Y llegó la despedida, pero quedará el amor

Por Celeste Benítez

Lionel Messi nunca dudó, siempre tuvo en claro que quería jugar con Argentina y lo consiguió.

A través de una carta escrita a puño y letra, el Diez se despidió de aquella camiseta celeste y blanca que representó con orgullo y devoción durante veinte años. Fue en el mediodía del último día de agosto, un mes que suele ser eterno y que de ahora en adelante será recordado como el día en el que Messi anunció su retiro del seleccionado argentino.

“Fue una decisión que dolió у duele en el alma pero entiendo que es el momento”, expresó el rosarino en aquel escrito. La reciente pérdida de su padre, Jorge Messi, fue lo que lo terminó de convencer de poner el punto cúlmine. Aunque en realidad el final del camino empezó hace casi un mes, dos días después de la final de la Copa del Mundo, cuando el capitán, con una lapicera dorada de trazo negro, depositó su despedida con palabras sentidas, en tres papeles rayados, que antes fueron parte de un cuaderno de notas. 

Fiel a su estilo, eligió una forma sencilla y cálida de finalizar toda una vida con la camiseta celeste y blanca. Una que comenzó con aquel joven rosarino de dieciocho años, con mirada seria y pelo largo que debutó con la selección mayor el 27 de agosto de 2005 en el segundo tiempo de un partido amistoso ante Hungría. Al igual que su ídolo, Diego Armando Maradona. Aunque con la diferencia de que fue un debut con sabor amargo, que solo duró unos pocos segundos, ya que fue expulsado por un forcejeo mutuo. Aún así, eso no lo frenó y tan solo fue el inicio de una historia llena de triunfos, derrotas, amor y pasión. “Quiero terminar mi carrera y haber ganado algo con la selección argentina y si no haberlo intentado todas las veces posibles”, afirmó en una entrevista previo a la Copa América 2019.

Para él siempre fue su gran objetivo y anhelo. Nunca se dio por vencido, ni en el momento en el que las cosas no se le daban, como cuando el equipo perdió tres finales consecutivas y en un contexto de tristeza y desolación comentó que la selección se había terminado para él. Ante tal declaración sus seguidores fueron al Obelisco, ese punto neurálgico de protestas y festejos, para pedir por la vuelta de su querido Diez. Para la alegría de los argentinos, esa inesperada retirada fue pasajera y el capitán volvió usar la número diez el 1 de septiembre de la mano del gol. Desde ahí en adelante comenzó a obtener los logros que tanto había esperado, como las Copas América de 2019 y 2024 y el tan ansiado triunfo en el Mundial de Qatar 2022. La imagen de él junto al trofeo más importante del fútbol quedará inmortalizada para toda la eternidad.

“Tropezar, volver a levantarse, intentarlo otra vez y luchar por sus sueños. Porque eso es la vida”, expresó Messi con una voz en off en su video de despedida. Una recopilación de los instantes más destacables del rosarino con Argentina, que reflejó las alegrías y tristezas que atravesó en cada partido. “Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección”, aseguró en las últimas líneas de la carta de papel.

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