Por Nazareno López
La temporada europea arrancó con el triunfo en la Supercopa del París Saint-Germain ante el Aston Villa por 2-1 en Salzburgo. Además del título del cuadro parisino, los focos internacionales estuvieron en la camiseta del equipo inglés. Ruanda es el principal sponsor de los Villanos y generó una polémica en el país británico.
En julio, el Aston Villa firmó el acuerdo de patrocinio más grande de su historia con la Junta de Desarrollo (RDB) del país africano por 20 millones de libras esterlinas. El acuerdo se dio tras la nueva normativa de la Premier League que no permite que las casas de apuestas estén en el frente de la camiseta de los clubes de la máxima categoría inglesa. El equipo del Dibu Martínez contaba con Betano y tuvo que cesar el vínculo con la empresa griega.

Las críticas por parte de medios ingleses y de los hinchas del Villa no tardaron en aparecer. La República Democrática del Congo denunció ante la Corte Internacional de Justicia que el gobierno ruandés había enviado fuerzas armadas y financiado a grupos rebeldes. Si bien el gobierno de Ruanda negó estas acusaciones, organizaciones mundiales consideran que el Estado ruandés apoya al M23, un grupo armado que está presente en el este del país congoleño, cerca de la frontera con Ruanda.
Pero, ¿por qué Ruanda tendría intereses en financiar rebeldes en su vecino Congo?
El este del país congoleño es una de las zonas más ricas del mundo en recursos naturales y grupos armados como el M23 controlan y explotan la producción de materiales como el coltán o tantalio, que se estima que millones de toneladas son traficadas de manera ilegal hacia Kigali para su exportación.
¿Por qué Ruanda es tan fuerte en la región?
El país está comandado por Paul Kagame, que asumió en el año 2000 de forma interina y desde 2003 como presidente. Tras el genocidio ruandés de 1994, que se llevó la vida de aproximadamente 800.000 personas (el 11 % de la población), el Frente Patriótico Ruandés tomó la capital Kigali y sigue hoy en el poder. El principal objetivo es convertirse en un centro financiero y político de África, con medidas económicas de apertura pero que el Estado ruandés regula si no se cumplen plazos con los privados.

Su principal exportación desde 2008 es la minería, que superó al café y el té, que ocupó el primer lugar durante gran parte de la historia del país. Igualmente, su mayor ingreso de capital extranjero se debe al turismo.
Visit Rwanda es la marca oficial de la RDB para fomentar el turismo en el país. Antes de desembarcar en el Aston Villa, estuvo en el Arsenal ―club del cual Kagame es fanático― desde 2018 hasta junio de este año, y no fue renovado por la presión de los hinchas Gunners. También desembarcó en el PSG en 2019 con contrato hasta mediados de 2028, por la buena relación entre Kagame y el Emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, tanto que en el Parque de los Príncipes, hogar del equipo parisino, solo se sirve café y té cultivados en Ruanda.

Sin duda, el gobierno ruandés busca lavar su imagen a través de millones de dólares, pero también intenta tener su lugar en el mundo. En Ruanda la pobreza ha bajado, la alfabetización ha crecido en los últimos años y la desocupación bajó hasta llegar al 11 %. Hoy Ruanda busca ser lo que los expertos llaman la “Singapur africana”.





