Por Simón Cano Paetz
Si de revelaciones futbolísticas hablamos, sería muy complicado no nombrar a la actual selección de Cabo Verde que pasó la fase de grupos del Mundial con 14 de sus 26 jugadores nacidos en el exterior y sólo por detrás de España, pero más importante aún por delante de Uruguay. Más allá de lo que pase en la siguiente ronda vs Argentina, actual campeón de la competencia, es un hecho histórico para un país que participa por primera vez y además es el segundo más pequeño en cuanto a superficie.
Como mencioné anteriormente, más del 50% del plantel es nacido fuera de la nación, el caso predominante está en Países Bajos, Jamiro Monteiro, Garry Rodrigues, Deroy Duarte, Laros Duarte, Sidny Lopes Cabral y Dailon Livramento son oriundos de allí. En suelo galo nacieron jugadores como Logan Costa, Steven Moreira y Willy Semedo, mientras que en Portugal Wagner Pina, Telmo Arcanjo y Hélio Varela. Por su parte, Roberto “Pico” Lopes lo hizo en Irlanda y, CJ dos Santos en Estados Unidos.
Los motivos de emigración desde Cabo Verde hacia el mundo son diversos, pero comenzaron en 1867, cuando debido a la abolición de la exclavitud las islas perdieron su principal fuente de comercio, ya que la corona portuguesa dejó de darle importancia al territorio. Hacia mediados del siglo XX, las hambrunas fueron causadas por un largo período sin lluvias, a lo que se le sumó el final de la Segunda Guerra Mundial, la dictadura portuguesa y la influencia negativa del modelo colonial. La República se sumergió en uno de los peores períodos de su historia, pero la miseria sirvió como propulsor para los africanos, que tras una revolución pacífica, debido a que el derrocamiento de los lusos se libró principalmente en Guinea-Bisáu, se unió en 1986 a la FIFA y debutó por eliminatorias en 2003.




