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Rafael Nadal, el campeón de la tenacidad

Spain's Rafael Nadal poses with The Musketeers' Cup as he celebrates after victory over Norway's Casper Ruud during their men's singles final match on day fifteen of the Roland-Garros Open tennis tournament at the Court Philippe-Chatrier in Paris on June 5, 2022. (Photo by Anne-Christine POUJOULAT / AFP)

Por Santiago Fiorda

“Tenaz: Firme, porfiado y pertinaz en un propósito”. Ésta definición de la Real Academia Española parece haber sido escrita al pelo para Rafael Nadal. Porque el tenista español, 4° en el ranking de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), venció en la final de Roland Garros a Casper Ruud (6°) por 6-3, 6-3 y 6-0, y levantó el Grand Slam francés por decimocuarta vez en su carrera.

Nacido en Manacor, un municipio de Mallorca, Nadal llegaba a la catedral del polvo de ladrillo aquejado por el Síndrome de Müller-Weiss. La lesión crónica y degenerativa en su pie izquierdo, que arrastra desde 2005, lo había vuelto a perseguir en la derrota frente a Denis Shapovalov (16°) por los octavos de final del Masters 1000 de Roma. Luego del partido, Nadal contó cómo era vivir con éste dolor: “No estoy lesionado. Soy un tenista que convive con una lesión. No es nada nuevo pero mi día a día es difícil. Me esfuerzo mucho, aunque hay momentos en los que cuesta aceptar esta situación. Es frustrante ver que, durante días, no puedo entrenarme con cierta continuidad”.

Sin embargo, jamás hay que dar por vencido al rey de la arcilla. En las tres primeras rondas, le ganó a Jordan Thompson (74°), Corentin Moutet (128°) y Botic van de Zandschulp (29°) sin perder ni un set. Hasta se tomó un día de descanso en París para ver en el Stade de France a su equipo favorito, el Real Madrid, levantar su decimocuarta Champions League ante el Liverpool de Inglaterra. Coincidencias numéricas del destino.

En octavos de final, tuvo que superar el primer gran escollo: Félix Auger-Aliassime (9°). El canadiense lo llevó a jugar un quinto set, algo atípico para el español en el Abierto de Francia. Después de más de cuatro horas de partido, Nadal lo derrotó por 3-6, 6-3, 6-2, 3-6 y 6-3.

En cuartos, llegó el encuentro más esperado del certamen: Noval Djokovic vs Rafael Nadal. El número uno del mundo había sido el campeón de la edición 2021 y era el responsable de dos de las únicas tres derrotas del zurdo en Roland Garros (la otra fue contra el sueco Robin Soderling en 2009). La polémica ya empezó a instalarse en la previa. El horario nocturno enfadó a Nadal porque su top spin, el mejor del circuito, tiene mayor incidencia bajo el sol por el pique y la velocidad de la pelota. “Yo entiendo a Roland Garros como lo entendí toda mi vida, que es con luz solar, no con sesiones nocturnas. Me encantaría poder jugar así”, le dijo el manacorí a ESPN.

A pesar del reclamo, el partido se jugó de noche y fue un festival de drops y puntos largos. El zurdo sacó provecho de su drive paralelo y lastimó al serbio en los momentos claves. Llegó a estar 3-5 en el cuarto set y parecía que se lo llevaba el número uno. Sin embargo, Nadal ganó ese game gracias a un drive abierto preciso, dio vuelta el set y lo liquidó en el tie break: 6-2, 4-6, 6-2 y 7-6 (4).

Ya en las semifinales, enfrentó a Alexander Zverev (3°), que venía de superar a la sensación del tenis internacional, Carlos Alcaraz (7°). El primer set fue muy parejo y duró 1h31. Nadal repitió la misma fórmula que con Djokovic: dio vuelta el tie break cuando perdía 2-6 a pura garra. En el segundo, cuando iban directo a otro desempate, el alemán se torció el tobillo derecho y salió del court en silla de ruedas, envuelto en una gran ovación. Horas más tarde confirmó en sus redes sociales que se rompió varios ligamentos. En este caso, la mala suerte impidió lo que hubiese sido, probablemente, el mejor partido del torneo.

Casper Ruud sería el último rival a batir. El noruego, a pesar de ser el jugador con más victorias sobre polvo de ladrillo desde 2018, no pudo ante el envión anímico y técnico del español. La Fiera le ganó en tres sets sin sobresaltos y levantó el trofeo.

Las estadísticas agigantan cada vez más la leyenda del tenista de 36 años. Es el máximo ganador de Grand Slam con 22 (14 Roland Garros, cuatro US Open, dos Australia Open y dos Wimbledon). En ésta edición, se convirtió en el jugador con mayor edad en ganar el Abierto de Francia, agrandó su récord de partidos a 112-3 y superó a cuatro Top-10. Además, tiene 100% de efectividad en finales de RG: derrotó cuatro veces a Roger Federer (2006, 2007, 2008 y 2011), tres a Novak Djokovic (2012, 2014 y 2020), dos a Dominic Thiem (2018 y 2019), una a David Ferrer (2013), Robin Soderling (2010), Stan Wawrinka (2017), Mariano Puerta (2005) y Casper Ruud (2022). Su estatua, cercana al Jardín de los Mosqueteros y a las de René Lacoste, Jean Borotra, Henri Cochet y Jacques Brugnon, la tiene bien merecida.

Tras la consagración, Nadal aseguró que jugó infiltrado la mayor parte del campeonato: “El peor momento lo pasé tras el partido con Corentin Moutet, no podía andar. He podido competir esta quincena porque mi médico me ha administrado inyecciones de anestesia para dormir el pie, pero es un riesgo”. También agregó que va a hablar la próxima semana con sus doctores para contemplar diversas opciones: “Recibiré un tratamiento y espero que me ayude”.

Nadie sabe si ésta fue o no la última función de la Fiera en la Philippe Chatrier. El histórico court central de Paris tiene en sus tribunas laterales, en inglés y francés, la frase: “La victoria le pertenece al más tenaz”. Y Rafael Nadal, por su coraje, mentalidad y habilidad, sin dudas lo fue.

Las pibas paran la pelota y buscan los espacios

Por Ignacio Vallejos Soto

“Pedimos que el departamento de género de la AFA amplíe su actividad, y su perspectiva” dijo Natalia Montero este lunes. Abrazaba una bandera roja y blanca con su brazo derecho, la integrante de River Feminista enfrentaba el edificio donde opera la entidad madre del fútbol argentino, junto a otras 100 mujeres. El fallo de FIFPro (organización internacional de futbolistas), que no le impone ninguna sanción al entrenador Diego Guacci (ex entrenador de las selecciones argentinas sub 15 y 17 femeninas) ante las denuncias y testimonios de más de cinco de sus ex dirigidas por acoso sexual y conducta abusiva, las llama a respaldar la iniciativa de la coordinadora Sin fronteras de Fútbol feminista.

Un mes y medio antes, el INADI (El Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) publicó los resultados del “Relevamiento federal por un deporte igualitario”, el cual llevó a cabo junto a la Secretaría de Deportes, y el mismo arrojó que sólo el 28% de las instituciones deportivas cuentan con talleres de formación de género y derechos humanos.

Una chica con otra bandera de River, pero colgada en su espalda, comenzó a tocar el redoblante. Otra revoleaba una camiseta de Boca al compás, mientras hinchas de Racing se tomaban una foto exhibiendo un cartel: “Si nos tocan a una, nos tocan a todas”. El enviado del único medio masivo en el evento movía sus pies tímidamente.

Melina Kaler, comentarista de fútbol femenino para DeporTv y la TV Pública, salió del centro de la escena para tomar un poco de aire y opinó: “Las periodistas con perspectivas de género estamos ocupando cada vez más espacios, pero lamentablemente no en los medios hegemónicos, donde la cobertura es escasa. Es importante que las mujeres ocupemos más espacios en los lugares de poder”. El mismo estudio citado anteriormente marca que un 25% de los clubes cuenta con la mitad o más de sus integrantes mujeres. Y es crucial aclarar que de ese porcentaje, el 75% son vocales.


Sólo el 28% de las instituciones deportivas cuentan con talleres de formación de género y derechos humanos.


“El deporte lejos de perder espacio, debe ganarlo”, dijo Inés Arrondo, secretaria de deportes de la Nación, -el pasado 13 de abril- aclaración que parece sumamente lógica. Pero como expresó Eva Fernández, otra de las integrantes de River feminista presentes en la manifestación del lunes, es relevante comprender que si el club es una segunda casa para los y las jóvenes, se debe tener un real conocimiento de las personas que integran las instituciones.

Por momentos, el agite constante de los brazos obligaba a los puños de las camperas a desnudar las muñecas de las manifestantes. En la mayoría se divisaba una pulsera violeta. En cada declaración, aparecía la ocasión del 3 de junio, séptimo aniversario de Ni una menos, como una nueva posibilidad para hacerse oír. Se celebran ocasiones como el nombramiento de Paula Ojeda como cabeza del Departamento de equidad y género de AFA, y la presencia de Vanina Correa (arquera de la Selección Argentina de fútbol femenino) en la Confederación argentina de deportes -como 4ta vicepresidenta-, pero sabe a poco.

 

Fotos: Gonzalo Ciaffo

El hombre de la Copa

Por Matías Ochoa, Matías De Leo y Lucas Raguet

Lionel Messi levanto en Wembley un trofeo que estuvo 29 años guardado y que rinde homenaje a Artemio Franchi, una de las personalidades más queridas dentro del mundo del fútbol europeo.

Nacido en Florencia un 8 de enero de 1922, se desempeñó en su juventud como árbitro de la liga italiana y director ejecutivo de una distribuidora de combustibles, pero dejó su trabajo cuando ingresó al mundo del fútbol a través de su club, Fiorentina. 

La junta directiva apostó por él con tan sólo 26 años para que formase parte de la misma, y fue nombrado como secretario general del club. La idea principal era invertir plata y tiempo en los jóvenes futbolistas de la cantera. En 1959, Franchi se convirtió en presidente de la Serie C de Italia, y 8 años más tarde sería elegido como máximo mandatario de la Federación Italiana de Fútbol.

Sólo seis años después, un 15 de marzo de 1973, Franchi sería elegido como presidente de la UEFA, organismo en el que generó cambios históricos como la ampliación de equipos en la competencia que hoy llamamos Eurocopa y la creación de la Copa de Europa, hoy Champions League (antes Copa de Ferias). También fue vicepresidente de la FIFA desde 1974, y participó en el proceso de tres mundiales, el último en 1982.

Franchi falleció el 12 de agosto de 1983 en Siena, debido a un accidente de transito con su auto, lo que generó shock en el mundo del fútbol, dejando así una serie de homenajes dignos de su labor, entre ellos la Copa que enfrentaba a los campeones de Sudamérica y Europa.

La primera edición de la Copa Artemio Franchi se disputó el 21 de agosto de 1985 en el Parque de los Príncipes, en Francia. El seleccionado local, que había sido campeón de la Eurocopa 1984, se enfrentó a la selección uruguaya -ganadora de la Copa América 1983-. En aquel entonces, Dominique Rocheteau y José Toure fueron los autores de los dos goles que le dieron la victoria al conjunto francés.

En 1989, Brasil y Países Bajos disputaron la segunda edición del torneo, pero la FIFA decidió no otorgarle carácter oficial, por lo tanto, solo fue un partido amistoso con triunfo sudamericano por 1-0.

Cuatro años más tarde, el torneo volvió a tener el reconocimiento oficial de la máxima entidad del fútbol mundial. En aquella ocasión, se midieron Argentina y Dinamarca en el Estadio José María Minella de Mar del Plata. La selección local, con Diego Maradona como capitán, levantó el trofeo tras haber vencido al equipo europeo por 5-4 en los penales (1-1 en tiempo regular).

Debido al desarrollo del fútbol en Asia y África, desde 1992 comenzó a jugarse la Copa Rey Fahd (después denominada Copa Confederaciones) en honor al rey de Arabia Saudita, sede del torneo hasta 1995. De esta manera, la Copa Artemio Franchi perdió lugar y dejó de disputarse, más allá de que tanto en 1998, como en 2013, se realizaron partidos amistosos que mantenían el espíritu de tal competencia.

Conmebol y UEFA tenían previsto un regreso del trofeo que homenajeaba al ex presidente de la confederación europea en 2018, que se vio afectado por el escándalo del FIFA Gate y recién en 2022 retornó bajo el nombre Finalissima o “Copa de Campeones Conmebol-UEFA”. Esta última edición retomó su carácter de título oficial y enfrentó a Italia y Argentina en el Estadio de Wembley. Nuevamente el seleccionado sudamericano obtuvo el título tras un contundente 3-0. De esta manera, la selección argentina se convirtió en el máximo ganador de la historia del torneo.

Si Di María la pica, apretá el pomo

Por Ignacio Gómez Colloca, Federico Méndez y Ezequiel Roldán

Cada vez que Ángel Di María convirtió en una final, la Selección Argentina se coronó campeona, y su épica no termina ahí. Todos los anotó de una manera particular: vaselina, panenka, de emboquillada, o simplemente, la picó. Sea Ambruse Vanzekin, Ederson Moraes o Gianluigi Donnarumma quien esté enfrente, el Fideo se lució a la hora de definir en el partido decisivo.

El rosarino agregó a una nueva víctima en el 3 a 0 a Italia por la Finalissima en Wembley. Y, otra vez, con su recurso predilecto. En esta ocasión, dejó de rodillas sutilmente a su  ahora ex compañero de PSG, Donnarumma. De esta manera, Argentina volvió a vencer a un combinado europeo en una final tras 29 años. Luego del encuentro, el ex Rosario Central declaró: “Tenemos que seguir así, cada vez que nos juntamos la pasamos bien, trabajamos bien. Hay que seguir por este camino. Ilusionamos a todos, nos ilusionamos a nosotros mismos. Pero con los pies en la tierra, tranquilos, sabiendo que esto es largo”.

El 10 de julio de 2021, en la final de la Copa América contra Brasil, Di María fue el artífice del quiebre de una generación que venía resistida por el público y criticada por la prensa tras tres derrotas consecutivas en finales. A los 22 minutos del primer tiempo, luego de un pase largo de Rodrigo De Paul, marcó el gol definitivo con su sello, picándola. Este título no solo significó un antes y un después para este grupo sino también el cortar una racha de 28 años sin consagraciones para la selección.

Tiempo después, Di María confesó que según su punto de vista “cambió todo después de la Copa América 2021”. Y agregó: “Hicimos un torneo espectacular, se logró, se sacó una mochila y hoy jugamos disfrutando, pasándola bien. Mucha gente dudaba y nos criticaba, pero nos seguimos dando la cabeza, hasta que hoy se rompió y entró y, gracias a Dios, ganamos el título tan deseado que estábamos buscando”.

Desde la conquista en el Maracaná, el portador de la “11” albiceleste lleva convertidos cuatro goles en 11 partidos, tres por Eliminatorias Sudamericanas y el de esta final en Inglaterra.

Además, es posible volver aún más en el tiempo para encontrar el antecedente inicial de Angelito definiendo por sobre el arquero rival. Fue en la final disputada en Beijing en los Juegos Olímpicos de 2008, ante Nigeria, que terminó 1 a 0. Una vez más, Argentina se llevó un título, en este caso, el oro, gracias al temple de Di María asistido por Lionel Messi, su mejor socio en la albiceleste. Con Leo compartieron el equipo en 95 oportunidades y se complementaron para anotar 9 goles.

Además de los tres títulos obtenidos con la selección mayor, el astro llegará a Qatar, su cuarto Mundial, con 125 partidos disputados con la camiseta de la selección (el cuarto por detrás de Lionel Messi, Javier Mascherano y Javier Zanetti) y habiendo anotado un total de 25 goles y 26 asistencias. 

La Scaloneta, dueña de la mayor racha invicta de la historia de la Selección

Por Miguel Souto, Carla Domínguez y Kevin Santos

Tras la victoria frente a Italia por 3 a 0 en la Finalissima de la Copa de Campeones disputada en Wembley, Argentina superó el récord de 31 partidos invictos que había alcanzado el equipo de Alfio Basile entre 1991 y 1993, y ya suma 32 encuentros sin caídas. De esta manera, se convirtió en la selección que más encuentros disputó sin conocer la derrota en toda la historia nacional, la segunda a nivel sudamericano y la cuarta a nivel mundial.

La última derrota de la Selección Argentina fue el 2 de julio del 2019 por la semifinal de la Copa América disputada en Brasil. En aquel entonces el combinado local derrotó 2 a 0 a los dirigidos por un Lionel Scaloni que hacía sus primeros pasos como técnico.

Cuatro días después, el conjunto nacional disputó el cruce por el tercer y cuarto puesto frente a Chile. Fue victoria por 2 a 1 con goles de Sergio Agüero y Paulo Dybala. Aquel triunfo fue el primero de los 32 que consiguió el equipo hasta el día de hoy. Cabe señalar que en el medio se consiguió la Copa América 2021, celebrada nuevamente en Brasil, y la ya mencionada Copa de Campeones.

En estos 32 partidos, la Selección consiguió 21 triunfos y 11 empates, con 58 goles a favor y 16 en contra. Además, el equipo terminó 18 veces -más de la mitad de los partidos- con la valla invicta. En la serie de partidos sin ser derrotados, los dirigidos por Scaloni disputaron 8 partidos por Copa América (2019 y 2021), 17 por Eliminatorias a Qatar 2022, 6 amistosos internacionales y la final disputada este miércoles en Wembley.

La racha que consiguió este miércoles el equipo de Scaloni en Wembley lo ubica entre las cuatro mejores series invictas en la historia del fútbol a nivel de selecciones. El conjunto italiano dirigido por Roberto Mancini mantiene el récord con 37 partidos seguidos sin perder desde octubre del 2018 a octubre del 2021. Por debajo lo siguen Brasil (1993-1996) y España (2007-2009), ambos con 35 encuentros. El seleccionado recién puede escalar de posición si no pierde en los siguientes encuentros: el amistoso contra Estonia el 5/6, el primer partido de la Copa del Mundo contra Arabia Saudita y el segundo, ante México.

Dentro de esta racha, la Argentina consiguió otro hito: derrotó a las otras nueve selecciones del fútbol sudamericano. A Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Ecuador, Colombia y Brasil les ganó en la Copa América 2021, y a Venezuela y Perú, en las Eliminatorias a Qatar 2022. Respecto al continente europeo, sólo venció al conjunto italiano en la Finalissima 2022 y obtuvo un empate frente a Alemania en un amistoso en octubre del 2019.

La racha anterior, conseguida por la Selección Argentina de Alfio Basile, era de 31 partidos, entre los que se consiguieron 18 victorias y 13 empates. Además, hubo dos triunfos en amistosos a beneficio frente a un combinado de Resto de América y otro frente a uno de Resto del Mundo. Sin embargo, la FIFA no contabilizó dichos resultados como oficiales. 

En aquel periodo entre 1991 y 1993 se consiguieron las Copas Américas disputadas en Chile y Ecuador en los años mencionados. La seguidilla fue cortada el 15 de agosto de 1993 en la recordada caída por 2 a 1 frente a Colombia por las Eliminatorias al Mundial de Estados Unidos 1994.

La Selección de Scaloni le ganó a todos

Por Matías Zuñez

Cuántas veces se ha escuchado la frase “al campeón no se lo discute”, y más en el último tiempo. Cuántas veces aquellos que repiten aquel discurso se detienen, giran la cabeza hacia atrás y observan el camino que llevó a aquel equipo, entrenador o jugador a consagrarse. Ese recorrido que se puede o no (la mayoría de veces no) convertir en un logro, en el fútbol y en cualquier deporte, se llama proceso.

Cada vez el fútbol tiene más de causalidad que de casualidad, y no en su totalidad porque siempre tendrá eso de “dinámica de lo impensado” que bien reflejó el periodista argentino Dante Panzeri en su libro y que hace que millones de personas amen este deporte. Detrás de un campeón, y del que no ganó, hay trabajo.

Con aquél interinato que empezó el 8 de septiembre de 2018, en Los Ángeles, Estados Unidos, ante una selección de Guatemala que cayó 3 a 0, inició el ciclo o, mejor dicho, el proceso de Lionel Scaloni como entrenador de la Selección Argentina, que luego sería ratificado por el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia, hasta la Copa América de Brasil 2019.

Para llegar al título de Copa América obtenido el año pasado, en el icónico estadio Maracaná de Brasil ante el seleccionado local, el equipo de Scaloni pasó por varios nombres y apellidos, cuestionamientos a futbolistas que “no ganaron nada” y al cuerpo técnico por cómo llegó al cargo y su falta de “experiencia”, y un certamen internacional en el que perdieron en semifinales. Noventa y tres futbolistas fueron los que integraron, hasta ahora, el actual proceso de la Albiceleste.

Aquella Copa América fue el punto de inflexión para generar esa identificación con un proceso entre cuerpo técnico y jugadores, y entre equipo e hinchas. Lejos está la Argentina actual de ser la del año pasado en términos de confianza y nivel futbolístico, pero fue parte del proceso para que hoy se la considere como una de las candidatas al Mundial de Qatar de este año.

Sentí una alegría enorme por todos. Por él (Lionel Messi) que perseveró, luchó, aguantó, esperó y triunfó, que es un mensaje contracultural, porque vivimos en la cultura de lo inmediato y Messi por no haber ganado sufrió un montón de ataques. Me dio alegría por sus compañeros que lo homenajearon, por su cuerpo técnico, por el pueblo argentino tan necesitado de poder alegrarse por algo. Entonces me sentí muy orgulloso, me sentí representado, me sentí parte, me alegré genuinamente”, manifestó el director técnico Marcelo Bielsa en una entrevista con DAZN sobre la Copa América que ganó Argentina en 2021.

Quién mejor que el Loco para hablar de un equipo que a la gente le gustaba ver y se sentía parte como aquel que clasificó al Mundial de Corea y Japón 2002 primero con 43 puntos, 12 más que el segundo (Ecuador), y perdiendo un solo encuentro ante Brasil de visitante. Quién mejor que Bielsa para hablar de perseverar, luchar, aguantar, esperar y triunfar, si él fue el primer señalado luego de volverse en primera ronda de aquel Mundial y luego apostó por continuar el proceso, y no solo dirigir a la Mayor, sino también la juvenil y obtener la primera medalla de oro en la historia de la Selección Argentina en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

El DT que sucedió a Jorge Sampaoli expresó previamente a la Copa América de 2019 que le gustaría que la gente se sienta identificada con la Selección y ejemplificó: “La Selección de Bielsa fue una que nos identificó a todos y reconocida a nivel Mundial”. Además, el técnico nacido en Pujato, Santa Fe, advirtió que el proceso debía seguir más allá de lo que suceda en la copa y explicó: “Los procesos a mediano o largo plazo son los que pagan, si un proceso por un resultado malo se corta, es donde radica el problema”.

Los finales pueden ser felices o tristes, anunciados o inesperados, tardíos o abruptos, pero no deberían opacar el trayecto y no tendrían que tener la totalidad del peso a la hora de la valoración final. La Scaloneta podrá o no bordar la tercera estrella en el escudo, pero lo que sí ya logró es concretar una renovación que era necesaria en la Selección Argentina, generar un sentido de pertenencia con los jugadores y la gente, y sentar bases sólidas para más allá de la Copa del Mundo.

Lionel Scaloni y el valor de la inexperiencia

Por Juan Segundo Giles

“Eso de la experiencia es una gran mentira del fútbol. Es un misterio. Intentamos analizarlo, ustedes los periodistas y nosotros los entrenadores, e igual lo que hoy es mañana no”, le respondió Pep Guardiola a la periodista Verónica Brunati en La Primera jugada, el podcast de Olé. Sin embargo, aquellos que pertenecen a la vereda ideológica contraria quizás dirán que es otro acto “vende humo” del actual entrenador del Manchester City.

No obstante, José Mourinho, posiblemente uno de los mayores referentes de aquellos detractores del español, se refirió al mismo tema un día antes de la final de Conference League que disputaron Roma y Feyenoord: “Es un partido decisivo, hasta mañana no habrá nada más en mi mente. Es mi forma de ser y de hacer las cosas. Pensé que la experiencia ayudaría, pero no es así. Mi forma de ser es la misma que cuando jugué la primera final. 

La cuestión de la experiencia fue uno de los principales focos de los que se hicieron eco quienes criticaron el interinato de Lionel Scaloni como entrenador de la Selección Argentina desde el 13 de julio de 2018. Ni hablar cuando el 29 de noviembre de ese mismo año Claudio Tapia lo confirmó como el DT oficial de cara a la Copa América del año siguiente.

Sin ninguna experiencia a cargo de un plantel profesional, el ex mediocampista que supo vestir la camiseta argentina en el Mundial de Alemania 2006 tomó las riendas de un seleccionado que estaba en ruinas tras la salida de Jorge Sampaoli luego del Mundial de Rusia 2018. Y es por esto que se esperaba un técnico de mayor renombre y con “peso” que sea capaz de ordenar el desorden.

Para aquellos que les gusta aferrarse al pasado, y algunos que no también, la asunción de Scaloni fue un baldazo de agua fría. Porque era la antítesis de lo que había llevado a la Selección Argentina al triunfo. En los campeonatos de 1978 y 1986, los técnicos eran personas consagradas en el oficio, con grandes resultados en sus espaldas. César Luís Menotti había obtenido el Metropolitano 1973 con Huracán previo a ocupar el cargo de seleccionador nacional. Mientras que Carlos Salvador Bilardo había clasificado por primera vez a un equipo colombiano a una final de Copa Libertadores con Deportivo Cali en 1978 y había levantado el Metropolitano 1982 con Estudiantes de La Plata.

Ahora bien, los que en su momento se agarraron de la falta de resultados y de experiencia para criticar a Lionel Scaloni son los mismos que pusieron en primer plano, también, los resultados para el “fracaso” de Corea del Sur – Japón 2002, pero dejaron de lado la experiencia.

Marcelo Bielsa había recorrido un camino similar al de los dos entrenadores que tocaron la gloria con la Selección Nacional. El rosarino había completado todos los casilleros necesarios para superar el examen de la experiencia. No solo era un entrenador que conocía el puesto, sino que también había sido el “padre futbolístico” de algunos integrantes del plantel mundialista en 2002.

En 1982, en sus inicios como entrenador en las divisiones juveniles de Newell’s, Bielsa llevó a cabo un programa junto a Jorge Griffa que consistió en la búsqueda y captación de jóvenes promesas de norte a sur de la Argentina. Como resultado, surgió el descubrimiento de futbolistas de elite como lo serían Mauricio Pochettino, Fernando Gamboa, Eduardo Berizzo y Gabriel Batistuta, por ejemplo. Con quienes llegaría a la culminación del proceso con la coronación de 1990, el Apertura 1992 y la final de la Copa Libertadores ese mismo año.

Por otro lado, Bielsa ya sabía lo que significaba agarrar un “fierro caliente” previo a encarar su ciclo con la Selección Argentina. Tras su paso por México, el “Loco” se había hecho cargo del Vélez campeón de la Copa Libertadores y de la Intercontinental 1994 con Carlos Bianchi. Y cumplió con las altas expectativas, ya que salió campeón del Clausura 1998 perdiendo solo un partido.

Elegido el mejor entrenador de las selecciones nacionales en 2001, y con una máquina que andaba a la perfección, el castillo de la experiencia y el conocimiento construido por Marcelo Bielsa durante 20 años se desmoronó el 12 de junio de 2002, por solo tres resultados. Esos mismos, o mejor dicho esos resultados totalmente opuestos que hicieron que la casita de cartón de la “inexperiencia” y “falta de conocimiento” de Lionel Scaloni pasara a cotizar igual o más cara que una propiedad ubicada en la Avenida Pricesse Grace de Mónaco o el barrio Tribeca, en Manhattantras la Copa América obtenida el 10 de julio de 2021.

Es por esto que, a las opiniones temporalmente cercanas, pero sentimentalmente lejanas, de Mourinho y Guaridola se le podrían agregar las temporalmente lejanas, pero sentimentalmente cercanas, que expresó Diego Simeone en 2019 con Fox Sports: “No me sorprendió la designación de Scaloni. ¿Quién te dice que gana la Copa América y le tienen que pedir por favor que se quede?”. Porque en el fútbol “lo que hoy es mañana no”, o viceversa. Y la experiencia puede ser recordada u olvidada en base a simples resultados.

Real Madrid, el gigante que conquista Europa a fuerza de títulos y formación de juveniles

Por Luis Climenti y Tomás Marín

En 1977, el Real Madrid visitaba a Las Palmas por La Liga española. En un córner, el jugador del Madrid José Martínez Sánchez, más conocido como Pirri, buscó a Enrique “Quique” Wolff, que jugaba en Las Palmas, y le dijo que al finalizar el partido saliera rápido porque quería hablar con él. En la reunión, Pirri le dijo: “El Real Madrid te quiere comprar y Las Palmas no te quiere vender”. Un año antes, le había pasado lo mismo con el Barcelona y Las Palmas no había aceptado la oferta por el jugador argentino. Pero esta vez fue distinto: Quique Wolff  firmó su contrato con el Real Madrid y fue jugador de la Casa Blanca.

“Llegar al Madrid fue diferente a todo. Luego de firmar mi contrato, fui al viejo estadio en donde había una habitación que recorría todo el lateral de la cancha. En ese lugar, el club tenía una sala de trofeos que, cuando entré, me quedé helado. Había trofeos y premios por todos lados, copas hasta en el suelo. El gerente del Madrid, con quien estaba, me dijo: ‘Este es el equipo al que vienes a defender’. A mí me resultaba maravillosa esa situación, no me achicaba”, cuenta Quique Wolff. El Real Madrid es el máximo ganador de la Champions League con 13, fue campeón de las primeras cinco ediciones, jugó 17 finales y participó 47 veces de la competición, un récord. El club se hace grande a base de trabajo, de títulos y de sus inferiores.

La Fábrica, como se conoce a la cantera, pone actualmente al club como el segundo con mejores ingresos económicos de Europa y los jugadores de su riñón representan el 16% del plantel actual. Cuenta con Dani Carvajal, Nacho Fernández, Lucas Vázquez y Mariano. En la actualidad, tiene 44 jugadores salidos de sus inferiores en las ligas de España (31), Inglaterra (5), Italia (5), Francia (2) y Alemania (1).

No sólo aporta jugadores a las principales ligas, sino que utiliza esos jugadores para ganar la mayor competencia europea. Entre los canteranos que ganaron la Champions están Nacho, Lucas Vázquez, Álvaro Morata, Iker Casillas, Achraf Hakimi, Marcos Llorente, Borja Mayoral, Mariano, Javier Portillo o Raúl, el mejor jugador surgido de la cantera. Raúl jugó 741 partidos y convirtió 323 goles. Es el segundo máximo goleador del club, solo superado por Cristiano Ronaldo con 450 goles en 438 partidos.

Quique Wolff, que vistió la camiseta blanca en 72 encuentros entre 1977 y 1979 y ganó dos ligas, también visitó el club como periodista. En ese rol conoció a Raúl, antes de su debut: “Yo trabajaba en el programa ‘Simplemente Fútbol’ y fui a ver a Jorge Valdano -que era entrenador del primer equipo- a la Ciudad Deportiva. Estábamos hablando y nos saludó un chico vestido con jean y remera. Valdano me dijo que ese chico era Raúl y que lo iba a hacer debutar el fin de semana siguiente”. La Fábrica también aportó jugadores formados en el Real Madrid a la última semifinal de la Champions: Fabinho en el Liverpool y Dani Parejo en el Villarreal. Nacho, Dani Carvajal y Juan Santisteban son los canteranos con más Champions ganadas: cuatro trofeos cada uno.

No sólo los que juegan para el Real Madrid destacan su grandeza. Emiliano Armenteros, exjugador del Sevilla, Xerez, Rayo Vallecano y Osasuna, enfrentó al Real Madrid. Afirma que es uno de los mejores clubes de Europa y destaca que desde muy chicos en el Real Madrid a los jugadores les dan muchas facilidades y medios, que no les falta nada en su formación.

Armenteros trabaja en la secretaría técnica del Rayo Vallecano, un club de Madrid, a poco más de 10 km del estadio Santiago Bernabeu, que tiene a Fran García, un jugador formado en La Fábrica. Armenteros, surgido en Banfield y de paso por Independiente, destaca que el Real Madrid tiene la posibilidad de elegir a los mejores jugadores de todas las edades en toda España, ya que tienen una red de scouting no sólo para primera división, sino para todas las inferiores. “Tienen mucha gente viendo chicos y trabajando para poder reclutar a los mejores de las distintas categorías. Al tener tanta estructura para poder elegir, tenés mucho más terreno ganado que los demás clubes y corren con ventaja en esa comparación”, dice Armenteros.

En cuanto a las estructuras formativas, el Real Madrid tiene 16 categorías, que van desde Prebenjamín A y B, jugadores de 8 años, hasta Real Madrid Castilla, el equipo B. Armenteros visitó la ciudad deportiva de Valdebebas para ver partidos de pretemporada del primer equipo o del B. Quedó sorprendido por la infraestructura y los materiales con los que cuenta el Madrid. “Es de lo mejor a nivel mundial y ahí es donde te marcan la grandeza del club”, afirma.

El Real Madrid apuesta a la formación de jugadores para hacerse fuerte a través de ventas o para utilizarlos en su plantel profesional. La edad promedio de incorporación a la primera división de las jóvenes promesas es de 22 años. El Real Madrid conquistó Europa y ganó títulos con la fuerza de su trabajo en las divisiones formativas e incorporando a los mejores de la élite del fútbol. La gloria no le resulta ajena.

Liverpool, ese equipo británico con calor latino y una mitología única

Por Diego March, Joaquín Carteri y Matías Huberman

En los partidos del fútbol sudamericano, los cánticos de las hinchadas resaltan por su constancia, ritmos sincronizados y originalidad en las letras. Canciones que buscan alentar al equipo o insultar a los rivales. En Europa, salvo países latinos, no suele ser una situación muy común. Pero existe una canción británica que trascendió tanto en el fútbol que se posicionó como un himno en otros países, como Alemania, Irlanda o Escocia: el Liverpool y su “You’ll Never Walk Alone” (“Nunca caminarás solo”).

Fue compuesta por Richard Rodgers y Oscar Hammerstein y se estrenó en 1945 para el musical “Carousel” en Broadway. La escena en la que apareció esta canción por primera vez fue para reflejar el luto tras el suicidio de uno de los personajes de la obra. Si bien actualmente es asociada con la pasión y la emoción de los hinchas del Liverpool, su origen no es tan opuesto a la actualidad.

“Gerry and The Pacemakers”, una banda oriunda de Liverpool, enseñó en 1963 su propio cover de la canción al entrenador del club Bill Shankly, quien quedó fascinado por la pieza y comenzó a reproducirla por los altoparlantes del estadio Anfield. Shankly es considerado una de las figuras más influyentes en la historia del Liverpool. Llegó al equipo en 1959 cuando jugaba en segunda división y consiguió el ascenso en 1962. Dirigió el equipo hasta 1973 y es el entrenador con más partidos con un total de 783. Ganó nueve títulos locales y en su último año conquistó el primer trofeo internacional del club: la Copa de la UEFA 1973.

Con el Liverpool en primera división, Shankly comenzó a instaurar de a poco una serie de simbologías con el fin de crear la identidad de un equipo poderoso que intimide a los rivales. No solo instauró el “You’ll Never Walk Alone” como himno. También puso el famoso lema “This is Anfield” con el escudo en la puerta de salida de los jugadores a la cancha, y además impuso el rojo como color total en la vestimenta (antes el pantalón era blanco). Estos cambios constituyen gran parte de la identidad y el folklore que caracterizan al Liverpool.

El episodio más emblemático con el “You’ll Never Walk Alone” se dio en la final de la FA Cup 1989 que enfrentó al Liverpool contra Everton en el derby de Merseyside. Cinco semanas antes había ocurrido el desastre de Hillsborough, una tragedia donde murieron 97 simpatizantes de los Reds por una avalancha producto del exceso de gente a partir de las fallas de la Policía. Antes de empezar el encuentro, apareció en la cancha el cantante de “Gerry and The Pacemakers”, Gerry Marsden, y cantó a coro con ambas hinchadas. Desde aquel día, el tema carga consigo una emocionalidad debido al recuerdo de la “tregua” entre la hinchada del Liverpool y la del Everton.

También hubo momentos especiales que resaltan la singularidad del himno de Anfield. El 18 de abril de 2022, en el enfrentamiento ante Manchester United, le dedicaron esta canción a Cristiano Ronaldo por la muerte de su hijo recién nacido. Un hecho peculiar, porque no a cualquier jugador del Liverpool le cantan el “You’ll Never Walk Alone”, menos a los rivales.

Uno de los más grandes ídolos de la institución, Kenny Dalglish, dijo: “Puedo dejar el Liverpool, pero la ciudad y el club siempre serán parte de mí”. Dicen los hinchas que la atmósfera que se vive en Anfield vuelve a una persona red para toda la vida. Prueba de ello se dio en la vuelta de Loris Karius en un amistoso ante el Torino en 2018. El arquero volvía a jugar en Anfield tras los errores en la final de la Champions League de aquel año ante el Real Madrid que le costaron el título a los ingleses. Sin embargo, en vez de recibir insultos y silbidos, recibió una acalorada bienvenida por parte de los hinchas, quienes cantaron el “You’ll Never Walk Alone” y se deshicieron en aplausos para el alemán.

Matías Fondato es un ex jugador argentino surgido en Newell’s con pasado en las selecciones juveniles de José Pekerman. Actualmente vive en Inglaterra y acostumbra a ver los partidos de la Premier League en las canchas. Fondato define esta canción como “muy pasional y con una carga emocional tremenda”. Además, agrega: “Te quedás embobado mirando y se te pone la piel de gallina, hasta el que no sabe lo que significa se emociona porque es un espectáculo muy lindo”. Algunos relatan haber llegado hasta las lágrimas, como el caso del ex extremo del Liverpool Kevin Keegan, quien dijo que lloró en la cancha por escucharla.

Es que este tema no es como los de las hinchadas argentinas que se cantan todo el partido y su objetivo es brindar aliento al equipo o demostrar la capacidad de aguante ante el adversario, con la ayuda de bombos, platillos y trompetas. “You’ll Never Walk Alone” no busca demostrar el aguante ante las demás hinchadas, pero comparte la similitud de la pasión argentina, solo que con un enfoque distinto. “Anfield es el estadio más argentino de los ingleses, su gente gana partidos”, dice Fondato.

Wilfredo Caballero, actual arquero del Southampton, juega en la Premier desde 2014. Enfrentó al Liverpool en varias ocasiones y señala que “es un equipo de gente trabajadora”, a comparación de los de la capital Londres. “De local -dice Caballero- se hace muy fuerte por el empuje de sus hinchas”. En una nota para la revista Panenka, el ex jugador del Liverpool Xabi Alonso señaló que Anfield tiene una magia que ayuda a conseguir remontadas. “Todo lo que surge es espontáneo, gracias a los aficionados. Las pancartas, banderas, lemas y canciones. Veo a Anfield como un reducto del fútbol más romántico”, dijo el español.

Liverpool fans fume at latest members' ticket sale - as club announce Anfield Road end talks - Liverpool FC - This Is Anfield

El Liverpool es conocido como uno de los clubes más ganadores en el fútbol. Junto al Manchester United son los equipos ingleses con más títulos: 66. Esta mística no se explica sin mencionar a su hinchada y al sentimiento de apego que Shankly popularizó entre sus jugadores y fanáticos, entre ellos en su asistente Bob Paisley, quien estuvo 50 años en el club, como jugador, técnico, fisioterapeuta y director deportivo. Paisley se convirtió en el entrenador más ganador con 20 trofeos, alguien tan acostumbrado a la grandeza del club que una vez dijo: “También he estado aquí en los malos tiempos; un año quedamos segundos”.

Este equipo formado a la orilla del Río Mersey logró conquistar Inglaterra y el mundo, con una esencia latina y sin desprenderse de sus raíces de pueblo trabajador, algo que se encuentra en peligro de extinción en Inglaterra con el auge de la Premier League. El Liverpool es grande, sobre todo, por la carga de pasión y emoción que refleja a su alrededor, capaz de atraer a los más fanáticos como a los menos entendidos de su historia con “You’ll Never Walk Alone”.

Phil Foden: El favorito del Kun y el más talentoso para Guardiola

Por Lucas Pastoriza

Pep Guardiola, su entrenador, reconoció que es el jugador con más talento de todos los que entrenó en su carrera y que “no hay que venderlo ni por 500 millones de euros”, mientras que el máximo ídolo del club de sus amores, el Kun Agüero, repite con frecuencia ser su futbolista favorito.

Phil Foden, una de las principales estrellas del Manchester City y la pesadilla de varios defensores de la actualidad, es el único canterano que suele ser titular y que cuando no sumaba muchos minutos, el Kun contaba en sus streams de Twitch: “Dale Pep, poneme un poquito más a Foden. El año pasado cuando jugaba me preguntaste ‘¿Quién te gusta?’, te dije Phil. Es un jugadorazo, es mi favorito”.

Con tan solo 21 años, es una de las grandes cartas de Inglaterra que sueña con levantar nuevamente la del Mundo en Qatar y que el fin de semana logró ganar la cuarta Premier League en su carrera, sumando un título más a su amplio palmarés: una FA Cup, dos Community Shield y cuatro Copas de la Liga, sin contar que conquistó con su Selección el Mundial de India Sub17 donde, además, fue el Balón de Oro de la competencia.

Tildado como el ‘Iniesta de Stockport’, lugar donde nació, heredó el mismo nombre que su padre, Philip Walter Foden, y admitió haber crecido admirando e intentando copiar cada movimiento del Chino David Silva, quién es su ídolo y pudo cumplir su sueño de compartir cancha con él.

Lleva la 47 en su camiseta en honor a su abuelo Ronnie, quien era hincha del club, pero que falleció trágicamente a sus 47 años y por esa razón él conserva ese número para honrarlo. Únicamente dijo que acepta cambiarlo por la ‘10’, y no justamente por ser un dorsal famoso en su posición, sino porque era el cumpleaños de su abuelo.

Llegó al City a los 6 años y su primer éxito deportivo fue siendo adolescente, cuando ganó con su equipo juvenil el prestigioso torneo de Copa de Neón, en donde incluso recibió el premio al mejor jugador del torneo.

Rápidamente fue convocado a la Selección de Inglaterra Sub 16 y, en menos de un año, fue convocado para disputar el ya mencionado Mundial de India Sub17, donde ganó la distinción al mejor del certamen y anotó dos goles en la final (5-2 contra España), para alzar su primer título representando a su país.

Luego de su fantástica actuación en la Copa del Mundo Juvenil, el 21 de noviembre de 2017 debutó con el Manchester City en nada más y nada menos que en Champions League, contra el Feyenoord. Pocas semanas después, se convirtió en el futbolista inglés más joven en ser titular en un partido (17 años y 192 días) y, meses más tarde, obtuvo un Record Guinness tras ser el hombre con menos edad en haber ganado la Premier.

Hace unos días y tras otra gran temporada, Foden fue elegido por segundo año consecutivo como el mejor jugador joven de la Liga Inglesa y actualmente tiene un total de 169 partidos disputados, de los cuales convirtió 45 goles y repartió 33 asistencias. Y como dijo Guardiola; “El único problema para él es que a veces su entrenador no lo pone en el once inicial, pero esperemos que en el futuro eso pueda mejorar”.

El surgido de las inferiores del club Citizen, es el segundo jugador más valioso del mundo según el Observatorio de Fútbol CIES (realizado en enero de este año), tasado en un total de 152,6 millones de euros y, por ahora, el Manchester City le hace caso a Pep, porque no planea venderlo bajo ninguna circunstancia ni precio.