason Kelce, exjugador de los Philadelphia Eagles.

Desde el inicio de su carrera, en 2006, con el lanzamiento de su disco homónimo, la cantante de 35 años se acercó al deporte en diferentes momentos.

2008

En su segundo álbum, “Fearless”, estrenado un 11 de noviembre, Swift escribió una canción titulada “Fifteen” en la que repasa lo que era su vida en la secundaria a los 15 años y cómo veía la vida en esa época, en especial las amistades y el amor. En la letra cuenta: “En tu vida vas a hacer cosas más importantes que salir con el chico del equipo de fútbol, no lo sabía a los quince”. Casi una década más tarde, con diversos récords y 14 premios Grammy en su haber, está comprometida con el ala cerrada de los Chiefs.

2009

El 16 de junio se estrenó el videoclip de “You Belong With Me” en el que Swift cuenta que está enamorada de su vecino y compañero de colegio que juega al fútbol americano y está de novio con la capitana de las animadoras pero al final termina con ella.

Durante el transcurso de la historia muestra el desarrollo de un partido y como el equipo del chico, que lleva un casco dorado y el número 12 en su camiseta azul, gana.

El fútbol americano es el deporte más popular de Estados Unidos y cuenta con la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) que tiene 32 franquicias divididas en dos conferencias de 16 equipos: la Conferencia Americana (ACF) y la Conferencia Nacional (NFC), a su vez divididas en Norte, Sur, Este y Oeste. El partido final del la liga, en el que se enfrentan los ganadores de las dos conferencias, se conoce como Super Bowl o Supertazón y suele ser un evento de unión con la música. Son famosos sus entre tiempos por las históricas presentaciones de diferentes cantantes como Michael Jackson, Katy Perry, Rihanna, Jennifer Lopez o Shakira, pero en los que Taylor Swift nunca participó como artista.

2012

La carrera de NASCAR Sprint Cup del 21 de octubre tuvo el auto 42 de Juan Pablo Montoya, piloto colombiano que formó parte de la Fórmula 1 para Williams y McLaren además de correr en otras categorías como IndyCar y ganar carreras como las 24 Horas de Daytona, con un livery blanco y rojo y la portada de “Red” en el capó del auto junto al logo de Target (sponsor del equipo Ganassi Racing). La artista iba a estrenar su cuarto disco el día siguiente y sirvió como promoción.

2014

El 18 de agosto Taylor Swift sacó el primer sencillo de su quinto álbum, 1989, que sería estrenado a finales de octubre. En el video de “Shake it Off”, la cantante explora diversas disciplinas deportivas tales como la gimnasia rítmica y el cheerleading.

2015

En el Gran Premio de Detroit de IndyCar, entre el 30 y 31 de mayo, el campeón de la serie en 2004 y nacido en Brasil Tony Kanaan corrió con un livery que tenía la foto de Taylor Swift y decía “The 1989 World Tour” junto con el nombre de la entonces discográfica de la cantante “Big Machine” y la portada del disco. Era una promoción para la gira que ese fin de semana se presentaba en Detroit.

 

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2016

En el Gran Premio de Fórmula 1 de Austin, Texas, el sábado 22 de octubre a la noche, después de la clasificación, Swift hizo un concierto en el Circuito de las Américas como parte del fin de semana de carrera. Fue su única presentación en todo el 2016 después de terminar la gira de su disco 1989.

El motivo del concierto fue la celebración de los cinco años consecutivos que se cumplían desde el primer gran premio en Austin. Lo podían ver las personas que tenían entradas para los tres días (21-22-23) o para los que habían comprado para el sábado. 

2020

Swift estrenó el videoclip de “The Man” el 27 de febrero junto con la canción. Allí retrata los dobles estándares que existen para las mujeres y los hombres en diferentes ámbitos sociales y en especial en la industria de la música al decir que si ella hiciera todas las mismas cosas pero fuera hombre, no sería tan criticada e incluso se la comprendería y celebraría

En una de las últimas escenas del video, Swift, caracterizada como un hombre, es un tenista que en el medio de un partido se enoja por la decisión que toma el juez de silla y empieza a insultarlo, golpear la raqueta contra el piso y revolear el bolso con las pelotas. Al final del video, se escucha un “¡y… corte!”: estaban grabando una escena y Taylor Swift era la directora.

El 11 de diciembre la cantante sacó su noveno disco llamado Evermore.  En la canción “Gold rush” dice: “Me veo caminando por tus pisos de madera, con mi remera de los Eagles colgando de la puerta”. Hasta el Eras Tour, su última gira hasta el momento, había un debate sobre si se refería a la banda creada en 1971 o al equipo de la NFL pero en uno de sus shows durante su set acústico -momento del concierto en donde Swift cantaba canciones sorpresa en piano y guitarra y hablaba con el público- aclaró que era por los Philadelphia Eagles, ya que ella nació en Pensilvania (estado que alberga a esa ciudad).

2022

Con el Mundial de Catar recién terminado, Argentina campeón y el noveno disco de Taylor Swift, Midnights, que había salido hacía solo dos meses, los swifties argentinos empezaron a hacer edits en redes sociales con Lionel Messi y  “You’re on your own, kid. La canción habla del crecimiento personal de la artista y de su vida profesional desde la adolescencia hasta su adultez y la fama. Hacia el final de la canción, Swift dice: “Desde salpicaduras de aspersores hasta las cenizas de chimenea. Di mi sangre, sudor y lágrimas para esto”. Los fans lo relacionaron con el recorrido del futbolista desde sus comienzos hasta su primera victoria en un mundial y los altibajos de su carrera.

2023

Taylor Swift empezó con su gira mundial “The Eras Tour” el 17 de marzo y terminó el 8 de diciembre del año siguiente. Visitó los cinco continentes y pisó por primera vez la Argentina. Los shows se organizaron el 9, 11 y 12 de noviembre en el Mâs Monumental y representaron un gran ingreso para River. Según Forbes, fueron de más de 3 millones de dólares que representaron un 9% de los ingresos totales anuales de la institución. El conjunto de Núñez facturó un total de 40 millones a lo largo del 2023 y los ingresos brutos por shows fueron de 6 millones de dólares. Otros clubes como el Inter, Milan, Botafogo, Real Madrid y Atalanta United también abrieron las puertas de sus estadios para que Taylor Swift diera su espectáculo musical.

Durante el mundial de fútbol femenino, disputado en Australia y Nueva Zelanda entre el 20 de julio y el  20 de agosto, cada equipo tenía la posibilidad de elegir qué canción iba a sonar en el estadio cuando metiera un gol durante los partidos. El seleccionado estadounidense, que se quedó afuera en octavos de final después de perder por penales 5 a 4 contra Suecia, optó por “…Ready for it?” de Swift. 

La cantante también formó parte del anuncio oficial de la selección junto con otras celebridades. Vestida con el body con el que empezaba sus shows en el Eras Tour, presentó al exfutbolista Alex Morgan, quien ganó varios títulos entre los cuales se encuentra la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Además, en el último mundial  había usado la camiseta 13, número de la suerte de la cantante.


La cuenta oficial de la WTA (Asociación de Tenis Femenino) publicó el 3 de noviembre un video en el que diferentes tenistas como Camila Osorio, Caroline Garcia y Jelena Ostapenko tenían que adivinar si los versos que les mostraban eran de Taylor Swift o de Shakespeare, a quienes muchos comparan por las maneras de escribir de la artista con sus metáforas y palabras no tan comunes de escuchar en la actualidad para expresar sus pensamientos y emociones. 

En septiembre, Swift fue vista por primera vez en un partido de NFL para ver a los Kansas City Chiefs jugar en su estadio (Arrowhead Stadium) y empezó a asistir de manera regular como aficionada del deporte. La cantante había dado dos shows el 7 y el 8 de julio de 2023 en ese lugar.

El dueño del equipo rojo y amarillo, Clark Hunt, habló en reiteradas ocasiones sobre el efecto que la cantante generó a partir de su presencia. En el programa The Pat McAfee Show explicó: “Gracias a ella aumentó nuestra base de fans femeninas. Solíamos tener una proporción de fanáticos masculinos y femeninos de aproximadamente 50/50 y ahora el 57% de nuestros fans son mujeres, lo que creo que es el porcentaje más alto en la NFL”.

El 11 de noviembre en el estadio Mâs Monumental, Swift decidió cambiar por primera vez la letra de su canción “Karma” porque Travis Kelce, su novio y jugador de fútbol americano en los Kansas City Chiefs, se encontraba entre el público. La letra original decía “el karma es el chico en la pantalla que viene directo a casa hacia mí” y la cambió por “el karma es el chico en los Chiefs que viene directo a casa hacia mí” y desde esa fecha se volvió costumbre para la artista modificar la frase.

2024

El equipo de Fórmula 2 Prema Racing subió un video el 19 de abril, mismo día en el que la compositora había estrenado su undécimo álbum “The Tortured Poets Department”, en el que sus pilotos (algunos que hoy están en la máxima categoría como Oliver Bearman y Kimi Antonelli) tenían que adivinar, al igual que las  tenistas en 2023, si la letra de las canciones que le mostraban eran de Taylor Swift o de Shakespeare

Más adelante en el año empezaron los Juegos Olímpicos de París y volvieron los edits, esta vez con una canción de “The Tortured Poets Department”: “The Alchemy”. A lo largo de todo el tema, Swift hace una analogía con el fútbol americano para hablar sobre su relación amorosa y en el puente, verso que usaron para los edits, canta: “Se sacan las camisetas y tus amigos te levantan por encima de sus cabezas. La cerveza pegada al piso. Se corearon aplausos porque dijeron que no había posibilidad en tratar de ser el mejor en la liga. ¿Dónde está el trofeo? Él simplemente viene corriendo hacia mí”.

Uno de los edits más virales, subido también por la cuenta oficial de los Juegos Olímpicos en 2025, fue el de Armand Duplantis y su prometida Desiré Inglander. El deportista sueco rompió el récord de los 6.25 metros en salto con garrocha en París 2024 y fue corriendo a abrazar a su entonces novia. 

En otra disciplina, la gimnasta Simone Biles usó el principio de la canción “…Ready For it?” del disco “Reputation” para su rutina de suelo en gimnasia artística con la que logró la medalla de plata con un puntaje de 14.133

2025

En “Wish List”, canción de su último álbum, canta: “Todos quieren un contrato con el Real Madrid”.

El capítulo sobre Taylor Swift y el deporte nunca se cierra del todo.

De México 86 a Qatar 22: la adaptación de los campeones del mundo al fútbol argentino

Por Matias Cuesta y Magalí Robledo

Con la vuelta de Marcos Acuña, Germán Pezzella, Gonzalo Montiel, Leandro Paredes y Ángel Di María son seis los campeones del mundo en Qatar 2022 que juegan en el fútbol argentino. Excepto Montiel, quien estuvo cuatro años en Europa, la mayoría de ellos jugaron más de siete en el Viejo Continente; caso especial el de Di María, quien pasó 18 temporadas en la élite del fútbol. También desde hace siete años, el fútbol argentino cuenta con la presencia de Franco Armani.

La presencia de tener campeones del mundo le da un salto de calidad al fútbol argentino. Le otorga más visibilidad al resto de futbolistas, más en una liga de 30 equipos en la que hay más de 650 jugadores en la primera división. Julio “El Vasco” Olarticoechea, campeón del mundo en México 86, comenta: “Es buena la vuelta de campeones del mundo al fútbol argentino, lo hace mucho más competitivo”.

Los campeones del mundo en Qatar se encontraron con que el fútbol argentino está en un nivel alto de preparación y dedicación. Tienen el desafío de adaptarse a un fútbol con otro ritmo y la mirada permanente de los hinchas, quienes los tratan con la misma exigencia que a cualquier otro.

No es la primera vez que un grupo de jugadores, luego de ser campeones del mundo con la Selección Argentina, regresa al fútbol local. Algo así ocurrió luego del título obtenido en México 1986, con la diferencia de que algunos jugadores ya jugaban en el país a la hora de ser convocados. “Después del título en México, me impactó que no podía caminar por las calles. Fue algo impresionante, me sentía Maradona”, cuenta Héctor “El Negro” Enrique, pieza fundamental del equipo que dirigió Carlos Bilardo, en referencia a su proceso de adaptación luego de ser campeón del mundo.

Las hinchadas en Argentina siempre jugaron un papel importante en el fútbol. Si bien ahora el insulto cobró mayor medida y no se contempla ni se toma en cuenta si es campeón del mundo, ¿cómo era antes? “Fui respetado y hasta aplaudido por la gente de Boca, mientras yo jugaba en River. Siempre fui bastante querido porque la gente sabe cómo se maneja uno dentro de la cancha y afuera en la vida”, agrega Enrique, que jugó en Boca y River. Pero también existe la otra cara de la moneda, en la que los jugadores se sienten más exigidos. Lo recuerda Olarticoechea, exjugador de Racing, River y Boca: “Te exigen de otra manera los hinchas, tenés que demostrar que sos campeón mundial y dar un plus. A mí me costó”.

El fútbol argentino no es nada fácil, menos después de jugar en Europa. Hasta algunos creen que la exigencia es mayor. “A los jugadores que vinieron ahora les cuesta. No es fácil nuestro fútbol. Sobre todo en River, que trajo varios, tienen buenos partidos, pero hay otros que no”, analiza Olarticoechea sobre el presente de los jugadores del Millonario, donde él pasó entre 1981 y 1984. Par el Negro Enrique, la clave es la parte física de los jugadores, como el caso de Paredes y Di María: “Si están bien físicamente y no tienen lesiones graves pueden jugar tranquilos”.

La trayectoria, la experiencia y el cuidado de los futbolistas campeones del mundo en Qatar son fundamentales ya que no sufrieron lesiones graves a lo largo de sus carreras. Todavía siguen escribiendo capítulos en los libros del fútbol argentino.

Marcelo Méndez: el estratega silencioso que llevó el vóley argentino a la cima

Por Micaela Corradi

En el deporte hay figuras que se hacen notar por el ruido de su carisma, por las frases resonantes o por una personalidad arrolladora. Y hay otras que, sin levantar demasiado la voz, logran dejar una huella igual o más profunda. Marcelo Méndez pertenece a este segundo grupo. Hombre de pocas palabras y de mirada concentrada, construyó su carrera a base de trabajo, disciplina y una visión táctica que lo convirtió en uno de los entrenadores más respetados del vóley mundial. Su trayectoria, que empezó en las canchas argentinas y se consolidó en Brasil y Europa, alcanzó un punto culminante con la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, un logro histórico para la Selección Argentina masculina.

Marcelo Rodolfo Méndez nació el 20 de junio de 1964 en Buenos Aires. Desde muy joven se vinculó al vóley, un deporte que en la Argentina siempre luchó por ganar espacio entre gigantes como el fútbol o el básquet. Como jugador, su paso fue discreto, pero lo que rápidamente se destacó fue su capacidad para leer el juego y transmitir conocimiento, cualidades que lo llevarían a elegir el camino de entrenador. Jugó en clubes de nombres pesados como River Plate, donde se consagró campeón por primera vez en la historia. Este triunfo lo llevó a destacar en equipos europeos.

Su primera experiencia significativa como entrenador llegó en la década del 90, cuando se sumó al cuerpo técnico de equipos argentinos. Ya por entonces mostraba un estilo que lo distinguiría a lo largo de toda su carrera: obsesión por los detalles, respeto por el trabajo colectivo y una gran sensibilidad para la formación de jóvenes talentos y experimentados.

En 2009, Méndez aceptó un desafío que marcaría un antes y un después en su vida profesional: dirigir al Sada Cruzeiro, uno de los clubes más importantes del vóley brasileño. Lo que parecía un proyecto ambicioso se transformó en una etapa gloriosa. Bajo su conducción, el equipo se convirtió en una verdadera potencia mundial.

En Cruzeiro conquistó ocho títulos de la Superliga de Brasil, múltiples campeonatos estaduales y, sobre todo, logró instalar al club en la élite internacional: ganó cuatro veces el Mundial de Clubes de la FIVB y también fue campeón de la Copa Libertadores de vóley. En más de una década al frente del equipo, Méndez transformó a Cruzeiro en sinónimo de éxito y consolidó su nombre como uno de los entrenadores más ganadores del planeta.

En 2018, después de casi diez años en Brasil, llegó el llamado que siempre había soñado: hacerse cargo de la Selección Argentina masculina. Su desembarco se dio en un momento de recambio generacional, con la necesidad de potenciar a un grupo de jugadores jóvenes y mantener a los experimentados en un alto nivel competitivo.

El gran desafío fue Tokio 2020. En un torneo inolvidable, la Argentina mostró un vóley sólido, con victorias resonantes ante potencias como Estados Unidos y, sobre todo, contra Brasil en el partido por el bronce. El triunfo 3-2 contra la verdeamarela no solo tuvo un sabor especial por la rivalidad histórica, sino que también significó la segunda medalla olímpica del vóley argentino masculino, después del bronce en Seúl 1988. Méndez se convirtió en el estratega de un equipo que entró en la historia grande del deporte nacional.

Tras los Juegos, Méndez cerró su ciclo con la selección y volvió a enfocarse en su carrera internacional en clubes. Dirigió al Asseco Resovia en Polonia y más tarde continuó vinculado a proyectos en Europa y Sudamérica, siempre con el prestigio de un entrenador que sabe construir equipos ganadores. A mediados del 2025, dirigió nuevamente a la Selección Argentina en el Campeonato Mundial de Vóley Masculino, donde el equipo quedó eliminado en octavos de final contra el último campeón Italia. Tras este paso, Marcelo Mendez decidió dar un paso al costado y retirarse como entrenador del seleccionado nacional, despidiéndose con la frase: “Ha sido una hermosa historia juntos”. Actualmente, dirige al club italiano Trentino.

Quienes lo conocen lo describen como un entrenador meticuloso, con gran capacidad de análisis y manejo del vestuario. No necesita gritar ni imponerse con rigidez: su liderazgo se sostiene en la confianza, la planificación y el convencimiento. A lo largo de su carrera, Méndez también ha sido formador de decenas de jugadores que lo reconocen como un maestro.

Su legado va más allá de los títulos: representa la idea de que el vóley argentino puede competir de igual a igual con las grandes potencias mundiales si se trabaja con seriedad y continuidad.

De Buenos Aires a Belo Horizonte, de los torneos argentinos a los Juegos Olímpicos, la vida de Marcelo Méndez ha estado marcada por la red, la pelota y la pasión por el vóley. Su historia es la de un hombre que eligió el silencio del esfuerzo por sobre los reflectores del ego, y que gracias a eso se ganó un lugar eterno en la memoria del deporte argentino.

Lola Inghiotti: “Hoy puedo decir que compartí pista con Franco Colapinto”

Por Valentina Martín

Lola Inghiotti se destaca por dos cuestiones: es una de las únicas mujeres del país que compite en un auto de carreras y de las pocas personas que atesoran el recuerdo de haber compartido pista con Franco Colapinto. Y no solo pista, podio también. Pero para que Lola haya llegado a esa pista y a ese podio, su historia se remonta varias generaciones atrás. 

Desde el living con luz cálida de su casa en la ciudad de Quilmes, la lujanense hace el recuento de las generaciones de su familia que estuvieron vinculadas a los autos: es nieta de Raul Erbiti, periodista dedicado al automovilismo nacional y creador de la revista Tuerquitas; hija de Lorena, cronometrista y fotógrafa para la revista de su padre, y de Roberto, también cronometrista y piloto esporádico. Lola heredó, entonces, el gen dominante y creció entre carreras, talleres y cronómetros, y eso le dio un enorme deseo de manejar, pilotar, correr, o todo lo que tenga que ver con ese arte que involucra velocidad y precisión. 

“Cuando fuimos a probar por primera vez en karting iba a girar mi hermana mayor Vale. Se subió, dio una vuelta, se asustó, siguió de largo y no quería saber más nada”, recuerda Lola entre risas. “Y yo tenía unas ganas… y le insistí tanto a mi papá que me dejó. Salí así nomás y anduve re bien porque nunca me había subido”, recuerda. 

Desde entonces, con 12 años, los volantes se convirtieron en su terapia y la condujeron a competiciones en las que nunca creyó competir: “Peleé en la Mecánica Nacional A, que fue en 2015 y terminé segunda en el campeonato, pero otro paso grande fueron los Juegos Olímpicos de la Juventud, que fue la vez que compartí con Franco Colapinto y se me abrieron muchas puertas”. 

-¿Cómo fue que te seleccionaron para competir en los Juegos Olímpicos de la Juventud?

-A mí me llamaron desde la CDA (Comisión Deportiva Automovilística), me dijeron que estaban buscando mujeres y fui la encargada no solo de ir yo, sino de convocar a las demás, porque somos tan pocas que ni ellos sabían a quién llamar. Se dio un evento súper lindo, no solo por lo importante que fue, sino porque en ese momento Franco era uno más de nosotros

En esa carrera, que se trató del primer deporte mixto en un evento organizado por el Comité Olímpico Internacional, Lola llamó la atención desde la clasificación: fue la única mujer que quedó en la fila de los hombres porque hizo mejor tiempo que su compañero y largó dos puestos por detrás de Colapinto, que ya demostraba sus dotes, picaba en punta y se había asegurado el primer lugar. Más tarde, también se llevaría la medalla dorada.  

“Fue muy especial y hoy tengo el recuerdo y puedo decir que compartí pista con un piloto que está en Fórmula 1”, rememora con tono de orgullo la única corredora mujer en la categoría de Turismo Pista, aunque su instinto de competitividad  saca a relucir que, si bien quedó en el tercer escalón del podio “veníamos ganando con mi compañero, pero a mí me chocó una rezagada y terminaron primeros ellos”.

De alguna manera, Lola, de 26 años, ve en la carrera deportiva del pilarense todo lo que no le sucedió a ella: luego de la participación internacional, la llamaron desde una carpa los dueños de la marca de chasis Birel. “Querían que me vaya a correr afuera con ellos, me decían, ‘te pagamos todo, lo único que vos tenés que pagar es el pasaje y la estadía’, pero era un montón. Estábamos con mi papá encerrados en esa carpa y yo hablando inglés. Cuando le conté, nos volvimos con una mezcla de sensaciones de felicidad y tristeza de saber que podríamos haber hecho algo grande, pero no podíamos en ese momento”. 

Al recordar esta anécdota, cobró total sentido el motivo por el que sus padres no querían que corriera y que se convirtió casi en un refrán para ella:El automovilismo es muy ingrato”. Por eso, cree que Colapinto, a quien lo llama “Franquito”, estuvo en el momento y en el lugar ideal. “Se recontra merece estar donde está. Compartí entrenamientos con él, siempre fue una persona muy dedicada en lo que hacía, siempre estaba entrenando para seguir adelante… carismático”, describe y dice que siente lo que deben sentir las personas que conocen a Messi. “Es increíble lo que logró, porque es muy difícil… yo te digo que me cuesta correr en un zonal, imaginate la plata que conlleva llegar a la Fórmula 1”. 

Y es que ese fue el gran y eterno rival de Lola: no fueron ni sus contrincantes, ni los tiempos, ni otros motores. Fue el presupuesto. En su carrera de 11 años, sólo pudo completar dos. En el resto de las ocasiones tuvo que desistir y abandonar la temporada. Cierta desmotivación transforma su rostro y explica que ese fue el  motivo por el que este año sólo consiguió correr una carrera: la de los trescientos pilotos en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez.

-¿La dificultad para conseguir sponsors es, actualmente, el principal obstáculo para la proyección de pilotos?

-Sí, sin dudas. A mí me cansó eso de ir a lugares a pedir plata y sufrir porque llego con lo justo. Y además sufrí mucho el hecho de chocar el auto, porque tenés que desembolsar mucho dinero. Es un deporte en el que ese riesgo está siempre y eso juega muy en contra psicológicamente, por ahí se te tiran a pasar y por no romper el auto perdés la posición. En un momento mi cabeza dijo ‘no, esto no está bien’, porque vas pensando en otra cosa en vez de ir concentrada en la carrera. 

La última vez que corrió, Inghiotti fue la única mujer entre 299 hombres. Al revés de lo que debería suceder, asegura que cada vez ve menos presencia femenina en el automovilismo. Ni en el área mecánica, ni en la pista: “Las mujeres que hoy no llegan es por presupuesto. En realidad, una mujer tiene que tener un montón de cosas. Tiene que tener plata, tiene que tener condiciones, tiene que tener una familia que la banque para poder seguir y es muy difícil que se dé todo eso”.

Hoy, como administrativa en la empresa VH Transporte, no se pierde ninguna carrera de Fórmula 1 del piloto contra el que una vez compitió. Sin titubeos, ni en su voz ni en su rostro, da fe de que el segundo piloto de Alpine continuará en la máxima categoría “no solo por lo que está demostrando sino por los sponsors que está generando”“A veces es raro, como que por ahí caigo y digo ‘¡mirá, dónde está este chabón!’ y nosotros en cualquier autódromo desde acá… pero está en otra liga completamente”, dice con una sonrisa de oreja a oreja.  

 

Argentina, rumbo al primer Mundial de futsal femenino 

Por Magalí Robledo y Azul Ramos

Por primera vez en la historia, la FIFA organiza una Copa Mundial Femenina de Futsal: un hito para el crecimiento y la visibilización de este deporte que durante años luchó por un lugar en la escena internacional. El torneo se disputará entre el próximo 21 de noviembre y el 7 de diciembre en Filipinas.

El sistema de juego del primer Mundial de Futsal será: fase de grupos con 16 selecciones divididas en cuatro grupos de cuatro equipos, las dos mejores de cada grupo accederán a cuartos de final con eliminación directa. Luego semifinales y por último: el partido por el tercer puesto y la final.

El pasado 25 de septiembre Nicolás Noriega, el director técnico del seleccionado albiceleste, dio a conocer cuáles serán las 11 convocadas del torneo local para empezar la preparación de cara al Mundial. La página oficial de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) publicó: “Lucía Rossi (Ferro), Melina Quevedo (Racing), Lara Villalba (Ferro), Ludmila Pérez (Boca), Cecilia López (Racing), Trinidad D´Andrea (SECLA), Agostina Chiesa (Racing), Melany Orellana (All Boys), Luciana Natta (All Boys), Jazmín Della Vedova (All Boys) y Silvina Espinazo (Racing)”.


Argentina, que logró clasificar por el subcampeonato en la Copa América 2025, se encuentra en el grupo A junto con Filipinas, Polonia y Marruecos. Será la encargada de abrir el Mundial con el primer partido frente a Marruecos el viernes 21 de noviembre a las 7, para luego llevar a cabo la ceremonia inaugural. Su segunda presentación tendrá lugar ante Polonia el 24/10 también a las 7, para cerrar el grupo contra Filipinas el 27/10 a las 09.30.

Si bien este es el primer mundial organizado por la FIFA antes existieron otros:

Desde el 2008 hasta la actualidad la Asociación Mundial de Futsal (AMF) lleva a cabo el Campeonato Mundial Femenino de Futsal de la AMF donde participan 12 selecciones. De las cuatro realizadas, la albiceleste en 2008 llegó hasta los cuartos de final, en 2013 alcanzó el cuarto lugar, en 2017 fue subcampeona ante Brasil y en 2022 no participó.

Del 2010 hasta el 2015 la Asociación de Jugadoras de Fútbol Sala (AJFS) creó el Campeonato Mundial Femenino de Fútbol Sala con ocho selecciones para tener rodaje más allá de los clubes. Argentina, de las seis ediciones, participó una sola vez en 2011 y quedó eliminada en primera ronda.

A partir de 1982 hasta la actualidad la Federación Internacional de Fútbol de Salón (FIFUSA) -con su refundación en 2022- dio origen al Campeonato Mundial Femenino de Futsal de la FIFUSA. De las ocho participaciones la Selección Argentina alcanzó el tercer lugar en 2000 y el título ante Colombia en 1994.

Ahora, además de la FIFA, existen dos confederaciones que desde el 2021 compiten entre ellas para regular este deporte: la AMF y la FIFUSA. Por ejemplo, en 2022 la AMF realizó el Campeonato Femenino de Futsal en Colombia y en 2023 la FIFUSA llevó a cabo el Campeonato Mundial Femenino de Futsal en Argentina.

¿Qué tuvo que pasar para llegar a la primera Copa del Mundo Femenina?

Tras años de lucha, el reclamo por parte de las jugadoras para lograr una mayor igualdad de género cobró fuerza a partir del 2021 cuando la Asociación de Jugadoras de Fútbol Sala Femenino (AJFSF), ante el inminente comienzo de la Copa del Mundo Masculina de Lituania 2021, protestaron y manifestaron su descontento con la FIFA pidiendo tener su propia competencia mundial de categoría femenina exigiendo los mismos derechos que la categoría masculina.

Agostina Chiesa, actual jugadora de Racing Club de Avellaneda, destacó la campaña de la Asociación de Jugadoras de España: “Este Mundial se logró con el empuje de las jugadoras y el mundo del futsal, la campaña fue tan grande que la FIFA puso los ojos sobre nosotras”.

El 2 de noviembre de 2022, futbolistas de diez selecciones distintas asociadas a la AJFSF, entre ellas la argentina Julia Dupuy, denunciaron “maltrato y abandono público” por la FIFA mediante un sport en las redes sociales. Ya que, tanto en 2015 como en 2021 les habían prometido que iban a estar incluídas en las copas internacionales luego de 10 ediciones del campeonato mundial masculino de futsal.

Después de tantas idas y vueltas, en octubre de 2023 el consejo de la FIFA dió a conocer la noticia de que la organización llevaría a cabo por primera vez en la historia el Mundial de Futsal Femenino 2025.

Este Mundial no es solo una competencia: es una revancha largamente esperada. Después de tantos años jugando en las sombras, el futsal femenino pisa fuerte el campo de juego internacional: logró la igualdad de género que tanto se esperó por parte del ente más importante del fútbol internacional.

El Gálvez renovado y la nueva era del automovilismo porteño

Por Nicolás Cartoceti

El automovilismo argentino se prepara para una verdadera revolución. Mientras el Autódromo Oscar y Juan Gálvez atraviesa un proceso de transformación para volver a recibir competencias internacionales como el MotoGP, el calendario 2026 ya tiene una sorpresa confirmada: el TC2000 volverá a correr en un circuito callejero en Villa Soldati, cerca del propio Gálvez. La categoría ya había tenido pasos urbanos en la Ciudad de Buenos Aires, en 2012 frente al Obelisco y en 2013 en Recoleta, aunque aquella experiencia quedó en la memoria de los fanáticos.

La remodelación del mítico autódromo está pensada a gran escala. Con la participación del ingeniero alemán Hermann Tilke, reconocido mundialmente por diseñar trazados de Fórmula 1, el proyecto estima una inversión cercana a 150 millones de dólares. El objetivo principal es adaptar el circuito a los estándares FIM Grado A y FIA Grado 2, lo que permitirá la llegada del MotoGP en marzo de 2027 y abrirá la puerta a otras categorías internacionales de primer nivel.

El nuevo diseño conservará sectores históricos, como el Curvón Salotto y la chicana de Ascari, y sumará curvas inéditas con homenajes a ídolos como Ayrton Senna, Carlos Reutemann y Juan Manuel Fangio. Inspirado en el antiguo Circuito 12, habitual para el Turismo Carretera, alcanzará 6.073 metros de extensión, con 13 curvas y velocidades que podrían superar los 300 km/h, convirtiéndose en uno de los trazados más desafiantes de Sudamérica.

Las obras incluyen mejoras en la infraestructura general: capacidad ampliada a 120–150 mil personas, tribunas tubulares adicionales, boxes renovados, nuevo paddock, drenaje y sistema eléctrico mejorados, además de muros de seguridad, leca y neumáticos en las zonas críticas. Buenos Aires busca así posicionarse como sede regular de grandes eventos internacionales y, a largo plazo, volver a soñar con el regreso de la Fórmula 1, ausente desde 1998.

Mientras tanto, el TC2000 abrirá su campeonato 2026 el 14 y 15 de marzo en un circuito callejero de 2.790 metros que recorrerá avenidas como Coronel Roca y Escalada, además de zonas cercanas al Parque de la Ciudad, Parque Roca, Lago Lugano y estadio Mary Terán de Weiss. La recta principal, sobre Av. Roca, tendrá 720 metros, prometiendo puntos de sobrepaso y frenadas espectaculares.

El montaje exigirá un despliegue logístico considerable: 1.500 metros de muros de contención, 12 tribunas desmontables, cuatro pantallas gigantes, 300 baños químicos y un sector de boxes provisorios de 200 metros dentro del Parque de la Ciudad. Todo será temporal y se desmontará una vez finalizada la competencia para no afectar el tránsito local.

La organización estará a cargo de privados y sponsors, mientras que el Gobierno porteño asumirá los costos del operativo. Según el secretario de Deportes, Fabián Turnes, el circuito callejero funcionará como un complemento mientras dure el cierre del Gálvez, aunque no se descarta repetirlo en el futuro. Los pilotos también se mostraron entusiasmados: Matías Rossi, referente del TC2000, destacó que será clave generar zonas de sobrepaso por el ancho limitado de las calles, pero aseguró que el trazado “estará perfecto” para la categoría.

Con la llegada del MotoGP en el horizonte y el regreso del TC2000 a un trazado urbano, Buenos Aires se posiciona nuevamente en el centro de la escena internacional del automovilismo. La transformación del Gálvez promete devolverle brillo a un circuito histórico, mientras que el nuevo circuito callejero ofrecerá un espectáculo único en plena ciudad, manteniendo viva la pasión por las carreras durante la modernización del autódromo.

 

Cuando el TC2000 corrió en las calles porteñas

El TC2000 ya tuvo dos experiencias callejeras en Buenos Aires. En 2012, el Súper TC2000 inauguró un circuito de 3.080 metros alrededor del Obelisco, recorriendo la Av. 9 de Julio, Av. de Mayo, Diagonal Norte y la Plaza de Mayo, con boxes sobre la 9 de Julio. Mariano Werner se llevó la victoria. Un año después, en 2013, la categoría abrió la temporada en Recoleta con un trazado de 2.760 metros que comenzaba frente a la Biblioteca Nacional sobre Av. del Libertador, seguía por Tagle hasta Figueroa Alcorta, bordeaba la Facultad de Derecho y regresaba por Ayacucho a Libertador; allí triunfó Facundo Ardusso. Más de una década después, el TC2000 volverá a poner autos de carrera en calles porteñas, esta vez en un circuito completamente nuevo en Villa Soldati en 2026.

 

San Luis y Los Tilos, un clásico platense entre el descenso y las semifinales

Por Juan Dubarry y Tomás Solé

La fecha 21 del Top 12 de la URBA tendrá un clásico platense, la edición número 49 entre San Luis y Los Tilos. El partido se va a disputar en La Cumbre, donde el conjunto marista hará de local el sábado desde las 15.30.

Los Tilos y San Luis tienen una rivalidad especial: la Avenida 25 separa un club del otro. La historia comenzó a fines de los años ’60 y durante los 70’ en partidos de juveniles y de Reserva, aunque nunca coincidieron oficialmente porque no estaban en la misma categoría.

En 1975 estuvieron muy cerca cuando San Luis fue campeón de División Ascenso y logró el primer pase a Primera, mientras que Los Tilos descendió y pasó a Segunda.

Hubo que esperar hasta el 19 de abril de 1980 para el primer clásico oficial. Ese día, en La Cumbre, la cancha de San Luis, por el torneo de Segunda los locales ganaron 7-3 en un partido que muestra la paridad que ya había en esa época. 

Desde entonces, se jugaron 48 ediciones oficiales del clásico: San Luis ganó 27, Los Tilos 18 y hubo solo tres empates, el último en la primera rueda de este campeonato (21-21).

Este duelo tendrá mucha repercusión en la definición de los playoffs del campeonato y también marcará tendencia sobre quién va a jugar el repechaje para formar parte del Top 14 del 2026. Recordemos que el torneo de Buenos Aires, a partir del año que viene, suma dos equipos más que vienen de Primera A (1ro y 2do) y el último cupo lo definen entre el 3°, 4° y 5° de esa categoría y el último del Top 12, quienes disputarán las semifinales y una final por esa plaza.

A falta de dos partidos, Los Tilos, equipo dirigido por Ramiro Bernal, Matias Albina y Leandro Fioravanti, marcha en el 5° puesto. El conjunto de Barrio Obrero viene de perder por 19 a 18 ante el Club Atlético de San Isidro (CASI) y se encuentra a 7 unidades del San Isidro Club (SIC) y a 9 de Newman. Para aspirar a jugar semifinales debe ganarle a San Luis y a Regatas, y esperar que tanto SIC y Newman pierdan puntos ante sus rivales. Los de San Isidro juegan en Regatas y reciben a Alumni en la última fecha. A su vez, los de Benavidez visitarán este sábado al CASI, puntero del campeonato, y harán de local la última fecha contra San Luis. 

Por otro lado, San Luis, conducido por Pablo Caffaro, Luciano Lazzarini y Emiliano Zannini, busca su quinto triunfo en el año, y llegar con más oxígeno a su visita a Newman en la última fecha. Tras la derrota ante el SIC por 20 a 11, el conjunto marista se encuentra en la anteúltima posición, supera tan solo por 1 punto a Buenos Aires Cricket Rugby Club y está a 4 unidades de su acérrimo rival, La Plata Rugby, quien también está comprometido con el descenso. Este fin de semana, Buenos Aires visita a CUBA y en la última fecha recibe a Belgrano Athletic, ya clasificado a semifinales. Los de Gonnet, que dependen de sí mismos, viajan a Tortuguitas para enfrentar a Alumni y luego recibirán a CUBA.

San Luis repite el mismo XV de la semana pasada: 1- Alejo García, 2- Santiago Bonavento, 3- Alexis Uvieda, 4- Lahuen Argemi, 5- Santiago Canal, 6- Nahuel Curti, 7- Matías Perisinoto, 8- Santiago Gibert, 9- Martín Aereboe (C), 10- Valentino Quattrochi, 11- Eduardo Ruesta, 12- Segundo Galán, 13- Benjamín Marban 14- Felipe Hernández, 15- Felipe Crispo.

Los Tilos tiene 4 modificaciones respecto al partido pasado: Berardi ingresa por Maffei, Torboli por Coria, Bassagaisteguy por López Feybli y Mateo Fernández por Guichón. El verde va con: 1- Manuel Puertas, 2- Hipólito San Sebastián, 3- Ramiro Berardi, 4- Luciano Torboli, 5- Martín Leiva, 6- Carlos Cabano Wall, 7- Eliseo Chiavassa, 8- Bautista Gatti, 9- Pedro Rodríguez Alcobendas, 10- Joaquín Tuculet, 11- Gastón Martínez, 12- Tomás Fernández Armendáriz (C), 13- Tiago Bassagaisteguy, 14- Mateo Fernández Armendáriz, 15- Bautista Santamarina.

Jonás Gutiérrez, de Europa al potrero costero

Por Katrina Botta

Las olas del mar Argentino marcan el ritmo de la tarde mientras Jonás “El Galgo” Gutiérrez pisa el césped con una sonrisa que ilumina el Club Social y Deportivo Las Toninas. A sus 42 años, ese hombre que fue elegido por Maradona en el Mundial Sudáfrica 2010 y que fue campeón con Vélez y Newcastle United Football Club de Inglaterra, ahora viste los colores amarillo y negro de un club de barrio de la Liga de Fútbol del Partido de La Costa.

El domingo 30 de marzo, por la segunda fecha del campeonato, el rival del Club Social, Cultural y Deportivo Las Toninas fue Fomento San Bernardo. El encuentro estaba llegando al final, Las Toninas iba perdiendo 1 a 0 cuando el árbitro cobró penal. El cronómetro del partido marcaba 94 minutos y la responsabilidad cayó en los pies del ex mundialista. El Galgo acomodó la pelota, pateó con seguridad y convirtió el empate. Su festejo fue especial. Corrió hacia un costado y simuló caminar con un bastón, como si fuera un abuelo que bailaba. El gesto arrancó aplausos y sonrisas en el Estadio Damián Alvarez colmado de vecinos.

La llegada de Gutiérrez a Las Toninas no fue casualidad. Desde su infancia pasa largas temporadas de verano en la localidad y tiene una casa cerca de la playa. El técnico de Las Toninas, José Díaz, contó que lo convenció en una charla simple mientras hacía un arreglo en su vivienda. “Le decía: ‘¿Cuándo venís a jugar?’”, recordó. El ex volante aceptó de inmediato y todo cambió. “No lo puede creer nadie acá, está todo revolucionado”, resume Díaz.

El presidente del club Las Toninas, Mauricio Nizzolini, también explica el impacto. Dijo que se multiplicaron los llamados de gente interesada en asociarse. Recordó que la institución apenas tenía 50 socios y que, de golpe, el nombre del club apareció en los principales medios del país. Programas de televisión, portales deportivos y radios nacionales hablaban de un equipo de barrio que de pronto tenía un refuerzo de élite.

La Liga de Fútbol del Partido de La Costa es amateur y muy humilde. Reúne a 14 equipos que muchas veces entrenan de noche porque sus jugadores trabajan en la mayoría de los casos de albañiles durante el día. En algunos casos ni siquiera tienen cancha propia y deben arreglarse como pueden. Los torneos suelen empezar en abril y están atravesados por la temporada de verano y la calma del invierno. En ese contexto, que un futbolista que jugó en la Premier League y un Mundial se sume a un equipo de la liga es algo extraordinario.

En su carrera profesional, Jonás disputó 530 partidos oficiales y marcó 27 goles. Jugó siete temporadas en el Newcastle, donde se convirtió en referente y capitán. También tuvo un paso destacado en Mallorca y en Vélez, donde fue campeón del Clausura 2005. Con la Selección Argentina acumuló 22 presencias entre 2007 y 2010, y participó del Mundial de Sudáfrica 2010 bajo la dirección técnica de Diego Maradona. En ese torneo fue utilizado como mediocampista y también como lateral derecho, un ejemplo de la versatilidad que lo caracterizó.

La historia de Gutiérrez es también de lucha. En 2013 enfrentó un cáncer testicular. Dos años más tarde volvió a la cancha, asistió y anotó un gol clave que salvó al Newcastle del descenso. Se retiró en 2021 tras jugar en Defensa y Justicia, Independiente, Banfield y Almagro. Después de tanto recorrido, eligió volver a la pelota en el lugar donde encontró tranquilidad.

En su presentación en Las Toninas, Jonás expresó los motivos de su regreso: “La verdad que es muy lindo, porque para mí es un lugar muy especial. He pasado mucho tiempo y muchos años de mi vida acá, vacacionando. Tener esta posibilidad de jugar después de haberme retirado en un lugar que me brindó tanto es como una forma de agradecerle por todo lo que significa para mí”. Con esta declaración, dejó en claro que su decisión no responde a la fama ni al dinero, sino al vínculo personal con la comunidad y al deseo de retribuir lo que Las Toninas le dio desde su infancia.

Hoy, el Club Social Cultural y Deportivo Las Toninas no es el mismo. Su cancha sigue siendo sencilla y sus recursos limitados, pero la ilusión es otra. Los pibes de inferiores miran al costado y ven entrenar a un ex mundialista. El club empezó a sonar más allá de la región Costa Atlántica Bonaerense. La llegada de Jonás Gutiérrez se convirtió en un hecho histórico para la Liga de la Costa y en un motivo de orgullo para todo un pueblo.

Manuel Expósito: un sueño con forma octogonal

Por Laureano Vergara

Manuel Expósito tenía 13 años cuando en el lapso de un mes le intentaron robar dos veces mientras caminaba de vuelta a su casa. En ambas ocasiones lo agredieron gravemente. Durante la primera de ellas, una persona lo tomó del cuello mientras otras dos lo golpearon para quitarle sus cosas. En la otra, un hombre con un cuchillo lo amenazó e incluso le causó cortes superficiales en la cara. La reacción siempre fue la misma: lejos de achicarse, Manuel se defendió como pudo porque no quería perder lo que era suyo.

Desde chiquito yo ya estaba loco”, aseguraba él entre risas al recordar los episodios en una entrevista para Real Gladiators. Pero había un problema que resolver. Reconoció que los recursos con los que contaba para defenderse eran escasos y por eso quiso encontrar una solución. El boxeo no le gustó, pero un primo le abrió las puertas del Jiu-Jitsu, disciplina de la que se enamoró y en la que halló las herramientas que buscaba. Doce años después, continúa en el mundo de las artes marciales. Defenderse ya sabe. De sobra. Ahora su meta es mayor: sueña con entrar en la UFC, la compañía más importante. 

—¿En qué momento te diste cuenta de que querías dedicarte a las MMA?

—Fue nomás empecé, al par de meses. No sabía todavía si me iba a gustar pelear porque arranqué con eso cuando cumplí los 18 —sus papás no se lo permitían al comienzo—, pero disfrutaba tanto las prácticas que me pareció que iba a ser así. 

Al principio, ni siquiera se veía a sí mismo como alguien bueno, con talento para la actividad. Algo similar le ocurría con el resto de los deportes. Pero la semilla cultivada con dedicación suele dar sus frutos. Manuel los tuvo. “Disfruto mucho entrenar y toda la rutina que conlleva”, afirma el altagraciense con su acento cordobés.

—¿Conocías algo del universo en el que acababas de entrar?

—No, lo fui aprendiendo de a poco. No veía peleas, no sabía nada, no conocía a nadie. Justo cuando arranqué fue la época donde Connor McGregor —tal vez el artista marcial mixto con mayor reconocimiento— estaba construyendo todo y se hizo muy famosa la UFC —Ultimate Fighting Championship—. Con eso me empezó a gustar mucho más.

Los comienzos de Manuel fueron de la mano del Jiu-Jitsu, pero para competir necesitaba agregar variantes que le sirvieran para los distintos tipos de rivales. Sabía también que para aprender de los mejores tenía que salir del país. 

Manuel Exposito | MMA Fighter Page | Tapology

¿Dónde estás entrenando?

—En Tijuana, México; en el Entram Gym. Los entrenamientos son un poco más específicos para MMA; ya no hago tanto Jiu-Jitsu con kimono como hacía antes. En Argentina lo hacía dos veces al día; acá ya no me dejan hacer eso. Tengo que entrenar lucha, striking y Jiu-Jitsu, que en realidad debería ser lo que menos porque me falta más del resto. Le meto un poco a todo.

—¿Creés que hay otro nivel de exigencia al que tenías en el país?

—No, eso no, porque yo siempre intento entrenar lo más fuerte posible, sin hacerme mierda el cuerpo, obviamente. Sí es diferente en lo técnico. Estoy aprendiendo muchos más detalles en el striking y en la lucha.

Irse a vivir a México tenía su porqué: prepararse con los mejores y, además, estar cerca del lugar donde está su sueño. El 19 de agosto, en Las Vegas, estuvo a pasos de conseguirlo. Esa vez no pudo ser. 

Una de las formas para entrar a la UFC es a través del programa Dana White’s Contender Series —lleva el nombre del presidente de la compañía—, donde cada año se arman distintas carteleras con peleas. Normalmente, los ganadores de cada una de ellas, dependiendo también del espectáculo que brinden, suelen conseguir la posibilidad de firmar un contrato con la empresa. Hace tres años, le habían insinuado a Manuel la chance de competir en una de las ediciones, pero aún no se sentía listo para ello. En aquel entonces mantenía un récord invicto que llegaría luego hasta el 10-0. 

Y aunque se repita mucho, la frase no es del todo cierta; el tren no pasa una sola vez. Este 2025, ya con una marca de 13 victorias —10 de ellas por finalización— y 2 derrotas, le llegó una propuesta concreta para no solo ser parte de la cartelera de la segunda semana del Contender Series, sino de luchar en la pelea estelar de la noche. Fue frente al brasileño José Mauro Delano, en la categoría de Peso Pluma.  

—¿Cómo te llegó la posibilidad de participar en el Contender Series?

—No era algo que sabía que iba a pasar, pero sí quería que pase. Siento que todo se me dio. Quería pelear en marzo y no conseguí rival. Justo ahí mis managers me avisaron que entraba en el Contender. Estuvo bueno, porque quizás si peleaba antes, me lesionaba.

Para que estas puertas se abran, se suele necesitar de managers o contactos, que puedan dialogar con quienes trabajan dentro de la UFC. Manuel agrega: “Igual lo importante al final es pelear, ser entretenido y ganar. Si lográs eso, aunque no tengas ningún contacto, lo más seguro es que llegues.

—¿Te sorprendió que te hayan elegido para estar en la pelea estelar?

—Sí, creo que se lo tengo que agradecer a mi rival. Es alguien de muy alto calibre; siento que la estelar nos la dieron por mí y por él. El Contender era algo que llevé todo a que pase, por eso no me tomó por sorpresa. Como que dije: “Ah, bueno, ok, ya estamos listos”.

—¿Te sentías preparado para esta oportunidad?

—Sí. También por el entrenamiento en este nuevo gimnasio, la calidad de compañeros que tengo, de coach. No solo calidad, porque en mi anterior gimnasio yo eso lo tenía, pero cantidad no. Acá hay veinte personas y las veinte son buenas. Solo tengo que ir con los que se acoplen a mi estilo.

Manuel también prioriza la preparación mental como elemento primordial a la hora de afrontar sus combates. “Estuve trabajando con un psicólogo; lo hice con varios ya. Siento que es muy importante”.

—Si bien ya lo hiciste varias veces, ¿cómo influye en vos pelear fuera del país?

—Ya me acostumbré. Esta fue mi tercera pelea en Estados Unidos. Peleé tres veces en México. Lo hice en Brasil. Lo normalicé, es lo que hago siempre.

—¿Cómo viviste el combate?

—Ya lo vi unas trescientas veces. En el durante me sentí muy mal; mentalmente sí me estaba comiendo. Siento que logré hacer mucho más de lo que pensé que había hecho. Al final di lo mejor de mí y es lo que hay. No queda otra que seguir trabajando y aprender de los errores.

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Durante los 3 rounds que duró el encuentro, se vio una clara diferencia y dominio por parte del luchador brasileño. Manuel no duda al afirmar que Delano es el contrincante más difícil al que se ha enfrentado: “Es un nivel grande el que tiene José. Fue un muy buen rival. Está un escalón por encima; se notó en el momento y se siente cuando ves la repetición”.

—Repasando la pelea, ¿qué cosas creés que podrías haber hecho diferente?

—Quizás debería haber luchado un poco más, o intentarlo; pero quién sabe. Mucha gente me preguntaba: “¿Por qué no lo luchaste?”. Es difícil porque capaz me terminaba cansando y él me termina noqueando al estar reventadísimo. Tal vez strikeaba, era agresivo, y también acababa K.O. por donarme. 

Pese a la derrota, Manuel fue el único perdedor de las cinco peleas que no fue finalizado a pesar del gran castigo recibido. Los tres jueces revelaron un 30-27 en sus tarjetas y la victoria fue para José Delano por decisión unánime. 

Aun así, el propio Dana White —presidente de UFC— quedó impresionado por la actuación del argentino y le dedicó unas palabras que Manuel recién escucharía luego porque se encontraba camino al hospital: “Los matchmakers —quienes arman los combates— decidieron que contarán con Expósito en el futuro. Cualquier cosa que pase, será contratado. Hizo una pelea increíble esta noche. Es un chico muy duro. Estaba 7 a 1 en las apuestas; no le importó, vino a buscar la victoria y nos ha encantado”.

 

—¿Qué sentiste cuando te enteraste lo de Dana White?

—La gente me preguntaba si había escuchado lo que dijo, y obvio que no, estaba muerto —dice entre risas—. Me da un poco de fe, la verdad que sí. Me siento en el nivel de UFC; sé que no puedo ir contra un ranqueado aún, que todavía me lo tengo que tomar tranquilo, pero puedo estar ahí y pelear contra mucha gente de mi categoría. Queda demostrarlo. Ya sea entrar en un corto aviso, o pelear de nuevo y luego entrar. Sé que lo voy a hacer; no sé cómo, en qué momento, pero lo voy a lograr. Ahora seguiré entrenando. Todavía me queda mucho por mejorar. Desde que llegué a Tijuana progresé muchísimo. Tuve un cambio muy grande.

Uno podría suponer que Manuel, al tener 25 años, se encuentra en la plenitud de su carrera, pero en las artes marciales el auge de cada luchador suele llegar con cierto retraso si se lo compara con otros deportistas. “No quise ir al Contender hace 3 años porque tenía 22. Les decía: ‘No, me van a poner con uno de 30 y me van a matar’. El mejor momento en las MMA es entre los 27 y los 32. Depende de la edad en la que hayas empezado. Quizás otros lo tienen a los 37. Pero si empezaste de joven, es el rango donde se junta la experiencia, el entrenamiento y las peleas, con un estado físico impresionante”.

—Entre los comentarios de la gente se hablaba mucho de tu forma de pelear. A pesar de haber perdido, diste show y en la UFC se busca mucho eso; si no ganás, bueno, ir para adelante todo el tiempo, ¿creés que eso te beneficia para poder entrar?

—Obvio. Al final, lo más importante es eso: el show. En el tercer round sabía que venía perdiendo; me lo dijo mi coach. Intenté arrancarle la cabeza. No salí con derribos. Tenía que dar show; noquear o que me noqueen, pero ir para el frente. Yo entreno para que mi estilo sea emocionante y lindo de ver.

—¿Qué peleador te gusta ver para mejorar?

—Casi siempre estudio a los de mi categoría y de tamaños similares al mío también. Hace un tiempo miraba mucho a Alexander Volkanovski —campeón en Peso Pluma en UFC—; después a Ilia Topuria —campeón en Peso Ligero—. Justo anoche estábamos viendo a Jean Silva —brasileño—, que tiene un estilo muy raro. No lo puedo replicar, no hay forma, es un tipo muy especial. Intento sacar cosas de gente que sea similar a mí, ver qué hacen y, si eso me ayuda, buenísimo.

—¿Cómo te llevas con la idiosincrasia de la UFC de tener que demostrar una confianza por momentos desmedida en vos mismo?

—Tengo que trabajarlo. Tengo mucha confianza, pero me cuesta demostrarlo. Es difícil salir a cámara e insultar a todo el mundo; no sé si es mi estilo. Espero ser lo suficientemente emocionante arriba de la jaula para que no me haga falta hablar y decir mierda de nadie.

Las artes marciales mixtas son un deporte que todavía no acostumbra a que sus luchadores puedan vivir de la actividad. Salvo que seas de los mejores del mundo. El resto muchas veces tiene que sustentarse de otras fuentes de trabajo. Y la ecuación se complica aún más si el origen del peleador es Argentina. “Peleás en el país y te pagan 100 pesos. No hay chance, la verdad. De pelear no hay manera, vivís de los sponsors. Es muy importante trabajar bien tus redes, darle bola a eso. Los sponsors quieren que vos tengas seguidores, que la gente te mire”.

—¿De qué otras cosas trabajaste para poder seguir con el deporte?

—A los 18 yo ya empecé a dar clases; en eso me ayudó mucho mi profe de Argentina. Ahora en Tijuana también estoy dando clases personalizadas de vez en cuando. Y después he trabajado de mesero en bares, restaurantes, pero no por mucho tiempo, solamente en épocas de mucha necesidad.

—Me imagino que ahora estás descansando, pero ¿qué sigue después de esta pelea?

—Sí, estoy de vacaciones, engordando a fondo. Tampoco puedo hacer nada durante tres semanas por la nariz. Por suerte no se rompió, pero no puedo tener mucho contacto. Cuando vuelva a entrenar, me pongo en forma y ya estoy listo. Si no es UFC, será en, no sé, dos meses más, noviembre, alguna pelea cualquiera; yo estoy.

—¿En estos momentos de tiempo libre qué cosas te gusta hacer?

—A veces me saturo. Intento que no pase porque tampoco es bueno. Por ahí entreno, llego a casa, me pongo a estudiar peleas y luego de nuevo lo mismo. Ahora estoy en otra etapa; pienso que no tiene que ser 100% MMA porque te satura la mente y al final llega un punto en el que ya no aprendés porque tu cabeza no da más. Me gusta ver anime. Ahora en Tijuana, un amigo adoptó un perrito, entonces me lo paso con su perro cuando él no está y lo saco a pasear.

Manuel sigue con el mismo enfoque puesto en mejorar que tenía desde un principio. La llama que se prendió dentro de él cuando conoció la disciplina continúa radiante. Ahora la mira está dirigida a conseguir ceñirse el cinturón de la UFC, pero no olvida todo lo que se le inculcó en el camino.

—Al principio querías aprender a defenderte. ¿Con qué otras cosas te nutrió el deporte?

—Me enseñó sobre la disciplina y también de autocontrol. A estar más relajado. Es algo que veo en mucha gente: están andando en el auto, uno se les cruza y se ponen re locos. Se insultan o se quieren pegar. Hay que tener confianza en uno mismo y decir: “Ya está, no pasa nada”. A vivir muy tranquilo; la verdad es que me ayudó a vivir muy tranquilo.

 

Luis Scola, el héroe silencioso del básquet argentino

Por Juan Ignacio Osorio Pagola

Luis Scola fue un referente silencioso e invisible, un líder que esperó su turno y que ocupó un lugar en la historia del deporte argentino como uno de los máximos exponentes. Hoy, es recordado por cada uno de sus compañeros en cada convocatoria de La Selección.

La pelota pica y pica sobre el suelo brillante de madera antes de que un escolta intente un tiro de tres. Cuando ocurre, el balón viaja por el aire, superando a varios jugadores y, tras rebotar en el aro, queda suelto.  Ahí, donde bota el balón, hay un hombre que se entregó en silencio, miró atentamente cada detalle y aguardó su oportunidad.

Luis Scola nunca fue el héroe principal de los equipos en los que jugó. En la Generación Dorada ese lugar lo ocupaba Emanuel Ginóbili. Al igual que Patroclo en La Ilíada, Scola entendió que podía aportar desde otro lado significativo: sacrificarse por un objetivo y tratar de conseguirlo con todas sus energías.

“Luifa”, como se lo apodó en sus primeros años en las selecciones juveniles, sabía que formaba parte de un grupo selecto de atletas históricos. Por eso fue elegido como abanderado en los Juegos Olímpicos de Río 2016, aunque siempre intentó quitarle dramatismo. “No me siento cómodo al pensarlo. Yo creo que dentro de 100 años no me van a recordar, así como no nos acordamos de Oscar Furlong”, confesó. Con esa frase dejaba en claro su visión: el mundo sigue, los jugadores pasan y, tarde o temprano, otros ocuparán su lugar. 

Luis Scola | CAB

Su compromiso era algo para destacar, nunca faltó a un torneo en el que debía estar. Pero no era solo su responsabilidad lo que lo hacía resaltar. Cada vez que entraba a la cancha siempre figuraba entre los puntos más altos del equipo.

Hasta sus propios compañeros lo reconocían. “La Selección sin mí es mejor equipo que La Selección sin Scola. No hay un jugador como él, ni en Argentina ni en el mundo”, afirmó Ginóbili en una entrevista. Y así fue como, tras el retiro de Manu, Scola asumió el peso que antes no se le daba: se puso el equipo al hombro y lo llevó a la final del Mundial de la FIBA en 2019, donde por un momento dejó de ser Patroclo y vistió la armadura de Aquiles, transformándose en la máxima figura argentina de la competición.

En la actualidad, Pablo Prigioni dirige la Selección Argentina de Básquet. Ante los “fracasos” en los últimos Mundiales y Juegos Olímpicos, el técnico señaló que ya no hay más Ginóbili ni Scola en La Selección. Sus palabras recuerdan lo que ese par de jugadores lograron con esfuerzo y constancia, remarcando que en el equipo no importa quién brilla más, sino quiénes sostienen al grupo.

La emotiva despedida de Manu Ginóbili a Luis Scola: ¡Aplaudo de pie!

Más allá de sus logros deportivos, Scola también dejó una huella fuera de la cancha. Por eso fue reconocido por otros deportistas como Luciana Aymar, Lionel Messi o Juan Martín Del Potro. Su pasión por el deporte trascendía a su vida personal, cuidando su alimentación, su descanso y el entrenarse con la misma intensidad, así tuviera 20 o 40 años.

En la película “Troya”, que relata los hechos de la Ilíada, hay una parte donde Aquiles dice una mítica frase: “Falta Patroclo”. Y quizás ese es uno de los mayores problemas que enfrenta hoy el básquet argentino. A Luis en los diarios, se tituló como “El atleta casi perfecto”, debido a que en el mundo, la perfección no existe. Sin embargo, ¿qué más le faltó para serlo?