Por Nazareno López
A 10 años de ese equipo que maravilló al mundo entero con la hazaña deportiva más grande de la historia del fútbol. De aquel grupo de jugadores descartados por los clubes top que le dio a una ciudad la oportunidad de tocar el cielo. Hoy, el presente del Leicester City es lo contrario, un infierno. En la memoria de Los Foxes quedaron los goles de Jamie Vardy, los quites de N’Golo Kanté y las pizzas de Claudio Ranieri. El Leicester cayó este último fin de semana 4-0 de local ante el Oxford United y su estadía en la League One, tercera categoría del fútbol inglés, parece que será más complicada de lo esperado.

¿Por qué el Leicester City llegó a esta situación?
Varios factores podrían intentar explicar cómo un equipo que compitió durante más de cinco años con el Big Six, que ganó trofeos como la Fa Cup en 2021 y la Community Shield en el mismo año y que estuvo en competiciones europeas hasta no hace más de cuatro años esté en la situación deportiva y financiera en la que se encuentra.

Sin duda hubo un antes y un después tras el accidente en helicóptero del exdueño tailandés del club Vichai Srivaddhanaprabha en octubre del 2018. King Power había comprado el club en agosto del 2010 con Vichai a la cabeza del proyecto por 35 millones de libras. Los resultados no tardaron en llegar. Volvieron a la Premier League en el 2014 tras 10 años de ausencia y se consolidaron como uno de los clubes modelos británicos. Con el fallecimiento de Vichai, el que tomó las riendas del club fue su hijo Aiyawatt Srivaddhanaprabha, que intentó seguir los pasos de su padre aunque sin éxito.
La poca paciencia de la junta directiva con los directores técnicos y desprolijidades en su relación con estos mismos también sirve como motivo para explicar la situación del club. Ranieri fue despedido en febrero del 2017, en plena serie de octavos de final de la Champions League ante Sevilla, tras una temporada irregular en la Premier League. Años más tarde, el entrenador italiano reconoció que la junta del club y sus asistentes técnicos hablaron mal de él a sus espaldas. Brendan Rogers, el otro DT campeón en esa época dorada, también tuvo sus conflictos con la dirigencia. La nula inversión en fichajes y el poco respaldo ante los malos resultados aceleraron su salida de los Foxes tras cuatro años en los cuales el Leicester se acostumbró a jugar en Europa y competir en todos los frentes.

Quizás el factor más importante fue el económico. El Leicester nunca pudo ordenar las cuentas tras la pandemia. Pérdidas de hasta 375 millones de libras, sanciones administrativas impuestas por la EFL y los últimos descensos provocaron un agujero monetario en el club inglés, al punto de que King Power ha anunciado en agosto de este año que Leicester City, luego de 16 años, a la venta. Los tailandeses fijaron una suma de 200 millones de libras, en un paquete que incluye al Leicester City, su equipo femenino, el King Power Stadium y su centro de entrenamiento Seagrave, inaugurado en 2020 y valorado en 121 millones de libras, así como el OH Leuven, el otro equipo de los tailandeses que sirvió como captador de talento jóven para Los Foxes.

La actualidad del equipo no es la mejor. Tras 5 partidos de liga, los dirigidos por Russell Martin han sumado tan solo 5 puntos y se acercan al sótano de la tabla. Mientras tanto, en el plano nacional la cosa va de mal en peor. Aunque la Fa Cup recién sumará a los equipos de tercera en noviembre y el Football League Trophy aún no comenzó, ya el Leicester tuvo acción en la Copa de la Liga y fueron eliminados por el Ipswich Town en segunda ronda.

Todo parece indicar que uno de los equipos más carismáticos y que fue protagonista de una de las páginas más recordadas del fútbol mundial se quedará por mucho tiempo en las profundidades del ascenso inglés.





