Julieta Lema: ”Llegue a Boca sabiendo que tenía un equipazo”

Por Valentina Quinteros

Llegar a Boca representa un desafío para cualquier futbolista. La historia del club, la exigencia deportiva y el acompañamiento para las jugadoras del plantel femenino. Vestir la camiseta azul y oro también implica competir por objetivos colectivos y adaptarse a una institución con una identidad propia.

Julieta Lema, delantera de 26 años, llegó al Xeneize el 28 de  julio, después de recorrer distintos equipos y sumar experiencias en el fútbol de Paraguay, Francia y México. En Argentina pasó por Estudiantes De La Plata  en 2018  y  Newell ‘s en 2024. Ese recorrido le permitió conocer diferentes formas de trabajar y, desde su llegada al equipo, encontró un entorno que destaca por sus condiciones de preparación y profesionalismo

-Después de jugar en diferentes países, ¿qué diferencias encontrás en la preparación, la competencia y las exigencias del fútbol femenino argentino respecto de las ligas en las que estuviste?

-Pasé por Paraguay, Francia y México. También estuve en Argentina, en Estudiantes, en Newells y ahora en Boca. Creo que Boca tiene un complejo muy completo. El profesionalismo que vivimos en el día a día, más allá del entrenamiento, es excelente.

La experiencia de Julieta permite conocer una parte del funcionamiento del fútbol femenino del club desde la perspectiva de una de sus protagonistas. Su mirada no se concentra únicamente en los resultados, sino también en el contexto en el que se prepara el plantel para competir. En una institución con una identidad deportiva marcada, el desafío es sostener las exigencias de la competencia y, al mismo tiempo, construir un equipo capaz de responder a sus objetivos. También más allá de los resultados, las condiciones de trabajo y la preparación cotidiana son aspectos que influyen en la experiencia de las jugadoras y en la construcción de un equipo competitivo.

-Llegaste desde el fútbol mexicano con el objetivo de salir campeona. ¿Cómo se transforma esa meta individual en un objetivo colectivo cuando empezás a compartir el día a día con un plantel que tiene su propia historia y sus propias referentes?

–Una como jugadora siempre aspira a salir campeona, porque creo que es por lo que cada una se motiva. La verdad es que llegué a Boca sabiendo que tenía un equipazo, con muchas ganas de sumar. Creo que los objetivos individuales de todas también hacen al colectivo. La competencia es muy sana y se trabaja muy bien en el día a día.

La búsqueda de un título más es la motivación que comparte junto a sus compañeras. En ese proceso, cada futbolista aporta sus características y trabaja para ganarse un lugar, mientras el cuerpo técnico busca las alternativas necesarias para afrontar los diferentes desafíos de la temporada.

-¿Cómo es la competencia interna entre las delanteras de Boca? ¿De qué manera se complementan las distintas características de las jugadoras para encontrar soluciones cuando los partidos se cierran?

-Cada una tiene su estilo para jugar. Yo creo que cada una sabe cuáles son sus puntos fuertes y, en este último tiempo, pude salir un poco más del área y hacer doble nueve con Agus Nos entendimos mucho la una a la otra.

-En un campeonato largo, hay momentos en los que el equipo no consigue los resultados esperados. ¿Cómo se trabaja puertas adentro para que esos partidos no afecten la confianza del plantel?

-Es un campeonato largo y creo que, al ser futbolistas, todas sabemos cómo manejar esos momentos. Fuimos de menor a mayor y ya sabemos a lo que jugamos. También sabemos cómo manejar los tiempos del partido: cuándo vamos ganando, cuándo vamos perdiendo, cuándo tenemos que buscar un resultado y cuándo debemos cuidarlo. Creo que estamos encontrando esa comodidad.

Para la delantera adaptarse a cada partido es lo que destaca sobre el crecimiento del equipo, ya que no solo dependen de una táctica, sino también en saber responder física y mentalmente a la hora de cada partido.

-Llegaron al Superclásico después de una seguidilla de partidos importantes. ¿Qué cambió en el equipo durante el torneo para poder competir de igual a igual con los rivales que pelean arriba?

-Jugamos con mucha confianza. El equipo trabajó toda la semana sabiendo que ese partido lo iba a ganar y que esos tres puntos iban a ser para Boca. Si tengo que decir algo que cambió, no es nada en particular, porque veníamos con mucha confianza, jugando bien y sabiendo a lo que jugábamos. Creo que lo encaramos de esa forma.

La preparación previa fue importante para afrontar un partido que tiene un significado especial para el club y sus hinchas. Sin embargo, la delantera considera que el rendimiento no respondió a una manera de juego, sino a una confianza que el equipo ya venía construyendo durante el campeonato.

—¿Sentís que el equipo ya encontró una identidad de juego o todavía están en una etapa de construcción?

-Yo creo que el equipo ya encontró la forma de jugar, la forma de manejar los momentos y de encontrar esa comodidad que a veces se pierde por circunstancias del partido, pero el equipo está totalmente preparado para recuperarla.

Esa confianza también se puso a prueba en el Superclásico frente a River. En el partido que se disputó en el River Camp, la delantera convirtió de cabeza después de una jugada colectiva que comenzó con una serie de centros y terminó con la asistencia de Celeste Dos Santos. El gol tuvo un valor especial por el contexto en el que se hizo. Para una futbolista que acababa de incorporarse al club, convertir en un partido de esas características significó formar parte de una historia que trasciende el resultado. La importancia del partido también se relaciona con el vínculo entre Boca y sus hinchas, que acompañan al equipo y esperan que las jugadoras estén a la altura de la camiseta.

-¿Qué lugar ocupa este Superclásico en tu carrera hasta ahora y qué significa haber podido dejar tu huella en un partido tan importante para el hincha de Boca?

-El Superclásico pasa a ser uno de los partidos más importantes que tenemos con Boca. Ojalá que tengamos muchos más de ese estilo. Estoy muy agradecida con el hincha de Boca porque recibí mucho cariño antes y después del Superclásico, así que la verdad es que estoy muy contenta de haber sido parte de esa historia.

En Boca, su objetivo es aportar al plantel y trabajar para conseguir un título. La experiencia acumulada no elimina el proceso de adaptación ya que cada institución tiene su dinámica y cada grupo necesita construir sus propias sociedades dentro de la cancha. La experiencia de Lema no se limita solamente a su recorrido como futbolista. Durante su carrera también tuvo la posibilidad de acercarse al fútbol desde otro lugar: el de la formación. En Francia fue parte del cargo de las categorías Sub-10 y Sub-12, y también una experiencia en City Bell, donde había comenzado a jugar. Ese paso le permitió conocer el trabajo con las más chicas y acompañar sus primeros aprendizajes dentro de la actividad.

-También tuviste una experiencia vinculada a la dirección técnica. ¿Cómo influye haber mirado el fútbol desde ese otro lugar en tu manera de interpretar los partidos y entender las decisiones de una entrenadora?

-Era un trabajo más pedagógico, de enseñarles conceptos a las chicas que son el futuro del fútbol femenino. En ese momento no pensaba tanto en lo táctico, pero quizás más adelante pueda volver a hacerlo.

Ese recorrido le permitió sumar otra mirada sobre el deporte y conocer la importancia de la formación desde edades tempranas. Aunque hoy su presente está enfocado en competir y aportar al plantel de Boca, la experiencia como entrenadora también forma parte de su camino dentro del fútbol.

 

Más notas