Por Luca Bertoni
Ahora sí empezó la Copa del Mundo. Si bien nunca se debe subestimar la fase de grupos, la realidad es que por la jerarquía de los rivales se intuía que Argentina iba a clasificar primero, incluso dándose el lugar a algún traspié. Ahora ya no, el tiempo de equivocarse ya pasó, hoy cualquier error te deja afuera del Mundial. Mañana arranca una nueva etapa para la Scaloneta: ganar o volverse a casa.
El primer paso es Cabo Verde. Una selección menor, un país con poco más de 500 mil habitantes que está realizando su primera participación en una Copa del Mundo. Sin embargo, no debe ser subestimada: en la primera jornada empató con España, una de las candidatas; hizo lo propio con Uruguay, con situaciones para incluso ganarlo, e igualó con Arabia Saudita en la última fecha, en la que fue ampliamente superior y merecía la victoria. “Por algo está donde está, hay que respetarlo”, declaró Nicolás Otamendi tras el triunfo ante Jordania.
Las variantes de la selección
Luego de cerrar la fase de grupos con puntaje ideal, gracias al 3-1 ante el seleccionado árabe, el cuerpo técnico llegó a una conclusión que tranquiliza: los suplentes están a la altura. Si bien el rendimiento del equipo se debe analizar en base al rival –que obtuvo 0 de los 9 puntos posibles-, el equipo mostró un buen funcionamiento a pesar de los altibajos. Con una disposición táctica inesperada, poniendo a Palacios de 4, la Albiceleste pudo derrotar a su rival y ganar el partido con autoridad.
Senesi fue otro de los habituales suplentes que tuvo una buena actuación. Se lo vio muy firme en la marca y con buena salida desde abajo, aspecto muy importante teniendo en cuenta que el titular, Lisandro Martínez, se destaca en este aspecto. Incluso se lo vio muy conforme a Scaloni, felicitándolo desde el banco de suplentes reiteradas veces.
También quedó aclarada una pregunta recurrente en las conferencias de prensa: Lautaro y Julián van a jugar juntos solo cuando Messi no esté disponible. El doble 9 funciona cuando el capitán no esté en la cancha, sino uno solo tendrá lugar de arranque.
El XI que planea Scaloni
“El único jugador que no está disponible es el Cuti, esperemos recuperarlo. El resto está disponible”, dijo el DT argentino post partido con Jordania. Sin embargo, a 24 hs. del partido ante los africanos, la situación pareciera aclararse, el central surgido de Belgrano lleva tres días consecutivos entrenando a la par de los compañeros y todo parece indicar que irá desde el arranque.
En cuanto al ataque, Scaloni se inclinaría por mantener como titular a Lautaro Martínez, que llega en mejor forma física y con más rodaje. Julián Álvarez aún no está en su mejor forma, pero si está disponible para jugar en caso que sea necesario.
La mayor duda del cuerpo técnico, impensada hasta hace unas semanas, es el buen rendimiento de Facundo Medina, que dio lugar a que se replanteen quien debe ser el titular por el lateral izquierdo en el partido ante Cabo Verde. Impensado, porque el único jugador en dicha posición natural es Nicolás Tagliafico, que además ha sido parte de este ciclo desde el comienzo. Lo definirá en las próximas horas.
La clave del partido
Cabo Verde ha mostrado ser un rival difícil de vencer. Tiene un arquero firme que ha estado a la altura a lo largo de toda la fase de grupos, despliega un planteo que junta líneas a la hora de defender y son rápidos para salir de contra. Además, optimizaron al 100 por ciento los errores del rival, como quedó demostrado en los dos goles frente a Uruguay. Para un equipo al que le gusta salir jugando limpio desde abajo, como lo es Argentina, será fundamental estar finos en la salida y no cometer errores no forzados que pongan en riesgo la integridad del arco de Emiliano Martínez.
En el primer partido, Lisandro Martínez estuvo impreciso en algunos pases en la zona de construcción del juego. Es tarea fundamental del zaguero que estas fallas no sucedan para que los delanteros caboverdianos eviten sacar provecho, como en el segundo gol a Uruguay, en el cual, la defensa charrúa, comete un error grosero entre el arquero y el segundo central.
Argentina es una selección aceitada que sabe a lo que juega. Tiene sus ideas claras, los jugadores se conocen y confían en el compañero. Buscan asociarse, juntar pases y atacar cuando la jugada lo pide. No verticaliza tanto como en 2022. No tiene apuro por ponerse de frente al arco. Y el combinado africano busca el error en la desesperación del rival. Con no darle huecos y esperar cerrado. Es tarea de todo el equipo tener la paciencia necesaria para encontrar el momento justo, y no querer hacer el tercer gol antes que el primero. Y si las cosas no se dan, tiene su as bajo la manga: Lionel Messi, que con una pincelada mágica puede romper el resultado en cualquier momento.




