Por Facundo Firbank
Jerarquía, liderazgo y gol. Estas cualidades y muchas más conforman al jugador de la Primera Nacional Jorge Correa, que juega en el Club Estudiantes de Buenos Aires y además es el capitán del primer equipo. Nacido en San Miguel, provincia de Buenos Aires, llegó a las inferiores del club Vélez Sarsfield en busca de concretar su sueño de convertirse en jugador de fútbol y lo consiguió en agosto del año 2011, pero no fue todo color de rosas. Vélez en ese momento pasaba por una de las mejores épocas de su historia, el técnico era Ricardo “El Tigre” Gareca y contaba con un plantel repleto de talentos, meses después lo volvieron a bajar a Reserva.
“Para poder consolidarme en Primera tuve que jugar alrededor de 50 partidos en Reserva más toda mi trayectoría en inferiores. Me llegó la oportunidad tras la salida de Gareca, cuando José “El Turu” Flores tomó la posta del equipo y apostó por varios juveniles, porque ya lo había tenido de DT en ese transcurso”, recordó “Coco”.

Jorge es una pieza clave del equipo y cumple un rol fundamental tanto dentro como fuera de la cancha, el capitán se encarga de todo y no es fácil llegar a tener ese rol ni saber ocuparlo. Actualmente, es el único que puede hablar con el árbitro, ordena al equipo, alienta y también es uno de los principales mentores para los pibes que suben al equipo desde las Divisiones Inferiores. “A mitad del año pasado hubo cambio de DT en el club y varios días después me llamó el nuevo cuerpo técnico junto al capitán de ese momento, para comunicarme que habían tomado la decisión de darme la cinta y yo acepté”, declaró.
Desde ese cambio el equipo empezó a tener buenos resultados con él como guía y se convirtió en uno de los principales candidatos para conseguir el ascenso mediante el Reducido. “El Pincha de Caseros” llegó hasta las semis y luchó hasta el último suspiro frente a Estudiantes de Río Cuarto, serie en la cual los dos equipos ganaron un partido por 1 a 0, pero el conjunto de Córdoba sacó el ticket a la final gracias a la ventaja deportiva tras quedar un puesto por encima que su rival en la zona “B”.

En la actualidad futbolística se le da mucha importancia a las Divisiones Inferiores y para muchos clubes la venta de uno o dos talentos jóvenes les puede dar alivio financiero. Dar el salto al fútbol europeo ya no es como antes, ahora con la digitalización los jóvenes tienen muchas más chances. “Actualmente, los clubes usan a las Inferiores como vidriera de venta para Europa. Si en mi época hubiera existido todo esto muy probablemente mi carrera sería totalmente distinta, ahora cualquier jugada de un chico que suben y se viraliza potencia la carrera del jugador, hay casos que a los cuatro o cinco meses ya están en Primera e inclusive escalando por encima de muchas categorías, hasta el punto de saltar la Reserva directamente”, afirmó el jugador de Estudiantes. Casos como los de Claudio Echeverri, Franco Mastantuono y Valentín Barco, son grandes ejemplos que definen perfectamente esta situación. Ninguno llegó a consolidarse en sus respectivos clubes y emigraron rápido al Viejo Continente, con la promesa a sus clubes formadores de volver en algún momento antes de su retiro.
La trayectoria de Correa es un ejemplo de que no todos los caminos hacia el éxito son inmediatos. Mientras muchos jóvenes futbolistas buscan destacarse rápidamente, él construyó su carrera paso a paso, superando obstáculos y aprovechando cada oportunidad que se le presentó. Por eso, además de ser un referente futbolístico para Estudiantes de Buenos Aires, se convirtió en un caso de perseverancia a seguir para quienes sueñan con llegar al fútbol profesional. Sus compañeros destacan no solo sus condiciones técnicas, sino también su compromiso diario. En cada entrenamiento busca dar el ejemplo con profesionalismo y esfuerzo, algunos de los valores que trata de dejar como aprendizaje.
Desde el primer intercambio quedó en evidencia su personalidad: cercano, amable y cálido. Abrió las puertas del Estadio Ciudad de Caseros para la entrevista en un clima de comodidad y confianza. Durante la charla, cada persona que se cruzaba con él lo saludaba con afecto, desde quien cortaba el césped hasta un chico que pasaba por la platea rumbo a jugar. Una escena que refleja el vínculo y el respeto que supo construir en ese lugar.

El trotamundos Correa
Jugó en 10 clubes alrededor del mundo. En Argentina se destaca su paso por Vélez, club en el que consiguió el único título de toda su carrera que es la Supercopa Argentina 2013, Defensores de Belgrano y Estudiantes de Buenos Aires, su club actual. En Portugal vistió la camiseta de Marítimo en el cual se enfrentó a figuras mundiales actuales como lo son Raphinha que juega en el FC Barcelona y Bruno Fernandes del Manchester United.





