Ledesma y Escobar, el clásico rosarino se vive desde la cuna

Por Pedro Pulcinelli

Jeremías Ledesma, arquero formado en Rosario Central y Franco Escobar, defensor de Newell´s Old Boys desde las infantiles, participaron de la conferencia de prensa previo al clásico de la ciudad de Rosario en el que serán titulares este domingo a las 14:45 en el Gigante de Arroyito por la fecha 8 del torneo Clausura. La idea del encuentro, fundamentalmente, fue promover un mensaje de convivencia y paz ante la sensibilidad que rodea a la ciudad.

Sobre la importancia del cruce, el arquero del equipo canalla lo calificó como un enfrentamiento que otorga una “estrella imaginaria” por lo que representa a la ciudad. Al defensor del rojinegro se le consultó  por las estadísticas recientes que favorecen al club de Arroyito, y respondió: “Lo que pasó ya pasó, no se puede cambiar. Estamos presentes aquí y en el ahora”. Ambos jugadores coincidieron en que durante esta semana prefirieron aislarse en una “burbuja” y evitar lugares de mayor exposición como los supermercados y bares, para alejarse de la “locura” que se vive en las calles rosarinas.

Sobre lo deportivo, Ledesma destacó la vigencia del delantero Marco Ruben, definiéndolo como un “animal” con una calidad intacta a pesar de tener 40 años. Al mismo tiempo, manifestó su respaldo y el del plantel al entrenador Jorge Almirón, cuestionado por los hinchas, asegurando que el grupo no necesita un triunfo para validar su confianza. “Se lo demostramos todos los días en Arroyo Seco (lugar donde Central tiene un predio y realiza sus entrenamientos) cuando entrenamos que tiene nuestro apoyo”, declaró. Del otro lado, Escobar advirtió sobre las jerarquías que tiene el rival, como Ángel Di María o Jamilton Campaz: “Hay jugadores que les das un metro y te pueden definir un partido”.

Finalmente,los referentes de ambos equipos enfatizaron en el límite del respeto social, donde el arquero sentenció que es una “locura imperdonable” que alguien pierda la vida o termine en un hospital por un resultado deportivo. El defensor coincidió y remarcó que el marcador no representa el fin del mundo y que las cargadas deben limitarse estrictamente al folclore. La jornada cerró con un gesto de unidad entre ambos jugadores, reafirmando bajo un apretón de manos que son “rivales, no enemigos”.

Más notas