Por Luana San Martín
15.00. La Fan Fest de Buenos Aires ubicada en la Plaza Seeber de Palermo es el escenario que mucha gente eligió el miércoles último para vivir el partido entre Argentina e Inglaterra. Mientras la cuenta regresiva se va acercando a su fin, la organización del lugar preparó una previa con música para todos los presentes de la mano de Cande Domínguez, quien fue la encargada de que los momentos previos se vivieran con menos estrés y ansiedad.
Aunque todavía falta una hora para el encuentro, la gente va copando los espacios frente a la pantalla grande, algunos terminan de comer, ya que después ni una gota de agua les va a pasar. Muchos están desde muy temprano viviendo la previa y disfrutando de los carritos de comida y de los stands de juegos que ofrecía el lugar.
15.30. Los jugadores terminaron la entrada en calor y entraron al vestuario. En la Fan Fest se puede ver de todo, niños y niñas con sus remeras y banderines, los más grandes empilchados de color celeste y blanco, familias enteras que vinieron para vivir este partido, que para todos es más que solo un partido.
Los minutos se van achicando y llegan los primeros cánticos en el evento: “El que no salta es un inglés”, se revolean banderas y algún que otro cartel con la cara de Messi y Diego.
16.00. Suena el himno y la imagen que se vivió fue para encuadre, miles de argentinos gritando al unísono de los jugadores “¡OH JUREMOS CON GLORIA A MORIR!”, más de uno por dentro pensó: “Hoy ganamos”. El árbitro pitó el inicio y todos se quedaron mudos mirando la pantalla.
17.09. Luego de un primer tiempo peleado entre ambos equipos, llegó el gol de Inglaterra de la mano de Anthony Gordon. El silencio se hizo presente.
17.39. Luego de 6 oportunidades de gol, llegó el córner para Leo Messi, quien la jugó por el área y cuando parecía que Spence le iba a robar la pelota, el Diez le hizo un pase a un Enzo Fernández, los presentes alzaron la cabeza, Enzo que este estaba preparado para rematar desde fuera del área, remató con la derecha y le rompió el arco a Pickford.
“¡¡¡GOOOOOL!!!”, se gritó en todos lados, se desató la fiesta en la Fan Fest: abrazos, corridas desaforadas, unos hermanos que se abrazaron mientras saltaban, un gol que la gente necesitaba para revivir esa llama interior. 90 minutos y el partido está empatado. Muchos se agarran la cabeza y esperan lo peor: los penales.
El árbitro Ismail Elfath indicó 9 más y ya todos comenzaron a sentir revoltijos en la panza, un grupo de amigos se miró entre sí y dijeron: “Y bueno siempre nos toca sufrir”.
17.46. Mac Allister remató al arco, pero pegó en el palo y los miles de argentinos que estaban ya saltando para gritar el gol se agarraron la cabeza lamentándose de que la pelota no entró. Sin embargo, la jugada no terminó ahí, la pelota cayó en el área inglesa y quién estaba ahí para cuidarla…si el Astro del fútbol, Lionel Andrés Messi, quien encaró dentro del área y metió un centro para quien nada más ni nadie menos que Lautaro el Toro Martínez con un cabezazo logre hacer el 2 a 1.
Lo que sigue es una escena de película: un señor se tiró sobre sus rodillas al suelo y gritó GOL al unísono, un niño fue revoleado por los cielos, una niña en los hombros de su papá levantó la bandera bien alto, los amigos se abrazaron mientras gritaban desaforadamente.
Solo quedaban menos de 3 minutos, pero los argentinos, acostumbrados a lo inesperado del fútbol, no se permitieron relajar.
Los once jugadores vistiendo la camiseta azul, como en aquel enfrentamiento de la selección en el 86 dieron batalla hasta lo último.
“¡Terminalo juez dale!”, gritaron varios. El árbitro no cantaba el final ya con el tiempo cumplido. Finalmente, a las 18.40 se escuchó el pitido final indicando que Argentina disputará una vez más una final del Mundo.
La escena que se vivió a continuación fue la misma en la Fan Fest, en Atlanta y en los miles de lugares donde hay un argentino, una imagen conmovedora, los abrazos característicos, besos, sonrisas de oreja a oreja, todos saltaron y gritaron al compás “¡VAMOS DE NUEVO UNA FINAL!”. Más de 30.000 hinchas presenciaron el 2 a 1 frente a Inglaterra en el Fan Fest.
Un partido que sin dudas fue más que solo un partido. Fue revivir mientras pasaban los minutos aquellos encuentros del 66, del 86 y que más de uno recordó a los caídos de Malvinas.
19.10. Cada uno de los presentes en el evento se retiró con una alegría inmensa y sintiéndose invencibles, porque si hay algo que este equipo demostró es que aún en los momentos más difíciles no abandonan, siguen para adelante, demuestran ser invencibles para cualquiera.
El domingo la Plaza Seeber será testigo por última vez de un partido de Argentina, pero no cualquiera, sino que de la final entre Argentina y España. Una vez más estará repleta de argentinos y argentinas con el sueño de ser bicampeones, con el sueño de la cuarta estrella y con el sueño de ver a Lionel Messi levantar una última vez la Copa del Mundo.




