Las amenazas a Campaz reavivan el recuerdo de Andrés Escobar 

Por Valentín Mazzini

Jáminton Campaz recibió fuertes amenazas luego de la eliminación de Colombia ante Suiza por los Octavos de final del Mundial 2026 y esto volvió a encender una alarma en el fútbol colombiano. Luego de fallar una ocasión clara en los últimos minutos del tiempo extra, Campaz recibió varios mensajes en los que amenazaban de muerte a él y a su familia, especialmente a su hija de cinco años. El atacante no regresó a Colombia con el resto del equipo y partirá directamente a Argentina, país en el que desarrolla su carrera profesional, bajo medidas de seguridad . 

La Federación Colombiana de Fútbol emitió un comunicado en el que condena los ataques hacia el futbolista y su familia, y además solicitó a las autoridades una investigación para dar con los responsables. Este episodio inevitablemente trajo a la memoria uno de los capítulos más trágicos de la historia del deporte: el asesinato de Andrés Escobar. Aunque estén separadas por más de tres décadas, y en contextos muy diferentes, ambas historias tienen un punto en común: un error dentro de la cancha que derivó en amenazas de muerte. La gran diferencia es que Andrés Escobar volvió a Colombia y lo asesinaron en su propio país.

Escobar era uno de los referentes de la selección colombiana que había llegado al Mundial de Estados Unidos 1994 como una de las favoritas tras una gran actuación en eliminatorias que quedó invicta y líder del Grupo A. Sin embargo, el 22 de junio de ese año, en el segundo partido del Mundial frente a Estados Unidos, el defensor colombiano intentó despejar un centro de John Harkes y terminó convirtiendo un gol en contra. El tanto abrió el marcador en la derrota 2-1 que dejó a Colombia al borde de la eliminación, debido a que el primer partido lo había perdido. Luego ganó el próximo encuentro frente a Suiza pero no le alcanzó para clasificarse y toda la esperanza del pueblo colombiano se desvaneció.

Tras el Mundial, Escobar regresó a Medellín. En la madrugada del 2 de julio de 1994 fue asesinado de seis disparos al salir de un restaurante. La justicia condenó al autor del crimen, Humberto Muñoz Castro, y la investigación vinculó el homicidio con el entorno del narcotráfico y las pérdidas económicas que había generado la eliminación tempranera de Colombia en apuestas ilegales.

Treinta y dos años después, el fútbol colombiano vuelve a enfrentarse a un suceso similar pero con la diferencia de que Jáminton Campaz no volverá a su país por el momento y también recibió el respaldo de la Federación Colombiana de Fútbol. El episodio abrió una herida que parecía imposible de olvidar, el recuerdo de Andrés Escobar sigue siendo una muestra de hasta dónde puede llegar la violencia por un simple error deportivo en un juego de 90 minutos.

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