sábado, junio 22, 2024

Francia, el Mundial de la conquista

Por Federico Bajo

La Selección argentina femenina de fútbol tuvo la mejor actuación mundialista de su historia pese a quedar eliminada en fase de grupos. Sin embargo, el conjunto nacional también logró otra hazaña más importante y duradera. Francia 2019 resultó vital para consolidar la visibilidad de un reclamo que se hizo público en la Copa América 2018 y se fortaleció de la mano de Macarena Sánchez a principios de este año.

Desde el diario inglés The Guardian hasta El País español difundieron lo que padecieron las futbolistas argentinas para llegar a este presente. El mundo ahora sabe del abandono por parte de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) del que fue víctima el seleccionado argentino que estuvo 722 días sin jugar un partido entre 2015 y 2017.

Las jugadoras de la Selección pelearon mucho tiempo para poder estar en el Mundial y, aunque la experiencia duró poco, ellas la supieron aprovechar al máximo. Si hay algo que sobró en los 3 partidos de la Copa del Mundo fue la épica, la emoción y la identificación que representó ver jugar a las dirigidas por Carlos Borrello, que quizá no fueron vistosas por la calidad de rivales a los que se enfrentaron, pero nunca renunciaron a la entrega. Podría decirse que su juego tuvo una característica que resume el presente de las mujeres en el país: la lucha. Ya lo dijo Estefanía Banini, la capitana y principal figura del equipo: “Pudimos reflejar esa lucha que está haciendo la mujer argentina por la igualdad”.

La histórica participación del seleccionado se dio en un contexto en el cual el fútbol femenino venía ganando lugar en los medios de comunicación y la sociedad, en gran parte gracias al movimiento feminista #NiUnaMenos que comenzó en 2015, desde el repechaje ante Panamá, para clasificar a Francia 2019, que se jugó en la cancha de Arsenal con 11.500 hinchas en las tribunas. Los 7,7 puntos de rating, es decir alrededor de 770 mil telespectadores entre Capital y el Gran Buenos Aires, que alcanzó el encuentro ante Escocia y la imagen que circuló en redes sociales de un grupo de hombres parados frente a una vidriera en Florida y Sarmiento observando el final del partido, evidencian el impacto que generó el Mundial.

Posiblemente el fútbol femenino en Argentina no volverá a ser igual después de Francia 2019. Las niñas de todo el país que juegan a la pelota y sueñan con dedicarse a eso alguna vez, ya no tendrán que imaginarse cómo son las jugadoras de la Selección argentina, porque ahora las ven. Florencia Bonsegundo, Vanina Correa y Agustina Barroso, por mencionar algunas, son reconocidas: salen en la tele, tienen voz, y sus caras resultan familiares.

De todos modos aún queda mucho por hacer. La profesionalización anunciada en marzo por la AFA fue el símbolo del inicio de una nueva etapa. La Copa del Mundo se fue muy rápido y demostró que la brecha con las potencias todavía es muy grande, pero el Mundial, más que un éxito deportivo, fue una gran conquista.

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