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Etiopía, una potencia que corre desde las alturas

Por Santino Canavese

Durante décadas, Etiopía se convirtió en una de las grandes potencias mundiales del atletismo de fondo. Sus corredores aparecen constantemente entre los protagonistas de las maratones y las pruebas de larga distancia. Pero su éxito no puede explicarse por una sola razón, detrás de cada atleta hay una combinación de tradición deportiva, entrenamiento en altura, exigencia y una enorme competencia interna.

Uno de los factores más mencionados es la geografía. Gran parte de los corredores etíopes entrenan a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, en zonas cercanas a Addis Abeba. La menor disponibilidad de oxígeno obliga al organismo a adaptarse y es utilizada dentro de sus programas de preparación. World Athletics documentó durante años esta metodología y también el entrenamiento en terrenos irregulares, habituales en distintas regiones del país.

Pero la altura no explica todo. Etiopía también construyó una verdadera cultura del running. La historia comenzó a nivel internacional con Abebe Bikila, campeón olímpico de maratón en Roma 1960 y Tokio 1964. Su figura abrió el camino para generaciones posteriores y convirtió al atletismo de fondo en una parte importante de la identidad deportiva del país.

Además, los atletas suelen entrenar junto a otros corredores de élite. Esa competencia cotidiana genera un ambiente en el que cada entrenamiento puede convertirse en una carrera contra compañeros que también buscan llegar a los grandes escenarios internacionales. Algunos grupos de entrenamiento reúnen a decenas de atletas y trabajan en altura durante buena parte del año.

Yomif Kejelcha es uno de los ejemplos más recientes de esta tradición. El 23 de agosto de 2026, el atleta etíope llegó a Buenos Aires para disputar los 21K y terminó convirtiendo las calles porteñas en el escenario de un récord mundial.

Kejelcha recorrió los 21,097 kilómetros en 56 minutos y 51 segundos, con un promedio cercano a 2 minutos y 42 segundos por kilómetro. La marca superó el anterior récord mundial de 57:20, que pertenecía al ugandés Jacob Kiplimo. Además, Kejelcha comenzó a despegarse del grupo alrededor del kilómetro siete y completó gran parte de la carrera en soledad.

El récord tampoco fue producto del azar. El circuito porteño, prácticamente llano, las condiciones climáticas y la tecnología utilizada por el atleta fueron señalados como algunos de los factores que favorecieron la marca.

La edición de 2026 tuvo además más de 31.500 corredores y otro triunfo etíope: Fotyen Tesfay ganó la prueba femenina con 1 hora, 3 minutos y 56 segundos, estableciendo también una nueva plusmarca para la carrera.

Buenos Aires, entonces, no fue solamente el escenario de una carrera masiva. Fue el lugar donde una de las grandes tradiciones del atletismo mundial volvió a demostrar su vigencia.

Pádel, el deporte en el que domina Agustín Tapia

Por Santiago Barrios

En un circuito profesional compuesto de 25 torneos y más de 3000 jugadores que buscan alcanzar la gloria ganando títulos y obtener, junto a su dupla, el primer puesto del ranking mundial, hay una persona que se destaca sobre el resto, y ese es Agustín Tapia, jugador argentino de 27 años, quien hace más de 4 años compite junto a su compañero Arturo Coello, de nacionalidad española.

Pero antes de centrarnos en el catamarqueño, hay que explicar más en detalle sobre cómo funciona el circuito actual denominado “Premier Pádel”, que se fundó en 2021 y, además, señalar cómo se juega a este deporte y cuáles son sus principales reglas.

Como base principal, el pádel se juega de dos contra dos. A diferencia del tenis, donde existen las modalidades de singles y dobles, en el circuito profesional de Pádel no está la categoría para jugar uno contra uno. Los jugadores juegan con paletas dentro de un rectángulo que mide 20 metros de largo y 10 de ancho, con una red en el medio y una superficie que por lo general suele ser de césped sintético. A su vez, una seña que identifica mucho a esta actividad es que hay paredes que delimitan la pista y que a su vez se las puede utilizar durante el juego, a base de rebotes. En campo rival, para que un punto sea válido, la pelota tiene que picar en primera instancia en el suelo rival y posteriormente tocar la pared, si esto no sucede se otorga punto para los contrarios. En el lado propio, se puede golpear a la pelota contra los cristales de fondo o laterales.

Hay otras diferencias con respecto al tenis, una es el saque, ya que se realiza desde abajo; otra es la puntuación. Si bien se respeta la cantidad de sets y games, o la puntuación de “15”, “30” y “40”, existe un sistema que permite acelerar el juego y no aburrir al espectador: el “Punto Estrella ”, o punto decisivo. Con modificaciones en la reciente temporada, se aplica cuando el marcador se encuentra 40-40, y se juegan hasta dos oportunidades de ventaja consecutivas. Si vuelve a empatarse tras esas dos ventajas, se disputa un punto de oro definitivo donde los que reciben deciden el lado, y el ganador del siguiente punto se queda con el juego.

El “Premier Padel Tour” está organizado en 25 torneos que se disputan en todo el año, comenzando en febrero y cerrando en diciembre. Los torneos están divididos en cuatro tipos de categorías.

El evento de mayor jerarquía en el circuito son los majors, que se disputan cuatro por temporada y otorgan 2000 puntos a la dupla ganadora. Sus respectivas sedes son: Doha, Roma, París y Acapulco. En mismo nivel de importancia se encuentran las Premier Padel Finals, que se disputa en Barcelona y reúnen a los mejores del año, dando como recompensa 1500 puntos a los vencedores.

En segundo nivel se encuentran los P1, que brindan 1000 puntos a los ganadores, y se juegan 11 en el año. En tercer escalón aparecen los P2, torneos que otorgan la menor cantidad de puntos, ya que dan 600 a los que finalizan en primer puesto.

Ivan Sandler, periodista especializado en Padel, opinó sobre el circuito y la variedad de sedes que hay actualmente: “La etapa de Premier Pádel permitió una mayor internacionalización del deporte, algo que ya se había iniciado con World Pádel Tour, el circuito anterior”. También se refirió al nivel del circuito y si existe una diferencia entre las mejores duplas. “El nivel de las dos principales parejas es muy superior al resto, y también hay una cierta distancia de los primeros sobre Alejandro Galán y Federico Chingotto, que son los número 2”, declaró Sandler.

Ya habiendo hablado el pádel y el circuito, hay que conocer más de lleno a Tapia, ya que atravesó una historia familiar poco conocida desde chico.

Nació el 24 de julio de 1999 en San Fernando del Valle de Catamarca y tiene 27 años. Su historia ligada al pádel comenzó desde muy pequeño gracias a su abuelo Ramon “Tito” Tapia, con quien disputó sus primeros dos torneos, llegando en ambos a la final. Su padre, Dario, también fue fundamental para el ascenso de Tapia, ya que una vez, luego de perder ante dos personas mayores, Agustín salió llorando, por lo que el padre le ordenó que vaya a saludarlos ya que en un deporte a veces se gana o se pierde y esto en el futuro le sirvió como ejemplo.

Como pequeña curiosidad, el primer amor del catamarqueño no fue el pádel, sino que el fútbol, donde en varias ocasiones reveló que lo jugaba y era muy fanatico.

Siguiendo con su historia, ya a sus 13 años jugaba en Primera y ganó un máster a final de año. Dos años después, recibiría el apodo de “El Mozart de Catamarca”, y a sus 17 años, llegó al número 1 del ranking argentino profesional.

El 2019 fue el primer año en el que se destacó, jugando con icónicas duplas como Juan Martín Díaz y Fernando Balasteguin, y ganando el Master Madrid 2019, siendo el más joven en ganar un torneo en el anterior circuito, denominado World Padel Tour.

Desde 2023 hasta la actualidad se consolidó como uno de los mejores del mundo junto a su compañero Arturo Coello, y en este año, obtuvo 9 títulos, de los cuales dos fueron en Majors, uno en Roma, y el otro en París, el cual se disputó el 13 de septiembre..

Sandler se refirió a la consagración del argentino en París y dijo que cuando él y Coello se lo proponen, sacan mucha diferencia contra los demás.

El próximo torneo del calendario es el P2 de Rotterdam, evento que comienza hoy, y la dupla número 1 llega al torneo como defensora del título, e Ivan Sandler dio sus impresiones sobre si el cambio de superficie les afectará: “En Rotterdam, las condiciones serán diferentes a Roland Garros al ser cancha indoor, pero siempre favorecen a los que mejor juegan porque se eliminan los factores climáticos”, cerró el periodista.

Patricio Baigorrotegui es el nuevo presidente de Ferro

Por Victoria Garay

Una jornada histórica por la participación de los socios definió al nuevo presidente del club, Patricio Baigorrotegui, quien como candidato de “Somos Ferro” conducirá los destinos del club, acompañando por Darío Silva y Alejandro López Mieres, como vices primero y segundo respectivamente.

“Somos Ferro” ganó con el 60.18 por ciento de los votos, de 3443 emitidos, contra 2072 del actual oficialismo (32,23%). Tercera quedó “Ferro en Acción” con el 7.37%, que llevó a Daniel De Aloysio como cabeza de lista

Entre quienes se acercaron a votar a la sede social estuvo el ex campeón del mundo Marcos Acuña,cuya esposa, María Julia Silva, forma parte de la flamante lista ganadora como candidata a vocal titular.

Luego del cierre de los comicios y durante el recuento de los votos emitidos por los socios, hubo incidentes entre campañas a causa de provocaciones, además de que también, apuraron a las autoridades para que agilizaran el conteo de votos. Finalmente, la Junta Electoral confirmó la victoria de “Somos Ferro”.

Entre las principales propuestas de la lista ganadoras están las de crear una nueva subsecretaría de infraestructura para remodelar tanto los espacios verdes como las plateas Norte y Sur; la digitalización de documentos para agilizar trámites; nuevos planes de salud y de respuesta ante emergencias y la clara postura en contra de convertir a Ferro en una SAD (Sociedad Anónima Deportiva); y ante las deudas económicas del club, planean comunicar el estado del club al asumir, y explotar la marca Ferro para sumar ingresos.

Asistencia récord

Con 3.443 socios que fueron a votar, Ferro concluyó su jornada democrática más concurrida en su historia superando la anterior de 2023 en la que se habían registrado 2.344 votos que terminó con la victoria de la por entonces lista oficialista.

La nueva generación griega

Por Bruno Muto

Grecia es sinónimo de deporte, esto seguramente se deba a la relación histórica que existe con los Juegos Olímpicos, pero el foco hoy en día está en otro lado y en otra disciplina. El fútbol no es el fuerte de la República Helénica, tuvieron que pasar más de 20 años para que el país europeo vuelva a estar en boca de todos. El 4 de julio de 2004 en Lisboa, “El Barco Pirata”, apodo que recibió la selección griega en ese torneo, se consagró campeón de la Eurocopa ante Portugal gracias al gol de Angelos Charisteas, pero la pregunta es ¿Por que esta generación dorada no siguió en la cima de Europa?, la respuesta es fácil, hubo una serie de problemas estructurales que afectaron al fútbol del país.

Los problemas económicos golpearon a los clubes más importantes de Grecia. Un ejemplo de ello fue la crisis financiera que sufrió el AEK Atenas, que llegó a estar al borde de la bancarrota. La mala organización y gestión también explican el declive: la UEFA, un año anterior al título de la Eurocopa, ya había señalado los problemas de gobernanza y liderazgo. Pero la principal razón por la que el país helénico no volvió a pelear títulos fue por la falta de infraestructura. Giorgos Karagounis, capitán de aquel equipo, sostuvo que había un gran equipo, pero no la estructura necesaria para aprovechar el éxito.

Sin embargo, en los últimos años, el fútbol griego ha experimentado una evolución favorable. El auge es consecuencia de la creciente inversión en el desarrollo de jugadores jóvenes. Olympiacos fue uno de los clubes que más apostaron por el talento propio y, gracias a ese trabajo, el “Thrylos” logró el trofeo de la UEFA Youth League en 2024: esto marcó un hito histórico para el fútbol, ya que era la primera vez que un club griego levantaba un título UEFA en cualquier categoría. 

¿Qué llevó a Grecia a la posición en la que se encuentra hoy? La Federación Helénica de Fútbol lanzó el proyecto “Anagennisi”, que significa “revivir”. El objetivo es reorganizar el proceso de formación y desarrollo de jugadores desde las categorías juveniles. El éxito del proceso de la Federación no solo ocurrió en las selecciones juveniles, sino que también ayudaron a la selección mayor de Grecia. El equipo que actualmente dirige Ivan Jovanovic logró el ascenso por primera vez a la Liga A de la Nations League tras vencer a Escocia 3-0.

Los nombres de esta nueva generación ya juegan en las mejores ligas del mundo, y la lista de jugadores a seguir en 2026 es extensa. Konstantinos Tzolakis, actual arquero del Hull City, es el próximo guardián del arco griego. Giannis Konstantelias y Konstantinos Karetsas, ambos en el Borussia Dortmund, son las joyitas de la ofensiva. Christos Tzolis, del Arsenal, es la flecha por la banda. Y en el Brighton están Charalampos Kostoulas y Stefanos Tzimas, dos centrodelanteros de gran potencia.

El desafío para Grecia ya no es repetir el pasado, sino construir el futuro. Porque, como dijo Aristóteles: “La excelencia no es un acto, sino un hábito”.

Goles a pulmón: la cruda realidad del Ascenso en el fútbol femenino

Por Rocco Fiorani Fineschi

El crecimiento del fútbol femenino en Argentina avanza a dos velocidades. Mientras la visibilidad suele concentrarse en la Primera División, en las categorías del Ascenso nace la disciplina entre el entusiasmo deportivo y una cruda precariedad económica. En la Primera C, categoría donde compite Arsenal de Sarandí, la brecha entre la exigencia competitiva y los recursos disponibles expone a diario el esfuerzo a pulmón de instituciones, cuerpos técnicos y futbolistas.

La realidad financiera de la divisional ha mostrado su cara más compleja en las últimas temporadas. La reciente desafiliación de Villas Unidas, club que debió dar un paso al costado al no poder afrontar los costos presupuestarios de traslados, logística y mantenimiento en la categoría, encendió las alarmas de la divisional. Un antecedente similar afectó a Lima FC: tras ser uno de los grandes protagonistas del torneo en 2023 y 2024, la institución sufrió un colapso institucional en 2025 que la llevó a finalizar última en su zona con un saldo alarmante de casi 140 goles en contra, reflejando el impacto directo que tiene la falta de sustento en el rendimiento deportivo.

En este contexto de contrastes, Pablo Cropanese, director técnico de la Primera División de Arsenal de Sarandí, analiza la actualidad del torneo y las dificultades cotidianas que afronta la disciplina. “Hoy las pibas vienen con otra cabeza y con una técnica mucho más trabajada que hace tres o cuatro años, el salto en lo táctico fue gigante”, remarca el DT de Arsenal. “Pero la diferencia real con la Primera A no pasa por cómo juegan o si corren más o menos; pasa por la espalda económica que tienen los clubes para bancar el día a día”.

Una de las marcas registradas de la categoría es la condición económica de sus protagonistas. En la Primera C, el profesionalismo pleno es casi nulo: son muy pocas las futbolistas que logran percibir al menos un viático por parte de los clubes para cubrir sus gastos de transporte. La inmensa mayoría debe dividir sus días entre jornadas laborales, estudios universitarios u obligaciones familiares para sostener su vida cotidiana.

“Acá ninguna vive del fútbol”, sintetiza Cropanese sin rodeos. “Te encontrás con pibas que se comen ocho horas de laburo o vienen de cursar en la facultad y meten un viaje larguísimo para no perderse un entrenamiento. Vos como técnico no podés mirar para otro lado: tenés que ser un poco psicólogo, entender de dónde viene cada una, regular las cargas y apoyarlas. Cuando te enteras de lo que pasó con Villas Unidas o ves el bajón que tuvo Lima, te das cuenta de que si no hay un grupo humano fuerte atrás, se hace muy cuesta arriba sostenerse”.

Respecto a la dinámica del juego en la división, el entrenador del Arse aclara que el torneo no da respiro: “La C es una categoría durísima, de mucha fricción. En la A capaz tenés canchas lindas donde podés hacer rodar la pelota y aparecen los espacios. Acá no te regalan nada: es trabar, ganar la segunda pelota, estar atento a la pelota parada y masticar el partido con la cabeza fría porque un error te cuesta carísimo”.

El futuro de la disciplina en el ascenso dependerá de consolidar estructuras formativas y garantizar condiciones mínimas de sustentabilidad. Mientras tanto, en clubes como Arsenal de Sarandí, el compromiso de jugadoras y entrenadores sostiene el sueño de competir, demostrando que el verdadero motor del fútbol femenino sigue latiendo en sus bases.

Del primer título de su historia al sueño del bicampeonato

newman rugby
Rugby Sic vs Newman Pablo Elias

Por Nahuel Stacchiotti

Después de conquistar por primera vez el torneo de la URBA en 2025, Newman atraviesa otra temporada extraordinaria. Líder del Top 14 y ya clasificado a semifinales, el conjunto de Benavídez va por algo que hasta hace menos de un año parecía lejano: ser bicampeón.

Durante 50 años, Newman persiguió un título que nunca llegaba. Hubo grandes equipos, generaciones que estuvieron cerca y varias apariciones en las instancias decisivas, pero la vuelta olímpica se hacía esperar. Todo cambió en 2025. En el año de su 50° aniversario, el Cardenal venció 15-3 al SIC en la final del Top 12 y se consagró campeón de la URBA por primera vez en su historia.

Aquella conquista pudo haber significado la llegada a la cima de un proceso. Sin embargo, menos de un año después, parece haber sido apenas el comienzo. Newman volvió a ser protagonista en 2026 y construyó una fase regular todavía más contundente: tras 22 fechas acumula 21 victorias y 95 puntos, aseguró el primer lugar y fue el primer equipo en obtener la clasificación a las semifinales.

La transformación no surgió de un día para otro. Newman ya había alcanzado instancias decisivas en temporadas anteriores y fue construyendo un equipo capaz de competir con los clubes históricamente dominantes del rugby de Buenos Aires. La consagración terminó siendo el resultado de un proceso que atravesó distintas generaciones.

“Cada año, el equipo iba dando pasos, y esto fue fruto de un proceso largo. Las derrotas nos trajeron acá”, explicó Santiago Piccaluga, entrenador del equipo, luego de la histórica temporada 2025.

La identidad también fue una pieza fundamental. Durante el año del cincuentenario, antiguos jugadores y hasta integrantes de las primeras generaciones se acercaron al plantel para contarles a los más jóvenes la historia del club. El objetivo era transmitir que el presente no podía entenderse sin aquellos que habían construido Newman desde sus comienzos.

Una imagen resumió ese sentido de pertenencia. Agustín Gosio, uno de los grandes referentes del Cardenal, se había retirado a fines de 2024 y no integraba el equipo que conquistó el campeonato. Sin embargo, sus excompañeros lo invitaron a subir al podio y levantar junto a ellos la copa del Top 12. El primer título no pertenecía únicamente a los que estaban dentro de la cancha, sino también a las generaciones que lo habían perseguido durante décadas.

Y 2025 todavía guardaba otro capítulo. Apenas dos semanas después de derrotar al SIC, Newman recibió a Marista de Mendoza y se impuso por 38-15 para conquistar también, por primera vez, el Nacional de Clubes. En cuestión de días, un club que nunca había podido festejar el campeonato de la URBA cerró el mejor año deportivo de su historia con dos títulos.

Lejos de conformarse, el Cardenal trasladó esa confianza a 2026. Una de las muestras más fuertes llegó en agosto: derrotó 41-21 a Champagnat y consiguió por primera vez ganar el “clásico de los colegios”, en Estancias del Pilar. La campaña siguió creciendo hasta garantizar anticipadamente el liderazgo y el pasaje a semifinales.

Ahora comienza otra historia. Los números de la fase regular no aseguran una nueva vuelta olímpica y Newman deberá volver a responder en los partidos decisivos. Pero la situación es completamente distinta a la de otros años. Ya no persigue ese primer campeonato que parecía esquivo.

Después de esperar medio siglo para ser campeón, Newman está cerca de conseguir algo que hace apenas un año ni siquiera podía plantearse: defender la corona y transformar aquel primer título en el inicio de un bicampeonato.

Alex Barrena: el camino al éxito nunca es lineal

Por Gonzalo Ramírez

Alex Barrena venció a Facundo Mena en la final del Challenger de Buenos Aires y se sumó a la lista de ganadores del certamen, en la que aparecen nombres como Mariano Navone, Sebastián Báez y Francisco Cerúndolo. Con apenas 23 años, el futuro del joven tenista parece prometedor, aunque llegar hasta este momento no fue sencillo. Detrás de ese trofeo hay una historia de decisiones inesperadas, lesiones, viajes y oportunidades que aparecieron cuando menos las esperaba.

La obtención de esta presea es similar a su camino para convertirse en tenista el cual tuvo obstáculos y atajos. La carrera del tenista nunca es lineal: hay quienes consiguen alcanzar el objetivo que se propusieron y otros que quedan en el camino. Pero también están aquellos a quienes ese recorrido los sorprende con oportunidades que aparecen cuando menos las esperan. A Barrena le ocurrió justamente eso.

Nacido el 10 de octubre de 2002 en Buenos Aires, Barrena creció prácticamente con una raqueta en la mano. Su vínculo con el tenis comenzó desde muy pequeño, influenciado por su familia y, especialmente, por su padre, entrenador de tenis. En el Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires dio sus primeros pasos y comenzó a construir una historia que, en aquel entonces, ni siquiera imaginaba que lo llevaría al profesionalismo.

El tenis no fue una decisión tomada desde el comienzo. De hecho, durante sus primeros años compartió la raqueta con otra pasión: el fútbol. Entrenaba poco y competía en torneos de Menores de la Asociación Argentina de Tenis, donde, según él mismo recuerda, no era uno de los grandes destacados de su categoría. Sin embargo, una serie de buenos resultados comenzó a cambiar el rumbo.

“Cuando era chico no iba a jugar como profesional. Surgió sin darme cuenta, no lo decidí. Me iba bien y se dio. Lo mío fue todo al voleo. Nada fue planeado”, recordó Barrena.

 

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El verdadero punto de inflexión llegó alrededor de los 16 años. Su vida comenzó a girar cada vez más alrededor del tenis y tomó la decisión de competir en Interclubes en Europa, con la intención de conseguir ranking y abrirse también una posibilidad de estudiar en una universidad de Estados Unidos. Aquella experiencia significó mucho más que jugar partidos: fue el comienzo de una transformación que lo llevó a tomarse el deporte de manera profesional.

Los resultados terminaron de convencerlo. En 2020 llegó uno de los primeros grandes momentos de su carrera: disputó el cuadro principal de Roland Garros Junior y alcanzó los cuartos de final.

Pero antes de convertirse en protagonista dentro de una cancha, Barrena había tenido la oportunidad de encontrarse con una de las grandes figuras de la historia del tenis. Durante el ATP de Buenos Aires fue ballboy y le tocó acercarle una toalla a Rafael Nadal. Años después, todavía recuerda aquel momento como uno de esos encuentros que quedan guardados en la memoria.

Finalizada su etapa juvenil, llegó el momento de enfrentarse al circuito profesional. Los primeros años estuvieron lejos de ser sencillos. Entre 2022 y 2023 consiguió sus primeros títulos en el circuito ITF, con conquistas en El Cairo, Antalya, Warmbad Villach y Santa Cruz de la Sierra. También comenzó a disputar Challengers y a acostumbrarse a una vida marcada por los viajes, las valijas y las horas lejos de su familia.

 

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Europa se convirtió en una parte importante de ese aprendizaje. Viajar solo, competir lejos de casa y convivir con culturas diferentes lo obligaron a madurar dentro y fuera de la cancha. Cada torneo significaba una experiencia nueva y, al mismo tiempo, otro paso en la construcción de un tenista profesional.

Pero el camino también le mostró su lado más difícil. En 2024 sufrió una lesión que lo obligó a alejarse de las canchas durante un período prolongado. Las sesiones de kinesiología se volvieron parte de su rutina y el ranking comenzó a caer. Después de estar meses prácticamente sin competir, Barrena logró recuperarse y cerrar la temporada con una final y un título en los M15 de Azul y Santiago. El 2025 sería el año en el que todo comenzó a cambiar.

El comienzo de la temporada no fue sencillo. Los resultados no aparecían y acumuló más derrotas que victorias durante sus primeros torneos. Sin embargo, después de un mes de descanso encontró el rendimiento que buscaba. Ganó cinco partidos consecutivos y consiguió en Tucumán su primer título ATP Challenger.

A partir de allí, la historia tomó velocidad. Llegaron las semifinales del Challenger de Porto Alegre, otro título en Warmbad Villach, una conquista en el M25 de Grasse y un nuevo Challenger en Santa Cruz de la Sierra. En apenas 23 semanas, Barrena había escalado 305 posiciones en el ranking mundial, siendo noticia en el mundo del tenis.

El salto no fue producto de la casualidad. El trabajo junto a su entrenador Gustavo Tavernini también tuvo un papel importante, especialmente en el aspecto mental. Barrena reconoció que comenzaron a trabajar mucho más sobre su cabeza y que ese cambio fue clave para que los resultados finalmente aparecieran.

Su crecimiento continuó. Llegó la primera experiencia en una qualy de Grand Slam, en el US Open, y posteriormente alcanzó uno de los objetivos que había trazado junto a su equipo: ingresar al Top 200 mundial.

“Era uno de los objetivos que teníamos con mi equipo de trabajo. Después pusimos una clase de objetivos que fuimos cumpliendo de a poco, este era uno. Hay que seguir por el mismo camino y seguir escalando”, explicó.

El salto en el ranking también estuvo acompañado por una evolución dentro de la cancha. Barrena destacó especialmente la mejora de su saque y de sus movimientos, aunque reconoce que todavía debe trabajar en la regularidad mental y evitar los altibajos durante los partidos.

Su historia también está atravesada por los nombres que marcaron su infancia. Entre sus referentes argentinos aparecen David Nalbandian y Guillermo Coria, dos jugadores con los que incluso fue comparado por su estilo de juego. Él, sin embargo, toma distancia de esas comparaciones y prefiere construir su propia identidad.

De aquel chico que jugaba al tenis sin imaginar que podía convertirse en profesional al jugador que consiguió títulos, atravesó lesiones, recorrió Europa, disputó un Grand Slam juvenil, jugó la qualy del US Open y llegó al Top 200, el recorrido de Barrena estuvo lejos de ser lineal.

Quizás esa sea justamente la mejor manera de entender su carrera. No hubo un único momento en el que todo cambió, sino una sucesión de oportunidades, decisiones, obstáculos y aprendizajes que lo fueron llevando hasta donde está hoy.

Y todavía queda camino por recorrer. Porque para Barrena, el objetivo nunca fue solamente alcanzar un determinado número en el ranking. Después de tantos años marcados por las lesiones, su prioridad es otra: mantenerse sano, competir y seguir avanzando. La raqueta que alguna vez llegó a sus manos casi por casualidad ahora es la herramienta con la que intenta escribir los próximos capítulos de su historia.

Lo que no se ve detrás de una medalla

Por Luana San Martín

Argentina cerró los Juegos Suramericanos con 293 medallas: 81 de oro, 87 de plata y 125 de bronce. Pero detrás de cada presea hay un atleta. Uno que puso todo su esfuerzo y resignó momentos para representar al país en los ODESUR.

En boxeo, Mateo Tavarone consiguió el bronce en 70 kg. El bonaerense comenzó su camino en el Torneo Nacional Amateur, donde se quedó con el título de 69 kg tras ganarle por puntos al santafesino Jesuan Cejas.

Lejos de poder descansar, desde el CENARD le avisaron que había un cupo en su categoría para disputar los Suramericanos, y otra vez se encontró en un gimnasio, entrenando junto al resto de los seleccionados.

Lo curioso de Mateo es que además de dedicarse al boxeo es psicólogo, por lo que tuvo que cancelar sesiones o pasar a atender de forma virtual a muchos de sus pacientes. “Supieron entender estos cambios, porque a veces uno reniega de tener que pasar de presencial a virtual”, agradeció. El tiempo que resignó con su familia, su novia y sus amigos tuvo su recompensa. “Un sueño hecho realidad: estar en la selección, representar al país. Todo esto es muy lindo”.

En patín carrera, Argentina se llevó cuatro medallas, entre ellas las de Naiara Sagasti y Benjamín Gader quienes consiguieron bronce y oro, respectivamente. Su preparación fue particular: comenzó a mediados de junio en Colombia, donde el patín es uno de los deportes más prestigiosos.

Dejar su casa y sus responsabilidades generó dudas en Benjamín. “Acá en Colombia hay grupos de entrenamiento muy lindos, hay mucha gente que patina. Así que nos aceptaron re bien”, contó. Según explicó, eso fue clave para que estar a miles de kilómetros de Neuquén, de su club Alta Barda y de su familia no se le hiciera tan difícil.

Naiara, en cambio, viajó primero sola para adaptarse a las dificultades del lugar, como la altura. “Estuve una semana que patinaba y me ahogaba demasiado”, explicó. Algunas ciudades colombianas superan los 2.500 metros sobre el nivel del mar, por lo que la adaptación fue un gran desafío.

Benjamin además de dedicarse al deporte de alto rendimiento estudia profesorado de educación física, pero por los entrenamientos y los viajes perdió el año de cursada. Su caso trascendió en Neuquén y fue tomado como ejemplo para impulsar la ley de Régimen de Acompañamiento de las Trayectorias Educativas de Estudiantes Deportistas.

Ambos atletas festejaron su consagración apenas un día, porque ya empezó la preparación para el Mundial, que se disputará del 30 de septiembre al 18 de octubre en Asunción, Paraguay.

“Lo que más cuesta sostener durante el año es el ritmo de juego, porque cada torneo tiene una exigencia distinta”, explicó Paula Pedrozo, referente del seleccionado femenino de rugby 7. Las Yaguaretés obtuvieron el oro tras vencer 33-5 a Colombia e hicieron historia en el deporte femenino.

El seleccionado llegó a los Sudamericanos sin haber frenado un solo segundo: desde enero han disputado torneos internacionales como el SVNS Series 3, el SVNS 2 y el SVNS Rugby Championship, que finalizó el 7 de junio. Los entrenamientos no se detuvieron, porque los Suramericanos eran el objetivo principal.

La resiliencia y la ambición son las marcas del plantel: a pesar de algunas bajas, se mantuvieron firmes y alcanzaron su meta máxima, la clasificación a los Juegos Panamericanos 2027, una instancia previa a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.

Los Juegos Suramericanos finalizaron y las fotos de los miles de competidores con sus medallas son las que van a quedar para siempre. Pero no hay que dejar de lado cada una de las historias de sacrificio, esfuerzo y trabajo duro que tuvo que atravesar cada uno para llegar a la competencia y dar lo mejor de sí.

Silvina Forrester y el crecimiento de la Fundación de Hockey Inclusivo

Silvina Forrester., cofundadora de la Fundación Argentina de Hockey Inclusivo abraza dos jugadores durante un entrenamiento en Villa Devoto en Buenos Aires, Argentina. 3 de agosto 2025. Anita Pouchard Serra / El Pais

Por Nahuel Savelli

Silvina Forrester decidió crear la Fundación de hockey inclusivo, que fomenta el deporte entre personas con discapacidad intelectual. Lo pensó por su hija Clara, con Síndrome de Down, porque entendía que jóvenes como ella merecían la oportunidad de practicar un deporte en equipo. “Esta experiencia fue tan positiva para ella no solo desde el hockey sino desde la parte social, hábitos y felicidad que, con Peter, mi marido, quisimos abrirlo a la comunidad”, destaca. 

Empezó como un simple espacio para que Clara se entrenara junto con otros chicos. Creció tanto su idea que hoy tiene réplicas en catorce provincias del país, lo que derivó en crear un torneo Nacional. Hoy más de un centenar de chicos de diferentes edades practican dos veces por semana en el Polideportivo Onega y en el Pomar del barrio Villa Devoto, en la Ciudad de Buenos Aires. Más allá de los entrenamientos técnicos en la cancha, la fundación expande activamente su mensaje a través de visitas de concientización en escuelas, clubes de barrio y profesorados, impulsando el desarrollo motriz y la autonomía de los jóvenes. 

Además, la Federación Internacional de Hockey (FIH) decidió organizar el primer mundial de Hockey ID organizado en Bélgica y Países Bajos. Argentina fue una de las participantes de este certamen, en el cual adoptaron el nombre de Lionas y Liones, que forman un solo equipo mixto. 

El seleccionado tuvo la presencia de seis jugadores bonaerense y cuatro cordobeses. Su entrenador principal estuvo a cargo por Ignacio López acompañado por las asistentes Dolores Miranda, Vanina Bertorello y Julieta Irazoqui, y la jefa de equipo Silvina Forrester que destacó que el Mundial es un logro enorme, sobre todo porque todos tienen derecho a todo. 

El equipo nacional disputó ocho partidos contra potencias como Países Bajos, Inglaterra o España. A pesar de no haber logrado clasificar a la fase final, cosechó un triunfo histórico frente a Chile por 3 a 1. Asimismo, recibieron el premio al Espíritu Deportivo, destacándose por los valores del respeto, compañerismo, inclusión y juego limpio.

El proyecto que denominan Lionas y Liones, fue reconocido en el 2021 por el Comité Olímpico como el deporte inclusivo más destacado del año. Incluso, la Legislatura Porteña lo declaró de interés socio-deportivo para la Ciudad de Buenos Aires.

Silvina también resalta el valor que tiene para las familias contar con un lugar de reunión como este. El entorno actúa además como un valioso grupo de contención para las madres y padres, brindándoles un espacio propio para compartir vivencias y forjar amistades. “La crianza siempre es más difícil cuando se tiene un hijo con discapacidad. Mi objetivo es que la gente no se tope con barreras, sino que sienta la empatía y el cariño genuino al sumarse a esta iniciativa”.

Como fundadora de este proyecto tuvo la oportunidad de ser una de las ocho personas elegidas por el Jurado de Honor en el 2024 como ganadora del Premio Abanderados. Esta distinción reconoce a los argentinos cuyas iniciativas están generando un impacto en sus comunidades.

A mediano plazo, la fundación proyecta estandarizar su metodología de entrenamiento para transferir el modelo a nuevos municipios del país. Asimismo, la comisión directiva trabaja en la gestión de alianzas con empresas privadas y organismos estatales para asegurar el financiamiento de los viajes competitivos, la compra de materiales técnicos y la capacitación de más profesionales en hockey inclusivo.

El Gálvez se transforma con la mira puesta en la Fórmula 1

Por Maia Castillo

El histórico autódromo porteño atraviesa una profunda remodelación que modifica su trazado y moderniza la infraestructura. Las obras permitirán recibir al MotoGP y, a su vez, adaptar la pista a las exigencias necesarias para un eventual regreso de la Fórmula 1 a Buenos Aires.

El Autódromo Oscar y Juan Gálvez atraviesa una de las transformaciones más importantes de los últimos años. Los trabajos comenzaron en enero de 2026 y buscan colocar nuevamente al escenario porteño entre los circuitos capaces de albergar las principales categorías internacionales.

Uno de los cambios más significativos está en la histórica horquilla. A fines de agosto comenzó su demolición para extender la recta opuesta y construir una nueva curva en otro sector. La modificación permitirá adaptar el trazado a las regulaciones de la FIA para alcanzar el Grado 1, requisito indispensable para recibir a la Fórmula 1.

Para concretar esa extensión también será necesario trasladar el kartódromo, ya que la pista continuará sobre el espacio que ocupa actualmente. En otro sector del predio se construirá uno nuevo con homologación internacional y, durante la transición, habrá un circuito provisorio para garantizar la continuidad de la actividad.

La renovación no se limita al asfalto. También se trabaja sobre los nuevos boxes, el paddock y la torre de control, además de las calles de servicio, drenajes, pianos y muros de contención. A fines de agosto, la nivelación de la pista había alcanzado un 98%.

Otra de las modificaciones es la construcción de un túnel debajo del circuito, a la altura de la curva 1. El acceso conectará la avenida Roca con el paddock y estará preparado para soportar tránsito pesado. Además, se ensanchará la calle de boxes y se incorporarán sistemas electrónicos de semáforos y banderas LED homologados internacionalmente.

El nuevo Gálvez tendrá dos configuraciones. Para MotoGP contará con 4,3 kilómetros y 14 curvas, mientras que la variante proyectada para Fórmula 1 llegará a 4,87 kilómetros y tendrá 15 giros. El ancho mínimo será de 12 metros, llegará a 15 en la recta principal y alcanzará los 18 en la primera curva.

La capacidad prevista será de hasta 150 mil espectadores por día y los autos podrían alcanzar velocidades de 340 kilómetros por hora en la recta principal. La ejecución está a cargo de Autopistas Urbanas (AUSA), mientras que el diseño de la nueva pista fue desarrollado por Tilke Engineers & Architects.

La remodelación cambia la fisonomía de uno de los escenarios más emblemáticos del automovilismo argentino. Con el MotoGP previsto dentro de su nueva etapa y una variante diseñada según las regulaciones de la FIA, el Gálvez se prepara para recuperar protagonismo internacional y dejar abierta la puerta a uno de sus mayores objetivos: volver a recibir a la Fórmula 1.

Un circuito con historia de Fórmula 1

Mucho antes de pensar en un posible regreso, la Fórmula 1 ya había escrito parte de su historia en Buenos Aires. El Autódromo Oscar y Juan Gálvez fue inaugurado el 9 de marzo de 1952 bajo el nombre de Autódromo 17 de Octubre y, con el paso de los años, atravesó diferentes denominaciones hasta adoptar la actual en homenaje a los hermanos Oscar y Juan Gálvez.

La máxima categoría disputó allí veinte ediciones del Gran Premio de Argentina. La primera se realizó en 1953 y tuvo como ganador al italiano Alberto Ascari con Ferrari.

Juan Manuel Fangio también dejó su marca en el escenario porteño. El quíntuple campeón mundial consiguió cuatro triunfos consecutivos en Buenos Aires entre 1954 y 1957, tres con Mercedes-Benz y el último con Maserati.

La última visita de la Fórmula 1 al país fue en 1998. El alemán Michael Schumacher se quedó con aquella carrera al volante de Ferrari. Desde entonces, Argentina no volvió a formar parte del calendario de la categoría.

El Gálvez conserva así una relación histórica con la máxima competencia del automovilismo mundial, marcada por distintas épocas, pilotos y generaciones.