Por Ignacio Mazzo y Benjamín Caloia
En la parte internacional del deporte, podemos ver cómo se hace cada vez más frecuente ver jugadores representando a un país distinto al que nacieron. Las reglas de la FIFA fueron ajustándose con el paso del tiempo y muchos futbolistas fueron partícipes de cambios o intentos de cambios insólitos en el mundo de selecciones. Unos pasaron de una nacionalidad a otra ilegalmente, otros quisieron pero no pudieron, y hubo también quienes están varados en el medio y se quedaron sin el pan y sin la torta. Acá te mostramos las historias más curiosas sobre la representación de selecciones nacionales.
MILE SVILAR

Mile Svilar hizo las divisiones inferiores en la selección de Bélgica, el país donde nació. Sin embargo, en 2021 debutó con la selección mayor de Serbia por recomendación de sus padres, que son de ese origen.
Con el tiempo, el arquero de la Roma se arrepintió de esa elección y expresó su deseo de volver a atajar para los belgas. El principal obstáculo son las reglas de la FIFA: al haber representado a Bélgica en juveniles y luego jugar oficialmente para Serbia, no cumple con los requisitos para cambiar de seleccionado. Aunque aquella decisión le cerró las puertas del combinado belga, el portero no pierde las esperanzas y busca una solución por la vía administrativa. Ya intentó destrabar su situación antes del Mundial, pero la entidad se mantiene firme y, por ahora, no contempla hacer excepciones en su caso.
DECLAN RICE

En uno de los casos que más controversia causó del último tiempo aparece el londinense Declan Rice. El volante utilizó la nacionalidad de sus abuelos para representar a la República de Irlanda desde juveniles hasta debutar en el primer equipo en 2018. Un año después optó por cambiar de rumbo ante el llamado de su tierra natal, convirtiéndose en titular indiscutido de Inglaterra.
EMILIO NSUE

Emilio Nsue, nacido en Mallorca, disputó torneos juveniles con la camiseta de La Roja durante más de media década. Sin haber debutado en la mayor, en 2013, Guinea Ecuatorial lo empezó a convocar al seleccionado sin estar habilitado para cambiar de nacionalidad.
Si bien su padre era ecuatoguineano, el delantero e interior derecho ya había decidido jugar para España y mientras lo hacía no tenía presente ninguna documentación que le permitiese tramitar el cambio. La FIFA lo declaraba “no elegible”, pero la selección lo llamó igual durante años. Los africanos recibieron sanciones económicas, pérdidas de puntos por escritorio y una drástica suspensión que no le permitió a Nsue jugar partidos internacionales por seis meses en 2024. Pero se puede decir que la sacaron barata: el mallorquín ya era ídolo y máximo goleador con 25 tantos luego de más de diez años vistiendo estos colores, y para colmo fue declarado apto para ponerse la camiseta de Guinea Ecuatorial en 2025 de forma legal. La leyenda se retiró este año, tanto del fútbol de clubes como del de selecciones.
FLORENT MALOUDA

Florent Malouda nació en Cayena, la capital de la Guayana Francesa. A lo largo de su carrera, tuvo un destacado paso por la selección absoluta de Francia, con la que logró el subcampeonato del mundo en Alemania 2006. Años más tarde, decidió representar a la selección de Guayana Francesa. Esto fue posible porque este territorio es un departamento de ultramar francés y su federación no pertenece a la FIFA, sino únicamente a la Concacaf, lo que en principio le permitía jugar por su región natal fuera del ámbito del máximo organismo mundial.
Sin embargo, la polémica surgió durante la Copa Oro 2017, cuando Malouda fue titular y capitán en el encuentro ante Honduras. Aunque el torneo era organizado por la Concacaf, el organismo aplicaba las reglas internacionales de elegibilidad de la FIFA, por lo que consideró que la inclusión del futbolista fue una alineación indebida debido a su pasado con el seleccionado francés. Como sanción, la Concacaf le dio el partido por perdido a Guayana Francesa (0-3).
JOCELYN ANGLOMA

Jocelyn Angloma jugó en clubes como PSG, Inter, Valencia y Olympique de Marsella. Además, entre 1990 y 1996 disputó 37 partidos y dos Eurocopas con la selección de Francia.
A los 41 años, el defensor tuvo la oportunidad de representar a Guadalupe, su región natal. Este paso fue posible gracias a que la federación caribeña no estaba afiliada a la FIFA, lo que le permitió eludir las restricciones habituales del organismo internacional. En la Copa Oro 2007, Angloma fue una de las principales figuras de Guadalupe, liderando al equipo hasta las semifinales, donde cayeron frente a México. A lo largo del torneo de la Concacaf, el experimentado jugador disputó cuatro partidos y marcó dos goles decisivos ante Canadá y Honduras.
MUNIR EL HADDADI

El caso del ex-Barcelona Munir El Haddadi fue uno de los causantes de que la FIFA cambie las normas sobre la elegibilidad de los futbolistas en sus naciones.
Después de haber vestido la camiseta española en torneos sub-19 y sub-21, en septiembre de 2014 Munir debutó en la selección que Vicente del Bosque dirigía en su momento, lo cual oficializó su futuro en La Roja. Años atrás había mostrado públicamente ganas de jugar para Marruecos, el país de su padre, y luego de no tener muchos minutos por un tiempo en el país europeo, le pidió a la FIFA habilitarse para representar a los africanos. Recién en 2021 pudo debutar. ¿Qué pasó en el medio? La institución mayor del deporte cambió la normativa y dictó que los jugadores, para no ligarse completamente a un país, deben haber jugado como máximo 3 partidos antes de cumplir 21 años, y que no sea en torneos importantes. Munir a día de hoy registra 11 partidos y 2 goles con la camiseta marroquí.
Casi pero no
Así como hay futbolistas que pudieron jugar para dos países, también existen casos en los que las leyes de la Federación Internacional de Fútbol Asociación se lo impidieron.
BOJAN KRKIC

El ente rector del fútbol mundial rechazó la solicitud de Serbia para convocar a Bojan Krkic, a pesar de que el delantero podría ser citado por el origen de su padre. El motivo de la negativa fue su participación previa con la selección mayor de España en septiembre de 2008, cuando con 18 años, debutó con la selección española al ingresar en un partido de eliminatorias para el Mundial 2010 frente a Armenia.
De acuerdo con los estatutos de la FIFA, un jugador que haya disputado un partido oficial —sea de forma completa o parcial— con la selección mayor de un país no puede volver a cambiar de asociación para representar a otra. Por este motivo, la puerta para jugar por Serbia quedó cerrada.
BORNA SOSA

Borna Sosa, lateral izquierdo nacido en Zagreb, decidió en mayo de 2021 renunciar a la selección de Croacia para representar a Alemania, país del que obtuvo la nacionalidad por su madre. Cansado de no ser convocado a sus 24 años y tras asentarse en la Bundesliga con el Stuttgart, el jugador completó su trámite de naturalización con el aval del cuerpo técnico alemán para disputar el Mundial de Catar.
Sin embargo, el intento se derrumbó cuando la Federación Alemana advirtió que la FIFA prohibía el One-Time Switch si el futbolista había jugado con su país de origen pasados los 21 años, requisito que Sosa incumplía al haber actuado para la Sub 21 croata. Desestimado el cambio, al jugador solo le quedó disculparse en público a la federación de su país natal para volver a ser considerado.
Casos antiguos
La decisión de jugar para otro seleccionado no es algo del último tiempo, Luis Monti y Attilio Demaría son los que salen de memoria. Ambos jugaron la final de 1930 con Argentina y se consagraron campeones en 1934 con Italia. Ferenc Puskás disputó el Mundial 1954 con Hungría y el de 1962 con España, compartiendo plantel con José Emilio Santamaría, quien venía de defender a Uruguay. Por su parte, José Altafini fue campeón del mundo con Brasil en Suecia 1958 antes de pasar a vestir la camiseta de Italia en 1962.

Luis Monti con la camiseta de Argentina y la de Italia.
ALFREDO DI STÉFANO

Alfredo Di Stéfano defendió tres camisetas nacionales. Tras salir campeón con Argentina en el Sudamericano 1947, disputó varios amistosos no oficiales con Colombia entre 1949 y 1953. Finalmente, se nacionalizó y representó a España entre 1957 y 1962.

Tras la prohibición total aplicada en los años 60 para cambiar de selección, la FIFA fue haciendo cada vez más flexible la regla del One-Time Switch. Hasta 2020, jugar un solo minuto en un partido oficial alcanzaba para quedar atado de por vida a ese país. El caso de Munir El Haddadi marcó un antes y un después: disputó apenas 13 minutos con España en 2014 y esa breve aparición le impidió jugar el Mundial de Rusia 2018 con Marruecos.
Hoy la normativa permite cambiar de federación, pero bajo condiciones muy claras: el futbolista no debe haber jugado más de tres partidos con la selección mayor antes de cumplir los 21 años, ninguno de ellos en un Mundial o torneo regional, y tienen que haber pasado tres años desde su última convocatoria. Con este reglamento, resulta imposible que se repitan historias como las de Luis Monti, Attilio Demaría o José Altafini, quienes intentaron salir campeones del mundo con dos camisetas distintas.





