Gonzalo Vietri, el capitán de futsal que todo equipo joven desearía tener

Por Santiago Barrios

Gonzalo Vietri nació el 3 de agosto de 1992 en el barrio de Caballito, tiene 33 años y es el capitán del equipo de futsal de San Lorenzo de Almagro. Se desenvuelve en la posición de ala y tiene una extensa carrera. Jugó por más de diez años en UAI Urquiza, además vistió la camiseta de Atlanta y, desde su llegada al Ciclón, en un período corto de tiempo, tomó el puesto de referente en un plantel joven y nuevo, dándole, con toda su trayectoria, claridad al equipo en situaciones de tensión y, por fuera del campo, transformándose en un director de orquesta, asegurándose de ordenar a un plantel que no se conocía y guiarlos hacia un mismo objetivo.

Hay muchos líderes en diferentes deportes que no nacen con la habilidad de ser referentes, sino que, al paso de su carrera y a medida que maduran, van construyendo sus rasgos de mandato, pero en Vietri no fue el caso, ya que sus capacidades de liderazgo fueron innatas. “A mí siempre los compañeros que tuve en planteles anteriores me decían que me veían ese perfil y que confiaban siempre en mí para ejercer ese rol”, se refirió.

Ocho años atrás, en 2018, fueron los primeros pasos de Gonzalo Vietri como referente cuando jugaba en UAI Urquiza, teniendo el rol de subcapitán, ya que los capitanes de ese plantel eran Juan Ignacio Palazzi y Alejandro Román. En la nota realizada en el Roberto Pando, Vietri los recordó a los dos con una profunda alegría y agradecimiento, y mencionó que, en los diez años que compartió vestuario con ellos, aprendió muchísimo. “De cada uno me quedaron muchísimas cosas, de Román me quedó más la paciencia, la calma, el siempre estar con una sonrisa y bien predispuesto, a pesar de la situación que estemos pasando, y de Palazzi, lo contrario, me quedó el temperamento y las arengas dentro del vestuario y la calentura y la bronca, pero siempre de un costado bueno”, contó Gonzalo con una sonrisa.

Esos rasgos de sus dos máximos referentes fueron importantes en Vietri para ser lo que es hoy en día, la cabeza de un equipo repleto de juveniles y algunos jugadores provenientes de otros clubes, el cual, en 2026, está atravesando por la misma situación de la temporada pasada: estar peleando en los puestos de abajo de la tabla. Esos momentos son los más duros que atraviesa un plantel, cuando los resultados no llegan, los jugadores bajan el nivel y la confianza se apaga, pero ahí es donde aparece el papel del líder, el cual se tiene que encargar de devolverle la convicción e ilusión a sus compañeros. “No soy de fijarme mucho en la tabla de posiciones, porque en mi experiencia entiendo que en los campeonatos largos hay muchos altibajos cuando te toca pelear la zona baja, entonces yo siempre estoy convencido y espero que nuestro momento va a llegar, así que desde ese lado soy muy paciente y me focalizo en no desesperarme, intento trasladar lo mismo a mis compañeros si veo que alguno se frustra, intento siempre ayudar después de una derrota, venir con la mejor cara y tener alegría, buena onda, seriedad también para hacer una buena semana de entrenamiento”, reveló el capitán.

No solo los rasgos de Alejandro Román le están dando frutos a Gonzalo para manejarse sobre sus jóvenes compañeros en plena crisis futbolística de San Lorenzo, sino que, gracias al fuerte temperamento de Palazzi, Vietri declaró que tiene ese carácter de que no le gusta perder, lo cual es parte de su personalidad y que le cuesta mucho controlar. Eso a veces puede ser mal visto, y la gente va a opinar que alguien no tiene el derecho de quejarse y ante la derrota debe ser un caballero, pero en situaciones extremas, cuando no podés obtener la victoria, le viene bien a un plantel juvenil tener un líder con hambre de victoria y con ganas de revertir el mal momento.

No solo los factores del liderazgo provienen del lado de la serenidad o del temperamento, sino que es clave que tu líder sea alguien que le tenga aprecio al club desde muy chico y sienta los colores en su pecho. “Representa algo hermoso en mi vida, tanto personal como deportiva, estar en el club del que soy hincha y amo. Es un orgullo, y más aún llevar la cinta de capitán, ser un referente, que mis compañeros lo sientan así, que lo avalen es un orgullo enorme, difícil de explicar con palabras”, se refirió con felicidad a lo que representa llevar la cinta.

Hoy se puede ver a un Gonzalo muy consolidado como capitán, pero esta no es su primera etapa en el club, ya que su anterior paso fue por el año 2009, donde jugó solo cuatro meses y posteriormente se iría a UAI Urquiza, y Vietri recordó cómo fue esa etapa en el Ciclón que tanto lo cambió en el aspecto del liderazgo: “Yo había jugado en divisiones inferiores acá, cuando todavía el Polideportivo Roberto Pando no existía y era un chico que no sabía dónde estaba parado, tenía claro que el fútbol era lo que me gustaba, pero nunca había jugado futsal, y cuando entrené esos meses antes de irme a la UAI, me di cuenta de lo que me gustaba. El cambio de ese Gonzalo al de hoy en día es abrupto, muchísimas diferencias que, bueno, fui aprendiendo con los años y también con todos los grupos de compañeros que fui conociendo”.

Queda claro que no es fácil ser capitán en tan poco tiempo de un equipo, pero que en tan poco tiempo tus compañeros avalen la decisión de que lo seas, eso demuestra el don que uno tiene para poder ser la voz del equipo, y Vietri sabe y está dispuesto a asumir ese compromiso: “La principal responsabilidad creo que es estar pendiente y, como te decía antes, 24/7 para cada uno de tus compañeros, porque todos tenemos vidas diferentes, y la principal responsabilidad es saber leer todas esas situaciones de cada uno, intentar unir y llevar seriedad, respeto y compañerismo a todo el plantel y a todo el club”, concluyó el capitán.

La recompensa de un año difícil

Luego de una temporada complicada en la que San Lorenzo se salvó del descenso en la última fecha, y además atravesó un proceso de transición con la llegada de juveniles y de nuevos jugadores de otros clubes, lo que significaba que se armaba un plantel desde cero en donde nadie se conocía, el 6 de diciembre de 2025, el Ciclón obtuvo la Copa de Plata derrotando en la final, en condición de visitante, a Ferrocarril Oeste por la tanda de penales, luego de empatar 3 a 3 en el tiempo regular. En esa final, Vietri fue titular, pero no marcó ningún gol. Ese título le otorgó a San Lorenzo el derecho a disputar la Supercopa de la siguiente edición, aunque terminó cayendo en la fase preliminar ante el Verdolaga.

Más notas