Philadelphia 76ers y sus grandes fichajes

Por Tomás Nowak

La franquicia de la NBA, Philadelphia 76ers, fue uno de los grandes centros de atención durante estos meses de parate debido a sus dos fichajes bomba: Jaylen Brown y LeBron James.

El equipo venía de una temporada con un récord de 45-37 y de una eliminación en segunda ronda ante los New York Knicks. Este resultado parecía marcar un punto de partida en el que la franquicia realizaría algunos retoques en su plantilla. Además, los Sixers no ganan un campeonato desde 1983 y sus últimas Finales de la NBA fueron en 2001.

Después de todo eso, el equipo comenzó una reconstrucción, como primer paso, la franquicia tuvo que trabajar con las limitaciones de la plantilla y del salario disponible. El primer gran objetivo fue Jaylen Brown.

La llegada de Brown fue el punto de quiebre del plan, según distintos medios, los Sixers sabían que no eran la primera opción de los Boston Celtics para negociar al alero, ya que la prioridad era incluirlo en una operación que les permitiera intentar conseguir a Giannis Antetokounmpo, de Miami Heat. Sin embargo, ese plan se rompió y Brown terminó enfrentado con la directiva. Philadelphia aprovechó ese momento y finalmente logró ficharlo.

Ese movimiento cambió por completo el eje del verano. Brown no sólo elevó el nivel del plantel, sino que también le permitió a Philadelphia presentar un proyecto de competencia inmediata. Con esa nueva realidad, los Sixers fueron por su segundo gran objetivo: LeBron James.

Finalmente, se concretó el traspaso de LeBron James a Philadelphia 76ers. El acuerdo es por dos años, con un salario de ocho millones de dólares por temporada. Además, tendrá el icónico número 23, el mismo que llevó durante gran parte de su carrera y que también utilizó su ídolo, Michael Jordan.

La llegada de LeBron también trajo importantes beneficios económicos para la franquicia. Según los reportes, hubo un récord de ventas de Fanatics para un jugador que cambia de equipo en cualquier deporte durante las primeras 48 horas. Esto significó un importante impulso económico para Philadelphia, tanto en el presente como pensando en el futuro.

En un mes vuelve la NBA y los Sixers están preparados para afrontar la nueva temporada con sus dos grandes fichajes. Con Brown y LeBron, el equipo se posiciona entre los principales candidatos y muchas personas ya lo señalan como uno de los grandes favoritos para llevarse el anillo.

Además de estas dos incorporaciones, Philadelphia cuenta con otros jugadores de gran nivel, como Joel Embiid y Tyrese Maxey, por lo que la plantilla genera grandes expectativas de cara a la temporada.

El próximo partido de los Sixers será contra los vigentes campeones, los New York Knicks, en un amistoso de pretemporada que se disputará el 5 de octubre. Luego comenzarán los partidos de la competición oficial, y Philadelphia volverá a enfrentarse a los Knicks el 20 de octubre.

Con sus nuevas incorporaciones y sus principales figuras, los Philadelphia 76ers se preparan para una temporada en la que buscarán volver a estar entre los protagonistas de la NBA y luchar por un nuevo campeonato.

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