Home Blog Page 44

Frank Kudelka: El maestro que intenta formar campeones con mentes brillantes

Por Lourdes Castaño y Guadalupe Weimann

Los ojos son el espejo del alma, son el protagonista más sincero de una persona. Por eso cuando miras sus ojos verdes descubrís a través de su reflejo la emoción genuina de felicidad que transmiten al recordar su niñez.

Atesora a través del brillo que emana las pupilas, momentos de alegría, que se dejan ver con un sentimiento de nostalgia imposible de ocultar. En el relato su nariz se invade por el olor a pasto mojado después de las tormentas en el campo, sus oídos por el sonido de los animales, las calles desiertas o la montaña, en que vivió ese niño de Freyre, un pueblo de Córdoba con tan solo 7000 habitantes. Su memoria trae fotos de esos momentos, que aparecen como canciones olvidadas que de repente vuelven a sonar, evocando en su mente el pequeño que pisaba el pasto húmedo, sintiendo el roció en sus pies, el sol naciente bajo las sierras cordobesas que pintan en mil colores el cielo. Una sensación de libertad, de paz, donde la calidez humana y la bondad recorren los caminos.

La retina desprende y desnuda al alma del protagonista, dejando ver el contraste de la vida. La obra que se construye con luces y sombras, donde los momentos de felicidad, crecimiento y éxito, no fueron un regalo. Son la recompensa al esfuerzo.

Un llamado que cambia la vida por completo, el primero de alegría porque la voz del otro lado del teléfono lo conectaba con la oportunidad de ser futbolista profesional, a uno que lo sacó de la zona de confort y lo transformó en quien es hoy en día, su sueño se desvaneció por el Servicio Militar Obligatorio. Dejando atrás su club, 9 de Julio Olímpico, para recordar desde la tristeza las frías y ventosas noches, las islas donde millones de soldados defendieron un pedazo de tierra como suyo, lejos de casa y con el miedo de tener que enlistarse, honra en su rostro a los jóvenes valientes que lucharon.

Así es como Frank Darío Kudelka se recuerda, hoy a sus 64 años de edad. Él vivió en un mundo donde la palabra no lo atravesó constantemente, lo que lo llevó a luchar de manera efusiva por poder pertenecer. Cumplir el sueño de querer ser técnico no era fácil, sin haber debutado en Primera División, pero la vocación y la pasión, sumado a la pedagogía de ser profesor de educación física le dieron el impulso para poder lograrlo. Caprichoso y terco como buena persona regida por el signo tauro, nació el 12 de mayo de 1961, estas características hacen que su madre hasta el día de hoy lo llame para retarlo.

Una historia silenciosa, sin una hoja de ruta marcada pero con el afán por estar ligado al mundo del fútbol, que nunca cesó. Un deseo, el de ser parte de esa energía, de ese ritual que une a millones de personas, hicieron que nunca baje los brazos, si bien no tenía un apellido conocido en ese mundo loco, su sacrificio lo llevarían a lo más grande.

“Cada caída siempre es una pausa, nunca un final”, es la frase que suele repetir, una historia donde la vocación es más fuerte que la experiencia. Su pasión por el juego, hicieron que en 1987 pase a estar al frente de aquel club de su pueblo donde de pequeño hacía goles, ganando dos títulos en la cuarta división.

Frank no busca aplausos, no usa la voz para gritar en cámara. Entiende que fue gracias al esfuerzo que llegó a ser quien es, se enfoca en el desarrollo a largo plazo. Le da mucha importancia a la identidad, a la formación de jugadores y a la construcción de proyectos sólidos, conformando planteles competitivos, como es el caso de Huracán, donde dirige actualmente, y logró a través de trabajo silencioso construir un equipo protagonista.

Una historia que confirma que no existen sueños que el esfuerzo no permita alcanzar.

La nutrición en el fútbol, el caso San Lorenzo y lo que (no) se ve en las redes

Por Celeste Benítez

Jonas Rodríguez, categoría 2008, se desempeña como arquero en la reserva de San Lorenzo de Almagro. En pleno auge de la exposición y de las constantes trivialidades que se generan en las redes sociales, el 12 de agosto compartió un video a través de su cuenta de TikTok, en el que mostró su rutina como jugador y reveló las comidas, ejercicios y actividades que tiene en el club.

Lo que en un principio comenzó como un inocente contenido multimedia de Rodríguez desencadenó una ola de indignación y preocupación. Los fragmentos del video retrataban una jornada en la pensión del club y mostraban las cuatro ingestas que les entregaban a los chicos, tales como el desayuno, almuerzo, merienda y la cena, conformados por: café con leche, queso, pan, ensaladas, pan de carne, arroz, chocolatada, ravioles y tortilla de papa. Lejos de incorporar alimentos con valor nutricional, las imágenes expusieron cafeína, azúcar y harinas procesadas, además de la nula variedad en el plan de comidas.

El miércoles 13 de agosto, dos días después de la difusión del posteo, San Lorenzo publicó un comunicado oficial en su página institucional, a raíz de los hechos de público conocimiento, en el que expresó: “La pensión de juveniles ha quedado en el centro de la escena por un video que se viralizó generando una imagen opuesta a la realidad. Te queremos contar cómo viven los chicos de la pensión del Ciclón y todo lo que el club les ofrece”.

El resto del escrito informó que la institución cuenta con un grupo de profesionales enfocados en el pendiente cuidado de los chicos que viven en las instalaciones del club, entre los especialistas María Inés Klekl, nutricionista, responsable de la organización de la dieta de los atletas. El descargo del Ciclón no fue suficiente para apaciguar los cuestionamientos y críticas, ya que el plan de comidas detallado en el documento no concuerda con lo reflejado en la filmación que proporcionó el joven oriundo de Córdoba.

La visibilidad de cómo viven los juveniles de la pensión es un tema importante que quedó en el foco de la escena, aunque no es la primera vez que se genera una publicación de este tipo. Otros clubes, como Defensa y Justicia, Gimnasia y Esgrima La Plata y Talleres de Córdoba, han compartido material grabado del día a día de sus respectivos jugadores en sus perfiles de Instagram, en los que se mostraban platos con nutrientes y proteínas para los más jóvenes del plantel. Estos videos fueron editados con un criterio y una elección de qué mostrar y qué no, para luego publicarse bajo la supervisión de la prensa del club; a diferencia del video de Rodríguez, generado por él mismo y que no fue revisado por ninguna autoridad de la institución.

Cuando el resultado de un partido de fútbol no es el esperado por el hincha acérrimo, las críticas son dirigidas a los jugadores, al técnico y a la dirigencia, en ese orden o viceversa. Pero son pocos los cuestionamientos del porqué suceden estas situaciones. Se piensa en el mal juego del futbolista y en el motivo de su bajo rendimiento; las conclusiones terminan en que no entrena lo suficiente o que las lesiones son excesivas, pero eso es tan solo la punta del iceberg. Por debajo de las primeras razones se encuentra una de las bases de todo lineamiento para el crecimiento deportivo, que es la alimentación.

Los hábitos alimenticios se generan en los primeros años de crecimiento y esto es esencial para la vida de un futbolista profesional, que comienza su carrera a los cinco años y después de un largo proceso llega a la reserva, antes de dar el salto al primer equipo. Los deportistas llevan un programa de comidas adaptado a sus necesidades, que complementan con un cronograma de actividad física. Valeria Alonso, nutricionista deportiva, opinó que el fútbol es un deporte que tiene como pilares fundamentales la energía para rendir en los ejercicios y competencias, la recuperación, la hidratación y el descanso. Lo mínimo e indispensable que debe contener una dieta es: hidratos de carbono de calidad como arroz, pastas, papa, batata, avena, pan blanco/integral, porque son el principal combustible para los músculos, e incorporar una buena cantidad de proteínas magras: pollo, carne, pescado, huevos, lácteos, legumbres, para reparar y construir la masa muscular. Además, Alonso agregó: “No pueden faltar las grasas saludables: aceite de oliva, palta, semillas y frutos secos, que ayudan al funcionamiento hormonal, así como los micronutrientes: frutas y verduras variadas con vitaminas, minerales y antioxidantes que refuerzan el sistema inmune”.

Existe una relación entre la alimentación y las lesiones musculares que padecen los futbolistas y sobre esta cuestión Vanesa Rotondi, nutricionista deportiva, afirmó que una dieta insuficiente o desequilibrada puede predisponer la aparición de ciertas dolencias físicas, no necesariamente relacionadas con lo traumático, como un golpe o accidente, pero sí en cuanto a la aparición de desgarros. Es por esta razón que el estado nutricional de los deportistas tiene una influencia en su rendimiento y, con respecto a esto, Antonella Calvo, nutricionista deportiva, expresó: “Un jugador bien alimentado llega con más potencia a los entrenamientos y partidos, se recupera más rápido entre las cargas físicas intensas y sostiene un mejor nivel de concentración y fuerza durante los 90 minutos. Comer de forma adecuada no solo mejora el desempeño físico, sino que también ayuda a reducir la fatiga y a mantener la regularidad en el juego”.

Los clubes de fútbol de la Liga Profesional se jactan del cuidado y el acompañamiento de sus jugadores, especialmente de los de Primera División, mientras que las divisiones inferiores quedan relegadas, al no contar con la misma relevancia que tienen los integrantes del primer equipo en el ámbito competitivo. Los responsables de cuidar de ellos quedan en evidencia al no tener en consideración las cuestiones elementales y básicas, como la alimentación y la actividad física complementaria, indispensables para el correcto desarrollo de un futbolista.

Por otro lado, los clubes del ascenso, con menos recursos, intentan proporcionar un determinado alimento a los jóvenes que pasan sus tardes en los recintos deportivos y que no cuentan con las cuatro comidas diarias. Recientemente, en el programa de deportes S.A.D. Siempre al Diez, conducido por Ezequiel Fernández Moores y con la participación de Federico Lamas, Manuel Rodríguez y Franco Formoso, el coordinador de las inferiores de Atlas, de la Primera C, Walter Fernández, manifestó que los chicos presentan problemas nutricionales, ya que son más pequeños de estatura y musculatura porque en sus casas no reciben el alimento necesario para su crecimiento. Ese es otro problema que tiene la nutrición en el fútbol, pero todavía no salió en las redes sociales.

Handball: Boca ganó su primer Superclásico con una remontada histórica

Por Valentín Köstler

En un clima de bombos, platillos y camisetas agitadas, el Superclásico se trasladó a la cancha de 40×20 del handball, como si un partido de fútbol se hubiera comprimido en un rectángulo mucho más pequeño. El aliento de la hinchada fue idéntico al que se respira en un campo de once contra once: intenso, envolvente y capaz de transformar cada jugada en un instante épico.

El conjunto dirigido por Gustavo Sciglitiano, consciente de que se jugaba el todo por el todo, no perdió la calma. Después de sumar su primera victoria reciente ante Estudiantes, Boca  llegaba con la confianza reforzada y un impulso anímico enorme, preparado para intentar una hazaña histórica.

En cambio, el elenco de Núñez llegaba en un presente muy distinto. Sexto en la tabla, con tres triunfos consecutivos y un andar mucho más firme en el torneo, los conducidos por Eduardo “Dady” Gallardo partían como favoritos. Con rodaje, individualidades en gran nivel y la presión de sostener la paternidad en un clásico que recién empieza a escribirse en el handball argentino, River se plantó con seriedad desde el inicio.

El duelo comenzó con ritmo vertiginoso. Al minuto y medio, Bautista Gallardo abrió el marcador para el conjunto riverplatense y replicó lo ocurrido en el choque anterior. El “Xeneize” arrancó mejor en los primeros pasajes y llegó a tomar una leve ventaja, pero la visita reaccionó de inmediato: se adueñó de los tiempos del ataque, pasó al frente y, con ajustes tácticos como la inclusión de Francis Acosta para frenar a Piedrabuena, dio vuelta la historia antes del descanso, logró sacar hasta tres tantos de diferencia y encontró la llave para quebrar la defensa boquense.

La segunda parte fue un verdadero vaivén de emociones. Los de “Núñez” llegaron a distanciarse hasta por cuatro goles en distintos tramos, pero los de la Ribera, empujados por el aliento de su gente, recortaron la diferencia poco a poco. A los dieciséis minutos, cuando el marcador señalaba un 23-23, Pablo Portella —ex jugador de River— vio la tarjeta roja y dejó momentáneamente a los suyos con un hombre menos en un momento decisivo.

En el cierre, el cuadro “Azul y Oro” mostró toda su contundencia: tres aciertos desde los siete metros y cuatro conversiones de jugada le permitieron sellar el resultado. Los de Gallardo intentaron descontar, pero el tablero finalizó 27-26 y marcó la primera victoria de Boca en un Superclásico de handball, en el segundo enfrentamiento oficial entre ambos. El historial, ahora, quedó igualado 1-1.

El desahogo fue total. Jugadores e hinchas entonaron a viva voz el clásico “un minuto de silencio para River…” mientras el plantel celebraba con su gente. El triunfo no solo tiene un valor simbólico: llega en un momento clave en la lucha por la permanencia en la División de Honor. Tras disputar cuatro partidos en 16 días, los Xeneizes deberán confirmar su levantada frente a Lanús para asegurar su continuidad en la categoría.

 

Marcelo Bosch y la fortaleza de mirarse al espejo

Por Magalí Willems

En un deporte en el que la dureza suele ser el estandarte, Marcelo Bosch eligió mostrar otra cara. Durante años fue reconocido por su serenidad y frialdad en la cancha, la misma que lo llevó a jugar en Europa y vestir la camiseta de Los Pumas en dos Mundiales. Sin embargo, tras el retiro, se expuso vulnerable, reflexivo y dispuesto a contar que el mayor partido se juega puertas adentro, saliendo del piloto automático.

Desde niño proyectó llegar a lo más alto del rugby mundial. “Recuerdo nítidamente estar con mi padre viendo un partido de Los Pumas en Twickenham y decirle inocentemente que algún día iba a jugar en esa cancha”, escribió en Inside, su libro. Sin dimensionar lo que eso significaba, tenía la fe intacta. Esa promesa se cumplió en 2013, cuando entró a La Catedral del Rugby y cerró los ojos para agradecer. Ese momento fue la síntesis de un recorrido que empezó en Buenos Aires, en el club Belgrano Athletic, y que lo llevó a ser parte del rugby europeo durante más de una década, con pasos por Biarritz y Saracens.

Bosch debutó en el seleccionado en 2007. Entre ese año y 2015 disputó 39 test matches y anotó 151 puntos, siempre como centro o apertura. Fue parte de los planteles mundialistas de Nueva Zelanda 2011 e Inglaterra 2015, momento en que cumplió con aquel sueño infantil de vestir la camiseta celeste y blanca en Twickenham. No fue un camino sencillo: la camiseta argentina fue la que más le costó conseguir: “Fui parte del último seleccionado juvenil. Recibí muchos no, y siempre pensé que debía ser por algo, que me quedaban cosas por mejorar”, recuerda. Su cierre fue forzado por la regla de la UAR que solo convocaba a jugadores de Jaguares. Bosch eligió sostener la estabilidad que le daba Saracens y priorizar a su familia. “El deporte me dio un vehículo para que yo desarrollara mi compromiso y mi disciplina, me daba un propósito y un sueño al cual ir”, comentó.

El rugby fue también la forma de conectar con su padre, que encontraba en el deporte una vía de escape para sus propias frustraciones. “Era lo mejor de mi viejo y mi ofrenda de paz con él”, admite. Desde chico, las actividades deportivas fueron un espacio de unión, aunque con los años ese lazo se volvió exigencia: “Empezó a vivir detrás de lo que yo hacía y se convirtió en un peso”. Ya en Europa, las charlas se reducían a correcciones y críticas de su juego. Mientras jugaba en el exterior desarrolló un tipo de conciencia de vivir en piloto automático. “No puedo hacer nada con lo que viví y, por algo, elegí consciente o inconscientemente eso. Era lo que yo tenía en mi poder. Intento arrepentirme lo menos posible”, recordó sobre su paso por Europa en el que consiguió ganar campeonatos.

En su libro también deja registro de las dudas: “Hay muchas incógnitas. La cabeza muchas veces nos detiene, hace que tengamos cada vez más miedo y más ansiedad. Hace que me mire al espejo y no me sienta reconocido con quién soy y hacia dónde voy”. Reconoce que uno quiere avanzar, no detenerse, porque frenar significa entrar en un proceso interno fuerte y doloroso. La cabeza quiere el confort. Además, explica que durante su carrera sintió que era “como un caballo de carrera que solo mira hacia adelante”. Ese enfoque lo ayudó a atravesar dificultades, pero al mismo tiempo le quitó la posibilidad de disfrutar: “No era consciente de lo que logré, no sé si lo valoré tanto”. “Recién a partir de mi última lesión hasta retirarme fui más consciente y agradecido. La vida me mostró que no podía seguir así con las lesiones, me abrió los ojos. Hice una introspección. Me permitió conocer cosas de mi persona, no me victimizo ni dejo que me condicione, hago todo lo que tengo a mi alcance para que no sea un impedimento”, sostiene.

Escribir su libro le permitió entrar a lugares que había evitado y salir de la cabeza de jugador que solo vive para jugar con presión, y poder trabajar sobre ataques de pánico y ansiedad. “Vienen desde la cabeza de uno, que genera una realidad que no existe”, explica. “Por mi forma de ser, siempre quise complacer al otro, no quiero generar conflictos con el otro. Te terminás alejando de vos, porque tenés un paradigma de deberle al otro”, considera. Ese proceso lo llevó a cambiar. “Cuanto más me fui conociendo más fui viviendo acorde a quién creo que soy”. Y aclaró: “Si vos querés trascender lo que te está pasando, tenés que salir de ese lugar y gestionar lo que estás viviendo”.

El retiro fue un quiebre y lo argumenta con una certeza: “No es un momento sencillo el retiro. Estás dejando algo atrás que te llenó y que te ordenaba la vida. Tenés que rendir bajo presión y ese es tu trabajo”. Gracias a la insistencia de Agustina, su pareja, se sometió a estudios y descubrió que padece trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Ese hallazgo se convirtió en un nuevo punto de partida. En ese camino que aún transita, escribir reavivó recuerdos, lo obligó a revisitar momentos de su carrera y le dio otra herramienta para procesar lo vivido.

Marcelo Bosch fue el jugador con una mente fría que vivía paso a paso, pero también es la persona que hoy se deconstruye para entenderse mejor, hacerse preguntas sobre su pasado y su futuro, y mostrar que la verdadera fortaleza no siempre está en el tackle, sino en atreverse a mirarse hacia adentro.

Rodrigo Rey: cuando la templanza es la mejor atajada

Por Lorenzo Luna

Parado frente al espejo de su habitación en su casa en la localidad de Las Parejas, de la provincia de Santa Fe, a los 12 años Rodrigo Rey repetía una y otra vez la frase que le decía su madre: “No te limites, vos podés, lo vas a lograr”. Los nervios le tensaban las cuerdas vocales, pero no las manos. Mientras trabajaba su disfluencia en el habla, en el Argentino Atlético Club de su ciudad, sus reflejos eran tan precisos como los remates al ángulo que lograba detener. Hoy, 34 años después, ese chico dominó sus silencios y su templanza lo llevó a defender el arco de uno de los equipos más ganadores de Argentina, Independiente, y a ser considerado de los mejores arqueros del país.

El camino a la grandeza

Desde chico, en Argentino Atlético Club de Las Parejas, Rey se destacó por su talento. A sus 13 años quedó en River tras una exitosa prueba en la categoría 90 con los chicos más grandes y se formó y creció en las inferiores durante casi una década. Gracias a su desempeño, en 2011 lo convocaron al Mundial Sub 20 que se jugó en Colombia y fue suplente de Esteban Andrada.

Rodrigo Rey en la Selección Argentina Sub-20 en 2011

Su camino no estuvo libre de desafíos. Desde pequeño, convivió con una dificultad en el habla. El rol de Silvia, su madre, fue fundamental para expresarse sin miedo. “Mi mamá era la que estaba más en el día a día en la casa diciéndome: ‘Hijo, no te limites, vos si tenés que decir, decís, si tenés que hablar, hablá. Como te salga, pero hacelo’”, expresó el 17 de abril de 2025 en una entrevista en TyC Sports. Lo que de chico era una inseguridad, en su vida adulta se volvió confianza pura y un puente con la gente: hinchas de distintos clubes se le acercaron para contarle que su ejemplo ayudó a otros nenes con la misma disfluencia.

En 2012, Rey dejó River para sumarse a Newell’s, club del que era hincha Gustavo, su padre. En 2013 formó parte del equipo campeón del Torneo Final pero no encontró su lugar ya que  tuvo por delante a arqueros como Nahuel Guzmán y Sebastián Peratta. Aunque no jugó, ganó mucho en aprendizaje y madurez.

Líder de mano fuerte y templada

En 2014 llegó a Godoy Cruz y un año después logró concretar su objetivo: debutar en Primera División. Desde el 11 de abril de 2015, Rey mantuvo el puesto en el equipo y logró con creces ser posicionado como uno de los mejores arqueros del país, referente y capitán. Su buen rendimiento y nivel lo llevó a Europa, fichado por el PAOK de Grecia, donde fue bicampeón de la Copa de Grecia (2018 y 2019) y de la Superliga Griega (2019). A fines de 2019 tuvo un paso fugaz por el Pachuca de México.

El arquero Rodrigo Rey confirma su salida de Godoy Cruz | MendoVoz

En 2020 volvió a Godoy Cruz y, aunque fue bien recibido por la hinchada mendocina, a principios de 2021 tuvo un nuevo destino: defender el arco de Gimnasia y Esgrima La Plata. En 2023 llegó a Independiente, donde hoy, con 34 años, combina experiencia, liderazgo, seguridad y humildad. Fabricio Acosta, arquero de la reserva del Rojo, cuenta su experiencia cuando compartió con Rey la pretemporada en Primera en 2024: “Me llamó mucho la atención cómo se preocupaba por conocerme. Me preguntaba cómo me iba en reserva, cómo me sentía, cómo estaba mi familia y eso no lo hace cualquiera”.

Desde su llegada al Rojo de Avellaneda, Rey no solo mantuvo una postura firme bajo el arco: con 15 vallas invictas y 31 goles en 37 partidos, sino también se ganó el respeto de la hinchada y sus compañeros. En el comienzo de la Semana Azul, del 29 de marzo al 5 de abril, el arquero del Rojo formó parte de la iniciativa global que fomenta la inclusión de las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Rey junto con su hijo Benicio, quien tiene autismo, y con la colaboración de Miguel Ángel “Pepé” Santoro, exarquero y tetracampeón de la Copa Libertadores con Independiente, lideraron una campaña de visibilidad con el fin de crear un palco sensorial que inauguró Independiente para reducir los estímulos de las personas con autismo y otras neurodivergencias.

Su trayectoria es la de un arquero que se forjó a base de constancia y carácter. Superó barreras personales y profesionales. Rey no solo defiende el arco de Independiente, sino que también logró establecerse como una figura que mezcla seguridad y humanidad y que trasciende el campo de juego. Combina talento, resiliencia y la humildad que lo acompaña desde chico. Su vida deportiva se construyó sobre tres pilares: la seguridad en su juego, la confianza en sí mismo y la capacidad de transformar una dificultad en un motor.

En un fútbol que suele idolatrar a los delanteros, Rey recuerda la importancia del rol del arquero: es el último en equivocarse y el primero en sostener a su equipo, Independiente. Su carrera, con idas y vueltas, es también la historia de alguien que aprendió a hablar con atajadas y a liderar con humildad. Y que, bajo los tres palos, encontró su lugar en el mundo.

Martyn Clarke: This is Boca

Por Lautaro García Dietze, Juan Ignacio Silva y Juan Cruz Tomazco

Muchas cosas pasaron tras la madrugada del viernes 2 de abril de 1982. En Argentina, puede detenerse la economía, la producción, la paz social e incluso, la democracia. Pero existe algo que resiste en la identidad nacional sin importar el contexto: el deporte. Ese mismo día, cuando la fecha del campeonato de Primera División solía jugarse casi enteramente los domingos, hubo un adelanto de la fecha nueve. En un campeonato de 32 equipos divididos en cuatro grupos, Racing de Córdoba venció por 3 a 1 a Deportivo Roca y San Lorenzo de Mar del Plata empató en 2 contra Unión San Vicente. Caída la noche, en el club Atenas, en La Plata, un tal Juan Martín “Látigo” Coggi, debutaba en el ring profesional venciendo a Horacio Valdez. Posteriormente sería campeón mundial en tres ocasiones. El sábado, por la séptima fecha del campeonato de la Primera B, San Lorenzo y Lanús empataron sin goles en el Monumental. Las banderas argentinas no escasearon. Los jugadores de ambos equipos se juntaron antes del inicio para cantar el himno nacional y posteriormente Oscar Ros y José Felipe Perassi, capitanes del Ciclón y el Granate respectivamente, izaron la bandera frente a 45.000 personas que todavía estaban eufóricas.

A la par, en Sudáfrica, un seleccionado sudamericano de rugby con mayoría de Pumas y con la poca creativa denominación de Sudamérica XV, venció a los Springboks por 21 a 12. La razón del nombre se debe a que en plena época del apartheid los bloqueos internacionales impedían la participación de una representación deportiva. La imagen de Hugo Porta con los colores blanco y celeste apareció en la revista El Gráfico. También era parte de ese equipo Alejandro Puccio, wing del CASI y quien, dos meses después, sería pieza fundamental en el secuestro de su amigo Ricardo Manoukian. Si subimos hasta Europa, a Birmingham, Inglaterra para ser más precisos, en las semifinales de la FA Cup del fútbol británico, el Tottenham Hotspur venció al Leicester City por 2 a 0. Duro partido para Osvaldo Ardiles y Ricardo Villa, ambos campeones del mundo con Argentina en 1978 y referentes del mediocampo del Tottenham, quienes fueron abucheados por la hinchada rival cada vez que tocaron la pelota. Su público los defendió al grito de “¡Argentina! ¡Argentina!”. Algo normal ¿O no?

El domingo 4 de abril se terminó de jugar la novena fecha del campeonato de fútbol de Primera División. Un total de 13 partidos de los que se destaca un empate 3 a 3 entre Huracán y Boca en Parque Patricios y una victoria de Newell’s por 8 a 0 frente a Independiente Rivadavia de Mendoza. Ese fue el fin de semana deportivo luego de la madrugada del viernes 2 de abril de 1982, el día en que las tropas argentinas desembarcaron en Malvinas a causa de la “Operación Rosario” y recuperaron la soberanía nacional en las Islas. Fue la primera vez que se izó la bandera argentina en ese territorio en casi 150 años. También, fue el inicio de una cruenta guerra. Una que duró dos meses y 12 días. Una que dejó 904 muertos en batalla sumado a una gran cantidad de suicidios posteriores de quienes participaron en ella (entre 350 y 454 argentinos, 264 británicos). El deporte nunca se detuvo. Ni siquiera después del inicio del combate el primero de mayo. La victoria británica, consolidada el 14 de junio cuando las fuerzas argentinas se rindieron, dejará una espina imborrable en la memoria nacional. Tanto, que la relación de los argentinos con quienes viven en las islas será, cuanto menos, tensa, extraña. Con el tiempo, el vínculo entre ambos variará, pero uno de sus puntos de mayor cercanía irá de la mano, una vez más, con el deporte. Porque mientras el conflicto se iniciaba, un niño de Malvinas estaba a tan solo unos días de cumplir dos años. Su nombre: Martyn Clarke.

 

Fútbol, Malvinas y Martyn Clarke

Nacido el 27 de abril de 1980, Martyn Clarke era el hijo de Robert, un Royal Marine y veterano del conflicto bélico de 1982, y de Julie, dueña de The Globe Tavern, un conocido pub inglés de las Islas y uno de los pocos entretenimientos que tienen los que las habitan. La poca infraestructura de la zona, hizo que sus padres decidieran que nazca en Plymouth, Inglaterra, para luego regresar y crecer en Malvinas. Con el tiempo, Julie y Robert se separaron. Este último regresó a Europa y ella se quedó a cuidar de Martyn y su hermano mayor, Dustin. Apenas pasando la mayoría de edad, el más joven de los Clarke, trabajaba como empleado de mantenimiento en el ayuntamiento de Puerto Argentino, zona ubicada en el noreste de las Islas.

Por fuera de su labor, mantenía dos pasiones: la música y el fútbol. Por el lado del arte, tenía una guitarra y una banda llamada The Strutters, un modesto trío que hacía covers de bandas grunge (Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden), tan populares en los años 90. Por el lado del deporte, jugaba para, justamente, The Globe Tavern, el equipo del bar de su madre. En ese momento, la liga de fútbol de Malvinas, formada en 1947, contaba con cinco equipos sin ascensos ni descensos y sólo se podía jugar durante cinco meses del año debido a las duras condiciones de la zona. Todos los partidos se disputaban (y aún lo hacen) en el Estadio Stanley, con capacidad para 5.000 espectadores y donde hace de local el seleccionado de las Islas.

El otro acontecimiento deportivo en el que compiten los malvinenses son los Juegos de las Islas, un evento multideportivo en el que participan diversos equipos y deportistas de distintos archipiélagos. Con su primera edición en 1985 y organizado por la Asociación Internacional de los Juegos de las Islas, la selección de fútbol compitió en seis ediciones, la primera recién en 2001. Pero con la camiseta de The Globe y en aquel modesto estadio, que contaba con la particularidad de tener el mar demasiado cerca, con un viento que mueve la pelota, donde el control es un acto de técnica admirable y donde un tiro desmedido puede terminar en una pelota que se va con el agua, Martyn deslumbraba a quienes lo veían. Gracias a él, habían ganado el torneo en varias ocasiones.

 

Esteban Cichello Hubner

“Yo, como varios argentinos, sufría de algo llamado Malvinitis. Una obsesión, a veces enfermiza, con las Islas Malvinas. Eso como consecuencia de la guerra”.

Esteban Cichello nació en La Falda, Córdoba. Actualmente es lingüista y profesor en la Universidad de Oxford en Inglaterra. Gracias a su relación con Maradona y Claudia Villafañe, es el responsable de aquella famosa visita de Diego a la escuela en 1995, ya con la raya amarilla en el pelo y donde, por ser Diego Armando Maradona, vestido de traje y con zapatos se puso a hacer jueguitos con una pelota de golf. Luego de la guerra, Cichello desarrolló un odio muy grande hacia los ingleses: “celebraba cada muerte británica y lloraba cada argentina. Incluso cuando recién comenzaba a afeitarme a los 15 años me fijaba si las afeitadoras no eran del Reino Unido. Un odio muy grande a todo lo que representase a Inglaterra”.

Esta manía por las Islas llevó a Esteban a querer conocerlas. En ese momento, estaba prohibido para los ciudadanos argentinos por lo que Cichello debió utilizar su segundo pasaporte, el italiano. En marzo de 1999 fue hasta Punta Arenas, una ciudad de Chile, ubicada a 3.090 km al sur de Santiago, el único lugar donde se podía viajar a las Islas en un vuelo comercial. Esteban arribó con la intención de quedarse una semana, hospedándose en un hotel y preparado económicamente para ello. El problema surgió cuando en el transcurso de esos siete días, el gobierno chileno cortó la única conexión semanal que existía para ir a Malvinas, debido a la detención de Augusto Pinochet en Gran Bretaña en octubre de 1998 cuando este, ya no como “presidente”, sino como senador vitalicio, viajó a Europa junto a su nieto para someterse a una operación de la hernia discal lumbar.

En ese tiempo, la justicia inglesa aún decidía qué hacer con la solicitud de extradición que llegaba desde España la cual más tarde aprobaría aunque, finalmente, Pinochet regresaría a Chile en marzo del 2000. Por este motivo, Cichello se encontró varado en Malvinas. La semana se transformó en 105 días. “Yo ya estaba harto de las Islas. Cuando iba al único supermercado que había escuchaba a la gente hablar entre ellos y se preguntaban de dónde había salido. It´s an Argie, respondían”. El término “Argie” es la forma despectiva que tienen los malvinenses de mencionar a los argentinos. Es su versión del Kelper que utilizamos para referirnos a ellos.

La situación de Cichello se complicaba cada vez más. Si bien ingresó con el pasaporte italiano, en el mismo decía que había nacido en Córdoba. Es decir, todos sabían que era argentino. Con la semana inicial llegando a su fin, el dinero se le acababa. Tenía que hacer algo, y un día paseando se encontró con una niña junto a su perro y esta le preguntó de dónde era. Ante la pregunta Esteban respondió: “I’m an Argie” (soy un Argie). La chica solo le dio palabras de consuelo. Decir eso era como identificarse a sí mismo como un monstruo. Por esta razón, Cichello decide escribir un artículo con ese título: Where are you from sir? I’m an Argie (¿De dónde es usted señor? Soy un Argie).

En las Islas existen pocos medios de comunicación y entre ellos se destaca el Penguin News, fundado en 1979, donde se publica todos los viernes y es el único periódico que se edita allá. Causó cierto revuelo en 2012 cuando dijo que la presidenta de la Nación de ese momento, Cristina Fernández de Kirchner, era una “bitch” (puta). En ese mismo medio, Esteban publicó su artículo. “Simplemente toqué la puerta y se los entregué. Ni siquiera les dije una palabra, todo el mundo se conoce allá y todo el mundo sabía quién era yo”, aclara.

En el texto, criticaba la dificultad para llegar a Malvinas comparado con Inglaterra, donde podía ir sin necesidad de Visa. Consideraba las medidas de “hipócritas”, ya que aún entrando con pasaporte italiano, era un argentino más, con las mismas costumbres y pensamientos. Pero algo de ese mismo texto cambió el panorama para Esteban. En el mismo, expresaba su arrepentimiento por haber festejado las muertes británicas durante el conflicto: “decía que cualquier muerte era horrible, que era terrible que cualquier persona celebre la muerte de otra”.

Para su sorpresa, publicaron el artículo en la tapa del Penguin News y fue un antes y un después para el cordobés de 29 años. Los malvinenses comenzaron a alojarlo en sus casas: “me invitaban a desayunar, cenar, a construir en sus casas y a su vez, recibía desinvitaciones. Me llegaban cartas diciéndome que bajo ningún punto de vista me iban a hospedar. Terminé estando con 400 personas de una población de más o menos 2.000”. Entre todos ellas, lo recibió una mujer con sus dos hijos llamada Julie Clarke, la madre de Martyn. Esteban conoció bien a la familia del malvinense de 19 años y fue la madre quien dio la idea de ayudarlo a llegar a un equipo profesional, un equipo argentino. Por el momento, era una idea, un sueño. Tras los 105 días, el lingüista, pudo regresar a su patria no sin antes vivir otra travesía. Le “suplicó” al gobernador de las Islas, Richard Ralph, subir a un vuelo militar que iba a la Isla Ascensión, ubicada en el centro del océano Atlántico a medio camino entre América y Europa y en control de los británicos. De ahí, voló a Oxford (donde actualmente enseña y vive) y luego, por fin, a Buenos Aires. “Más de 30 horas de vuelo en un viaje que dura cuatro”, agrega.

A su regreso, se juntó con Diego y Claudia y les comentó la situación del chico de Malvinas. “¿Lo ayudamos?”, preguntó.

“Mirá Esteban, el único club que se me ocurre es Boca, pero yo con Macri no hablo”, dijo Diego.

Macri es, por supuesto, Mauricio. En el último año de su primera presidencia en Boca, meses antes de su reelección, años antes de que se renueve, una vez más, su mandato y más de una década previa a ser elegido como presidente de la Nación. En 2001 se llevaría a cabo el fichaje de Naohiro Takahara, delantero japonés del Júbilo Iwata, con la idea de aumentar las ventas en el mercado asiático. Es imposible no relacionar el caso con el “experimento” llevado a cabo con Clarke. Fuera quien fuera, Maradona no hablaría con él, aunque aclaró que sí hablaría con Silvia, secretaria privada de Macri. Y fue a través de ella, que le dijeron a Cichello que lo lleve a Casa Amarilla, predio de entrenamiento del club.

Martyn Clarke aterrizó en Buenos Aires el domingo 8 de agosto de 1999. En un inicio vivió con Cichello en su departamento ubicado en Avenida de Mayo. El propio Macri contrató a la compañía Berlitz para que aprenda español. El mismo día en que llegó, conoció a Maradona: “habíamos ido a la casa del jarrón de Coppola. Guillermo me había dicho que vayamos porque tal vez iba a ir Diego. De pronto se apareció en una camioneta con otros dos chicos ingleses de la edad de Martyn que no sé de dónde eran. Después fuimos todos a La Bombonera”, dice Cichello. Fueron al famoso palco de Diego para ver al local vencer 3 a 0 al Independiente de Menotti con un doblete de Martín Palermo (Scoponi le atajó un penal), quien era el jugador favorito del isleño, y uno de Diego Cagna. El 10, vestido de negro, alternaba entre acompañar los cantos de la hinchada y algunos comentarios y risas con Cichello que hacía de traductor de Martyn. Posteriormente, terminaron en una pizzería. Esteban no recuerda exactamente dónde. Cree que una en Palermo, de nombre Romario. Ahí, el ex Nápoli le cedió su teléfono al joven de 19 años y este habló con su madre: “Charlaron mucho entre los dos. Después Martyn habló con su mamá por unos 30 minutos y al final Diego la saludó”. Fue el final de una noche que recordaría por siempre.

Su primer entrenamiento en Casa Amarilla se dio el martes 10 de agosto. “El fútbol, tantas veces acusado de fomentar nacionalismos absurdos, ayer obró de manera inversa. Martyn Clarke, un malvinense de 19 años, practicó por la tarde con la reserva de Boca, fue muy bien recibido por el resto de los futbolistas y será probado durante 25 días en el club”, escribió Clarín en su crónica del día siguiente. Se levantó a las siete de la mañana, desayunó tostadas con jugo de naranja y té, y tuvo un entrenamiento físico de dos horas con sus compañeros de reserva. Ducha, almuerzo y siesta. Por la tarde, el presidente del fútbol amateur de Boca, Gregorio Zidar, le regaló la camiseta especial del club por el reciente bicampeonato y después vio un amistoso entre el Xeneize y el Barcelona de España con victoria de los argentinos por 3 a 2.

En el centro y de amarillo, Martyn Clarke, junto a juveniles del Boca de Bianchi como La Paglia, Pinto y Marchant, en 1999

Matías Marchesini nació en Gualeguaychú, Entre Ríos. Aunque se formó en River, pasó a Boca antes de debutar en Primera. En el año 99 estaba en la reserva del Xeneize y fue compañero de Martyn: “Me acuerdo la primera vez que le dimos de probar mate, algo que siempre hacemos con los que vienen de afuera y no están acostumbrados. Al principio no le gustaba, se quemaba, pero después le puso más onda, comenzó a ser más constante y fue entendiendo de qué se trataba. Yo no sé si lo hizo porque realmente le gustaba o porque quería agradar, quedar bien”. Cerró la jornada con una entrevista con Alejandro Fantino para Súper 80 Deportivo en Radio Mitre. “Hace mucho no entrenaba, estoy muy cansado”, declaró en su momento.

Las entrevistas y preguntas no tardaron en llegar. El día siguiente a su primer entrenamiento el diario Olé publica el siguiente cuestionario:

-¿Qué sabías de Boca antes de venir?

-No mucho. Los había visto por el cable, sabía que era un equipo importante.

-Lo viste jugar a Palermo el domingo, ¿qué te pareció?

-Me gustó, es un excelente jugador.

-¿Por qué pensás que erró tantos penales?

-Hasta los mejores jugadores del mundo pueden errar un penal. De todas formas, cuando Martín meta uno va a meter todos.

-¿Vos pateás penales?

-Sí, muchos.

-¿Cómo se patea un penal?

-Hay que saber dónde vas a meter la pelota ni bien escuchás el silbato. Nunca hay que cambiar el plan en el último minuto.

-Jugás en la misma posición que Palermo, ¿es un referente para vos?

-El usa mucho su cuerpo, como yo. También es bueno con la cabeza. Y cuando remata es letal. Ojalá alguna vez yo llegue a tener su estatura futbolística.

-¿Tenías miedo de venir a Argentina?

-Sí, un poco. Hubo una guerra de por medio.

-¿Estás de acuerdo con que los argentinos visiten las Islas?

-Claro, me parece bárbaro que puedan visitar a los seres queridos que murieron allá.

-¿Viste Argentina-Inglaterra en el Mundial de México?

-Sí y me volví loco con ese gol de Maradona con la mano, me dejó caliente. Pero, la verdad es que si alguien hace un gol de esa forma en mi equipo y después ganamos está todo bien. El segundo gol fue increíble.

-¿Y el del Mundial de Francia lo viste?

-Sí. Y quedé muy mal. Creo q Beckham estuvo muy estúpido cuando se hizo expulsar. Por eso perdimos.

Ante la inevitable pregunta por la guerra, dijo que “tenía dos años cuando inició” y que trataba de “no enroscarse en ese tema”. Por último, destacó que en Casa Amarilla lo trataban “realmente bien” y calificó de “increíble” a la hinchada de Boca. “Muy pasional”, cerró.

Ese primer entrenamiento con la reserva fue realmente exitoso para Martyn. Convirtió dos goles jugando como centrodelantero, asistido en ambos casos por Silvio “Tweety” Carrario. Con una altura de 1.87m y capacidad goleadora, el mismo se había reconocido con características similares a Palermo. “Me veo parecido. Sólo un poco, nada más. No soy tan bueno como él, pero soy fuerte, uso bien el cuerpo y tengo un buen cabezazo. Todos los días sueño con jugar en la Bombonera”, decía frente a la prensa. Pero la práctica comenzaría a flaquear para el joven. Se notaba que físicamente no estaba apto. Además de jugar toda su vida en una liga amateur, estuvo inactivo durante cinco meses, sumado al regular consumo de alcohol que se vive en las Islas. El propio Lucio Bernasconi, dirigente del club y coordinador de inferiores en ese momento dijo: “Tiene más posibilidades de no jugar en Boca que de jugar. Su capacidad deportiva es menor a la que tenemos, pero hay que ver si es una cuestión de talento o de estado físico”.

Martyn Clarke en su primer entrenamiento con Boca Juniors

Con el paso del tiempo no le fue mejor. Le era muy difícil alcanzar el ritmo de sus compañeros. Además era complejo derribar la barrera del idioma. Marchesini incluso declaró que era de quienes más lo ayudaban: “Le dábamos una mano. Estaba Mauro Astrada que se manejaba mejor con el inglés. Tratábamos de ayudarlo”.

En esa época, la reserva de Boca era entrenada por Jorge Griffa. Pieza fundamental en las juveniles desde que llegó al club en 1995. Principalmente como buscador de talentos. Luego de su retiro como futbolista, estuvo a cargo de las divisiones más jóvenes de Newell´s. Allí promovió a jugadores a la Primera como Valdano, Américo Gallego, Giusti y Batistuta. Macri lo contrata buscando desarrollar unas inferiores que flaqueaban hace años en el club y también cumplió. Éver Banega, Sebastián Battaglia, Fernando Gago, Carlos Tévez, Neri Cardozo, José María Calvo, Nicolás Burdisso, Pablo Ledesma, entre otros más. Jorge continuó trabajando en las inferiores de varios clubes a lo largo de los años. Promovió también a Esequiel Barco para Independiente décadas más tarde. Falleció en enero de 2024 a los 88 años. Y también fue quién entrenó a Martyn en las dos semanas que estuvo en el club en 1999. “Mi padre tenía los mejores recuerdos de él. Me acuerdo que me comentó que le habían traído un jugador de Malvinas que era bravísimo”, dice Diego, su hijo.

Si bien Martyn se destacaba en las islas, competía con jugadores de mucho nivel. Así lo dice Griffa: “seguramente en otro fútbol hubiese jugado tranquilamente. Lo que pasa es que había un nivel muy exigente. En otro club o en un fútbol menos severo seguramente hubiese jugado”. Por su parte Marchesini agrega: “El tenía muchas ganas pero el futbolista argentino es un competidor por naturaleza y sus condiciones para el fútbol que había en las Islas era bueno pero acá había chicos con más virtudes”.

Finalmente, el golpe a su ilusión llegó tras una lesión. Cuando se discutía si iban a darle más tiempo de prueba, el nacido en Plymouth sufrió una distensión en su pierna derecha. Les pidió que lo esperaran hasta su recuperación, pero la directiva, tras siete semanas de prueba, le comunicó que no lo iban a tener en cuenta. “No me pareció justo en ese momento. Solo quería que me den el tiempo para recuperarme y mostrarles el jugador que soy”, dijo tiempo después.

Probó suerte en El Porvenir y posteriormente en Defensores de Belgrano. Luego su carrera se mudó a los Estados Unidos, donde formó parte del Connecticut Wolves, club desaparecido que jugaba en la segunda división del país. Su último intento de hacer despegar su carrera fue en Inglaterra. Jugó dos temporadas para el Brentwood Town, del condado de Essex, que disputaba la Liga Regional de Isthmian League. Finalmente regresó a casa, a Malvinas.

The Beladies fue un grupo musical argentino el único en tocar en Malvinas, que realizaba covers de Los Beatles conformado por cuatro mujeres. Creado por Lucrecia López Sanz a comienzos de los 2000, es la primera banda Beatle íntegramente femenina. Tras ser invitadas por Julie, la madre de Martyn, en marzo de 2001 dio tres recitales en The Globe Tavern, el pub de los Clarke. Allí se presentarían junto a otras dos bandas, una de ellas era The Strutters, la banda de Martyn. “Estuvimos una semana allá y lo veíamos todos los días. Era muy amable, cuando podía nos hablaba en español. De hecho, recuerdo que una vez me preguntó si me gustaban las Malvinas, no las Falklands. Era muy gentil”. Tras recorrer distintas zonas donde se dio el conflicto y una visita al cementerio de Darwin, finalmente, las Beladies tocaron a sala llena en las tres funciones que dieron. Posteriormente, recibieron un llamado del ex canciller de la Nación, Guido Di Tella, para felicitarlas: “Nos dijo que lo que estábamos haciendo era histórico”.

Unos meses antes, en diciembre del 2000, Martyn llevó a su novia argentina de ese momento, Clara García Lanza. Se habían conocido seis meses antes por medio de amigos en común. Frecuentaban el bar irlandés The Shamrock, un lugar especial para el malvinense ya que era costumbre encontrar a extranjeros anglohablantes. En esos tiempos conoció a James Peck, otro malvinense que vino a Buenos Aires a presentar su ciclo de arte. Al igual que Martyn, James también estaba relacionado con una argentina y compartía la pasión por Boca. Forjaron una gran relación. A tal punto que Peck todavía considera a Martyn como su mejor amigo.

La pareja se comunicaba en inglés ya que Clara lo había aprendido en el colegio. Ella estuvo dos meses de vacaciones en Malvinas. Un artículo de La Nación de esa época titulado “Otra forma de seducir a los malvinenses”, se destaca. La palabra “seducir” se debe una vez más al ex canciller Di Tella, quien en esa época promulgaba una idea de acercamiento nacional diplomático a las Islas.

Finalmente, Martyn regresó a Malvinas. No está claro si en su vuelta recibió un trato hostil por parte de los kelpers. Lo que sí sabemos con seguridad es que luego se dedicó a una empresa de logística y que iba y venía entre Puerto Argentino e Inglaterra. Continuó jugando con el seleccionado de las Islas y hasta fue parte de la mejor campaña de publicidad luego de su participación en los Juegos de las Islas en 2013, cuando terminaron terceros. En 2022 un periodista de la Agencia Noticias Argentinas se comunicó con Martyn. Este le dijo: “Me gustaría hablar, pero necesito tiempo para poder darte una entrevista verdadera y profunda, que es lo que necesito para mi propia tranquilidad. Tendrás suerte porque nadie sabe la verdad sobre todas mis experiencias con el fútbol y en las Islas, y siento que debo contar mi punto de vista”. Posteriormente, los problemas de comunicación con el archipiélago imposibilitaron la comunicación.

Hasta que: “Hola, soy Dustin, el hermano de Martyn. Hemos tenido un momento muy difícil este último mes: Martyn falleció el mes pasado. Crecimos juntos en las Falklands (Islas Malvinas) y yo estaba allí cuando se fue a Argentina. Todos estamos con el corazón roto”. Martyn Clarke se suicidó en diciembre de 2022. Había ingerido una mezcla de drogas y alcohol antes. La causa de muerte indicada por el patólogo fue asfixia. Se dice que el trato que recibió Martyn por parte de los kelpers cuando volvió fue un detonante. Se dice que fue tildado de traidor. Es difícil decirlo. Según Cichello, esto no es así: “Martyn no se mató por el trato que le dieron. En las Islas existe una doble moral. Dicen una cosa públicamente y después actúan de otra forma. Pero Martyn fue muy importante porque permitió un acercamiento entre argentinos y malvinenses. Fue la primera vez que mucha gente vio a alguien de Malvinas cara a cara”. La verdad exacta nunca la sabremos. Pero en la memoria está aquel chico que, por su sueño de jugar al fútbol, representó una de las conexiones más grandes que hayamos tenido con aquel territorio.

Manuel Robles se subió al podio en los primeros JADAR

Por Joaquín Porto y Felipe Trotta

El velocista Manuel Robles, terminó este domingo en el segundo puesto de los 400 metros llanos con una marca de 47,20 segundos, en la primera edición de los Juegos Argentinos de Alto Rendimiento (JADAR) Rosario 2025. Al finalizar la carrera, donde compitió ante los mejores 6 del país, contó cuáles son sus objetivos y cómo vive el deporte.

-¿Cómo te sentiste en la carrera?

-Estoy muy contento, me sentí muy bien. Llegué en muy buena forma física aunque no competía en 400 metros hace tres meses. Hacía mucho calor pero sabía que todos íbamos a correr fuerte. Los competidores hicieron una buena carrera, la terminamos en 47 segundos, que es una locura, fue muy parejo.

-¿Era el resultado que buscabas? 

-Sí, abrir la temporada con la mejor marca personal es buenísimo, así que, obviamente, el objetivo está más que cumplido. Siempre la idea es bajar de tiempo y hoy lo logré.

Meeting Ibiza-Toni Bonet, GP Diputación de Castellón XXII y Desafío Nerja. Primera experiencia compitiendo en Europa.

-¿Qué mejorarías en base a la carrera de hoy?

-Salir un poco más rápido de lo que suelo hacer. Más allá de eso siento que corrí la mejor carrera de mi vida, sólo tengo que retocar esas cositas y seguir día a día.

-¿Cómo es un día normal en tu vida?

-Me levanto y desayuno, siempre desayuno. Trato de cumplir con las cuatro comidas. Después trabajo con mi mejor amigo, porque tenemos un emprendimiento de mates, y ya de ahí me vuelvo a mi casa para almorzar, estudio, si es necesario, meriendo algo y ya arranco para el entrenamiento. Acá ya depende de lo que estemos entrenando, hay días que hago doble turno y otros que hago sólo pista en Parque Chacabuco con mi entrenador, Diego Silvera. Una vez hecho esto, vuelvo a mi casa, como y duermo. Trato de descansar lo más que puedo porque es igual de importante que el entrenamiento.

– Y ya que lo mencionaste, ¿cómo se ve un entrenamiento?

-Es muy relativo, porque al ser velocista hay días que tengo pasadas cortas, de 150 o de 200 metros, y otros que quizás tengo que entrenar las partidas o la técnica. Suelo estar aproximadamente dos horas y media entrenando a alta intensidad. A alguno por ahí le parece poco, pero lo cierto es que no significa que voy a ser mejor que el resto cuantas más horas entrene.

Campeonato Nacional U23 2023 – 400m

-¿Por qué atletismo? ¿Cómo llegaste a la disciplina?

-Empecé cuando tenía 18. Después de la pandemia, en 2021, mi tío me preguntó si quería arrancar atletismo con un profesor. Si bien ya hacía en el colegio, no tenía mucha idea, pero dije que sí. Quería probar cosas y estaba un poco aburrido, así que me mandé. Estuve yendo seis meses, muy tranquilo, hasta que competí por primera vez, en marzo de 2022. Me fue muy bien en esa carrera y clasifiqué al nacional U23, es decir una categoría más de la que yo era. Si bien ese fue un antes y un después en el atletismo para mí, lo empecé a tomar más en serio cuando cayó mi entrenador, con una libreta y mientras todos mis compañeros hacían algo, yo entrenaba aparte y ahí pensé: “Un chabón que no conozco me dice que soy bueno, capaz en una de esas me va bien”. A partir de ahí empecé a entrenar 6 veces por semana y a construir todo lo que me trajo a los JADAR.

Robles también se refirió a la poca visibilidad y cómo influye eso en el deporte. Contó que el problema está en lo económico ya que pocos son ayudados y en general, tienen que pagarse todo ellos. Los botines con clavo son caros y los viajes también, por lo que no son muchos los que deciden costearse todo en busca del profesionalismo.

-¿Cómo fue esa primera experiencia en el nacional de Posadas?

-Clasifiqué para los 200 metros. Me había desgarrado un tiempito antes, pero para mí era una oportunidad muy grande y me sirvió mucho para aprender. Lógicamente estaba muy nervioso, pero fue una experiencia excelente. Conocí a muchos de los que hoy son mis amigos y volví enamorado del deporte, además veía a la gente ganar medallas enormes y eso es lo que yo quería. De hecho, le dije a mi entrenador que quería un juego olímpico y es uno de mis objetivos hasta el día de hoy.

-Lo nombraste un par de veces a tu entrenador, ¿cómo es ese vínculo? 

-Tengo  la suerte de tener un entrenador super comprensivo, que es atleta también, por lo que él más que nadie entiende la frustración, entrenar sin ganas, que no te salgan las cosas y seguir apuntando alto. A veces cuando vas subiendo de nivel empiezan las dudas, los nervios y la presión y tenerlo a él al lado para que me recuerde esas cosas que hablamos desde el principio es reconfortante. En un deporte tan individual como el atletismo, tu entrenador pasa a ser tu mayor aliado, se vuelve como un padre en la pista.

-¿Qué objetivos tenés de acá a fin de año?

-Mi próximo objetivo es la Copa de Clubes. Voy a seguir compitiendo la semana que viene en el CeNARD para ver si se puede bajar un poco más el tiempo y aprovechar esta buena racha. Ya abrimos la temporada con los JADAR, así que seguimos afilados para lo que se viene.

 

Capitán y cazador 

Por Tomás Marquevich

En su partido número 50 como capitán de Los Pumas, Julián Montoya demostró, una vez más, lo que significa ponerse el manto sagrado. El hooker surgido de Newman tuvo un desempeño sobresaliente en la victoria de la selección argentina frente a los Wallabies por la cuarta fecha del Rugby Championship, anotando el único try del cuadro albiceleste en una jugada por lo menos curiosa.

Minuto 7: Los Pumas vienen de resetear el juego luego del try de Joseph-Aukuso Sua’ali’i con el que Australia logró pasar al frente 7-3 en el tanteador. Ahora Argentina tiene un scrum en contra en las 22 yardas australianas, Mayco Vivas comete una infracción en la entrada, a lo que el árbitro francés Christophe Ridley sanciona free kick para el conjunto Aussie.

Tane Edmed, apertura del conjunto amarillo, se dispone muy tranquilamente a despachar un derechazo para intentar salir de su campo, decisión lógica viendo el panorama en el que está su equipo, pero omite un pequeño detalle: las patadas de free kick, al igual que las de una conversión, se pueden cargar una vez que el pateador inicia su carrera, y enfrente del poco experimentado australiano, está un primera línea que se caracteriza por disputar cada partido entregando su 110% y siempre estar conectado con lo que pasa en cancha durante los 80 minutos de juego.

Edmed toma distancia, inicia su carrera dando cuatro pasos hacia adelante antes de impactar con su botín derecho la ovalada, para cuando el joven 10 reacciona, la presa había sido cazada por el Puma, Montoya ya le estaba jugando una carrera mano a mano al experimentado medio scrum Nick White por ver quién llega primero a apoyar esa pelota en el ingoal, para sorpresa de los presentes, el 2 le gana en carrera al 9 y termina zambulléndose en la línea de cal, todo en cuestión de 7 segundos.

Lo que la jerga popular rioplatense define como “viveza criolla” es, en este caso, un nuevo episodio de una serie muy vista en el rugby argentino, el arte de saber las reglas de juego al pie de la letra y el poder de ganar partidos con el uso correcto del reglamento como un arma de ataque.

Así, por un detalle que a simple vista parece inocuo, como salir a presionar al rival en todo momento, es como Los Pumas firmaron su única visita al ingoal en todo el encuentro.

Fue testigo del último gol de Maradona, luchó por los derechos de los árbitros y hoy es candidato a presidente de El Porvenir

Por Lourdes Castaño y Adrián Schneir

El exárbitro Rubén Pascualino, actual candidato a la presidencia de El Porvenir, club que cumplió el pasado 12 de septiembre 110 años desde su fundación, es un luchador nato que tiene una historia particular. Fue suspendido del arbitraje por Julio Humberto Grondona y unos años antes fue testigo del último gol de Diego Armando Maradona como profesional.

Un 14 de septiembre como este domingo pero de 1997 se enfrentaron Boca y Newell’s en La Bombonera, por la tercera fecha del Torneo Apertura. Pascualino, árbitro principal, sería partícipe de uno de los partidos más recordados en la historia del fútbol argentino, no por el resultado ni la instancia sino porque fue el último grito del 10 de manera profesional.

No solo Diego fue protagonista de dicho encuentro, ya que Sergio Goycochea hacía su debut oficial en el conjunto rosarino, en el que dos años más tarde se retiraría. Como primer desafío, Goyco debió enfrentar a un viejo conocido desde su especialidad, los penales. Y nada más ni nada menos que a su amigo Diego, quien terminó convirtiendo tras un remate abierto con su zurda inmortal.

El partido finalizó con dos tantos contra uno a favor del local y casualmente el gol de la victoria lo convirtió alguien que años más tarde se convertiría en ídolo del conjunto de La Ribera. En su debut oficial en el club, Guillermo Barros Schelotto reemplazó a Julio César Toresani a los 68 minutos y 11 más tarde anotó el segundo gol Xeneize. El partido lo disputaron figuras como Claudio Caniggia, Roberto Abbondanzieri, Jorge Bermúdez, Diego Cagna y un joven Martín Palermo recién llegado de Estudiantes de La Plata.

Maradona fue reemplazado a los 61 minutos por Diego Latorre y al finalizar el encuentro le obsequió su camiseta a Pascualino, quien atravesaba una difícil situación familiar. El día anterior al partido había fallecido su abuela y en aquella jornada cumplía años su padre, por lo que el árbitro estuvo muy cerca de no dirigir pero su padre le pidió que le rinda homenaje dentro del campo, algo que considera una de las mejores decisiones de su carrera.

Años más tarde, Rubén protagonizó uno de los eventos más determinantes de su vida. Enfrentó a Julio Humberto Grondona y luchó por los derechos de los árbitros que, por un nuevo contrato de la AFA, habían perdido la relación de dependencia. Horas después de su reclamo, lo echaron. A raíz de esto vivió diversos problemas de salud y tras cinco años de juicio, ganó el caso, que hoy forma parte de la jurisprudencia para los derechos laborales de los árbitros.

Hoy es candidato a presidente en el club de sus amores en el partido “Refundemos el Porve”. Los socios y socias de El Porvenir volverán a elegir democráticamente después de 44 años, ya que la última vez fue en 1981 cuando Enrique Merelas tomó el cargo y no lo soltó más. Siempre fue reelecto por asambleas, muchas discutibles, y en el 2006 hubo una lista opositora pero esas elecciones fueron cuestionadas por fraude.

Pascualino se compara con Maradona y se apropia de la palabra “rebelde”: cree en las causas y en la lucha que tienen detrás. Con la misma pasión y autoridad que hace más de 20 años se plantó ante el presidente de la AFA, hoy se pone en frente de los hinchas de El Porvenir y les promete refundación, humildad y fútbol, tal y como le enseñó el ídolo argentino aquella tarde de 1997.

Bronce con sabor a oro para Antetokounmpo

Por Manuel Martínez Cataldo

“No hay sensación como la de representar a tu país”. Esas fueron las palabras de Giannis Antetokounmpo tras vencer 92-89 a Finlandia y ganar la medalla de bronce en el Eurobasket 2025, la primera presea con el equipo nacional para la figura helénica. Los dos premios de MVP de la NBA, como también el trofeo Larry O’Brien obtenido en 2021, quedarán ahora en segundo plano para un Giannis que se mostró muy conmovido por el podio logrado en Riga, Letonia.

La historia de Antetokounmpo en la mejor liga del mundo es una de crecimiento constante. Llegó como una joven promesa y se fue convirtiendo lentamente en una de las figuras principales, con un notable cambio físico en el medio pero la misma energía de siempre. Fue nombrado dos veces consecutivas como el mejor jugador de la NBA, y fue también el MVP de las finales 2021, en las que le dio a los Milwaukee Bucks, franquicia que confió en él en 2013, su primer título en 50 años.

Sin embargo, su camino con la selección de Grecia tomó un camino opuesto. Si bien era indiscutidamente el líder del equipo, las dudas sobre si podía adaptar su juego vertiginoso y frenético a la pausa y la táctica del básquet FIBA se hacían presentes cada vez que los helénicos quedaban afuera de los torneos importantes, como ocurrió desde el Mundial 2014, en el que debutó con la selección mayor, en adelante. La imposibilidad de devolver a su país a lo más alto de Europa era, hasta esta edición del Eurobasket, la gran espina de la carrera de Giannis.

La relación de Antetokounmpo con su equipo nacional fue muy fuerte desde el primer día, llegando a ser, en el Mundial 2019, el primer MVP en vigencia de la NBA en representar a su selección en el torneo. Los malos resultados que condenaron a Grecia al decimoprimer puesto fueron mal recibidos por la prensa local, y obligaron a la estrella a dar un paso al costado. Volvió para el Eurobasket 2023 y fue abanderado de la delegación en París 2024.

El básquet le debía un festejo con su amada selección, que llegó finalmente en Letonia. Sus grandes actuaciones, que le valieron para ingresar al quinteto ideal de la competencia, son anecdóticas. El logro de Antetokounmpo va más allá del juego y de las estadísticas. Es una historia de superación, de hermandad y de cumplir con su palabra. No eligió el camino fácil, y eso hace que la medalla de bronce que ahora cuelga de su cuello tenga gusto a oro. “Cuando ganas un MVP, tu familia está feliz. Pero cuando ganás una medalla para tu país, hacés felices a 13 millones de personas. Nunca había sentido eso antes”, sentenció el griego.