Victoria contra Djokovic, drives y saques: cosas de Delpo y Tirante

Por Francisco Quartino

7 de agosto de 2016. Juegos Olímpicos de Río. Juan Martín del Potro, que volvía luego de una operación de muñeca, elimina a Novak Djokovic, con más de 40 tiros ganadores y sin que el número 1 del mundo le quiebre su servicio. Argentina tuvo que esperar 10 años para que uno de los suyos vuelva a ganarle a Nole, que llevaba una racha de 22 victorias ante tenistas nacionales. Esta vez en Cincinnati, Thiago Agustín Tirante, quien tiene a Delpo como ídolo, le ganó por 2-6; 6-4 y 6-4, también con 40 winners y uno de 193 km/h, el más rápido de la temporada en torneos Másters 1000.

A pesar de que escribió su nombre en los libros de historia luego de haberse convertido en el cuarto argentino en ganarle al serbio, sus declaraciones post partido se enfocaron en lo humano y en cómo se siente más allá de los resultados: “Hay muchas personas enfermas, y muchas veces uno cuando está en la cancha y no le está saliendo lo que quiere, pone mala cara y está de mal humor. Decirte a vos mismo ‘che, estoy en París, estoy jugando los mejores torneos del mundo, nos dan todo y hay gente que no tiene para comer’; si lo ves desde ese lado, en algún momento debés ser feliz por lo que estás haciendo. Quizás hay que alejarse de la visión del tenista, del querer, querer y querer, y verlo más del lado de que con lo que uno tiene es feliz. Pasarla bien, disfrutar y estar presente en el momento es súper gratificante”.

El platense, que ocupa el puesto 50 del ránking ATP, no es un cualquiera en el deporte: a los 18 terminó el año siendo número 1 del mundo en juniors. Ese 2019 había comenzado en el puesto 140 y terminó en lo más alto luego de ganar tres torneos consecutivos: en Mérida, Bradenton y el Orange Bowl. Era entrenado por sus dos tías: Vanesa, quien lo acompañó en muchos viajes, y Valeria, que estuvo junto a él desde que empezó a jugar al tenis. Saltó al profesionalismo en 2020, con el drive y su saque como sus virtudes marcadas, y el revés como punto a mejorar.

A pesar de esto, Thiago siempre se mostró tranquilo y sabiendo que no tenía nada asegurado: “No creo que por haber tenido un ránking específico voy a llegar a tener una gran carrera profesional. Me gusta mentalizarme en ir partido a partido y dejar que las cosas vayan sucediendo”, razonó en una entrevista con Clarín en 2020. Además, a pesar de no pensar mucho a largo plazo, aclaró que estaba muy entusiasmado por jugar la Copa Davis: “Es algo único, es diferente a todos los otros torneos. No solamente es jugar por vos y tus compañeros, sino también por tu país, y eso me encanta”.

Y, a pesar de que fue con un sabor amargo, lo logró. Tirante fue parte del equipo argentino que jugó ante Corea del Sur en Busán por la primera ronda de los Qualifiers de 2026, el 7 y 8 de febrero, resignando así jugar el ATP 250 de Buenos Aires para representar al país en el otro lado del mundo. El combinado nacional perdió 3-2 la serie y Thiago jugó dos de los cuatro partidos de singles: ganó ante Hyeong Chung por 2-6; 7-5 y 7-6 y perdió ante Swon Woo Kwon por 6-4; 4-6 y 3-6.

La evolución durante el 2026 del tenista de 25 años fue notoria: irrumpió definitivamente en la escena luego de ganarle a Djokovic, ser el primer argentino en llegar a cuartos de final de un Másters 1000 en los últimos 8 años y llegó al top 50 del ránking ATP, para quedarse. Mejoró el revés, su principal debilidad, y logró perfeccionar aún más sus dos virtudes: el saque y el drive, en busca de hacerlos igual que su ídolo: Juan Martín del Potro.

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