Por Jazmín Macoretta y Thiago N. Etchegaray
La nadadora Cecilia Dieleke y el gimnasta Benjamín Fernández de Landa fueron elegidos por el Comité Olímpico Argentino (COA) para llevar la bandera nacional en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026. La designación los puso frente a una experiencia que trasciende sus disciplinas y los invitó a representar a sus compañeros en una de los momentos más significativos de la competencia.
El equipo argentino cuenta con 42 deportistas que participarán en 16 de las 25 disciplinas que componen el programa deportivo, con representantes en atletismo, básquet 3×3, ciclismo, ecuestre, esgrima, futsal, gimnasia artística, judo, natación, remo coastal, rugby, skateboarding, tenis de mesa, vela, voleibol de playa y wushu.
Para Dieleke, la noticia tuvo un significado especial por su vínculo con los sueños que tenía desde chica. La nadadora rememora aquel momento al hablar de la elección: “Estaba muy emocionada y pensé en cuando era chica y soñaba con ir a un torneo internacional”. El recuerdo de sus primeros objetivos deportivos aparece así ligado a una nueva experiencia, esta vez desde un lugar distinto al que ocupa habitualmente como competidora.
La joven deportista entiende que la elección no la ubica por encima de sus compañeros, sino que representa un reconocimiento que podría haber recibido cualquiera de los integrantes del equipo. “Siento que ser elegida es un honor, porque la realidad es que todos los que vamos a estos juegos nos merecemos eso, así que voy a llevarla con orgullo y sin presión”, expresó.

Esa forma de vivir la designación también se refleja en el mensaje que le dejaría a la niña que comenzó a nadar sin saber hasta dónde podía llegar. Lejos de centrarse en los resultados, elige hablar de las experiencias que forman parte del recorrido de un deportista. “Le diría que todo lo que le pase y lo que sienta es parte del camino y que todos sus sueños se van a cumplir con esfuerzo”, sostuvo.
En el caso de Fernández de Landa, la elección también estuvo acompañada por una emoción que, según cuenta, necesitó tiempo para comprender. “Cuando me dijeron que iba a ser abanderado fue algo muy emocionante para mí. Al principio me costó dimensionar lo que significaba, porque es una responsabilidad enorme y un orgullo muy grande”, señaló.
Para el gimnasta, representar a la Argentina implica mucho más que participar de una competencia internacional. La posibilidad de llevar la bandera también lo conecta con los jóvenes que sueñan con llegar a una instancia similar y con el ejemplo que puede transmitir desde su lugar como deportista. “Para mí no se trata solamente de ganar una medalla, sino también de dar lo mejor de mí, representar los valores del deporte y sentir que estoy haciendo algo importante por mi país”, afirmó.
Su mirada sobre el deporte también incluye un objetivo que va más allá de su carrera personal: ayudar a que la gimnasia artística sea más conocida en la Argentina y que otros chicos se animen a poder practicarla. Entre sus aspiraciones está convertirse en campeón olímpico, un sueño que encuentra en Dakar una oportunidad para continuar creciendo y adquirir experiencia para lograr su objetivo en un futuro.

La experiencia de los Juegos también significa compartir días con deportistas de otros países y conocer otras realidades. Más allá de lo que suceda en la pileta, Dieleke espera que ese intercambio sea una parte importante de su viaje a Senegal. “Me gustaría disfrutar mucho el torneo con mi compañero y también relacionarme con nadadores y nadadoras de otros países”, cuenta.
Aunque sus recorridos son diferentes, ambos coinciden en el valor de representar al país en una instancia que recordarán durante sus carreras. Este 31 de octubre, se realizó la ceremonia inaugural de Dakar 2026, Dieleke y Fernández de Landa llevaron la bandera argentina frente a los deportistas de las distintas delegaciones. Fue un momento especial para los dos jóvenes, que asumieron ese lugar con el orgullo de representar a sus compañeros y a la Argentina.





