La Leona antes que existan las leonas

Por Matías Huentelaf

Adriana Acosta tenía tan solo 22 años cuando el 27 de mayo de 1978, en vísperas del Mundial, un grupo de tareas la arrebató a las tres y media de la tarde del bar La Tuerca de Pérez, en el barrio porteño de Villa Devoto. Estuvo secuestrada en el centro clandestino El Banco y nunca más se supo nada de ella. Se cree que fue víctima de los vuelos de la muerte.

Su vida empezó el 19 de enero de 1956 en Lomas de Zamora. Era la hija mayor de Oscar y Teresa Bernardi de Acosta, hoy Madre de Plaza de Mayo, y hermana de Leticia y Marcelo. Juntos iniciaron una búsqueda que no obtuvo resultados; el juez federal Guillermo Rivarola rechazó todos los pedidos de habeas corpus.

En 1972, con 16 años, se convirtió en la capitana del equipo juvenil de Lomas Athletic Club que se coronó campeón metropolitano, y al año siguiente repitió la capitanía en la selección de Buenos Aires que ganó el campeonato argentino. Ese mismo año le llegó la oportunidad de integrar la selección argentina en un partido frente a Estados Unidos, y formó parte de la preselección para el Mundial de 1974.

Adriana poseía un profundo compromiso social y militaba en el Partido Comunista Marxista Leninista (PCML). Se radicó en La Plata, donde comenzó a estudiar Ciencias de la Educación y Medicina mientras compartía hogar con Jorge Omar Bonafini y María Elena Bugnone Cepeda (hijo y nuera de Hebe de Bonafini). En 1976 regresó a Buenos Aires. “Voy a tener que cambiar la carrera de nuevo, porque acá no me puedo quedar más. ¿Vos no sabés la gente que desaparece en La Plata? Por eso me voy a venir a vivir acá”, le escribió a su madre. Un año antes de su desaparición, sus padres le habían pedido que se fuera del país. “No tengo por qué irme, porque yo no hago nada”, contestó. Teresa recuerda que su hija tuvo que quemar libros por miedo a la persecución.

En 2009, por iniciativa del exsecretario de Deporte Claudio Morresi (cuyo hermano Norberto también fue detenido-desaparecido), se inauguró con su nombre la cancha de hockey sintético del CeNARD. “¿Dónde está la capitana Adriana Acosta?”, pregunta un mural en el Club Lomas. La ONG El Puente Posible —dedicada al trabajo con niños y adolescentes de barrios vulnerables a través del hockey— la tomó como bandera, y la Escuela Secundaria N.° 49 de Lomas de Zamora inmortalizó su rostro en las paredes. La Leona antes de que existan Las Leonas.

Memoria, Verdad y Justicia. Nunca Más. 

 

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