Por Jacinta Pérez Berch
“Ser deportista en Argentina es un milagro”, declaró Ivo Dargoltz, tras ganar la medalla de bronce en judo. Esta frase sintetiza el reclamo que se viene repitiendo desde el inicio de los Suramericanos. Las dificultades económicas que enfrentan los deportistas para sostener carreras de alto rendimiento y la discusión sobre si el respaldo estatal alcanza para cubrir esas necesidades.
El Ente Nacional de Alto rendimiento deportivo (ENARD), creado en 2009, es una entidad pública no estatal, sin fines de lucro. Su tarea es gestionar la plata para que los deportistas argentinos puedan entrenar, viajar y competir en alto rendimiento. ¿Cuál es el problema? desde su creación era financiado a través de lo recaudado del impuesto del 1% aplicado sobre las facturas de telefonía celular. En 2017, durante el gobierno de Mauricio Macri, esa ley fue modificada y el presupuesto pasó a depender exclusivamente del presupuesto estatal nacional. Esto generó que el financiamiento al deporte bajara considerablemente, además, desde ese momento ningún gobierno lo tuvo como prioridad.
Actualmente el sostén hacia los deportistas y los entrenadores es a través de un sistema de becas deportivas que ofrece el ENARD y la Subsecretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación con el propósito de acompañar su preparación. Este sistema tiene distintas categorías, cuyos montos varían según el nivel de competencia, los resultados obtenidos y la proyección. El importe va desde algo más de 360 mil pesos mensuales para jóvenes talentos hasta cerca del millón ochocientos para deportistas que integran la máxima categoría del sistema, reservada para medallistas olímpicos, paralímpicos y mundiales.
Además, no todos los deportistas reciben este incentivo económico. La entidad tiene un reglamento y persigue la excelencia: el piso es una proyección de medalla panamericana. de no poder aspirar a un logro como este automáticamente quedas afuera del sistema de becas. En 2026 se registró el segundo año con menos becas asignadas desde 2010, año en que comenzó el funcionamiento de la entidad; 2014 fue el año en que más becas se entregaron con un total de 2858.
Otro problema que se les presenta a los deportistas es que es inviable financiar todas las competencias de todos los deportes, por ende hay que elegir a qué se le destina la plata. Las federaciones presentan junto al listado de atletas una serie de requerimientos para el año, qué competencias quieren afrontar a nivel nacional e internacional, en qué lugares se disputan, si tienen un Mundial, un Panamericano o Sudamericano.
Sobre todas estas cuestiones, desde el ENARD evalúan cuáles son las posibilidades que tienen en función de los recursos; las que no se pueden financiar quedan fuera del respaldo oficial y le corresponde a cada federación resolverlo. En consecuencia, no compiten al nivel necesario las veces que deberían hacerlo para sostenerse en el alto rendimiento por lo que esto puede dejarlos fuera de las becas.
Argentina se encuentra en el décimo puesto del ranking de tasa de inversión en Latinoamérica, con un monto de entre 14 y 30 millones de dólares y está por detrás de países como: Brasil, Colombia, México, Chile, Panamá, Ecuador, Rep. Dominicana, Puerto Rico y Cuba. Brasil, que terminó primero en el medallero, invierte 800 millones de dólares en el deporte, esto quiere decir que es 27 veces más grande que el de Argentina.
¿Qué pasaría si se le diera la importancia y el apoyo que realmente merece? ¿Hasta dónde podrían llegar nuestros deportistas si no tuvieran que dividir su tiempo entre el entrenamiento, el estudio y el trabajo, y pudieran dedicarse de lleno a competir y prepararse?





