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Lionel Messi y Novak Djokovic: dos historias de grandeza y épica contemporánea

Por Emiliano Le Voci

Todos los reinados e imperios, que supieron dominar sus respectivas épocas, sucumbieron. Todos y sin excepción alguna. Alcanzaron el apogeo para luego caer frente a nuevas hegemonías, ceder el poder. El mundo cambia, y sus líderes con él. Es una de las pocas leyes infalibles que tiene la vida. Todo se termina en un determinado momento.

En los tiempos modernos, se pueden apreciar ciertas semejanzas con las trayectorias deportivas del futbolista argentino Lionel Messi y el tenista serbio Novak Djokovic. Ambos, para millones de fans alrededor del mundo, son por excelencia los amos y señores de sus respectivos deportes. Y esto es gracias a la increíble capacidad para reinventarse constantemente y acaparar la mayor cantidad de récords posibles, y cada vez más absurdos. Sin embargo, es inevitable pensar que se está por terminar una era. Y esto se debe principalmente a la derrota de “Nole” en primera ronda del Us Open el domingo 30 de agosto, y tan solo unas horas después, el anuncio del retiro de Messi de la selección argentina.

Djokovic nació el 22 de mayo de 1987, en Belgrado, la capital de Serbia. Messi nació exactamente 33 días después en Rosario, el 24 de junio, a casi 12 mil kilómetros de distancia. El europeo creció con la tragedia y la violencia frente a sus ojos, porque en 1991, a la edad de 4 años, estalló la guerra que derivó en la disolución de Yugoslavia. Los padres de Novak, Srdjan y Dijana, intentaron distraerlo de las complicadas situaciones cotidianas mediante la escucha de música clásica y llevarlo a tomar su primera clase de tenis, en el Teniski Klub Partizan.

Messi creció en el contexto de un país reestructurándose luego de la última dictadura cívico militar con el gobierno radical del abogado Raúl Alfonsín. Y en los 90 con el peronismo neoliberal de Carlos Saúl Menem. Pero la economía de la familia Messi siempre estuvo atravesada por la dificultad de llegar a fin de mes. Jorge, el padre de Leo, trabajó 12 horas diarias por años, incluidos los fines de semana y feriados, para que a su familia nunca le faltara nada. Quién lo acompañó a los primeros entrenamientos del en ese entonces futuro astro del fútbol fue Celia, la mamá. Curiosamente, Leo también tenía 4 años cuando asistió a su primer entrenamiento, en la Agrupación Infantil Abanderado Grandoli, un modesto club de barrio.

El 2004 fue un año bisagra para los dos. Djokovic tuvo su debut a nivel ATP el 19 de julio, en el torneo de Umag, Croacia, frente al italiano Filippo Volandri. Messi debutó formalmente en primera división con el Barcelona el 16 de octubre de ese mismo año, en el derbi catalán, al ingresar a los 82 minutos en lugar del brasileño Deco. Forjaron sus primeras armas. Desde ese momento se podía notar en ellos la diferencia con el resto. Pero aún no por resultados, sino por tener 17 años, una actitud tímida, en busca de ganarse el derecho de piso, algunos granos en la cara que delataban la juventud de sus rostros, y ya estar en la competencia de élite.

En el pico de sus carreras llegarían las rivalidades muy marcadas que protagonizaron durante dos décadas, que generaron división y peleas entre los amantes del fútbol y el tenis. Las comparaciones de siempre. ¿Messi o Cristiano Ronaldo, quién es mejor? Y por su parte ¿Quién es tu favorito del Big Three, Rafael Nadal, Roger Federer o Djokovic? Enfrentamientos electrizantes, épicos, de los que se desprenden centenares de reacciones, análisis y estadísticas. Datos. El factor clave para comparar en igualdad de condiciones y poder concluir que un determinado jugador fue mejor que otro. Y basado en esos brutales números se puede determinar que Lionel Messi y Novak Djokovic son los GOATS (mejor jugador de la historia por sus siglas en inglés) de sus disciplinas.

El rosarino, a sus 39 años, acumula 48 títulos, que lo convierten en el futbolista más laureado de la historia: 8 balones de oro, 91 goles en un mismo año, 207 partidos con la selección y 125 goles. Es el futbolista con más partidos en la historia de los mundiales. Es el máximo asistidor de la historia del fútbol. El balcánico, por su lado, es el máximo ganador de Grands Slams, con 24 conquistas. Es el tenista con la mayor cantidad de semanas en el número 1 del ranking ATP, 428. 40 títulos de Masters 1000. Todos récords absolutos y, a priori, imposibles de superar. Una verdadera utopía de solo pensarlo.

A pesar de la notable grandeza, siempre convivieron con la crítica externa y el odio desmedido. De parte de seguidores del deporte, de parte del periodismo, de medios de comunicación y gente que, además de opinar desde la comodidad del sofá de sus casas, no están ligadas al deporte. Al argentino siempre se le achacó no haber sido campeón con la camiseta celeste y blanca. Desde 2021 en adelante ganó 2 Copa América y un Mundial, con 35 años, frente a Kylian Mbappé, de 23 años y llamado a ser el heredero del trono. La gran espina en la carrera de Djokovic siempre fue la falta de un oro olímpico. Y en 2024, a sus 37 años, lo consiguió en París frente a Carlos Alcaraz, de 21 años. La vigencia y perseverancia en estado puro. La insaciable sed por la victoria.

Hoy, las carreras de ambos indican que se aproxima el punto final. Se vuelve contagiosa la melancolía por los viejos buenos días. La nostalgia se apodera de la atmósfera, como lo hace el oxígeno. Son los héroes de una inmensa cantidad de niños, niñas, adolescentes y jóvenes de todo el mundo. Dejan atrás un legado incalculable, casi tan grande como el vacío, claro. Solo queda agradecer por tantas jornadas de grandeza y muestras de carácter. El reinado perece, pero la memoria conserva lo que alguna vez llegaron a ser.

¿Por qué septiembre es el mes de la prevención del suicidio?

Por Federico Oliver

Septiembre se convirtió en un mes asociado a la prevención del suicidio a partir de una fecha central: el 10 de septiembre, cuando se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. La jornada fue establecida en 2003 por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP), en conjunto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el objetivo de llamar la atención sobre esta problemática y transmitir un mensaje fundamental: el suicidio puede prevenirse.

La elección de septiembre no responde únicamente a una campaña de concientización. A lo largo de este mes, distintas organizaciones e instituciones aprovechan la fecha para generar espacios de información, sensibilización y acompañamiento. La intención es que hablar de salud mental deje de ser un tema rodeado de silencios y prejuicios.

¿Por qué amarillo?

El amarillo se convirtió en el color asociado a la prevención del suicidio a partir de una historia ocurrida en Estados Unidos. En 1994, tras el fallecimiento de Mike Emme, familiares y amigos comenzaron a repartir cintas amarillas y tarjetas con mensajes de apoyo. La iniciativa dio origen al programa Yellow Ribbon y, con el tiempo, el amarillo quedó vinculado a las campañas de prevención.

Así nació el concepto de “Septiembre Amarillo”, utilizado para identificar distintas acciones de concientización durante el mes.

Más allá del color, el objetivo de estas campañas es poner el tema en conversación. Hablar permite visibilizar una problemática que muchas veces permanece oculta y puede contribuir a que quienes atraviesan una situación de crisis encuentren un espacio donde pedir ayuda.

Hablar también es prevenir

La prevención busca, entre otras cosas, detectar señales de alerta a tiempo y fortalecer las redes de apoyo. Esto implica involucrar no solamente a profesionales de la salud, sino también a familiares, amigos, docentes, compañeros y a la comunidad.

La OMS señala que la prevención requiere acciones concretas y que reducir el estigma y generar conversaciones abiertas son parte de ese trabajo.

En 2026, el Día Mundial para la Prevención del Suicidio continúa con el lema “Cambiar la narrativa sobre el suicidio”, acompañado por el llamado a la acción “Iniciar la conversación”. La propuesta busca pasar del silencio y los prejuicios a conversaciones abiertas, empáticas y orientadas a brindar apoyo.

Por eso, uno de los principales objetivos de septiembre es romper con la idea de que hablar sobre el suicidio puede generar más problemas. La prevención apunta, por el contrario, a generar espacios donde una persona pueda expresar lo que siente sin ser juzgada y pueda acceder a ayuda.

Escuchar sin juzgar

La escucha ocupa un lugar central. Acompañar a una persona que atraviesa una crisis emocional no significa tener todas las respuestas, sino poder estar presente, tomar en serio lo que expresa y ayudarla a buscar el apoyo necesario.

En ámbitos como la familia, las escuelas y los lugares de trabajo, hablar sobre salud mental permite construir espacios de mayor contención. La detección temprana y el acceso a redes de apoyo pueden resultar fundamentales, especialmente entre adolescentes y jóvenes.

Septiembre, entonces, funciona como un recordatorio. La prevención del suicidio no se limita al 10 de septiembre ni a un solo mes del año. La fecha busca abrir una conversación que pueda continuar durante todo el año: hablar, escuchar, acompañar y pedir ayuda también forman parte de la prevención.

Dónde pedir ayuda en Argentina

Si una persona atraviesa una crisis emocional o necesita hablar con alguien, en Argentina puede comunicarse con la Línea 135 de prevención del suicidio. También se encuentra disponible el 0800-345-1435 desde todo el país. Ante una emergencia, también puede recurrirse al 911.

 

 

Enzo Fernández, el mejor embajador económico de River Plate

Por Román Novas

Enzo Fernández, flamante jugador del Manchester City por un total de 145 millones de euros, debutó en una misma semana en la Premier League y en la Champions League. Y hay que tener en cuenta también que el mediocampista es uno de los mejores embajadores económicos de River.

Para contextualizar, al “Millonario” le entraron 5.075.000 euros (3,5% del pase) por el mecanismo de solidaridad dentro de la operación de Enzo al City. Lo cual con todas las ventas acumuladas a lo largo de estos cuatro años transcurridos, deja un total de 57.560.000 euros a favor de River.

Fernández no es el único caso que ha dejado grandes sumas de dinero en el club de Núñez, y estas son algunas grandes ventas que han concretado:  Franco Mastantuono al Real Madrid en 2025 por 45 millones de euros, Javier Saviola al Barcelona por 28 millones de dólares en 2001, y Julián Álvarez, quien en 2022 se sumó al Manchester City a cambio de 24 millones de dólares; sumado que 2 años más tarde se uniría al Atlético Madrid y eso le daría 3 millones de euros (3,5%) a River, gracias al mecanismo de solidaridad.

“Gardelito” claramente aparece como primer nombre en esta lista, pero su caso es particular debido a que su camino por Europa empezó en 2022 con su llegada al Benfica a cambio de 18 millones de euros por el 75% del pase.

Un año más tarde, su traspaso al Chelsea es una bomba mundial e ingresaron nuevamente para el club argentino: 30.250.000 euros por el 25% del pase desde Benfica; más 4.235.000 euros por el mecanismo de solidaridad.

Con este nuevo pase, el ex futbolista de Defensa y Justicia se convirtió en la tercera incorporación más cara en la historia del fútbol mundial, compartiendo el puesto y la misma cifra con la llegada de Alexander Isak al Liverpool en 2025. Y se encuentra por detrás de Neymar Jr, 222 millones de euros, y Kylian Mbappé, 180 millones de euros, en lo que fue su arribo al Paris Saint – Germain en 2017.

El duelo de toda una generación

Por Martina Bertona

Duelar un ciclo es despedirse de la persona que fuiste durante ese tiempo.

Dos días después de aquella final, mientras todavía quedaban lágrimas y bronca. Leo agarró una hoja y escribió a mano las palabras que ninguno de nosotros estaba preparado para leer.

No las publicó ese día. Tampoco al siguiente. La carta quedó guardada durante 41 días. Cuarenta y un días en los que el mundo siguió girando, mientras él ya había decidido escribirle el final a esta historia y nosotros todavía creíamos que podía tener otro capítulo.

¿Cómo hago, Leo? ¿Cómo hago para despedirte si con vos se van los mejores años de mi vida? Nací en 2005. Mi primer Mundial con memoria fue el de Sudáfrica 2010. Cinco años tenía. No entendía demasiado de fútbol, pero ahí estabas vos.

Para Brasil 2014 ya me había enamorado de tu particular forma de jugar. Desde entonces, crecí viéndote. Y mientras yo crecía, vos también ibas atravesando cada etapa de mi vida.

Los Mundiales en la escuela, mi adolescencia, los primeros momentos en los que empecé a entender qué quería para mi vida. Siempre había un partido, un Mundial, una Copa América o un gol.

Tenía nueve años cuando comenzó aquella racha de derrotas con la Selección. La pucha que dolió. Final tras final, derrota tras derrota, aparecía la misma discusión. Las críticas, los cuestionamientos, los que decían que no sentías la camiseta. Y yo defendiendo al pibe que me había hecho sentir mi primer amor. A capa y espada. Porque confiaba. Sabía que algo ibas a lograr. No podía no pasar.

Hoy miro hacia atrás y, paradójicamente, esa etapa es de las cosas de las que más orgullosa me siento. Porque estuvimos ahí antes de que llegara todo. Antes de sacarte la mochila en el Maracaná. Antes de Wembley. Antes de Qatar. Antes de que el mundo entero terminara de entender lo que nosotros ya sabíamos.

¿Cómo hago ahora para no buscar la diez con tu apellido si es la única que conozco?

Durante años, los momentos más duros de mi vida tuvieron un mismo refugio. Me sentaba frente a la televisión y, durante 90 minutos, era feliz. No importaba el resultado, sabía que verte a vos ya era algo de lo que me iba a acordar toda mi vida.

Gracias a Dios, como decís vos, Él tenía todo preparado. El guión mejor escrito. Aquel jugador que durante tantos años se le cuestionaba su amor por la camiseta no dejó boca por cerrar, ni promesa por cumplir.

Pero hay un rival contra el que ni siquiera Messi puede ganar. El tiempo. Me preparé durante años para este momento porque sabía que era el único partido que tenías perdido de antemano. Sin embargo, incluso este partido lo llevaste a penales. Lo intentaste. Como dijiste vos, te vaciaste. Y las piernas no dieron más. Sería muy egoísta de nuestra parte pedirte una más. Porque sabemos que, más allá de la edad, hoy juega tu vida personal. Esa que tantas veces dejaste de lado por esta camiseta.

Entonces, quizás, sea momento de decirte algo que durante años nos costó aceptar: andá, Leo. Descansá, te toca elegirte a vos. Fuiste el mejor superhéroe que podía tocarle a mi generación. Y lo más increíble es que siempre fuiste real, aunque por momentos parecieras salido de Marvel.

Tengo 21 años. 21 años acompañada de vos. Y ahora entiendo que quizás por eso me cuesta tanto esta despedida, no solamente por Leo, sino por la persona que fui mientras él jugaba. Durante 21 años formaste parte de mi vida por eso quizás no encuentre la forma correcta de despedirte. Quizás solamente haya que agradecer. Gracias por elegirnos. Por no bajarte nunca de este barco ni cuando se hundió. Gracias por cada partido. Por cada gol. Gracias por no rendirte cuando parecía que ya no quedaba nada por ganar. Gracias por haber sido mi infancia, mi adolescencia y parte de quien soy hoy.

La televisión va a seguir encendida, pero para muchos el partido ya terminó. Lo mejor de esta historia no fue solamente cómo terminó. Fue haber podido acompañarte todo el camino porque sabemos que vivimos historia pura.

Ringo Bonavena, latente en el corazón de Parque Patricios

Por Ana Ameijeiras

El vecino eterno de Parque Patricios llegó al barrio el 25 de septiembre de 1942. Hincha de Huracán y peso pesado desde la cuna con tres kilos y novecientos cincuenta gramos. El sexto hijo de los nueve de Dominga Grillo y de Vicente Bonavena disfrutó su infancia siempre en las mismas calles del barrio porteño, en Treinta y Tres Orientales 2189, justo en el límite entre Boedo y Nueva Pompeya. Oscar Natalio Bonavena la disfrutó, pero sus vecinos la padecieron con sus travesuras y picardías, tanto que lo apodaron “el Quijote del barrio”. Mucho no podían quejarse porque si él estaba en la calle, todos iban a estar a salvo.

A sus 11 años ya pesaba 70 kilos, momento de auge del “Titi”, un cariñoso apodo que eligió su mamá y que tuvo sus variantes. Por ejemplo, al “Titi boxeador”, por un disfraz que lució en los carnavales de 1950, una especie de premonición por su físico privilegiado, aunque aún nada tenía que ver con lo que sería su destino. En abril de 1964, el “Titi” se convirtió en “Ringo”, por su parecido al Beatle Ringo Starr, según fanáticas del conjunto británico una tarde primaveral en las calles del Rockefeller Center.

El hombre de los pies planos se aventuró en muchas variantes deportivas. Para la sorpresa de muchos, Bonavena comenzó a realizar actividades en el club de su clásico rival, San Lorenzo de Almagro, por una cuestión de cercanía. Natación, levantamiento de pesas y fútbol, el último deporte que realizaría en la institución antes de ser expulsado. A “Titi” no le gustaba estudiar, menos luego de ser apartado de la Escuela Primaria N° 10 de Parque Patricios en sexto grado. Ante la expulsión, comenzó a hacer changuitas y mandados, trabajó en una carnicería y siempre se la rebuscaba para ganarse el mango.

Bonavena pasaba horas en la vereda con sus amigos armando picaditos por la Coca con una pelota de diario machucada, haciendo ring raje, conquistando a algunas vecinas y malhumorando a algunas otras. En 1958, “el más guapo de la tribuna de Huracán”, otro de sus apodos que eligió él por su egocentrismo, probó suerte en el club de sus amores y comenzó las prácticas de boxeo en el gimnasio de Huracán –sede que lleva su nombre desde mayo de 1976, año de su fallecimiento–.

Hablar de Parque Patricios sin mencionar a Ringo Bonavena es difícil y a la inversa sucede lo mismo. Bonavena es Parque Patricios. “Por algo la tribuna popular del Ducó (estadio de Huracán) se llama Ringo Bonavena, porque ahí le cantaron por primera vez ‘Somos del barrio, del barrio de la Quema…’ cuando él va con el cinturón de campeón a festejar con su gente”, cuenta Néstor Vicente, ex presidente del Globo entre 2003 y 2006 y gran conocedor de la carrera del boxeador. Oscar Natalio se acunó con Parque Patricios desde su nacimiento. “Ringo tenía mucho olor a barrio, mucha vereda caminada”, añade Vicente.

Bonavena arribó a la meca del boxeo en 1964 con la frente en alto y con la escuela del barrio. Llegó a Nueva York “la gran esperanza blanca”, según Cherquis Bialo, periodista muy cercano al boxeador. “Ringo no abrió una puerta en Estados Unidos, la pateó directamente. De ahí en adelante, el boxeo argentino ya es visto de otra manera”, explica Pablo Rodríguez, coordinador y director del gimnasio de boxeo de Huracán, que cada 25 de septiembre realiza un homenaje en su honor. “Más allá de los títulos o de las hazañas, nos dejó que mucha gente se identifique con él; para los chicos es un superhéroe, todos quieren ser Bonavena, tratan de imitarlo”, amplía Rodríguez.

A 50 años de su partida física, Bonavena sigue vivo en cada rincón de Parque Patricios. En el mural de 13 metros realizado en noviembre de 2024 por el artista Leandro Frizzera en la intersección de las avenidas Jujuy y Caseros, en la escultura ubicada en el escalón 23 del Estadio Tomás Adolfo Ducó desde mayo de 2018, en el disco de Las Pastillas del Abuelo “El barrio en sus puños” lanzado en septiembre de 2014, en el monumento con su figura en Parque Patricios frente a la sede social de Huracán desde 2004 y en el corazón de todos los quemeros.

El hombre nunca se fue del barrio. Incluso después del 22 de mayo de 1976, cuando el custodio de Joe Conforte, mafioso y dueño del burdel Mustang Ranch, lo asesinó de un disparo en el pecho en Reno, Nevada. Aquel 29 de mayo, cuando el cuerpo de Bonavena llegó a la Argentina, más de 120.000 personas peregrinaron al estadio Luna Park para despedir a su ídolo en un país ciego, sordo y mudo, atravesado en esa época por la dictadura cívico-militar. El hincha eterno del Globo tuvo su despedida a lo grande, como le hubiese gustado. Una despedida popular, en la calle, con su gente. “La calle lo aviva a uno”, comentaba Ringo en una de sus tantas entrevistas. Y la calle, medio siglo después, todavía lo recuerda. Ringo Bonavena consiguió algo que ningún otro campeón pudo conquistar arriba del ring: que un barrio lo adopte para siempre como a uno de los suyos.

Argentina después de Messi

Por Jorge Acevedo

Último día de agosto, último lunes de agosto, doce del mediodía en Argentina, e inesperadamente una noticia que repercute en el mundo del fútbol. El día que no queríamos que llegara nunca. La noticia que nadie esperaba leer. Lionel Andrés Messi anunció su retiro de la selección argentina.

Fueron 20 años vistiendo la camiseta que representa a todo un país. 20 años en los que siempre demostró que la selección fue lo más importante para él.

Y cuesta. Cuesta aceptar que incluso las historias más grandes llegan a su final. Que poco a poco uno empieza a despedirse de quienes parecían eternos.

Hoy decidís dar un paso al costado con la frente en alto. Después del último Mundial de tu carrera, los adjetivos sobran y las palabras parecen quedarse cortas. Porque hay futbolistas extraordinarios, leyendas inolvidables y después está Lionel Messi.

Quizá a muchos les quede la sensación amarga de aquella final perdida. La impotencia de haber estado tan cerca de otro título. Pero también todos entendemos que tu legado hace tiempo dejó de depender de una copa más o una copa menos. Si el fútbol te debía algo, ya te lo devolvió cuando levantaste el Mundial como capitán, figura y símbolo de una generación entera.

Muchos te vieron crecer después de haber sido contemporáneos a Maradona, pero también hay muchos que crecieron con vos, y acá me incluyo, porque así como no conozco un fútbol sin Messi, no conozco una selección argentina sin vos.

Cuesta aceptar que te despedís porque siempre luchaste por ganar algo con los colores de la bandera. Porque te tocó atravesar derrotas, críticas y decepciones. Porque cuando muchos dudaban, vos seguías apareciendo. A veces en silencio. Otras poniendo la cara por todos.

Te cuestionaron por no sentir la camiseta. Te señalaron por no ganar. Te criticaron incluso por ser distinto. Por ser reservado en un ambiente que muchas veces premia el ruido. Y sin embargo seguiste adelante. Al final, la historia se encargó de poner cada cosa en su lugar. Los que te vimos llorar después de perder, los que te vimos sufrir cada golpe y levantarte una vez más, siempre supimos que esas personas se iban a tragar sus palabras.

Hoy con 39, sabemos que te da para seguir jugando más tiempo. Quizá uno o dos años más, pero querer también es saber dejar ir, y después de todo lo que te pasó este último tiempo, es imposible no entender que das un paso al costado. Después de tanta presión, de haber dejado y vuelto hace 10 años, no hay nada que nos haga más feliz que te retires de la selección por cuenta propia y creo que, totalmente hecho por los títulos que tenés en tu espalda.

Juraste ganar algo con la celeste y blanca. Terminaste ganando todo. Sabemos que diste todo y más, y que nunca bajaste los brazos y que a pesar de las mil batallas que pueden haber en tu cabeza, saliste a flote y nos representaste de la mejor manera.

Si vos agradecés ser argentino, qué nos queda a nosotros, los mortales, de compartir uno de los sentimientos más lindos que puede haber. El deporte, el fútbol, el ser argentino. Nos enorgullece decir que somos argentinos y en parte es por vos, en parte agradecemos ser contemporáneos a vos, Leo.

Nos queda agradecer.

Agradecer los goles, los títulos, las alegrías y las lágrimas. Agradecer cada partido, cada intento y cada regreso. Agradecer que durante veinte años la camiseta número diez tuviera dueño.

Toca decir gracias y a pesar de que tengamos un nudo enorme en la garganta, sabemos que tomás la decisión correcta, aunque cueste imaginar una Selección Argentina sin vos, sabemos que esta decisión te pertenece.

Por primera vez en mucho tiempo, Argentina saldrá a una cancha con otro jugador con la “10” en la espalda. Y nosotros tendremos que aprender a verla sin vos.

Quizá esa sea la verdadera dimensión de tu legado: hacernos creer durante veinte años que lo extraordinario era algo normal.

Gracias por todo, Leo.

La agonía de los Zorros

Por Nazareno López

A 10 años de ese equipo que maravilló al mundo entero con la hazaña deportiva más grande de la historia del fútbol. De aquel grupo de jugadores descartados por los clubes top que le dio a una ciudad la oportunidad de tocar el cielo. Hoy, el presente del Leicester City es lo contrario, un infierno. En la memoria de Los Foxes quedaron los goles de Jamie Vardy, los quites de N’Golo Kanté y las pizzas de Claudio Ranieri. El Leicester cayó este último fin de semana 4-0 de local ante el Oxford United y su estadía en la League One, tercera categoría del fútbol inglés, parece que será más complicada de lo esperado.

¿Por qué el Leicester City llegó a esta situación?

Varios factores podrían intentar explicar cómo un equipo que compitió durante más de cinco años con el Big Six, que ganó trofeos como la Fa Cup en 2021 y la Community Shield en el mismo año y que estuvo en competiciones europeas hasta no hace más de cuatro años esté en la situación deportiva y financiera en la que se encuentra.

Sin duda hubo un antes y un después tras el accidente en helicóptero del exdueño tailandés del club Vichai Srivaddhanaprabha en octubre del 2018. King Power había comprado el club en agosto del 2010 con Vichai a la cabeza del proyecto por 35 millones de libras. Los resultados no tardaron en llegar. Volvieron a la Premier League en el 2014 tras 10 años de ausencia y se consolidaron como uno de los clubes modelos británicos. Con el fallecimiento de Vichai, el que tomó las riendas del club fue su hijo Aiyawatt Srivaddhanaprabha, que intentó seguir los pasos de su padre aunque sin éxito.

La poca paciencia de la junta directiva con los directores técnicos y desprolijidades en su relación con estos mismos también sirve como motivo para explicar la situación del club. Ranieri fue despedido en febrero del 2017, en plena serie de octavos de final de la Champions League ante Sevilla, tras una temporada irregular en la Premier League. Años más tarde, el entrenador italiano reconoció que la junta del club y sus asistentes técnicos hablaron mal de él a sus espaldas. Brendan Rogers, el otro DT campeón en esa época dorada, también tuvo sus conflictos con la dirigencia. La nula inversión en fichajes y el poco respaldo ante los malos resultados aceleraron su salida de los Foxes tras cuatro años en los cuales el Leicester se acostumbró a jugar en Europa y competir en todos los frentes.

Quizás el factor más importante fue el económico. El Leicester nunca pudo ordenar las cuentas tras la pandemia. Pérdidas de hasta 375 millones de libras, sanciones administrativas impuestas por la EFL y los últimos descensos provocaron un agujero monetario en el club inglés, al punto de que King Power ha anunciado en agosto de este año que Leicester City, luego de 16 años, a la venta. Los tailandeses fijaron una suma de 200 millones de libras, en un paquete que incluye al Leicester City, su equipo femenino, el King Power Stadium y su centro de entrenamiento Seagrave, inaugurado en 2020 y valorado en 121 millones de libras, así como el OH Leuven, el otro equipo de los tailandeses que sirvió como captador de talento jóven para Los Foxes.

La actualidad del equipo no es la mejor. Tras 5 partidos de liga, los dirigidos por Russell Martin han sumado tan solo 5 puntos y se acercan al sótano de la tabla. Mientras tanto, en el plano nacional la cosa va de mal en peor. Aunque la Fa Cup recién sumará a los equipos de tercera en noviembre y el Football League Trophy aún no comenzó, ya el Leicester tuvo acción en la Copa de la Liga y fueron eliminados por el Ipswich Town en segunda ronda.

Todo parece indicar que uno de los equipos más carismáticos y que fue protagonista de una de las páginas más recordadas del fútbol mundial se quedará por mucho tiempo en las profundidades del ascenso inglés.

A horas de iniciar una nueva ilusión europea

Por Tomas Messina, Gael Roldan, Manu Rodríguez y Marcos Rapossi

La Champions League vuelve a abrir sus puertas y la temporada 2026/27 promete otra batalla entre los gigantes de Europa. La nueva edición, que será la tercera bajo el formato de fase liga, comenzará a definir su camino hacia una final que tendrá como escenario el Estadio Metropolitano de Madrid, el 5 de junio de 2027. Desde este martes, los mejores 36 equipos de todo el continente se enfrentarán para conseguir el hito más importante en el fútbol de clubes.

El estadio donde es local el Atlético de Madrid albergó la final de la temporada 18/19, cuando salió campeón el Liverpool frente al Tottenham.

En esta oportunidad habrá un equipo con una presión diferente. El Paris Saint-Germain, campeón de las últimas dos ediciones, buscará convertirse en el primer club desde el Real Madrid en conquistar tres Champions consecutivas. El conjunto parisino viene de vencer al Arsenal por penales en la final de 2025/26 y ya consiguió algo que parecía reservado para los grandes de la historia: retener el título.

Luis Enrique ganó su tercera Champions en mayo de este año, una con el Barcelona en 2015 y las últimas dos ediciones con el PSG.

Del otro lado estarán los habituales protagonistas. Real Madrid, Barcelona, Bayern Múnich, Manchester City, Liverpool, Arsenal y el resto de los grandes de Europa volverán a competir por el trofeo más deseado del fútbol de clubes. Con 36 equipos en la fase liga, cada partido tendrá un peso importante en una competición que ya no permite relajarse desde el comienzo.

La expectativa crecerá todavía más a partir del sorteo de la fase liga. Los primeros partidos están programados entre el 8 y el 10 de septiembre, dando inicio a un recorrido que terminará nueve meses después en Madrid.

El mercado de pases empezó a redibujar el mapa de candidatos: Real Madrid, Barcelona, Manchester United, Bayern Múnich y el propio PSG movieron fichas importantes durante el verano europeo, en busca de un plantel a la altura de lo que exige el nuevo formato.

A la vez, hay equipos que este año pisan por primera vez en su historia una fase de grupos de Champions, mientras que del otro lado están el PSG y Luis Enrique, que como ya mencionamos, en apenas dos ediciones de este sistema construyeron un bicampeonato que nadie había logrado en la era de la fase liga.

Y hay historias que se juegan en primera persona, como la del  futbolista argentino Valentín Gómez, que este año debuta en la competición vistiendo la camiseta del Real Betis, contándonos su experiencia desde dentro.

Una nueva Champions está por comenzar. Y si las últimas ediciones dejaron claro algo, es que en Europa nunca alcanza con ser favorito: para levantar la copa hay que sobrevivir a cada noche.

 

Los reyes de la era moderna: la obra maestra de Luis Enrique

El PSG levantando su primera Champions League en la temporada 2024/25.

La revolución estructural de la UEFA Champions League prometía un torneo más implacable, dinámico e impredecible. La instauración de la Fase de Liga de 36 equipos dejó atrás la tradicional etapa de grupos para dar paso a una batalla campal en la que cada gol y cada punto cotizan en bolsa. En medio de este nuevo paradigma del fútbol continental, un solo club ha logrado descifrar la fórmula del éxito absoluto: el Paris Saint-Germain. El proyecto parisino ha firmado un bicampeonato histórico conquistando las ediciones 2024/25 y 2025/26, transformándose en el primer y único monarca indiscutido bajo el renovado formato de la máxima competición europea.

 

Del sueño de 2025 a la consagración de 2026

En la temporada 2024/25, la edición inaugural del nuevo sistema, el sello de Luis Enrique quedó marcado a fuego. El PSG conquistó la primera Champions de su historia tras dominar la Fase de Liga con una regularidad de hierro y atravesar unas eliminatorias inolvidables que culminaron en la tan ansiada coronación europea. Para la temporada 2025/26, lejos de relajarse, la exigencia del técnico español elevó aún más el listón. Tras superar cruces complejos ante rivales como Chelsea, Liverpool y Bayern Múnich, el PSG disputó una dramática final en el Puskás Aréna de Budapest ante el Arsenal, consagrándose bicampeón en la tanda de penales y demostrando una jerarquía competitiva inquebrantable en los momentos de mayor tensión.

 

La revolución táctica de Luis Enrique en el Parque de los Príncipes

Hablar del bicampeonato del Paris Saint-Germain es hablar inevitablemente de la figura de Luis Enrique. El estratega asturiano construyó una máquina competitiva donde la idea colectiva prevalece por encima de las individualidades. Tras la salida de las grandes superestrellas mediáticas, Luis Enrique impuso una filosofía basada en la presión alta, la posesión vertical y una agresividad táctica que desconcertó a las potencias del continente. Bajo su conducción, el PSG no solo absorbió la presión de disputar ocho encuentros inicial es de máxima exigencia en la tabla unificada ante rivales de peso distinto, sino que convirtió el formato de liga en su hábitat natural.

 

El secreto de la rotación y el reto del tricampeonato

El éxito del PSG de Luis Enrique en este formato no responde a la casualidad, sino a la profundidad estratégica. En un torneo que exige un desgaste físico sin precedentes debido a la suma de partidos estelares desde la primera ronda, la gestión de vestuario y la rotación impuesta por el entrenador español se convirtieron en el factor diferencial. Durante la última campaña, los recambios del equipo aportaron una enorme cantidad de goles ingresando desde la banca, reflejando una plantilla diseñada al detalle para sostener la intensidad durante los diez meses de competición.

A las puertas de la temporada 2026/27, con gigantes como Real Madrid,  Manchester City, Arsenal y Bayern Múnich desembolsando sumas astronómicas en el mercado de fichajes para romper su hegemonía, el PSG y Luis Enrique afrontan el desafío definitivo: retener la corona una vez más y buscar un tricampeonato sin precedentes en la era moderna del fútbol europeo.

 

Se abrieron las billeteras: los gigantes europeos revolucionan el mercado antes del debut copero

Ferran Torres festejando su primer gol con la camiseta del PSG.

El mercado de pases veraniego de la temporada 2026/27 ha entrado en su fase más vertiginosa. A poco de que comience el exigente formato de la UEFA Champions League, los grandes candidatos de Europa han apretado el acelerador en las negociaciones para estructurar plantillas capaces de soportar la altísima exigencia del calendario.

Desde la reconstrucción defensiva en Madrid hasta desembolsos récord en Inglaterra, pasando por Alemania y Francia, este es el mapa definitivo de los movimientos más importantes del fútbol de élite.

 

París Saint-Germain: juventud gala y pegada de LaLiga

En el Parque de los Príncipes se respira un aire de renovación estratégica. El PSG dio uno de los golpes sobre la mesa en este mercado al asegurar la contratación de Maghnès Akliouche, la perla del AS Mónaco, por una cifra cercana a los 50 millones de euros. Para complementar la zona ofensiva, la dirección deportiva parisina cerró la incorporación del español Ferran Torres, procedente del FC Barcelona, asegurando gol y polivalencia en ataque. En el apartado de bajas, el club a logrado cerrar tras largas gestiones la salida a la Premier League de Bradley Barcola, quien desembarcó en el Liverpool por mas de 100 millones de dolares.

 

Real Madrid: blindaje defensivo y galones para Mbappé

El Real Madrid ha focalizado sus esfuerzos financieros en apuntalar la línea de fondo, un sector que demandaba recambio generacional de manera urgente. La directiva blanca concretó tres incorporaciones de primer nivel para la zaga: el central francés Ibrahima Konaté, el carrilero zurdo Marc Cucurella y el potente lateral derecho Denzel Dumfries.

A este cerrojo defensivo se le suma la incorporación el joven talento Yan Diomandé, procedente del RB Leipzig, quien llega para aportar frescura y desborde en el frente de ataque. Sin grandes sobresaltos en la delantera, la entidad de Chamartín reafirma a Kylian Mbappé como la piedra angular y referente absoluto del proyecto.

 

Bayern Múnich: la potencia marroquí de Saibari desembarca en Baviera

El Bayern Múnich dio un golpe de autoridad en la Bundesliga al cerrar la incorporación del volante ofensivo Ismael Saibari, procedente del PSV Eindhoven, por una cifra cercana a los 50 millones de euros. Tras deslumbrar tanto en el fútbol neerlandés como con la selección de Marruecos, Saibari aterriza en el Allianz Arena para brindarle creatividad, dinámica y llegada desde la segunda línea al esquema bávaro en su asalto por la Champions.

 

FC Barcelona: retornos clave y la mira puesta en el Atleti.

Rodri siendo recibido en el Camp Nou como nuevo jugador del Barcelona.

En la Ciudad Condal, la secretaría técnica ha priorizado refuerzos de rendimiento inmediato.

El Barça concretó el fichaje del extremo inglés Anthony Gordon, procedente del Newcastle, y selló el regreso de Rodri al fútbol español para tomar el timón en el mediocampo.

Sin embargo, la historia blaugrana de la ventana de pases pasa por el ataque, que siguen intentando la llegada de Julián Álvarez, y siguen mostrando fuertemente su interés en el argentino, quien busca una salida del Atlético de Madrid.

 

Chelsea: la bomba del mercado supera los 130 millones

De regreso al plano principal de la Champions League, el Chelsea ha vuelto a acaparar todas las portadas por su capacidad económica. Los Blues rompieron la banca al concretar la llegada de Morgan Rogers desde el Aston Villa por una suma récord que ronda los 138 millones de euros, convirtiéndolo en el traspaso más caro de la ventana. Además del atacante inglés, el conjunto londinense sumó al zaguero francés Maxence Lacroix y al prometedor extremo portugués Geovany Quenda, armando un plantel temible en lo físico y en el uno contra uno.

 

Premier League: el bombazo del City, el estreno del United, el impulso del Arsenal y la jugada del Liverpool.

La Premier League vivirá una edición histórica de la Champions League con sus colosos realizando inversiones multimillonarias. El Manchester City sacudió el mercado británico al cerrar el traspaso récord de Elliot Anderson desde el Nottingham Forest por una suma astronómica de 135 millones de euros. Además, los Citizens han incorporado a sus filas a la joven perla marroquí Ayyoub Bouaddi, arrebatándoselo a la competencia europea tras su brillante irrupción en el Lille.

Por su parte, el Manchester United prepara su debut en el nuevo formato continental reforzando la zona de máquinas de Old Trafford; los Red Devils cerraron la llegada del mediocampista camerunés Carlos Baleba desde el Brighton por unos 70 millones de libras, quien se suma a la zona media junto a Youri Tielemans.

En tanto, el Arsenal ha dado un salto de jerarquía en la medular con la contratación estelar de Bruno Guimarães, complementada por la llegada de Ezri Konsa en la zaga central. Los Gunners también se mantienen muy atentos al mercado ofensivo, ya que han mostrado al igual que el Barcelona, interés por Julián Álvarez.

Por último, en Anfield, el Liverpool ha centrado sus esfuerzos en apuntalar la defensa con la joven promesa Jeremy Jacquet, pero guarda su movimiento estelar para el cierre de la ventana: los Reds alistan una oferta formal para arrebatarle Bradley Barcola al PSG y revolucionar los extremos de su ataque.

Con la ventana de pases a punto de bajar la persiana, las piezas del tablero europeo están prácticamente puestas. La carrera por la Orejona 2026/27 ya se juega en los despachos.

 

Seis caras nuevas en la edición 2026/27

La Champions League 2026/27 tendrá seis clubes que harán su estreno en la nueva fase liga de 36 equipos. Sin embargo, no todos llegan a la competencia por primera vez: mientras que Como tendrá su debut absoluto, Manchester United, Roma, Real Betis y Lens regresarán al torneo después de varios años de ausencia.

El caso más especial es el de Como. El conjunto italiano disputará por primera vez en su historia la Champions League y, además, será su primera participación en una competición europea. Su arribo representa uno de los estrenos más importantes de esta edición incorporándose con una buena actualidad en la Serie A.

Manchester United, en cambio, tiene una historia completamente diferente. Los ingleses son tricampeones de Europa y levantaron el trofeo en 1968, 1999 y 2008. Su última participación fue en la temporada 2023/24, cuando quedó eliminado en la fase de grupos. Ahora regresará por primera vez desde la implementación del nuevo formato.

Roma también volverá después de varios años. Su última Champions fue en 2018/19, pero su mejor actuación llegó un año antes, en 2017/18, edición en la que alcanzó las semifinales. Además, el club italiano fue subcampeón de Europa en 1984, tras haber perdido la final ante Liverpool.

Equipo del Betis en la vuelta de la semifinal de la Conference League contra la Fiorentina.

Para el Real Betis, el regreso también será especial. El conjunto español solamente disputó una edición de la LIga de Campeones: la 2005/06. En aquella oportunidad quedó eliminado en la fase de grupos, por lo que esta será apenas su segunda participación en la máxima competencia europea.

El Lens reaparece después de su participación en 2023/24. El equipo francés también jugó la Champions en 1998/99 y 2002/03, pero nunca logró superar la fase de grupos. En esta nueva oportunidad buscará cambiar esa historia con el formato de liga.

Así, la edición 2026/27 tendrá una combinación particular: El Como siendo el único debutante absoluto en esta competición  y cinco clubes históricos que vuelven a una Champions que, desde 2024/25, tiene una nueva manera de competir.

 

Valentín Gómez, de la ilusión al desafío de jugar su primera orejona

El defensor argentino del Real Betis se prepara para disputar por primera vez la UEFA Champions League. Con mucha expectativa por este nuevo desafío, Gómez habló sobre lo que significa llegar a la máxima competencia europea y cómo vive esta oportunidad en su carrera. Además, se refirió al nuevo formato del torneo y a las expectativas que tiene de cara a una temporada especial.

¿Qué te pasó por la cabeza cuando supiste que ibas a jugar tu primera Champions?

– La verdad, mucha felicidad. Es algo que soñé desde chico y ahora poder vivirlo con este club es increíble.

¿De chico alguna vez imaginaste que ibas a estar jugando una competencia como esta?

– Sí, obvio. Uno siempre sueña con llegar a estos lugares, aunque después el camino es largo y hay que trabajar mucho.

 ¿Qué significa para vos estar en el plantel del  Betis por primera vez en la Champions?

– Es una alegría enorme y también una responsabilidad. Quiero disfrutarlo y ayudar al equipo en todo lo que pueda.

¿Sentís que jugar la Champions puede marcar un antes y un después en tu carrera?

– Sí, obvio. La Champions es una competencia que mira muchísima gente en todo el mundo, así que jugarla te da mucha visibilidad y te permite mostrarte en otros lugares. Para mí es una linda oportunidad para seguir creciendo, aprender de los mejores y aprovechar cada partido.

¿Hay algún equipo de los que les tocaron que tengas más ganas de enfrentar?

– Sí, jugar contra el Arsenal en nuestra cancha va a ser muy lindo. Es un equipo con mucha historia y grandes jugadores, así que poder enfrentarlos en el estadio del Betis, con nuestra gente, va a ser una experiencia muy especial.

¿Y hay algún rival con el que preferirías no cruzarte?

– No, ninguno en especial. Si estamos en Champions, sabemos que todos los partidos van a ser difíciles.

¿Qué pensás de este nuevo formato de la Champions?

– Me parece interesante, siento que es más competitivo. Es distinto al formato anterior y vamos a tener que adaptarnos rápido.

Como central, ¿qué cambia cuando tenés enfrente a jugadores que están acostumbrados a jugar este tipo de partidos?

– Tenés que estar concentrado todo el tiempo. Son jugadores que no te perdonan cuando cometés un error.

Valentin Gomez marcando a Fermin Lopez en la jornada 37 de La Liga española

¿Qué te gustaría demostrar en tu primera Champions?

– Quiero demostrar que puedo competir a este nivel y, sobre todo, ayudar al equipo a llegar lo más lejos posible.

Si tuvieras que elegir un partido de esta Champions para jugar mañana, ¿cuál elegirías?

– Creo que cualquiera. Tengo muchas ganas de que empiece y poder vivir esta experiencia.

¿Qué es lo que más te ilusiona de jugar una Champions League?

– Poder vivir esos partidos y jugar en estadios tan importantes. Es una experiencia que voy a disfrutar mucho.

¿Creés que este nuevo formato puede hacer que la Champions sea todavía más competitiva?

– Sí, creo que sí. Al no tener los grupos de antes, cada partido va a tener mucha importancia y no te vas a poder relajar en ningún momento.

¿Cómo imaginás el momento de escuchar el himno de la Champions por primera vez?

– Me lo imagino como un momento muy especial, seguramente con muchos nervios y emoción. Escuchar el himno de la Champions dentro de la cancha, con mis compañeros y toda la gente del Betis, va a ser algo que voy a recordar para siempre.

¿Qué importancia va a tener la experiencia del plantel para afrontar esta competencia?

– Es importante porque hay jugadores que ya conocen estos partidos y pueden ayudarnos mucho. Nosotros tenemos que aprender de ellos y estar todos preparados.

¿Qué le dirías a los hinchas del Betis antes de esta primera Champions?

– Que vamos a dejar todo por el equipo y que ojalá podamos darles muchas alegrías en esta competencia y el resto de la temporada.

El último combate de la leyenda: Katie Taylor se retira en lo más alto

Por Victoria Tourn

Después de 54 años, el Croke Park de Dublín volvió a ser escenario de una velada boxística. Pero esta vez, más de 80.000 personas colmaron las tribunas para despedir a esa niña que alguna vez tuvo que esconder su pelo debajo del gorro para poder subir a un ring: Katie Taylor dijo adiós al boxeo a los 40 años.

El sábado último Katie Taylor venció por decisión unánime a la francesa Flora Pili, recuperó el título vacante del Consejo Mundial de Boxeo del peso superligero y dio fin a su carrera con cuatro fajas en su poder.

Un recorrido profesional que empezó hace 10 años, pero mucho antes ya había hecho
historia en el deporte. En 2001, con apenas 15 años, formó parte del primer combate de
mujeres sancionado oficialmente en Irlanda frente a Alanna Audley, tres asaltos de un
minuto y medio y una victoria que le daría otro motivo para seguir peleando: trabajar para
que el boxeo femenino tuviera espacio y reconocimiento en todo el mundo.

Participó de combates amateurs en exhibiciones frente al Comité Olímpico Internacional que llevaron en 2012 a incluir en los Juegos Olímpicos a las mujeres. Pero eso no le bastó y
volvió a Irlanda con la medalla de oro de los 60 kg.

Pero como gran deportista que es, también tuvo un paso por la Selección Irlandesa de Fútbol, anotando dos goles para la máxima categoría, un deporte que alternaba con el
boxeo hasta 2009, cuando decidió dedicarse de lleno a los golpes.

Fueron 5 los Campeonatos Mundiales y 6 los Campeonatos Europeos obtenidos hasta 2014
en su etapa amateur. Pero dos años más tarde, en 2016 dio el salto al profesionalismo a los
30 años, tras una caída dolorosa en los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Río
2016 que le indicaría que un ciclo había terminado.

En el campo profesional reunió 26 victorias (6 KO), reteniendo los cuatro cinturones del peso ligero a la vez (WBA, WBC, IBF y WBO) y tiempo más tarde subiría a la categoría
superligero, en la cual tendría su única derrota frente a Chantelle Cameron en 2023. Pero la revancha llegaría rápido y en noviembre de ese mismo año, por decisión mayoritaria Taylor le arrebataría los cinturones a Cameron y volvería a ser indiscutida por segunda vez.

Un año antes ya había dejado huella; junto a la puertorriqueña Amanda Serrano
formaron parte del primer evento femenino en encabezar una cartelera en el Madison
Square Garden, siendo otra noche positiva para la irlandesa. Suceso y victoria que se repetiría en 2024 siendo coestelar de Mike Tyson contra Jake Paul ante más de 72.000 personas en el AT&T Stadium de Texas.

El esfuerzo y sacrificio de una niña que debía ocultar su identidad bajo el nombre de “K.
Taylor” y su cabello en el casco para poder formar parte de los torneos juniors de su país, es hoy una leyenda y abrió el camino para las siguientes generaciones femeninas.

Volvió a poner al boxeo en Croke Park por primera vez desde la visita de Muhammad Ali-
frente a Alvin “Blue” Lewis hace más de medio siglo, demostrando el tamaño de su legado. Y cerró con un broche de oro perfecto: de local en el templo del deporte irlandés con el que
soñó toda su vida y, por tercera vez, consagrada como campeona indiscutida.

Messi contra el tiempo, una pelea pareja

Por Franco D’Amore Cristos

El ser imparable también es intangible, solo pasa, sin importarle nada ni nadie. Uno pestañea o se distrae y ya es tarde, porque ese ser sin ningún enemigo que le haga frente, es el tiempo, y hace que Lionel Messi no sea para siempre, ya que se vio obligado a dar un paso al costado en la selección argentina: “Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar.” escribió en una carta de despedida, dulce y dolorosa. Messi, como todo humano, se está poniendo viejo.

Al mejor futbolista de la historia, pero mejor persona que jugador -lo único que siempre le importó-, la vida le tenía preparado el desenlace más doloroso de todos: una final del mundo perdida. Él ya sabía lo que significaba ganar y perder el séptimo partido de un Mundial, lo que no había experimentado era jugar un octavo encuentro. Más partidos, menos descanso y calendario ajustado. A sus 39 años, el desgaste físico se presume con mayor facilidad, Messi no puede con todo, es una persona, como quién lee, como quién escribe.

Sin embargo, el final de su carrera en la selección argentina se concreta con el malestar de Jorge, su padre, que antes del Mundial se lo llegó a dar por muerto y, durante el torneo, el paso del “imparable”, empeoraba su salud.

Hasta la madrugada del sábado 8 de agosto, Jorge no resistió más. La única licencia que se dio el tiempo para ceder bondad fue que le permitió a Lionel despedirse de su padre, terminada la competencia más importante del mundo del fútbol. La ida de Jorge de este plano significó la ida de Lionel de la selección argentina que, en el final de su carta y a modo de posdata concluyó: “Estas palabras las escribí el 21 de julio, dos días después de la final. Hoy después de lo de mi papá, estoy más convencido que antes.”

Esta decisión que funciona como dicotomía, esperada e inesperada a la vez, es un golpe bajo al nene que solo lo vio ganar todo con la selección, al adolescente que lo vio perder y ganar todo con la mayor, al adulto que pudo ver al Maradona que se perdió y al abuelo que pudo disfrutar, durante 40 años por lo menos, el hecho de que el mejor del mundo sea un diez argentino. Messi no comprende de generaciones, desafía al tiempo.

Su renuncia al seleccionado argentino es esperable, se cae de maduro. En la Copa del Mundo, como acostumbra hacerlo, a excepción de la única que ganó, cumplió 39 años. El tiempo es igual para todos. Lo inesperado se remonta a dos días antes de la carta. Cual joven estrella, Leo metió 4 goles con el Inter de Miami, como si el tiempo no pasara para él. Una dicotomía.

Con este anuncio es imposible no preguntarse cuándo, cómo y dónde se retirará la Pulga del fútbol profesional. Lo que es posible de confirmar es la eterna paridad que hay entre Messi y el tiempo. Él es una de las pocas personas que se enfrentó al “imparable” durante, por lo menos, 20 años consecutivos. Y lo sigue haciendo. En una era moderna, tecnológica y artificial, el menos humano de todos -por lo que hace en un campo de juego- escribió manualmente, de puño y letra, a corazón abierto. Además, el detalle de su carta es la lapicera que usó para escribir, un bolígrafo mágico y emblemático de Harry Potter, serie de la que Leo es fanático. Dicha birome tiene un símbolo especial, cuyo nombre es “Giratiempos”. Por eso también es humano, como quien lee, como quien escribe.