domingo, julio 14, 2024

Fútbol, la cárcel de los homosexuales

Por Valentín Vicente

“No develen su orientación sexual, ni en público ni a sus propios compañeros de equipo o profesión. Aún falta aceptación en el mundo del fútbol y en la sociedad en general” fue el “consejo” de Phillip Lahm, campeón del mundo con Alemania en Brasil 2014 y retirado desde 2017, para los futbolistas homosexuales. Mientras esta frase se repite en medios de todo el mundo, una cantidad importante de profesionales sufren en silencio por el miedo a que el público se entere de su sexualidad.

Si bien la relación entre fútbol y homosexualidad parece avanzar -aunque muy lento en comparación con otros deportes, o mismo con el fútbol femenino-, no es tanta la evolución como para que una cierta cantidad importante de jugadores -o de jugadores importantes- declaren en público su orientación sexual.

El último caso que conoció el mundo fue el de Jake Daniels, delantero de 17 años del Blackpool de la segunda división de Inglaterra, quien el pasado 16 de mayo, fecha previa al Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, declaró su homosexualidad en un comunicado a través de la web de su club. Ex jugadores de la selección inglesa como Gary Neville o Jaime Carragher destacaron el anuncio de Daniels como “una de las noticias más importantes en la historia del fútbol británico”.

El primer futbolista en la historia en declarar públicamente su homosexualidad fue Justin Fashanu, jugador inglés que en agosto de 1981 se convirtió en el primer jugador negro en ser transferido al Notingham Forest por un millón de libras (£3,6 millones de hoy). Nueve años después de esa transferencia histórica, Fashanu hizo pública su homosexualidad a través del diario The Sun. Incluso antes del anuncio, ya era un secreto a voces y empezaba a ser tomado como un problema para el Nottingham, que decidió cederlo al Southampton. Desde ese entonces no se asentó en ningún equipo: pasó por el Sutton United, el Notts County y luego por el Brighton.

Fashanu, el futbolista del millón de libras que se declaró gay en los 90 y acabó suicidándose

Tras el anuncio en The Sun, Justin tuvo que abandonar Inglaterra para seguir su carrera en Estados Unidos. Fue acusado de abuso sexual por un jóven menor de edad y, dos meses después, el 2 de mayo de 1998, a los 37 años, decidió quitarse la vida en Londres. Dejó una nota en la que insistía que la relación con quien fue su denunciante había sido consensuada. Nadie lo apoyó. Ni siquiera su propio hermano John, también futbolista, que llegó a ofrecerle £75.000 (£170.000 hoy en día) para que no anunciara su homosexualidad: “Tenía miedo de que la gente creyera que yo también era gay”, declaró el propio John Fashanu en el documental “Forbidden Games”.

Eran otros tiempos. Treinta años hicieron la diferencia. Sin Justin Fashanu no habría Jake Daniels. Declararse gay en el deporte más famoso del mundo parece ya no ser sinónimo de muerte profesional. En 2010, Rusia fue elegida como sede del Mundial 2018. Tres años después de esta noticia, la cámara baja del parlamento de Moscú, la Duma Estatal, aprobó por unanimidad el fortalecimiento de la ley contra la “propaganda de relaciones sexuales no tradicionales”, haciendo ilegal dicha propaganda entre los rusos de todas las edades. Además de otras leyes represivas sobre las libertades de reunión, asociación, y la censura de internet.

Siguiendo con esta línea, FIFA eligió a Qatar como sede para el Mundial 2022, un país que condena con tres años de prisión a los homosexuales sólo por ser eso, homosexuales.“La homosexualidad no está autorizada en nuestro país. Los homosexuales van a ser bienvenidos, pero tendrán prohibido mostrarse afecto delante de otra gente”, advirtió Nasser Al-Khater, representante del Comité Organizador de Qatar 2022.

El pasado 24 de junio, Richarlyson, ex jugador brasileño que supo defender los colores del São Pablo y Atlético Mineiro, se convirtió en el primer futbolista de Brasil en declararse bisexual a sus 39 años: “Debido a la gran cantidad de personas que dicen que mi posición es importante, hoy decidí decir: soy bisexual. Si eso es lo que faltaba, listo”. Brasil es el país con más asesinatos de personas LGTB del mundo. Según un informe del Grupo Gay da Bahía, organización que defiende los derechos de los homosexuales desde 1980, al menos 300 personas murieron víctimas de crímenes homofóbicos o transfobicos durante 2020. Una muerte cada 29 horas. “Hay un tema más importante que mi declaración. Hay gente muriendo. Ahora quiero ver si realmente esto mejorará”, agregó Richarlyson (foto), que en 2007 fue elegido como el mejor lateral izquierdo del Brasileirão.

Un ex futbolista de la selección de Brasil se declaró bisexual: “He salido con un hombre y con una mujer” - Infobae

En el Jogo do Bicho, lotería clandestina que, a pesar de ser ilegal, forma parte de la cultura brasileña, el número 24 significa el venado, en portugués “veado”, muy similar a “viado”, que es como se les llama despectivamente a los gays en Brasil. Desde los 90, los jugadores brasileños evitan usar el 24 por su asociación. Según un informe de Bleacher Report, en 2020, sólo uno de los 600 jugadores que disputaron el Brasileirão utilizó el número 24: Brenno Costa, tercer arquero de Gremio. En la actual temporada, se pasó de uno a cuatro jugadores. En la última Copa América, ninguno de los 28 jugadores de Brasil lo usó. En Qatar, Gleison Bremer (foto) lo usará.

Brasil Football 🇧🇷 on Twitter: "What a year in has been for Bremer, won Serie A defender of the season, received his first call in September, and is now going to the

Para la FIFA, Argentina se ubica en el tercer país del mundo con mayor cantidad de equipos de fútbol, con 103. Cada plantel cuenta con un promedio de 30 jugadores. Sólo uno se declaró abiertamente gay. En 2020, el entonces arquero de Belgrano de La Pampa, Nicolás Fernández se convirtió en el primer jugador argentino en exponer que es gay a sus 24 años. El anuncio fue a través de su Facebook. La publicación no tardó en difundirse. Tanto los hinchas como sus compañeros lo aceptaron. ¿Por qué él pudo y un jugador de Primera División no, siendo Argentina un país con leyes avanzadas como la de matrimonio igualitario o la de identidad de género? “El fútbol argentino no está preparado en general. Salvo equipos como Vélez o Racing, que tienen planteles con cabeza más abierta por las declaraciones que han hecho, creo que todavía estamos lejos. Se va a lograr, pero no por ahora”, dice el arquero que hoy en día defiende los colores de Huracán de Pellegrini.

NICOLÁS FERNÁNDEZ: "RECIBÍ INSULTOS Y AGRAVIOS HOMOFÓBICOS" - FÚTBOL | Parte del show

Nicolás Fernández tiene su lugar en el fútbol. Su orientación sexual no importa, realidad que hace tiempo parecía imposible. Y no hay que retroceder mucho en la historia. En 2010, apartados del fútbol argentino, integrantes de la comunidad LGBT fundaron Gays Apasionados por el Fútbol (GAPEF) con el objetivo de generar un espacio donde los homosexuales puedan jugar sin sentirse discriminados. Juan Pablo Morino forma parte de GAPEF y, además de coincidir con el arquero de Huracán de Pellegrini, suma al debate un participante fundamental: el hincha. Morino no tiene duda de que la hinchada contraria sería la primera en hacer mella en la integridad del jugador que se declare homosexual y perjudicar así su rendimiento, o incluso el trato del entrenador o sus compañeros. A veces, o casi siempre, en el fútbol vale todo.

En 1997, un grupo de personas formaron Los Dogos, institución social que lucha por los derechos humanos a través del deporte. Hoy, esa misma organización es la encargada de organizar el Mundial de Fútbol IGLFA (International Gay and Lesbian Football Associations), que se disputará en noviembre de 2024 en Argentina. En 2018, por primera vez en la historia, la AFA le demostró su apoyo a Los Dogos, cediéndole el predio de Ezeiza para entrenamientos e indumentaria, lo que convirtió a la casa madre del fútbol argentino en la primera asociación en dar apoyo a un equipo gay a nivel internacional. “Ahora, luchamos por ser reconocidos como equipo de AFA”, cuenta Claudio Blanco, jugador de Los Dogos.

Otras organizaciones, incluida GAPEF, comenzaron a tener convenios con el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) para brindar charlas sobre inclusión sexual en distintos clubes. Pero estas charlas son organizadas por los Departamentos de Género y Diversidad de cada club. Hoy en día, la AFA no tiene este tipo de planes educativos orientados en diversidad e inclusión, y sólo dos clubes de primera tienen un Área de Violencia Género: Vélez y Gimnasia de La Plata.

Mucha gente lucha para que una declaración sobre la sexualidad de un futbolista no sea noticia. O que lo sea, pero para ser celebrado y respetado. La clave, por lo menos en Argentina, parece ser el tiempo. La relación entre homosexualidad y fútbol argentino está apenas naciendo. La AFA es uno de los participantes clave en esta historia y, si bien en 2018 hizo un manual de como conquistar una rusa en el Mundial, hoy en día mantiene gestos con Los Dogos que demuestran interés por promover la actividad. El país avanza de a poco, no sólo como sociedad -en otros deportes como vóley o hockey, por ejemplo, la homosexualidad está más establecida- sino también con leyes sobre identidad de género que marcan un camino. Recibir el Mundial de Fútbol IGLFA en 2024 es una noticia importantísima que le facilitará la decisión a mucha gente. La sociedad está preparada y necesita recibir más personas que puedan expresarse con libertad sin ser juzgadas. Tiempo.

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