Para los coleccionistas, con amor

Por Conrado Maguna Martorell

Los gritos de gol se coleccionan en la memoria de las cuerdas vocales de cada hincha. Se inmortalizan en el recuerdo de un pueblo, quedan flotando en el tejido social, como un gran cabeceador antes de que su parietal impacte a la pelota.

A su vez, tardes y noches como las de Atlanta y Buenos Aires, de oídos aturdidos y gargantas desgastadas, de tiempos que se saben únicos y que cuanto más lo son, más se escurren de las manos, pasan a la eternidad mediante la impresión, para el festejo de quienes no solo juntan goles, sino que también siguen comprando diarios, o los coleccionan.

Hace 40 años había sido “No llores por mí, Inglaterra” (El Gráfico), “Argentina dejó atrás a Inglaterra” (Clarín), “El fútbol le puso una sonrisa al país” (La Capital), “Maradona bombardeó a Inglaterra” (Panorama, de Venezuela), “Maradona derrotó a Inglaterra” (Marca, España), o “Maradona fue la diferencia” (La Afición, México).

Para las tapas enfocadas en la histórica jornada de Georgia, los medios vigentes tuvieron una oferta de imágenes que seguramente dificultaron su decisión: el festejo de los jugadores argentinos con la bandera de “Las Malvinas son argentinas”, Lionel Messi celebrando su tercer pase a una final del mundo, o Lautaro Martínez luego de medir su acrobacia y saltar.

No fue un reparto más, sin dudas. Los canillitas llevaron, durante la mañana del día después, páginas más que especiales de la vida moderna del periodismo argentino. Repartieron hojas que en décadas cobrarán un valor inconmensurable para cada archivo.

El Diario Olé, la principal edición deportiva, tituló “La Manija de Dios. ¡Argentina finalista!”, mientras la selección llevaba en alzas a su capitán. Fiel a su estilo creativo, jugó con la Mano de Dios, a cuatro décadas de aquel hito, con el mismo rival y color de camiseta.

En cuanto a las tiradas de información general, Página|12 escribió “Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo”, tal como reza el tema adoptado por el combinado nacional, y que explotó en el cancionero popular al ritmo de “No me arrepiento de este amor” de Gilda. Messi de espaldas, Facundo Medina con pechera y esperándolo para encerrarlo en un abrazo y un grito eufórico, fue la imagen elegida.

Clarín siguió la línea de la presencia del máximo goleador de los mundiales en su tapa, aúpa de un Enzo Fernández que hacía el Topo Gigio. “Milagro con fútbol. Ahora por la cuarta”, aseguró. Y un detalle que no todos concretaron: un recuadro con la foto de los festejos del combinado con el trapo que se convirtió en leyenda cultural de un deporte riquísimo en folklore: “Bandera por Malvinas pese a la prohibición”, acompañó a la imagen.

Eso en referencia a la ridícula decisión de vetar del estadio todo tipo de tela que reclamara por las Islas. El gobierno libertario fue en contra de los intereses nacionales accediendo a la reglamentación en perjuicio de la soberanía y la construcción del sentir nacional. Las banderas no odian ni provocan: expresan, identifican, piden justicia, hacen patria y ponen en práctica la memoria, algo, paradójicamente, olvidado desde Balcarce 50.

Crónica no dejó pasar una de las celebraciones que pasó a ser de las más recordadas del fútbol argentino. Leo subido a los hombros del autor del primer tanto, “¡Plantó bandera!”, y la escena más famosa del post partido en la esquina inferior izquierda.

Diario Popular repitió la receta: Enzo y Leo. “¡Con fútbol y huevos vamos por la cuarta!” como título. La icónica bandera en el recuadro superior izquierdo y “Malvinas siempre estuvo”.

Perfil se animó a ir un poco más allá: “Barriletes cósmicos” fue la frase que recuperó aquella otra con la que Victor Hugo Morales le puso sonido al gol del siglo de Diego Armando Maradona (cabe destacar que el excelso relator no pudo narrar esta semifinal). Apuntando a lo colectivo, la imagen principal fueron jugadores como Lautaro, Julián Álvarez y Cristian Romero abrazados, mientras que Messi fue incluído en una foto pequeña lateral.

La diferencia la hizo sumando la noche del Obelisco a su tapa, subrayando que “fue el lugar de mucho más que un festejo”. También sumaron al plantel sosteniendo la bandera de la desobediencia: “Un recuerdo en clave política que trascendió al deporte”, fue el epígrafe.

Siguiendo el recorrido, La Nación sentenció “Finalistas heróicos”, con Messi sobre Fernández. Sin mención al archipiélago, pero sí al conflicto entre Estados Unidos – Irán.

Poca nación.

 

En cuanto a algunos regionales, La Capital de Mar del Plata comentó “Heroico”, cortito y al pie. La Capital de Rosario fue con “Argentina, a la final tras una histórica remontada frente a Inglaterra”. Enzo y la Pulga se llevaron todos los flashes. La Voz de Córdoba individualizó con Messi y la frase “¡A la final!”, mientras que El Ancasti de Catamarca mencionó explicitamente la guerra y tituló “¡Malvinazo y a la final!”.

Los diarios ingleses sufrieron la derrota, y llevaron ese sentimiento a sus portadas. The Sun se publicó con “Wonderbawl”, jugando con el tema “Wonderwall” de Oasis, y la traducción del verbo llorar a gritos. Harry Kane, Jude Bellingham y Jordan Pickford fueron los protagonistas elegidos para la venta, con gestos de tristeza y dolor. Un detalle: debajo del nombre del diario, dejaron sutilmente el mensaje “¡Vamos España!”.

The Mirror sentenció “Destrozados”, con Bellingham en cuclillas procesando las consecuencias del malón del equipo de Scaloni. “Humillados por Messi”, afirmó The Daily Star, mientras Leo saluda a Kane. The Daily Telegraph fue con “Se terminó el sueño mundialista de Inglaterra”; The Guardian colocó “Cambio y fuera”, con la particularidad de que no aparece ningún futbolista en toda la tapa, sino una imagen de sus hinchas en la tribuna del Mercedes Benz Stadium. Daily Express subrayó “La agonía de una espera interminable”, a 60 años del único campeonato mundial para su selección.

Repasando los diarios de España, próximo rival de Argentina, Marca tituló “La final más bonita del mundo”, sosteniéndose en la confirmación del duelo entre los vigentes consagrados del mundo y Europa. Mundo Deportivo, de Catalunya, aseguró “Final brutal”, con Messi como lógico protagonista de su tapa. Fue muy similar lo que hizo Sport, de la misma región: “¡De locos! Final contra Messi”, con el astro celebrando.

L’Equipe de Francia fue con “Los inmortales”, mientras que el rosarino se encargó de llenar la portada de magia. La Gazzetta dello Sport, de Italia, quebró con la monotonía del capitán, y Lautaro Martínez se llevó la tapa del diario deportivo más importante de ese país: “Lautaro de Dios”, mientras el delantero gritaba el gol que hizo con la testa.

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